¿Luego que siguió?
Bien, los siguientes días y semanas no fueron muy fáciles para mí. Todavía me llovían casos de homicidios cual resolver pero ya no tanto como antes.
Ya nada era igual.
Mis amigos más cercanos al igual que los de Kuroba sabían sobre mi relación con él. Y aprovechaban para avergonzarme con eso. Pero nunca estuvieron en desacuerdo con aquello.
Él creía que era muy tímido. Y más en público. Siempre indiferente con él. Actuando un poco extraño o pensativo. Rechazando sus abrazos y besos. Rara vez nos tomábamos de la mano.
Lo sé . Cruel de mi parte tratarlo así. Él ya notaba que sólo me interesaba o emocionaba cuando le pregunta sobre sus cosas personales. En especifico sobre Kaito Kid. Por que él hacia todas esas cosas.
Y al final descubrí la verdad. Sólo quería vengarse de una organización que asesino a su padre quien antes, fue Kid también. Que está buscando la Pandora. Que sólo se reflejaría su resplandor a la luz de la luna. Comprendí entonces muchas cosas. Que de verdad no eran tan malo como pensé. Pero aún así, es un criminal.
Tal vez sólo debía persuadirlo que dejé mínimo de hacer eso, por que no dudaré en denunciarlo con la autoridades.
Solía mayormente enfadarme con él cuando andaba de coqueto o acariciándome en especial en público. Veía que se ponía triste o decepcionado cuando yo no me ponía celoso cuando él coqueteaba con otras chicas (Cosa que rara vez hacia, ya no como antes y aparte lo hacía a propósito para ver si ganaba mi atención) o no valoraba sus esfuerzos como él esperaba.
Era muy detallista y romántico. No lo niego. Pero yo sólo le era muy frío. Pero aún así él me aguantaba.
Sólo le dedicaba sonrisas forzadas. Y abrazos sin sentimientos. Por suerte él no me ha obligado a nada o me pegaba. Por desgracia todavía seguía enganchado conmigo.
Si antes andaba muy pegado a mí, siendo pareja era todavía más. Siempre detrás mío. Queriendo saber demás. Se había vuelto extrañamente posesivo. Y sino estábamos cerca por alguna asunto él envíaba a sus palomas para vigilar me (aunque no siempre) Prácticamente tenía los ojos puesto encima mío a cualquier lado.
Podía a llegar a ser fastidioso. Pero aún así no le decía nada. Sólo que su... obsesión conmigo es de temer.
También teníamos citas...
Últimamente incómodas para mí pero, alguna de ellas no eran tan malas. Mayormente íbamos al cine donde siempre quedábamos en silencio. Eso me agradaba.
Recuerdo el primer san Valentin de ambos.
Siempre resibiamos chocolates. Yo los negaba sólo por que no me apetecían. Y él por que estaba ya en una relación conmigo.
Sabía que Kuroba tenía la intención de darme unos chocolates o bombones pero no lo hizo cuando comenté que no me gustaban las cosas dulces o empalagosas. Me había insistido en tener una muy romántica cita de pareja a lo cual yo negué incómodo. Su rostro se decepcionó. Él esperaba por lo menos algún detalle romántico de mi parte. Ya que aunque no me había dado chocolate como es costumbre si me dio los típicos globos con frases románticas, cartas y no sé como lo hizo pero lo hizo, un dirigible en el cielo que anunciaba un cartel con la siguiente oración:
"¡Te amo Kudo Shinichi!"
Ése día mis amigos me molestaban (más de lo usal) y algunos compañeros o maestros que no sabían que mantenía una relación con el adolescente me preguntaba de quien se trataba y yo solo les ignoraba. Uno de los días más tediosos y vergonzosos que he vivido.
Aunque suponía que el detalle ha pesar de ser un tanto exagerado para mi gusto, fue lindo. Lástima que no sabía valorar ése tipo de cosas.
Durante todo el día hasta las seis de la tarde (nos quedamos mucho tiempo en la escuela para un proyecto grupal) Kaito actuaba un poco extraño. Al principio lo había ignorado hasta que mi amiga Ran me murmuró en el oído sobre lo que pasaba realmente.
Kaito esperaba algo departe mío.
Y yo no sabia que darle. Aunque Ran me dio un útil consejo que al final acabe aceptando o sino ella me seguiría molestando.
Íbamos a irnos ya a nuestras casas, y como siempre Kuroba me acompañaría a casa pero esa vez le pedí que de adelantará, que tenía algo que hacer.
Dos horas después había llegado por fin a mi casa, el lugar donde fui estaba más lleno de lo que pensé.
Kaito se encontraba viendo el televisor y al notar mi presencia sólo me miró con curiosidad. Y después le entregue una caja donde contenía chocolates con licor y un sabor a fresa esquisito. Su mirada alegre me había sorprendido. No pensaba que se iba a poner así por tan sólo un detalle como ése.
No sólo fue San Valentin, también fue otros días en que decidí no ser tan frío con él. Como mi cumpleaños.
De hecho ése mismo día se me había olvidado por completo pero él mismo me lo recordó y celebramos. Me hizo un espectáculo de magia sólo para mí.
Me sentí especial por unos momentos. Por primera vez mi cumpleaños fue tan especial.
Aunque todavía andaba pensativo. En que hacer con lo de la identidad de Kaito Kid. Las oportunidades sobre avisarle a la policía han sido muchas, y simplemente no lo hago. No sé si por miedo o traición. Por que estaría traicionandolo a pesar de que de verdad yo no lo amó. No lo amo como él a mí.
Y eso me duele de cierto modo. Por decepcionar lo al final. Engañarlo de alguna manera por que nunca correspondi esos sinceros y lindos sentimientos. Por ser tan... ¿cobarde?
En nuestro medio año como pareja, ( todavía me parecía increíble que hayamos durado tanto tiempo como tal, para mí una relación llena de engaños y mentiras, sin una pizca de amor de verdad por parte mía) él me regaló una clase de "diario" por así decirlo. Yo apenas y recordaba nuestro "aniversario". Recuerdo que le había regalado una cadena de plata con un dije de corazón que al abrirlo se podría guardar dos fotos pequeñas en ellas. Ése mismo día él quizo que fuéramos con un fotógrafo para que nos tomará dichas fotos y yo aunque me negué en un principio después de que me hartara por tanto que me insistía acabe aceptando.
En una sólo era yo. En esa ocasión me había vestido de la manera mas cómoda que me apetecía. Aunque según sus palabras me veía muy "lindo". Y en la segunda foto sólo éramos nosotros dos.
Luego de algunas pocas semanas siguió su cumpleaños. Si de por si olvidaba mi propio cumpleaños no se sorprendan tener el mismo resultado con Kuroba. Aunque de nuevo gracias mi amiga Ran (que se enteró por Aoko) fue que supe sobre su cumpleaños. Y realmente no sabía que darle.
Suponía que Kaito ya creía sobre por qué era tan distante con él. Quizás temía que en cualquier momento podía llamar a la policía. Y sin embargo él seguía confiando en mí, se mantenía a mi lado.
Le hice un pastel, bueno en realidad lo compre soy pésimo en la cocina. Y él sólo me pidió por ser su cumpleaños que me quedara a dormir con él. Desde la tarde me pasaba el tiempo junto a él. Y supuse que estaría bien. Después de todo es su cumpleaños.
Pero luego sucedió el accidente del pescado.
No se por que pero nuestros compañeros querían celebrar igual su cumpleaños días después en la escuela y aunque no fue a propósito, en vez de confeti lanzaron pescado. Recuerdo que en ése instante me enoje.
Ellos no quisieron hacerle sucumbir. Incluso después de que él se arodillara y cubrió sus ojos con sus manos, temblando de miedo ellos no sabían el por que. Habían pensado que estaba triste por que no le gusto la fiesta en la escuela o se acordó de algo muy grave, nunca que la razón fueron los pescados. Al menos fue después de clases.
Todos salieron para darle espacio incluso la profesora. Yo me quedé y entre los pescados que reinaban el suelo a su alrededor, me acerqué compasivo.
— "Kaito... N-No temas... Todo estará bien. Te ayudare a salir de aquí. ¿si? "— le sonreí lo más amable posible. Él sólo asintió sin mirarme. Me acerque a su cuerpo, lo rodee con fuerza para transmitir calidez a su duro y frío cuerpo.
Si lo abrazaba no sólo era para apoyarlo en ése momento. También para disculparme de alguna forma el engaño que lo hago.
Escuché unos leves sollozos. El aborrece los peces. Su fobia a ellos es demasiada.
Y aún así se dejó guiar para que lo sacará de ahí. Sosteniendome con fuerza.
— "Sólo debes mirarme a mí. ¿sí? No tengas miedo Kaito. No te abandonaré. " — le dije para que entrará en más confianza y avanzará a la salida.
Son muy raras veces que le decía por su nombre. Y esas veces sólo cuando éramos nosotros dos. Ningún otro amigo ha escuchado que le diga así.
Eso hacía él. Mirarme. Ignorado con terror los pescados tirados en el suelo y el feo olor que emanaban.
— "Te quiero Shinichi, gracias por protegerme." — me dijo mientras me daba un fugaz beso en mis labios una vez libre de la situación.
Me quedé sorprendido. Pero no le reprendi nada. Aunque para mi desgracia algunos compañeros lo habían visto y me enoje por unos momentos. Por que me avergonzaba que supieran que tengo alguna relación con él fuera de amigos.
Muy cruel ¿no? Pero esos son mis pensamientos. Kuroba no merecía a alguien como yo. Pensaba que él merecía algo mucho mejor y para ser feliz. Es mi culpa. Sólo me pedía no abandonarlo a pesar de que no seamos la pareja perfecta.
Nada va a cambiar.
¿Cierto?
Sólo me siento como la persona mas culpable del mundo. Pero no era mi culpa que Kaito se haya enamorado de mí. Yo no tengo la culpa que Kuroba haya elegido ser Kaito Kid para vengarse de su padre. Yo no tengo las culpa de...
Ser así.
A veces me duele mentirle y aun así lo hago.
De verdad. Lo siento Kaito. Esperaba que cuando se enterarás supiera perdonarme. Por que algún día vamos a terminar. ¿Verdad?
Que estúpido fui al creer eso.
Fin de la diecinovena parte.
