SESIÓN DE TERAPIA TRES

—No te fuiste durante nuestra última sesión. Creo que estás dando grandes pasos, y gracias de nuevo por volver. Sé que has estado faltando a las otras citas, pero siento que tengo que recordarte que tanto tus padres como la escuela están de acuerdo que necesitas estas sesiones. Han pasado unos meses desde que tu hermana murió. Estaba esperando que pudieses hablarme de ella.

Un fuerte silencio.

—No.

Ella suspiró.

—No conozco a tu hermana. No puedo comprender cómo es perder a una hermana gemela o ser la que la encuentre. Por favor, Isabella. Realmente me gustaría saber más acerca de tu hermana. Háblame de ella.

Otro fuerte silencio.

—Se llamaba Irina, y me dejó.