Gracias de antemano por leer esto! Y ambas historias tendrán nombre para que así puedan decir en el comentario cual les gustó mas, o colocar que les llamo la atención de cada una!


An AlGhul/Wayne with a Plan: Of how to get a Robin.

Ras era un hombre con un plan, creía que sí uno iba a triunfar en la vida debería siempre tener un plan de respaldo por que la vida era inesperada y sorpresiva y nunca podías estar totalmente seguro de que con te golpearia a continuación, por eso cuando su hija Talia tuvo gemelos, decidió que era hora de comenzar a trazar un nuevo plan.

El primer paso de su plan era simple, tomaría a uno de sus nietos y lo haría su responsabilidad. Talia era un buen soldado, pero eso era lo que era, un soldado, no un líder, a pesar de lo que se engañaba a creer, sin mencionar que podía ser bastante emocional, lo que no era bueno para un líder, y de seguro de una forma u otra terminaría pasando a sus nietos.

Vio a sus nietos con detención, la opción obvia era Damián. El bebé era un varón saludable y fuerte que compartia sus ojos, de seguro crecería para ser un gran campion, pero su hermana...

Athanasia podía no ser tan fuerte como su hermano, y no tener sus ojos, pero si tenía su mirada, la de alguien que estudiaba su alrededor antes de actuar, la de alguien en busca de conocimiento, bueno probablemente eso era exagerar un poco las cosas dado a que la bebé aún tenía solo un par de semanas, pero Ras no dudo en que en un futuro cercano su nieta sería brillante.

Llevó su mano al suave mechón de cabello oscuro de su nieta y Asintió para si mismo, la decisión ya estaba tomada.

Un par de semanas después Ras ofrecía consuelo a su hija luego de que un grupo rebelde enemigo de la liga tomó venganza por medio de la menor Al Ghul, Athanasia estaba muerta, y mediante su muerte sirvió un gran propósito, el que su Madre eliminará un clan enemigo, al cobrar retribución, con eso silenciando a cualquiera que supiera la verdad.

Después del incidente Talia prácticamente se encerró en su isla con Damián para evitar la pérdida de otro hijo, y eso le dio la libertad a Ras de criar a su nieta sin tener a su hija sobre su hombro.


Por un tiempo Ras pensó en conseguirle los mejores profesores a la niña, al igual que Talia hizo con Damián, pero recordó que el no recibió tal educación en su tribu, sino que él fue por propia iniciativa el que busco conocimiento, tal vez debería dejar que ella hiciera lo mismo... Viendo a la bebe mirar su nueva habitación con curiosidad decidió darle la oportunidad de florecer por su cuenta y vaya que lo hizo.

— Abuelo. — Le llamó Athanasia viéndole con esos ojos azules llenos de inocencia infantil que no iba para nada con la sangre en sus manos.

– ¿que tenemos aquí? — Pregunto curioso el mayor, y la pequeña Sonrió, moviendo sus pestañas, ladeando su cabeza de forma en que su rostro se viera más adorable.

— Quería poner en práctica lo que aprendí de anatomía en tus notas, pero los animales de los alrededores no son satisfactorios ¿podría usar a uno de tus prisioneros? — Dijo con un tono dulce como la miel, con una sonrisa en su rostro. —Por favor. — Añadió intentando parecer más pequeña y tierna, y Ras tenía que reconocerlo, la niña podría encantar el corazón de cualquiera.

— Por supuesto, querida ¿Quieres que escojamos al prisionero juntos? — Cuestionó dejando una mano sobre su cabeza acariciando su cabello, ganándose una sonrisa y un brillo de interés en sus ojos.

— Eso sería encantador, muchas gracias abuelo. — Movió su cabeza en señal de que le gustaba la caricia para luego estirar su mano, de seguro esperando que el la tomará.

— Perfecto entonces. — Tomó su mano para caminar con ella por los pasillos de la liga.


El número de personas que sabían sobre la existencia de la niña era limitado y de extrema confianza de Ras, todos jurando su lealtad eterna a la cabeza del demonio, por lo que estaba seguro que ninguno divulgaria su secreto, lo que no espero, es que su nieta tomará en ella hacer de ellos su familia.

Ras podía entender la necesidad de la pequeña por crear vínculos pero ellos eran peones, servidumbre, era indigno ser familia de ellos, pero la dejó ser, había algo en el brillo de los ojos de Athanasia cada vez que los bañaba con sonrisas afectuosas y abrazos, que le decía que escondía algo más.

Un día la curiosidad pudo con él y decidió simplemente preguntar.

— Ellos te temen y respetan Abuelo. — Contestó tranquila mientras sostenía un libro en sus pequeñas manos. — Pero incluso eso es finito, nada asegura que encuentren alguien más a quien crean más digno de eso. — Paso de página para luego levantar la mirada encontrándose con su mirada. — Pero ellos me aman, morirían por mí sin tener que pedírselos, en incluso lo harían con una sonrisa, feliz de tener el honor de servirme. — Sonrió como siempre que conseguía lo que quería, con una sonrisa más dulce que la miel y cualquier postre o fruta conocida por el humano.

Cuando Damián prefirió el lugar junto a su padre, que volver con su Madre a Ras realmente no le importo mucho, la verdadera heredera AlGhul ya estaba segura en los muros de su futuro dominio, ganándose cada día el corazón de más de sus seguidores, logrando que llegarán a extremos que incluso Ras desconocía, al parecer el amor, si era una fuerza a la que temer... No, la fuerza a la que debía temerse era su nieta, Athanasia AlGhul.


Suspiro dejando el último libro de la biblioteca sobre la mesa, después de varios años finalmente terminó la extensa biblioteca que tenía Nanda Parbat, o al menos terminó todos los libros que pudieran interesarle, lo que significaba que tenía tiempo libre, y nunca fue buena con el tiempo libre.

Hizo una lista mental de cosas que podía hacer, pero el hogar de la liga de asesinos ya no tenía muchas cosas para ofrecerle, se preguntaba si era la razón por la que su abuelo buscaba constantemente la dominación mundial, porque estaba aburrido, eso sonaba razonable para ella, aunque no del todo de su gusto.

¿Líder mundial? Demasiadas responsabilidades y poco tiempo para hacer las cosas que le gustaban, aunque no era como si ahora tuviera muchas cosas que hacer... Quizás debería dejarlo en su lista de tal vez.

Una idea llegó a su cabeza y se levantó de su lugar en la biblioteca para ir a una de las pocas habitaciones del lugar donde existía señal satelital y acceso a la tecnología moderna.

Una vez estuvo frente a la computadora, ingresó un par de códigos y pronto la pantalla le dejo ver el interior de la cueva de su Padre — Cuando Sia se aburrió hace un par de años, tomó aprender computación ¿y que mejor forma de aprender que romper la seguridad de su Padre? El abuelo siempre le dijo que tenía la mejor por lo que sería un buen desafío— como siempre Batman trabajaba en algo mientras Robin hacia pequeñas contribuciones junto a Nightwing, pero que trabajadora era su familia.

Si tenía que ser honesta consigo misma Sia no entendía el punto de limpiar las calles de una ciudad como Gótica, lo mejor sería acabar con todo y comenzar desde cero, eso sería más divertido, y desafiante, pero bueno como Ras le dijo su Padre era un sentimental y eso podía llevar a que su juicio se nublara.

Una sonrisa surco sus labios ante la llegada de RedRobin también conocido como Timothy Drake. Desde temprana edad escucho nada más que cumplidos por parte de todos en Nanda Parbat por su inteligencia y después de que Sia lo viera por primera vez, lo decidió, el sería el compañero perfecto ¿para que? No estaba del todo segura en ese entonces, pero lo quería y de una u otra forma Sia siempre tenía lo que quería.

Mientras repasaba la mirada en la figura de su amado, decidió que ya sabía que era lo que haría a continuación con su tiempo libre, ya era hora de tomar lo que era suyo.

¡Oh debería hacer un plan!

Athanasia amaba hacer planes, al terminar debería mostrarle su plan a su abuelo, de seguro el estaría igual de encantado que ella.


Sharing custody with Gods and bat's ain't easy.

Lo primero que el pequeño cuerpo de Athanasia pudo registrar fue dolor, un dolor tan profundo y visceral que sólo se intentó abrazar mientras lágrimas corrian por sus mejillas, y gritos de dolor salían de su garganta. En aquel entonces había sido demasiado pequeña para entender que estaba pasando, que era lo que estaba sintiendo o porque lo experimentaba, solo quería que terminará, pero la sangre no dejaba de salir de su boca, y sus entrañas parecían ser retorcidas a la vez que algo caliente quemaba todo su cuerpo por debajo de su piel como si sus venas llevarán lava en lugar de sangre.

Varias veces todo se volvió negro y por unos instantes el mundo a su alrededor desaparecía y tenía segundos de alivio, hasta que nuevamente la luz llegaba a sus ojos y el proceso comenzaba de nuevo, si fuera lo suficiente mayor o educada para conocer el concepto de la muerte a Athanasia le gustaría poder morir, cualquier cosa para poder dejar de sufrir.

A veces en medio de la pesadilla que era su vida podía ver ojos verdes verla expectante, y le causaban terror así que incluso si no le gustara cerraría sus ojos esperando que el dolor se llevara cualquier otro sentimiento.

Athanasia no estaba segura cuánto tiempo estuvo solo gritando y sufriendo, no era como si a su edad tuviera un concepto de lo que era el tiempo, pero se sentía como una eternidad, si es que supiera lo que una eternidad era claro.

Hasta que un día algo distinto a todo lo que sintió antes la hizo pestañear, y ojos color lila la miran de vuelta, a diferencia de los otros que ha visto estos emitian mucho más cosas y ninguna de ella le asustaba.

— Pobre criatura, has tenido que experimentar tanto dolor a tan corta edad. — Dijo acariciando su cabello y era tan sincero y amable en ese solo gesto que aunque ya no sentía dolor Athanasia lloro de nuevo pero por motivos totalmente distintos a los anteriores. — ¿Quieres que termine? — ¿Que era eso? Sin nadie que la educara o enseñará la niña no sabía que estaba diciendo el mayor, lo poco que sabía del lenguaje lo aprendió en sus leves momentos lúcidos cuando esos ojos verdes eran acompañados por varias sombras.

Apretó sus labios, pero aún sin saber que fue lo que preguntó Asintió con la cabeza cerrando sus ojos, confiando en la primera persona que le mostró amabilidad en su vida, cuando una luz brillante y celestial, cálida como nada que haya sentido antes se trago toda la habitación incluyendo la, supo que tomó la decisión correcta.

En el cielo donde los dioses antiguos viven, la niña finalmente puede vivir, y tener todo lo que le fue negado antes.

Shamash el Dios de la justicia, y su tío favorito con el cual dormir una siesta —Ya que al ser también la deidad del sol es muy cálido sin llegar a ser asfixiante— le cuenta la injusticia de la cual sufrió siendo apenas una infante.

Al parecer su abuelo, al igual que la mayoría de los humanos que vivían en el mundo dejaba que la codicia y ansias de poder dictaran sus movimientos, por lo que cuando encontró la llave de la capital dorada, que podía abrir el tesoro del rey Gilgamesh, hizo todo lo posible para poder abrir la puerta, pero para su suerte la llave sólo reaccionaria a su amo. Al ver que la llave era inservible sin alguien adecuado para usarla, utilizo a varios incautos para infundir con magia y ciencia la llave en sus cuerpos de forma que está aceptará al anfitrión como su amo, cabe mencionar que esto no funcionó y cada anfitrión sufrió una dolorosa muerte.

Cuando su abuelo se estaba por rendir, se entero de la existencia de Athanasia, en ese entonces un feto que su Madre sólo guardo sin dejar nacer como... ¿Seguro? — Sia no estaba segura — convencido de que su propia sangre seria más resistente le permitió a Athanasia nacer y crecer hasta tener la fuerza suficiente para soportar el peso de la llave, pero Athanasia al igual que el resto comenzó a morir por la llave, y en último intento desesperado Ras lanzó a su nieta al pozo de lázaro, de sobrevivir le sería útil y de no hacerlo, bueno al menos lo intentó.

Athanasia sobrevivió, el agua del pozo de lázaro reconoció la magia antigua de la llave y se fusionó con su cuerpo a un nivel celular otorgándole cierta divinidad a la infante que le permitió seguir curando se cuando la llave destrozaba su interior y ahí estaba el problema.

La llave seguía rechazando a Athanasia al no ser su verdadera dueña, pero con el poder del pozo de lázaro fluyendo por sus venas, Sia era incapaz de quedarse muerta quedando atrapada en el ciclo de sufrimiento que experimento los primeros años de su vida.

Ereshkigal la señora del inframundo fue la que se dio cuenta de su situación y luego de discutirlo con sus pares enviaron a Enkidu, el más cercano al rey Gilgamesh para decidir que hacer con la niña. Luego de presenciar el sufrimiento que la pequeña tenia que experimentar cada día de su vida este decidió que lo correcto era llevarla con los Dioses como alguna vez le pidieron que hiciera con su viejo amigo.

Una vez los Dioses antiguos que por siglos fueron rechazados por los humanos sintieron la calidez de la niña que agradecía que terminarán su tormento decidieron quedarse la y darle su bendición para que la llave la reconociera como su dueña.

Desde entonces Sia ha vivido una vida feliz con su familia en el cielo, pero como todos los niños ella también siente curiosidad por las cosas o bueno mejor dicho por sus orígenes.

Sabe que probablemente la razón por la que Shamash le contó la verdad de su origen era no sólo para saciar su curiosidad pero también para mantener su interés en los humanos en línea, en especial sobre su familia biológica, pero Sia ¡no podía evitarlo! , al ser sostenida por Anu, no podía evitar preguntarse si ser sostenida por su padre biológico se sentía de la misma forma.

Sin mencionar que a pesar de contar con varias bendiciones Sia no era una deidad, y al ser la única humana podía sentirse... Solitaria a veces.

— ¿Quieres saber más sobre tu familia humana? — Le preguntó Enkidu luego de que ella decidiera saber un poco más sobre quienes eran los humanos que se suponía debieron ser su familia.

— Por favor... — Pidió haciendo un pequeño puchero esperando que de todos Enkidu al no ser un Dios comprendiera su interés en los humanos.

— Desafortunadamente no se mucho sobre ellos, son Shamash y Anu los que conocen lo que sucede en la tierra, tal vez Madre. — Contestó viendo los ojos brillantes de la niña caer al suelo decepcionada. — Pero puedo ir a la tierra y averiguar algunas cosas para ti.

— ¿En serio? — Interrgo emociónada ¡eso era mucho más de lo que pudo esperar!

— Por supuesto. — Sonrió al notar el brillo regresar a los ojos azules de la pequeña.

La primera vez que escucho la historia de su familia apenas pudo contener su emoción ¡Venía de una familia de héroes! Como los de las historias de Enkidu, Ishtar, Shamash y Enki, ¡Eso era tan increíble!

Desde la primera vez que Sia escucho de su familia y su sonrisa fue tan grande que amenazaba con partir su rostro, Enkidu comenzó a escabullirse a la tierra más seguido para tener más historias que contarle a la niña y siempre era bien recibido con abrazos, y gracias y besos en la mejilla debido a la emoción ¡Enkidu era el mejor! Cantaría la niña solo para ellos ya que estas historias eran su secreto, el arma de los cielos Dudaba que los dioses estarian felices sabiendo que su adorada niña era tan feliz por conocer más sobre los humanos que a sus ojos no la merecían.

Pará su cumpleaños número 10 Enkidu decidió que sólo oír historias no era suficiente y por primera vez desde que Athanasia ascendió a los 4 años, regresó a la tierra para ver a su familia en acción ¡Estába tan emociónada! ¡Casi no podía esperar!


Nota: con respecto a la última historia con "ascender" no se refiere a morir si no a hacerlo literalmente, los dioses antiguos viven en una clase Olimpo, o Valhalla, y son dioses de Mesopotamia, debido a la influencia del anime Fate gand order Babylon, y aunque no es un cross over algunos personajes son los de ese ánimo, en este caso Enkidu, Ishtar, y Ereshkigal, al igual que Gilgamesh que no se si aparecerá más adelante, pero los poderes de Gilgamesh vendrían siendo los que Athanasia tendría, en una menor escala.

Gracias por leer!