CAPITULO 15

-Pequeña, debes descansar, desde que nos fuimos ha sido agitada (viendo a otro lado)

-No creo poder dormir más, aparte, me gustaría platicar contigo, conocerte, me acuerdo que en la primera semana de conocernos nos hicimos novios entre otras cosas pero no hemos cruzado palabras aparte que mi dictadora hermana no te dejo descansar en las semanas siguientes, haciendo difícil estos momentos

-Tu hermana es muy estricta, fría y dura

-(se trata de reír ahogando su risa) si pero si la conocieran mejor y leen entre líneas creo que confiarían más en ella, no es muy confianzuda pero creo que comienza a dar esa parte, ya lo demostró dejándote a ti a cargo de nosotros porque para ella somos lo más valioso

-Bueno, viéndolo así creo que trata de cuidarnos a su manera y es cautelosa y muy buena líder de la aldea, viendo lo poco que he podido ver

-Ya veo, oye hablando de otra cosa (viendo al paisaje) ¿Tú te querías casar conmigo? Siendo una extraña

-Para serte franco antes de conocerte no quería, no me gustaba eso del matrimonio arreglado pero (agarrando su cara por el mentón) cuando te conocí, no me lo pude explicar pero creo que robaste mi corazón

-(ella se sonrojo, sus cabezas estaban muy cerca, entonces se movió arrebatando su cara de su mano, viendo a otro lugar) ("es extraño pero sus toques, sus caricias, su aroma embriagante; me hace latir mi corazón a mil") si yo tampoco me explico él porque de toda esa semana pero me haces mover mi corazón

-Oye y no has tenido un novio anteriormente

-Pues, teniendo a mi hermana no hubo forma para enamorarme de nadie (sonriendo nerviosa recordando) ¿Y tú?

-Tuve una pero no me gusta recordarlo

Comenzaron hablar de muchas cosas, de sus familias, de lo que les gusta, de lo que no, sus hobbies, no tocaron lo que le gusta el arco pero hablaron de otras cosas, haciendo risas, algo de enfado de Inuyasha, pero tranquilos donde despertaron a Sota, sentándose, cuando los vio platicar, vio a su hermana riendo, mostrando otra cara, una cara más que reluciente, la veía feliz pero mostrando otra cara de alegría. Sota los estaba viendo con los ojos bien abiertos, cayéndole una lagrima. Cuando se recupera se limpia su carita con su manga, cuando se quita su brazo de su cara los ve pero con una sonrisa "hermana, creo que ya encontraste a alguien que te haga feliz, espero que jamás se te vaya esa cara", se trató de acostar para intentar dormir.

Cuando se duerme en unos minutos Kagome no pudo más que lo beso en la boca (su cuerpo como su conciencia decían cada vez más fuerte "bésalo"), primero fue un beso inocente en la boca pero después le subieron de intensidad mordiéndose sus labios para luego usar sus lenguas haciéndolo más salvaje he intenso; sus cuerpos les decían que querían ser uno pero se controlaron con Kohaku y Sota, de repente Inuyasha se acordó de algo donde la aparto poniendo sus ojos abiertos y con algo de miedo.

-Oye, ¿Quizás te deje embarazada? (sonrojado)

-AH, eso, no te preocupes, te acuerdas del primer domingo (asienta) fui con los aldeanos a buscar algo para protegerme y me dieron estas hiervas (sacándolas de su bolsillo)

-¿Cómo lo tienes allí, si no te di tiempo de agarrar nada? (con curiosidad)

-(sonrojada, desviando la vista) cuando nos hemos visto, me lo haces, así que… bueno.. yo lo puse en todos mis bolsillos para estar preparada

-(poniendo una sonrisa socarrona, acorralándola con sus brazos, teniéndola acostada en el suelo, en eso se acerca a su oído) ¿Sabes que con eso no me contendré? (terminando de decir eso, la muerde leve en el oído, para después usar la lengua, donde ella gime)

Pero siente agua, volteando a la vez, viendo a Kohaku medio enojado, se aparta de Kagome quien estaba totalmente roja, tapando su cara con las dos manos, Inuyasha se sienta en la misma posición de antes, fingiendo su seriedad, volviendo a ver el paisaje, sonrojado, mientras que Sota finge estar dormido, cerrando los ojos "si no veo no siento, si no veo no siento…", pero intentando de reprimir su curiosidad "ahora ¿Qué abran hecho?".

-¿Qué intentabas hacerle pervertido?

-No te importa y deja de decirme así que sabes que no lo soy

-O claro, y lo que intentabas hacerle en unos segundos fue nada

Le iba a contestar pero sienten una presencia maligna, entonces se aproximaba un tentáculo a toda velocidad a Kagome y sin pensarlo Inuyasha fue más rápido cargándola en modo princesa, la deja en el suelo parada en su espalda, tratando de ver la situación, Kohaku lo estaba distrayendo alejándolo de la cueva, aventando navajas, cuando lo había alejado, Inuyasha deja a Kagome en la cueva junto con Sota, para ir a ayudar a Kohaku

Llega, estando en frente del monstruo, dando puños, patadas, golpes recordando la orden de Kikio/hasta nuevo aviso, NO usaran armas/ pero estaba dando unos golpes que cada uno hacia hundir cada ataque pero el monstruo tenía como un mecanismo de cucaracha, porque con casi nada lo mataban, kohaku le aventaba las navajas, dañándolo pero en unos minutos absorbía para aventárselas a Kohaku por la boca y por ende las esquivaba aterrizando a lado de Inuyasha, corrieron hacia el monstruo pero con sus tentáculos, los amarro para asfixiarlos, quitándoles el aliento pero en eso desde las montañas avientan una cuerda de cuero atándolo súper bien soltándolos, no se podía mover el monstruo y luego avientan desde la cueva una flecha luminosa, eliminándolo como si lo hiciera polvo.

Inuyasha y Kohaku, a la vez que se recuperaron en segundos, no podían creer lo que veían, con cara de incrédulos, esta Kagome y Sota se aventaron desde la cueva, saltando por cada rama, haciendo marionetas, aterrizando los dos de pie, a un paso de los que estaban sentados solo observándolos, siguiéndolos con la vista.

-Hermana, es genial cuando usas esas flechas

-Te lo agradezco Sota, por ti las tengo, hace mucho no las he usado y es por mi hermana, pero ya te está quedando a la perfección el aventar (sacudiéndole la cabeza)

-Sí, lo se

Inuyasha tose para que lo vean, ellos voltearon a verlos con cara de querer explicación, el explico que algunas veces, cuando Kikio está desocupada que es rara vez, lo entrena y algunas veces lo hace por su cuenta, mientras que Kagome hace a escondidas sus prácticas de flechas si no, sabe que la regañaría y se metería en problemas.

Inuyasha ve a Kohaku, para luego ver al frente, volviendo a ver a los dos: Kikio está mal si dice que sus hermanitos son frágiles como papel (sonriendo)

Regresan a la cueva, cuando estaban recogiendo para irse a otro lugar, los dos hermanos estaban viendo el paisaje, sus manos estaban agarradas el uno con el otro.

-hermana, se ve hermoso, puedo acostumbrarme a ello.

-Sí, se ve muy precioso, bueno, vámonos, quizás sea los últimos momentos en que estaré fuera de la aldea (allí la agarra con fuerza)

-Hermana, donde sea que estés, quiero que nunca quites esa sonrisa (se retira dejándola confundida)

Ya por la tarde ven una cabaña vacía allí se refugian, ponen leña para encender fuego, acto siguiente se sientan alrededor del fuego. Cuando fue las cuatro Sango llego al reino Celeste, la pobre ya no aguantaba las piernas "espero que Kohaku esté mejor que yo", viendo el reino más la comunidad, y cuando iba a dar el siguiente pasó, piso mal y se iba a caer si no fuera por:

-Hola señorita, ¿Está usted bien?

-Sí, grac… (Siente una mano en su trasero y en segundos le deja una marca roca de su mano en su mejilla)

-O veo que tiene el mismo uniforme que los que traían las personas que se llevaron a mi amigo Inuyasha (con una sonrisa haciendo como si no pasara nada)

-("creo que este sinvergüenza ya está acostumbrado") vengo a ver a Inu-yo

-Se ve urgente, ya que no enviaron a sus águilas

-Algo así (fingiendo su sonrisa, algo nerviosa, "será un pervertido pero se ve atractivo pero por lo que hace, jamás ni en años luz estaré con el)

-Bueno si es tan importante (silva, llamando un caballo, se sube para luego cargarla a ella llevándola hasta el castillo) agárrame fuerte, mi caballo es muy veloz

En eso, un guardia llega con Inu-yo, le dice que una chica con las ropas casi iguales a la aldea oculta Youkey está por llegar al castillo con el capitán de seguridad de la comunidad Miroku, lo ven sorprendidos, le dan la orden que los dejen pasar al salón principal de juntas.

Los dos que estaban en ese cuarto se quedan sorprendidos, se levantan para ir a paso marcado Inu-yo y Seshomaru; cuando llegan, Sango hace una reverencia presentándose, Miroku solo hace una reverencia.

-Sango, sabes que con nosotros hay confianza (dice Inu-yo)

-Sera con sus hijos pero es la primera vez que veo el castillo y a usted señor

-jajajaja…, en eso tienes razón pero desde ahora estate tranquila, nos hemos enterado que ahora vives con Kikio ¿Cómo has estado? ¿Todo bien?

-No me quejo, hasta eso, hay muchas cosas que nos pone Kikio donde estamos cómodos con sus atenciones ("se puede decir") pero no vengo hablar de mi (saca el sobre) tenga, Kikio me dijo que se lo entregara en sus manos (se lo entrega)

Lo abre, leyendo, caminando de lado a lado, viéndose más serio, poniendo en alerta a Seshomaru,

-¿Qué pasa padre?

Estaban hablando de lo que está escrito la carta, en lo que tenían su plática seria, este Miroku le estaba haciendo ojitos a Sango, ella lo ve y lo trata de ignorar, la intenta manosear discretamente, entonces lo pisa muy fuerte, él quería gritar como nunca pero solo agacha la cabeza, alado tenía una Sango con una sonrisa de satisfacción.

-Seshomaru, te pediré que acompañes a Sango al árbol sagrado cuanto antes y que esperen a Kikio allí, le enviare una carta para que se vean allá para que se pongan de acuerdo, te hare llegar si hay otra información

-Está bien padre

Cuando estaban arreglando los caballos, Seshomaru le pregunto sobre el suyo a Sango, con pánico se le escapo decir una mentira (-Me vine corriendo, no quería que le pasara algo al sobre, era muy importante), se sube Seshomaru y agarro a Sango, para que la pusiera a su espalda, estaba temblando y no sabría cómo explicárselo a Kiko por su ultima amenaza ("¿Sí me nalguea?"), aunque por otro lado, le agradecían sus pies y piernas porque ya no podía caminar, y lo peor que sentía sus piernas como gelatina, cuando Seshomaru le ordena que se agarre muy bien para comenzar el viaje (ella lo abrazo donde sintió la brisa recordando momentos de su pasado; cuando conoció a los dos hermanos Taisho, cuando exterminaban monstruos, momentos de risas y bromas, haciéndolos muy fuerte el vínculo que tenía con ellos, no sabe cuándo los quiso como si fueran sus hermanos).

Cuando se fueron los ve partir Miroku con cara de seriedad, bloqueo unos sentimientos y se dispuso a ir a ver la seguridad de las calles pero desde ese momento en que la vio se le fue la suerte con las chicas, trayendo esa imagen de Sango a su cabeza.

En unos minutos veía Sango lo que era el reino, ya no se podía ver, ya estaban muy lejos, le iba a preguntar sobre algunas cosas triviales ya que no le gustaba el silencio incomodo, pero estaba serio y pensativo desde allí ya supuso que no iba a contestar, en lo que a Seshomaru no reconocía que estaba ansioso por ver a Kikio, lo dejo cautivado y no se explica el porque quería un poco más de ella, quería como disfrutarla todo de ella y saber de ella, analizarla para no dejar de admirar lo estudiado. Pero en sus pensamientos, no se dio cuenta que ya se habían pasado, donde llegaron a una parte del bosque muy bonita, con césped por doquier, había tierra pero alrededor de los árboles, en el fondo una cascada, donde en el centro del rio, había un árbol lluvioso, que dejaba caer sus hojas al agua cristalina, la vista era muy linda dándole paz, en eso sentía algo húmedo en su espalda, notando a Sango dormida, en el camino al árbol sagrado, despierta a Sango que espantada, se cae del caballo aterrizando de pie, avergonzándose porque Seshomaru solo se le queda viendo mostrándole su muestra de baba, disculpándose viendo hacia otro lado.

Entonces rápidamente hace una reverencia porque sale entre los arboles Kikio. Cuando Seshomaru la ve y se queda atontado, pero se recupera, siguiendo sus pasos con la vista, hasta que llego a un paso de distancia de el y ella. Voltea la cabeza Kikio, viendo a una Sango tranquila, viendo el caballo de Seshomaru dedujo que no se vino corriendo desde el reino ("¿Qué se le va hacer?"):

-Sango, faltan quince minutos para que sean las cinco, yo en tu lugar llegaría a tiempo y no te preocupes, hay alguien que me informe que llegaste a tiempo, has los ejercicios (viéndola correr para voltear a verlo) Buenos días Seshomaru ¿Cuánto tiempo?

-(Seshomaru se baja, saludándola) esa carta que enviaste nos trae preocupados

-Sí, y con justas razones, yo digo que hay que buscarlos cuanto antes, Oslo dijo que están bien escondidos al norte pero no específico dando más trabajo

-Oye ¿Estas bien? (acercándose, analizando que no tuviera nada pero cuando se dio cuenta se alejó como si quemara)

Los dos estaban ya sonrojados, es entendible de parte de Kikio, nadie le ha dicho algo así, no se preocupan a tal punto de preguntarle, todos saben que es fuerte y se sabe cuidarse, de otro lado Seshomaru nunca había dicho o usado estas palabras, todo el tiempo siempre a sido callado y reservado, habla cuando tiene la necesidad pero su boca lo delato diciendo estas palabras de preocupación pura, viendo a esta chica le hiso decir esto, ¿Por qué?, se preguntaba y al mismo tiempo se decía miles de veces "es peligrosa".

-(haciendo que no pasó nada, viendo a otro lado y sin quitar su sonrojo) ¿Quieres ir a mi hogar?, es pequeño pero en la sala de juntas, tengo lo investigado

El obvio asintió, dicen los rumores que es algo sorprendente la aldea, ella camina y el va caminando junto con el caballo, llegaron unos que tenían el uniforme y al mismo tiempo se lo llevaron rápido, Kikio le hiso la seña que estará bien mientras se adentran, y cuando llegaron no noto que era el mismo camino que tomaron de la cascada, viendo ese paisaje de antes de nuevo.

Cuando cruzaron la cascada, estaba sorprendido, era como ir a otro mundo precioso, pero cuando Kikio ve su cara asombrada le llego unos raros sentimientos y fue muy extraño, siempre que han llegado nuevos ve sus caras de asombro pero sin sentir lo que está sintiendo, ignoro sus sentimientos yendo a su hogar donde el mismo copia su andar y cuando llegan a su gran mansión se sorprendió, como Inuyasha, no es grande como su castillo pero es grande, se adentraron a su hogar, pasando por algunos salones y cruzaron el salón de entrenamiento, Seshomaru, no se creía a Sango hacer esta clase de entrenamiento, siempre estaba detrás de ella cuidándola porque era muy impulsiva, aunque nunca noto los cuidados que le daba Seshomaru, como Kikio estaba acostumbrada paso de largo.