Hola a todos, he vuelto con otro cap del fic. Puntual como siempre. Vamos con los reviews de la semana.
Las piedras: Gracias, que bueno que te gusta.
Black Z86: Bueno, trate de mostrar que los niños, en especial Gohan, son diferentes, porque a diferencia del cannon, ellos se tienen el uno al otro, lo que hace que tengan un apoyo moral distinto que Piccolo.
00Zerok00: Un simple adelanto.
CarlosDNQ 86: Yamcha lamentablemente quedó relegado luego de aquí. Lo de Ten es fuerte aun para la epoca donde lo vimos, dudo que repitan algo así en esta epoca, dado las limitaciones y la sensibilidad de muchos. Aquí está el cap.
Mallistrix: El potencial de Gohan y Gine es similar, dado que son mellizos, pero uno es mejor en las peleas y el otro en planear, lo que los complementa bien. Lo de Vegeta, es más la sorpresa de ver que en el Universo hay mujeres que son fuertes, dado que se sabe en el cannon, que no le gustaba la idea de los mestizos y menos de estar con una mujer de otra raza, claro, hasta Bulma.
YamHyuga22: Muchas cosas van a cambiar, pero será pegado al cannon. El futuro de Trunks es diferente por unas cosas, por el simple hecho de que Goku se casó con Twilight.
Sin más que decir, el cap de la semana.
Saga Saiyajin
Capítulo 16: Sacrificios en el Combate
Corriendo a todo lo que podía, Goku sabía que el tiempo se le acaba. No sabe cuanto podrán resistir hasta que él llegue, como le gustaría poder usar más poder, pero de hacerlo… puede que lo mate antes de terminar.
-¡Ya debo estar casi a ¼ de camino!
Cruzó a velocidad una de las curvas del enorme camino. En su vida había pensado en sentir este sentimiento de impotencia… de desesperación. Solo espera poder llegar a tiempo… evitar que las cosas se le salgan de control.
Con eso en mente, empezó a saltar para poder ir más rápido y no tener que estar corriendo esas malditas curvas.
En la Tierra, los Guerreros Z bordeaban a Nappa, quien sonreía al ver el intento de todas estas basuras de querer detenerlo. Es más, ya mostró de lo que es capaz, más tras hacer que ese tonto terrícola pierda un brazo. Se siente bien ver la cara de dolor de esos sujetos.
Vegeta por su lado, solo estaba ahí, viendo lo que no duda, será una maldita masacre. Se ve que los terrestres son muy sensibles… Pero también cuenta que ese tonto no concentró su poder para bloquear el ataque.
-Muy bien… ¡Juguemos!
Krillin y Gine se lanzaron hacia el Saiyajin, quien esquivó sin problemas los golpes y patadas que esos dos les daban. Es más, se dio el lujo de usar su cola para poder darles a ambos golpes en las caras, que los hizo retroceder. Momento que Gohan y Twilight aprovecharon en lanzar ráfagas de Ki. Siendo las de Gohan algo más poderosas, pero las de Twilght fueron las que se desviaron en medio del camino para tratar de darle por la espalda.
Pero Nappa voló hacia arriba para esquivar el ataque. Solo para verse cara a cara con Piccolo, quien extendió sus brazos para poder dar un golpe al rival en frente suyo. Nappa se vio atrapado por los brazos del Namekuseijin, pero sonrió al ver el vano intento. A pura fuerza bruta, jaló a Piccolo hacia un costado.
Este chocó con Krillin y GIne, quienes lo atraparon para evitar que caiga. Twilight por su lado, lanzó varias ráfagas de Ki, para hacer que rodeen a Nappa, quien observó curioso lo que esa mujer estaba tratando de hacer.
Ella con un movimiento de su mano, hizo que todas las esferas vayan hacia él y lo impacten. Eso le dio un cosquilleo, uno que le vino muy bien. Esa mujer no era nada mala. En eso, pasó a ver a un lado y alzó la mano para detener el golpe que Gohan le quiso dar.
-Admito que tienes agallas enano, pero no es algo que te vaya a bastar. – Nappa lanzó a Gohan hacia una elevación rocosa, haciendo que la atraviese. El niño cayó al suelo con algunas raspaduras en su cuerpo.
-¡Hermano! – Gine vio a su hermano en el suelo, pero en eso, sintió como el bastardo de Nappa iba hacia ella, Krillin y Piccolo.
-¡Es hora de dejar los juegos!
Los 3 esquivaron el golpe cargado de poder de Nappa, uno que en verdad pudo generar un horrible daño, si es que lo recibían. Piccolo optó por cargar Ki en su cuerpo y poder ir al ataque. Los puños de ambos chocaron con fuerza, haciendo que algo de viento salga de este impacto. Pero Nappa se mostró ligeramente sorprendido, este sujeto…
En eso, vio a la mujer de Kakarotto darle una patada, una que estaba cargada también con Ki. Él alzó el brazo para bloquear el daño. Algo que en verdad no era la gran cosa, pero esta mujer… Sintió una molestia en el brazo… Maldita…
Alzó su mano para darle un golpe, no importando si la parte a la mitad, solo quiere que se largue y… Pero en eso, vio la sonrisa en su cara, así como la del Namekuseijin. Un minuto… ¿Dónde estaban los otros dos mocosos?
-¡Toma esto!
Ver a esos dos alejarse de él, lo hizo voltear y ver que la hija de Kakarotto y el calvo ese estaban lanzando un ataque conjunto de Ki, uno que era de un tamaño más que considerable. Pero no iba a bastar para…
-¿Mm? – En eso notó que no podía moverse… Bajo la mirada y se vio con el horror de que un aro hecho de puro Ki lo tenía inmovilizado. - ¡Maldita mujer!
Esa mujer estaba mostrando ser peor que la plaga. Y no ayudaba que en Tierra el mocoso que lanzó al suelo unos segundos también estaba cargando Ki en sus manos. El ataque por parte de dos direcciones… iba a doler un poco…
EL impacto en el aire de los ataques en el Saiyajin, crearon lo que era una gran cortina de humo. Algo que no les permitía ver si le habían hecho algo un daño a este sujeto. Pero vieron que no fue así…
Nappa estaba entero, solo se limpiaba la armadura, como indicando que todo lo que hicieron solo bastó para ensuciar y levantar polvo, más no para lastimarlo.
-No puede ser… le dimos con todo. El plan era infalible… - Twilight no creía lo que veía…
-Lo era… Pero el poder de ese bastardo es algo que va más allá de nuestra imaginación. – Piccolo se limpió algo del sudor que tenía en la frente. – Rayos…
Gohan volvió al aire, esta vez al lado de su hermana y Krillin. Se limpió algo de la sangre que salía de su frente, para ponerse en guardia. Ver a su hijo así, la hizo suspirar. Twilight sabía que su hijo ya no era un niño de mamá… Era algo triste de ver.
-Admito que fue un buen intento, sabandijas. Pero si es todo lo que me pueden ofrecer, diré que esta batalla será más rápida de acabar de lo que había esperado.
En el suelo, Vegeta miraba con seriedad la escena. Había notado que, si bien esas basuras carecen del poder bruto para derrotar a Nappa solos, pueden atacar en conjunto y hacer que la batalla se torne a su favor. Si eso se alarga, puede que el idiota ese esté en problemas. Lo mejor será que le diga que ya se deje de jugar y acabe con ellos.
Pasó a ver al terrícola que estaba aún en el suelo, aún no se recupera de la pérdida de su brazo y a… ¿Dónde estaba ese enano de piel blanca?
Observó el área unos segundos, hasta que notó que algo volaba hacia Nappa desde atrás.
-¡Nappa, atrás de ti!
El Saiyajin escuchó las palabras de Vegeta, se volteó muy tarde, solo para verse con que Chiaotzu se aferraba a su espalda. Como un maldito insecto.
-¿¡Que demo…!? ¡Enano!
Nappa trató de sacarse al enano este de la espalda con las manos, pero no podía… el muy maldito estaba justo en el medio de su espalda, donde no llegaban sus manos. Va a…
-¡Eres un idiota! ¡Por confiado dejaste que ese adefesio se ponga atrás de ti! ¡A ver como sales solo de esta Nappa!
Vegeta vio molesto lo que pasaba. Esto era algo que en verdad detesta de Nappa, su exceso de confianza. Pero… Parece que solo aumenta la idea en su cabeza, tarde o temprano… deberá actuar.
Nappa por su lado, al ver que no se podía sacar a esta sabandija de la espalda, optó por usar las elevaciones rocosas para poder hacer que lo suelte. Los impactos que daba su espalda contra dichas zonas rocosas, lograrían hacer que cualquiera suelte al enorme Saiyajin. Pero Chiaotzu no lo soltaba y eso lo estaba empezando a poner de malas. No porque sea algo que en verdad sea molesto. Sino porque, estaba harto.
Todos los que veían eso, no sabían que hacer. Sí, querían ir a ayudar. Pero de hacerlo, saben que Nappa puede aprovechar el momento para atacarlos. Piccolo dio la orden, silenciosa, de que no se muevan. Que vean que estaba por pasar.
Obviamente, no era una escena muy linda. Más por la sangre que salía del pequeño cuerpo del guerrero, quien se seguía aferrando a la espalda de su enemigo, como si su vida dependiera de ello.
Gohan y Gine no habían visto nunca tanta crueldad, sí… Habían sangrado y sufrido heridas, pero nunca habían visto algo así. Una masacre… Pero no despegaban sus ojos de lo que pasaba. Habían aprendido, que de hacerlo, sería una burla a lo que Chiaotzu estaba haciendo. Twilight por su lado, trataba de evitar que las lágrimas salgan de sus ojos. Más porque sabe que esto es algo que jamás quiso ver o vivir. Siempre se imagino una vida común, pero estaba aquí por su familia. Estaba viendo, de primera mano… lo que de seguro Goku vivió en toda su vida. Él estaba acostumbrado a ver el dolor… En las peleas es algo natural. Aún así…. No es fácil para ella, más al ser madre.
-¡Chiaotzu!
Ten Shin Han, desde el suelo, miraba como su amigo… su leal amigo, sufría tanto castigo. Le daba rabia ver lo incapaz que era de poder hacer algo. Más al ver que… Chiotzu planeaba algo. Y no le gustaba a donde iba esa idea.
Nappa por su lado, ya estaba harto del enano… Volteó a ver que había una especie de zona donde había algo que parecían unas espinas creadas por la erosión del viento a las rocas y… Muy bien, no lo quiere dejar por las buenas. Lo hará a las malas. Y quedará como un maldito queso suizo.
Alzó vuelo para tomar altura y luego descender con velocidad hacia dichas construcciones, algo que todos veía con horror. Pero Chiaotzu, ya tenía su decisión puesta. Era el todo o nada.
Él sabía que no sería nunca de utilidad en esta pelea. Nunca fue un guerrero poderoso como los demás. Es más, su habilidad telequinetica era lo que lo ponía en un punto distinto. Pero… ya no bastaba. Siempre supo, que tarde o temprano, ya no podría ayudar a Ten, su amigo, como lo estuvo haciendo estos años. Y hoy, sabe que, es el día en que deberá hacer el sacrificio más grande. Por su amigo.
Empezó a cargar Ki en su cuerpo, de un modo nada natural. Algo que Twilght pudo ver… la mujer centró Ki en sus ojos, para ver el flujo de Ki del pequeño y se horrorizo al ver que lo estaba centrando en el centro de su cuerpo.
-¡No! ¡Planea liberar su Ki desde el centro de su cuerpo!
-¿¡Qué!? – Krillin reaccionó del modo en que ella esperó. - ¡Pero eso es…!
Piccolo siguió viendo lo que estaba por pasar. No era sorpresa para nadie, ver lo que Chiaotzu estaba por hacer. Centrar Ki en el centro de tu cuerpo, es centrarlo en lo que sería el pecho. Es decir, en la zona del corazón. Eso hace que tu sangre empiece a hervir hasta el punto en que…. Tu propio cuerpo explota, liberando todo el Ki acumulado. Era un suicidio…
-¡No lo hagas! ¡Chiaotzu, no!
Ten ya veía lo que su amigo estaba por hacer. Pero el grito, la plegaria, cayó en oídos sordos, el pequeño estaba listo para hacer el sacrificio supremo. Todo por su amigo. Al ver que ya estaba todo listo para lo que sería, sin duda alguna, el gran final, pasó a ver a Ten Shin Han. Sonrió para sí mismo, solo rogándole a su amigo que no muera… Antes de desatar todo el poder que tenía acumulado.
Y lo que parecería a lo lejos unos fuegos artificiales, a los cuales les has echado harta pólvora, para los que vieron todo directamente… fue una horrible explosión rojiza. Una que fue tan intensa, que se vieron en la obligación de cubrirse los ojos. Eso fue…
-No puedo creerlo… Lo hizo… - Krillin no supo que decir… ni que pensar. Sí, sabía que ese era el plan de Chiaotzu, pero… - No…
-¿Explotó? ¿Por qué…? – Gine no conocía a Chiaotzu, pero de todos modos… no era algo que le deseara a nadie… morir así.
-Pensar que el enano daría todo de sí para llevarse a su oponente consigo. Je… Admito que pensé en su momento que era un inútil. Pero veo que no era así. Era todo un guerrero. – Piccolo dio su opinión, a su modo, de reconocer lo que ese enano había hecho.
Obviamente, Twilight no vio eso como algo amable. Y estaba lista para decirle algo, pero en eso…
-¡Hay alguien ahí! – Gohan señaló la cortina de humo que se había generado por la explosión, solo para mostrar la que debió de ser la víctima que debió de morir en esa explosión.
-¡Bah! ¡Ese enano si que sabía hacer mucho humo!
Nappa tosió por el humo, además de que algunas zonas de su armadura estaban manchadas en color rojo, debido a la sangre de Chiaotzu, del cual no quedaba nada… Pero Nappa, él estaba ileso. No había nada de daños en él, ni su armadura.
-No… ¿Cómo es que pudo sobrevivir a algo así…? – Twilight se llevó las manos a la boca al no creer… - ¡Fue en vano!
La idea de que uno de sus amigos, perdiera la vida por nada, la hizo soltar unas lágrimas de amargura. Unas que eran lo que todos sentían en esos momentos. Pero quien estaba peor, era Ten Shin Han… quien estaba de rodillas, con su única extremidad superior, soportándolo… Unas lágrimas de rabia cayeron al suelo.
En el Otro mundo, Goku seguía con su velocidad. Sabía que estaba cerca, pero al mismo tiempo, sentía que algo malo había pasado. Sintió como si una parte de él se desgarrara… Como esa vez, cuando Krillin murió. Y no fue una vez, fueron dos veces… Eso significaba que…
-No… - Goku no sabía si creer en su instinto. No sabía si… - ¡No, NO! – Saltó sobre dos curvas del maldito camino, uno que ya estaba empezando a odiar con toda su alma, porque solo lo retrasa. Debe de… - ¡Kaio-ken!
Un aura roja lo envolvió, si usa esto… puede acortar enormemente el tiempo de recorrido. Tal vez, pueda salir de aquí en unas horas… Le importa poco si se rompe los músculos o los huesos… ¡Debe de llegar!
De vuelta en la Tierra, todos no creían aún lo que estaban viendo. Nappa estaba con vida y se le mostraba más que feliz al ver que otra de esas sabandijas había muerto. Al menos, no se tuvo que manchar las manos.
-¡Nappa! – Aunque oír el grito de Vegeta, no le gustó. - ¿¡Me puedes decir como un mísero insecto se logró poner atrás de ti!?
-Fue un simple descuido Vegeta. No volverá a pasar…
-¡Más te vale! ¡O te juro que esos terrícolas no deberán ni molestarse contigo!
La amenaza era clara. Un error más… y estaba muerto. Y eso era algo que Nappa jamás podrá admitir en voz alta. El miedo que le tiene a Vegeta, príncipe de la raza Saiyajin, no es sólo por su poder, sino por la brutalidad con la que pelea. Y eso es algo que no puede negar, lo hace mortal en el combate.
Mientras que en el otro lado, los Guerreros Z no sabían que hacer. Una explosión de esa magnitud, no le hizo nada… Ni una cosquilla… Si era así, dudan que algo que puedan lanzarle, dé resultado.
Pero era Ten Shin Han, quien estaba totalmente destrozado. Su amigo de toda la vida, había muerto… por segunda vez. Eso significaba que, no importaba si salían victoriosos de esto, no será posible ser revivido por las Esferas del Dragón. No iba…
Sintió rabia al ver al sujeto ese seguir ahí, en el aire, sonriendo. La muerte de Chiaotzu fue en vano, pero… No importaba si debía morir, al menos lo vengará. ¡Se llevará consigo a ese mal nacido!
-¡Te vengaré Chiaotzu! – Ten Shin Han alzó su única mano y concentró todo el Ki en su ser, sin importar lo que pase luego de esto.
La carga de Ki fue tal, que se sintió en todo el lugar. Nappa bajó la mirada al ver lo que ese sujeto le iba a lanzar, de seguro era un ataque basura como todos los otros. Pero en eso notó que esa ráfaga de energía era…
-¡Kikoho!
Los demás guerreros Z se alejaron del rango de ataque, siendo Nappa el que recibió todo de golpe. Al menos eso era lo que pareció a primera vista.
Vegeta vio que ese terrícola lanzó una ráfaga de energía, más que cargada, tenía lo que sería su propia fuerza vital. No duda de que Nappa logró bloquear el ataque, más porque el grito de ese sujeto era más que claro. Si hubiera hecho el ataque en silencio, le habría dado a Nappa de lleno y lo habría matado, eso no lo duda. Pero dejó que sus deseos de venganza nublaran su juicio, por lo que acaba de perder su única oportunidad. La única que lograrían tener…
El humo que generó el ataque, se disipó… Nappa se veía algo lastimado, su armadura algo dañada… Pero estaba vivo. Al menos en lo que a él le respecta.
-Maldito… eso estuvo cerca. Pudo haberme matado… - el Saiyajin no dudaba en pensar que, un paso en falso, y él sería el muerto en estos segundos por el ataque ese…
Mientras tanto… los Guerreros Z no creían lo que veían… el ataque de Ten fue poderoso. Más que cualquier cosa que ellos puedan realizar en estos momentos. Y era el mismo Ten, quien no creía que su último ataque… fue como el sacrificio de su amigo… En vano.
-No… No puede…. Ugh…
No fue capaz de acabar con sus palabras, porque cayó al suelo… muerto. El Kikoho tomó toda la energía que le quedaba. Y ahí estaban las consecuencias.
-Al parecer, la basura esa también murió. Oh bueno, tampoco es que hubiera esperado tanto. – Vegeta supo que la moral de esos 5 debe de estar por los suelos ahora. Habían perdido a 3 de sus compañeros en solo minutos. Ya ve que esto estaba ganado desde hace rato.
-No puede ser… Todos están… - Krillin no creía lo que estaba viendo. - ¡Maldición! ¡Si Goku estuviera aquí!
Esas palabras llamaron la atención de Vegeta, quien notaba que… Es cierto, Kakarotto no estaba. Sí, se supone que murió en su batalla con Raditz, pero debieron de haberlo revivido con esas Esferas. ¿Dónde estaba…?
-¡Muy bien basuras, es momento de…!
-¡Espera Nappa! – Vegeta le ordenó que no se mueva. – Hay algo que quiero preguntarle. En especial a esa mujer. – El Saiyajin miró a Twilight, quien se mostraba confundida. – Ese hombre, el que llaman Goku, ¿Es Kakarotto?
-¿Y qué si es así? – La mujer no entendía el porque este sujeto quería saber de su esposo.
-Interesante. Es más, me sorprende que no esté aquí. ¿Acaso tiene miedo de hacernos frente?
-¡Mi papá no es un cobarde!
-¡Sí! ¡Él está viniendo para derrotarlos!
Tanto Gohan como Gine tenían absoluta fe en su padre. Algo que Vegeta vio como gracioso.
-Derrotarnos… Eso es interesante. – Vegeta tomó su rastreador del suelo y se lo puso. – Muy bien. Les daremos tiempo para que él llegue.
-¿¡Qué!? ¡No hablas en serio Vegeta!
-¿Quieres cuestionarme Nappa? – EL tono de Vegeta era tal, que te decía que no hay modo de decir no. – Tienen 3 horas para que Kakarotto llegue. Ni un minuto más.
Vegeta se dio media vuelta y se sentó para ponerse a esperar, mientras que Nappa bajaba de mala gana. Detestaba que alguien detuviera su diversión, pero a su vez… No quería hacer que Vegeta se enoje.
Mientras que los Guerreros Z que quedaban, no entendían que pasaba. Pero esto servía para darles un respiro.
…
Ya con los 5 en el suelo, tratando de descansar…
-No puedo creer que Yamcha, Ten Shin Han y Chiaotzu estén…
-Céntrate Krillin. – A Twilight también le molestaba la muerte de ellos 3. Sí, no eran tan amigos de ella como Krillin lo es, pero aún así… - Hay que centrarnos en sobrevivir a esto.
-S-Si…
-Je. Pensar que la mujer de Goku tendría buena cabeza para las peleas. Debo de admitir que eres hábil mujer.
-Ni creas que tus halagos harán que olvide que te llevaste a mis hijos un año. – Twilight se cruzó de brazos. – Si no fui por ellos antes, es porque sé que necesitaban aprender a controlar el poder que tienen. Sólo por eso. Ni creas que ahora te los podrás llevar, así como así.
-Bah. Ya me bastó un año con estos mocosos. Ni loco pasaría uno más con ellos.
Gohan y Gine veían como su madre y Piccolo se veían. Se notaba la tensión entre ellos. Y no sabían cómo decirle a su madre, que en verdad no lo habían pasado… tan mal. Pero fue Krillin quien optó por actuar de mediador.
-Ok. Sé que no se desean ver en pintura. Pero eso no significa que sea el momento para que se pongan así. Debemos de pensar en un plan para actuar, si Goku no llega a tiempo. – Tenía razón. Deben de pensar en algo…. Y pronto.
-… ¿Y si usamos la cola? – Gine habló por inercia.
-¿Hija?
-Recuerdo que el Señor Piccolo nos dijo que las colas son un punto débil. Tal vez ellos también lo tengan.
-O quizás no. – Gohan miró hacia donde estaban esos sujetos. – No son como Raditz… Se ve que son… más sensatos.
-En especial el más pequeño de ellos. – Twilight también su opinión. - ¿Vieron como el grandote le teme?
-Es algo que no podemos obviar. Eso solo da a entender, que es más fuerte. Y si somos incapaces de ganarle a ese gorila, menos lo haremos con el más pequeño. Dudo que, aun con la ayuda de Goku, logremos hacer algo.
Twilight quería refutar… pero también tenía dudas. Esos dos sujetos son muy fuertes. Es casi como si fueran de otra dimensión. JE, pensar que al casarse con un artista marcial, estaría destinada a pasar por esto. Al menos ya sabe pelear y defenderse. Es más, vio a sus hijos…. No pudo evitar sentir tanto orgullo, como tristeza.
Orgullo de ver lo fuerte que se han hecho, además de que se ve que han aprendido mucho este último año. Y podía ver en los ojos de Piccolo, tal vez también algo de ese orgullo, porque esos dos eran sus alumnos.
Y tristeza, al pensar que se perdió un año de sus vidas… Pero eso solo aumentaba su resolución, de hacer todo lo posible por ellos. Todo. Incluso tener que pelear para poder ayudarlos.
-Por cierto, mujer. ¿Desde cuándo sabes ver tan bien el flujo de Ki?
-Kami-sama me enseñó. Es lo primero que aprendí. ¿Por qué?
Piccolo no dijo más ante las palabras de esta mujer. Y pensar que esta mujer tiene tal talento para el Ki… Eso debe de explicar el talento que tienen los dos enanos. Aún así… no sabían si eso bastaría para esto. No estaban seguros de poder ganar…
Por otro lado, Nappa le reclamaba a Vegeta la razón del porque estaba dejando que esos tontos tengan más tiempo de vida, bien ya pueden acabar con ellos de una vez. Pero la respuesta del Príncipe de la raza Saiyajin, fue una muy simple… Pero a la vez, algo malvada.
-Solo quiero mostrarle a Kakarotto, el precio de su traición. Se unió a estas basuras terrestres y encima tuvo descendencia con una de estas mujeres. Eso ya es una burla al orgullo de la raza Saiyajin. Y por ello, debe de pagar… Hacer que vea a su mujer e hijos morir, será el mejor modo de que entienda que cometió un error el de ir contra nosotros.
La sonrisa de Nappa se ensancho al oír ello. Sí, no era un mal plan. Si algo le gusta de trabajar con Vegeta, era lo cruel que puede llegar a ser en combate y con sus enemigos. Eso lo hacía todo más divertido. Y este por su lado, miraba el marcador en su rastreador… a ese miserable de Kakarotto, le queda menos de dos horas.
En el otro mundo, Goku sentía que algo malo estaba pasando. Y fue en medio de esa sensación, que sintió como sus músculos se desgarraban. A estado mucho rato usando el Kaio-ken. Y eso que lo ha usado por intervalos. Y aún así, aun no ve la maldita cabeza que marca el inicio de…
-¡Ahí está! – Vio la cabeza que marcaba la llegada al punto de inicio.
Saltó para poder llegar al suelo y correr con todo lo que tenía hacia el lugar donde el Rey Emma de seguro estaba. Ojalá pueda darle un modo para regresar a la Tierra. Y a pesar del dolor en sus músculos, logró correr hasta verse en la oficina del Rey Emma, quien se sorprendió al verlo. Pero la verdadera sorpresa fue…
-¡Goku, rápido! – Kami-sama apareció en el momento en que el Saiyajin terrestre llegó.
-¡Gracias Kami-sama! – Ambos desaparecieron en el momento en Goku tomó el brazo del guardian de la Tierra, dejando al Rey Emma sorprendido de que un mortal lograra llegar donde Kaio-sama y volver.
….
En un destello, Goku sintió que estaba de vuelta en la Tierra. Estaba en casa de nuevo. Vio como Mr. Popo y Kami-sama lo veían. Eso solo lo hacía sentirse aún más seguro. Pero trataba de respirar y no mostrar el claro dolor que siente ahora… le duelen los músculos.
-¡Agradezco el gesto Kami-sama! – Goku respiraba con dificultad, había forzado su cuerpo para poder llegar más rápido.
-¡Deprisa Goku, no hay tiempo!
-¡Lo sé! ¡Deséenme suerte!
Goku corrió hacia el borde de la Atalaya y dio un salto para caer en picada. Sonrió por inercia al sentir que estaba en su hogar. El cielo, el viento… La gravedad. Cerró los ojos al sentir esa nostalgia. Por primera vez en su vida, sentía que entendía el valor de este planeta. De su hogar. Y por eso…
Debe primero recuperarse. Vio en su caída en picada la cima de la Torre Korin. Espera que el viejo maestro tenga al menos unas semillas…
-¡Goku, que bueno ver que has vuelto! – el viejo gato sonrió al ver a su viejo discípulo, quien le alzó el pulgar en señal de agradecimiento. - ¡Ten, son las últimas semillas! ¡Come una para que te recuperes!
-¡Gracias Maestro Karin! – Goku tomó la pequeña bolsa que contenías las milagrosas semillas. Volteó para descender aún más rápido.
Abrió la pequeña bolsa y solo vio 5 semillas. Deberá hacer que valgan. Tomó una y se la llevó a la boca, la mordió y se la tragó. En el mismo momento que lo hizo, sintió que sus fuerzas volvían. Además de que sus cansados y dañados músculos se recuperaban. Perfecto…
-¡Nube voladora! – llamó a su fiel nube, la cual llegó en solo unos segundos y se posó sobre ella, listo para partir. - ¡Cuánto tiempo vieja amiga! ¡Vamos!
La nube partió a toda velocidad hacia la dirección donde sabe, deben de ir. Goku sabe que si vuela, gastará energía que debe de usar para poder acabar con esos sujetos. Por eso…
-¡Twilight, Gohan, Gine… todos! ¡Resistan, allá voy!
Varios minutos antes, Vegeta vio su rastreador. Quedaba poco tiempo para que el tiempo se acabe.
-Veo que Kakarotto en verdad es un cobarde. – Nappa se burló del hombre que era, supuestamente, la última esperanza de estas sabandijas.
-¡No te burles de mi papá! – Gine le gritó a lo lejos al Saiyajin. - ¡Por eso es que estas calvo! ¡Por gruñón!
-¿¡Qué has dicho enana!? – Mientras él no creía que una niña lo haya insultado de ese modo, Vegeta trataba de evitar el ataque de risa que le iba a dar. - ¡Mocosa malcriada! ¡Oye mujer, educa mejor a tu hija!
-¿Ara? ¿Me hablas a mí? Lo siento, pero mi hija sólo respeta a los que son de buenos modales.
La respuesta de Twilight bastó para que Vegeta ría con fuerza, que Nappa vea a la enana y su madre con odio puro. Gohan no sabía si aplaudir la acción de su hermana… o tener vergüenza. Piccolo suspiró. Se veía que la enana, heredó la boca tan lisa que tiene la madre. Porque de Goku no es…
-Pensar que una niña podría tan buenos golpes literarios. – Krillin ya sentía que no debía de hacer enfadar a esa niña. Puede que la pase mal…
-¡Ngh! ¡Mataré a esas dos!
-Pues adelante… el tiempo de espera acabó. – Vegeta se puso de pie. – Ya no más oportunidades basuras. Es hora de que mueran.
Nappa al oír ello, supo que era el momento. Se quitó la armadura que tenía en su cuerpo, más qué listo para poder pelear con todo su poder. Mientras que los demás, se ponían en guardia.
-Muy bien mujer… ¿Una idea? – Piccolo miró a Twilight, quién de sorprendió al ver que él pedía su opinión. – Eres la más técnica de todos. Debes de haber visto un punto débil en él.
-… Uno. Pero no será fácil de explotar. Krillin… ¿Tienes esa técnica perfeccionada?
El humano pareció captar lo que ella trataba de decirle. Sabe que es un riesgo. Pero… es una oportunidad única. Asintió a la pregunta de Twilight, quién supo que… esto no será fácil.
-Gohan… Gine… ¿Creen poder hacerle frente a ese tipo?
-¡Claro!
-¡Obviamente!
Detesta tener que hacer que sus hijos vayan a esto. Pero es la única oportunidad que pueden tener. La única… y por ello…
Nappa se hartó de ver que no hacían nada. Por lo que se lanzó al ataque. Listo para dar un golpe mortal, pero lo que no esperó fue ver que esa mujer alzaba las manos y creaba lo que eran pequeñas esferas de energía. Unas que lanzó hacia el suelo. Y al alzar las manos con fuerza, hizo que estás salgan con velocidad hacia él de distintas direcciones.
El Saiyajin se detuvo para esquivar los ataques de esta loca. Pero a la vez, notó que la enana esa iba hacia él. Ella le lanzó un golpe, que logró bloquear sin problema alguno. Pero el hermano de ella estaba a su lado, para darle una patada que si dio en el blanco. Como dolió la maldita patada… alzó su cola y le dio a Gohan un golpe que lo mandó hacia una roca elevada. El impacto fue tal, que Gohan perdió la bandana que tenía en el suelo y cayó al suelo con la cara ensangrentada por el impacto.
-¡Gohan!
Gine mostró la clara preocupación por su hermano, pero fue en esa distracción de un mero segundo, que Nappa alzó su mano y atrapó a la niña de la cabeza para luego alzarla y estamparla contra el suelo. Escuchar la queja de ella y cómo botaba sangre de la boca, lo hizo sonreír.
Claro, la alegría no le duró mucho. Más al ver que el Namekuseijin y la mujer fueron hacia él. De seguro para proteger a los niños estos. Muy bien.
Piccolo lanzó ráfagas de golpes que Nappa lograba bloquear y esquivar sin problema alguno. Pero justo cuando él quería atacar, Twilight lo atacaba con ráfagas de Ki, unos que si bien no eran tan potentes, bastaban para hacer que pierda el maldito tiempo. Uno que Piccolo aprovecho para darle un golpe en la cara, eso lo hizo retroceder un poco, pero ella apareció atrás de él, alzó la pierna y le dio una patada que bastó para elevar a Nappa unos metros en el aire. Piccolo vio su oportunidad.
Cargó Ki en su mano derecha y la lanzó hacia Nappa, quién, en medio del aire, logró notar lo que se le venía. Por lo que dio un giro para dar una patada al ataque de Piccolo, mandándolo al cielo. Rayos. El plan estaba bien. Pero ese sujeto era muy resistente.
-Bastardos…
Nappa estuvo a un segundo de descender a velocidad y masacrar a esos tontos. Pero en eso, vio que algo se le acercaba desde abajo…en realidad eran… dos. ¡Los enanos!
Gohan y Gine empezaron a dar varias ráfagas de golpes y patadas hacia Nappa, quién aceptó el reto de luchar contra estos niños. Logrando luchar con ellos en el aire a un combate de puño limpio. Algo que podía ser molesto, al tener dos enanos que atacan por todo lado.
Gohan lanzó un golpe que fue bloqueado, pero Gine lanzó una patada que logró conectar en el estómago de Nappa, quién resistió el dolor y alzó la mano para darle a esa niña su merecido. Pero ella fue jalada por su hermano hacia él. Eso la salvó de lo que pudo ser un daño fatal.
En eso, la madre de ambos apareció sobre el Saiyajin y cargo Ki en ambas manos para lanzarla hacia Nappa sobre su cabeza. El efecto fue el esperado. El factor sorpresa hizo que el ataque de Twilight, que carece del poder puro que del resto, lograra hacer que Nappa se vea impulsado hacia abajo.
En eso, Piccolo supo que era el momento. Voló hacia su enemigo en picada y le lanzó una patada. Una que logró hacer que este caiga al suelo. Pero logró reincorporarse de inmediato… claro, estaba herido. Y esa era una humillación enorme para él. Un Saiyajin de élite, siendo lastimado por estas basuras. Sabe que hace rato pudo acabar esto, pero esa mujer… parece que sabe en qué momento atacar para poder sacarlo de cuadro. Demonios…
Vegeta por su lado, estaba impresionado. Estas sabandijas habían resistido más de lo que había pensado, sería posible. Es más, sabe que Nappa no jugaba. Estaba más que seguro, que en verdad quería acabar con la pelea. Pero no les estaba saliendo tan bien el plan. Alzó la vista, sabía que esos dos enanos eran talentosos, del Namekuseijin ni que hablar, acabó con Raditz con una súper técnica. Pero esa mujer… No mostraba un poder tremendo. Pero sabía planear. Sabía cuando atacar para que la situación se ponga en torno de ellos.
Tal vez ella sea una en un millón de mujeres, que no duda en pelear por una razón que para ella, sea buena.
Aún así… Eso no significa que la vaya a dejar hacer… un minuto… ¿Y el otro?
Buscó con la mirada al terrestre que faltaba. Algo que en verdad no creía… estas granujas eran buenas en esto de esconder sus presencias. Y fue en ello que lo vio.
El calvo tenía su mano alzada y sobre ella, lo que parecía ser un disco creado por energía pura. Es más, soltaba un sonido más que… escalofriante, si sus instintos están en lo correcto.
-¡Kienzan!
Lanzó el ataque hacia Nappa, quién sonrió al ver el intento de ese terrestre. Lo iba a desviar con la mano, pero…
-¡Esquívalo imbécil!
La voz de Vegeta logró sacarlo de esa idea que tenía. Esquivó el ataque que le pasó de cerca por la cara. La mejilla… logró cortar algo de esta, haciendo que un hilo de sangre se haga presente. La herida sorprendió a Nappa, más al ver como el disco hecho de Ki seguía su camino y cortaba unas rocas a lo lejos. Unas que bien pudieron ser el Saiyajin, si no hubiera sido por la advertencia de Vegeta. Algo que el mismo Saiyajin sabía de antemano.
-¡Idiota, acaba con esto de una buena vez!
A las palabras de Vegeta, no quería hacer enfurecer más al principie de los Saiyajin. Por lo que abrió la boca y lanzó una ráfaga de Ki de esta, una que iba hacia Krillin, quién estaba helado del miedo… Iba a morir.
-¡Krillin!
Twilight voló hacia su amigo, consciente de que si muere… no hay regreso para él. Por lo que se puso delante de él y creo lo que parecía ser un escudo de Ki. Uno que recibió todo el impacto del ataque de Nappa. Pero lamentablemente, ninguno salió ileso del impacto del ataque.
Ambos cayeron unos metros hacia atrás, Krillin con varias heridas en su cuerpo, además de su Gi que estaba dañado por lo último. Pero Twilight fue quien se llevó la peor parte… la mujer tenía las manos quemadas por lo último. Además de que… no se podía mover… eso último daño sus huesos. Así como los de Krillin.
-¡Mamá! – ambos hermanos se preocuparon al ver el estado de su madre y del amigo de su padre. Estaban en el suelo, inmóviles.
-Lo siento… Twilight…
La mujer no dijo nada ante las disculpas de Krillin, quién en verdad no sabía ni como pedir perdón por lo reciente.
Piccolo estaba listo para seguir la pelea él sólo, con la ayuda de los dos enanos. Es más, debe de admitir que aún con todo lo que tiene, no va a…
-¿¡Qué es eso!? – Fue en ese momento, que sintió la presencia de un Ki enorme. - ¡Es un Ki gigantesco!
Krillin en eso sonrió al sentir la presencia de su viejo amigo. Es más, pudo ver que Twilight alzaba la vista y no pudo evitar llorar al sentir la presencia de su esposo nuevamente.
-Es cierto… ese Ki… es papá…
-Si. Al fin volvió. ¡Papá volvió!
Gohan y Gine, a pesar de ser nuevos en esto, podían reconocer la esencia de su padre. El Ki que sentían era poderoso, pero a su vez, amable y cálido. Ellos lo sabían muy bien.
Nappa por su lado, no entendía el porque esas basuras parecían sonreír. Hasta el mismo Vegeta pareció confundido... Hasta que optó por usar su rastreador. Lo encendió y no creyó lo que las lecturas le decían.
-¡Imposible!
-¿Qué cosa Vegeta? – Nappa no entendía la razón del porque el Príncipe tenía esa reacción.
-¡Hay un poder que se acerca a esta dirección a una gran velocidad! ¡Tiene un poder de 5000!
La cara de Nappa era digna de un retrato. Hasta los guerreros Z estaban impresionados. Era algo que no esperaban oír. Sí, sentían el poder a lo lejos. Pero oír que era así de alto…
-Ngh… - Vegeta sabía que las cosas se pueden complicar. Si, el poder de Kakarotto no era tan grande como el suyo… pero ha visto cómo estás sabandijas podían incrementar su poder. Si el rastreador sólo marca lo que sería el mínimo… - ¡Nappa, mátalos! ¡No los dejes con vida!
-¿Qué…?
-¡No nos podemos arriesgar a que Kakarotto llegue y una fuerzas con estos sujetos! ¡Mátalos!
-Pero… las esferas… Aún no nos dicen donde…
-No importa. Recuerda que este sujeto es un Namekuseijin. Si vamos al planeta natal de estos, no dudó que hallaremos unas esferas más poderosas que las de este lugar.
Esa respuesta, hizo que los que oyeron todo, se sorprendan. ¿Esferas más poderosas en el lugar de origen de los Namekuseijin? ¿Es eso posible?
-Ok… Creo que el tiempo de juego se acabó para ustedes pequeñas sabandijas.
Nappa pasó a ver a Piccolo, al ser que estaba más cerca de él. Este se preparó para lo que de venía. Pero en eso…
-¡Atrás, nosotros seremos tus oponentes!
-¡Señor Piccolo, váyase! ¡No podemos permitir que las esferas desaparezcan!
Gohan y Gine de lanzaron al ataque ante la sorpresa de su mentor y de Nappa, quién no creyó lo que veía. Los enanos habían aumentado su velocidad.
Tal vez sea por lo que vieron, su madre siendo lastimada. O quizás el saber que su padre estaba de camino, les dio más esperanzas. Sea cual sea el motivo, ambos niños atacaron a Nappa con todo lo que tenían. Golpes y patadas, unas que el enorme Saiyajin lograba bloquear, pero eran los ataques coordinados de ambos, lo que hacía que todo sea más complicado. Es más, la niña parecía ser la que le daba los espacios al mocoso para que ataque. Fue en eso que, la niña le logró dar un golpe en el estómago, uno que si lo dejó algo fastidiado, pero fue la patada que Gohan le dio en la cara, lo que lo mandó hacia una roca, destruyéndola por el impacto.
La fuerza y determinación de ambos mellizos, sorprendió a todos. A la madre de ambos, sobre todo. Jamás pensó que vería a sus hijos de ese modo. Era algo que… le costaba creer, más al recordar que son solo niños.
Vegeta por su lado, podía ver lo que esos dos mestizos eran capaces. Se notaba que su poder… superaba los de muchos Saiyajin puros a esa edad. Si llegan a crecer… serán una amenaza. Estaba muy tentado de lanzar un ataque a traición y matarlos…
Pero en eso, Nappa salió de los escombros de la roca que hizo pedazos. Alzó la vista… su cara estaba lastimada… algunos pequeños cortes por lo reciente. Además de que sus venas en la cabeza estaban hinchadas por la rabia. De ver que estas dos basuras se habían atrevido a lastimarlo…
-Enanos… ¡No me han vencido! – el poder que Nappa ahora mostraba era tal, que más de uno se quedó helado del miedo. - ¡Se acabó, mueran!
Nappa cargó poder en su mano derecha, la alzó y la lanzó hacia ambos niños. Quienes no podían reaccionar… el miedo los había paralizado.
-¡Gohan! ¡Gine! – Twilight vio con horror como sus hijos estaban a punto de ser asesinados. A pesar del esfuerzo de hacer que su cuerpo se mueva, para ir hacia allá y actuar de escudo para ellos, era inútil.
Piccolo por su lado, al ver lo que estaba por pasar… no dudó ni un segundo en correr hacia ellos. Hacia la trayectoria del ataque. No entendía el porque… pero la idea de ver a ambos niños morir… Era peor que cualquier otra cosa. Sí, tras todo lo que habían pasado ese año… tras todo lo que habían vivido… No podía negar que… les agarró un cariño especial a ambos. Y por ello….
Cuando llegó frente a ellos, para ponerse de escudo, la sorpresa de Krillin al ver ello era enorme, la de ambos hermanos era aún mayor… pero la de Twilight fue planetaria. Pero no se pudo pensar más. Ya que, en ese mismo instante, Piccolo recibió de lleno el impacto del ataque de Nappa.
El grito de dolor que dio mientras recibía el ataque, era tal, que podías darte una idea del dolor que el Namekuseijin sentía en esos momentos. Segundos de larga agonía.
La explosión del ataque se generó, lo que dio a entender que había acabado. Pero no sabían que pasó… hasta que el humo dejó de ocultar el resultado del ataque. No era sorpresa el ver el daño en el suelo… pero lo que sorprendió, fue ver a Piccolo, con heridas en su cuerpo, su ropa destrozada… pero vivo, apenas. Algo que, si sorprendió a Nappa, quién pensó que con ese ataque había matado a ambos.
-No…
-Los salvo…
Krillin y Twilight veían la escena con pánico… Piccolo estaba ligado a Kami-sama, si él moría… entonces…
Piccolo sonrió al ver que lo logró… los había salvado. Al saber eso, sintió que todas sus fuerzas lo abandonaron de golpe y cayó al suelo de cara, ante el horror de ambos infantes.
-¡Señor Piccolo!
-¡No! ¡Resista!
Gohan y Gine fueron con su maestro, quién alzó como pudo la vista, con las pocas fuerzas que aún le quedaban… Vio la cara de espanto de ambos, no por lo reciente… sino por lo que ya era inevitable…
-Huyan… Gohan… Gine…
-¡Resista! ¡Mi papá ya viene, él los vencerá!
-¡No se muera! ¡Por favor!
Vio a ambos mocosos.. pensar que daría su vida por ellos… Él, el Gran Piccolo Daimaou, que patético… Pero… Lo valía… Si… Lo valía.
Estos dos niños… hablaron con él. No le tuvieron miedo… Se le acercaron y…
-Je… La bondad de ustedes… y su padre… en verdad es una maldita… molestia. Pensar que… haría algo así… - Les sonrió a ambos, sus amigos…
Recordó el momento en que los despertó en ese pequeño lago, como los dejó para que vivan en lo salvaje. Pero como a su vez, los vigilaba para ver cómo estaban. Además, de que también… durante los entrenamientos, las veces en que ambos se daban el tiempo de hablarle y preguntar cosas. Sin miedos… sin rabia u odio en sus ojos. Lo veían como un mentor, un maestro… un amigo. A pesar de todo lo que les hizo pasar… No supo en que momento sus ojos se humedecieron. Tal vez el saber que iba a morir, hizo que saque ese lado vulnerable que había en él. Porque se había dado cuenta de que… había sido feliz este último año. Había tenido amigos… ya no estaba sólo.
-No fue… malo…. Este año que pase con ustedes… - sabía que era su hora. Sabía que, para él, no hay segunda oportunidad… - Gohan… Gine… No mueran… los quie…ro….
Tras decir ello, Piccolo cerró los ojos y dejó de respirar. El Ki de este desapareció y eso era el indicativo de que había muerto. Algo que ambos niños sabían muy bien, dado el desgarrador grito que dieron. El ver a su amigo y maestro morir frente a ellos.
-Ja. Veo que se murió. Oh bueno. No importa, al fin y al cabo… todos aquí deben de morir. Ese es el destino que les toca. – Nappa apretó los puños, listo para seguir con la masacre que se había vuelto está pelea.
De vuelta en la Atalaya de Kami-sama, este sentía que era su momento. Al fin, tras años… sabía que no había salida. Era el momento de morir.
Vio como su viejo amigo, Mr. Popo, lo miraba con dolor. Sí.. al parecer él sabía lo que estaba por pasar. Goku no llegó a tiempo, es más… sabe que dio lo mejor de sí para poder hacerlo.
Pero… la sorpresa de todo, fue Piccolo… quién al final de su vida, mostró que había bondad en él. No dudó en sacrificarse para salvar a quiénes consideró amigos. Estaba orgulloso…
Y al sentir lo que sería el último pulsar antes de que la muerte lo abrace, sólo se pudo imaginar lo que pasaría luego de esto. Es más… tal vez… no sea tan malo….
Mr. Popo vio como su amigo y maestro, desapareció frente a él. Diciendo que él estaba a cargo ahora de todo aquí. No pudo evitar dar un grito de dolor al ver que… su amigo había muerto.
Encima de su nube, Goku ya estaba por llegar. Había sentido que un Ki sé había estado debilitando a una velocidad alarmante. Esa nunca era una buena señal. Alguien estaba muriendo… pero la pregunta era… ¿Quién?
En eso, sintió como este desapareció de golpe. Indicativo de que había muerto… y eso era algo que él… no quería creer. ¿Quién murió? Cuando llegó sintió solo 5 presencias. Supone que hubo más… pero lo más probable es que… murieran.
¿Quiénes estaban vivos? Esa era la pregunta que ahora mismo tenía. Tenía miedo de llegar y de ver que…
-¡Estoy cerca! – la nube siguió su camino, esta vez más decidido de llegar.
Gohan y Gine estaban llorando sobre el cuerpo de su amigo. Su maestro. Quién había dado la vida para salvarlos. Es más, si bien al inicio le tuvieron miedo. Habían aprendido a tenerle aprecio… a… lograr entender que él sólo necesitaba alguien que oyera lo que él decía. Porque estaba sólo. Nunca tuvo un amigo. Es más, saben que… en un momento, él los cuidaba mientras esperaban que acabara los 6 meses. Y ahora él…
Twilight aún no salía de su shock. El ser que había secuestrado a sus hijos, los salvo. Dio la vida por ellos… Sí, estaba molesta con él. Pero nunca deseó que muriera… no así. Y eso era algo que… Rayos… ahora se sentía mal. Pero no imagina el dolor que sus hijos deben de sentir en estos momentos. Habían visto morir a un amigo.
Fue en eso, que ambos dieron un grito de rabia y pasaron a ver a Nappa, quién les sonrió burlón. Pensando que por lo último, no harían ningún daño. Pero…
-¡Masenko!
El grito de ambos mostró con claridad sus intenciones. Alzaron sus manos sobre sus frentes y cargaron Ki. Se pudo sentir la densidad de ese Ki. Era tal, que en verdad se pudo sentir en el ambiente y la acumulación de este.
-El Ki de ambos está…
Sí, Krillin tenía razón. El Ki de ambos estaba creciendo a un ritmo alarmante. Hasta Vegeta lo podía ver, su rastreador marcaba…
-700… 1200… 2400… ¡el poder de ambos ahora es de 2800! ¡Ambos mocosos elevan su poder cuando sienten fuertes emociones!
-¿¡2800!? – Nappa no pudo evitar estar sorprendido, más al ver que ambos lo iban a atacar.
Ambos Masenkos fueron hacia Nappa a velocidad. En medio del camino se unieron para crear uno más grande. Pero el Saiyajin no se mostró asustado. Cargó poder en su cuerpo, para luego desviar el poderoso ataque hacia otro lado. Ante el horror de ambos hermanos… quienes sintieron como las fuerzas se les iban.
-Tsk… fue un buen ataque… me entumieron el brazo…
-Bueno. Es lo más que harán ahora. – Vegeta vio en su rastreador la nueva lectura. – El poder de ambos ha bajado demasiado. Usaron todo lo que tenían en eso último, están exhaustos.
Gohan y Gine cayeron de rodillas. Conscientes de que no tenían ni fuerzas para poder huir. Estaban atrapados. No había salida. Oyeron como Nappa caminaba hacia ellos. Sin duda alguna, para rematarlos.
-Oh. Ya quiero ver la cara de Kakarotto cuando vea a sus hijos aplastados. A ver… con quién comienzo… Ya sé… la enana que se burló de mí. – Nappa pasó a ver a Gine, quién no alzaba la mirada. No quería ver su final. - ¡Ahora muere! ¡Agh!
En ese instante, en que la iba a aplastar, Nappa fue mandado a volar por la patada de alguien. Una que fue tan veloz, que nadie vio cuando llegó. Todos vieron al recién llegado, quién le ordenó a la nube que lo acompañaba que recoja a ambos niños de una vez.
Su cabello puntiagudo era reconocible para los que lo conocían. Es más, Nappa pudo jurar que vio al antiguo guerrero Saiyajin en este tipo. Más por la mirada que tenía.
-Al fin llegaste… - Vegeta sonrió al ver que… las cosas se habían puesto más que interesantes.
-Llego… al fin… - Twilight fue la primera en salir de su impresión. No culpaba a Krillin, ni a sus niños de llorar un poco al verlo… - Goku…
El Saiyajin terrestre no miraba a ningún otro lado. Sólo tenía la mirada centrada en los tipos que habían osado venir a su hogar, herir a sus amigos y a su familia. Y jura que… se las pagarán.
