Disclaimer :

La serie de NARUTO (anime como manga) pertenecen a Masashi Kishimoto.


Advertencias:

Clasificación M: Puede contener algunas escenas de sexo, drogas, alcohol, lenguaje sucio, etc.


CAPÍTULO DIECISÉIS

"Somos perfectos, hasta siendo un desastre".

Hacia tanto frío, que desperté a eso de las tres de la mañana, me asomé por la ventana, notando una capa fina de escarcha por dentro de la ventana, la toqué sintiendo el frío dentro de mis dedos. No había luz de luna y solo se lograba ver las enormes capas de nieve qué se estaba juntando en el jardín, al menos podía ver un mínimo de un metro y medio de grosor en nieve.

Momentáneamente, pensé en Sasuke, me preocupé pensando si estaría bien, aunque sólo agite ni cabeza en negación, el sabía cuidarse y el sabría como pasar la noche de estar cerca de Konoha.

Cerré las persianas, fui rumbo a la habitación de Sarada, que se encontraba en una temperatura demasiado agradable, sin embargo fui a darle un beso muy grande, cerré con cuidado su habitación.

Aún no encontraba a Kakashi hasta que fui a la sala y ahí se encontraba él, con kilos y kilos de documentos por firmar, abrí mis ojos como platos.

¿Trajiste tarea para la casa? —pregunté juguetona, el me vio con sus ojos relajados y solo sonrió —

Solo era lo que me faltaba —respondió dejando un rollo a un lado — mañana estarán de regreso a la oficina y podré olvidarme un poco de esto...—suspiró con desgana —

Pobre Naruto - reí por lo bajo - el de niño esperaba misiones difíciles y salir de la aldea para derrotar miles de enemigos...

Cuando se derrota firmando documentos para que la población no sufra frío —añadió a mi comentario —

Reí un poco, mientras ponía la tetera.

A veces me despierto a Hora, aún sigo con los horarios de locura que me ponía Tsunade, siendo una practicante en medicina —conté mientras ponía dos tazas — Pensé que te habías regresado a su cama...

No, ni de loco —colocó otro rollo dentro de los ya firmados — pero tenía que hacer esto... También a veces es mi mala costumbre trabajar de madrugada para tener la tarde libre... Si es que no mando un clon sombra a trabajar... Dime ¿qué mas hacías de practicante?.

No mucho —serví el té — simplemente me mandaba al campo de batalla siempre que podía... Para adquirir más práctica, en la madrugada suelen regresar los ANBU de sus misiones y particularmente sus heridas eran las más difíciles o más fáciles, todo dependían de que día resultaba ser... También llegaban escuadrones enteros de ninjas y trabajaba tantas horas que a veces podía quedarme con solo una gota de Chakra...fueron muchos años, hasta que un día me dijo qué "ella ahora no podía enseñarme más, que era y estaba al mismo nivel que ella, que ahora me tocaba crear mi propia técnica y ella se vacaciones" y bueno... Hice mi propia técnica... —sonreí mientras me sentaba en mi sillón individual— fue complicado... Cansado y a veces molesto, pero eso no quita que también fue interesante en todo su esplendor... Siendo honesta y con varios años ya vividos, agradezco en cierta medida todo lo que pasó y como me llevó la vida hasta este camino, no agradezco como tal el sufrimiento pero tal vez es el precio de muchas cosas... Una de ellas es Sarada y tu —sonreí, el me miró a los ojos —

No sabía todo eso —respondió recargando su cabeza en la palma de su mano, mientras aún sostenía la pluma entre sus dedos, moví mis hombros en respuesta y solo sonreí — yo... Bueno la vida a veces no resulta ser agradable... No siempre pero tiene sus momentos agradables... Cómo ahora quiero uno...

No —reí — tu termina, yo iré a dormir un rato mas... —me levante sonriendo muy burlona — alguien es el Hokage... Y es deber precisamente... —detrás de él — no lo puedes postergar...

Eres mala —respondió fingiendo molestia—

Un poco —reí mientras caminaba a mi habitación —

Dejé el té junto a mi lado de la cama, estando dentro de las cobijas, cerré mis ojos mientras el olor de kakashi dentro de la cama se hacía presente.

Lo había extrañado mucho.

Suspiré, las sábanas y cobijas se calentaron el poco rato, hasta quedar yo completamente a gusto.

Abrí mis ojos lentamente al sentir un abrazo en mi cintura y torpemente mis manos se fueron hasta llegar a la mano que estaba posada sobre mi vientre, sonreí.

¿No deberías estar firmando y aprobando cosas? —pregunté—

Para eso dejé a mi clon sombra —respondió — preferí ir a la cama con mi novia, con este frío...

¿Cuál frío? —pregunté divertida —con esa máscara quedas más que cubierto... —sonreí, mientras me movía para quedar gente a frente de Kakashi, sus ojos negros me veía fijamente, con su mirada tranquila— yo no creo que tengas frío Kakashi... —con mi otra mano acaricié su mejilla por encima de la máscara, el solo sonrió haciendo que sus ojos se hicieran más adorables— no entiendo de que cubras tu cara... Eres tan Guapo que es un delito esconder tan bello rostro, de igual manera con máscara muchas mujeres y compañeras mías, decían "Hatake Kakashi es un dios" "qué Guapo es" y cosas así —suspiré — siendo honesta, aunque te veía casi siempre y a diario... No lo pensaba así...

Entonces... ¿Soy feo para ti? —preguntó curioso —

Hmm no —respondí nerviosa — no tengo que contarte mis bellos sentimientos de adolescente... —me sonroje—

Esto seria interesante... —susurró en mi oído — oye... Sa... Ku... Ra.. Chan — siguió susurrando en mi odio ocasionando cosquillas — y ¿se lo dirías a un niño pequeño? —volteé sorprendida al escuchar su tono de voz muy cambiada, me sorprendí aún más, al ver a un Kakashi pequeño, de no más de seis años— dime... ¿Me vas a negar la verdad? —sonrió —

Estas jugando sucio Kakashi —respondí nerviosa y el solo comenzó a reír divertido al ver mi cara — siendo sincera es la primera Vez que te conozco tu versión infantil...

Aparte de mis contemporáneos, eres la orienta que me conoce —sonrió — me parece curioso...

A mi también —reí malévola mente — eres tan tierno... —acaricié sus mejillas, que a comparación del Kakashi adulto, estas resultaban ser más redondeadas y suaves— es lo maravilloso de los niños — decía sin dejar de juguetear con sus mejillas —

¡Oye! —se quejaba— esta no era para yo ser presa de tus cariños... —sonreí—

Tal vez si —susurre, mientras comenzaba a hacer cariños en sobre su cabeza, jugando con su cabello. Que siempre había sido del mismo tono de gris, El pequeño Kakashi dejó de resistir ante mis caricias y era lindo tenerlo así— parece que el gran... Bueno el pequeño Kakashi si ha sido presa de mis cariños...

El solo sonrió y en una nube de humo, se hizo ahora un adolescente de no más de quince años, seguía siendo para mí el mismo solo un poco más pequeño, el solo sonrió.

Ya no tan pequeño —su voz también había madurado y en un capricho me convertí en mi yo de 12 años, el solo abrió los ojos mientras yo comenzaba a reír satisfecha —

Eso no lo esperabas —reí libremente — así qué... —lo abracé— ¿podré ver tu rostro adolescente o tenías acné que esconder? —pregunté curiosa — cómo haz notado, casi no he cambiado yo...¿Podré ver?

No —respondió, no pude ocultar ni cara de descontento y el regresó a su edad actual, yo solo lo observé — es la misma cara...

Está bien —respondí, regresando a mi edad actual, el sonrió y dijo —...

Las caras de antes son las del sufrimiento, la del asesino y del ANBU, el que no tenía sentimientos y siendo honesto... No quiero que veas eso de mi... Quiero que te quedes con mi cara actual —bajó su máscara — y que aquí —señaló su corazón— lo llenes de calor...

Kakashi... —le di un largo y profundo beso, cerré mis ojos — te amo...—volví besarlo otra vez — tanto... No solo te quiero llenar el corazón de calor Kakashi... Quiero darte mi vida y darte vida...

Eso último resultó ser liberador para ambos, Kakashi sonrió ampliamente y pude ver un brillo nuevo en sus ojos, aquí estaba ya, más que confirmado que aquí no era menos que una relación cualquiera.

Kakashi me acarició suavemente en mi cuello mientras yo, volví a besarlo suave, sus labios correspondían a los míos y fácilmente nuestras bocas se abrieron, su lengua por momentos tocaba la mía y a veces pasaba delicadamente por mis labios, provocando leves suspiros, el calor dentro de las sábanas se estaba haciendo más y más sofocante , cambié de posición, para estar encima de él, mis piernas se encontraban a cada lado de su cadera, sus manos tocaban mis espalda por encima de mi ropa, mientras el beso resultaba y no ser suficiente para ambos.

La verdad es que, ambos sabíamos que algo más allá que unos besos no sería suficiente, sin embargo Kakashi respetaba el hecho que aún no accediera más.

Sin embargo, más sensaciones en mi hicieron caminar un paso más adelante en esto.

Quítate la máscara —susurre en su odio, el solo lo hizo sin cuestionar nada en absoluto, quitó su máscara y su camiseta, su piel era suave y comencé a recorrerla con mis labios— me encantas Kakashi...—susurre en su oído, su piel se erizo con el roce con mis labios, resultó placentero para ambos, dejé un camino de besos por su pecho y su vientre, sintiendo cerca de su ombligo el comienzo de su vello, era suave y a simple vista no era notorio tanto por la piel de kakashi y el tono del mismo, seguí besando hasta llegar al borde de sus pantalones de pijama, levante la vista y el me observaba meticulosamente, yo solo sonreí— ¿te gusta lo que ves? —pregunté seductora —

Mucho —su voz era más ronca—

Eso es bueno —susurre sobre su piel, misma que respondió a la sensación —

Con mis dedos bajé su pijama y ropa interior sin pena, siendo honesta ya no pensaba fríamente, simplemente quería hacerlo sentir.

Lo tenía en la palma de mi mano, de mi dependía que hacer y en qué ritmo, pase mi lengua en mis labios, mientras con mi mano, tocaba su pene, estaba casi en su totalidad erecto, su piel era suave y de un color delicado, hasta llegar a la punta, la cual resaltaba un tono un poco más rosado, suspiré al ver lo que tenía entre manos, no podría decir que era el más grande que había visto o tenido en manos, pero el hecho de saber que ese detalle también me pertenecía, era interesante.

Giré mi vista a sus ojos, parecía hipnotizado por los siguientes pasos, había un sonrojo en sus mejillas y eso era señal más que clara, que lo que hacía era lo correcto o al menos lo suficientemente pervertido como para tenerlo así de sometido.

Acerqué mi dedo pulgar a mi boca y con la punta de mi Lengua lubrique lo suficiente, suspiros ante la expectación de Kakashi eran evidentes, mi Pulgar se fue directo a la punta acariciando en círculos, sabía que hacía, ya que Kakashi solo cerró los ojos y suspiraba pausadamente, cuando el líquido pre seminal, se hizo presente, esa fue seña suficiente qué, tenía que hacer algo más.

Abrí sus piernas y me coloqué en medio de ellas, con mi mano tomé la base de su pene y acerque mi boca, le di un beso y fui abriendo mi boca lentamente, mientras la punta de mi legua acariciaba en círculos, poco a poco fue haciendo el círculo más grande, solo teniendo la punta en mi boca, mi lengua se movía en círculos y recorría todo con suma delicadeza, que Kakashi no tardo en querer empujar mi cabeza, sin embargo, el solo posó su mano, queriendo darme espacio para hacer lo que yo quisiera.

Mi mano subía a bajaba mientras ejercía una leve succión y mi lengua se movía sin dar descanso, las piernas de kakashi y su mano que tenía una lucha interna sobre dejarme hacer lo que quisiera, eran indicadores que mi trabajo era estaca dando frutos.

Mientras que, delicadamente salían más gotas de líquido pre seminal se hacían presentes, el sabor era un delicado salado, y eso activó un poco más mis papilas gustativas, soltando más saliva, así que procedí a meter un poco más, mi lengua seguía haciendo lo suyo. Mientras que de su garganta salían muchas cosas.

Hmmm... —suspiraba — me encanta lo que haces con tu boca... — decía entre suspiros, sus manos estaban completamente inquietas, y su cuerpo reflejaba placer y nerviosismo combinado, profundice un poco más, comenzando a mover mi cabeza, se sentía bien lo que hacía y me gusta hacerlo—

Abrí mis ojos y el me veía fijamente.

Me estas volviendo loco... —decía como si de un mantra se tratara, sonreí para mi misma y decidí hacer esto más intenso, profundice aún más, hasta sentir qué era mi límite, tal era la sensación que Kakashi sin querer comenzó a mover un poco mi cabeza y yo le seguí el juego, mis manos tocaban parte de su vientre y solo era tiempo de terminar, todo era frenético y sus gemidos eran graves y muy seguidos, la sensación de la saliva salir de mi boca y el movimiento constante era delicioso —

Todo era más fuerte y frenético, así que decidí sacar su pene de mi boca, con mi mano frote la punta sobre mis labios, Kakashi tenía los ojos cerrados y el sonrojo estába ahí, sus gemidos eran incontrolables y al rozarlo sobre mí boca, indujo que el terminara sobre mis labios, mientras mi mano seguía masturbandolo, mi cara y gran parte de mis labios estaban empapados de su semen, sus ojos parecían querer guardar cualquier detalle sobre mi cara y mi sonrisa.

Sabes delicioso — le dije mientras relamia mis labios y mis dedos — dulce también... —susurre, el estaba más que rojo — me gusta asi...—seguí probando hasta que desapareció todo—

Eres una pervertida... —susurró tratando de recuperar la respiración —

Tu lo eres mas... —señalé la puerta que estaba entre abierta, ahí estaba el clon de Kakashi, observando con cautela — eres un voyerista.. —reí por lo bajo, el solo sonrió cambiando de posición, ahora el se encontraba encima de mí, acariciando mi cuerpo por todos lados, sus manos apretaban suavemente mis senos, mientras con mis piernas rodeaba su cintura, su pene rozaba por encima de mi ropa interior, sus besos eran suaves y necesitados de mi, yo le dejé acceso son restricciones mientras fijaba mi vista a la puerta, me observada con sus ojos mientras yo le sonreía— ¿ves?... Eres un pervertido.. —susurre en su oído, el soltó una risa burlona mientras seguía jugando con mis senos, me quitó mi ropa, quedando simplemente en bragas, sus manos se encontraban rodeando todo mi cuerpo y de todas las maneras posibles, sus labios no paraban de besarme y simplemente yo me dejaba ser por él, mis manos no cesaron en tocar su espalda, algunas veces rasguñaba levemente sus hombros, eso lo tensaba y provocaba qué el aumentará la intensidad de sus besos, mis labios ya se encontraban hinchados de tanta manipulación y los dedos de kakashi se deshacían lentamente de mis bragas, levantó mis piernas para facilitar la salida de ellas y en un siguiente acto, las abrió deliberadamente, causando miles de sensaciones, no sólo tenía un par de ojos observandome directamente, si no resultaron ser dos— pervertido... —susurre—

Tú pervertido... —replicó en respuesta, me vio directamente a los ojos, su mano derecha tenía sujeta mi pierna izquierda, mientras que mi pierda derecha se encontraba posada en la pierna izquierda de kakashi, con su mano libre, acarició tiernamente mis labios y descendió sin pena por mis senos, soltando caricias suaves sobre mis pezones erectos, suspiré conmocionada por el nivel de erotismo del que estaba siendo víctima y me gustaba — no lo olvides... Soy tu pervertido personal... —susurró una vez más, mié tras elaborada círculos en mi vientre, provocando cosquilleo, sus dedos siguieron bajando hasta llegar a mi vulva, acarició por encima mi vello y yo solo cerré los ojos — necesito que me veas a los ojos Sakura... —Insistió — quiero verte a los ojos mientras te hago el amor...

Kakashi... —susurre abriendo mis ojos, mi mirada se cruzó con la de él. Sus ojos negros y el sonrojo en su cara eran testigos de que él estaba al mismo tono que yo, que estaba al borde de sus sensaciones, siendo honesta, jamás había hecho el amor de esa manera... No con Sasuke, siempre cerraba los ojos o el me colocaba una almohada, seguramente por sus ojos, pero desde tiempo antes, ni con Naruto, así que me acostumbre a cerrarlos o taparme con algo, como si eso cubriera o me diera un poco de privacidad, sin embargo, no era sexo casual o sexo en pareja, esto era más profundo, salí de mis pensamientos al sentir que las caricias en círculos estaban en un aumento, con ayuda de se dedo índice y anular, abrió mis labios, el me veía fijamente y yo me sentía muy débil y muy expuesta, el me sonrió mientras su dedo medio comenzaba a acariciarme por encima de mi clítoris, luego en círculos y bajó un poco más el dedo, obteniendo mi propia lubricación, repartiendola por toda la zona, mis manos jugaban con mis senos y de mi solo salían susurros, ese dedo se convirtió en dos y recorriendo, se fueron introduciendo en mi, no sentí en absoluto dolor y la lubricación junto al movimiento de sus dedos dentro de mi, elaboraban un ruido marcado por el ritmo—hmmm... Eso... Uh... Se siente... Ah... B... Bien... —no podía hablar correctamente , su dedo medio e índice hacían círculos, mientras su dedo pulgar masajeaba sin cesar ni clítoris, se sentía tan bien que sin darme cuenta comencé a mover mi cuerpo a su ritmo y era tal la sensación que sentía mi cuerpo venirse, quise alejarme de él, pues la sensación era como si quisiese orinar— siento que me voy... Ah... Ay... Hmmm orinar... Para por favor... —susurre, el solo sonrió y con su otra mano hizo presión ligera sobre mi vientre, atenuo la sensación, haciéndola mil veces más placentera, sus dedos se movían sin piedad, cada centímetro de mi respondía a su llamado y otra parte mía, quería alejarse— kakashi... Siento que me... Ah... Espera... Me vengo —hablé mas fuerte, tratando de alejarme de su agarre, sin embargo, me tenía en exceso dominada

Shhh... —siseo con sus labios — quiero que te vengas para mi... Sakura... — acercó sus labios a los míos y cerró un beso suave, yo no paraba de soltar gemidos sobre su boca, era imparable y la sensación parecía crecer y crecer sin piedad, hasta que de pronto algo en mi explotó como si mil dientes de león volaran de mi y soltaran una ráfaga de agua, no pare de moverme miéntras violentas contracciones en mi vagina se hacían presentes, Kakashi introdujo sus dedos de nuevo y movió sin parar otra vez, esta vez no existió beso de por medio y entre gemidos y mi visión nublada por la sensación — hazlo de nuevo para mí, mi amor... —decía suavemente y mi cuerpo sin hacerme caso respondió, sacó sus dedos y los posó en boca, lamiendolos suavemente, los espasmos en mi cuerpo no paraban — tu sabes deliciosa mi amor... Dulce... —me beso de nuevo, posando su cuerpo sobre el mío, sus manos recorrían de nuevo mi cuerpo y mies piernas se abrían un poco más, para darle espacio dentro de mi, con mi mano juguete son su pene erecto, rozando mis labios mojados por mi propia lubricación, Kakashi soltó un gemido ronco— ¿me quieres volver loco? —preguntó —

No, te quiero hacer mío —susurre–

Feliz me vas a hacer... —respondió, coloqué su pene sobre mi entrada, estaba tan húmedo que no sabía cómo no me resultaba molesto, sin embargo eso pronto lo olvidé, por el ágil y ligero movimiento de cadera que hizo Kakashi, entrando por completo en mi , ambos nos quedamos quietos, disfrutando de tan sutil y cercana unión, no paramos de besarnos y acariciarnos, eso afianzó más nuestra unión y sin dudarlo, comenzó a moverse, suavemente, la sensación era mil veces más perceptiva que de lo normal, el trabajo que el había hecho previamente hicieron que estuviera más sensible, sabía que hacer y como moverse, no dejaba de jadear y decir su nombre, sus ojos seguían fijos en los míos y eso hacía más mágico el momento, solo éramos los dos, la sensación fue aumentando el calor de la habitación, su cuerpo mantenía un restricción en mis movimientos, sin embargo tomé impulso para cambiar de posición, el quedando debajo de mi.

Ahora... Hmmm... Me toca a mi... Ah Kakashi —susurre, coloqué sus manos en mi cadera y las mías sobre su pecho—

Estaba comenzando a amanecer y aunque nos encontrábamos dentro de una gran tormenta invernal, la luz era tenue y la posición lograba aumentar la visión de la cara de Kakashi. Estaba completamente sonrojado , la cicatriz en su cara me resultaba curiosa, al igual que su lunar a un lado de su barbilla.

El movimiento de mi cadera era suave y con leves movimientos en ocho, sus manos apretaban sobre mi cadera y cintura, estaba en el camino correcto.

Cada movimiento era más rápido y más duro, ambos los movimos con gran frenesí, mis uñas se estaban incrustando sobre el pecho desnudo de kakashi, no era doloroso.

Nuestra piel estaba cubierta de sudor y mis senos rebotaban a cada movimiento, Kakashi no dejaba de decir mi nombre ni yo el de él, el orgasmo fue tan intenso que ambos apretamos al otro con fuerza, no paraba de moverme sustrayendo cada gota de la sensación.

Me recargue sobre su pecho, recobrando el aliento, su corazón palpitaba fuerte al igual que el mío y podía jurar ambos tenían el mismo ritmo.

Aún sin romper la íntima unión, me besó la cabeza y yo su pecho.

Fue fantástico... —susurre—.

Todo contigo es fantástico —respondió soltando suspiros — hasta ir al médico... Todo...

Con mi mano saqué su pene de mi y me recosté a un lado de él, estaba contenta con tenerlo así de cerca.

Gracias —dije haciendo círculos sobre su pecho —

¿Gracias? —preguntó curioso—

Por amarme como sólo tu, sabes hacerlo —cerré mis ojos en cansancio, no sin antes ver el reloj que marcaba las 6 am, suspiré deseando que Sarada durmiera al menos una hora —

Cuando abrí mis ojos, seguía dormido Kakashi, el reloj marcaba las 8 am y Sarada sin noticias.

Me levante de la cama, colocando las bragas y playera de algodón que tenía puesta, salí de la habitación y aunque la calefacción estaba casi en su máximo, hacía frío dentro de la casa.

Caminé por el pasillo y ahí seguía el clon de kakashi, me sonroje mientras prendía la tetera otra vez, en otro caso colocaba avena.

¿Todo bien? —pregunté curiosa —.

Mucho trabajo cariño... —respondí— solo dos rollos más y podré dar terminado mi trabajo como hokage...

¿Cómo? —pregunté curiosa —

Si, unas pequeñas vacaciones hasta el día dos enero —esbozo una sonrisa—

Son cinco días... —sonreí — esperando que la tormenta no se haga más intensa... Hace mucho frío —decía mientras rompía varios huevos y comenzaba a agregarle algunas verduras, sus brazos me rodearon y su aroma me hizo sonrojar como no tenía idea —

¿Sabias que tu Voz es más suave cuando haces el amor? —preguntó soltando pequeños besos —

No lo sabía... —respondí nerviosa, seguí preparando el desayuno — ¿celoso de ti mismo?

Para nada —comenzó a reír un poco — me llevaré ambos recuerdos... Tenerte físicamente y verte conmigo mismo haciendo el amor... — soltó una carcajada mientras me daba una leve nalgada, yo solo reí nerviosa, era cierto —

Ya señor voyerista... — decía entre mi risa—

Nos vemos en unos minutos —dijo rompiendo el jutsu y desvaneciendo en una nube —

Cuando dejé la mesa puesta y el café estaba en su punto, fui caminando a mi habitación, pero no estaba ahí.

Camine a la habitación de Sarada de ahí solo salían risas, cuando abrí, ambos jugaban junto a Pakkun quien al parecer era víctima de los abrazos de mi hija

Ya está el desayuno —comenté mientras los sacaba de su juego, Sarada fue corriendo a mis brazos para darme un beso, mientras Kakashi sonreía —

Hmmm así que... —interrumpió Pakkun — ya procedió el abotonado ¿no? —preguntó entre risas —

Shh —ambos dijimos con un leve tono rosa en nuestra cara —

Uy... Pero que delicados —desapareció en una nube —

Nada resulta ser perfecto, nada es para siempre.Pero, la sensación que en ese momento sentía, era mas que perfecta.Él me ama y yo a él.Todo es correspondido...

Hola ¿como están?.

Yo bien, heh

Espero estén bien y a quien lea esto, le guste

Gracias por leerme.