Buenas tardes, Ahora si que si.
Australia is here.
Capitulo 16
En los días previos al tercer partido de la tercera ronda de clasificación, frente a Australia, la j-league volvió a hacer un parón.
Los jugadores volvieron a sus casas, y descansaron un poco, antes de la concentración de la selección.
Hikaru Matsuyama volvió a Furano, y se pasó el tiempo yendo a visitar restaurantes y capillas. La señora Fujisawa no estaba presente físicamente, porque obviamente estaba en Nueva York, lo que no impedía que tomara gran parte en las decisiones de boda. La madre de Matsuyama, queriendo implicarla en la boda todo lo posible a pesar de la distancia, le mandaba fotos, audios videos de cada cosa que iban a ver.
También Yoshiko hablaba, mucho más a menudo de lo habitual, con su madre.
Su padre le había preguntado que si no había buscado trabajo, aunque fuera a media jornada, y rápidamente la señora Fujisawa intervino diciendo que bastante trabajo tenía ahora con la boda. Que eso era lo más importante.
- Es que la niña es tan buena maestra que es una pena- había dicho el señor Fujisawa.
Hikaru la animó a que trabajara si quería. Después de todo, aún quedaba tiempo para la boda, y para irse a Europa.
De tal manera que Yoshiko, bien vestida y con mucho apuro, se fue a hacer una visita al colegio donde había realizado sus prácticas. Allí, en la misma Furano.
Por suerte, la maestra Nakamura, una de sus tutoras favoritas y el director de colegio, el señor Matsuda, no tenían ningún tipo de prejuicios acerca de que las mujeres que iban a casarse trabajaran. No quedaba mucha gente así, pero siempre había alguno que decía "no, no. Que estará usted muy ocupada con los preparativos", eso sí. Muy educadamente.
Al llegar saludó a todo el mundo con timidez, pero también con alegría. Alguno de los niños, al verla empezaron a llamarla:
- ¡Fujisawa-sensei!- dijeron algunos con alegría, pero sin gritar- ¡mira! ¡Ya sabemos dividir fracciones!
- ¡Fujisawa-sensei, mira qué bonita me quedo la caligrafía! ¡He ganado el premio de mi curso!
Yoshiko los saludó a todos con cariño, alabando sus trabajos y buen comportamiento.
- Yoshiko, puedes pasar al despacho, cuando quieras.
La muchacha lo agradeció.
- Buenos días- saludo educadamente a Nakamura y al director.
Sentada enfrente al otro lado de la mesa del director, con las manos sobre el regazo, Yoshiko apenas habló. De hecho, fue Matsuda-senpai quien le propuso que podía dar clases extras por la tarde.
De hecho, desde que ella había terminado las practicas habían puesto a los maestros titulares a hacer ese trabajo (era su trabajo, después de todo) pero una de las maestras se había quedado embarazada y había un hueco importante que cubrir.
- No es mucho dinero Yoshiko- dijo con dulzura la maestra- Pero seguirás conectada con los niños, son solo tres horas cada tarde. Podrás organizar la boda.
- Gracias- dijo la chica muy educadamente levantándose e inclinando la cabeza, en señal de respeto.
Se despidió de igual manera, y se fue.
Al salir, algunos niños volvieron a llamarla.
-Mis niños…espero que los niños sean así de buenos en Europa.
ooOoo
La selección viajó a Sydney el día antes del partido contra Australia. Aunque ya habían sido convocados todos una semana antes, y habían entrenado juntos en las instalaciones de Tokyo.
Era mayo, y el calor y el sol ya comenzaban a apretar en la capital Australiana.
Los locutores, las cámaras de tv, de sonido y todo el equipo técnico de varias televisiones Australianas, japonesas e internacionales ya estaban preparados para retransmitir ese partido.
Yuri y Nishimoto, los conductores del programa de radio y TV que habían seguido a los chicos desde la sub-16, estaban en la cabina asignada por las autoridades del estadio Australiano.
Como siempre, Yuri presentó el programa y las alineaciones:
- ¡Buenas noches amigos! Hoy nos encontramos en Sidney, esta preciosa ciudad será testigo del partido entre nuestra selección y la australiana. La temperatura es algo calurosa a pesar de ser las ocho de la tarde, pero esto no debe detener a nuestros jugadores.
- Y Ya tenemos las alineaciones confirmadas- intervino otra voz- Por Australia, en la portería sale con el portero de la bundesliga, Malic. Defensa de 4 para Phard, Thwaide, Glen y Daje. El centro del campo es para Brescias del Parma por la derecha, Shooker que está haciendo una temporada magnifica con el Everton, por el centro, y otro jugador de la premier Konwell será el encargado del lado derecho.
En la delantera pone de enganches a Macbeth y Zevic, que hoy juega más adelantado a su posición habitual y como delantero puro al 9, a la estrella del Newcastle, al chico prodigio que ha hecho posible la meteórica subida de este equipo, ¡Duviga!
- Coleman ha sacado una alineación clásica. Los tres jugadores de la premier son especialmente peligroso, por algo los llaman los mosqueteros de la premier, pero Australia tiene peligro en todas sus líneas.
- Así es. La clave está en el marcaje a Konwell y Everton.
- ¡Y tenemos confirmación de la alineación de Japón! Kira sale con un 4-4-2.
En la portería, nuestros genio, el SGKK ¡Wakabayashi! Defensa de cuatro, para Ishizaki por banda izquierda, Soda por la derecha e Igawa y Urabe de defensas centrales. El centro de campo es para las 3M, y Hajime Taki, hoy Kira pone a Misugi de centrocampista, sin duda sabiendo lo importante que es el marcaje a los centrocampistas Australianos. Y la delantera es para Nitta y de enganches, y como delantero puro, el karateka, ¡Wakashimazu!
- ¡Comienza el partido!
¡Vamos chicos! ¡A por la victoria!- les animó Matsuyama al pitido del árbitro. Y Todos respondieron entusiasmados.
- Por fin estamos aquí. Ya estamos más cerca de Madrid- pensó Misaki, emocionado marcando fuertemente a Shooker.
Seguro que sus compañeros estaban tan emocionados como él. Y así era.
- Ahora debemos mantener la cabeza fría, estamos a un paso, pero aún no lo hemos logrado- pensaba Misugi, mientras valoraba dar un pase entre líneas a un compañero - ¡Pero lo lograremos! ¡Seguro!
-Obviamente el campo, el Allianz stadium, era un hervidero a favor de Australia. Las 45.000 personas que cabían, y que habían llenado el estadio, desde el principio gritaban, jaleaban cuando Australia tenía el balón y abucheaban cuando la tomaba Japón.
Pero nada de eso aminoraría a la selección Nipona. Ellos habían viajado a Australia a ganar, y nada les impediría volver con los laureles de la victoria a casa.
- ¡Buena jugada de Misugi por banda derecha, que se libra de Brescias, con una finta, pasa a otros dos jugadores Australianos! ¡Nitta está libre!... El delantero corre hacia el balón ¡está en buena posición! ¡NO! ¡Parada de Malic!. Será saque de puerta para Australia.
- Saque en largo hacia Konwell, el 10 australiano controla el esférico. Matsuyama le va a presionar, pero el centrocampista del Liverpool viéndolo, decide pasar el balón. La recibe Zevic. ¡Macbeth la pide!... ¡Huyy, el balón es desviado por un cabezazo de Soda! ¡Será córner para los australianos!
- El esférico será sacado por Macbeth, ¡directo al arco de gol! ¡SI! Igawa la despeja de un cabezazo, pero el balón sigue en juego… ¡Wakabayashi se hace con el esférico!
- Saque en largo hacia Matsuyama, que la recibe y pasa al primer toque a Misaki. ¡Jugada combinada entre Misaki y Misugi!... Buena lectura del juego… ¡Qué maravilla es ver jugar a estos chicos! ¡Si es que la clase, la elegancia que tienen es de admirar!
- Por cierto, se confirman los rumores del interés del Madrid por Jun Misugi.
- ¡Y es que no es para menos, Yuri!... ¡seguimos con el partido señores! ¡Ellos solitos se han plantado frente a portería Australiana! ¡Pero la defensa los marca fuertemente!... ¡buen juicio de Misugi que pasa a Wakashimazu! ¡Disparo a quemarropa!... ¡uyyyy! ¡Paradón del portero que desvía a córner!
El córner fue sacado en corto, y un poco desperdiciado, y los locutores comenzaron a hablar de las ofertas de clubs extranjeros hacia las 3M.
- Se acaba de confirmar el acuerdo entre el Madrid y el Totenham, para el fichaje del turco Demir por el club inglés- confirmaba una voz de mujer en la radio- lo que deja al club blanco con solo dos jugadores de fuera de la UE, y las puertas abiertas para Misugi.
- Es la primera opción del club- confirmó Nishimoto- ¡Uyy! ¡Balón fuera de Nitta!
- Perdónennos señores por desviarnos del partido. ¡Teníamos noticias frescas del club español y nos moríamos por contárselas! Minuto 39 de la primera parte. ¡Buen partido en Sydney! Australia- Japón 0.
-¡Buena intercepción de Urabe, que pasa rápidamente en largo! ¡Pero Konwell la intercepta! El australiano trata de irse de Matsuyama que lo marca fuertemente… ¡y aquí llega Taki en su ayuda! Pase a Taki… pero Australia recupera de nuevo… Estos últimos minutos están siendo algo imprecisos.
- ¡Que buena recuperación de Misugi!- gritó el locutor- ¡El príncipe del campo como siempre hace una lectura perfecta del juego!
Los locutores, el resto de sus compañeros, y hasta los jugadores rivales se esperaban que Misugi empezara a driblar con su maravillosa técnica pero en lugar de eso, Misugi leyó lo que nadie más, a excepción de otro compañero suyo había leído sobre el terreno.
- Perfecto- pensó para sí mismo al notar como Misaki se desmarcaba de dos jugadores Australianos y echaba a correr. Aparentemente a ningún lado.
El entrenador Australiano frunció el ceño. Ahí pasaba algo.
Misugi sintió la adrenalina correr por sus venas, y hasta sonrió, cuando esquivó al único que le hacía frente, el centrocampista Zevic, y con elegancia, pero también mucha fuerza envió el balón hacia la posición del número 11, que aún desde fuera del área de penalti, y totalmente libre disparó una volea a quemarropa, aprovechando el total desorden de la defensa y marcó el primer gol.
El gol fue cantado por los poco aficionados japoneses y por los locutores con entusiasmo, quienes narraron la jugada una y otra vez.
- ¡Que golazo!
- ¡Que jugada de Misugi!
- ¡Chicos! ¡Hemos marcado!
- ¡En el 44! ¡Viva!
- ¡Ganamos seguro!
Mientras tanto Coleman, observaba desde detrás de la línea blanca. El gol había sido un completo error en defensa. Pero no importaba. Iban a remontar.
- ¡Nos vamos al descanso!- exclamó el locutor- ¡Buena primera parte del equipo! ¡Australia 0- Japón 1!
- Tenemos grandes posibilidades de llegar lejos con estos muchachos. Y cuando se unan Hyuga, Tsubasa y Aoi tendremos un verdadero equipazo.
- Si, ha sido una buena primera parte.
ooOoo
Yayoi cantó el gol entusiasmada desde las gradas.
- ¡Ha sido gracias al buen juicio de Misugi-kun!- le dijo la señora Matsuyama, que también estaba muy contenta y observaba el partido.
- ¡Pero la definición de Misaki-kun ha sido también fantástica!
- Desde luego.
Como el partido se jugó por semana, un jueves en concreto, ninguna de sus amigas, a no ser obviamente Azumi, habían podía viajar con la selección. Yukari trabajaba en la guardería, y Yoshiko había comenzado a trabajar hace pocos días en una escuela de Furano. La había llamado y se lo había contado muy contenta.
La señora Misugi no había tenido ganas de viajar a Sydney. Yayoi sabía que la madre de Jun seguía pensando que el fútbol era poco más que un pasatiempo para su hijo. Y que no veía con buenos ojos los rumores que indicaban que el Madrid estaba interesado por el jugador. No decía nada, pero cada vez que alguien mencionaba el tema, le recordaba a Jun la importancia de terminar medicina y de la constructora de su padre. Y a excepción de comentarios sueltos, con aparente inocencia, como "De modo de Matsuyama y Fujisawa se casan o ¡Qué bien que haya todavía gente que se case!, apenas hablaba de la boda.
Yayoi sospechaba que había sido el señor Misugi el que había instado a su esposa a dejar de insistir tanto en el tema de la boda, y que Jun era libre para decidir su futuro.
El señor Misugi, a quien si le habría encantado viajar a Sydney no pudo hacerlo por trabajo. Alguno de sus empleados y socios le habían dicho que no les importaba, pero el señor Misugi era muy cumplidor, y no veía ben el estar divirtiéndose mientras los demás trabajaban. Apoyaría a Jun desde Tokyo, desde su despacho, escuchando el partido.
Todo esto hacia que Yayoi estuviera sola, entre comillas, porque tampoco estaba Yoshiko Yamaoka siquiera, dado que obviamente tenía instituto.
De los familiares de los jugadores presentes, con los que más relación tenía era con los señores Matsuyama, que además eran muy amables, y la ofrecieron sentarse juntos y comentaron el partido los tres alegremente.
La madre de Ishizaki también estaba allí (¡como para no verla! ¡Con esa hincha parecían cinco veces más!) Y aunque Yayoi no la conociera demasiado, la señora Ishizaki era tan alegre y extrovertida como su hijo, y enseguida se unió a la conversación.
Y si bien al principio había echado de menos a sus amigas, al final se sintió muy cómoda.
Aunque tenía ganas de ir con todas a animarlos, ¡sobre todo con Sanae! ¡Hacia tanto que no la veía! Y había que reconocer que nadie animaba como Sanae.
Teniendo ganas de hablarle, le mandó un whatssapp. La mujer de Tsubasa contestó rápidamente.
- ¡Hola Yayoi-chan! ¿Cómo te va? ¿Qué tal Misugi? ¿Mucho calor por Sydney?
- Estamos bien. Gracias. ¡Ya no hace tanto calor! ¡Pero bueno son las diez menos diez de la noche y no puse aún la chaqueta!
- ¡Aquí en Barcelona acaba de caer una tormenta impresionante! ¡Pero hacía falta que llevábamos una semana de un bochorno horrible! Y limpió mucho el ambiente.
- ¿Qué tal Tsubasa?
- ¡Buahh, pletórico! ¡Estamos viendo el partido a través de un canal Francés de pago, que nos llega la señal, y no entendemos nada! Pero a él le da igual. ¡No sabes lo que ha saltado con el gol!
Yayoi se rió, al leer el mensaje. Se lo imaginaba perfectamente.
- Aunque como un niño- escribió Sanae- no es capaz de estarse quieto. ¡Se moriría por estar allí!
- Con lo dura que debe ser la liga española.
- Si, lo es mucho. Entrenan muchísimo. Y tienen normas muy estrictas de alimentación, cuidados etc. Pero la selección es especial para él.
- Si, como para Jun. Y creo que para todos.
- Le dije a Tsubasa que hablaba contigo y te manda saludos.
- ¡Gracias! Igualmente. ¡Que ganas tengo de veros Sanae-chan!
- ¡Y yo! ¡Nos veremos pronto! ¡Lo prometo!
La segunda parte estaba a punto de empezar y las dos se despidieron.
ooOoo
- ¡Comienza la segunda parte!- exclamó el locutor- ni Kira ni Coleman introducen cambios en sus equipos.
-Sale Australia con fuerza en esta segunda mitad, alentada por su afición, que si bien se habían quedado algo fríos tras el gol de Misaki, vuelven a animar con ganas.
- ¡Pero no nos importa! ¡Hemos venido aquí ganar!
Mientras que los locutores narraban los primero compases de la segunda parte, en el campo de juego, los jugadores lo daban todo por la victoria.
Macbeth era un jugador que jugaba con todo, esto no solo quiere decir que lo daba todo en esfuerzo y habilidad, si no que jugaba con la mente. Shooker le había comentado que sabía que Igawa, el 32 de la selección nipona, era fácil de enfadar.
Durante la primera parte, el defensa Nipón había frustrado varios de sus ataques, y parecía muy confiado.
Con el balón cerca del área japonesa, pero sin peligro inminente Igawa se preparaba para alejar el esférico, y si eso, iniciar jugada.
Macbeth vio su oportunidad, se acercó a él, y en voz baja, en español y al oído le dijo:
- ¿Crees que tu mujercita y tu hija estarían orgullosas de ti? ¿De un trabajador de los muelles que se cree jugador?- hizo una pausa para darle más dramatismo- Bueno, después de todo tu esposa solo era una sudaca, y sabemos cómo son… fáciles ¿no crees? y tu pequeña niña pronto será como ella…pero… ¿Qué va a salir de una argentina y un japonés cobarde?
La mirada de triunfo de Macbeth apenas duró unas décimas de segundos, el tiempo que tardó el cerebro de Igawa en procesar esas palabras y ordenar a su puño que se estampara contra la cara de esa rata de cloaca.
- ¡Pero qué ha pasado!- gritaron los comentaristas.
El estadio entero se puso en pie, abucheando e insultando ante lo inexplicable. El defensa japonés le había dado un puñetazo en la cara al delantero Macbeth, así, aparénteme sin más.
- ¡Igawa!- pensaron el resto de sus compañeros, y todos los aficionados japonés.
- Se acerca el árbitro. Va a mostrar la roja.
Y efectivamente la tarjeta roja, como no podía ser de otra manera, fue mostrada al cielo australiano. Sin decir nada, pero aun visiblemente cabreado, Igawa abandonó el campo. Ninguno de sus compañeros, que estaban en shock, le dijo nada.
Kira tampoco comentó nada, aunque le echó una mirada terrible.
- ¡Mierda!- pensó el entrenador japonés- ¿Qué demonios le habrá dicho el otro para que reacciones así? ¡Bueno me importa una mierda! ¡Podía haberse contenido, joder! ¡Nos hemos quedado con 10 y solo estamos en el minuto 50!
Miró a Gamo, que era su asistente personal. Este parecía tan enfadado, o incluso más que él, pero debían de conservar la calma. No podían transmitir inseguridad a sus jugadores.
- ¡Izawa a calentar!
- ¡Si!
El delantero Wakashimazu fue sustituido por Izawa en el minuto 15 de la segunda parte, para así reforzar la defensa, quedando sólo Nitta de delantero. No era su estilo, ni lo que realmente quería Kira, pero iban ganando 0-1 y debían aguantar el resultado, por lo que también ordenó a Misugi retrasarse un poco y hacer más juego de contención que de centrocampista libre.
¡No importa que seamos diez!- gritó Matsuyama eufórico en su papel de capitán- ¡vamos a ganar este partido! ¡Misugi te encargamos dirigir el juego desde atrás! ¡Confiamos en ti!
- ¡SI!
- ¡Vamos chicos, podéis hacerlo!- animaba Azumi para sí misma, observando el partido junto a sus jefes. Todos estaban tensos.
- ¡Qué tontería ha hecho Igawa!- comentaba uno.
- ¡¿Cómo ha podido hacerse expulsar así?!
Mientras tanto, los locutores seguían narrando.
- ¡Jugada de peligro para Japón! Buena jugada de Konwell, que se mete por banda derecha… Finta a Soda… ¡Y ahí está Duviga preparado para el remate! ¡Pero como le dejáis sin marca chicos!
- ¡Sale Wakabayashi! ¡El balón de Konwell va muy ajustado al palo derecho! ¡Pero Duviga mete igual la cabeza para tratar de rematar!... ¡pero nuestro SGKK lo atrapa con las manos! ¡Wakabasyashi! ¡Wakabayashi! ¡Siempre él! ¡El mejor!
- ¡Un momento! ¡Wakabayashi se ha quedado tendido en el suelo! ¿Se habrá golpeado?
- ¡No!- otro locutor se levantó como un resorte, muy preocupado- Debido a la cercanía al poste y por la velocidad al ir a detener el tiro se ha golpeado con el poste… parece ser que directamente en la órbita ocular.
- Parece grave ¿podrá seguir?
- ¡Wakabayashi!- gritaron sus compañeros intranquilos.
El portero no se había desmayado, como temieron en un principio, pero sangraba profusamente por la mejilla derecha, la sangre le goteaba manchándose la camiseta de rojo.
Su gesto era de profundo dolor, aunque tratara de disimularlo. Matsuyama se apresuró a ir hacia el árbitro para que interrumpiera el juego, y enseguida el colegiado ordenó entrar a la asistencia médica del equipo Nipón.
- ¡Wakabayashi!- Misaki se había quedado impresionado con la jugada de su amigo y compañero, que aún tuvo fuerzas suficientes para dirigirse a él.
- Misaki- le dijo muy mareado- ¡No me quiero ir! Pero ahora solo os estorbaría ¡No veo nada de este ojo! ¡Maldita sea! ¡Prométeme que ganareis Misaki! ¡No te vengas abajo o te pego!- Misaki sonrió, tratando de que su amigo no le viera tan preocupado.
- ¡Vamos a ganar!- gritó el portero al resto de sus compañeros, mientras era retirado en camilla.
-Sí, te lo prometo Wakabayashi- se dijo Misaki a sí mismo, mientras Morisaki salía en sustitución de Genzo.
ooOoo
Azumi se había apresurado a preparar las vendas y el colirio antibiótico. Le limpió bien de sangre y porquerías, como restos de metal del poste, la cara y en especial los ojos a Wakabayashi. Lo hizo en silencio, algo consternada por el golpe que tenía. Era mucho más fuerte de lo que parecía a primera vista. No lo comentó, porque no era su trabajo, pero tendría para varias semanas de baja.
Una vez limpios los ojos y mejillas, le aplicó una crema antibiótica con anestesia a la mejilla afectada, y un colirio antibiótico, y el doctor Serizawa procedió a poner dos puntos de sutura en zona tan delicada. Luego Azumi le dio un paño estéril con hielo, y le indicaron que lo mantuviera todo el rato pegado al ojo, para bajar la hinchazón.
Cuando terminó, Wakabayashi agradeció con algo de brusquedad y preguntó si podía sentarse en el banquillo a ver el partido.
Con el beneplácito del médico, el portero se sentó, de muy mal humor.
¡No podía evitarlo! ¡Pero es que era todo una mierda! ¡Joder, menudo añito!
- ¿Para cuanto tendré?- preguntó, levantándose de nuevo, mirando al doctor.
Serizawa dudó- Tendremos que hacer un Tac y otras pruebas- dijo finalmente con seriedad-no quiero aventurarme a dar un diagnóstico precipitado.
- ¡Usted lo sabe doctor!- respondió Wakabayashi con rudeza- ¡dígamelo!
El medico volvió a dudar- Te repito que es pronto para saberlo, pero no creo que puedas jugar las clasificatorias.
- ¡Genial! ¡Sencillamente genial!- Wakabayashi dio una patada de un humor de perros sobre el césped. Ese sencillo gesto hizo que se mareara más, y que su humor empeorara, si es que eso era posible.
ooOoo
- Debemos de ganar- pensaba Misaki, casi en modo obsesivo- es una promesa. Debemos de ganar e ir a las olimpiadas.
Pero lo cierto era que según transcurría la segunda parte, Australia se iba haciendo con el control del juego.
No era solo que se hubieran quedado con diez, es que la dinámica del partido había cambiado completamente.
Misaki había entrado en una especie de obsesión por ganar, que paradójicamente (o no tanto), le impedía analizar bien el partido, Misugi ahora estaba dedicado a reorganizar una defensa desorganizada y abocada al caos, y Matsuyama pese a repetir cada poco que ganarían, no podía dejar de notar el paulatino desanimo en sus compañeros.
- ¡Ocasión para Australia! ¡Disparo de Shooker! ¡Bien Morisaki! ¡Buen despeje!... Y saca Ishizaki en largo… pero la toma un jugador de Australia. Misaki la recupera… ¡pero de nuevo la toma Australia! ¡Macbeth leyó su pase a Matsuyama!
Kira, desde el banquillo, les mandó la consigna de defender a toda costa ese valioso gol. Para ello retrasó las líneas, y ordenó que circularan el balón por el centro del campo. La famosa Torikago. Una táctica muy usada, cuando un equipo quería ganar, y quedaban cinco minutos, diez a lo sumo. El problema era que quedaban veinte, más el descuento. Casi media hora. Y era imposible que en casi 30 minutos, Australia no tocara el balón.
Solo Nitta permanecía en la delantera, por si era seguro un pase largo y un contraataque rápido para rematar el partido.
-A mí tampoco me gusta muchachos- pensó Kira al notar el disgusto de alguno de sus jugadores, ante el cambio de táctica- Pero este gol es demasiado importante.
ooOoo
- Mierda kira- Senpai. Te estás equivocando- Hyuga, desde la región de Regiana veía el partido comiendo la pizza. Y ahora iba por el postre. ¡No debía comer tanto! ¡Pero ya lo quemaría en el entrenamiento de la tarde! El sábado tenía un importantísimo partido, por la subida a la serie b, pero no podía dejar de ver a la selección- ¡Joder id a por el segundo gol! ¡Vamos Matsuyama! ¡Joder, otra vez atrás! ¡Pero qué haces ahí parado Misaki! ¡Joder, haz algo más! ¡Vamos debéis pasársela a Nitta!
ooOoo
En otra ciudad Italiana Aoi Shingo, seguía el partido por Internet. La señal iba y venía y se estaba poniendo histórico. Además, Australia cada vez atacaba más.
El dinamo se la selección, incapaz de estarse quieto no dejaba de andar por la casa, hablar al ordenador a sus compañeros como si estuviera allí y rogar por la victoria. Vamos, que los vecinos de abajo debían de estar encantadísimo con él.
ooOoo
Pero nada de eso era comparable a Tsubasa Ozoora en Barcelona. En su chalet de dos plantas, desde el cual se veía la cúpula del Camp Nou, no hay vecinos que puedan protestar.
Se habían puesto a ver el partido a la vez que comían, y la primera parte les había gustado mucho. Pero ahora las tornas habían cambiado.
Tsubasa se había quedado momentáneamente preocupado por el golpe en el ojo de su amigo, pero al ver que no lo habían mandado directamente al hospital, se tranquilizó. Wakabayashi había sufrido muchas lesiones, y siempre salía fortalecido de estas.
Lo que verdaderamente le preocupaba era el partido. Sus compañeros no atacaban, se limitaban a pasarse el balón por el centro del campo. Ya estaban en el 35 y llevaban así 10 minutos.
Eso no podía durar, Australia que parecía decidida a darlo todo cada vez les marcaba más fuerte y mejor.
No entendía lo que decía Matsuyama, pero cada vez que salía el 12 en pantalla, casi podía oír sus gritos de ánimo y apoyo. Matsuyama era un gran capitán, en su ausencia.
No obstante, el equipo se venía abajo poco a poco, la defensa tenía muchos espacios libres.
- ¡Mierda!- Australia acababa de robar el balón.
Sanae también se levantó angustiada.
Misaki recuperó fácilmente el balón, quitándoselo a Duviga. El número 11 apareció en primer plano, mucho más serio de lo normal.
Tsubasa casi podía estar en su mente, y casi podía jurar que había estado a punto de pasárselo en largo a Nitta. Pero los australianos habían formado una férrea defensa, y hacerlo suponía el riesgo de un rápido contraataque, en el caso de que los australianos tomaran el esférico.
Casi pudo ver el ligero resoplido de disconformidad de su amigo, cuando cambió de opinión, y se la dio a Soda.
- Joder Misaki-kun
Tsubasa sabía lo que había pensado su amigo, pero ¡maldita sea! Valía la pena arriesgarse. Solo iban 0-1, era un resultado insuficiente. Además no decía el mismo Kira "que la mejor defensa es un buen ataque". ¿Por qué estaba siendo tan amarreti?
ooOoo
- ¡Estamos en el minuto 37 de la segunda parte! Y el marcador se mantiene 0-1 a favor de los nuestros. La expulsión de Igawa en el 5 de esta segunda parte supuso un varapalo para los nuestros, y un cambio en la forma de jugar de Kira.
- ¡Australia roba el balón!
La ofensiva australiana se lanzó al ataque.
- ¡No hay nadie marcando a Duviga! ¡No no! Y… Gol de Australia- dijo desanimado el locutor- estaba visto. Gol del 10 de Australia, el mosquetero del Liverpool, Harry Duviga marca para Australia. Minuto 38 del segundo tiempo, Australia empata. Australia 1- Japón 1.
Abajo en el campo de juego, nadie le reprocho nada a Morisaki. Había sido un disparo a la esquina derecha, bien dirigido y tirado con fuerza. Muy poco porteros podrían haber llegado allí.
No obstante Morisaki enfadado consigo mismo, trató de disculparse con un saque en largo a Nitta, quien tomó el balón, pero por desgracia le fue luego robado por Shhoker.
Así comenzaron unos minutos y toma y daca, con el partido completamente loco, y sin ningún dominio por parte de ningún equipo. Japón estaba nervioso, por más que Matsuyama le gritara que era solo un gol lo que debían marcar para ganar.
- ¡Macbeth toma el esférico! ¡Pase en largo hacia Zevic! Este controla, esquiva a dos de los nuestros. Parece que va a tirar, ¡Morisaki sale de puerta!... ¡No! Se la pasa a Duviga. ¡La defensa no estaba bien posicionada!
- ¡Misugi trata de volver para evitar el remate del 10 Australiano! ¡Pero está demasiado lejos!... Y gol… gol de Australia. Señores, Australia nos ha marcado el segundo.
- Era imposible que Misugi llegara a ese balón- comento su compañero- nadie lo hubiera hecho. Son Urabe e Ishizaki los que debían de haber estado más atentos. Y Morisaki se dejó engañar.
- Lo único cierto es que el minuto 43 de la segunda parte y estamos perdiendo. ¡Pero aún quedan 3 más el descuento! ¡Es el momento de despertar!
Abajo en el campo, los japoneses se habían quedado estupefactos. Como si no se creyeran que el rival les hubiera marcado un segundo gol. Pero no tenían tiempo para lamentos.
- ¡Vamos! ¡Arriba todos!- gritó Misugi con energía- ¡Es nuestro deber!
Matsuyama también los alentó.
- ¡Tenemos córner!- anunció el locutor- ¡Córner a favor de Japón en el 46! ¡La última oportunidad para sacar al menos un empate!... Lo va a sacar Misaki. El número 11 se prepara…
- ¡El portero Morisaki sale de su portería! Va a ponerse también al remate.
- ¡Misaki saca el córner, parece que va directo a portería! va bien dirigido… Izawa y Morisaki saltan al mismo tiempo… ¡Pero también lo hace Duviga! ¡El 10 de la selección Australiana despeja! Ocasión perdida… Y el árbitro va a pitar en cualquier momento.
- ¡Espera espera Yuri!- exclamo el otro comentarista, un poco histérico- ¡No ha sido solo un despeje! ¡Shooker se hace con el esférico, en el centro del campo. ¡Nadie le marca! Y ¿Está rematando? Si… remate desde muy lejos a puerta vacía…Ishizaki corre hacia atrás, desde sus actual posición… ¡no ha podido llegar!...Gol de Shooker en el 47. Gol de Australia. Y el árbitro pita el final.
- Derrota completa de los nuestros. Australia 3- Japón 1.
Abajo en el campo, los jugadores se saludaron mientras la grada agradecía a Australia su victoria.
- ¡Mierda!- Wakabayashi le dio un puñetazo a su asiento y de muy mal humor se largó de allí.
Entre tanto, los jugadores que se retiraban cabizbajos al túnel de vestuarios, no parecían creerse del todo la derrota.
Un rato después en los vestuarios, todos hablaban.
- ¡Joder!- iba diciendo Soda- ¡Va a oírme Igawa cuando lo vea!
- Esto no es solo culpa de él- apuntó Matsuyama.
- ¡¿Y de quien si no?!- replicó el 7 de muy malas pulgas- ¡Nos dejó vendidos! No sé qué cojones le habrá dicho Mcbetch… pero es que me importa una mierda… Y lo digo yo, si ¡yo! Que era el primero en pelearme, pero joder… esto era importante.
- Es verdad, íbamos ganando, y estábamos jugando bien.
- De todos modos, no podemos venirnos abajo, porque seamos solo 10… Esto son solo excusas.
- ¿Cómo que excusas? ¡Oye Urabe! Que tú no has estado precisamente hoy muy fino en defensa.
- ¡Ya vale!- exclamó Matsuyama en voz alta- Hemos perdido, y no hay vuelta atrás. Cuanto antes lo asumamos mejor. Nadie tiene la culpa.
- Estamos casi fuera de las olimpiadas- dijo un jugador, golpeando su taquilla.
Justo en ese momento Kira entró en los vestuarios, y lo escuchó. Muy serio dijo:
- Mientras haya vida, hay esperanzas. Si alguien no cree en la clasificación, ya puede largarse por esa puerta y no volver. ¿Queda claro?
- SI.
- Lo siento- se disculpó el jugador- Ha sido algo momentáneo.
- Entiendo que estéis todos desilusionados- Ha sido un duro golpe, pero aún tenemos posibilidades de clasificar. La junta ya me ha llamado de urgencia. Mañana me reuniré con ellos, y luego os comunicaré lo que me hayan dicho.
Los jugadores asintieron.
- Ahora volvamos todos al hotel. He adelantado el avión, y saldremos en unas horas.
Notas:
¡Que ganas tenia de escribir este capítulo! ¡De los pocos partidos que se pierden en capitán Tsubasa, así que se le puede sacar mucho!
Por cierto, no se que palabras serían las de Macbeth a Igawa, pero eso de insultar a una persona fallecido me parece intolerable, lo que no significa que me parezca bien la violencia. Pero, y sin que sirva de precedente, aquí entiendo a Igawa.
Espero que os haya gustado.
Un saludo y gracias por leer y comentar.
