Hola otra vez!
Decidí subir tambien este capitulo porque sentí que el anterior era muy cortito jeje.
Espero que les guste el cap y dejen sus comentarios.
A leer!
ENEMIGO
Aquella noche volví a casa solo para verificar que Sarada estuviera bien pero no me quedé ahí. Tenía un lugar en mente que me ayudaría a descargar toda la furia que tenía. Tenía que golpear algo.
No volví a la aldea hasta ya entrado el amanecer. Mis puños me dolían y mi cuerpo estaba exhausto. Me veía fatal. Tenía barro y suciedad en mi ropa, manchas en mi piel, producto de un espeluznante batalla contra algunos desafortunados árboles. No volví a llorar. Había descubierto que estar furiosa con Sasuke me hacía olvidar el dolor que tenía. Era mucho más fácil odiarlo que amarlo.
Sarada no estaba en casa, ya eran las diez de la mañana y lo más probable es que haya salido con sus amigos. Tomé un baño caliente y dejé que mis músculos se relajarán bajo en el agua. Luego del baño me sentí mucho mejor. Intenté mantener mi mente ocupada en otras cosas, el trabajo por ejemplo, luego mis amigas. No les comenté nada y mi actuación salió tan bien que ninguna lo notó. La tarde la pasé con Rei en su casa. Hace un dia había estado convencida de que Sasuke era lo correcto. De nuevo me equivoqué. Realmente había creído que estaba utilizando a Rei para olvidarme de Sasuke pero estar con él me gustaba de verdad. Se había convertido en alguien muy importante, alguien a quien realmente quería.
Rei estaba a mi lado, abrazándome en el sillón mientras veíamos algún programa en la televisión. En algún momento regresé mi mirada hacia su perfil. Me quedé viéndolo unos instantes, pensando, dándome cuenta que estaba ahí, a mi lado. Dándome amor, seguridad y confianza. Algo que Sasuke jamás podría darme.
Estar con él era lo correcto.
Sintió mi mirada porque volvió sus ojos hacia mí. Delinee su rostro con mis dedos suavemente. Tomó mi mano entre sus dedos y la llevó a su boca depositando un suave beso en el dorso. Lo sonreí porque me nacía. Rei era la persona correcta. No lo amaba, estaba conciente de eso. Sasuke siempre ocuparía ese lugar. Pero sí lo quería y estaba segura que podía ser feliz a su lado si nos dábamos una oportunidad.
Ya entrada la tarde volví a casa. En el camino me crucé con Boruto y Mizuki.
"Buenas tardes Sakura-san" saludó Boruto. Ese muchacho era tan parecido a Naruto.
"Boruto, Mizuki, ¿van a casa ya?" pregunté deteniéndome frente a ellos
"Si" continuó Boruto, de pronto su expresión se volvió preocupada "Por cierto nos preguntábamos si Sarada se encuentra enferma porque no vino hoy a entrenar"
"¿Sarada no fue a entrenar hoy?" cuestioné con asombro. Era muy extraño. Ella no solía faltar a clases, ni siquiera estaba de acuerdo de faltar cuando se encontraba enferma.
"Así es. Tampoco Chouchou la ha visto en todo el día" terminó Mizuki.
De pronto un estremecimiento me recorrió entera. Era una mala sensación. Un sentimiento feo en el pecho. Deje a los muchachos de forma apresurada y corrí hacia la casa, creo que hasta empujé a algunas personas que se cruzaron en el camino sin querer.
"!Sakura!" escuché la voz de Ino entre la multitud pero no me detuve. Ni siquiera pare un poco. Debía llegar a casa pronto.
"¡Sarada!" llamé de golpe apenas crucé la puerta. No hubo respuesta. "¡Sarada!" volví a intentarlo entrando en su habitación. No había nadie ahí. Su cama estaba sin arreglar y algunas cosas estaban tiradas en el suelo. Sarada solía ser muy ordenada. Ese sentimiento horrible se acrecentó en mi pecho y supuse lo peor. Había ha visto por última vez a Sarada la noche anterior y ella dormía tranquilamente en su lecho. No había nada extraño. Llame a mis padres con la esperanza de que supieran alguna noticia de ella o que hubiera ido a visitarlos pero no supieron darme respuesta.
"Sakura cariño, dime qué está pasando" exigió saber mi madre con voz temblorosa, pero ni yo conocía la respuesta. Todavía estaba asimilando la situación. Luego de prometerme que me avisarían cualquier noticia colgué.
La puerta sonó en ese instante y pegue un brinco. Era Ino.
"¿Que rayos te pasa frentona?" exigió saber entrando a la casa "Ibas como una loca por la calle"
"Sarada no está" susurré.
"Debe estar con Chouchou, ya sabes cómo son los niños. Inojin no vuelve hasta la hora de la cena. Le encanta jugar con sus…"
"¡Sarada no está!" grité silenciandola. Ino me miró confundida. Me arrepentí al instante. Me había dejado llevar y le había gritado.
"¿Qué quieres decir con que Sarada no está?" cuestionó tomándome por los hombros con expresión preocupada.
"No está. Nadie la ha visto el día de hoy" dije mirándola asustada.
"Tranquila, ¿cuándo fue la última vez que la viste?"
"Ayer en la noche, le di el beso de buenas noches y hoy en la mañana ya no estaba. Creí que estaría con sus amigos así que fui al hospital y luego con Rei y cuando volvía me encontré con Boruto, Sarada no fue a entrenar hoy, nadie la ha visto" estaba hablando demasiado rápido, mi voz sonaba entrecortada y mis hombros empezaron a temblar.
"Cálmate Sakura"
"Su…su cuarto estaba desordenado cuando llegué y yo…yo" mi voz se quebraba a medida que intentaba completar las frases.
"Esta bien. La vamos a encontrar"
"Debo ir a buscarla" dije caminando hacia la puerta. Tal vez fue a entrenar en la noche sola, no eso no podía ser, siempre estaba en casa. Mi mente repasaba rápidamente los lugares posibles dónde se pudiera encontrar negándome a aceptar alguna opción peor.
Si Boruto y su grupo no la habían visto todo el día significaba que no estaba en el campo de entrenamiento y si su mejor amiga tampoco sabía de ella debía estar, debía estar…con Sasuke.
No había otro lugar. Sarada o pasaba con sus amigos o llegaba temprano a casa.
"Sakura, espera" el agarre de Ino me obligó a detenerme en el camino.
"Suéltame Ino" dije removiéndome "No entiendes ella no…y cada segundo que pasa puede…
"Lo sé, también soy madre frentona" me interrumpió. Ino me miraba con convicción y yo solo asentí obligándome a calmarme. "¿Tienes alguna idea donde puede estar?" indagó
"Tengo una sospecha" respondí. La mirada de Ino se intensificó y supe que sabía de quién estaba hablando. "Es solo una sospecha"
"Entonces ve. Ve a buscar a Sarada. Yo me quedaré aquí y pediré ayuda a los chicos. Buscaremos por toda la aldea"
Le agradecí una vez más y tomé rumbo al barrio Uchiha. Se me hizo un nudo en la garganta al acordarme del evento que sucedió hace solo una noche en aquel lugar, pero no era momento de pensar en eso. Mi pequeña hija había desaparecido y yo no pararía en buscarla así tuviera que enfrentarme a Sasuke.
La luz de su habitación estaba encendida. Podría haber subido hacía su balcón pero no estaría bien, así que me paré frente a la puerta de la casa y llamé. Las manos me hormigueaban. No había hablado con Sasuke en varios días y estaba segura que al verlo me vendrían a la cabeza la noche anterior. Esperé unos segundos más y luego él abrió.
La mirada que me dedicó estaba llena de sorpresa, claramente no esperaba verme ahí ,tal vez se encontraría con ella pensé y yo solo era un imprevisto. De inmediato recompuso su fría expresión.
"No esperaba verte"
"Sarada no está"
Hablamos al mismo tiempo.
"¿Qué?" preguntó
"Nadie la ha visto el día de hoy" Su mirada se afiló "Creí que estaría contigo" continúe al ver su mutismo.
"No lo está" respondió. "¿Creíste que la había raptado o algo parecido?" volvió a preguntar con sarcasmo. Mi mirada lo escrutó fijamente. No estaba de humor para bromas pero algo de lo que había dicho era verdad. En un momento llegué a pensar que Sasuke se la podría haber llevado para pasar tiempo con ella.
Entonces Sarada no estaba en la aldea. Eso era seguro, pero solo habían dos opciones: ella se había marcado por su propia cuenta lo cual me era imposible creer y la segunda era que se la habían llevado. Al solo considerar esa opción me mareé. Apoyé mi mano en la pared para evitar caerme al suelo. Sasuke hizo amage de acercarse pero yo se lo impedi. No hubo necesidad de decir nada más. Con la mirada le decía todo lo que me angustiaba.
"Si Sarada no está la buscaremos" mencionó con voz firme. Asentí. Era momento de dejar de lado nuestras diferencias para encontrar a mi hija. Nuestra hija.
De pronto un sonido nos sobresaltó a ambos.
"Uchiha Sasuke y…Sakura" dijo una voz femenina ronca. Ambos nos volteamos hacia ella. Al inicio fue difícil distinguir su silueta en la oscuridad de la noche pero pronto la luna apareció de nuevo y entonces la vimos. Era una mujer al parecer de edad joven, cubría su rostro con una máscara tétrica que la hacía ver espeluznante. Llevaba un turbante alrededor de su cabeza y su larga vestimenta le cubría la mayor parte del cuerpo. Fruncí el ceño extrañada. Algo me decía que su presencia no era algo bueno. "Es una lastima que la pequeña Sarada no pueda presenciar la reunión de sus dos padres" Mis sentidos se agudizaron y entonces adquirí una posición defensiva.
"¿Qué has dicho?" escupí tratando de mantener a raya mi voz.
"Es una niña tan buena, sería una lástima tener que acabar con ella" continuó con burla en su voz.
De pronto Sasuke desapareció de mi lado y cuando volví a pestañear él estaba frente a esa persona tomándola del cuello. Ella comenzó a reír sonoramente.
"No soy más que una proyección de mi misma, no puedes hacerme nada" le dijo mostrando sus blancos dientes que a mi me parecieron afilados y desagradables.
"¿Qué es lo que quieres?" demandó saber Sasuke. Su voz parecía su voz del pasado: aquella producto de su alma consumida por el odio y la venganza.
"Sasuke-kun" llamé. No me gustaba escucharlo así. El me dirigió una rápida mirada pero fue suficiente para que viera su Sharingan activado. Estaba enfadado.
"¿Dónde está Sarada?" pregunté esta vez en un nuevo intento de conseguir información.
"Ella está bien por el momento. Sin embargo eso puede cambiar."
"¡¿A dónde te la llevaste?!" grité perdiendo la poca paciencia acumulada.
"¿Llevarmela?" su pregunta estaba cargada de sorpresa. Soltó una risotada. "No querida, ella vino a mi por su propia cuenta"
¿Qué?
"¿Quién eres?" la firme voz de Sasuke irrumpió en el lugar de nuevo. No respondió. La proyección de aquella mujer miraba con el más puro odio el rostro de Sasuke.
"Maldito bastardo" escupió luego de unos segundos ignorando su pregunta "Vas a perder todo lo que amas" amenazó. Aquellas palabras salieron con furia de su boca. Me estremecí y por un momento sentí que algo malo se aproximaba ¿Quién rayos era ella?
""Escucha"supliqué. Sarada corría un gran peligro en manos de aquella mujer y con solo pensar lo que podría pasarle… yo no lo soportaría " Sarada es solo una niña, llévame a mi en su lugar, déjala ir"
Sasuke me dirigió una mirada de advertencia pero yo lo ignoré.
"Sakura…" comenzó el.
"No sé lo que haya pasado" continúe sin apartar la vista de ella." Pero Sarada no tiene la culpa, por favor. Déjala ir y llévame a mi en su lugar" volví a intentarlo. Me veía patética y solo me faltaba arrodillarme para completar la escena pero por Sarada estaba dispuesta a tragarme mi orgullo y hacer lo que sea por traerla de nuevo.
La mujer no dijo nada por unos segundos que solo acrecentaban mi preocupación.
"Vaya, es muy tentadora tu oferta, pero no me servirías de nada. Además aún tengo planes para ti" ¿A qué se refería con eso? Cada vez estaba más confundida. Por kamaisama. ¿Que había pasado entre ella y Sasuke? ¿Sería acaso alguna otra de sus aventuras que habia terminado mal? No, me dije. Eso era ridículo. Pero estaba claro que odiaba a Sasuke y que utilizaría a Sarada para conseguir sus propósitos. Y además parecía poderosa. "Si quieren verla aún viva…" la comunicación se perdió dejando la frase a nuestra imaginación. Y sabía como terminaba. Sarada estaba en peligro.
"!No!" grité estirando la mano. "Sarada" y caí de rodillas. ¿Dónde estaba mi pequeña? "Maldición!" murmurré en voz baja.
Cuando alcé la vista Sasuke se encontraba parado frente a mi. Sus ojos me miraban con compasión. Odiaba eso.
"La encontraré. Lo prometo" dijo y luego se dio la vuelta. Lo tomé de su abrigo antes de que pudiera desaparecer. El se detuvo pero continuó dándome la espalda.
"Iré contigo" exclamé con resolución poniéndome de pie.
"Escuchaste lo que dijo esa mujer. Querrá destruirte también. Si te pasa algo…" Silencio. Tragué con fuerza. "No voy a dejar que te toque" aunque su voz era fría sus palabras se colaron profundo en mi corazón. ¿Que demonios le sucedía a Sasuke? ¿Se divertía jugando conmigo de esta forma? Un día era una y luego otra. Estaba tan confundida.
"Lo que importa ahora es Sarada" mencioné "Voy a ir contigo y no podrás detenerme"
"Sakura…" comenzó el dándose vuelta.
"No" le corté. Sabía lo que iba a decir. "Soy tan fuerte como cualquiera y lo sabes" Sasuke cerró sus ojos y tuve la impresión de que estaba contando hasta diez. Luego de un momento habló.
"De acuerdo" dijo sin más y yo asentí.
"Sarada" susurré. Sabia que no se atrevería a tocarla al menos hasta que lleguemos. Si se presentó frente a nosotros es porque quería que vayamos hacía ella así que hasta ese momento ella estará bien. Eso a nuestra hija y la traeremos de vuelta me convencí.
Fui a mi casa a ver todo el material que necesitaba y al llegar me encontré con Ino. Le conté rápidamente lo que había pasado mientras metía en mi bolso ninja herramientas de combate y cosas personales. Ino me reconfortó dándome un gran abrazo al salir.
"Díselo a Rei, no he podido hablar con él y no sé cuánto tiempo me tome" Ella asintió
"Ve con cuidado Sakura" dijo. " Y traigan a Sarada"
Luego volví a reunirme con Sasuke en las afueras de la aldea. Llevaba también un pequeño bolso cruzando su pecho.
"Estoy lista" me había cambiado de vestimenta. Los tacos que usaba diariamente no se veían muy alentadores a la hora de una batalla. Estaba usando mi ropa de combate. Nos pusimos en marcha. "¿Tenemos una idea de donde está?"
"Si Sarada se fue por sus propios métodos quiere decir que no está lejos de aquí" en aquello tenía razón. Qué tan lejos podría llegar una niña pequeña en tan solo unas horas. "Podré encontrarla con mi Sharingan tan pronto estemos más cerca"
"Pero, no tenemos una pista siquiera de dónde puede estar ¿Cómo sabremos si estamos yendo en la dirección correcta?" Sasuke me lanzó una mirada de soslayo.
"No fue muy inteligente al mostrarse ante mi" lo miré confundida "Cuando estuve cerca de ella reconocí un elemento que solo está presente en un lugar. He recorrido muchos lugares en este mundo y puedo decir con seguridad que está en el país de la Tierra"
Tenía que confiar por esta ocasión en él. Además no tenía ninguna otra pista sobre su paradero. Aquella era nuestra única opción. La aldea de la roca se encontraba a tres días de viaje así que debíamos apurarnos.
No nos detuvimos hasta la noche siguiente. Estábamos frente a la pequeña fogata que habíamos construido para cenar y protegernos del frío.
"¿Qué pasa?" la pregunta de Sasuke me tomó desprevenida.
"¿Eh?"
"Has estado muy distraída hoy"
"Estoy bien" no lo estaba.
La verdad era que tenía curiosidad por saber qué paso entre esa mujer y Sasuke. ¿Qué relación tenía con él, porque tanto odio?¿Sería correcto preguntárselo en esta situación?
"No has hablado casi nada, lo cual ya es extraño y tropezaste muchas veces" sentí la sangre acumularse en mis mejillas luego de oír eso. Si, había tropezado y no solo con mis pies sino muchas veces a lo largo de mi vida y mi cabeza estaba hecha un lío total. No era extraño que me sintiera así y más ahora con el rapto de Sarada.
"Debemos encontrar a Sarada" respondí fuera de contexto. Oí un suspiro cansino.
"Lo haremos" respondió "Pero no es solo eso lo que te tiene así" no fue una pregunta. Lo estaba afirmando.
!Al diablo!
"¿Por que esa mujer te odia tanto?" indage mirándolo por entre las pestañas. Sasuke sonrió de medio lado. "¿Acaso es…tuviste algún tipo de relación con ella?"
"Nunca la he visto" respondió tajante. No podía creerle de lo contrario no tendría sentido todo el espectáculo que armó la noche anterior.
"Estaba usando una máscara, simplemente puedes no haberla identificado" dije mordiendo distraídamente mi malvavisco.
"¿Qué es lo que quieres saber en realidad Sakura?" Preguntó luego de un instante. Había dejado su comida de lado y ahora me miraba fijamente con aquellos…malditos y hermosos ojos negros que tenía.
"¿A qué estás jugando?" solté de golpe.
"Yo no juego" respondió seco.
"Si lo haces. Un día vienes a mi habitación y me…y me" moví el dedo índice señalandonos a los dos. Recordar aquella noche acalorada que pasamos me erizaba los vellos. Sasuke encargó una ceja "y hace dos noches estás con esa mujer frente a tu casa y ustedes se…" ahora tenía nauseas de solo recordarlo. Sasuke frunció el ceño. " y ahora aparece esta mujer que dice odiarte por algo que le hiciste"
"¿Qué mujer?" se refería a con la que le ví frente a su casa.
"¿Es que acaso tienes más de una?" aquello salió por automático de mi boca.
"No he estado con ninguna mujer Sakura" contestó. Parecía cansado y hasta fastidiado "Ni he besado a ninguna otra mujer más que tú aquella última noche" un escalofrío me recorrió el cuerpo " ¿Frente a mi casa? Acabo de llegar de una misión fuera de la aldea" lo miré confundida sin dar crédito a lo que escuchaba. "Me fui justo después de la noche en tu habitación y acabo de regresar"
Y entonces yo estaba tan ciega como para no darme cuenta o haberlo imaginado todo.
"Te ví hace dos noches. Eras tú"
"No puedo creer que está vez hayas caído" dijo. Parecía divertido. No entendí a lo que se refería.
"¿Qué?"
"Naruto me pidió capturar a unos bandidos que estaban dando problemas cerca de la Hoja. Puedes preguntarle si deseas. Ayer cuando apareciste en mi puerta había llegado hace poco"
Abrí mi boca para decir algo pero nada salía de ella así que volví a cerrarla. Recordé su mirada de sorpresa de la noche anterior al verme parada frente asu puerta.
"Pero inclusive sentí tu chackra" murmuré por lo bajo.
Soltó una risa grave.
"No es divertido"
"Si lo es. Hace años te paso algo similar pero en ese entonces te diste cuenta o eso me contó Naruto" Recordé que cuando aún Sasuke no regresaba de su viaje de redención un sujeto se había hecho pasar por el para manipularme. No funcionó en ese entonces.
Mierda había caído en un sucio truco. Me sentí tonta.
"Se lo que piensas de mi y me lo merezco, pero debes darte cuenta que nos están manipulando" me mordí el labio indecisa. Está bien, esta vez pudo ser un truco pero eso no quita el daño que me hizo así como la infidelidad real, pues esa vez si fue verdad si hasta Sasuke lo confesó.
Me di la vuelta en mi lugar dándole la espalda a Sasuke.
"Sakura" llamo èl pero yo no respondí. Lo escuché suspirar y acomodarse en el suelo. Luego no se escuchó nada.
¿Entonces eso significaba que debía darle la oportunidad que me plantee hace dos días?
No iba a negar que me sentí aliviada al escuchar aquello. No había sido Sasuke. Pero ahora me sentía enojada conmigo porque no lo había reconocido. No, eso había pasado porque ya no podía confiar en Sasuke ciegamente como antes. Ya nada volvería a ser como antes así volviéramos a estar juntos.
Manipulandonos. ¿Quién estaba detrás de todo eso? ¿Quién quería hacernos daño? Sasuke tenía muchos enemigos pues sus grandes habilidades lo hacían blanco de muchos villanos pero, si en realidad estuvieran detrás de todo esto ¿Qué ganaban con ponernos en contra? Así no pelean los malos de la historia. O al menos eso creía. Era una forma sucia de luchar.
No recuerdo la hora en que me quedé dormida pero si estoy segura de que no fue pronto. Y es que no podía dormir. Tenía mil preguntas en la cabeza, mil sucesos y ninguna respuesta clara.
¿Qué era verdad y que era mentira hasta ahora?
¿En quién podía confiar realmente?
Y eso es todo por este capítulo. ¿Qué creen que esta pasando? Sus comentarios son siempre bienvenidos.
Nos leemos en el próximo!
