Capítulo N10: [Sekeryuutei]


-[Inframundo]-[Grígory]-Ciudad-


-¡Buah! ¡Esto está delicioso!- Gritaba el niño, quien no para de comer los dulces de su bolsa.

-Sabía que te gustaría- Decía la chica junto al niño, Sonriendo.

Hace aproximadamente una hora, tanto ella como el niño habían estado caminando en las calles de la ciudad de [Grígory].

Jamás creyó que el niño tendría tantas energías. No paraba de preguntar sobre todo lo que se cruzaban por el camino que le llamase la atención, y tras recibir su respuesta, lo anotaba en su cuadernillo.

Esto le había llamado la atención. Pudo notar que el niño escribía en Japonés, por lo que ya sabría de donde viene, y suponiendo, quién es.

Incluso ella conoce la historia del [Dragón] que destruyó toda una ciudad en el mundo humano.

No solo pudo notar eso. Omitiendo el hecho de que pudo ver que tenía escrito en su cuaderno lo que parecía ser un "recordatorio" a tener en cuenta a la hora de "cazar", pudo sentir una extraña Aura que rodeaba al niño.

-"¿Será el [Sekeryuutei]?"- Se preguntaba, mirando al niño, quien no paraba de llevar uno tras otro los dulces a su boca -"Su aura es muy débil, pero muy diferente a la de cualquiera"- Con un poco de perspicacia, logró sentir como varios [Ángeles Caídos, quien fácilmente podría sentir ella que eran de categorías alta, miraban de forma extraña al niño -"Debería sacarlo de aquí"-

Por ser más alta que el niño, quien le llegaba por sus caderas, ella palmeo repetida veces la cabeza del niño.

-¿Nos tomamos un descanso allí?- Preguntaba la chica, señalando una fuente de un parque.

-Claro-

Ambos se dirigían en aquel lugar, sentándose junto a la fuente.

-Fuuu...- La chica suspiraba.

-...- El niño había detenido de comer y miraba a la mujer -¿Reynare?-

-Dime-

-¿Algún problema?-

-¿?- Lo miraba extraña -¿Por qué lo dices?-

-Pareces tensa- Decía -Y por la posición de tus ojos... Diría que enojada-

-¡!- Lo miraba sorprendida -¿Cómo sabes todo eso?-

-Bueno. Viví bastante tiempo con mi Maestro y Selene. De alguna forma, mi Maestro hace sacarle algún que otro enojo a Selene, y como suele ser tan seguido... Pues se me hace fácil reconocer cuando está enfadada- Explicaba el niño -Tú tienes el mismo rostro-

El niño había dado de lleno en todo lo que dijo.

Tensa estaba. Aunque sea de medio tiempo, el trabajo era pesado para alguien con sus capacidades, y tras hacerlo por 30 minutos seguidos, tiende a cansarla.

¿Enojada? Completamente.

Su madre se había acostado con un hombre completamente desconocido, y para su frustración, ella se había llevado el regaño.

¿Eso es normal? ¡Por supuesto que no!

Al menos, eso creía ella.

Una mujer nunca debe traicionar a su pareja.

-"Bueno, eso no ayudó"- Pensó el niño, mirando a un lado -¿Qué es eso?- Preguntaba curioso.

-...- Saliendo de su trance, la chica miraba donde el niño señalaba -Oh, eso es un festival-

-¿Festival?- Preguntaba curioso -¿De qué tipo?-

-¿Cómo de qué tipo? Solo hay uno-

-Eh, bueno. Es que de donde vengo, tendemos a celebrar más de un festival-

-Ya veo. Aquí, en [Grígory, tendemos a celebrar una vez cada cierto tiempo el Festival de las Bestias-

-¿Festival de las Bestias?-

-Si. Es entretenido. Muchos [Ángeles Caídos] se baten a duelo con monstruos poderosos con tal de demostrar su poder ante los ojos de los [Cadres] de [Grígory]-

-¿[Cadres]?-

-Es el rango más alto que puede tener un [Ángel Caído]. Es el título al más fuerte-

-Oh, ya veo- Mirando al público de aquel festival -Pelear contra monstruos... Suena interesante-

-Suele serlo. Hay [Ángeles Caídos] muy fuertes que dan grandes espectáculos a la hora de luchar contra los monstruos- Explicaba Reynare -También suelen usarlo como método de expresión de "amor"-

-¿Cómo lo hacen?-

-Básicamente el [Ángel Caído] enamorado desafía al Monstruo más fuerte. Si este gana, es muy probable que su pareja de la que él está enamorado le corresponda. Y si pierde, bueno, creo que ya es obvio-

-No entiendo, ¿pelear contra el más fuerte solo por amor? Suena loco-

-No lo entenderías aún por que eres muy pequeño- Levantándose de la fuente -¿Quieres ir a ver?-

-Claro-


~¡WHOOOOOOOOOOOO!

La tribuna saltaba de la emoción tras ver como aquel [Ángel Caído] rebanaba la cabeza del Monstruo con una espada de luz.

Ambos habían llegado al enorme coliseo, donde cientos de [Ángeles Caídos] estaban reunidos, rodeando el área de combate.

-Vaya...- Decía el niño -... Eso fue extremadamente asqueroso-

-Creí que comenzarías a vomitar- Decía la chica Sonriendo -¿Seria correcto traer a un niño aquí?-

-Y ahora lo preguntas...-

-Pero lo llevas bien. Como si ya estuvieras acostumbrado a esto-

-Bueno, en mis entrenamientos acabe con la vidas de muchos animales. Digamos que ya me acostumbre a los cortes y a la sangre-

-Que cruel tu Maestro-

-Quizás lo es. Aunque sostengo con firmeza que me enseña todo esto por lo que soy-

-¿Por lo que eres?-

-Bueno...- El niño se paraba en el asiento, acercándose al oído de la chica -Soy un [Dios Dragón]-

-¿¡Q-que!?- Exclamaba exaltada -¡U-un [D-dio...]-

-¡Espera- Interrumpía el niño, tapando la boca de la chica con sus pequeñas manos -No lo digas tan alto. Puede haber problemas-

-...- La chica asentia y el niño le liberaba la boca -Eso explica tu aura-

-Así es- Afirmaba el niño -Es muy débil por que aun no manejo mi poder, pero según mi Maestro, pese a nunca haber entrenado mi Aura se siente por mi esencia de... Bueno, lo que soy-

-Ya veo... Suena aterradoramente genial-

-¿Genial?-

-Si. He oído historias de seres capaces de portar almas de [Dragónes]. Pero se ve que tú vas más allá-

-¿Almas de [Dragónes]? No sabia que había alguien capaz de hacer eso-

-Bueno, Técnicamente es imposible, pero según la leyenda, un "milagro" cae sobre cualquier ser y automáticamente nace con un [Dragón] en su interior-

-Suena mucho a lo que tengo yo- Decía el niño -Yo nací con esa capacidad-

-¿En serio? Es decir, tu eres un [Dios Dragón] por naturaleza. Aquellos que nacen con la capacidad de manipular el alma de un [Dragón] no pierde su raza-

-No entiendo-

-Tu eres un humano. Si tu ubieras nacido con la capacidad de manipular el alma de un [Dragón, no perderías en nada tu humanidad- Explicaba la chica -Pero no siento esa Humanidad en ti-

-Ummm...- Pensando -Creo que entiendo un poco mejor, aunque no se mucho de esto en realidad-

~¡Señoras y Señores. Niños y Adolescentes!

Ambos observaban al presentador en medio de la arena de batalla, quien hablaba con un micrófono en mano.

~¡Si el espectáculo les a gustado...!


~¡Si el espectáculo les a gustado, permitanme decirles que esto aún no es nada!

-De eso estoy seguro- Decía el hombre, quien caminaba por el largo pasillo oscuro.

El eco de la tribuna, y del presentador, ahogaba unos ruidos anormalmente extraños al final del pasillo.

~¡El combate anterior no se comparará en nada con lo que está a punto de suceder!-

~¡ROAAAARG!

Tras haberse acercado lo suficiente al punto de que la voz molesta de aquel presentador sea casi difícil de escuchar, el hombre había llegado a una sala absolutamente gigante.

Había cientos y gigantes de jaulas en todo el lugar, y dentro de ellas...

~¡PAM!

Sin siquiera inmutarse, el hombre miró hacia su derecha tras sentir una leve corriente de aire.

~¡PAM!

El golpe de aquel mono gigante era lo suficientemente fuerte como para doblar los enorme barrotes de hierro.

-Hummm...- Acercándose a la jaula, mirando a la bestia gigante, pensando -Tu pareces ser perfecto- Decía, sacando del bolsillo de su traje una pequeña botella amarilla -Ve tras el niño- Decía, destapando la botella y virtiendosela encima al Monstruo.


-¿Qué clase de bicho crees que será?- Preguntaba el niño.

-Si el presentador habla mucho, parece ser uno peligroso- Decía aburrida.

~¡Traído del lejano bosque de los lamentos, coronado y nombrado como gobernante de las tinieblas, traemos ante ustedes...!

~¡PAM PAM PAM PAM!

El presentador se daba media vuelta, señalando la enorme puerta del coliseo, el cual era golpeado repetida veces desde el otro lado.

~¡Les presentamos a [Kang]!

Tras nombrar a aquella bestia, la puerta había caído tan pronto como fue golpeada por última vez, y una enorme bestia blanca gigante muy similar a un mono había salido de allí, dando un gran salto, cayendo en dirección al presentador.

-¿Oye... eso es normal?- Preguntaba temeroso el niño.

-...- La chica tenía los ojos abiertos de sorpresa -No debería serlo-

~¡BRUMMMMM!

El mono había caído sobre el presentador y el coliseo entero comenzó a temblar tras el terremoto.

Todos los [Ángeles Caídos] entraron en pánico y comenzaban a correr hacia las salidas entre gritos y llantos.

Los más fuertes expandian sus alas, cuáles se podían contar de 2 a 4 en total, lanzándose al coliseo para enfrentar a la bestia.

-¡Issei vámonos!- Decía la chica, tomando al niño de la mano.

Todos los [Ángeles Caídos] luchaban contra la bestia, lanzando múltiples lanzas de luz, pero estas no parecían tener efecto en la bestia.

Los que luchaban con armas de cuerpo a cuerpo yacían tendidos en el suelo. Algunos aplastados como papel, otros destruidos anormalmente.


-[Inframundo]-[Grígory]-Casa de Yuire-


~¡BRMMMMM!

Recostado en el sofá, esperando a que cierta mujer despertase, el hombre miraba por la ventana tras sentir un fuerte temblor.

Levantandose y saliendo por la puerta de la casa, podía oír como a metros de distancia se oían los gritos generales de cientos de [Ángeles Caídos].

-¡Chico!- Decía alarmado.


-[Inframundo]-[Grígory]-Afueras del Coliseo-


Ambos corrían a máxima velocidad posible, siendo repetidaveces empujados y tumbados por otros.

-¿¡Estás bien!?- Preguntaba preocupada la chica, levantando al niño.

-¡S-si!- Respondía, tomando su arco y carcaj, acomodandolo en su espalda -¿¡Qué está sucediendo!?-

-¡No lo sé! ¡Solo vayamosno de aquí!-

Ambos volvían a correr, pero...

~¡BOOOOOOOMMMM!

Algo gigante había caído frente a ellos, lanzandolos a varios metros de distancia debido a la onda expansiva.

El polvo del suelo destruido se había extinguido, dejando a la vista del niño el claro ejemplo del terror.

~¡FUUUUUUUUUUUUUUU!

Sus ojos estaban abiertos como plato tras ver como a una bestia gigante frente a el, a muy poco metros de distancia, respirando fuertemente frente al niño.

Y pudo sentir como esa bestia lo miraba directamente a los ojos.

-¡!- El niño comenzaba a temblar.

Por inercia, dió un paso hacia atrás y como si fuera una presa, que lo era, trató de escapar.

~¡ROOOOOOOOAAAAR-

El mono gigante rugia fuertemente. Levantó sus gigantes brazos a la altura de su cabeza y, con intención de aplastar al niño...

~¡PUUUUUUUM!

El temblor fue más fuerte esta vez, y creía que estaba a punto de morir, pero pudo sentir que estaba aferrado en los brazos de alguien.

Levantando la vista, logró ver a Reynare, quien lo había salvado por los pelos.

-¿Estás bien?- Preguntaba la chica, quien tenía una enorme corriente de sangre que salía de su cabeza y caía por su ojo derecho, cubriendo gran parte de su rostro.

Al parecer, la onda expansiva del golpe de la bestia generó que ambos sean lanzados, generando así que algunas rocas caigan sobre la cabeza de Reynare.

-¡R-reynare! ¡Tu rostro!-

-No te preocupes- Decía la chica, expandiendo sus 2 alas negras -Tenemos que irnos de aquí-

Se había levantado como podia y se puso a vuelo, volando lo más rápido posible.

Derrapente, su entorno se había vuelto completamente rojo brillante.

-¿¡Pero que...!?-

Moviéndose rápidamente a un lado, Reynare había esquivado una bola de fuego cual fue lanzada de las fauses de la bestia.

-¿¡También disparas!?- Exclamava molesta.

-¡Vienen más!- Gritaba el niño, señalando las múltiples bolas de fuego que iban a su dirección.

-¡Tch!- Rechistando molesta, la [Ángel Caído] comenzaba a esquivar y volar en el proceso lo más rápido y hábil que podía -¡No podemos seguir así!-

-¿¡Qué hacemos!?-

-¿¡Qué más podemos hacer!? ¡Escapar!-


~¡TAP!

Tan pronto como había aterrizado de su vuelo, comenzó a estudiar el panorama.

-Qué desastre...- Decía el hombre, observando la destrucción del districto.

-Hasta que apareces-

Dando un leve giro de 180 grados, el hombre divisaba a otro de cabellera verde, quien tenía en sus brazos a un niño.

Aparentemente, tras haber estudiado sus heridas y cortes, lo había rescatado de alguna demolición que había caído sobre él.

-¿Está bien?- Preguntaba, señalando al niño.

-Sobrevivirá- Respondía serio.

-¡Mi hijo!-

El grito de una mujer desesperada llegó al oído de ambos. Aquella mujer corría hacia el hombre de cabellera verde, quien le había entregado al niño en los brazos de su madre.

-¡Muchas gracias!- Agradecía llorosa.

-No hay problema. Deberías tratarlo rápido-

-¡S-si! ¡De nuevo, muchas gracias!- Decía mientras marchaba corriendo hacia algún lugar.

-Qué destrucción-

-¿Sabes por qué sucedió esto?- Preguntaba el peliverde.

-Creo tener una ligera idea...- Decía frustrado -¿Tú que haces aquí?-

-Estoy buscando al chico-

-¿Al [Sekeryuutei]?- Preguntaba curioso -Creía que ya sé habían marchado hace tiempo-

-Y como puedes intuir, seguimos aquí- Respondía de forma irónica.

Observando el suelo, pudo detectar unas enormes grietas en el suelo que se extendían por todo el camino.

Este comenzó a seguirlas.

-¡Oye! ¿A donde vas?-

-Tengo que buscar al chico-

-Voy contigo-

-No, solo me molestarías. Mejor quedate y ayuda a tu gente como el Gobernador que eres-

-Que insensible...- Decía con una pequeña gota de sudor cayendo por su mejilla.


Tras marcharse y dar unos cuantos pasos, pudo ver como toda la destrucción se extendía por las calles.

Los edificios y casas, aparte de estar destruidas, también estaban incendiadas.

La huellas no sólo se expandian por las calles únicamente, si no que podía notar algunas de estas sobre los tejados de las casas más resistentes.

-"Quizás..."- Analizando su alrededor, se encontró con un [Ángel Caído, quien parecía bastante herido -¿Estás bien?-

-N-no lo creo- Decía adolorido -Esa cosa derrumbó mi casa y los escombros me rompieron el brazo-

-¿Qué sucedió exactamente?-

-La legendaria bestia [Kang] se escapó del coliseo y comenzó hacer destrozos por todos lados-

-¿De casualidad has visto a una niña adolescente y a un chico junto a ella?-

-Creo que si... No lo sé- Este había caído al suelo por la inmensidad del dolor -Puedo recordar ver a alguien escapando de esa... Cosa-

-¿Hacía donde?-

-Ahr... Por allí- Señalando en una dirección en concreta.

-Esto es malo- Decía serio -Gracias por tu ayuda. Ve lo más rápido que puedas a que te traten ese brazo-

-Si...-


-Ufff... Creo que lo perdimos- Decía la chica, respirando agitada con el niño en brazos.

Ambos se encontraban escondidos en algún callejón de la ciudad. Habían terminado allí debido a la dañada resistencia de la [Ángel Caído].

-¿Estás bien?- Preguntaba el niño, viendo como la sangre no paraba de caer por el ojo de la chica.

-Si, esto no es nada- Decía sonriendo forzadamente.

-Deberíamos tratar tu herida- Sugería el niño.

-Si, pero aún no estamos seguros aquí- Decía respirando pesadamente -Deberíamos... Esperar la ayuda-

-Maldición, y en estos momentos mi Maestro no está aquí- Decía molesto.

-No pierdas la paciencia-

-S-si-

-Ven, ayúdame- Decía, ofreciéndole la mano para que la ayudase a levantarse.

-Deberíamos quedarnos aquí, estas muy herida para continuar-

-Tampoco es bueno quedarnos. Tarde o temprano nos encontrará-

-Pareciera que viene a por nosotros-

-Quizás... A por ti-

-¿Por mi?-

-"El Poder atrae al Poder"-

-Quizás... ¿Por mi poder?- Preguntaba dudoso, recordando las palabras de su maestro.

-Es posible- Respondía -Venga, ayúdame a levantarme-

-No creo que sea buena idea-

-Issei... Estoy perdiendo la conciencia de apoco... Tengo que sacarte de aquí- Decía entre suspiros -Vamos, no me lo pongas más difícil-

-B-bien- Tomando la mano de la chica, ayudando a levantarla -¿Puedes mantenerte?-

-S-si, creo que si- Decía adolorida -Vámonos-

Ambos comenzaron a salir a dirección a las calles que unían al callejón. Con esfuerzo, la chica se apoyaba sobre la pared para no caer al suelo.

-Reynare, debemos parar-

-N-no- Repetía insistente -Debe... mos...-

La luz que poco los iluminaba se había apagado completamente por una oscuridad completa.

Como si algo se interpusiera entre la luz.

~¡RRRRRRRRRRR!

-Maldición... Ya es tarde- Decía molesta, viendo como un mono gigante se interponia entre ellos y la salida.

~¡ZUM!

Extendiendo su mano a un lado, Reynare había creado una lanza de luz.

-Issei, apúrate y vete de aquí-

-¿¡Y tú!?-

-Te daré tiempo- Colocando la lanza frente a ella, apuntando a la bestia -Rápido, vete-

-¡N-no puedo dejarte aquí!-

-¡Maldición hazme caso!- Gritaba enfadada -No puedo luchar y defenderte al mismo tiempo-

-¡Rápido, vete!-

Costandole siquiera dar un paso, el niño tomó mucho valor, tomó su arco y lo cargó con una flecha.

-¿¡Qué no me oyes acaso!?-

-¡N-no te dejaré luchar sola!- Decía tembloroso.

-¡Qué persistente!- Decía molesta, golpeando con la lanza un extremo de la pared del callejón.

~¡BRRRRMMMM!

Una enorme cantidad de escombros habían obstruido entre Reynare e Issei.

-¡Reynare!-

-¡No seas terco y vete de una vez!- Mirando a la bestia -Bueno monito, esto es entre tu y yo-

Y como si entendiera lo que la adolescente había dicho, el mono gigante había sonreído monstruosamente.


-[Grígory]-Casa de Yuire-


~¡PIP PIP PIP PIP PIP PIP

Su teléfono sonaba repetida veces.

Con el aparente cansancio que tenía, lo tomaba con desgana.

Deslizaba repetidaveces con intención de apagar la alarma, pero no lo lograba.

Mirando la pantalla de su teléfono, podía ver, aunque con ojos somnolientos, como un nombre en particular aparecía en la pantalla.

Era una llamada. Como nombre de contacto decía "Jefe".

-¿Lord Azazel?- Se preguntaba curiosa -¿Hola?-

-"¡Hasta que por fin respondes!"-

-Estaba durmiendo...-

-"¿¡Con todo este lio!?"-

-Oye, no grites. Me duele la cabeza- Respondía molesta -¿Qué lio?-

-"Hubo un incidente en el coliseo. Una bestia anda suelta por las calles"-

-¿Cómo?- Preguntaba sorprendida -¿Cómo sucedió?-

-"No lo sabemos. Pero Yuire..."-

-¿Qué?-

-"Creemos que tu hija está en peligro"-

Su sangre se había helado, y el cuerpo se le había paralizado.

Sus ojos estaban abiertos como platos.

Su teléfono caia lentamente de su mano hasta terminar aterrizando en su cama.

Sin siquiera molestarse en finalizar la llamada, se había levantado muy rápido de la cama, y corriendo, llegó a la sala de la casa.

-Edén necesi...- Tras dar un vistazo, el hombre a quien buscaba no estaba en aquel lugar -¡Mierda!-

Sin pensarlo mucho, la mujer salió de la casa a toda prisa, expandiendo sus 4 alas negras.

-"Reynare"-


-[Grígory]-Callejón-


Los temblores eran repetidos, y los derrumbes de las casas eran constantes.

La bestia fallaba sus golpes, por lo que podía intuir.

Repetidaveces, habían destellos de luces. Quizás Reynare estaba creando varias lanzas de luz, por lo que podía intuir.

¿Pero cómo iba a saberlo? Si el solo estaba detrás de un derrumbe de escombros, apartado del campo de batalla.

No sabía nada de lo que estaba pasando.

-¡Maldición! ¿Qué hago?-

Estaba nervioso. Las manos le temblaban mucho al punto de que ni siquiera poder mantener su arco sea posible.

~¡BRUM!

El niño intentaba escalar los escombros, pero un extraño ruido había llamado su atención.

Volteando, podía ver como la chica estaba empotrada contra la pared de una casa del callejón. El impacto de su cuerpo con la dura estructura había generado que esta sea completamente quebrada al punto del derrumbamiento.

-¡Reynare!- Gritaba asustado el niño, corriendo hacia donde la chica quien, inconsciente, estaba a punto de caer al suelo.

~¡BUUUUUM!

La bestia volvía a caer frente a ellos cortando el paso que había entre el niño y la chica.

-¡M-mierda!-

El niño había parado en seco, mirando a la bestia, cual estaba a punto de tomar a la chica con su gigantesca mano.

Si simplemente la toca, la bestia podría ser capas de acabar con su vida en ese momento puesto que la chica no tenía la capacidad de defenderse.

-"Mierda, esto es una locura"- Pesaba asustado -¡O-oye!-

La bestia estaba a punto de atrapar a la chica en su mano, pero su atención había sido captada por una voz que era dirigida hacia él.

A causa de esto, no atrapó a la chica, y esta aterrizó de lleno al suelo.

-¡E-es a mi a quien buscas! ¡D-DEJALA!- Gritaba temblorosamente.

~¡RUE RUE RUE!

La bestia se había dado cuenta de la cobarde valentía del niño, por lo que se comenzó a reír.

Dando algunos pasos hacia atrás, el niño fue lo suficiente rápido para tomar su arco y sacar una flecha de su carcaj.

Temblando, logró poner torpemente la flecha en el arco, anileandolo torpemente.

-¡Ven a por mi!- Gritaba el niño, apuntando con la flecha en dirección a la bestia.

Este, sin molestarse, y para lograr molestar al niño, colocó su pata a la altura del cuerpo inconsciente de Reynare.

-¡Oye! ¿¡Qué haces!?- Gritaba asustado.

La bestia colocó una mirada arrogante sobre el niño.

-¡N-no espera! ¡Déjala!-

~¡RNNN!


-[Grígory]-Ciudad-


-Quizás por aquí- Decía el hombre, siguiendo la gigante huella del camino.

Pero se detuvo rápidamente.

Una extraña corriente de energía había captado su atención.

Girando, logró sentir la ubicación de la energía.

Y de quién provenía.

-Alli estás-


-[Grígory]-Callejón-


A cada paso que daba, sentía que todo se había vuelto completamente lento.

La pata gigante del Monstruo frente a él caía lentamente sobre el cuerpo de Reynare.

Estaba a punto de morir.

-¡No quiero que mueras!- Gritaba molesto, corriendo en dirección a la chica.

Y a cada paso que daba, una extraña estela verde se dibujaba a través de sus pasos.


-[BOOST]-


~¡BRUUUUUMMMMM!

El Monstruo había terminado por aterrizar su pata en donde se situaba el inconsciente cuerpo de la mujer.

Había levantado su pata para confirmar si logro aplastar a la [Ángel Caído, pero no había nada, solo un dañado suelo por la fuerza de su pata.

Sintiendo la correntada de energía provinente de detrás de él, la bestia volteó.


-[BOOST]-


Logró captar con su aguda vista al niño, quien se miraba sorprendido.

Una extraña Aura verde lo rodeaba y un extraño guantelete rojo adornaba su brazo izquierdo.


-[BOOST]-


-¿Q-qué es esto?- Decía sorprendido, observando como su cuerpo era rodeado por una Aura verdosa -¿Y esto?- Mirando el guante de su brazo izquierdo.

~¡ROOOARRRRRG!

La bestia rugía fuertemente.

~¡PAM PAM PAM PAM

Corría rápidamente hacia el niño.

Sus pasos eran extremadamente pesados.

Tras haberse acercado los suficiente al niño, lo golpeó de lleno en un golpe lateral.

~¡PAM!

El niño se había estrellado por completo contra la pared del callejón, quebrandolo en su mayoría.

Pero...

-"¿Qué?"- Pensaba asombrado -"¿No me causó daño?"- Pensaba mientras analizaba su cuerpo en busca de heridas.

~¡GRRRRRRRRRNNNNNN!


-[Toma tu arco]-


-¿Qué?- Decía asustado -¿Esa voz?-

Mientras trataba de descifrar de donde venía aquella voz, que prácticamente le dio una orden, inconscientemente tomó su arco, cual estaba en el suelo junto a él.

Cuando asumió la conciencia, el niño apuntó con el arco, cargandolo con la flecha, apuntando hacia la cabeza de la bestia.


-[TRANSFER]-


-¿Qué es esto?- Exclamaba sorprendido.

Una extraña Aura y voz salieron de la gema de su guantelete y tan pronto terminó de oír la voz, su flecha y todo su arco habían ganado una inmensa Aura pesada que fácilmente destruía el suelo bajo sus pies

~¡ROAAAAAAAAARRRR!

Con el peligro que traía el Aura del niño, la bestia se lanzó a por él, corriendo desesperadamente contra el niño, con el claro objetivo de acabar con esa peligrosa aura.

~¡FIUZZ!

~¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!

La fecha había sido lanzada, y tras hacer contacto con la cabeza del monstruo, este había generado una enorme explosión.

La pantalla de humo los rodeo a todos en aquel lugar y solo tomó unos cuantos segundo para que se discipara.

Y una vez que lo hizo...

-P-pero...-

Para la sorpresa del niño, la cabeza de aquella bestia había desaparecido por completo, dejando únicamente un cadáver estático, el cual no tardó en caer.

-¿Q-qué... Fue... Eso...?-

Sus ojos se cerraban solos, cayendo en una completa oscuridad.


-Este poder...-

Tan pronto como llegó, este se haba situado sobre un edificio, viendo como su alumno había derrotado a la bestia con solo un disparo de su arco.

-Es muy peligroso-


-[No sabes quien soy, pero has conocido el alcance de mi poder]-

-[Esta es tu esencia, Hyodo Issei]-

-[Eres el Dragón Emperador Celestial Rojo]-


-[Grígory]- Centro Médico-


-Mmmm-

De apoco, pero con mucho cansancio, el niño abría sus ojos, logrando divisar un blanco tejado.

-¿Donde... Estoy?- Decía cansado, intentando levantarse de la cama -¿Por qué estoy muy casado?-

-Hey chico, has despertado-

Mirando a un lado, logró ver a su maestro, quien estaba sentado junto a él.

-¿Maestro?- Preguntaba sorprendido -¿Qué... a pasado?-

-Veo que no lo recuerdas- Decía el hombre -Venciste a la bestia-

-¿Qué?- Preguntaba sorprendido -¿Yo... Lo hice?-

-Así es- Asentia el hombre -No me preguntes cómo, yo tampoco lo sé-

-Ya veo...-

-Pude sentir tu poder a la distancia- Seguía el hombre -Veo que has podido despertarlo-

-¿Eso era mi poder?-

-Así es-

-Así que eso era mi poder- Mirándose las manos -¿Cómo estuve?-

-Lograste vencer a la bestia con tan solo una flecha-

-¿¡En serio!?-

-Si- Asentia -Tanto como yo, tú mismo sabias que no podías vencerlo con una sola flecha, pero tu poder lo hizo capaz-

-Es un poder... Muy grandioso-

-Y peligroso- Decía serio -Ahora que lo has manifestado, tenemos que hacer que lo controles. No sabemos lo que serias capas de hacer si se te sale de control-

-Suena agotador-

-Lo será, creeme- Levantándose -Por el momento, descansa. Nos iremos cuando te recuperes-

-Está bien-

Su maestro se había marchado, y tan pronto como la puerta se había cerrado, el niño se había acomodado para volver a dormir. Pero en ese intento, algo vino a su cabeza.

-¡Reynare!- Grito asustado -¿¡Donde está ella!?-

-Estoy aquí-

La suave y dolorida voz de la adolescente llegó a sus oídos. Tan pronto como la oyó, el niño volteo para verla.

Tenía una gran venda en su cabeza, y la mayor parte de su cuerpo cubierto por parches médicos debido a las heridas de quemaduras.

-¿Cómo te sientes?- Preguntaba aliviado.

-Herida- Decía sonriendo -Creía que podía con el pero... Bueno, ya sabes el resto. Me dio una paliza, jeh-

-Eso por dejarme de lado- Decía molesto -Podríamos haber tenido más oportunidad si luchabamos juntos-

-Si supiera de lo que eras capaz, quizás lo abría permitido- Decía Sonriendo -Así que tú lo derrotaste-

-Según mi Maestro...-

-Hablé con el. Dijo que despertaste tu poder para defenderme- Sonriendo sonrojada -Gracias Issei-

-¿Lo hice?- Se preguntaba curioso -Como sea. Si tendría que hacerlo de nuevo, lo haría-

Un extraño sonrojo adornaba los ojos morados de la chica.


-"En el coliseo, algunos [Ángeles Caídos] se baten a duelo contra bestias poderosas para demostrar su fuerza y valentía. Pero también lo hacen para demostrar su amor hacia alguien"-


-...- Aun sorprendida, sus mejillas se teñian aún más de rojo a la hora de mirar los ojos verdes y rojos del niño -No puede ser...-

-¿Algún problemas?- Preguntaba inocente -Pareces tener fiebre. ¿Llamo a alguien?-

-No, no es necesario- Respondía -Creo que ya sé lo que tengo-

-¿Qué tienes?-

-Conmoción-

-¿Conmoción?-

-Si. Tus palabras, me conmocionaron- Admitía la chica -Creo que me gustas-

-¿Q-que?- Ahora era el niño quien se sonrojaba -Err...-

-¿Sin palabras?- Sonreía.

-Eh, bueno... Yo...-

-Hmhmhm- La chica reía entre dientes -Cuando derrotaste a la bestia y dijiste que lo volverías hacer por mi... Eso me gustó-

-¡!- El niño se ponía tan rojo como su ojo derecho.

-Supongo que a estas alturas, no podemos hacer nada por la diferencia de edades, pero... Issei, ven aquí- Lo llamaba la chica, palmeando la cama repetidaveces.

-Ehm...- El niño lentamente se acercaba a la cama de la chica, sentándose junto a ella.

-¿Prometes que, si volviera a estar en peligro, me salvarías?- Preguntaba en un tono tierno.

-... S-si- El niño desviaba la mirada, sonrojado.

-Entonces...-

De pronto, sintió como unos labios se posaban sobre su mejilla izquierda.

-¡!- Sorprendido, miraba a la chica -Err... Yo...- No podía formular ninguna palabra puesto que su cabeza desprendía una nube de vapor.

-Si tu prometes eso, yo prometo qué, cuando tú seas mayor, me casaré contigo-

-¿E-eh?-


-[Grigory]-Sede de los [Cadre's]-


-Bueno...- Sentándose en su sillón, llenando un vaso de licor hasta el tope, pasando la botella al otro vaso, llenandolo también al tope -Lo importante es que todo acabó-

-Si no fuera por el chico...- Decía el peliverde, tomando del vaso, dándole un buen trago.

-¿Así que despertó su poder como [Sekeryuutei]?-

-Así es- Asentia el hombre -¿Tienes alguna idea de por qué lo hizo de derrepente?- Bebiendo el contenido de aquel vaso.

-...- El hombre también bebía del vaso -Tengo una ligera idea-

-Estuvo con la hija de Yuire-

-¿Se llevaban bien?-

-Durmieron en el mismo cuarto...-

-¿¡Qué!? ¿¡A tan temprana edad!?- Exclamaba sorprendido -¿¡Cuántos años tiene!? ¿¡8!? ¿¡9!?-

-Enserio... ¿cómo logras sacarme de quicio?-

-Uhump- El hombre tosia -Como sea. Es posible que el niño haya sentido un enorme deseo de ayudar a aquella niña, y es probable que haya despertado su poder como [Sekeryuutei]. Generalmente, eso suele pasar con estos tipos de portadores-

-Ya veo- Bebiendo hasta el fondo del vaso -¿Cómo ocurrió todo este desastre?-

-Según el encargado del coliseo, quien es un completo idiota...- Cargando el vaso de su acompañante -La bestia escapó de su jaula y se lanzó al ataque-

-Por lo que pude investigar, la bestia parecía perseguir a alguien. Después de ver todo, concluí que seguían al chico y a la hija de Yuire-

-Quizás sea por el poder del niño-

-Su aura era muy inestable. Creía que podía pasar desapercibido- Bebiendo.

-Y que, evidentemente, no pasó-

-Ya pude verlo, gracias- Decía molesto -Bueno, es hora de que me marche-

-Antes de que te vayas, tengo un favor que pedirte-

-Primero Yuire... ¿y ahora tú?-

-Yo no te pediría que hagas algo por mi, que por cierto, ¿como fue eso?-

-¿El qué?-

-Sobre la alianza con el [Cielo]-

-Sabía que era cosa tuya todo esto- Decía molesto.

-Que no, en serio. Era plan de Yuire. Ella me dijo que se encargaría de decírtelo-

-Y lo logró-

-¿Entonces como fue?-

-Logre apaciguar su ataque- Decía el hombre -Con todo ese ejército, creeme, podrían haberlo pasado mal-

-Entonces te debemos un agradecimiento-

-Sabes, lo último que espero es recibir un "gracias" de tu parte, asi que ya me voy marchando-

-Vaya hombre...- Suspiraba rendido -Como sea. Nos gustaría formar una alianza con ustedes. Contigo y con el [Sekeryuutei]-

-¿Y qué ganamos con ello?-

-Nos aseguraremos de que nadie de nuestras filas vuelva atacar al niño, y en tu caso, no te molestaremos más-

-Buena idea. Acepto- Decía el hombre, marchandose -Por cierto. El acuerdo con los [Ángeles] dice que tienes que encargarte de la reconstrucción de aquella ciudad y restablecer la memoria de los humanos de alli-

-¿¡Qué!? ¿¡Todo eso!?-

-Te deseo suerte-


-[Grigory]-Casa de Yuire-


Habían pasado ya algunas horas, y tanto como el hombre y el niño se encontraban en la puerta de la casa de Yuire.

-Entonces ya se van, ¿huh?- Decía la mujer apenada.

-Hay mucho trabajo que hacer- Decía el niño flexionando su brazo -Tengo que volverme más fuerte-

-Estoy segura de que lo harás- Elogiaba la mujer, acercándose al niño, abrazandolo -Gracias por proteger a mi hija-

-Sin problemas. La próxima vez que lo haga, no volveré a desmayarme jeje-

-¿Terminaste?- Decía el hombre, aburrido.

-Si, si- Decía el niño -Fanfarrón- Susurraba -¡Ayayayayayaya!- Gritaba de dolor al sentir un fuerte estirón en su oreja.

-Puedo oírte mocoso- Decía el hombre molesto -Como sea, ya nos marchamos. Gracias por hospedarnos Yuire-

-Son bienvenidos cuando deseen volver de nuevo-

-Gracias- Soltando la oreja del niño -Hasta pronto-

-Hasta pronto-

-¡Adiós Yuire!-

-¡Hasta pronto Issei!-

Ambos se situaron en el mismo lugar, y luego del cántico de su Maestro, ambos desaparecieron en un largo pilar de luz morado.


Fin Capítulo N10: [Sekeryuutei]