Estaban en el tren, sentados cómodamente en el compartimento de premios anuales. Theodore Nott, Hermione Granger y Draco Malfoy.
Theo se sentí cansado, desde que fue obligado a ser premio anual ni siquiera había tenido tiempo para respirar o tener una cita a solas con Luna. Como si él fuera capaz aprovecharse de la inocente Ravenclaw. Bueno quizás si lo hubiera intentado, pero ahora solo era la sombra de Hermione y Draco.
Esto era más que un castigo ya que si ellos se desmayaban él los llevaba a la enfermería. Incluso se habían mudado a otra torre con tres habitaciones, ya que no era factible que el durmiese en el sillón de la sala común de esa torre.
Aunque debía admitir que se divertía viendo a Draco correr al baño, vomitando burbujas que se convertían en canarios... También era divertido ver a Hermione con aquellas burbujas, y esas burbujas ya no olían a comida, ahora se convertían en mariposas tras unos segundos de estar flotando. Era claro que el embarazo mágico era lo mejor que podía ocurrir con las brujas en comparación con los muggles que parecían estar a punto de morir con una náusea.
Las clases de Runas Antiguas y Pociones eran las más propicias para que ocurriera aquello. Incluso había llegado un momento a en que sus amigos habían visto a Draco llorar por las hormonas y por una discusión que lo había enviado a dormir fuera de habitación. Fue algo incómodo consolarlo.
Ahora se encontraban en el expreso de Hogwarts, él iría a pasar la navidad en Grimmauld Place, Sirius Black lo invitó y algo le decía que no serían solo ellos cuatro. Veía como Draco y Hermione dormían acurrucados. Quería dormir también, pero el tener de cuidarlos se lo impedía.
Tyrone pasaría la Navidad con los Parkinson y más adelante con Longbottom.
Sus adorables y traviesos hijos gemelos decidieron ir con su futura madre para conocer a su futuro abuelo que falleció cuando cuando tenían dos años. Lysander y Lorcan eran inseparables, al menos se consolaba con la idea que Blaise iría antes de año nuevo para pedir la mano de la pelirroja Weasley.
Narcissa Malfoy sonreía a la carta que le envió su hijo, el pequeño, bueno, su no tan pequeño Draco Malfoy le informaba que pasaría Navidad con su tío Sirius Black. Incluso le había confirmado su noviazgo con la Srta. Granger.
No es como si ella fuera a odiarla por ser una sangre sucia... Antes de la guerra hubiera sido probable que lo desheredase, pero ahora tal vez si podría enojarse a causa de su hijo esperó tres meses a decírselo o más bien confirmárselo.
Como madre, le quedaba romper el compromiso con la hija menor de los Greengrass que había sido enviada al Instituto de las Brujas de Salem a terminar su educación. Ya se encargaría ella de mover sus hilos para aquello, aunque Lucius pusiera el grito en el cielo. Viendo que sería pariente de aquella impura era momento de acercarse a su hermana Andrómeda y conocer a su sobrino nieto. Le enviaría una carta a su hermana para calmar las aguas, después de todo era la única que le quedaba. Bellatrix no fue buena influencia.
El llegar al número 12 de Grimmauld Place les ponía los pelos de punta a todos. Bueno, a Antares, Scorpius, James y Uziel. En el futuro ni siquiera iban a echarle el ojo a aquella casa ya que se les hacía tenebroso por las telarañas y retratos. Aunque por otra parte estaban felices porque verían a Kreacher que falleció en el 2018 por la vejez.
Ya dentro advirtieron que estaba repletos de las cabelleras pelirrojas, los Weasley viendo hacia ellos. Ron Weasley veía a Hermione y a Draco con el ceño fruncido. Era claro que no se explicaba como terminaron juntos.
Theo dio un paso adelante — Theodore Nott a sus órdenes, he venido a cuidar de Draco y Hermione por lo de su embarazo compartido.
—¡MALFOY LA EMBARAZÓ! — gritó Ron muy enojado.
Harry caminó hasta su amigo — Ya te lo había comentado en la carta, cálmate. — le susurró, Ron se retiró a la cocina dando zancadas. Mientras el resto de pelirrojos observaba expectantes.
— Annie Gardner — se presentó Antares, su cabello pasó a ser pelirrojo por el reflejo.
— Gabe Gardner — Scorpius sonreía inocente — soy el hermano mellizo de An...Annie. Somos estudiantes de intercambio.
— Soy James... Po.. Porter — tartamudeó el azabache tratando de fingir, ya que casi había dicho su apellido real. — de intercambio.
Uziel caminó se acercó a Antares, la tomó de la cintura para acercarla a él — Prince Archer, prometido de Annie Gardner. — el cabello de Antares se puso rosa al igual que sus mejillas, pero asintió a lo dicho por el moreno.
James y Scorpius asintieron. James sonreía con tristeza. Sus padres estaban estupefactos y se miraban entre sí. ¿No se suponía que Antares era la novia de James?
Ginny se acercó a sus familiares y a Sirius — la profesora McGonagall nos pidió que pasarán Navidad y año nuevo con nosotros.
— No hay problema, sean bienvenidos — Sirius sonrió y se acercó a Hermione —¿se ha portado bien mi sobrino? — preguntó en tono amenazador.
— sí, que lo ha hecho... — Respondió con inocencia, sin darse cuenta que se prestaba a malas interpretaciones.
La puerta se abrió dejando ver a Fred junto a una joven de no más de 18 años. La señora Weasley se abrió paso para verla. Cabello negro, ojos cafés, piel blanca, aire angelical y parecía tener miedo a todos como un gatito asustado, ya que se sostenía fuertemente del brazo de Fred.
— Soy... Shanell Graham — se presentó con un hilo de voz — Novia de Freddie.
— ¿es por ti que Freddie nos dejó plantados en Halloween? — preguntó la señora Weasley.
— Yo lo retuve en casa — estaba sonrojada — Lo siento — cerró los ojos fuertemente por la vergüenza.
— Soy Molly, la madre de este chico — se acercó a la jovencita y la abrazó— Bienvenida a la familia. Estas muy delgada y será difícil que me des nietos. Con mucha comida solucionaremos eso —se llevó a la joven.
— Debí suponer que pasaría esto —masculló Fred. — ya me veo en el ataúd.
— Altar querrás decir — le corrigió Charlie.
— Es lo mismo — coincidió George. — si decides que no la quieres yo la quiero.
Ante aquello Angelina le dio un golpe — no te golpearé más porque voy ayudar a tu madre, y cero bromas de cambiarme o yo me iré con Charlie. — tras aquello se retiró a la cocina, su comentario hizo reír a sus cuñados.
— Les mostraré sus habitaciones — Sirius dirigió a cada uno a las habitaciones.
A Draco le tocó compartir la habitación con Theo y Scorpius. A Harry le tocó compartir habitación con Ron y James. Uziel compartiría habitación con Fred y George. Hermione, Ginny y Antares compartirían habitación.
En la habitación Hermione estaba hundida en la incertidumbre al igual que Ginny. Antares alias "Annie" estaba ordenando las cosas de su baúl.
— Antares...— Hermione estaba buscando una manera de abordar aquello.
Antares comprendió que quería saber su madre, total ella no recordaría nada de nada y la tía Ginny tampoco. — La abuela paterna de Uziel y mi abuelo Lucius pactaron nuestro compromiso. A través de un juramento inquebrantable... James y yo lo intentamos, cuando él me besa deseo estar solo en su cama, es lujuria lo que siento por él. — Se sentó en la cama — en cambio con Uziel es distinto, cuando él me toca siento paz, amor, siento tranquilidad al estar entre sus brazos. Me siento protegida y deseo hacerlo feliz. — Notó que Ginny y Hermione la veían con una sonrisa — Uziel estuvo de acuerdo en que yo le diera una oportunidad a James. Yo no quería, juro que no. Pero Uziel me rogó. El futuro es más complicado de lo que ustedes creen. No quiero que mi abuelo Lucius muera, sé que hizo aquel compromiso por mi bien. Aunque aprovechó que papá haya estado enfermo para hacerlo.
Lo mismo sucedía en la habitación de Draco.
— Antes de enfermar, me enseñaste que debía disfrutar del dolor, sacar la tristeza de esa manera. Tenía 12 años cuando enfermaste — Theodore abrazó al adolescente.
— ¿de qué enfermé? — preguntó Draco.
— Tristeza o podría ser depresión, mamá había caído en coma luego de un accidente. Tú no podías vivir sin ella y según mis nuevos recuerdos mi hermano mayor nos sacó de la mansión Malfoy para pasar las vacaciones junto al abuelo Sirius. El tío Neville y la tía Pansy buscarán una solución para ustedes. No debo decir más, saber del futuro es peligroso.
