Capítulo 16
Azize llegó a la mansión y fue directamente hacia su habitación, su cuerpo todavía vibraba por todas las sensaciones que había vivido con Cevdet. Ese reencuentro había sido muy especial para ambos. Y en el caso de ella le había devuelto un poco las esperanzas de que algún día, su vida podría al menos acercarse a una vida normal…
De pie frente al espejo, miró y vio un reflejo totalmente distinto al que había sentido los últimos días… Cevdet tenía ese efecto en ella, su amor la hacía sentir segura, confiada, íntegra, dispuesta a todo…
Cerró los ojos mientras casi sin darse cuenta, acariciaba su piel tal como él lo había hecho momentos antes y se preguntó cómo era que luego de tantos años y de miles de veces de compartir la intimidad, él seguía teniendo ese efecto en ella…
Se acostó en su cama y hundió la nariz en la almohada de él, extrañándolo, muriéndose por dormir en sus brazos, pero supo que él no volvería esa noche probablemente porque tenía que dar demasiadas explicaciones…
Se quedó dormida añorando su calor, soñando con sus besos y caricias…
Al otro día amaneció sola, pero cuando se levantó y se dispuso a irse a trabajar, se enteró por una criada que Cevdet había regresado y se había vuelto a ir...
Se lamentó de no haber podido al menos tomarse un rato para desayunar con él y cuando llegaba al hospital, unos soldados griegos la esperaban, el general Vasili requería su presencia en el cuartel…
Recordó el favor que su marido le había pedido y siguió a los soldados hasta el cuartel, la anunciaron y cuando le abrieron la puerta para entrar, vio a Cevdet mirando hacia el frente, evitando su mirada y temió lo peor…
-Enfermera Azize…- dijo Vasili y ella se detuvo al lado de Cevdet y lo miró asintiendo.
-General…
-La hice venir hasta aquí porque necesito que me conteste una pregunta…- le dijo ceremonioso.
-Dígame…
-¿Dónde estaba usted cuando el galpón con el armamento griego estalló? - le dijo y se quedó mirándola.
-Con Cevdet en mi antigua casa...- dijo y bajó la vista, algo avergonzada de tener que admitirlo enfrente del general.
-Bien… espero que así sea…- le dijo y Azize resistió la tentación de mirar a Cevdet, moría por tocarlo, por tomar su mano para asegurarle de que todo estaría bien…
El teniente León entró y le habló al oído a su padre. El general entrecerró los ojos e inspiró. Clavó sus ojos en Cevdet y luego en Azize…
-Parece que encontraron a los culpables de la explosión… su hija Hilal y un muchacho… están detenidos…
Azize sintió que perdería el conocimiento, su corazón comenzó a latir tan fuerte que no supo qué hacer… se vio arrastrada por unos soldados y la encerraron en el despacho de Cevdet… gritó con todas sus fuerzas pidiendo por él, no podía quedarse allí con los brazos cruzados, ¿su hija acusada de la explosión?
Sintió que los minutos se transformaban en horas, se acercó a la puerta y volvió a pedir por su marido… finalmente él entró, estaba desolado…
-Azize, por favor siéntate…- le dijo con una voz casi desconocida.
-Cevdet… no puedo, quiero ver a Hilal, ¿no te das cuenta?
-Azize… necesito que te sientes… debemos pensar como es que Hilal fue atrapada, que pruebas tienen en su contra…
-Claramente no lo hizo… Cevdet tienes que hacer algo…- le dijo con desesperación.
-Escucha, Azize… vamos a tener que encontrar la forma, no puedo poner mi misión en peligro… tienes que pensar quién podría querer traicionarla a ella…- dijo y recordó las palabras de Esref, cuando le dijo que él encontraría a alguien que pudiera tomar la culpa en su lugar.
-Cevdet… tienes que solucionar esto… no podemos permitir que nuestra hija…
-Necesito que te calmes y confíes en mi…
-No entiendes… no entiendes… si la encuentran culpable de la explosión la van a colgar…- dijo y se puso a llorar.
-Escúchame… tienes que confiar en mí…- le dijo mirando sus labios- y debes prometerme que bajo ninguna circunstancia dirás lo que sabes…
-Cevdet…
-Prométemelo, Azize…- le dijo.
-Te lo prometo, pero tú debes prometerme que sacarás a mi hija de esto…
-Azize… también es mi hija… no lo olvides…
-Quien parece que de a ratos lo olvida eres tú… necesito que tú me prometas que la sacarás de allí…
-Por supuesto, el primero que quiere que esto se aclare soy yo… no podría seguir viviendo si algo le sucede…
-No lo harás porque si eso sucede soy capaz de matarte…- le dijo ella con dureza y él sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas…
-Necesito que hables con ella y le preguntes qué hacía en ese lugar y con ese muchacho… necesitamos encontrar la forma de salvarla, ¿lo harás?
-Lo haré…- le dijo secándose las lágrimas…
-Ven…- le dijo y ella se perdió en sus ojos y Cevdet la abrazó luego.
-Cevdet…- le dijo y él se inclinó a besar suavemente sus labios.
-Azize, confía en mí… te lo ruego… si no tengo tu confianza, ¿qué me queda?
-Está bien… pero entiende que estoy desesperada…
Azize se fue a ver a Hilal, que no le dijo nada que pudiera ayudarla, y Cevdet se reunió con Yakup…
-Coronel… esto no está bien… yo creo que alguna clase de trampa han puesto para que su hija caiga…
-Yakup, entiéndeme… yo no sacrificaría nuestra misión, pero no permitiré que mi hija muera… no cargaré con eso, no podría… necesito que me ayudes a sacarla porque si no es por mí, estoy seguro de que Azize hablará…
-Señor… debe hablar con ella, convencerla.
-¿Crees que no lo hago? Azize está desesperada, antes que patriota es madre, yo creo que sin ninguna duda moriría en lugar de Hilal…
-Escuche, voy a pensar en algo… pero necesito que usted se mantenga atento y que no pierda la calma… entregarnos es la última opción, ¿entendió?
-Entendí… pero apúrate… no soporto la idea de que mi hija pase frío, hambre y angustia por algo que no hizo… y… Yakup… necesito conseguir un marido adecuado para mi hija…
-¿Hilal?
-Yildiz…- dijo y el capitán se quedó mirándolo…
-Es… es por el problema con el teniente León… ¿verdad?
-Tengo pánico que Vasili los vea cercanos y decida casarlos… me moriría de tener que entregar a mi hija a los griegos… además Azize no consentiría de que abandonara el Islam…
-Señor…
Dime…
-¿Usted cree que yo podría ser un buen candidato?
-¿Quieres casarte con mi hija?
-Pues… sí…- dijo Yakup y Cevdet alzó las cejas y lo miró con algo de sorpresa…
Un rato más tarde salió del lugar en donde se encontraban con Yakup, aún estaba shockeado por la propuesta del capitán y algunas ideas sobre cómo liberar a Hilal rondaron su cabeza…
Bueno, esto sigue pronto! Gracias por seguir leyendo! Nos vemos en el próximo!
