Una semana más pasó, y casi a la mitad de la siguiente mi madre anunció que volvería al trabajo, que quizás era el momento de intentarlo y que también deseaba volver a su casa, a mi eso me ponía nerviosa, ansiosa, me preocupaba por ella más de lo que realmente lo necesitaba pero había vivido tanto tiempo tan preocupada por ella que ahora me parecía complicado no hacerlo.
En contra de mis deseos, le ayudé a limpiar su casa, demasiado tiempo deshabitada había acumulado polvo y algunos insectos, Rick y Alexis nos acompañaron a hacer lo necesario para limpiarla, al final fue un buen día, dos días después ella se fue de mi departamento, era raro tenerla allí al principio y ahora lo era el no tenerla.
Seguí acompañándola a las reuniones del grupo, ella estaba bien y demostraba que podía hacerlo sola.
Un mes completo pasó desde que fui por ella hasta que volvió a su casa, a su empleo y a su vida como solía ser, claro sin el alcohol y sus adicciones, me sentía orgullosa de ella y de ver que poco a poco retomaba su vida.
Volví entonces a pasar una o dos noches con Rick, fue una noche que me di cuenta de que en su casa había suficientes cosas mías, en su habitación, en la sala, en el baño, incluso encontré un cepillo en la habitación de Alexis.
-te quedarás hoy?.- preguntó Rick, mientras me rodeaba por la cintura y besaba mi mejilla.
- te gustaría?
-sabes que si.- tomó el cepillo que había recuperado de la habitación de la niña mientras caminábamos por el pasillo para dejarlo en el mismo sitio de donde lo había tomado.
-bien, pues que así sea.
Besó mi mejilla y luego mis labios, entrelazo sus dedos con los míos para caminar hasta la que ahora era nuestra habitación, al llegar me rodeó por la cintura y poco a poco fue empujándome hacia la cama mientras sus labios recorrían mi cuello.
- papá.-dijo Alexis observándonos desde la puerta.
-ambos dimos un salto separándonos.- cielos, creí que te había dejado en la cama.
-pero Kate no me ha dado un beso de buenas noches.
-que descuidada soy, andando.
Tomé la mano de Alexis, la llevé a su habitación, besé su mejilla y leí un par de páginas de su libro favorito hasta que se durmió, dejé un último beso en su frente antes de salir.
-Rick me atrapó en sus brazos cuando volví a la habitación.- en que estábamos.- intentó besarme una vez más.
-espera.
-qué pasa?
-debo ir al baño antes.
-oh, te espero aquí.
Hicimos el amor en silencio, desperté en mitad de la noche envuelta en sus brazos pero con un leve dolor en el vientre, me levanté tan rápido como pude y corrí al baño.
-estas bien?.- preguntó Rick medio dormido parado en la puerta observándome.
-creo que la cena no me ha caído bien.
-quieres algo, te llevo al médico?
-no, no, estoy bien, me siento mejor.
-vamos a la cama.-dijo tomando mi mano.
-vamos.
Dos días después tuve un malestar estomacal y tuve que volver a casa temprano, Rick llegó una hora más tarde, llevaba algunas cosas que según él me harían sentir mejor, el malestar cedió una vez más pero 4 dias después mientras visitaba a mi madre, un intenso dolor en el vientre nos hizo correr al hospital, eran casi las 9 de la noche cuando Rick entró corriendo y nos vio sentadas en la sala de espera, mi madre le había llamado antes.
-estas bien?.- preguntó en cuanto me vio.
-si, es tarde no debiste venir.
-por supuesto que tenía que venir, has estado mal hace varios días, quiero saber que es lo que pasa.
-bien pues toma asiento.
-que hacen aquí, no deberías estar dentro?
-si, el médico me revisó hace poco, ahora esperamos los resultados del laboratorio.
-ok.-dijo después de mirarnos y asumir que estaba bien que esperáramos todos juntos.
Una hora después yo tenía la cabeza apoyada en el hombro de Rick, había dormido cerca de 20 minutos allí mientras él me rodeaba con uno de sus brazos, una enfermera salió al pasillo donde nos encontrábamos, mencionó mi nombre y me levanté para seguirle, Rick caminaba detrás de mi.
-lo siento, solo la paciente debe entrar.-dijo la mujer levantando la mano.
-espérame aquí.- besé su mejilla.
-bien.-lo vi dar la vuelta y sentarse junto a mi madre quien palmeo su hombro.
Caminé detrás de la enfermera, me mostró un cubículo y me dijo que me sentara, un médico apareció después de unos segundos llevaba en sus manos unas hojas, se sentó frente a mi y sonrió bajando sus lentes para ponerlos sobre la mesa.
-Katherine Beckett, verdad?
-si.
-bien, pues tengo sus resultados… -me miró unos segundos, tomó las hojas y señaló una palabra al final del resumen.
-felicidades.-dijo sonriendo.
-qué?.- miré la hoja buscando el punto donde había señalado.
-necesito hacerle unas preguntas para saber cuanto tiempo tiene de embarazo.
-qué?.- volví a decir incrédula.
-que está embarazada.
Me miró sonriendo, parecía divertido ante mi expresión, mientras yo trataba de entender que era lo que sucedía, después de una serie de preguntas y recomendaciones me dejó salir, caminé por el pasillo lentamente, Rick se levantó de inmediato en cuanto me vio salir, sostenía la hoja de resultados en mi mano.
-ey, que paso?, es malo?
-levante la hoja para entregársela.- tu dime.
-hija estás bien?.-mi madre preguntó parada a mi lado.
-estas embarazada?.- dijo Rick poniendo su mano en la frente.
-mi madre nos miro confundida.- estás embarazada?.- también preguntó.
-antes de poder contestar, Rick me abrazó con fuerza y beso mis labios.- es increíble, estás embarazada, estás embarazada.
Salí de mi asombro solo unos segundos después, no se suponía que pasara ahora pero allí estaba, íbamos a ser padres y Rick saltaba enloquecido a mi lado, íbamos a ser padres.
Volvimos a casa en silencio, Rick llevó a mi madre a su casa y luego me llevo con él, nos sentamos en la cama con la mirada clavada en la hoja que el médico me había entregado antes de salir, Rick tomo mi mano entonces y la besó.
-estas bien?.- preguntó preocupado.
-no creí que esto pasaría ahora. -dije en voz baja.- es… es…
-es increíble Kate, es fabuloso, no se que otra cosas decir, es simplemente maravilloso.
-tu crees?
-claro que lo creo, mira, se que es un poco difícil de asimilar ahora pero voy a estar aquí contigo siempre que lo necesites.
-lo sé, lo sé, es solo que ha sido tan repentino y no es que no quiera, en verdad, ya habíamos hablado de eso, solo no esperaba que fuese ahora.
-pues yo tampoco pero está pasando, no ha sido un accidente, ambos lo deseábamos y me hace feliz, muy feliz.
-deberíamos dormir.
-si claro, este bebé tiene que dormir, descansar.
Pasaron dos semanas antes de que le dijéramos al resto de nuestros amigos y familiares que seriamos padres, y aunque por momentos no me gustaba, recibía demasiada atención de todos, como si tuvieran la necesidad de cuidarme todo el tiempo.
Lo realmente especial sucedió el día que decidimos decírselo a Alexis, ella nos miraba atenta mientras Rick y yo nos sentábamos frente a ella, aun no se notaba que había bebé dentro de mi vientre, sin embargo sabíamos que no pasaría mucho tiempo antes de que ella se diese cuenta de lo que sucedía, decidimos llevarla a un lugar especial entonces, Rick sostenía mi mano en señal de apoyo mientras yo encontraba las palabras, fue Rick quien decidió empezar, dio un largo discurso sobre el amor que nos teníamos, sobre la familia y sobre lo mucho que la amábamos, entonces Alexis levantó su mano interrumpiendo su discurso.
-Kate va a tener un bebé.- dijo con seguridad.
-ambos nos miramos sin saber que decir al principio.- si.- respondí.
-ya lo sabía.
-ya lo sabías?
-si.
-y cuando fue eso?
- papá, soy una niña pero me doy cuenta de cosas, todos se comportan diferente y Kate tiene muchos días sintiéndose mal y eso le pasa a las mamás cuando están embarazadas.
-pero… eso no te molesta verdad?.- pregunté sintiéndome ansiosa.
-no, es mi hermano, verdad?
-si, él o ella.
-solo, la próxima vez quiero ser la primera en saber si es un niño o niña.
-eso está hecho, te llevaremos con nosotros cuando sea el momento, verdad Kate?
-claro debes estar presente.
Volvimos a casa una hora más tarde, Alexis me miraba pero no decía nada, subió a su habitación después unos minutos, decidí entonces hablar con ella, entender que sucedía, no quería que mi relación con Alexis cambiara por el embarazo y el nuevo bebé.
-Alexis.- llame a la puerta antes de entrar.- puedo?
-si.-ella estaba sentada en su escritorio, hacía algo que ocultó de mi.
-Alexis, quería, quiero hablar contigo, solo tu y yo.- ella asintió, me senté en el borde de la cama mirándola de frente.- bien, yo quisiera que me dijeras si hay algo que te moleste de esta nueva situación, hablo del bebé y de que prácticamente estoy viviendo aquí.
-no.
-estas segura, Alexis, yo… tu sabes que yo te quiero mucho, me encanta estar contigo y aunque se que no soy tu madre, te quiero como si fueras mi hija.
-lo sé.
-lo sabes?
- si.
-bien, eso está bien, Alexis yo te voy a querer siempre, siempre vas a ocupar un lugar muy especial en mi corazón.
-si.
-es solo que te noto un poco extraña y, no se…
-Yo también quiero llamarte mamá.-dijo de pronto.
-qué?
-cuando el bebé nazca y crezca te dirá mamá y yo también quiero, tu siempre estas conmigo, me cuidas, me lees libros antes de dormir, me llevas al colegio y mi papá te quiere mucho y…yo… quiero llamarte mamá también.-dijo esto último con rapidez, mientras movía sus pies y dedos nerviosa.
-oh vaya, yo… Alexis…
-tu no quieres.- bajó la vista al suelo mientras seguía balanceando sus pies, me puse de pie entonces y me acerqué a ella para abrazarla.
-tu puedes llamarme como tu quieras, Kate, mamá, Beckett.-me miró entonces.
- mamá.- dijo sonriendo.
Dos semanas después su madre, meredith apareció de pronto, había ido a recoger a Alexis al colegio pues Rick no podría hacerlo debido al trabajo, estaba afuera esperándola cuando me vio, corrió hacia donde estaba con los brazos abiertos, "mamá" dijo haciendo que todos la miraran, entonces no sabía que meredith estaba allí, no sabía que armaría un escandalo por eso.
Lleve a Alexis a casa donde Martha la recibió, comimos juntas y luego me fui al trabajo, todo estuvo bien y salí de allí cerca de las 6, compré unas galletas para Alexis por el camino y le llamé a mi madre, quien ahora tenia un empleo fijo en la ciudad, quedamos de vernos el fin de semana siguiente, iríamos a comer con Martha y Alexis, llegué a casa poco después de las 7, abrí la puerta con mi llave, ahora era mi casa también, Rick había pedido que llevaran mis cosas unos dias antes, las que restaban y con eso oficialmente me mudé con ellos, puse las galletas en la mesa justo cuando Alexis bajó corriendo y Rick abría la puerta de su pequeña oficina, detrás de él caminaba ella, Alexis me abrazó con fuerza escondiéndose detrás de mi.
-qué pasa?.- pregunté cuando todos se detuvieron y me miraron.
-asi que es esta mujer.- se acercó a mi apuntándome con el dedo índice.- que derecho tienes de usurpar mi lugar, Alexis es mi hija, yo soy su madre.- vocifero.
-pero… que demo….-me detuve antes de terminar pues Alexis nos escuchaba.
-mi hija.- dijo recalcando sus palabras.- fui a recogerla al colegio hoy y la vi correr hacia ti llamándote mamá.
-bueno, yo…
-no tienes derecho a autonombrarte madre de mi hija, es mi hija.
-meredith, ya basta.- dijo Rick impidiéndole que se acercara a mi.
-cuanto tiempo tienes con ella, un mes, dos meses, unos cuantos meses y dejas que Alexis la llame mamá, qué te pasa?. -dijo empujándolo por el hombro.
-ha sido el deseo de Alexis.-dijo Rick.
-es una niña, no sabe lo que quiere.
-Alexis se aferró a mi, pude sentir unas cuantas lágrimas mojando mi ropa, puse mi mano en su espalda, acariciándola levemente.- Alexis sabe perfectamente bien lo que quiere, y yo no estoy usurpando nada, tu eres su madre y yo jamás le he dicho lo contrario pero olvidas algo.
-y que es?.-me miró y en sus ojos se veía la ira que sentía en ese momento.
-he pasado más tiempo con tu hija en unos meses que tu en toda su vida, no vengas a decirme que ella no tiene derecho a quererme por que no es así, dime, conoces a tu hija, la escuchas, hace semanas que no te ve, que no sabe nada de ti y ahora apareces reclamando algo que nadie te ha quitado.
- es mi hija.-puso su mano sobre su pecho
-eso ya lo dijiste y te repito que nadie ha dicho lo contrario.
-tu no eres…
-qué?, su madre?... eso lo sé muy bien, no hace falta que lo repitas, sin embargo creo que la conozco mejor que tu, sabes cual es su comida favorita, su color favorito, el libro que prefiere leer antes de dormir, cuantos dientes ha cambiado, que música prefiere o que ve en televisión, sabes a que le tiene miedo, dime a quien crees que llama cuando se asusta por la noche, quien está con ella cuando está triste o feliz, quien la abraza cuando se angustia… no, no soy su madre pero hago todo eso y lo hago por que quiero, por que no es mi hija pero la quiero como si lo fuera, por que estoy aquí, tu donde has estado?... no quiero ocupar el lugar que te corresponde, eres su madre y siempre lo serás, nadie ha dicho lo contrario, pero tal vez deberías reconsiderar lo que haces para que tu hija te vea como su madre, Alexis sabe perfectamente la diferencia entre tu y yo, en ella no hay confusión.
-tal vez deberías irte, vuelve cuando de verdad quieras ser su madre.- dijo Rick.
Alexis seguía detrás de mi, ocultando su rostro de ella, sus pequeñas manos se aferraban a mi cintura, meredith se detuvo a un lado de nosotras, la miró y luego me miró, la escuché decir Alexis sin obtener respuesta, siguió caminando hasta la puerta y salió sin decir nada más, suspiré entonces sintiendo una punzada en mi vientre.
-siéntate, estás bien?.- Rick me miraba preocupado.
-lo estoy.
-lo siento, no sabía que estaba aquí y que vendría, te habría dicho que estaría aquí, lo siento tanto.
-esta bien, estoy bien en verdad.-Alexis me abrazó entonces, no me gustó que ella estuviese presente pero entonces supe que a su madre realmente eso no le importó, yo era quien estaba más preocupada por la niña.
-estoy bien nena, no ha sido nada.
Alexis pasó el resto el resto de la tarde pendiente de lo que me ocurría, se sentó a mi lado en la cena, me acompañó a la cama y me contó lo que hizo en el colegio, me abrazó y se durmió a mi lado, puso su mano sobre mi vientre mientras intentaba mantenerse despierta.
-quieres que la lleve a su cama?.- preguntó Rick.
-no está bien, creo que necesita quedarse aquí hoy.
-bien.
Al día siguiente Alexis ya estaba lista para irse al colegio cuando desperté, estaba sentada en la cocina bebiendo una taza de leche cuando salí de la habitación, sonrió cuando me vio y besó mi mejilla cuando ella y Rick salieron, una hora después iba en camino al trabajo, me detuve a comprar el periódico y caminé hasta la estación de policía, coloqué una taza de té sobre mi escritorio y mientras esperaba que la computadora se iniciara, di un par de sorbos y leí las noticias, mis compañeros llegaron uno detrás de otro, me saludaron y continuaron haciendo su trabajo, el día era tranquilo, solo había algunos reportes sin terminar y nada más.
Caminé al archivo para entregar algunos otros documentos e hice todo con calma, justo volvía del archivo cuando meredith apareció, escuche la voz de una mujer mencionar mi nombre y giré para ver de quien se trataba, allí estaba ella mirándome, bajé la hoja que leía en ese momento y esperé mientras ella se acercaba.
-qué haces aquí?.- pregunté con cierto malestar.
-quiero hablar contigo.
-creí que había sido muy clara ayer, creí que habías entendido que yo no tengo nada que discutir contigo.
-en verdad crees que no quiero a mi hija?
-yo no dije eso.
-pues asi sonó.
-lo que hayas entendido no es mi problema, y no es conmigo con quien debes hablar.
-Alexis te quiere más que a mi.
La miré sin mencionar nada más, caminé de vuelta a mi escritorio pero podía escuchar sus pasos detrás de mi, me pregunté entonces por que estaba allí, que quería.
-escuchaste lo que dije?.- levantó la voz provocando que todos nos miraran, fue Ryan quien me miro interrogándome con la mirada.
-ya te escuché, en verdad no sé que haces aquí, no sé que quieres de mi.
-quiero a mi hija.
-ahora la quieres, ahora te preocupa… meredith deberías comportarte como un adulto, no como la niña que eres, ahora por favor vete estoy trabajando.
Di la vuelta para seguir hasta mi escritorio ignorándola, no había nada más que decir, nada más de que hablar pero ella seguía insistiendo en algo que no tenía sentido para mi, se acercó y trató de tomar mi brazo, escuché entonces los pasos de alguien más, cuando di la vuelta de nuevo, Javier sostenía su brazo impidiendo que se acercara a mi.
-suélteme.-dijo enojada.
-agredir a un oficial de policía es un delito, por si no lo sabía.- dijo Javier mirándola, Ryan ya estaba detrás de él.- sobretodo, si es nuestra amiga y esta embarazada.
-meredith me miró confusa.- estás embarazada?.- me interrogó.
-si.-respondí a su pregunta.
-no lo sabía.
-no tendrías por que pero eso no cambia las cosas, será mejor que te vayas ahora, a menos que quieras pasar el resto del día en la celda del fondo.
Ella no dijo nada más, me miró unos segundos y luego se retiró, la vi subir al elevador pero su gesto era de malestar.
-estas bien?.- preguntaron ambos cuando me senté en mi silla.
-ha sido un leve mareo.
-estas segura, le hablaremos a lanie para que te revise.
-no, estoy bien, en verdad.
-quien es esa mujer?.- pregunto Ryan acercándome un vaso con agua.
-es la exesposa de Castle, ha venido a la ciudad y ha armado un escándalo en su casa ayer.
-por qué?
-la niña, Alexis, fui por ella ayer al colegio y meredith estaba allí, la escuchó llamarme mamá y ahora no se cansa de decirme que es su hija.
-eso no esta nada bien.
-dímelo a mi.
-quieres que llamemos a Castle?, no te ves bien.
-me levanté de la silla entonces.- iré con lanie.-puse mi mano en mi frente y caminé por el pasillo pero no llegué muy lejos, todo se volvió confuso y lo último que escuché fue la voz de ambos gritando detrás de mi.
Desperté en una cama, Rick me miraba preocupado, Alexis se acercó de inmediato y tomó mi mano, podía ver sus ojos tristes los mismos que no había visto en mucho tiempo.
-donde estoy?.- pregunté confundida.
-en el hospital, cielos Kate estaba tan angustiado.
-que pasó?.
-los chicos me llamaron después de llamar una ambulancia, me dijeron lo que pasó, lo lamento tanto Kate.- vi una lagrima rodar por su mejilla.
-no ha sido tu culpa, no te preocupes, estamos bien, verdad?
-el médico dijo que deberías tomarte unos días, demasiados sobresaltos no son buenos para ninguno de los dos.
-lo sé, no… no pensé que me afectaría tanto.
-cuando venga el medico nos dirá si podemos llevarte a casa.
-bien.
Me di cuenta entonces de que Alexis me miraba bastante preocupada, no hablaba solo nos miraba, extendí mi brazo para que ella tomara mi mano pero ella no se movió de su lugar, solo suspiró y se paró al lado de su padre para abrazarlo.
Dos horas más tarde el médico entró a la habitación, leyó una hoja, levantó la vista y luego de una revisión rápida de mi estado.
-debe cuidarse más señora, cualquiera diría que nada va a pasar y allí lo tienen después.
-lo sé.
-quiero que se quede en casa unos días, olvídese del trabajo, olvídese de cocinar o limpiar, olvídese de todo y descanse, en una semana acuda con su médico familiar solo para estar seguros de que todo vaya bien.
Eso fue todo, una hora más tarde íbamos de vuelta a casa, a mi me parecía que solo había sido un parpadeo, un minuto estaba en el trabajo al siguiente estábamos en camino, todos estaban en silencio y yo no me atrevía a hablar pues no estaba segura de si realmente había algo que decir.
-por que no vas a la cama un rato, prepararé algo mientras descansas, yo te aviso cuando este listo.
-bien, gracias.
Me recosté en la cama después de cambiar mi ropa, me cubrí con una manta y cerré los ojos un momento, todo había sido confuso y accidentado, todo parecía estar bien ahora sin embargo me preocupada en cierta medida que meredith apareciera una vez más, luego de unos minutos no fue ella quien se asomó a la habitación sino Alexis que caminaba con lentitud, imagino que pensaría que dormía, se detuvo a un lado de la cama y me observó, mis brazos estaban sobre mi frente cubriendo parcialmente mis ojos.
-Kate?.- dijo bajando la voz, pero no fue eso lo que me sorprendió, "Kate" había dicho sustituyendo el "mamá" que había pronunciado con anterioridad.
-dime.
-creí que dormías.
-no, solo pensaba, pero ven aquí, pasa algo?, puedo ayudarte?
-que fue lo que pasó?.
-oh, bueno, no lo sé, me desmaye, es todo.
-pero estás bien?.- pregunto de nuevo.
-si, claro, por que no lo estaría.
-por que fuimos al hospital de pronto.
-si, no ha sido tan malo como se veía.-intentaba hacerle entender que no había nada de serio en lo que había ocurrido, queria que entendiera que era necesario que se preocupara por mi.
- papá estaba muy preocupado.
-lo sé nena, pero estoy bien, estamos bien.- ella me miró, pensaba en algo que no me decía y yo no quería presionarla pero algo me decía que no me lo diría si yo no preguntaba.-Alexis, sucede algo, quieres hablar de lo que te esta molestando.
-no.
-estas segura… tu sabes que yo te quiero mucho, verdad?
-si.
-sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea.
-si.
-se que algo te molesta pero si no quieres decirme puedo esperar.
Ella no dijo nada más, se quedó a mi lado, enredaba mi cabello entre sus dedos, me miraba y pensaba, pensaba en muchas cosas que no me diria, al menos no en ese momento.
-esta listo, vienen?.-Rick se asomo a la puerta limpiaba sus manos con un trapo de cocina mientras sonreía.
-ya vamos.
Alexis se levantó y corrió fuera de la habitación, Rick me miró imagino que pensando lo mismo que yo.
-problemas?
- no lo sé, no quiere decirme.
-ya veo, quieres que hable con ella.
-después, ahora vayamos a comer.
-bien.
Alexis permaneció en silencio durante toda la comida y al terminar recogió su plato y se dirigió a su habitación pues tenia trabajos pendientes del colegio, la mire caminar con lentitud y perderse en el pasillo superior.
-que ocurre?.- pregunto Rick mirándome.
-no lo sé, esta muy extraña, esta preocupada, algo más ocurre y no quiere hablar de eso.
-hablaré con ella.
-bien.
Rick caminó escaleras arriba después de recoger la mesa y lavarse las manos, me quedé sentada en el sillón, esperaba pacientemente que él volviera y me dijera que era lo que ocurría con Alexis, los minutos pasaron, encendí el televisor mientras cambiaba canales sin poner atención a nada de lo que veía.
Comencé a sentirme cansada, más de lo normal, me dormí antes de que él volviera, recuerdo haber sentido unos brazos rodeándome, besó mi frente y me depositó en la cama, luego me cubrió con una manta y pude ver su silueta saliendo de la habitación.
La siguiente vez que abrí los ojos el sol comenzaba a desaparecer, no sabía cuanto había dormido, el silencio lo dominaba todo, no escuché ningún sonido dentro, todo estaba apagado, caminé hacia donde creí que los encontraría o al menos a Rick, pero la puerta estaba abierta y nadie dentro, me detuve en medio del salón y miré la hora, faltaban 15 minutos antes de las 6, me pregunte a donde podrían haber ido a esa hora y sin avisarme.
Revisé mis mensajes, un par de ellos del trabajo. Me senté en la orilla de la cama pensando que hacer, mi teléfono volvió a sonar, Ryan me preguntaba por una carpeta de investigación que no encontraba, se disculpaba por molestarme sin embargo no había podido evitarlo.
Me levanté entonces y me vestí, tomé una de las notas que Rick solía usar y escribí un pequeño mensaje que pegué sobre la puerta del refrigerador y salí rápido, llegué a la estación unos 40 minutos más tarde, mi teléfono estaba apagado entonces, al salir me quedé sin batería sin darme cuenta, lo guardé en mi bolsillo y subí al elevador, Ryan estaba sentado en su escritorio.
-lo siento tanto, no deberías estar aquí.
-esta bien, he dormido demasiado, entre las recomendaciones del médico, los cuidados de Castle y el embarazo, pues creo que duermo demasiado, vamos lo tengo en mi escritorio.
Saqué las llaves de mi bolsillo, busqué la indicada y abrí el cajón para buscar la carpeta.
-aquí está.-dije de modo victorioso.
-gracias y lamento que tuvieras que venir.
-no te preocupes, ahora me iré a casa.
-cuanto tiempo estarás fuera?
-no lo sé, solo un par de días, me desespera estar sin hacer nada.
-lo sé.
El capitán apareció entonces, me miró e hizo una seña para que fuera a su oficina.
-no deberías estar en reposo.
-Ryan necesitaba una carpeta, es todo, ya me voy.
-espera, como está todo?, supe que tu madre esta de vuelta.
-todo está bien, y si, mi madre está de vuelta, ha vuelto a su vida, a su empleo, todo está bien.
-Ryan me dijo que una mujer vino a buscarte.
-es la exesposa de Castle.
-problemas?
-no, no lo creo, solo un malentendido.
-bien.
-debo irme ahora, se suponía que estaría en casa todo el día.
-entiendo.
Un par de minutos después Ryan se ofrecía a llevarme a casa, debía salir y de paso me llevaría en su auto, ir con él me hizo recordar viejos tiempos, mientras el me hablaba del caso en el que habíamos estado trabajando juntos, yo pensaba en el tiempo que había pasado desde que nos conocimos, como todo había cambiado desde entonces.
-es aquí, no?
-si, gracias por traerme.
Bajé del auto después de despedirme y caminé lentamente hasta la entrada justo en el momento en el que Rick bajaba las escaleras apurado.
-en donde estabas?.- dijo un tanto molesto.
-fui al trabajo.
-se suponía que debías descansar.
-Ryan necesitaba un documento importante, no ha pasado nada, estoy bien.
-por que no llamaste, tu teléfono suena apagado, estaba muy preocupado.
-la batería murió, no he tardado tanto, te dejé una nota, por favor no exageres.- seguí caminando.
-que no exagere, te llevaron al hospital esta mañana y no quieres que me preocupe, que no exagere.- levantó la voz.
-Rick por favor, subamos, hablaremos con calma.
-pero…-le dejé allí parado y seguí andando hasta el elevador.
-antes de que la puerta se cerrara él se acercó y entró.- cálmate quieres.
-pero Kate…- el timbre sonó indicando que habíamos llegado a nuestro destino, la puerta se abrió y ambos salimos.
Alexis estaba sentada mirando televisión cuando entramos, nos miró apenas unos segundos y de nuevo miró la pantalla sin prestar atención a nosotros.
Caminé hasta la habitación, Rick me seguía muy de cerca.
-y bien?.- cruzó los brazos.
-exageras Castle, fueron unos minutos, Ryan me trajo de vuelta y estoy bien.
-eso lo puedo ver.
-entonces cual es el problema?
-estaba muy preocupado, salimos apenas 10 minutos y tu ya no estabas cuando volvimos, que se supone que debía pensar, tu no respondías, el médico dijo que debías descansar.
-lo sé pero era importante.
-por que parece que no quieres que te cuide.
-no es así.
-si, así es, no está mal si alguien cuida de ti.
-soy una mujer adulta.
-y?, todos necesitamos que alguien cuide de nosotros alguna vez, tu lo hiciste antes.
-eso era diferente.
-no, no es diferente.
- Rick aprendí a cuidarme sola hace muchos años, después de que mi padre murió tuve que hacerme cargo de mi, por que mi madre como sabrás no estaba muy presente, así que lo siento si no puedo evitar hacer lo que no espero que otros hagan.
-entiendo.-dijo mirándome fijamente y luego salió de la habitación.
-Rick.
Di un par de pasos antes de verlo cerrar la puerta de su pequeña oficina, no era mi intención pero me agobiaba en cierto modo todo lo que ocurría, encima meredith hizo acto de presencia una vez más esa noche.
nos leemos en el próximo.
