Capítulo 15 Resultado final
El tiempo continuo avanzando hasta que la noche se hizo presente, Raven al parecer había salido de su trance y ahora simplemente dormía.
Por orden del líder se dispondrían a descansar, a excepción de Cyborg que se había ofrecido a ser el primero en velar por su amiga.
La hechicera despertó lentamente y se irguió con calma - ¿Qué ocurrió…? – preguntó en voz baja a la nada.
- Al fin despiertas – Raven miro de inmediato a su compañero robótico en una silla cercana que le dedicaba una amplia sonrisa - ¿Te duele algo?
- Creo que no… ¿Qué fue lo que paso? – miro alrededor y reconoció al instante el lugar – la torre, pero, estábamos peleando con Plasmus y… ¡¿En dónde está?! – cuestionó con gran preocupación al recordar a Jayson. Su expresión cambio a un sonrojo en cuanto recordó que estaba acompañada.
- ¿Quién? – Cyborg enarco una ceja con cierta burla en su rostro.
- Bueno, había un chico en la feria que, quizá podría estar herido – intento explicarse.
- Si se trata de cierto que chico que te acompañaba, tal vez tenga una idea de su paradero – Raven mordió levemente su labio inferior, aguardando a que él continuara – con gusto puedo decírtelo, si antes respondes algo muy simple. ¿Qué es ese chico para ti?
Raven considero por un momento el desaparecer para evitar responder, pero sabía que no podría huir de tal conversación por siempre – él es, alguien que conocí un día y que actualmente, bueno, ya sabes…
- No, no lo sé.
- Por favor, no me hagas decirlo – pidió avergonzada. Pero ante la mueca de burla no le quedo más que seguir – él me gusta – confeso al final con una leve sonrisa involuntaria.
Cyborg suspiro, le hacía feliz ver a su querida amiga experimentando tales sentimientos, pero en parte le preocupaba lo que pudiese resultar de tal relación, de momento le daría una pequeña ayuda – Robín lo llevo a la sala de interrogatorio, no dejo que nadie más se hiciera cargo de las preguntas, ya sabes como es – ella bajó la mirada ante lo escuchado – y ahora que recuerdo, pidió que le avisara en cuanto despertaras, pero creo que primero iré a prepararme un café.
Raven regreso la vista y le agradeció con la mirada, sin tiempo que perder se levantó por completo y salió aprisa de la habitación.
En la sala de interrogatorios, Jayson continuaba esposado, y sin muchas opciones a la mano se limitó a quedarse recostado sobre la mesa. Cuando escucho la puerta al abrirse ni siquiera se molestó en observar de quien se trataba.
- ¡Jayson!
La suave voz femenina lo hizo mirar de inmediato. Raven entró y coloco sus manos sobre las esposas que no tardaron en romperse con su magia. Antes de que la chica preguntara algo, el joven ladrón se levantó en un solo movimiento y la atrapo en un efusivo abrazo – Raven, me alegra tanto verte, estaba preocupado y nadie me decía como te encontrabas.
La hechicera se sorprendió por la repentina acción pero contrario a lo usual, termino por corresponder al sentir también un gran alivio por verlo nuevamente.
Al separarse Raven pudo notar el traje que el otro portaba, cayendo en cuenta de la actual situación – Acaso, ¿Descubrieron quién eres? – preguntó antes de mirarlo directamente y darse cuenta de las heridas en su rostro - ¿Y estas marcas? – paso su mano con suavidad por la mejilla.
- Larga historia – respondió él con un suspiro cansado.
- Esto no es posible, nos vamos ahora mismo – decretó ella, conteniendo el enojo que comenzaba a sentir. Se giró de inmediato para detenerse en seco, en el marco, Robín les observaba.
- ¿Tu hiciste esto? – preguntó ella refiriendo a las heridas de Jayson.
- Raven, no se todavía que truco está utilizando ese tipo, pero no dejare que te dañe – respondió el chico maravilla con decisión.
En respuesta Jayson se colocó frente a la hechicera – Eres bastante obstinado, no has entendido que tú eres el único que la ha lastimado.
Raven esquivo la mirada ante lo escuchado, sabiendo que lo dicho era verdad pero sin intención de intervenir más en la conversación.
- Te lo advierto una última vez Red X – amenazó Robín levantando los puños – aléjate de ella.
- Esto ya es demasiado – intervino Raven colocándose a un costado del otro – dejaremos esta conversación para otro momento.
- No lo entiendes Raven, seguramente sigues bajo una especie de hechizo o hipnosis – aseguró el líder.
- Robín, de verdad que estas exagerando, ¿Tan difícil es imaginar otro motivo? – un leve sonrojo se mostraba en sus mejillas.
- ¿Qué otro motivo podría existir?
- Quizá – respondió esta vez Jayson – simplemente que me gusta.
- Eso es absurdo – Robín se mantenía firme en su idea, sin caer siquiera en cuanta de la presencia del resto de Titanes a su espalda
- ¿Por qué no? – Raven se veía realmente ofendida - ¿Acaso no puedo gustarle a alguien a menos que tenga una intención oculta?
- ¡Sí! – Respondió sin pensar y ante el gesto de desconcierto en la hechicera intento rectificar al instante – Digo no, sabes lo que quiero decir…
- Creo que has dicho suficiente – Jayson tomo la mano de Raven y comenzó a avanzar hacia la puerta, cuando Robín hizo ademan de frenarles fue interceptado por Cyborg quien le dedicaba una mirada totalmente desaprobatoria.
Star y Chico Bestia parecían compartir el desconcierto y decepción ante su líder y amigo. Robín se quedó callado, observando como Raven se alejaba en compañía de aquel ladrón.
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Tras el incidente de la feria con Plasmus, los cuatro jóvenes titanes habían perdido comunicación total con la hechicera, inclusive todo rastro de Red X desapareció, era como si el par de jóvenes simplemente se esfumaran de la tierra.
Robin mantuvo un tiempo su teoría de que el ladrón solo utilizaba a su amiga, pero conforme el tiempo pasaba y estos no mostraban señales terminó por rendirse, pasando a sentir solamente culpa.
Pasó al menos un año antes de que Raven diese a notar que se hallaba bien, todo a través de una carta que Star encontró sobre su cama un día, en la misma se disculpaba por irse sin despedir, aseguraba encontrarse de maravilla y dejaba un número de teléfono que no debía compartir con nadie más.
La noticia causo un sentimiento agridulce en los demás integrantes, aún más en Robín, que seguía culpándose por todo lo ocurrido.
Starfire se dio a la tarea de mantener la comunicación a diario con su más querida amiga, logrando así convencerla de regresar para poder hablar.
- ¡Raven vendrá hoy! – la alienígena anunció con un grito entusiasmado a sus amigos e ignorando las preguntas de "¿Cómo?" y "¿Por qué?" se limitó a distribuir tareas - ¡Cyborg consigue un pastel de bienvenida, Chico Bestia da aviso y trae invitados, Robin se encargará de la limpieza y yo iré a conseguir un regalo!
Nadie discutió las tareas y en cuanto Star salió volando los otros dos le siguieron, dejando a su confundido líder a solas.
Robín solo llevaba diez minutos de mover la escoba torpemente en un vano intento de barrer, pero los pensamientos no dejaban que se concentrara en otra cosa más que en querer ver a Raven cuanto antes.
- Así jamás terminaras.
La suave voz a espalda de Robín lo hizo frenar de golpe, considerando por un segundo que solo era una broma de su mente, trago pesado y giro con lentitud. Raven estaba en el marco sonriendo levemente, vestía una blusa purpura, pantalón, botines y una gabardina negra; su largo cabello se movió ligeramente en cuanto dio un par de pasos al frente.
El líder de los titanes se quedó callado, sin saber cómo iniciar la conversación o siquiera moverse de su lugar.
- Siento llegar así, quería hablar contigo primero - habló la hechicera esquivando la mirada – ha pasado bastante tiempo y…
- Lo lamento – interrumpió el otro logrando así que le mirase – lamento todo, en verdad, mi forma de actuar no fue correcta, yo estaba tan preocupado por ti que… fui un idiota.
Raven le miró con sorpresa, claro que esperaba una disculpa, pero una cosa era imaginarlo y otra realmente escucharlo, sin poder evitarlo algunas lágrimas comenzaron a formarse.
Robín dejo caer la escoba y se acercó preocupado, Raven nunca se había mostrado tan sentimental – Lo siento, no era mi intención.
- No, está bien… solo me tomaste por sorpresa – respondió ella limpiando las lágrimas – tuve bastante tiempo para pensar las cosas, para descubrir algunos sentimientos y a la vez, olvidarme de otros tantos – admitió con una triste expresión que el líder no logro descifrar – me gustaría retomar los lazos perdidos, algo así como iniciar de cero.
Robín sonrió ante lo escuchado – por supuesto, tenemos tanto de que hablar y tu habitación continua intacta.
- Sobre eso, renuncie por completo a ser una joven titán.
- Pero…
- Es un trato que hice, yo dejaba a los héroes y él a los villanos.
Robín suspiro al comprender de quien hablaba – así que, ¿Ya no es un ladrón?
- Dejo de serlo hace mucho – respondió ella con una sonrisa que al otro le removió un extraño sentir – Robín, si no están listos para que hablemos lo entenderé.
- No, eres bienvenida, este siempre será tu hogar y el resto está emocionado por verte.
- Me alegra escuchar eso, debo hacer algo antes, así que regresare en un momento, justo cuando el resto este de vuelta, ¿De acuerdo?
En respuesta Robín se adelantó y le abrazo torpemente – me alegra verte otra vez – admitió avergonzado.
Raven se sonrojo con fuerza, ante aquella demostración se percató que su amigo había crecido para casi rebasarle. Pese al fuerte golpeteo en su pecho se limitó a palmear suavemente la espalda del otro – también me alegra verlos – Robín se separó y evito la mirada, su actuar había sido sin pensar – regreso en un rato – finalizó Raven antes de desaparecer.
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En el techo de la torre T, Jayson estaba de pie admirando el paisaje, con una camiseta blanca y pantalón negro se mantenía con las manos en los bolsillos - ¿Cómo te fue? – preguntó al sentir la presencia a su lado.
Raven trago pesado antes de responder – Es extraño regresar – admitió en voz baja, reprimiendo las ganas de llorar que el encuentro reciente le provocaba.
Jayson tomo su mano con suavidad y la acerco para abrazarle con cuidado.
Raven acepto el contacto y sonrió ampliamente.
La hechicera se había enamorado de la persona incorrecta, y aunque el primer amor suele ser el más especial, ella comprendía ahora que siempre se puede tener otra oportunidad. En su momento no lo había comprendido, pero ahora le quedaba claro que lo importante en el amor siempre será que exista una correspondencia equitativa, y tal hecho se lo demostró con creces el ex ladrón.
La vida es curiosa y uno nunca sabe de quién terminara enamorado.
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Hallé unas notas que tenia de este fic y todo era confuso, tenía diversos finales pero todos inconclusos, así que opte por algo más, tranquilo, por describirlo de algún modo…
Juro que no vuelvo a dejar un fic por tanto tiempo, deshonor a mi vaca T_T
Gracias por leer n_n
