Hola lindas! Sé que tardé en subir este capítulo pero la verdad estaba esperando a que llegara este día especial para publicarlo! (quise hacer este capítulo como un regalo de cumpleaños para la hermosa rubia)

Muy feliz 7 de Mayo a todas!!!

Pd: este capítulo no es el último, aún hay cosas que quiero relatar :)

capítulo 20

Mi querido Anthony

Cuando dos personas están destinadas a permanecer juntas, simplemente lo están y no hay nada más que decir. Contrariamente cuando alguien no es para tí, simplemente no lo es, aunque pongamos un millón de excusas y nos engañemos a nosotros mismos.

Dos personas no se unen para complementarse una a la otra, pues cada uno de nosotros ya venimos completos al mundo, no nos hace falta un compañero para ser plenos, somos obras perfectamente terminadas por el gran artista creador del universo, él es el único capaz y encargado de completarnos y llenar nuestros corazones. Entonces ¿Para qué unirnos? Bueno, muy simple, cuando dos personas deciden compartir sus vidas, el propósito de esa unión es formar un gran equipo, un equipo a prueba de balas, a prueba de fuego, a prueba de dolores, un equipo que cambie al mundo, donde sus sueños y visiones se unan y formen una explosión mágica de impacto a su alrededor , esas son las uniones que valen la pena. Un amor que con el paso de los meses, días, años , décadas, se vaya fortaleciendo cada vez más y más, un amor donde después de tantos años puedas mirar a los ojos a tu ser amado y decirle "A pesar del largo tiempo, las duras pruebas, las lágrimas derramadas, los momentos gloriosos, los grandes desafíos, y sobretodo nuestras distintas personalidades e imperfecciones, yo te sigo amando y con mayor intensidad que al principio de todo" Es ahí cuando sabes que has elegido a la persona correcta.

D.U

Y así la pecosa se dirigió hacia la cima de la colina de pony, donde encontró una hermosa vista del atardecer con distintos colores, tales como rosa pálido, azul turquesa y naranja cálido...sin duda alguna aquel paisaje era toda una obra de arte. Candy se detuvo y miró hacia el cielo unos cuantos minutos hasta que naturalmente hizo aquella acción, la cual era su costumbre cada vez que subía a aquella colina, era un hábito al que se arraigó desde sus cortos 12 años, siempre lo hacía sin falta como un homenaje incluso antes de ir a saludar a sus madres. Ella lo veía como un acto para recordar aquella promesa que no pudo ser completada, así como para demostrar que aún sigue recordando y llamando su presencia. ¿Saben de qué se trata? Bueno, cada vez que regresaba al hogar de su niñez, subía aquella colina, miraba al horizonte, colocaba las dos manos alrededor de sus labios para pronunciar fuertemente…

-¡Anthony!..

Susurró una vez al viento…

-¡Anthony!...

Pronunció de nuevo con una voz más audible

-¡Anthony!

Gritó con todas sus fuerzas y con una lágrima en el rostro mientras sonreía, el corazón rogaba por su regreso… y de repente cuando volvió a poner las manos alrededor de sus labios y estaba dispuesta a gritar otra vez el nombre de su amado…otra voz se escuchó en respuesta

-¡Candy!

-¿Qué?¿Alguien dijo mi nombre? Pero no puedo ver a nadie…- pensó la muchacha volteando de un lado a otro

-¡Candy!

-Sí, sin duda alguien me está llamando… ¿Quién podrá ser?...esa voz...despierta tantos recuerdos en mi memoria...que dulce es… pero aún no puedo ver nada

-¡Candy! - se escuchó un grito en el viento con mayor fuerza

-¡Ya lo tengo...! No puede ser esa voz es idéntica a la de…

Entonces, detrás del padre árbol comenzaron a sonar las gaitas con aquella melodía tan peculiar del príncipe de la colina y apareció lentamente una silueta… esos ojos azules tan preciosos que regalaban una tierna mirada, ese cabello rubio dorado tan radiante, esa blanca piel, ese hermoso e inocente rostro...

- Sí...sin duda alguna es mi Anthony...- pensó,

Candy se dio la vuelta para mirarlo y le sonrió tranquilamente con una lágrima en el rostro a aquella silueta de Anthony, esto se le hizo bastante extraño al joven… pero lo que sucedía es que la pobre niña se había imaginado tantas, tantas, en verdad incontables veces a Anthony parado ahí sonriendo dulcemente, que ella pensaba que solamente se trataba de un producto de su imaginación como de costumbre...

La pecosa se volteó nuevamente a mirar al horizonte, y comenzó a hablarle a lo que ella llamaba "el Anthony eterno de mi imaginación"

-Príncipe ...otra vez vienes a visitarme a la colina de Pony ¿verdad? ...Anthony sólo apareces en mis sueños ¿No es verdad? Mi querido Anthony , ya han pasado cuatro largos años… sabes hoy es mi cumpleaños… Bueno, ¿Cómo no lo sabrías? Si tú me lo regalaste…

Oh Dulce Candy que llegas a la vida, el perfume de tus rosas, aunque en invierno se marchiten, su belleza está siempre viva en nuestros corazones...Bello príncipe, ser magnífico, vuelve porfavor y abrázame bien fuerte…- y la muchacha comenzó a llorar con mucha emoción por los recuerdos que abundaban en su memoria

-Candy…voltea otra vez- dijo el joven con muchas lágrimas en el rostro también

-¿Por qué eres tan real? Hasta puedo escucharte…¿Estoy soñando? ¿O es que ya estoy muerta y llegué al cielo?

Narra Anthony

No tengo palabras...es ella… al fin ella ...Qué hermosa estás Candy, tú personalidad tan única y radiante...tu alegría inigualable , tus bellísimos ojos verdes, tus pecas como gotas de oro dispersas en tu rostro, tu sonrisa que alegra la existencia, ese vestido rojo, esos lazos y encajes… eres más que una princesa...no has cambiado nada y al mismo tiempo has cambiado tanto, estoy tan sorprendido y emocionado que no puedo mover las piernas, porque de ser así ya hubiese corrido a abrazarte… ahora piensas que no soy real...que soy sólo un sueño… pero no es así...no es así… despierta pequeña este soy yo…

-No Candy, no mi Candy, esto no es un sueño, nunca me fui de este mundo y no estás soñando…- le dijo el joven

-A...Anthony…¿No vas a desaparecer esta vez? ….¿Lo prometes? -preguntó la pecosa

-Con el corazón en la mano… oh Candy, Candy - repetía el joven mientras iba corriendo a encontrarse con ella

-Oh mi deslumbrante Anthony- dijo la joven mientras también comenzaba a correr hacia el rubio - por favor no te desvanezcas en el viento como usualmente haces- se repetía una y otra vez

Candy aún no creía que esto fuera real, para ella era otra de sus fantasías, estaba segura de que al momento de querer tocarlo, se iba a desvanecer por completo, esta experiencia le había ocurrido miles de veces...pero era tan real… que al menos valía la pena creer que en verdad estaba ahí, pensaba la pecosa

Narra Candy

Corrí hacía él, estaba ahí con un traje escocés tan hermoso, una Dulce Candy en sus manos, y una capa elegante que utilizaba para cabalgar, todo un príncipe.

¡Que hermoso! ¡es Anthony!, corre hacia mí con una sonrisa empapada de lágrimas… este sueño profundo en el que he caído es el mejor regalo de cumpleaños que jamás haya recibido

lo abracé muy fuerte, creyendo que en cualquier momento yo iba a despertar… quería disfrutar al máximo esta fantasía…

Sin embargo, justo al abrazarlo...no pude evitar sorprenderme como nunca antes, no puedo describir lo que sentí exactamente...fue como un balde de agua fría…

No fue hasta ese momento...el momento exacto donde mi mano tocó la suya… cuando me di cuenta de que su piel era real... Justo ahí comencé a enterarme de lo que estaba sucediendo…no podía moverme, no entendía absolutamente nada…

Mientras nos abrazábamos y mi cabeza reposaba en su cálido pecho, con mis ojos bien abiertos por la impresión de aquél momento, le dije desesperadamente

-Anthony…¿Por qué aún sigues aquí? Si eres un sueño nada más

Anthony no seas tan real por favor, no voy a querer soñar nunca más...porque al despertar tendré que superar este magnífico sueño...todo esto es mentira ¿verdad? ….

No puedo creer que estoy tocando tu mano…la estoy sintiendo... no, no puede ser...no puede ser verdad…-

Anthony tomó delicadamente mis mejillas entre sus dos manos

-Mi querida Candy- pronunció - Estoy aquí… no es un sueño… créeme por favor...por favor

-Que no es un sueño dices..-

y al fin… al fin...me cayó el veinte...

-¿Eh? ¿anthony?... ¿ANTHONY? ...Un momento por favor...Anthony ¿Eres tú? Pero tú ya no vives aquí Anthony…¿Qué está pasando? ¿En verdad eres tú?

-Sí soy yo Candy...todo este tiempo estuve en coma...pero vivo… ese accidente no me quitó la vida...es una historia muy larga Candy y no sé cómo comenzar a explicarte…- contestó desesperadamente el muchacho

-Oh mi príncipe, no puedo creerlo, esto es demasiado bueno para ser verdad- exclamó Candy volviendo a abrazar efusivamente al rubio mientras lloraba nuevamente

-Candy...mi querida Candy...dime ¿No estás enojada?

-Anthony...no sabes cuántas noches te esperé despierta observando desde mi ventana las estrellas, cuántas noches pasé observando tu foto en el silencio, cuántas tardes le grité tu nombre a esta colina…Cuántas cartas te escribí imaginando entregártelas algún día...¡Cuántos poemas no escribí en tu honor!... cada vez que veía un brillante lago, unos ojos azules o unas rosas, en mis memorias era tu nombre y sólo el tuyo…

¿Enojada? ¿Yo? ¿Cómo se te ocurre?...Estás vivo…Estás aquí...estás aquí….estás aquí ...y eso es TODO lo que me importa ahora..

-Mi Dulce Candy…-

Y así estuvieron los dos muchachos abrazados y confesándose su amor…tan enamorados...que ni siquiera se percataron que a lo lejos eran observados por toda su fiel compañía de seres queridos, sus madres, amigos y los niños del hogar

-¿No es hermoso esto hermana María? - dijo la señorita Pony mientras secaba una lágrima de su rostro

-Muy hermoso Señorita Pony, Recordar todo lo que Candy lloró a ese muchacho, y ver ahora esta hermosa escena, es tan bello

-Fue la primera vez en mi vida que la vi tan triste y llorar tanto, cuando regresó aquella mañana de Lakewood , era una Candy que nadie reconocía

-Así que ese es el chico por quien lloraba el jefe-

-Si Jimmy, cuando recién llegaste Candy acababa de perder a un ser querido también

-Y ahora entiendo la razón, llevan como tres horas abrazados

-No seas exagerado Jimmy - Rió Tom

-Candy...nunca pudo olvidar a Anthony… siempre supe que eran el uno para el otro- dijo Archie

-Tienes razón Archie...nunca la había visto tan emocionada y feliz como ahora-dijo Stear

-Candy Te mereces ser muy feliz…- pensaba Albert

Luego de unos largos minutos

-Bien ya es momento de interrumpir a estos tortolitos , o todo el esfuerzo que hicieron los chicos por preparar la cena será en vano *risa*

-¡Es verdad!

Albert caminó hacia donde estaban los dos muchachos en silencio y aún sumidos en un abrazo

-Lamento interrumpir chicos…

-¡Albert! - exclamaron ambos

-Oh Albert ...no sabía nada...es por esto que estabas tan extraño últimamente ¿verdad?

-Sí… Candy...lo siento...no sabía cómo decirte esta noticia, así que lo dejé en manos de Anthony...de todas formas si yo te hubiese dicho no me creerías

-Tienes razón...pero…¿cómo es que…

-Bueno Candy, ¿Por qué no primero regresamos con los demás? que ya se están sintiendo muy solos sin tí

-¡Los chicos! ¡Vamos juntos Candy! - dijo Anthony mientras le extendía la mano a Candy

-Vamos Anthony- respondió la pecosa tomando la mano del rubio y dirigiéndose hacia donde estaban todos

-¡Vaya ya era hora!- dijo Tom riéndose

-Tom ¡esos modales! - reclamó la señorita Pony

-¡Tom! ¡Viejo amigo!

-¡Anthony! ¡Que gusto enorme verte! Cuando tus primos me dijeron no lo podía creer ¡Que feliz noticia!

-Vengan al jardín chicos - gritó Annie

-¡Yo te llevo Candy, te encantará! - dijo Anthony mientras iban tomados de la mano - bien ahora ya puedes mirar-

Al observar el jardín, Candy quedó muy sorprendida por su belleza

-Chicos… ¿Ustedes hicieron esto? ...es increíble….

-¿Te gusta?

-Estoy muy feliz...este sin duda es el mejor día de toda mi vida- dijo Candy muy emocionada

-Pasemos todos a la mesa muchachos- sugirió la hermana María -

-Que rico se ve todo esto

-Annie ¿por qué no pones la música? - dijo Paty

-Sí, enseguida,

Todos comenzaron a pasar al jardín y tomar asiento, Candy se sentó al centro, a su lado derecho por supuesto estaba Anthony y a su izquierda estaba Albert. Ella dio unas palabras antes de comenzar el festín, pues esa era una tradición en las fiestas de cumpleaños

-Disculpen por tantas lágrimas ...gracias por hacer de este día el más feliz de toda mi vida...realmente los amo mucho a todos… este cumpleaños es un sueño hecho realidad…

Flamy, Annie, Paty, Chicas ustedes siempre tan detallistas y sinceras

Mis hermosas madres que me han dado los mejores consejos de vida y me hacen entrar en razón tantas veces

Mi querido Albert que ha sido una familia para mí, quién me ha consolado y animado tantas veces, mi protector, un amigo, un hermano genuino y amado

Archie quien también ha sido un hermano mayor todos estos años, siempre muy atento, amable y tan al pendiente de mí

Niños, Tom, Jimmy...ustedes son una chispa que siempre me llena de alegría cada vez que visito mi hogar

Mi querido Stear…¡Lo que era de nuestras vidas sin tus inventos y tu alegría! ¡Cuánto te extrañamos!

Mi amado Anthony…no tengo palabras..mis emociones son tantas que es difícil ponerlas en palabras...ni siquiera termino de creer que esto sea una realidad...lo único que puedo decirte ahora es...no vuelvas a irte jamás por favor...soy tan feliz…verte y poder tomar tu mano de nuevo...es un sueño hecho realidad- finalizó Candy antes de que su voz se quebrara por las lágrimas de felicidad

Todos comenzaron a aplaudir

-¡Te queremos mucho Candy! - gritaron al unísono

-Bien ahora, ¡pongámonos cómodos y disfrutemos este momento!

Mientras todos comenzaron a disfrutar del banquete, la plática dio inicio

-Creo que tú y Anthony necesitan ponerse al corriente , tendrán bastante tiempo luego de la cena - dijo Albert

- Él no ha parado de preguntarnos sobre tú vida mientras estaba ausente, pero no le hemos contado absolutamente nada- dijo Archie

-Es que quiero saber todo sobre tí mientras no estuve- se defendió Anthony

-Es verdad, tengo tanto que contarte Anthony, pero ahora díganme todos ustedes, ¿Qué fue lo que pasó aquí?

-Bien…¿Por dónde comenzamos? - dijo Albert

Y así entre Albert, Anthony Archie y Flamy, le contaron todos los sucesos a Candy, desde la idea de Sarah Leagan, el día de la cacería, la amnesia de Anthony y el secuestro de Archie..

-No puede ser…¡Pero que desastre fue todo esto! ¡Y yo ni enterada! ¡Con razón me evadían siempre! - dijo Candy

-Perdona pequeña pero es que todos pensamos que no queríamos verte triste, es duro para nosotros verte sufrir, te hemos visto así tantas veces…- contestó Albert

-Por eso decidimos reunirnos contigo hasta que todo estuviese bajo control, por suerte ya se hizo justicia

-Siempre supe que la señora Leagan era muy mala pero no hasta ese extremo...hacernos sufrir a todos de esa manera, fingir la muerte de sus propios sobrinos no tiene nombre.- reclamó Candi

- hasta a su propia madrastra hizo sufrir…- contestó Stear

-y ¿Luisa? Yo estuve en el momento justo cuando le avisaron que su padre estaba en bancarrota y debía abandonar el colegio inmediatamente...pero nunca pensé que sería capaz de hacer algo así

-Yo tampoco la creía capaz de eso, ya viste que ella siempre alardeaba con ser una fina dama- respondió Paty

-cierto...bueno pero hay que reconocer la valentía de Flamy, lidiar con Luisa ella sola con los muchachos, Flamy estoy muy agradecida contigo...así que tú fuiste la enfermera de Anthony...es por eso que al ver la foto que yo tengo guardada te quedaste petrificada ¿no es así?

-Sí...no pude evitar sorprenderme cuando me dijiste que estaba muerto…fue una sensación muy fuerte...pero no tienes nada que agradecerme Candy…

-Todo esto me parece más intenso que un drama de teatro…

-y hablando de teatros Candy ¿leíste mi última carta? ¿Qué pasó con Te…

-¡Stear!- exclamaron todos

-Vamos hermano, no vamos a hacer que Candy cuente esas cosas Justo ahora aquí en la mesa…

-Es verdad...lo siento Candy

-No te disculpes Stear...prometo contarte también

-¿De qué están hablando? - preguntó Anthony

-Te contaré todo luego de cenar Anthony...será una larga historia así que espero que no te aburras- rió la pecosa

-Si se trata de tí es imposible aburrirse Candy

Las horas transcurrieron y los muchachos platicaron un gran rato, hasta que comenzó a oscurecer. Los chicos se pusieron a limpiar y recoger, y posteriormente la señorita Pony los guió a sus habitaciones. Albert había donado una gran cantidad de dinero para la ampliación del hogar unos meses atrás, por esa razón habían habitaciones hermosas y de sobra...cada quien se dirigió a su habitación a excepción de ambos muchachos y por supuesto las hermanas.

-¿Podríamos salir a platicar un momento hermana María ?

-Pero si ya es muy tarde…

-Hermana María, estos muchachos llevan años separados… yo creo que se merecen un tiempo juntos para ponerse al corriente y confesar sus memorias… de día se les va a hacer imposible con tanto griterío de los niños- dijo la señorita pony soltando una carcajada

-¿Entonces nos da permiso? Iremos a la colina de pony

-Sí, pero regresen antes de las 10 de la noche, yo y la hermana María estaremos aquí esperándolos y echando un vistazo

-Muchisimas gracias

Finalmente Candy y Anthony salieron rumbo a la colina de Pony, era una noche con muchísima estrellas en el cielo, se escuchaban los sonidos de la naturaleza y la luna alumbraba radiantemente...Candy llevaba una lámpara por cualquier cosa.

Al llegar a la colina nuevamente

-¡Que hermosa noche!

-¡Es maravillosa!

-Bien Candy, ahora cuéntame todo...