Pium pium~ Doble upload para compensar! ^^ Ando feliz por acabar los exámenes de una vez, así que os comparto mi felicidad uwur
To fade-to-silver: gotta love that interest for making everyone unhappy xD
A Yienla: os imagino haciendo el Spiderman por la casa cada vez que tardo más de 4 días en subir xD Y si querías ver eso, este cap te gustará (o no jsjs nunca se sabe)
A MaGhoT: de verdad, que felicidad leer reviews larguitos :3 Efectivamente, en los días muy malos, Kaze directamente evitaba a Endo -extenderé esa parte de la historia más adelante-. Y de verdad que quiero quemar Level 5 por no dejarme ver a mis bebés en primaria y universidad TAT Y dejad de trepar paredes xDD Mi teoría con Kaze defendiendo a los demás es que le gusta que le den pelotazos en la cabeza xD
A musicyan: BIENVENIDA A LA PATRULLA DE LOS PROBLEMAS MENTALES- xDD vale ya- Qué alegría de review, mira. No creo que sea tan genial escribiendo, pero lo que cuenta es que además os guste ^^ Lo único especial que hago es añadir lo que me gusta leer en otros fics, como desarrollar los personajes y tal + El pOdEr dE lA oRtoGrAfíA xDD Me has animado el día, porque ver que más gente se anima a darme apoyo hace que me den ganas de daros un abrasito a todos ;3
Por cierto, en un par de días corregiré los nombres de algunos personajes del fic, porque cuando escribí el primer cap. no coloqué las 'u' al final de algunos nombres y no sé por qué me estresa xD así que ahora dejo el cap como antes para que estén todos a juego, y en un día o así lo actualizaré y los pondré bien c;
Cuando Kazemaru se despertó, sus músculos finalmente relajados tras la noche anterior, tenía muchas preguntas. Para empezar, ¿por qué estaban Endou y Fudou abrazándolo en su cama? Se giró confundido, confirmando que los dos estaban dormidos aún.
No se movió para dejarlos descansar un poco más- De todas formas no le molestaba en lo más absoluto tener a los dos de esa forma con él. Sus mejillas se sonrosaron ante el pensamiento. Ahora estaba saliendo con Mamoru, pero el aliento calmado de Akio en su cuello le erizaba la piel. Endou dormía igual que cuando era un niño, pensó. Con los brazos alrededor de Ichirouta y una pierna estirada encima de las suyas. Los tres estaban hechos un lío de brazos y piernas, aunque entre el portero y el centrocampista le daban calor extra, por lo que al menos esa mañana no tendría frío. Quería ver la hora, pero su brazo derecho estaba atrapado bajo el pecho de Akio. Suspiró, todavía sin moverse.
Vio curioso que Fudou se había quedado dormido con el ceño fruncido y se le escapó una pequeña sonrisa. Entonces se acordó de la discusión de la noche anterior, y de que se había quedado inconsciente. ¿Tal vez se habían preocupado por él y por eso…? Sacudió la idea de su cabeza y entrecerró los ojos, molesto, al notar que los rayos de sol se colaban entre los huecos de la persiana y le daban directamente en los ojos.
Si se había quedado inconsciente en medio de la discusión con Akio por culpa de Yami, no tenía claro qué iba a decirles a los demás. Probablemente lo mejor sería culpar al vodka.
El brazo se le estaba empezando a entumecer del peso del castaño, así que optó por tratar de sacarlo con sutileza. El otro se removió un poco por el movimiento, pegándose más al defensa, que trataba de no ponerse nervioso por el contacto. Por fin liberó el antebrazo, y confiado por haberlo sacado ya casi entero, se movió más de lo que necesitaba, despertando a Fudou, notando cómo los mechones de su pelo le hacían cosquillas en el cuello.
Se sonrojó al sentir cómo Akio lo apegaba más a él, sus pestañas rozando la piel de Ichirouta. Murmuró algo que supuso sería una queja por lo temprano que era. No se atrevía a mirarlo a la cara porque su corazón ya empezaba a saltar más rápido de lo normal. Un escalofrío recorrió su cuerpo al notar los labios del de ojos verdes deslizarse cerca de su oído cada vez que éste trataba de decir algo.
Pasó el brazo por encima de Fudou y consiguió agarrar su teléfono. Abrió los ojos al ver que ya eran las once de la mañana y lanzó el dispositivo a los pies de la cama, apuntando para no darle a Endou o a Fudou. Sinceramente, si fuera por él, se quedaría así durante el resto de su vida. ¿Acaso era esa su compensación al fin? Es decir, después de todos esos días sin apenas poder descansar ahora se levantaba rodeado de las dos personas que más apreciaba en el momento. No sabía cómo explicarlo, pero cuando estaba sólo con uno de los dos sentía que le faltaba algo. No quería decir que fuese infeliz, pero era en situaciones como aquella que por fin se sentía completamente en paz. ¿Qué más podría pedir? Tenía su rostro apoyado en el pecho de Mamoru, con el otro apoyando su barbilla con suavidad en su cabeza, y a Fudou respirando en su cuello. Ambos abrazándolo.
Ver a Akio en tal estado de calma era tan raro como pensaba que sería. Incluso medio dormido gruñía quejándose de vez en cuando, mientras que Mamoru decía algo en sueños, normalmente sobre fútbol. Las prisas por levantarse acabaron disipándose. Ahora los ojos se le cerraban de nuevo. Por culpa de la somnolencia no escuchó los pasos que se acercaban a la habitación.
"Kazemaru, Fudou-" Hikaru no sabía si estaba alucinando o de verdad estaba viendo lo que creía que estaba viendo. Se frotó los ojos y se planteó la opción de llamar a alguien más para levantarlos- O simplemente para comprobar que no estaba loco. Resopló, avergonzado, y se acercó a la cama de Ichirouta, y sacudió el brazo del peliazul, pensando que de los tres él era el más razonable. Kazemaru, que estaba de espaldas a la puerta, se giró vagamente a ver qué ocurría. Le tomó tres segundos darse cuenta de lo que estaba pasando.
"¡Ichihoshi-!" El de ojos azules lo cortó antes de escuchar la locura que sabía que su respuesta sería.
"No me des explicaciones. Ya tenemos bastante con la resaca abajo. El entrenador quiere que estemos todos para dar un anuncio."
"¡Pero-!" A Kazemaru se le acumulaba el calor en las mejillas, pensando en una explicación rápida. "¡No sé qué ha pasado, de verdad!" Pensó que debería pensarse más sus palabras, porque aquello hizo que Hikaru se sonrojase, malpensando la escena.
"¡N-No quiero saberlo!" Y antes de que pudiera explayarse más, Ichihoshi salió disparado de la habitación.
Ichirouta se quería tirar por la ventana por lo ridículo que había sido todo eso. Se llevó las manos al cabello, tirando de él del estrés. Fudou se terminó de despertar al fin. Se sentó en la cama, manteniendo los ojos cerrados por la diferencia de luz.
"¿Qué ha sido eso…?" Balbuceó al aire. Logró parpadear un par de veces, mirando a su alrededor, encontrándose con Kazemaru maldiciéndose a sí mismo. Pero eso era normal dentro de lo que cabía. Siguió escaneando el lugar, porque había escuchado otra voz aparte de la del defensa. Los engranajes de su cerebro se pusieron en marcha, y entonces recordó su pelea con Mamoru la noche anterior. Se giró violentamente, asustando a Ichirouta en el proceso, para señalar al portero. "¡TÚ!"
Endou sólo se removió en el colchón, apegándose a Kazemaru como si fuera un peluche.
"¡Fudou!" El tono poco amigable del defensa le atravesó los tímpanos con fuerza. "¡¿Podrías explicarme qué hacéis los dos en mi cama?!"
"Uh… ¡Que te lo explique él! ¡Al menos yo estoy en mi cuarto!" Se excusó el castaño, sorprendido por el repentino cambio de ánimo del otro con respecto a su discusión.
Kazemaru lo miró molesto, tratando de agujerearlo con la mirada, pero Akio desviaba la vista. Suspiró, cansado, y se dio la vuelta para despertar a Mamoru. No era tan difícil como cuando eran niños, pero seguía siendo un desafío. Tenía un sueño increíblemente profundo. Sintió un pinchazo horrible en la sien, por lo que se intentó dar prisa.
Agarró del brazo a Endou y comenzó a sacudirlo violentamente.
"¡Endou! ¡Despierta!" El portero rodó hacia el extremo de la cama. Ichirouta intentó sujetarlo para que no se cayera, pero terminó en el suelo de todas formas. Soltó un quejido de cansancio y Kazemaru veía triunfante cómo Mamoru abría los ojos lentamente.
"Hmm… ¿Qué pasa?" Akio veía molesto cómo Kazemaru se agachaba para ayudarlo a levantarse.
"El entrenador quiere que bajemos." Respondió bajando el tono de voz, hablando con suavidad. Endou miró a su alrededor y, siguiendo el mismo proceso mental de Fudou, se tensó al ver a Akio observándolo con desprecio.
"… Kazemaru." El centrocampista sonrió, pensando que por fin Mamoru se tragaría sus acusaciones. "Ayer te desmayaste. ¿No recuerdas por qué fue?"
Ichirouta se detuvo brevemente a pensar. Se dio la vuelta para ver a Fudou y habló.
"Creo que sólo fue el alcohol. Me dolía mucho la cabeza."
"…" El moreno no parecía contento con la respuesta.
"¿Y ahora cómo piensas disculparte, capitán?" Kazemaru frunció el ceño por el tono de Akio, pero no entendía de qué estaban hablando.
"No voy a disculparme."
"¡¿Huh?!"
"Sólo pediré perdón cuando me expliquéis qué está pasando." Fudou se tensó. Ichirouta seguía igual o más confuso.
"¿De qué estáis hablando-?" El fragmento de discusión que consiguió escuchar entre los dos pasó fugazmente por su cabeza. Endo se levantó con firmeza.
"Ayer entraste amenazándolo para que tuviera sexo contigo, pero os comportáis como si no pasara nada."
Kazemaru se mordió el labio y se dio la vuelta, queriendo esconderse detrás de Fudou. Akio entrecerró los ojos, retándolo con la mirada, cuando desvió su atención de Endou a Ichirouta.
"Endou, olvídalo por favor." Murmuró el defensa cabizbajo.
"¡¿Entonces es verdad?!" Fudou se cruzó de brazos, desinteresado.
"Kazemaru." La voz del castaño atravesó su pecho. Sabía lo que quería que hiciese, y se sentía traicionado. Lo cual era ridículo, pero por un momento pensó que aquella mentira le duraría más. Tragó con dificultad. "Tal vez tú puedas aclarar lo que pasa aquí."
Endou los miraba confuso. No quería ver la cara del moreno si decía la verdad. Antes de declararse no eran pareja, pero entonces, ¿por qué sentía que lo había engañado? ¿Pensaría que sólo estaba jugando con él? Por mucho que quisiera, no podría mantener la mentira, porque sólo bastaba con que Fudou dijera que no era así para que todo se viniese abajo. No tenía pruebas de nada, y jamás sería capaz de acusar a Akio de algo semejante. Trataba de formular una frase, preguntándose cómo podía ser tan difícil existir.
Si decía la verdad, Endou se llevaría una decepción como poco, pero al menos mejoraría su relación con Fudou. Quería preguntarle a su corazón en qué demonios estaba pensando, haciendo que se preocupara por Akio cuando estaba saliendo con Mamoru, latiendo más rápido cuando estaba con él, haciendo todo más complicado aún. De alguna manera, deseaba no haber conocido al castaño, tan sólo para que las cosas fueran más sencillas.
"Endou…" Pausó durante unos segundos que se hicieron eternos, las palabras negándose a salir de su boca. "Él… No está chantajeándome, ni nada parecido." Se abrazó a sí mismo sin levantar la mirada y continuó hablando. "Antes de ir a hablar contigo, yo-"
"Le besé pero me rechazó." Kazemaru alzó la cabeza al escuchar a Fudou, mirándolo perplejo. Akio lo vio de reojo por un segundo, pero no se retractó de sus palabras. "Sólo mentí para que no tuvierais problemas."
El portero relajó los hombros. Todavía seguía molesto por saber que Fudou había tratado de tener algo con el defensa, pero finalmente su expresión cambió a una de comprensión.
"Ya veo…" Sonrió con tranquilidad. "Si es eso está bien. No deberías mentir así, Fudou. Si hubiera sido verdad te habrías metido en un lío." El castaño se llevó las manos a los bolsillos del pantalón del pijama, y se encogió de hombros.
"Como sea. Deberíamos bajar ya." Ichirouta no alcanzó a ver los ojos de Akio porque éste recogió su uniforme y se metió en el baño para cambiarse. Endou asintió y se acercó a Kazemaru para abrazarlo, pero el peliazul no se sentía bien dejando las cosas así. Había dejado que Fudou mintiese por él de nuevo, y aunque por un lado se sentía aliviado por no haber tenido que hacer frente a la realidad, quería comprender por qué el castaño insistía en salvarle el pellejo. Se removió incómodo en los brazos de Mamoru, mirando en dirección al baño.
"Si pasa algo, dímelo, ¿vale?" El defensa asintió y el de banda naranja se marchó para cambiarse también. Se dejó caer sobre la cama de nuevo y esperó a que Akio saliese del baño.
Cuando salió, ya vestido con el uniforme de Inazuma Japón, Ichirouta por poco se abalanzó sobre él.
"¡Fudou!" El castaño pasó a su lado y colocó el pijama en uno de los cajones. "¿Por qué-?"
"Tómatelo como un favor." Apartó los restos del cigarro que destrozó por la noche y los recogió para tirarlos a la basura. "Ibas a decir la verdad, y eso es lo que quería oír."
"Pero entonces, ¿por qué no me has dejado decírselo?" Fudo se cruzó de brazos y se acercó a él, buscando las palabras adecuadas.
"Porque entonces arruinarías vuestra relación, ¿verdad? De todas formas, si no has seguido mintiendo es porque al menos te importo, ¿no?" Kazemaru se sonrojó. "Sé que no soy una buena persona, Ichirouta. Pero sé cuándo es suficiente castigo."
"Akio…" El de ojos verdes se inclinó para quedar a la altura del peliazul, ligeramente embelesado por escuchar su nombre en sus labios.
"Ahora ve y cámbiate. Y que sepas que me debes una."
El de pelo largo sonrió al escucharlo, y le dio un beso en la mejilla para salir corriendo a encerrarse en el baño.
"¡Gracias!"
Fudou se quedó paralizado en la misma posición, completamente rojo por el beso del defensa. Se llevó una mano a la mejilla y pensó que ojalá Hotaru estuviese allí para ver cuánto podía llegar a cambiar.
¿Veis lo que pasa cuando se recibe apoyo?
Que todo es más gay-
