Terminábamos la cena en el más absoluto de los silencios cuando alguien llamó a la puerta, había planeado hablar con Rick después de la cena pero cuando la puerta sonó parte de mis planes se vinieron abajo.
-Rick se levantó y abrió.-qué haces aquí?.- preguntó cerrando un poco la puerta.- creí haberte dicho que no volvieras.-la persona en la puerta hablaba con él pero no podíamos escuchar lo que decía.- no me importa, acaso no viste lo que provocaste?
-Rick.-me acerqué un poco.
-no pasa nada.- dijo levantando la mano y haciendo que me detuviera a mitad del camino.
-quien es?.- pregunté mirándole.
-meredith.-dijo sin mirarme.- ya basta, que demonios quieres?.- tomó la mano de la mujer cuando esta quiso abrir la puerta.
-te dije que solo quiero ver a mi hija.- meredith me miró entonces, todo era tan ridículo, ella lo sabía y sin embargo insistía en hacer un escándalo.
-llamare a la policía si no te vas.-dije muy segura y sacando mi teléfono del bolsillo.
-no puedes, es mi hija.
-si y renunciaste a ella, ahora podemos hacer esto bien o pasarás la noche en una celda, decide.
-me miró indecisa mientras yo sostenía el teléfono en mi mano.- no puedes.-dijo con la voz temblorosa.
-lo haré si es necesario, ya fue suficiente.-mi dedo marcó los números, puse el teléfono en mi oreja y esperé la respuesta, ella me miraba incrédula, Rick no sabía que hacer, la operadora contestó entonces, mencioné mi nombre y mi número de placa, luego expliqué la situación, miré entonces a Alexis que permanecía en su silla mirando lo que hacía.
-espera.-dijo meredith asustada.-basta, solo quería ver a Alexis, es todo.
La miré entonces, sus ojos llorosos y su nariz enrojecida, me disculpe con la operadora diciéndole llamaría después si tenía algún problema, guardé el teléfono y esperé la respuesta de Rick que nos miraba.
-espera un momento.-Rick cerró la puerta y caminó hacia Alexis que no se había movido de su sitio, se inclinó frente a ella y luego la tomó en sus brazos, caminó con ella hasta la oficina y permaneció unos minutos dentro antes de permitirle a meredith entrar.
Ambos nos quedamos parados fuera, en la sala, donde nos miramos y estuvimos en silencio, los minutos avanzaban lentamente, demasiado para mi gusto, di un par de vueltas hasta que Rick me detuvo, tomó mi mano y me llevó al sillón, donde nos sentamos.
-debes descansar.-dijo en voz baja, sentado del otro lado del sillón sin mirarme.
-Rick, yo… lamento haberlo dicho.
-esta bien Kate, tienes razón eres adulta, eres detective, sabes lo que haces.- él evitaba mirarme.
-no…
-ya no quiero hablar de esto.
-Rick, no hagamos esto, fue un error de mi parte, y no, no es verdad, me sentí agobiada con todos queriendo cuidarme de pronto… aprendí a estar sola, a resolverlo todo yo sola, cuando mi padre murió, mi madre se fue con él de alguna manera, supe entonces lo que era estar sola, aprendí a no depender de nadie más, mi relación con Will era así, éramos independientes, cada quien hacía lo suyo y si algún día lo queríamos estábamos juntos y eso era todo, cuando pasaba el momento volvíamos a lo mismo, no lo supe hasta ahora, no sabía cuanto necesitaba sentir que alguien me protegía hasta que llegaste tu y lamento tanto si hice y dije algo que no debía, es solo que me sentí agobiada por un momento, no quiero sentir que pierdo el control, pero tampoco quiero seguir sola, todo este tiempo con ustedes, tu, Alexis, tu madre, han sido complicados a veces y no por que sean malos sino por que olvidé lo que era tener una familia, olvidé como compartir con alguien más .
-lo estabas haciendo bien.
-lo sé, lo sé y en verdad lo lamento, fue muy estúpido de mi parte no hablar contigo antes, no sabía que estar embarazada iba cambiar las cosas y luego está esto.
-si las cambia y las hace mejores, déjame estar contigo, déjame demostrarte que no es malo dejar que otro se preocupe por ti.
Rick se acercó a mi y besó mis labios con suavidad, sonrió tímidamente y tomó mi mano, no hizo más movimientos, fui yo quien se acercó más a él, pasé su brazo sobre mis hombros y apoyé la cabeza en su pecho.
-de verdad te amo, solo necesito terminar de acostumbrarme a esto.
Rick suspiró, depositó un beso en mi cabeza y luego me rodeó con su brazo libre, no dijo nada más, nos quedamos asi unos minutos mas hasta que la puerta se abrió, Alexis salió primero, se acercó a mi y me abrazó, meredith nos miró unos segundos, luego Rick se levantó y la acompañó hasta la puerta, los vi hablar antes de que ella se fuera.
Tomé la mano de Alexis, la llevé a su habitación, después de eso la cena quedó olvidada en la mesa, Alexis se sentó en la cama, me miró mientras le ayudaba a ponerse la pijama.
-Kate… mami.
-qué pasa?.- dije con calma mientras acomodaba su ropa en el cajón.
-mi mamá dijo que puedo llamarte mamá a ti también.
-bueno, esa es tu elección.
- mamá dijo que me quiere pero que no vendría en un buen tiempo, dijo que no debía pensar que era por mi que lo hacía, dijo que debía irse y pensar en algunas cosas antes de volver, también dijo que no fue su intención asustarme.
-entiendo, tu mamá quiere lo mejor para ti, todas las mamás quieren lo mejor para sus hijos, tu mami es igual.
-ella dijo que no era mi culpa lo que pasó.
-de que hablas?
-de lo que pasó contigo.
-Alexis, cariño, nada de lo que pasó fue por ti, tu mamá pasó por un momento difícil y perdió la noción de las cosas, solo se equivocó en lo que dijo, y lo del hospital, bueno ese pudo ser un accidente, los embarazos suelen ser extraños, toda clase de situaciones suceden, cosas que ni siquiera yo entiendo, pero nada tuvo que ver contigo… es por eso que actuabas así?, que no querías hablar conmigo?
-si.
-oh pequeña, debiste decírmelo antes, no es bueno guardarnos nada.
-pero tu y papá discutieron.
-y de nuevo no fue por ti, yo dije algo que no debía y tu papá se enfadó conmigo.
-no te vayas.- dijo abrazándome.
-no voy a ir a ningún lugar, a la cama quizá.
-mi mamá decía eso cuando se divorciaron, dijo que no se iría, que lo arreglarían y luego ella se fue.
-esta vez no será igual, lo prometo, ha sido todo un malentendido.
-estas segura?
-muy segura, ahora ve a la cama, mañana hablaremos de esto con calma.
-estarás aquí?
-estaré aquí.- bese su frente y acaricie su mejilla
Caminé de vuelta a la habitación, Rick estaba sentado en la cama, miraba al suelo.
-estas bien?.- pregunté indecisa de querer saber la respuesta.
-solo pensaba, meredith dijo que se iría un tiempo que necesitaba aclarar sus ideas.
-me lo ha dicho Alexis.
-estoy cansado Kate.-se recostó en la cama con las manos cubriendo su cara.
No sabía que decir, no sabía que hacer, me senté a su lado y suspiré, acaricie su pierna.
-me siento un tanto perdido, no sé que hacer.
-todo se resolverá.
-eso espero.
La mañana siguiente Rick preparó el desayuno para todos, Alexis se veía mejor que el día anterior, pasamos parte de la mañana leyendo o viendo televisión, al mediodía Rick salió, debía hacer un par de cosas, así que estuvimos juntas para pasar el rato, mi madre apareció después de las 3, tenía un día libre y había decidido pasar la tarde con nosotras, poco antes de que anocheciera Rick regresó y una media hora más tarde mi madre volvió a su casa.
El siguiente lunes volví al trabajo bajo la promesa de que no haría esfuerzos innecesarios, tendría que acostumbrarme a la idea de que no debía sobrepasarme.
Dos meses más pasaron, para entonces nos habíamos propuesto arreglar una habitación para él bebé, Rick había comprado algunos muebles, algo de ropa y unos juguetes, se le notaba bastante animado, no habíamos discutido después de aquella noche, no habíamos hablado al respecto por que realmente no había nada de que hablar.
El siguiente cumpleaños de Alexis se acercaba, pero ésta vez Alexis prefirió celebrarlo en familia, para entonces mi vientre se notaba más, incluso podía sentir el movimiento del bebé dentro.
Habíamos asistido también a la cita con el médico donde nos dirían si esperábamos un niño o una niña, Alexis estuvo presente y atenta en todo momento, por fin la esperada noticia se dejó escuchar, esperábamos un niño, un hermoso pequeño al cual aun no sabíamos que nombre poner.
Un mes después del cumpleaños de Alexis, nos casamos, no lo planeamos, no lo pensamos mucho tampoco, solo lo hicimos, en una pequeña ceremonia donde solo nuestros amigos y familia más cercana estuvieron, para entonces yo ya lucia un abultado vientre de 7 meses, habíamos decidido hacerlo antes de que el bebé naciera por que creímos que era lo mejor, recuerdo ver a Alexis usando un hermoso vestido verde claro, su cabello suelto y un ramo en sus manos que después me entregaría, todo fue perfecto, no necesitamos de nada más.
Dejé el trabajo una semana después de eso, había llegado el momento de quedarse en casa y esperar que se cumpliera el tiempo necesario para que el bebé naciera, además de que se me hacia cada vez mas difícil concentrarme en el trabajo.
Cada mañana Rick preparaba el desayuno, llevaba a Alexis al colegio y volvía para pasar un rato conmigo y luego se encerraba para escribir, no quería mostrarme su trabajo, decía que debía esperar que estaría listo para cuando el bebé estuviera listo para nacer.
Las cosas habían cambiado para mi, mi madre me visitaba un par de veces a la semana, había cumplido poco más de 6 meses sobria y eso fue motivo de celebración, una pequeña reunión en casa que fue bastante emotiva para ella y para mi, pues de nuevo era la mujer que había sido hace mucho tiempo.
Meredith no había vuelto, una o dos veces a la semana le llamaba a Alexis, hablaban por espacio de una hora y se despedía de ella prometiéndole que pronto iría a verla aunque ya sabíamos que eso no pasaría, nos habíamos enterado por amigos en común de Rick que meredith salía con un hombre y que planeaba casarse con él, no quisimos decirle a Alexis lo que sucedía al menos no hasta estar seguros de que lo que habíamos escuchado era verdad.
Fue una mañana al cumplir la semana 36 que noté algo raro, Rick aun no despertaba, miré el reloj, marcaba las 6, el sol empezaba a notarse, me levanté con una sensación extraña, me dirigí al baño, caminé un poco pero antes de llegar a la puerta sentí una punzada en el vientre, puse mi mano en la pared para sostenerme, un liquido caliente escurrió por mis piernas.
-Rick.- dije en voz baja al principio.-Rick.-levante la voz al ver que no se movía.-Richard.- grité cuando un fuerte dolor me obligó a inclinarme hacia adelante.
-qué?.- dijo confundido levantándose de inmediato, se detuvo un segundo y luego me miró.-ya viene!.- afirmó, se puso el pantalón y una camiseta, lo vi correr por la habitación dando vueltas, buscando cosas, salió de la misma manera y regresó después de avisar a su madre que se encontraba en la casa, tomó el bolso que había preparado con anterioridad y salió de la habitación corriendo.
Martha me vio entonces intentando caminar detrás de él, el pantalón de mi pijama estaba mojado y tenía que cambiarlo mientras Rick corría como loco ignorando lo que ocurría alrededor.
-de verdad te irías sin mi?.- pregunté una vez que logramos subir al auto y yo hacia un gesto de dolor.- como es eso posible, ya tienes una hija.- le recrimine.
-lo siento, lo siento, soy un estúpido, me pasó lo mismo la primera vez, estás bien, puedes llegar al hospital?
-espero que si.- dije apretando los dientes y el asiento intentando controlar el dolor que sentía.
-qué es eso?.- dijo.
-qué?
-maldita sea la calle está cerrada.-se bajó del auto y corrió hasta donde un policía sostenía una bandera roja, habló con el unos segundos y luego lo vi jalarse el cabello.
-qué ocurre?
-un accidente a unos 200 metros, debo dar la vuelta.-justo en ese momento un conductor que estaba demasiado cerca se estampó detrás de nosotros, Rick bajó de nuevo furioso.- qué demonios te pasa?.- le escuché gritar enojado, lo demás no lo escuché pero lo adivine debido al movimiento de sus manos y a la expresión de su rostro.
Mientras el dolor se hacía más intenso y Rick discutía una mujer con uniforme de policía se acercó y golpeó el cristal.
-señora está bien?
-no, mi bebé está por nacer.-dije antes de gritar debido a una contracción.
-demonios.- dijo la joven mujer, tomó el radio y habló con alguien pidiendo una ambulancia, me ayudó a recostarme en el asiento trasero mientras Rick seguía hablando con el oficial y el hombre con el que había chocado.-como te llamas?.- preguntó la mujer, poniendo una mantas detrás de mi cabeza.
-Katherine… Beckett.- dije con dificultad.
-Beckett?
-si.
-oh vaya, eres famosa, lo sabías?
-no.
-si, dicen que te hiciste detective muy joven, que te casaste con Richard castle y que sus libros están basados en ti.
-vaya.
-si vaya, es increíble conocerte así.
-crees que tarde la ambulancia?
-esperemos que no, no estoy preparada para recibir a un bebé en un auto.
-qué?.- dije horrorizada.
-lo siento, veré si uno de los paramédicos que atiende a los accidentados puede venir.
-no… te vayas.-dije cuando ella prácticamente se había retirado, apenas podía ver lo que sucedía con Rick y con la policía, no podía creer que esto estaba pasando justo ahora, tuve la necesidad de subir mis piernas al asiento, estaba increíblemente incómoda y me dolía todo, escuché pasos acercándose.
-es allí.-dijo la mujer que había estado conmigo antes.
-bien.-un hombre con una mascarilla se acercó.-hace cuanto que empezó con las contracciones?
-una o dos horas, no sé.
-que tan frecuentes son.
-10 o 15 minutos.
-bien voy a revisarte, si?.- asentí.-estas sola?
-no, su esposo la acompaña.- contestó la mujer por mi al ver mi gesto de dolor.
-ya veo, que sucedió?
-otro pequeño accidente.
-a esto le falta.-dijo el hombre después de tocarme con sus dedos.-tienes unos dos cms de dilatación, necesito que te relajes y respires.
-le miré con desaprobación era mi primera vez y él me pedía que me relajara cuando estábamos en medio de la calle, Rick peleaba con alguien y el dolor aumentaba cada vez, encima no era tiempo aún.- maldición.- dije en voz baja aunque ambos me miraron.
-veré si la ambulancia viene en camino.- el hombre se alejó de nosotros.
Rick entró al auto, se sentó sosteniendo mi cabeza y una de mis manos.
-qué pasa Rick?
-solo malas noticias.
-qué?
-el sujeto no quiere mover su auto dice que esperara a que venga el seguro, es increíble… como estás?
le miré furiosa entonces, solo tragó saliva y cerró la boca, no era así como se supone que sería, debería estar en el hospital, con mi médico y debería estar gritándole a Rick que todo era su culpa, en su lugar estaba en un auto, guardándome todo lo que pensaba por que estaba harta de todo.
No sabia cuanto tiempo había pasado hasta entonces, escuché un auto venir y estacionarse, traté de ver aunque sin éxito, era imposible, Rick miraba lo que sucedía, el paramédico regresó, no sabía que era lo que les estaba tomando tanto tiempo.
-el estúpido seguro, ahora vengo cariño, respira, respira.-Rick salió del auto de inmediato, yo quería matarlo.
-como está señora, la ambulancia está cerca , lamento la tardanza pero el accidente allí adelante nos tiene locos a todos, veamos.- de nuevo hizo una revisión.-lo esta haciendo muy bien, tranquila y…
-respire, lo sé, lo sé.-dije más que enfadada, acaso era yo la única que odiaba la palabra, todo el mundo la repetía como si fuese tan fácil.
- nos vamos.-dijo Rick cerrando la puerta del auto.
-qué pasó?.- pregunté.
-el hombre se va a mover, es increíble Kate, el estúpido seguro no ha resuelto nada, su auto no tiene nada solo quería dinero, es simplemente increíble.
Rick salió del lugar dando la vuelta en otra calle, escuché entonces una sirena.
-qué es eso?
-es el patrullero, nos abrirá camino, no te preocupes en unos 5 minutos estaremos en el hospital.
Por un momento me sentí aliviada pero mi alivio no duró mucho, fue como si el bebé hubiese escuchado pues casi al instante sentí presión en mi vientre, una nueva contracción aun más fuerte que las anteriores se dejó sentir, mis manos se aferraban al asiento, podría jurar que el bebé estaba naciendo justo en ese momento.
-Rick se detuvo entonces.-ya llegamos, ya llegamos.- abrió la puerta del auto, luego corrió a la entrada del hospital, un par de hombres vestidos de blanco salieron unos segundos después con un camilla, intentaron sacarme del auto pero yo no podía moverme jamás en mi vida había sentido algo como eso y era simplemente aterrador.
Las luces del pasillo me cegaban, la camilla rodaba a toda velocidad, pude ver a un médico acercarse a nosotros pero no entendía nada de lo que decía, lo único que sabía era que me llevaban a toda velocidad por el pasillo, sin embargo no era para recibir al bebé, el médico había encontrado después de una revisión rápida que aun no era el momento y que debíamos esperar un poco más.
Maldecía internamente pensando que no volvería a hacerlo, no volvería a embarazarme, claro que en medio del dolor no lo piensas con claridad.
Un par de horas más tarde con la mano de Rick casi deshecha por fin escuché lo que había estado esperando, el médico se acercó para decirnos que el momento había llegado, Rick miró el reloj, habían pasado cerca de 7 horas desde que había comenzado a sentir el dolor, la enfermera decía que había sido rápido, pero yo no compartía su opinión pues esas eran las 7 horas más largas de mi vida y las de Rick que masajeaba su mano visiblemente adolorido.
Pero no todo sería tan rápido como lo habría creído, tendría que pasar otra hora intentando traer a este bebé al mundo, la idea de hacer una cesárea atravesó por la mente de todos los presentes, Rick me miraba preocupado, muy preocupado, sostenía mi mano, trataba de sonreír, un último intento lo decidió todo, unos 5 minutos después escuché el llanto de nuestro pequeño, me sentí en el cielo, lloraba con tal fuerza que podía escucharlo con claridad incluso cuando se lo llevaron para revisar que todo estuviese en orden, la siguiente vez, que lo escuché, Rick lo sostenía en sus brazos, estaba envuelto en una sabana blanca, su cara estaba roja debido al llanto y su cabello húmedo se pegaba a su frente, era perfecto, más que perfecto y era nuestro.
Pude ver a Rick secando las lágrimas que había derramado después de verlo y acercármelo para poder besar su frente.
-es hermoso.
-lo es.
La enfermera se acercó entonces, lo llevaría con ella para una última revisión y lo devolvería a la habitación en un rato más.
-mi madre vendrá pronto, traerá a Alexis.-dijo Rick mientras me abrazaba en espera de ver a nuestro pequeño.
-mi madre?
-le he llamado pero no contestó, le dejé un mensaje con los datos para que pudiese venir mas tarde, debe estar trabajando.
-supongo.
Unos 5 minutos después apareció la enfermera, llevaba al bebé en una cuna que empujaba con delicadeza, nuestros ojos rápido se posaron en él, dormía, estaba envuelto en la sábana.
-y ya saben que nombre?.- preguntó la mujer cuando lo sacó y lo puso en mis brazos.
-aun estamos pensando.
-bien, no tarden mucho.
-no.- dijimos ambos.
Alexis y Martha aparecieron unos 30 minutos más tarde, llevaban un ramo de flores y un globo, Alexis miraba embelesada al bebé pero no se atrevía a acercarse, me miraba y sonreía, sin embargo parecía tener cierto temor de tocarlo, se quedaron con nosotros hasta que mi madre apareció, me abrazó y luego beso mis mejillas, tomó al bebé entre sus brazos.
-es hermoso.- dijo mirándome.
-lo es.
-tienes un hermanito.-dijo mirando a Alexis, quien sonrió y luego me miró.
Al día siguiente salimos, llegamos poco antes del medio día, los siguientes días fueron bastante intensos, dormir poco era algo usual, tuvimos que acostumbrarnos a una nueva dinámica en casa, nos turnábamos para atender al bebé y para hacer las tareas con Alexis o para ir y venir con ella al colegio, pero todo iba bien, muy bien a pesar de que al principio no fue bueno para mi, estaba demasiado preocupada por no cometer algún error que no pude dormir algunos días.
Rick me ayudó a comprender que estaba bien que a veces no supiera que hacer y también que estaba bien pedir ayuda.
Un par de meses después volví al trabajo, tuve algunos problemas para separarme de mis hijos, Alexis se había acostumbrado a tenerme en casa, incluso Rick me miró con tristeza cuando le dije que quería volver al trabajo pero había tomado una decisión y creí que era el momento correcto lo que no sabía era que me dolería tanto al principio tener que dejarlos en casa.
-ey Beckett.-dijo Javier.-te ves triste.
-estoy tratando de acostumbrarme a todo de nuevo.
-los extrañas mucho.- afirmo.
-si, no creí que pasaría y ahora siento que algo me falta.
-bueno, eso pasará, ya lo verás.
-eso espero.
Mi primer semana de vuelta en el trabajo fue un tanto difícil, perdí un poco de practica, además de que estaba un poco fuera de ritmo, perseguir sujetos por la calle me costaba un poco.
El viernes al volver a casa me esperaba una sorpresa, las luces estaban apagadas pero pude escuchar los murmullos de Rick y de Alexis tratando de hacer los últimos arreglos, cuando encendí la luz pude ver un cartel colgando del techo, había flores sobre la mesa y una tarjeta que supe que habían pintado con sus manos no solo por como se veía, sino por que aun tenían rastros de pintura en la cara y en la ropa.
-qué es esto?.-pregunte cuando Rick se acercó para besarme.
-sorpresa mamá.- dijo Alexis unos segundos después .
-con esto queremos decirte que estamos muy orgullosos de ti, todos y que sabemos que has hecho un enorme sacrificio, también queremos que te relajes, sabemos que has tenido una semana difícil.
- papá cocinó.- dijo Alexis interrumpiendo el discurso de Rick.
-en verdad?
-si.
-no lo esperaba, en verdad me han sorprendido.
-la abuela va a venir más tarde, pasaremos la noche con ella.
-pasaremos, quien?
-los niños irán a casa de tu madre después de cenar.- me miró sonriente y susurró en mi oído.- tengo una sorpresa más.
No dije nada más, sabía de que hablaba y me encantaba la idea de tener una noche para nosotros, algo que no sucedía desde hacia un buen tiempo.
La cena estuvo deliciosa, Alexis no paraba de hablar de lo que habían hecho en mi ausencia y una hora más tarde mi madre apareció para llevarlos con ella, les di un beso a ambos antes de verlos irse y después de preguntarle a mi madre si estarían bien, en repetidas ocasiones.
-relájate.-dijo ella llevando un bolso en su hombro, al bebé en sus brazos y Alexis caminando delante de ella.
-Rick cerró la puerta.- ven, tengo algo para ti.- tomó mi mano y me llevó hasta la habitación donde un paquete se encontraba sobre la cama, cuidadosamente envuelto y sobre el una rosa blanca, era la copia del libro que por diversas razones había demorado en publicar, no era una sorpresa, sin embargo la dedicatoria que Rick escribió fue algo que me conmovió, lo besé lentamente.- quiero que te relajes.-dijo quitando lentamente mi ropa, acariciando cada parte de mi cuerpo que quedaba descubierta.
Tomó mi mano una vez más para llevarme con él hasta la tina donde había pétalos de flores de distintos colores, un aroma suave que despedían las velas colocadas alrededor, me ayudó a entrar al agua tibia.
-no vendrás?.- pregunté al verme sola.
-Rick sonrió y besó mi mano.-disfruta este momento es para ti.
-quiero disfrutarlo contigo, ven aquí.-lo sujete por la camisa y lo atraje hasta tocar sus labios con los míos mientras mis manos abrían los botones y tocaban su torso desnudo.
-siendo así, no puedo negarme.- suspiró cuando mi mano se aventuró dentro de su ropa interior para sentir su excitación.
-continuo besándome una vez dentro.-te amo.- susurre en su oído cuando sus labios se posaron en mi cuello mordiéndolo.
-te amo. - respondió para luego besar mis labios.
El momento fue muy tierno, muy romántico pero no fue hasta que salimos y nos dirigimos a la cama que hicimos el amor, Rick me tomó en sus brazos haciéndome reír mientras decía que se había quedado con las ganas de hacerlo el día de nuestra boda, me depositó en la cama con suavidad, sujetó mis manos con firmeza mientras sus labios recorrían mi cuerpo desnudo, se tomó todo el tiempo del mundo para decirme entre besos cuanto me amaba y lo mucho que deseaba pasar el resto de su vida a mi lado.
-me miró intrigado cuando un par de lágrimas recorrieron mis mejillas.- estás bien?, te hice daño?, dije al….-puse mi dedo en su boca para callarlo.
-te amo Richard castle, eres el amor de mi vida y si, estoy bien, es solo que me siento tan feliz, yo también quiero pasar el resto de mi vida a tu lado… siempre creí que habernos conocido había sido un accidente pero ahora entiendo que no fue así, tu y nuestros hijos son lo mejor que me pudo pasar.
Rick sonrió, su mirada era intensa, sus sentimientos profundos, comprendí entonces que había estado tan equivocada al principio, Rick había estado tan comprometido desde el principio en esta relación y yo me negaba a creerlo, creí en lo que mis ojos veían pero no en lo que mi corazón sentía, ahora, algún tiempo después terminé de comprender que la vida me dio una segunda oportunidad para amar y para ser amada no solo por Rick, sino también por Alexis cada vez que de su boca salía la palabra mamá para llamarme a mi, ahora somos uno más, aun no sé si mi vida está completa aunque si creo que está muy cerca de estarlo.
gracias por haber llegado al final conmigo, espero que les haya gustado, nos leemos en la siguiente historia, gracias a quien se ha tomado un tiempo para escribir sus comentarios a quienes nunca fallan ya saben de quien hablo los quiero, cuídense
