Reviews:
Di Em: La pareja de Issei, bueno, saldrá en este capítulo. Te digo que mejores tú ortografía, enserio. Espero te guste el capitulo.
Un solo review… primera vez que pasa en esta historia, vaya. Bueno espero les guste este cap que de momento se hizo muy largo.
Capitulo-20: El mayor reto del grupo Gremory.
Una joven miraba al cielo nocturno desde el barcón de su apartamento. Vestía ropas para dormir y se sentaba en la baranda de piedra que a sostenía, tenía la rodilla flexionada y en ella apoyaba su mano. Misma mano en la que sostenía un teléfono con el cual esperaba un mensaje desde dos noches atrás. Tarde, pero contaba con que llegase esta vez.
Estaba preocupada y en necesidad de consejo. Tenía varias cosas en que pensar a lo largo de esa semana. Además de eso no había sabido nada de su hermana desde hace varios años. Otra cosa era su compañero, no habían sabido nada de él desde que decidiera marcharse.
El sonido del teléfono llego a la vez que una brisa removía sus cabellos blancos. Vio la pantalla alegrándose de solo ver dos letras en el nombre del remitente.
Ella no perdió tiempo en leerlo:
[Ex]
[Lamento la demora, no tenia recepción en los últimos días. Gracias por mantenerme al tanto de las cosas. Pero ¿qué sucedió con Kiba?]
La chica no tardo en comunicarle lo que había pasado con las exorcistas y, con cierta reserva, también le hiso saber de la historia de Kiba y su pasado con las espadas sagradas, en particular la Excalibur. El siguiente mensaje de Ex no se tardo en llegar.
[Ex:… El asunto es complicado. Me gustaría estar cerca para ayudarte. Entiendo el dilema en el que estas, por una parte quieres ayudar a tú amigo, por la otra o quieres desobedecer a Rias.]
[Koneko: ¿Qué podría hacer?]
[Ex: "Quienes rompen las reglas son escoria. Pero quienes no ayudan a sus compañeros son peor que la escoria." Te aconsejo, aunque posiblemente te metas en problemas, que apoyes a tú compañero en todo lo que puedas. Kiba puede ser muy fuerte, pero con su pensamiento nublado por el rencor solo cometerá errores.]
[Koneko: ¿Cómo lo hago?]
Esta ve el mensaje se tarde un poco más en llegar.
[Ex: Has un trato con las exorcistas…]
Al día siguiente:
— ¿Por qué tengo que hacer esto yo también? Ni siquiera es mi compañero.
Saji Genshirou, estudiante de segundo año en la academia Kuoh y secretario del consejo estudiantil de la misma academia, peón de cuatro piezas perteneciente a la nobleza de Sona Sitri. Joven rubio no muy atractivo y de físico regular como demonio recién reencarnado y aun más recientemente presentado a la nobleza de Rias.
En este momento se quejaba por el hecho de que lo habían inmiscuido en un asunto del cual no quería saber nada pero supo sin querer. Por accidente escucho la conversación entre Asia y Koneko en donde esta última le decía a la otra que no llegaría a casa temprano porque iba a ayudar a Kiba, la rubia se mostro sorprendida por la decisión pero conforme con la misma.
Seria Koneko quien se daría cuenta de la excursión de Saji para con sus asuntos. Entonces no lo dejaría marchar por riesgo a que le informara a Sona.
La joven de cabello blanco le contesto con una mirada que lo callo a reproches.
—Ni siquiera sabemos en donde se encuentran esas exorcistas. ¿Acaso crees que las encontraremos de casualidad?
Sí, Ex le había dado un plan para ayudar a Kiba, aunque ella no estaba del todo convencida con el de hacer un trato con exorcistas.
Como si la vida le hiciera una broma a las palabras del rubio, ambas exorcistas estaban pidiendo limosnas cuando se las encontraron en la calle.
—Déjame ver si entendí —hablo la de cabello azul—; ustedes quieren hacer un trato con nosotras donde nos ayudan a encontrar y recuperar las Excaliburs a cambio de que aceptemos a destruir una.
Sí, básicamente ese era el precio a pagar para este contrato. Irina se negó rotundamente. Pero Xenovia lo pensó detalladamente, si era cierto que Kokabiel estaba detrás de todo eso significaba que ellas solas no tenían oportunidad de sobrevivir.
—Aceptamos—dijo por fin dejando que la castaña la mirada incrédula. Irina iba a discutir pero ella se adelanto—. Solo piénsalo un momento Irina. No tenemos idea de en donde podrían estar y los sacerdotes que fueron mandados con nosotras fueron liquidados. Si ellos no fueron capases de sobrevivir ¿Qué te hace pensar que nosotras podríamos hacerlo?
—Tenemos la ayuda de Dios…
Los demonios presentes soltaron una queja ante el nombrado e Irina se disculpo.
—Yo estoy dispuesta a morir por el señor.
—A diferencia de ti. Yo no quiero morir aun. Solo piensa que si sigues viviendo puedes seguir sirviéndole a nuestro señor.
La discusión no se alargo más y ambas aceptaron el trato.
Kiba también lo había aceptado. Siempre y cuando tuviese su oportunidad de venganza. Pero aun se comportaba extraño.
El plan siguiente lo habían trazado pensando en los acontecimientos recientes. Sacerdotes muertos significaba que eran blancos específicos, por lo cual escogieron dividirse en dos grupos. Las exorcistas irán por un lugar y ellos tres irían por otro siendo el cebo con sus trajes de sacerdotes.
Ya era de noche para ese entonces y aun no habían encontrado nada. Pero las posibilidades aumentaban a esas horas que no había tanta gente en las calles. No sería más acertado el pensamiento pues a solo unas horas de haber oscurecido ya estaban enfrente de lo que buscaban.
—Vaya, vaya, más sacerdotes de mierda… ¿oh, qué veo? Si no son sacerdotes.
De una capilla cerca de la antigua iglesia hiso su aparición un hombre que pensaron no volver a ver. Su cabello gris ceniza y mirada demente eran las mismas pero su apariencia demacrada y piel pálida lo diferenciaban de antes. Tenía los ojos rodeados de círculos violáceos resaltantes más por su piel pálida y unos puntos en lo que antes era un agujero en su frente.
—Freed Zelzan—comento Kiba recordándolo de un pasado encuentro.
— ¡El mismo! ¿De dónde me conoces sacerdote-kun?
En ese momento las túnicas volaron descubriendo a los demonios ante el exorcista.
—Oh, se trata de los demonios de mierda. En buen momento aparecen, ya me estaba aburriendo de cazar sacerdotes. Niño bonito, veamos que es más fuerte: Tú espada demoniaca o me Excalibur, jajajajaja, tú recompensa será la muerte.
De sus ropas, Freed saco una espada brillante de color dorado que irradiaba una energía sagrada tremenda.
Kiba gruño creando dos espadas demoniacas en sus manos antes de lanzarse al ataque contra el exorcista. Pero Freed lo esquivo con facilidad moviéndose a una velocidad igualable a la de Kiba.
—"¿Cómo puede moverse tan rápido como Kiba-senpai?" —pensó Koneko.
Kiba lo perseguía intercambiando cortes que no llegaban a alcanzarlo. Freed reía de forma odiosa.
—Excalibur [Speedy] es sensacional. Me permite moverme tan rápido como un demonio.
Freed se detuvo y lanzo un corte que partió las espadas de Kiba. Este a penas lo evito por muy poco. Kiba creó otra espada antes de arrojar su contra ataque. Pero Freed volvió a huir.
Koneko miraba la pelea sin poder hacer nada más. No podía alcanzarlos a esa velocidad.
—Si tan solo se quedara quieto…
— ¿Solo necesitan que no se mueva? —repitió Saji sintiéndose útil. Koneko asintió y el rubio sonrió—. Entonces déjenmelo a mí.
[Adsorcion Line]
En la mano de Saji apareció una especie de lagarto negro con detalles morados. El rubio disparo una especie de cuerda de energía que atrapo la pierna del Freed evitando que el peli-gris se moviera.
— ¡Que rayos! ¿Quítenme esta mierda?
El exorcista se enojo e intento cortar la cuerda con la espada. Pero esta no se cortaba en ninguna parte frustrándolo más.
En ese momento llegaban Xenovia e Irina dejando a Freed en una mayor desventaja que antes.
—Freed ¿Por qué no te has desecho de esos demonios aun?
Todos voltearon a ver a un anciano salir de la capilla, era obeso y tenía el pelo gris por las canas.
—Viejo Balper, no puedo cortar esta cosa—gruño Freed con molestia.
El viejo se ajusto los lentes. Xenovia, Irina y en especial Kiba reconocieron al anciano como el responsable del proyecto espada sagrada. El rubio afilo la mirada con odio.
—Tú tienes la legendaria espada Excalibur. Se supone que esa cosa no debería ser un problema, solo concéntrate en el control de tú espada.
Freed cerró los ojos un momento y la espada brillo intensamente. El exorcista abrió los ojos haciendo un corte que pico la cuerda que lo retenía.
— ¡JAJAJAJAJAJAHAHAH, mi Excalibur es asombrosa!
Kiba y Xenovia se lanzaron contra Balper. Pero sus ataques fueron bloqueados por la Excalibur de Freed.
—Sera para la próxima, demonio-kun.
Con un empujón al frente el exorcista alejo a los jóvenes para dejar caer una bomba de flash que segó a todos durante un momento en el que escapaban. Pero Irina, Xenovia y Kiba salieron detrás de ellos a toda velocidad. Koneko y Saji iban a hacer lo mismo cuando escucharon las voces de sus respectivas amas.
Saji palidecía al ver la cara de estricta de Sona. Había actuado sin permiso de su ama, y ahora le tocaba pagar las consecuencias.
En otro lugar del mundo
Issei, Vali y Akame aparecían desde una brecha dimensional. El lugar en el que habían aparecido era un bosque en alguna parte. El sol indicaba que eran últimas horas de la mañana para ser mediodía. Issei se seco el sudor de la frente dejándose caer sentado en una roca.
—Viajar entre dimensiones es muy complicado —comento Issei soltando un suspiro.
— ¿Dónde estamos? —alcanzo a preguntar Akame.
Issei lo pensó un momento antes de contestarle con un poco de duda.
—Creo que por alguna parte de Australia. No sé decirlo con precisión.
—Crear una brecha dimensional para ir de un mundo a otro es una tarea demasiado complicada, requiere una enorme concentración y consume mucha energía. Issei puede hacerlo, pero no puede llegar a un lugar específico en un salto tan distante.
La explicación de Vali iba dirigida a la pregunta que Akame no alcanzo a formular, pero que de seguro haría. Habiendo explicado eso, el peli-plata procedió a crear un círculo mágico que los llevase al lugar deseado.
—Piensa en el lugar que quieras ir cuando estés dentro del círculo—dijo Vali aconsejando a la morena.
Akame volteo a ver a su amo. No espero el abrazo que la rodeo al momento de voltear para ver al pelirrojo, el cuerpo de su amo estaba en forma y era cálido, le agrado el tacto.
En ese brazo se hacía evidente la diferencia de tamaño entre ambos siendo la estatura de él superior a la de ella.
La chica supero la impresión inicial y correspondió el abrazo con una sonrisa.
—Espero verte pronto, hermosa. —dijo Issei mirándola a los ojos, mismos que reflejaban los suyos con un aire distintivo.
—No mueras—le espeto ella.
—No lo hare.
La chica asintió con una diminuta, casi tímida, sonrisa. Se alejaron y viéndose a los ojos ella desapareció siendo transportada por el círculo mágico.
—Ahora nos toca a nosotros. Supongo que iremos a Grigori.
Issei asintió estando de acuerdo con su hermano. Tenían más de un asunto que tratar en la base del ángel caído. Particularmente él tenía que tratar un asunto con Azazel.
…
Leone observo el brillo en la sala un segundo antes de desaparecer. Se asomo para darle la bienvenida a su compañera de ojos rojos.
— ¿Cómo te fue? —pregunto la rubio con los brazos cruzados por debajo de los senos.
Akame la miro con una expresión explicita y una sonrisa. Esa no era la pregunta que esperaba.
—Como siempre, sus tareas son muy complicadas —contesto a la pregunta.
Pero Leone esperaba a que siguiera hablando, no lo hizo. Akame se daba el gusto de esperar a que ella preguntara.
— ¿Tengo que hacerlo?
Akame asintió con una sonrisa divertida. Leone suspiro encogiéndose de hombros por tener que admitirlo.
— ¿Cómo está Issei? —estaba ansiosa por la respuesta.
Hacía tres años que no lo veía pero su atracción seguía igual sino es que más fuerte que al primer momento. Pero Akame sonrió con misterio antes de salir de la sala caminando.
— ¡Vamos, Akame, cuéntame!
En Grigori – Más tarde ese día.
El pelirrojo estaba en el laboratorio de Grigori, Azazel estaba con él al igual que Vali. El pelirrojo tenia la mano izquierda metida dentro de una maquina y el peli-plata en cambio estaba siendo analizado en una especie de capsula de cristal trasparente, unas maquinas recorrían su cuerpo emanando algo parecido a un láser de color blanco.
— ¿Cómo fue que paso esto? —pregunto Azazel, vestía una bata científica y miraba una pantalla en su mano.
La pregunta del caído era generada por la Boosted Gear. Ese el principal asunto a tratar con Azazel. Cuando Issei invoco el guantelete el caído se sorprendió al ver los dos agujeros enormes que este presentaba.
Vali solo estaba recibiendo un tratamiento para curar sus heridas que aun no terminaban de sanar.
—Buena pregunta. Pero pienso responderla.
Azazel miro a Issei de forma fría.
— ¿Tú me dirás como terminaste así? —pregunto el caído, esta vez al peli-plata.
—Una dura pelea contra un oponente demasiado poderoso—fue lo que contesto y Azazel sabía que no le diría más.
Azazel siguió con el análisis de la Boosted Gear. Era extraño que hubiese sido dañada y aun rondaba el misterio de lo que la hiciera quedar en ese estado.
Vali también tenía sus propios misterios. No en sus heridas sino en su irregular flujo de magia. Pero por fortuna este se estaba normalizando con buen ritmo, en una hora Vali estaría de vuelta a su 100%.
—Supongo que no habrán vuelto a pelear entre ustedes ¿verdad?
Ninguno dijo nada y Azazel tuvo que suspirar, no le sacaría información a ninguno de los dos aunque lo intentara mil años. Sin esperanza de revelar algo, solo siguió con su análisis durante unos minutos más que bastaron para que Vali también terminara.
—Tienes suerte de que los Sacre Gear se regeneren y se reparen solos. De no ser así dudo de que puedas volver a usar tú Boosted Gear.
—Entonces no tengo de que preocuparme. Pero ¿Cuándo podre volver a usarla? —dijo Issei frotando su muñeca.
—No lo sé —Issei arqueo una ceja, Azazel carraspeo—. Quiero decir, que no se con exactitud cuánto tiempo puede tardarse en repararse. Nunca había visto algo igual en un Sacre Gear del tipo Longinus. Podrían ser semanas o incluso meses. Hasta entonces, no recomiendo que la actives.
—Entonces eso sería todo—concluyo Issei levantándose al igual que su hermano.
Pero Azazel lo detuvo un momento más. El caído tardo un rato buscando lo que necesitaba, al fin saco un pequeño objeto de metal con apariencia brillante. Se lo entrego a Issei y este pudo detallarlo mejor.
Se trataba de un medallón de la mitad del tamaño de su mano, tenía un símbolo grabado en el metal y una cadena que lo sujetaba.
— ¿Para qué se supone que es esto? —pregunto Issei viendo el medallón.
—Digamos que es una armadura mágica, no es tan poderosa como la del Balance Breaker pero te servirá mientras la Boosted Gear se restaura.
—Entonces es otro Sacre Gear artificial.
El caído se encogió de hombros. Issei guardo en medallón en su bolcillo antes de retirarse.
—Al menos un gracias me hubiera dado.
En Kuoh
Los tres espadachines habían seguido al exorcista hasta las colinas que miraban a la ciudad, casi lo perdían a lo largo de ese trayecto tan largo. Pero cansado de correr, Freed se detuvo y dio la vuelta. Sostenía sus dos espadas listas para el combate. Balper estaba detrás de él a una buena distancia.
Los tres espadachines estaban listos para hacerle frente sin problemas. Pero el problema vino a continuación.
—Esto es todo lo que mando la iglesia, solo dos portadoras de Excalibur de poco monta. Decepcionante.
La sonrisa y la confianza de Freed y Balper se justifico cuando los tres jóvenes miraron al cielo para toparse con un sujeto sentado en un trono flotante, tenía el cabello negro largo y ojos rojos. La decepción marcaba sus facciones.
—Kokabiel…—atino Xenovia.
El Cadre creó una lanza de luz y la arroja contra ellos de forma simple.
— ¡Huyan!
La lanza impacto generando una explosión que levanto la tierra del suelo junto a una cortina de humo.
—Pasemos al siguiente paso del plan—hablo Kokabiel y sus lacayos asintieron.
En Grigori
Issei entraba al laboratorio por segunda vez en ese día. Azazel se encontraba sentado en una mesa junto a una botella de Jack Daniel's.
— ¿Me mandaste a llamar? —pregunto Issei al caído.
Azazel lo invito a sentarse y tomar un trago. Pero Issei declino con un gesto de la mano y permaneció de pie.
—Directo al grano ¿eh? —el pelirrojo permaneció callado—. Bueno, tampoco te llame solo para compartir un trago. Aunque no estaría demás tomar uno.
—No quiero—insistió Issei aun de pie.
—Bueno, bueno, si no te importa, quisiera que fueras al inframundo en busca de esto.
El pelirrojo tomo la foto que Azazel le entregaba. No se trataba de otra cosa que de un extraño aparato. Tal vez se trataba de otro Sacre Gear, sí, eso ere muy posible. Issei guardo la foto con un suspiro.
— ¿Por qué no mandas a alguien más? —pregunto como queriendo librarse de una tarea.
—No quisiera que alguien más lo viera o supiera de su existencia. Y tengo pensado mandar a Vali en otra misión, eso deja mis opciones muy limitadas.
—Entiendo. ¿Para cuándo lo necesitas?
—Si vas esta noche podrías volver para mañana.
—Entonces tomare el tren de esta noche. Con permiso.
Issei se marcho dejando a Azazel en el laboratorio. El caído agito el hielo con el líquido en su vaso, tomo un trago. Pasaron algunos minutos en los que Issei permaneció concentrado en su bebida.
Desde el fondo del laboratorio aparecía Vali, su expresión era seria pero relajada.
—Si tus sospechas son correctas entonces Issei estará muy enojado cuando vuelva—hablo Vali de brazos cruzados.
Azazel volvió a tomar de su vaso. Había llamado primero a Vali para asignarle una tarea que Issei no tenía que saber.
El asunto que trataban era sobre Kokabiel y sus acciones en Kuoh. Si el presentimiento de Azazel era correcto y Kokabiel planeaba inicial otra guerra era obvio que Rias sería su medio para un fin.
—Si Kokabiel lastimara a alguno de los miembros del grupo de la hermana de Issei. No dudo que este vaya con toda intensión de matarlo. Por eso es mejor mantenerlo alejado de Kuoh.
Azazel no quería que Kokabiel, su antiguo amigo y camarada, muriera por querer hacer una estupidez. No dudaba que si Kokabiel e Issei se enfrentaban con intensiones de matar al otro, alguno saldría muerto. Y Azazel no quería que ninguno muriera.
—Confió en que si Kokabiel intenta algo tú serás capaz de detenerlo.
Azazel confiaba en Vali tanto como confiaba en Issei. Pero desconocía el límite de las habilidades de ambos.
—Haces esto por tú estima hacia Kokabiel ¿verdad? Por eso engañaste a Issei para mandarlo al inframundo.
Azazel tomo otro trago.
—Es mejor engañar a Issei para evitan la posibilidad de un enfrentamiento mortal.
—Entiendo. —Vali comenzó a caminar fuera del laboratorio—. "Pero esa decisión pone en riesgo varias vidas, incluso la de Rias."
Azazel había hecho uso de la confianza que Issei depositaba en él para engañarlo. Vali entendía sus motivos pero no las justificaba.
El pelirrojo se preparaba para el viaje, no se tardaría mucho por lo que solo decidió cambiarse de ropa luego de bañarse. Vestía una camiseta con cuello en V color negra, un pantalón jean azul oscuro con un cinturón negro de hebilla, de calzado opto por unas botas de cuero negras y con espuelas de plata templada, eran cómodos y le gustaban como se les veían.
Miro los anteojos un segundo antes de decidirse a no llevarlos. No le serian necesarios puesto que iría a los territorios de Grigori en el inframundo.
No obstante los gantes de pelea que había ganado si decidió llevarlos en su dimensión de bolcillo en donde ya tenía guardadas varias cosas.
Tomo su chaqueta de cuero escarlata antes de salir de su habitación. Esa prenda casi se confundía con su pelo pero le daba un aspecto que no le quedaba nada mal.
Ahora se encaminaba a la estación del tren a medida que el cielo se oscurecía en el atardecer.
En Kuoh
Rias y su grupo aparecían en aquel lugar donde se había sentido tan opresión de poder. Mismo en el que antes se veía la cortina de humo. No había pasado mucho antes de que Sona le hubiera avisado acerca de este hecho. Parte del grupo Sitri ya se encontraba allí.
— ¿Qué sucedió? —pregunto Rias.
—No lo sabemos.
Pero otra voz se unió a las de ellas.
—Nos reunimos por primera vez, herederas Gremory y Sitri—ambas voltearon a ver a un hombre vestido de traje con varios detalles, era Kokabiel—. Heredera Gremory, su cabello rojo me recuerda al de su hermano, me da asco, tanto que me provoca vomitar.
Rias dio el paso al frente.
—Encantada de conocerte ángel caído Kokabiel. Mi nombre es Rias Gremory. También voy a aclararte algo, nosotros y el clan Gremory somos los más cercanos al Maou, pero también los más alejados de él. Si estás aquí para hablar de política conmigo entonces pierdes tu tiempo.
Kokabiel sostenía a alguien, misma persona que les arrojo a ellos.
—Este es un regalo.
Tsubaki la tomo antes de que llegara al suelo, se trataba de Irina, estaba muy herida y con el cuerpo cubierto de sangre y respiraba con dificultad. ¿Qué había pasado?
Rias se preocupo al verla en ese estado. Pero se contuvo de correr a auxiliarla.
—Ella vino a mi base, así que le di una bienvenida. Lamentablemente no pude atrapar a los otros dos.
— ¡Asia, cura a Irina!
La rubia acato la orden de su ama y corrió hasta la mencionada, coloco sus manos en el cuerpo de Irina y una luz verde la cubrió.
Kokabiel continúo hablando sin importarle lo que hacían.
—Yo no haría algo estúpido como hablar con un Maou. Bueno, si violo y mato a su hermanita pequeña, entonces la ira de Sirzechs se centrara en mí. Eso sería malo.
Rias y Sona miraron a Kokabiel con odio en sus miradas.
—Así que… ¿Cuál es el motivo para ponerte en contacto conmigo? —hablo Rias destilando ira.
Kokabiel sonrió y contesto con felicidad.
—Voy a arrasar esta ciudad empezando por tu base, la academia Kuoh. Luego Sirzechs también aparecerá ¿verdad?
Una gota de sudor bajo por las mejillas de Sona y de Rias, podían sentir el poder de Kokabiel en ese momento y no tenían punto de comparación.
—Si haces algo como eso una nueva guerra entre Dios, los demonios y los Ángeles caídos será inevitable. ¿Lo sabes?
Kokabiel rio.
—Eso es precisamente lo que estoy deseando. Pensé que Michael iba a comenzar una guerra si robaba las Excaliburs… pero solo envió exorcistas de segunda y dos portadoras de Excalibur. Es muy aburrido, estoy muy aburrido de verdad. Es por eso que voy a arrasar la base de la hermana de Sirzechs. Parece divertido ¿Vedad?
Rias chasqueo la lengua, ella al igual que Sona se encontraba furiosa.
— ¿¡Iniciaras una guerra!?
Estaban furiosas. Pero Kokabiel solamente reía.
—"Sí. ¡Así es! ¡Yo estaba aburrido después de la guerra entre las tres partes! Azazel y Shemhasai no están tan entusiasmados con la próxima guerra. Después, comenzó a recoger algunos aburridos Sacre Gear y comenzó a hacer algunas investigaciones raras. Algo inútil, que no va a ser de alguna utilidad para nosotros... Bueno, es una historia diferente si se trata de un "Sacre Gear" como el que tienen esos mocosos que acogió... Pero no es algo que se puede encontrar tan fácilmente.
Miro a todos los allí presente trasmitiéndoles una enorme opresión tan solo con la mirada. A la vez dijo con una potente voz.
— ¿Son ustedes portadores de Sacre Gear también? Por lo menos yo no estoy interesado. Pero eso atraería a Azazel, su colección es una locura. De cualquier manera voy a comenzar una batalla con las espadas sagradas, Rias Gremory. ¡Para inicial una guerra! Una escuela donde asisten las hermanitas de Sirzechs y de Leviatán, disfrutare del caos. Es también el lugar indicado para liberar el verdadero poder de las Excaliburs. Un campo de batalla perfecto.
Freed que se encontraba con Kokabiel también rio.
— ¿No es mi jefe el mejor? Su locura es suprema por eso yo también estoy ansioso aunque me traten así.
Freed saco una Excalibur en cada mano, tenía otras dos en las caderas también contando también la que antes tenía Irina.
—La de la derecha es Excalibur [Speedy], la de la izquierda es Excalibur [Nightmare], la que tengo en mi cadera es Excalibur [Transparecy] y también recibí la Excalibur [Mimic] que le pertenecía a esa chica. También quiero la Excalibur [Destruction] que la otra chica tiene. ¡Ya, so la primera persona en tener tantas Excaliburs! El viejo Balper también me dio un elemento que me permite controlar todas las Excaliburs. Ahora mismo ¡soy invencible, soy el más fuerte, HYAJAJAJAJAJAJAJ!
Freed se echo a reír como si le pareciera muy divertido todo eso. Era difícil saber quien estaba más loco, si el amo o el esclavo.
—El proyecto espada sagrada de Balper de que el plan se muestra aquí.
— ¿Qué piensas hacer con las Excaliburs? —pregunto Sona.
Pero Kokabiel la ignoro y uso sus diez alas para trasladar su cuerpo en la dirección de la academia Kuoh. Freed lanzo ese artículo que los segó un momento que bastó para que ambos se hubieran esfumado.
— ¡Vamos a la academia!
Todos tenían claro una cosa: una gran batalla contra un Cadre de Grigori estaba por comenzar.
Habían extendido una gran barreda a lo largo de la academia. Si algo pasara los daños no se extenderían más allá de la academia. Ambos grupos se encontraban reunidos en el parque que estaba frente a la academia, faltaba Kiba y a Irina la habían transportado a la casa de Sona, se había salvado gracias a Asia.
—Sinceramente, si Kokabiel fuera a luchar en serio, no solo la academia, sino toda la región seria destruida. Por si fuera poco, él ya está listo para hacerlo. Mis sirvientes liberaran sus poderes en los alrededores de la academia.
A pesar de verse tranquila, Sona estaba igual de nerviosa que todos los demás. No era para menos puesto que su oponente se trataba de un ángel caído que incluso era nombrado en la biblia.
Sona siguió hablando.
—Mis sirvientes y yo mantendremos la barrera. Quiero minimizar los daños tanto como sea posible… es difícil evitar que nuestra escuela sea dañada. Pero es inevitable ya que nuestro enemigo se está moviendo.
Sona de verdad amaba esa academia. Más que cualquier otra persona, y ella era la que más perdía por cada daño que esta sufriría. Miro en dirección a Kokabiel con ojos de odio.
—Gracias, Sona. Haremos el resto a partir de ahora.
—Rias, nuestro enemigo es un monstruo con fuerza superior a la nuestra, aun no es tarde, debemos buscar a tú hermano…
Rias miro a Sona.
—Tú tampoco llamaras a tú hermana ¿verdad?
—Mi hermana… Rias, tu hermano te ama, Sirzechs-sama definitivamente nos ayudara si tu se…
—Ya le he informado a Sirzechs-sama —Akeno dijo esto mientras Rias y Sona hablaban.
— ¡Akeno! —Rias la critico pero Akeno tenía una expresión de enojo.
—Rias, yo se que tú no quieres causarles problemas a tú Onii-sama por esto que sucedió en tu territorio, en tú base. Pero es una historia diferente si el líder del enemigo aparece. Se trata de un poder que no podemos igualar. Vamos a pedir la ayuda de un Maou.
Akeno hablaba en serio para tratarla por su nombre. Rias parecía querer decirle algo, pero respiro hondo antes de asentir. Akeno volvió a sonreír como habitualmente lo hacía.
—Gracias por entender. Sona-sama, los refuerzos de Lucifer-sama estarán aquí en una hora.
—Una hora, tenemos que resistir ese tiempo. En ese caso, nosotros como el consejo estudiantil nos comprometemos con mantener la barreda en nombre del clan Sitri.
Rias parecía que había tomado su decisión, y se expreso después de la decisión de Sona.
—Así que una hora. Ahora mis lindos siervos, vamos a atacar, vamos a entrar a la barreda y llamaremos la atención de Kokabiel. Aunque esta sea una batalla de vida o muerte, yo no los perdonare si mueren. Vamos a sobrevivir y continuar asistiendo a la escuela.
— ¡Sí! —respondieron todos energéticamente.
Se dejaba caer pesadamente en el asiento del tren, dejo su teléfono en la mesa para que no le molestara en el bolcillo y se relajo en el espaldar del asiento. Miro por la ventana para luego cerrar los ojos.
Faltarían unos minutos para que el tren partiera al inframundo en un viaje de una hora.
Hora que aprovecharía para descarar y relajarse de todo lo que anteriormente ha pasado. Y es que la última semana había sido todo un trotamundos moviéndose de un lugar a otro enajenándose en batallas que nada tenían que ver con él.
Ahora Issei podía olvidarse de todo eso y relajarse un poco.
Al llegar a la escena los demonios pudieron ver un círculo mágico en el centro del campo de la academia en el que se encontraban cuatro espadas que liberaban luces por sus extremos mientras flotaban en el centro del círculo. El anciano Balper también estaba dentro de un círculo mágico.
— ¿Qué es eso? —hablo Asia con duda.
El anciano sonrió divertido, como si lo que hacía le diese mucha diversión.
—Voy a combinar las cuatro Excaliburs en una.
Lo dijo como si le fuera divertido.
—Balper, ¿Cuánto tiempo tardara combinar las Excaliburs?
¡!
Los jóvenes levantaron la vista para fijar al Cadre Kokabiel con la luna como un telón de fondo. Los miraba desde arriba sentado en un trono flotante, sus piernas cruzadas en señal de confianza.
—Ni siquiera tomara 5 minutos Kokabiel-sama—le respondió Balper concentrado en su tarea.
—Está bien. Te lo dejo a ti. —Kokabiel quito los ojos de Balper y los poso sobre Rias—. ¿Es Sirzechs el que vendrá o será Serafall?
Rias se paró de frente.
—En lugar de mi Onii-sama, hemos venido nosotros…
¡ZAS! ¡BOOOONNNNNGGGG!
Kokabiel pareció decepcionado por la respuesta, nada le impidió crear una lanza de luz que corto el aire hasta llegar al gimnasio, y borrarlo en un cráter.
—Aburrido. Pero supongo que serán ustedes quienes ahora me entretendrán.
Donde antes hubiera un gimnasio ahora se formaba un pilar de luz, una lanza de luz, y era enorme. En comparación con las de los caídos que enfrentaron antes, la de Kokabiel era mucho mayor. Era semejante a comparar un mondadientes con un bate de beisbol.
¡!
Tuvieron que tragar pesado. Ese era el poder de un ángel caído que incluso era mencionado en la biblia. Esto iba mucho más allá de ellos. Y la pregunta que todos se hicieron…
—"¿Podemos vencerlo? ¿Podremos ganar?"
—"Si el llegase a ponerse serio… No. Incluso si eso pasara, nosotros somos el clan Gremory. Y tenemos que ganar, al menos tenemos que retenerlo por una hora antes de que llegue Onii-sama" —pensó Rias sin dejarse mermar por el miedo.
—Ahora van a tener que pelear con mi mascota traída del infierno.
Kokabiel chasqueo sus dedos, Entonces, desde la oscuridad se oyó un estruendo por todo el suelo que se acercaba a ellos. Eran ocho, o tal vez, diez metros de altura. Tenía un gran cuerpo, con cuatro patas demasiado gruesas, sus garras daban amenazas a solo vista y sus ojos rojos brillaban en la oscuridad. En su boca tenía un colmillo junto a otro en su boca, no era fácil una ya que tenía tres y cada una liberaba un vapor blanco al respirar. Esa cosa se parecía a un perro… pero era enorme y poseía tres cabezas.
¡GOOOOOOAAARRRR!
Grito tan fuerte que pareció que el piso tembló. Las tres cabezas aullaron como una.
— ¡Cerberus!
Rias lo dijo con disgusto.
— ¿Cerberus?
—Es una bestia legendaria que tiene el titulo de Guardián del Infierno. Vive en la entrada del infierno, no en el infierno. Pero el haberlo traído al mundo humano…
— ¿Es malo? —volvió a preguntar Asia.
— ¡Tenemos que derrotarlo, vamos a derrotarlo! —Exclamo Rias con decisión—. ¡Akeno!
Rias saco sus alas fuera de su espalda y voló al cielo junto con Akeno.
¡!
El Cerberus salto después de hacer un gruñido. Una de las cabezas miro a Rias antes de escupirle fuego. Pero fue ingenuo a palabras de Akeno. La morena se puso delante y congelo el fuego que iba contra Rias.
La pelirroja salto desde atrás de Akeno y con ambas manos lanzo una esfera de negro poder demoniaco, el poder de la destrucción capaz de destruir todo lo que toca.
La otra cabeza del Cerberus escupió otra bola de fuego que choco contra el poder de Rias, pero solo lo retraso dejando que el poder de Rias lo empujase. Otra cabeza escupió otra esfera de fuego que se unió a la primera volviéndose más grande y deteniendo más el poder de Rias.
—Dejaste una apertura.
¡BANG!
Koneko había saltado y propinado un poderoso golpe en el Cerberus.
Akeno siguió señalando con sus dedos hacia arriba. Cuando lo hizo creo u rayo en el cielo, entones señalo con sus dedos al Cerberus.
¡FLASH!
Con ese rápido sonido el Cerberus fue cubierto por el rayo. La enorme bola de fuego fue consumida por el poder de Rias que siguió su camino hasta asestarle al Cerberus… pero la bestia no fue destruida y solo recibió daño en un lado del cuerpo. Cayo al suelo dejando que su herida manchara el mismo con su sangre, también salía humo de esa herida. Pero el brillo en sus ojos no había desapareció y no tardo el levantarse.
Se escucho otro peligroso aullido. Koneko se volteo para ver.
— ¿Otro más?
Otro Cerberus había salido, y aunque parecía una broma, el perro soltó un aullido y se lanzo contra Asia. Koneko estaba muy lejos para intentar ayudarla. Pero entonces algo paso.
¡SLASH!
Una de las cabezas del Cerberus fue cortada de una tajo limpio. ¿Kiba? No. La persona que había apareció tenía una enorme espada con mango de hacha, era Xenovia. La cabeza del Cerberus que Xenovia corto s convirtió en polvo.
—Yo he venido a apoyarlos.
Después de decir eso la chica camino hasta el Cerberus. La bestia aullaba con dolor luego de haber perdido una de sus cabezas.
¡ZAS!
El torso del Cerberus fue partido en dos luego de recibir un corte fatal de aquella espada. Del cuerpo del Cerberus comenzó a salir humo mientras se evaporaba, era el efecto de la espada sagrada.
—Con un solo corte de una espada sagrada, puedes dar un serio daño a las criaturas. —con esas palabras la chica clavo profundamente la espada en el torso del animal, quitándole la vida.
El cuerpo del Cerberus se convirtió en polvo antes de desaparecer.
— ¡Akeno!
La morena asintió antes de señalar al cielo con los dedos.
— ¡Resuena, trueno!
Akeno bajo sus dedos y los apunto contra el Cerberus. La bestia intento escapar como si predijera la tormenta que se avecinaba.
Pero innumerables espadas salieron desde el suelo apuñalando al Cerberus.
—Yo no te dejare escapar.
Kiba había hecho aparición con su espada naciente.
¡FLASH!
El rayo cayó sobre Cerberus luego de quedar inmóvil por las espadas demoniacas. Esta vez el ataque de Akeno había sido mayor y más poderoso y el aullido del Cerberus solo era igualado por el sonido producido por el rayo. La vida abandono el cuerpo del Cerberus y al retirarse las espadas este cayó al suelo sin derramar sangre. Los rayos manifestados a través de las espadas habían sido suficientes para eliminarlo.
Rias disparo una enorme esfera de poder demoniaco contra Kokabiel. Era grande e iba directo contra el Cadre.
Pero Kokabiel solo levanto su mano deteniendo el poder de la destrucción de Rias. No había hecho ningún esfuerzo para hacerlo.
Kokabiel levanto su mano y el poder que Rias había lanzado se fue en dirección al cielo hasta desaparecer. Kokabiel se miro la mano que botaba una nimiedad de humo, sonrió.
—Se nota que has mejorado mucho, heredera Gremory. Pero sigues sin ser una rival, kukuku.
Kokabiel se rio de eso.
— ¡Esta completo!
La voz de Balper hizo que todos le mirasen. Entonces las cuatro Excaliburs que estaban en el círculo comenzaron a destellar una increíble cantidad de luz. Kokabiel le aplaudió.
—Las cuatro Excaliburs se convertirán en una sola.
Una luz divina comenzó z cubrir el campo de la academia. Los jóvenes se tuvieron que tapar los ojos por semejante luz. Las cuatro espadas estaban una encima de la otra, antes la Excalibur original se partió en la guerra y con sus pedazos se hicieron siete espadas sagradas, ahora cuatro de esas espadas se convertían en una sola.
Cuando la luz desapareció solo quedo una espada que emitía un aura azul y blanca.
—Debido a la luz creada por Excalibur las cuatro espadas se convirtieron en una. El hechizo también está completo por lo que esta ciudad se colapsara en 20 minutos. La única forma de detenerlo es derrotando a Kokabiel.
Balper dijo eso y el círculo mágico se esparció por toda la academia mientras brillaba y recolectaba poder. Eso iba a arrasar con toda la ciudad en menos de 20 minutos.
Tenía que ser mentira. Ellos no podrían esperar a que los refuerzos de Sirzechs llegaran. Para cuando ese momento llegara, esa ciudad ya no existiría.
— ¡Freed! —al llamado de Kokabiel el sacerdote hizo aparición desde la oscuridad.
— ¿Que pasa jefe?
—Usa la Excalibur que está en el círculo y elimina a los demonios. Este será tu entrenamiento final.
—Sí, sí. Caray, a mi jefe si le gusta mandar. ¡Pero estoy honrado de usar mi Excalibur-chan que ya es súper maravillosa! Ahora me limitare solo a rebanar algunos demonios.
Freed empuño la espada con una maniática sonrisa. Antes había dicho que el sería el único en poder manejarla.
—Caballero de Rias—hablo Xenovia dirigida a Kiba—. Si nosotros cooperamos juntos, entonces podremos destruir esa espada.
— ¿Te parece bien que lo hagamos?
La chica se echo a reír por las palabras del rubio.
—En el peor de los casos no será un problema si puedo recuperar el fragmento de la Excalibur que actúa como el núcleo de la misma. Desde que Freed la está manejando ya no es una espada santa, ahora es otra arma más. Eso cambia dependiendo de la persona que la usa… Por eso ahora es una espada hereje.
Alguien se río de la conversación de ellos. No fue otro que el anciano Balper Galilei. Kiba se puso de frente a él.
—Balper Galilei. Mi nombre es Kiba Yuto, y soy un sobreviviente del proyecto espada sagrada. No, yo fui asesinado por ti, para ser más preciso. Continúo con vida porque fui reencarnado como un demonio.
Kiba se lo decía calmado. Pero en sus ojos irradiaba el odio.
—Ya veo. Un sobreviviente de aquel proyecto. Esto es una desgracia. Para que se reunieran en un país lejano como este, me siento con suerte. Fufufu.
Su risa era repugnante, como si se burlara de ellos.
—Mira, me gustan las espadas sagradas—continuo Balper—. Me gustan tanto que las tenía en mis sueños. Posiblemente porque mi corazón estaba fascinado por la leyenda de Excalibur desde que era un niño. Por eso cuando me di cuenta de que no soy capaz de utilizar la Excalibur me deprimí mucho. Admiraba a aquellos que pueden utilizarla porque yo no podía. Ese sentimiento tan poderoso me hizo inicial un experimento para crear a usuarios que puedan utilizarlas. Entonces se completo. Gracias a ti y a los demás.
— ¿Se completo? Tú nos desechaste a todos luego de saber que era un fracaso—Kiba enarco una ceja con duda.
En las historias hasta ahora se sabe que el experimento fue un fracaso. Aun así, Balper lo negó con la cabeza.
—Me di cuenta de que eso no era un factor esencial para el uso de la espada sagrada. Así que use el valor numérico de los "elementos" para investigar su capacidad. La mayoría de los sujetos tenían los elementos, pero no el valor numérico necesario para usarlas. Entonces me pregunte ¿hay una manera de juntar todos los elementos?
—Ya veo. Ahora lo entiendo, lo que estaba dentro de la espada sagrada cuando recibió su bendición…
Xenovia pareció que conocía la verdad. Y por ello apretó los dientes con odio.
Balper sonrió ante la conclusión de Xenovia.
—Así es portadora de la espada sagrada. Tomamos todos los elementos celestiales y los cristalizamos. Igual a esta.
Balper saco un orbe de su túnica, era brillante e irradiaba algo como un aura sagrada.
—Con esto, mi investigación sobre las espadas sagradas mejoro hasta llegar al éxito. Aun así, esos tontos de la iglesia me desterraron por hereje y se llevaron mis archivos con mi investigación. Al mirarte a ti compruebo que el proyecto fue sucedido por alguien más. Ese Michael, me hizo ver como un criminal y este es el resultado. Bueno, ese ángel del que hablamos, aun si toma los elementos de los sujetos de prueba, no iría tan lejos como para matarlos, eso lo hace más humano que yo. Kukuku.
Balper reía con placer. Ahora todo quedaba claro. En la actualidad se requieren sacrificios para crear portadores de la espada sagrada. Kiba y Xenovia fueron víctimas de eso proyecto iniciado por Balper.
Kiba destellaba ira.
—Tú… ¿mataste a mis amigos solo para llevarte sus elementos para usar la espada sagrada?
—Eso es correcto. Esta esfera es de aquel entonces. He utilizado tres de ellas con Freed, sin embargo esta es la última.
— ¡Los otros que murieron antes que yo fue porque no pudieron usar el elemento! ¡Eso me hace alguien especial!
Las manos de Kiba temblaban por su odio y su ira.
—Balper Galilei… ¿Cuántas vidas has sacrificado por tu codicia y tus experimentos?
—Hm, si dices eso entonces puedo regalarte este objeto. Mi investigación ha llegado a la etapa en la que puedo producirlos en masa. Primero destruiré esta ciudad, luego recolectare todas las legendarias espadas que están repartidas por el mundo. Entonces creare portadores de espadas sagradas y comenzare una guerra contra Michael y el cielo. Les mostrare el resultado de mis investigaciones a los ángeles y a sus tontos seguidores que me han condenado.
Esa era la razón por la que Balper y Kokabiel se unieron, ambos poseían un profundo odio contra el cielo y ambos querían comenzar una guerra. Balper arrojo el orbe como si hubiera perdido todo el interés por él.
El cristal rodo por el suelo hasta parar a los pies de Kiba. Él se agacho y lo recogió, lo palmeo con tristeza, cariño y con amor.
—Todos…
Hubo una lágrima bajando por su mejilla. Su expresión se lleno de tristeza y rabia. Entonces sucedió. El cristal comenzó a emanar algunas luces. Las luces se extendieron y finalmente cubrieron el campo de la academia. Desde el suelo hubo unas luces que comenzaron a formar figuras, luego se amoldo en una forma adecuada. Tomaron la forma de personas, había niños y niñas que rodearon a Kiba.
—Los diversos poderes que están alrededor de este campo de batalla hicieron que los espíritus dentro del orbe aparecieran—comento Akeno dando explicación de lo que pasaba.
Kiba los miro con una expresión de cariño y tristeza.
— ¡Todos, yo…!
Esos eran los niños que fueron eliminados en el proyecto espada sagrada. Los compañeros y amigos de Kiba.
—Siempre he pensado… que si ¿estará bien que yo haya sido el único sobreviviente?... Siempre hubo otros que tenían más sueños que yo, otros que querían vivir más que yo. ¿Está bien que yo sea el único que pudiera vivir?
El espíritu de un niño sonrió como si quisiera decirle algo. Movió los labios sin que pareciera que su voz saliera.
[No te preocupes nunca más por nosotros. Por lo menos estas vivo]
Hubo una lágrima saliendo de sus ojos, porque parecía que sus pensamientos le habían llegado. Entonces todos los niños y niñas movieron sus labios en un mismo ritmo, como un mismo canto.
—El canto sagrado…—alcanzo a murmurar Asia.
Kiba se le unió mientras derramaba sus lágrimas con todas sus emociones en ellas. Mientras sufrían esos dolorosos experimentos, esto era lo único que les daba esperanzas, lo único que los ayudaba a mantenerse. Kiba y los niños sonreían con inocencia.
Sus cuerpos comenzaron a brillar en colores azul y blanco siendo Kiba el centro de todo.
[Nosotros no estamos solos]
[No tenemos el suficiente elemento para usar la espada sagrada. Pero…]
[Estarás bien si la usamos juntos]
Las voces ahora se podían oír. Se suponía que el canto sagrada en un principio hacia sufrir a los demonios. Pero en esta ocasión era diferente, como si hubieran omitido esa regla en este momento.
[Tienes que aceptar la espada sagrada]
[No tengas miedo]
[Incluso si Dios nos está mirando]
[Nuestros corazones estarán siempre…]
[UNIDOS]
Los espíritus subieron al cielo y se trasformaron en una gran luz que cayó sobre Kiba.
La luz que partió el abismo de la noche pareció que estaba bendiciendo a Kiba.
Pov Kiba
Yo sólo quería vivir. Yo escapé del laboratorio de investigación por mi propia cuenta y eso era lo único que pensaba mientras corría y vomitaba sangre. Salí del bosque y me encontré con una niña, un demonio de clase alta, mientras que la luz de mi vida desaparecía.
— ¿Qué es lo que deseas?
La chica de pelo rojo me sostuvo, cuando estaba al borde de la muerte, y me lo preguntó. Sólo dije una sola palabra, mientras que mi visión se nublaba. "Ayuda". Mi vida. Mis amigos. Mi futuro. Mis amigos. Mi poder. Mi talento. Mi...
Sólo deseaba tener todos esos pensamientos. Esas fueron mis últimas palabras como un ser humano.
—"Vivir como un demonio. Esa fue la voluntad de mi amo, y también mi deseo. Pensé que estaba bien. Pero... no podía olvidar mi odio hacia las Excaliburs y que quería vengar a mis compañeros... No, yo nunca lo olvidaría. Yo..."
Ahora tengo a mis compañeros. Koneko-chan… Asia… ellas me ayudaron aunque estaba impulsado por la venganza. Incluso Ex me ayudo. Pensaba en esto mientras buscaba las Excaliburs. Yo pensaba ¿Esto no es suficiente para mí? Que si los espíritus de mis compañeros deseaban su venganza, yo no podía olvidar su odio. Pero mis pensamientos fueron liberados.
[No te preocupes nunca más por nosotros. Por lo menos estas vivo]
¡Mis compañeros no querían que yo los vengara! ¡Nunca lo desearon!
—"Pero todavía no acabo esto."
Si no elimino el mal que está delante de mí. Entonces se repetirá lo mismo que nos paso a nosotros.
Pov normal
—Balper Galilei. Si no te mato, muchos sufrirán lo mismo que nosotros.
—Hm, desde hace mucho tiempo siempre se ha dicho que una investigación viene acompañada de muchos sacrificios. ¿No te has dado cuenta de eso?
Balper era sin duda un ser malvado.
—Senpai… por favor venza a Freed y destruya su espada.
Koneko le había dado ánimos, pero sobre la figura de la chica, fue como si hubiera alguien más. Una persona con antifaz que lo miraba con una sonrisa y los brazos cruzados… su maestro… su amigo. Esa figura abrió la boca rugiendo algo que solo él escucho.
— ¡Tú eres el caballero del clan Gremory así que lucha! ¡No pierdas tú espíritu ni tus sentimientos!
— ¡Yuto, hazlo! ¡Tú tienes que terminar con esto y superar la Excalibur! ¡Tú eres mi sirviente, el sirviente de Rias Gremory y no perderás contra una simple Excalibur!
—Kiba ¡Yo creo en ti!
— ¡Por favor, has todo lo que puedas!
Todos. Sus compañeros estaban con él, apoyándolo.
—JAJAJA, ¿tú estás llorando? Estabas cantando con esos fantasmitas tan alegremente. Eso me molesta. Realmente odio esa canción. No quiero oírla nunca más. Estoy verdaderamente alto. Yo mismo te cortare en pedazos con mi fabulosa Excalibur.
—"Freed Zelzan, los espíritus de mis amigos residen dentro de ti. ¡No puedo permitir que hagas malas acciones con ellos por más tiempo! Estas lagrimas que tengo son de determinación."
El pensamiento de Kiba era reflejado en sus ojos y en las lágrimas que de ellos caían.
— ¡Voy a ser la espada de Buchou (presidenta) y de mis camaradas! ¡Por favor, responde a mis sentimientos [Sword Birth]!
El Sacre Gear de Kiba se fusiono con el espíritu de sus amigos. Se alinearon en una sola figura. El poder demoniaco y el sagrado se combinaron. Entonces lo que apareció en su mano fue una sola espada.
[Balance Breaker – Espada del Traidor]
La espada que Kiba empuñaba era negra con un filo blanco e irradiaba tanta energía demoniaca como energía sagrada. Corrió contra Freed.
La velocidad de caballero de Kiba le daba ventaja, Freed intento verlo con sus ojos. Pero Kiba se movió fintando.
Aun así, Freed bloqueo su ataque. Pero increíblemente la espada de Kiba comenzó a borrar el aura de la Excalibur de Freed.
— ¿Esa espada sobrepasa al creador de espadas sagradas? —dijo Freed con voz de sorpresa.
—Si esa fuera la verdadera Excalibur yo tal vez no habría podido ganarle. Pero esa Excalibur no puede cortar los lazos de mis compañeros ni los míos.
Freed chasqueo la lengua. Dio un paso atrás después de que empujara a Kiba.
La espada de Freed pareció cobrar vida y comenzó a moverse. Fue contra Kiba a una inmensa velocidad. Era la habilidad de [Mimic]. Entonces la espada se dividió en dos y fue contra Kiba.
La velocidad tenía que pertenecerle a [Speedy] para ser tan rápido. Kiba fue atacado desde múltiples direcciones pero bloqueo todos los ataques con facilidad y maestría.
Freed apretó los dientes.
— ¡Como es que no puedo alcanzarte!
La intención de matar de Freed era fácil de leer a los ojos de Kiba, por eso le era tan fácil evitar sus ataques.
— ¡Entonces tendré que usar eso!
La espada desapareció al completo.
—"[Transparecy] hace invisible la hoja de la espada. Pero de nada sirve si Freed no cavia su intención de matar."
El pensamiento de Kiba era seguido por varios movimientos que este hizo en los que se visualizaban las chispas del choque de las espadas. Freed se frustro.
—Mantenlo allí.
Xenovia se metió en el combate. Sostenía su espada sagrada en sus manos y su mano derecha estaba en el aire.
Ella comenzó a recitar una especie de oración en la que nombraba a varias personas, tal vez santos. El espacio delante de ella se distorsiono y ella introdujo su mano en dicha distorsión. De esa brecha dimensional saco una enorme espada encadenada. Era sagrada y de color azul con un filo dorado.
—En nombre de los santos que residen dentro de esta hoja, te liberare ¡Durandal!
Las cadenas se rompieron y la enorme espada fue liberada y fue tomada desde la enorme empuñadura.
La espada Durandal era conocida por ser una igual de Excalibur. Pero su poder destructivo era enormemente mayor al de cualquier otra espada sagrada. Era un arma sagrada muy famosa y el doble de poderosa.
— ¿No era una usuaria de Excalibur? —dudo Balper.
Y no era solo Balper, incluso el mismo Kokabiel estaba asombrado.
—Incorrecto. Yo era originalmente la portadora de Durandal, también fui elegida por la Excalibur, eso es todo—hablo Xenovia caminando al frente con ambas espadas.
Xenovia hizo una postura junto con Durandal, dos espadas en combinado con Excalibur [Destruction].
La peli-azul demostraba ser poseedora de una enorme fuerza física para poder levantar dos espadas tan enormes.
—Absurdo. Según mi investigación no hemos llegado a la etapa en donde alguien pueda usar a Durandal.
—Correcto. Incluso en el vaticano no han hecho a un usuario que pueda usar a Durandal artificialmente.
— ¿Entonces, porque…?
—A diferencia de los usuarios de espada sagrada como Irina o Freed. Yo soy una usuaria nata.
Balper se quedo sin palabras. A diferencia de Kiba, Freed e Irina. Ella era una persona con la bendición de Dios por lo que podía usar las espadas sagradas.
—Durandal es una espada cuyos estragos van más allá de lo que la gente pueda imaginarlo. Corta todo lo que toca y la mayoría del tiempo no me escucha. Es por eso que la guardo en otra dimensión, de lo contrario sería peligrosa. Incluso yo, que soy su portadora, tengo dificultad con él.
Xenovia miro a Freed que había detenido su combate con Kiba.
—Ahora, Freed Zelzan, gracias a ti podemos tener una batalla decisiva entre Excalibur y Durandal. Por favor, usa a Excalibur al máximo.
La espada Durandal comenzó a liberar un aura sagrada mayor a la Excalibur de Freed.
—"Esta aura… ¡Esto tiene más poder que mi espada sacro-demoniaca!" —pensó Kiba con una gota de sudor frio bajando por su mejilla.
— ¡Maldita perra, yo no necesito nada de esto para derrotarte!
Freed cambio su intención de matar contra Xenovia. No se pudo ver, pero posiblemente uso su Excalibur invisible para atacarla.
¡GAAKIII!
Con un solo movimiento, las múltiples puntas de Excalibur que atacaron a Xenovia se hicieron pedazos. Dada a la presión hecha por Durandal, hizo un gran agujero en el campo de la academia.
—Así que ahora es solo una espada sagrada rota ¿eh? Ya no es una oponente contra mi Durandal—hablo Xenovia con decepción.
La chica hizo un suspiro con aburrimiento. Era increíble, el poder de [Destruction] era una nimiedad comparado con el de Durandal.
— ¿Hablas enserio? —Hablo Freed incrédulo—. Mi legendaria Excalibur-chan fue hecha pedazos. ¡Qué horror!
Estaba frustrado y Kiba se fue directo contra él. Freed intento bloquearlo con la Excalibur rota, pero esta se hizo añicos y el corte de Kiba siguió su camino hasta cortar el brazo derecho de Freed.
Freed cayó al suelo con una herida y un muñón sangrante. Kiba gano.
Tenía un sentimiento extraño, miro al cielo sujetando su espada sacro-demoniaca. Era un sentimiento extraño, sentía que la única razón que tenia para vivir se había desaparecido.
—E-Espada S-Sagrada-Demoniaca… Imposible. Dos elementos opuestos no pueden combinarse….
Kiba empuño su espada contra Balper.
—Prepárate, ahora mismo vas a morir.
—Y veo, ahora entiendo. Lo sagrado y lo demoniaco. Si mi suposición es cierta el poder debería desbalancearse. Entonces no solo el Maou sino que Dios… ¡Gag!
Balper no fue capaz de terminar su oración cuando una lanza de luz de Kokabiel lo atravesó. La lanza desapareció dejándolo caer al suelo con el pecho abierto, estaba muerto.
—Balper—hablo Kokabiel—tú fuiste notable. El haber descubierto ese secreto lo demuestra. Pero no me importa si estás conmigo o no, pude haberlo hecho solo desde el principio—se estaba burlando desde el aire.
Se comenzó a reír en voz alto bajo hasta el suelo dejando caer una enorme presión sobre ellos. El líder de los ángeles caídos finalmente se paraba ante ellos. Con total confianza les hablo.
—Atáquenme con todo lo que tengan.
Rias se molesto.
— ¿Estas tratando de darnos una oportunidad? No pierdas el tiempo.
—JAJAJAJAJA, ¿que no pierda el tiempo? Ustedes son los que no deberían perderlo. ¿Enserio creen que pueden vencerme?
Solo con mirarlos sentían que sus cuerpos eran traspasados. Parecía que el miedo quería tomar el control de sus cuerpos. Esa era la presión de un ángel caído que incluso aparece en la biblia desde tiempos antiguos.
Kiba apretó su espada, su mano estaba sudada y la apretó para evitar que temblara. Sentía ese escalofrió que le recorría hasta la punta de sus dedos.
Esa sería una batalla a muerte no podían estar allí si no estaban dispuestos a morir y tenían que aceptar el hecho de que pudieran perder la vida, eso era casi una regla en este combate.
Kokabiel sonrió y de las sombras parecían otros dos Cerberus, más allá de eso, también habían hecho aparición dos figuras más.
— ¿Raynare-sama? —dijo Asia asombrada de ver a la pelinegra.
Raynare estaba vistiendo una ropa más erótica que de batalla. Con ella también se encontraba la peli-azul, Kalawarner. Ambas conocían a la monja ya que fueron ellas responsables de su estadía en Kuoh.
—Entonces te convertiste en un demonio, Asia-chan—hablo Raynare con una sonrisa un poco escalofriante.
Asia no la conocía por ser demasiado amable, tampoco Kalawarner lo era.
—No tenemos tiempo para reencuentros—les recordó Kokabiel alto de pláticas, miro a Rias—. Esta vez la pelea será contra mí.
Raynare y Kalawarner se miraron de reojo antes de asentir.
Kiba y los demás estaban listos para el combate.
Con una mirada de reojo, el rubio y la exorcista asintieron. Ambos fueron directo contra él.
Kokabiel los esperaba con una sonrisa. Dos lanzas de luz en sus manos. Pero cuando Xenovia y Kiba se le acercaron se fueron por los lados y Kokabiel pudo ver la enorme esfera de poder demoniaco que le fue lanzada y cubierta por los espadachines.
Pareció sorprendido. Pero no se detuvo de usar ambas manos para detener aquella esfera del poder de la destrucción. Sus pies fueron arrastrados por el suelo solo unos centímetros antes de detenerse y detener la esfera con las manos. Kokabiel puso más presión y deshizo la esfera del poder de la destrucción.
Pero no salió ileso. Su traje había sido dañado y sus manos tenían unos pequeños rasguños. Kiba estaba jadeante al haber usado tanto poder en un solo ataque, tardaría un rato en reponerse.
—Sinn duda tienes talento como tú hermano. Pero aun no les llegas a los talones.
En ese momento Akeno lo ataco con un relámpago. Pero el Cadre lo contuvo con una de sus alas.
— ¿Piensas meterte en mi camino tú, única heredera de Barakiel?
Akeno se enfureció.
— ¡A mí no me pongas en el mismo grupo que a él! —y con ira arrojo un rayo tras otro.
Pero cada uno de los ataques de Akeno era bloqueado por las alas de Kokabiel con facilidad. El Cadre miro a Rias.
—Eres un demonio después de todo, Rias Gremory. ¡JAJAJAJAJ! Tienes simpáticos sirvientes, el único sobreviviente del proyecto espada sagrada, la hija de Barakiel y a la sacerdotisa que sana a los demonios. Tienes gustos extraños al igual que tú hermano.
—No voy a perdonarte por insultar a mi hermano… nuestro Maou. Más que eso, no voy a perdonarte por insultar a mis sirvientes, tomare tú vida.
Kokabiel se echo a reír.
—Entonces intente destruirme, a mi que he sido un archienemigo de los demonios. Si ustedes no ven esto como una gran oportunidad entonces su reputación caerá.
Kiba empuño su espada. Xenovia había estado detrás de él se movió hasta su lado y murmuro:
—Vamos a atacar al mismo tiempo.
Después de escuchar eso, Kiba también avanzo. Coloco mucha fuerza en su espada y fue a atacar a Kokabiel junto con Xenovia.
Kokabiel creó una lanza de luz con la que bloque a Xenovia.
— ¡hnm, Durandal! ¿Eh? ¡A diferencia de Excalibur que ya estaba rota una vez, esta luz es real! ¡Pero!
El aire tembló y hubo un zumbido hasta en sus oídos. Kokabiel emitió una onda de aire en su otra mano e hizo flotar a Xenovia antes de patearla en el estomago. La chica cayó con un dolor agónico.
— ¡Esto depende de su usuario, niña! Todavía no eres capaz de dominar a Durandal, el usuario anterior era un oponente inigualable.
Xenovia recupero su posición en el aire y fue a atacarlo otra vez junto con Kiba.
—Kokabiel, yo acabare contigo con mi espada sacro-demoniaca. No podrás evitarlo aunque lo intentes.
Kokabiel creó una espada de luz en cada mano. Le resultaba interesante que lo atacaran una espada sagrada y otra demoniaca al mismo tiempo.
Ambas espadas de Kokabiel bloquearon los ataques de Kiba y Xenovia.
—"Incluso en términos de espadas Kokabiel es superior nosotros. Nos bloqueo como si fuéramos nada" —pensó Kiba.
— ¡Aquí!
Koneko intento golpearlo desde atrás…
—Ingenua.
Las alas del caído se convirtieron en afiladas cuchillas y cortaron a Koneko repetidas veces. La chica cayó al suelo sangrando desde todas las heridas.
— ¡Koneko-chan!
—Oye, si miras a otro lado mientras peleamos será fácil matarte.
Kiba bajo la guardia por lo que paso con Koneko y la espada de Kokabiel fue contra él.
— ¿¡Qu…!?
La espada de Kiba se agrieto. La fuerza de su espada depende de su concentración, el perder su concentración por un momento disminuyo la fuerza de su espada.
¡DON!
El choque de energía que el cuerpo de Kokabiel genero los mando a volar a los dos, ambos se volvieron a poner en postura de combate. Pero se encontraban respirando con dificultad.
"No podemos ganar"
Ese fue su pensamiento. ¿El líder de los ángeles caídos era tan fuerte?
—"¡No, no puedo pensar en eso, tenemos que ganar!" —Se dijo Kiba con determinación—. "No vamos a sobrevivir a menos que ganemos."
Asia se dirigió al lado de Koneko y comenzó a tratar sus heridas para alivio de Kiba.
— ¡Kokabiel, aun no hemos terminado!
Kiba puso sus fuerzas en la espada sacro-demoniaca y se puso de pie otra vez. La grieta en su espada desapareció y fue a atacarlo otra vez sin dudarlo un segundo.
—jahahahjah, ¿Aun me atacas? Eso es.
—Espada sagrada-demoniaca.
El cadre fue rodeado por espadas sacro-demoniacas salidas desde el suelo. Pero aun sonrió con confianza y diversión.
— ¿Crees que me has capturado con esto?
Las diez alas de Kokabiel destrozaron con facilidad las espadas que lo rodeaban. Kiba se fue de frente contra él. Pero este último no retrocedió y detuvo la espada de Kiba con solo dos dedos.
— ¿Es todo?
Por más fuerza que Kiba aplicaba no alcanzaba para mover su espada. Con su otra mano Kiba creó otra espada con la que ataco. Nuevamente el cadre la detuvo con solo dos dedos. Kiba gruño al tiempo que una tercera espada era creada en su boca para sujetarla con los dientes y apuntarla contra el cuello del Cadre.
Kokabiel soltó las espadas de Kiba retrocediendo. A penas recibió un corte en la mejilla del cual solo un poco de sangre. A pesar de atacarlo con todo lo que tenía solo fue capaz de hacerle ese rasguño.
Todos estaban desesperados. Salvo Kokabiel quien poseía toda la ventaja.
—Incluso al perder a sus líderes pueden pelear ¿eh?
— ¿Qué quieres decir?
Kokabiel se rio de la pregunta de Rias. Parecía un maniaco riendo con tal excentricidad.
— ¡Lo olvide! ¡Ustedes aun no lo saben porque la verdad no les fue revelada a los jóvenes! Entonces yo se los diré…
Fuera de la barrera el grupo Sitri no tenia alcance para ver lo sucedía. Más aun podían sentir el poder de la batalla que dentro se llevaba al cabo. Algunos ataques que pasaban de largo se estrellaban contra la barrera podían darles una idea de la magnitud del combate.
Tenían una tarea complicada ya que cada uno de los poderes que se generaban era sentido por la barrera que evitaba que salieran aquellos estragos. Debían poner todo su empeño en mantenerla y, irónicamente, rezar que el grupo de Rias pudiera aguantar una hora.
Tap, tap, tap…
Ese sonido de pasos no era bueno. Si un humano se acercaba al lugar ellos no podrían hacer nada para evitar que viera algo que no debería.
Sona supo que al menos tenía que saber quién era la persona que se había acercado. Para después poder borrar sus recuerdos y solucionar el problema.
Tuvo que hacer un esfuerzo para voltear un poco la cabeza y ver a la persona con el rabillo del ojo.
—¡!
Sus ojos se abrieron tonitos. No espero ver en lo absoluto a esa persona. Una chaqueta roja oscura y un pantalón azul se ceñían contra un cuerpo de hombre joven. La cara de aquella persona nunca espero ser capaz de volver a verla, ahora más madura y definida que en antaño, pero seguía siendo la misma cara tan parecida y a la vez diferente de su amiga. Los ojos rojos solo sirvieron para aclarar lo obvio de su cabello. Aquella persona que ahora aparecía en ese momento era el muchacho que algún día ella pidiera como esposo. Aquel joven que ese mismo día seria desterrado por un crimen atroz del cual ella nunca creyó que él fuese capaz de haber cometido.
Ese joven de hermoso y fiero rostro volteo y se fijo en ella, arrebatándole un sonrojo que la volvía más bella.
En los labios de él se había formado una sonrisa cariñosa y llena de afecto. Ella aun no superaba la impresión de verlo de nuevo, impresión más grande que algún día haya tenido hasta ese momento.
—A pasado un tiempo, Sona.
Aquella oración salida de su boca acelero su corazón. Aquella voz había cambiado a ser la de un joven más maduro, una voz más grave, más seductora.
Ella intento decir algo pero las palabras le salían mudas y atropelladas. Sus siervos, allí testigos, nunca la habían visto así. Se fijaron en el joven, persona que nadie conocía salvo por la Reina de Sona y por cierta [Torre] de cabello azul que solo lo había visto una vez.
— ¡Issei!… tú estás… ¿cómo? —por fin pudo soltar unas palabras poco entendibles por la impresión que se reusaba a dejarla.
El joven sonrió con inocencia y cariño. Misma forma en la que sonreía un niño.
—Supongo que tendremos tiempo después—con esa posposición el joven volteaba a mirar la barrara—. De momento tengo que encargarme de algo.
Con su dedo índice extendido toco la barrera. El peón de Sona y otros miembros de su nobleza le advirtieron que no la tocara. Pero Issei hizo caso omiso y con facilidad abrió una brecha en la barrera usando solo su dedo.
Ninguno pudo explicarse como lo hizo y menos aun pudieron evitar que entrada un segundo antes de que esa brecha se reparada. Ellos no podían hacer nada puesto que aun tenían que cumplir con la barrera.
—"Issei… está vivo…"—fue un sentimiento alegre que le hizo caer una lagrima por la mejilla así como también le saco una sonrisa genuina.
—Kaicho ¿Está bien?
A la pregunta de Saji ella solo pudo asentir.
—… ¿Q-Q-Qué fue lo… que dijo?
Todos estaban sorprendidos por la reciente revelación de la que Kokabiel les hizo saber. Estaban incrédulos y el Cadre solo sonría con placer.
—En la guerra de las tres facciones no fueron solo los Yondai Maou los que murieron… Dios también murió—Kokabiel se los repitió con sumo placer en cada palabra.
Estaban sorprendidos como impactados e incrédulos a sus palabras.
—Es normal que los jóvenes no lo sepan. ¿Quién les puede decir que Dios ha muerto? Los seres humanos son seres incompletos. Sin Dios no pueden controlar sus acciones y hacer que obedezcan las leyes. ¿Sabes? Incluso nosotros los ángeles caídos no podíamos decirles esto a nuestros subordinados. Ustedes tampoco saben de donde se filtro la información. Incluso entre los tres bandos solo algunos líderes y algunas personas lo saben. A pesar de eso parece que Balper lo descifro antes de que lo matara.
¿Dios no existía más? Entonces ¿en qué creen los exorcistas? ¿Para donde van las oraciones y la Fe?
—Después de la guerra, los que estaban vivos eran los ángeles que habían perdido a Dios, los demonios que perdieron al Maou y la mayoría de los demonios de clase alta y los ángeles caídos perdieron la mayoría de los ángeles caídos, además de algunos de los líderes. Por lo tanto, todos no estaban en un mero estado. Todos los bandos cayeron tan bajo, que tuvieron que confiar en los humanos para que las generaciones continúen. Especialmente los ángeles y ángeles caídos que sólo podría continuar su generación apareándose con los humanos. Pero los ángeles caídos aumentaban su número si los ángeles caían. Pero los ángeles puros no pueden aumentarse sin el poder de Dios. Incluso los demonios puros son raros, ¿no?
—Mentira… eso es una mentira…
Xenovia parecía que empezaba a perder sus fuerzas. Tenía una expresión de pánico en el rostro. Una cierva de Dios, una exorcista activa, una persona cuya misión en la vida es servir a Dios. Con la existencia de Dios rechazada ella perdió los motivos para vivir, era natural que le pasara eso por ser ella.
Pero incluso Kiba se encontraba mordiendo los labios al pensar en ello.
—La verdad es que otra guerra no sucederá si no es provocada. Los tres bandos ya se han recuperado de los estragos de la anterior. Todo el mundo decidió que no tenía sentido continuar con la guerra si sus líderes estaban muertos. Incluso ese hijo de puta de Azazel dijo que no habría una segunda guerra después de perder a la mayoría de sus soldados en la anterior. ¡Realmente no puedo soportarlo! Bajar las armas una vez que disparas… ¡No jodan, en serio, no jodan! ¡Si no hubiéramos parado los ángeles caídos hubiéramos ganado! Aun así… ¡él!... ¿Acaso los ángeles caídos no tenemos ninguna valor que solo dependemos de los Sacre Gear de los humanos?
Kokabiel declaro su argumento con fuerza y lleno de ira. La verdad era que a los demonios les impacto saber eso más de lo esperado. Asia se cubrió la boca con las manos con los ojos muy abiertos mientras todo su cuerpo temblaba. Incluso siendo un demonio ella nunca perdió su Fe.
— ¿Dios está muerto? ¿Entonces el amor que nosotros dábamos?
Kokabiel se encargo de responderle.
—Es correcto. Es normal que no haiga amor de Dios ni su protección divina. Dios esta muerto. Pero Michael que tomo su lugar lo hace bien. Él tomo el lugar de Dios y ahora está a cargo de los ángeles y de los humanos. Por eso el "sistema" del cielo aun funciona. Entonces la bendición de Dios, la oración a Dios y toda esa mierda sigue funcionando. Pero compararos con el tiempo en que Dios vivía el número de seguidores cayo. Ese mocoso fue capaz de crear una espada sacro-demoniaca porque el equilibrio de Dios y el Maou se rompieron. En realidad esos poderes n o se pueden combinar. Pero si Dios y el Maou desaparecen muchos fenómenos ocurren.
Asia por fin se desmayo luego de esa revelación. Koneko la sujeto puesto que estaban juntas. Kokabiel puso su mano en el aire.
—A partir de aquí comenzara otra guerra en donde la otra termino. Yo les demostrare a Michael y a Sirzechs que los ángeles caídos somos los más poderosos.
Ahora lo entendían, no podían ganar… no contra él. Aun así, Kiba lo iba a atacar.
—"Espero que estés segura de esto Raynare" —pensó Kalawarner creando una espada de luz.
Ambas mujeres crearon y se armado con espadas de luz antes de darse la vuelta con ellas decapitar a los Cerberus que cayeron junto con sus cabezas mientras despedían humo.
Rápidamente ambas salieron al encuentro contra el Cadre. Pero Kokabiel rápido y preciso bloqueo el ataque de los tres antes de despedir una ola de energía con cuerpo y mandarlos a volar.
—Y pensar que mis subordinadas me traicionarían en este momento. ¿Puedo saber por qué? —Hablo Kokabiel con falso dolor—. Me refiero a ti Kalawarner, la traición de Raynare la esperaba desde el primer momento.
Ambas pusieron sus espadas al frente.
—No me interesa inicial una nueva guerra.
—O, pero si yo creí que estabas aquí por venganza. ¿Qué te hizo cambiar de opinión?
Los demonios contemplaban con desconcierto estos sucesos.
—Prefiero estar en tú contra que en contra de las tres facciones. Pero te agradezco que nos ayudaras a ser más fuertes—dijo Kalawarner evitando contestarle.
— ¿Y de esta forma me pagan? Bien se dijo que el que cría cuervos perderá los ojos.
Ambas se lanzaron contra él. Pero apenas se acercaron fueron reducidas por las alas del Cadre causándoles diversidad de cortes en todo el cuerpo. Kokabiel detuvo sus cortes al tiempo que las conectaba en el estomago. El golpe fue fatal y ambas cayeron al suelo arrastrando sus espaldas hasta el grupo Gremory. Kokabiel se elevo en el aire.
—Fue ingenuo de su parte creer que harían una diferencia. Ahora morirán con él enemigo.
Decenas de lanzas de luz fueron creadas alrededor de Kokabiel. Rias y Akeno se alzaron en el aire con sus alas. Ambas juntaron su poder para crear una esfera del poder de la destrucción resplandeciente de relámpagos.
Esa esfera poseía al menos 5 veces más poder que los ataques que antes le hubiesen dirigido a Kokabiel. Y la arrojaron contra él.
Pero el Cadre no se inmuto ante el ataque que le fue lanzado. Junto todas las lanzas de de luz en una sola que arrojo contra ese ataque.
Dicha lanza se quebró como el cristal al chocar contra el poder de Rias y Akeno. Kokabiel tuvo que poner ambas manos al frente para detenerla y aun así verse arrastrado por la fuerza de esta.
Era increíble que aun un ataque de esa semejanza fuese detenido por las manos desnudas del Cadre. Con una exclamación Kokabiel empujo la esfera de regreso a sus dueñas. Pero solo con la mitad de la fuerza inicial.
— ¡Rias!
Akeno se interpuso en medio absorbiendo casi todo el impacto y destrozando sus ropas así como generando rasguños a su cuerpo. El impacto también las mando en caída al suelo, Rias se recupero con sus alas gracias a no haber recibido mucho daño. Pero no pudo sujetar a la malherida Akeno que siguió su camino al suelo. Kiba iba a su rescate cuando otra persona se le adelanto atrapando a la morena.
Ambas botas tocaron el suelo con un sonido metálico producido por las espuelas. Akeno pudo abrir los ojos y ver al pelirrojo que la sostenía estilo nupcial. Lo reconoció al instante y la impresión invadió sus ojos de la misma forma que paso antes con Sona.
— ¿Te encuentras bien, Akeno-san? —La chica solo pudo asentir más como un reflejo—. Me alegra.
Issei la dejo con cuidado en el suelo. Se quito la chaqueta antes de dársela debido a que la ropa de Akeno estaba dañada. Luego se levanto sacado algo de los bolcillos de su pantalón.
Kokabiel lo miraba de forma seria.
—Entonces, uno de los perros de Azazel vino a por mí.
Issei estaba serio, ya no sonreía. Lo que había sacado de sus bolcillos se trataba de los guantes de pelea. Se puso uno y luego el otro al tiempo que los aseguraba.
Rias volteo a verlo. Y una ola de emociones le llego de inmediato. Sus ojos se aguaron y tuvo que taparse la boca con una mano. Estaba alegre, demasiado feliz. Fue increíble el cambio tan drástico en sus emociones, pasadas de la desesperación a la felicidad de un segundo a otro.
Por un momento se había olvidado de la situación en la que se encontraba, olvidado del Cadre que amenazaba su territorio y de todo aquello que la rodeaba.
Issei se termino de sujetar los guantes cuando levanto la mirada. Fuero inesperado aquel abrazo que lo rodeo con fuerza sin intensiones de soltarlo.
Rias se había lanzado sin importarle nada y lo había abrazado como nunca antes. Issei supero su primera impresión antes de corresponderle. Olio su cabello, un delicioso aroma que le encantaba desde que era un niño.
Y el abrazo le ayudo a sentirla como siendo Ex nunca pudo hacerlo. Rias en verdad que se había desarrollado. Se sintió alegre al saber que su hermana lo quería como al primer día. Sonrió con ganas.
—Dime algo… algo que me haga saber que esto no es un sueño, que no he muerto para volver a verte—le pedía Rias sin soltarlo.
Issei sonrió como no recordaba haberlo hecho antes.
—Rias… has crecido mucho—a él no se le ocurría otra cosa que decir.
Ella se separo sin soltarlo y lo miro a la cara con ojos llenos de lágrimas y de alegría, negó con la cabeza.
—Baka, ¿No te has mirado en un espejo? Estas tan alto como Sirzechs-Onii-sama.
—Sí. Supongo que sí.
Tenían tantas cosas que decirse, tantas coas que compartir, tantas cosas que preguntarse.
—Que conmovedora reunión. Me dan asco con tan solo verlos.
Pero serian interrumpidos por el Cadre. Issei miro a Rias a los ojos y le acaricio su mejilla secándole una lágrima. Le beso la frente antes de hablar.
—Déjame que me encargue de esto.
Ella lo miro con intenciones de debatirle. Pero algo en los ojos de él le tranquilizaba y la hizo asentir antes de soltarlo.
Issei dio unos pasos al frente mirando al caído.
—Issei…yo…
El mencionado miro a la morena en el suelo. Raynare lo miraba como si intentara pedirle disculpas. Pero una mirada de compleción del joven la hizo callar con tranquilidad.
—Rias… por favor cuida de estas personas.
No espero respuesta de su hermana cuando comenzó a caminar hacia Kokabiel. Quedando a diez metros el uno del otro se contemplaron.
—Osas interponerte en mi camino…
—Tú eres el que ha decidido su destino al venir y lastimar a mis seres queridos.
¡Crack, crack!
Issei se trono los nudillos con las manos. Kokabiel sonrió.
—No esperaba que vinieras. Pero supongo que era inevitable. Sin embargo ¿Crees estar a mi altura?
Kokabiel, y todos en Grigori, conocía la fuerza de ambos dragones. Pero nadie podía decir hasta que limite se aventuraba esta fuerza. Vali era conocido por ser el quinto o cuarto más poderoso de todo Grigori. En cambio Issei era una incógnita. Pero se sabía que en era capaz de vencer a Penemue en un duelo con armas.
Kokabiel no se sentía intimidado si bien no conocía la capacidad total de su oponente. Al menos, y su sonrisa se debía a eso, pensaba que Issei sería un oponente que lo divertiría más de lo que los demonios fueron paces de hacerlo.
—Entonces te matare junto a tú hermana y toda esta miserable ciudad.
El poder de Kokabiel se manifestaba en asenso. Y la presión que antes sintiesen los jóvenes no se comparaba con la que ahora se generaba en el campo de batalla.
—"¿Qué tienes pensado hacer, Issei?" —pensó Rias dejando que una gota de sudor bajase por su mejilla.
—Incorrecto. Por mis seres queridos soy capaz de matar a todos los Dioses. ¿Qué eres tú en contra de un Dios?
Issei abrió los ojos encendidos al igual que su cicatriz.
¡BOOOOONNNNNNGGGGGG!
Su poder se libero igualando al de Kokabiel en un solo segundo mientras su aura negra y roja se manifestaba en todo el lugar y la barrera sufriese a causa de eso. Los otros se tuvieron que cubrir como pudieron ante aquel poder que los podía arrastrar.
Kokabiel que desconocía el alcance de Issei ahora tenía que admitir que se encontraba nervioso. Por alguna razón sentía que tenía un monstruo delante de él, monstruo que inusualmente le resultaba familiar…
…Y no estaba tan alejado de la verdad.
Fin capitulo.
Y lo primero que espero es sus Reviews son los insultos por haber terminado este capítulo aquí. Pero entiendan que esto se ha hecho demasiado largo, ya van más de 13 mil palabras en todo en capitulo.
En verdad espero que les guste este capítulo que viene a ser uno de mis favoritos. Me base inicialmente en la novela más que en el anime para hacer este arco. Pero el final es algo que yo mismo no me esperaba, la aparición de Issei ante su hermana… vaya que es algo que me encanto.
Como lo dije en el capitulo anterior a este: Se viene lo bueno.
Pero el capitulo anterior solo recibió un miserable Review. Que lamentable, ¿qué paso? Bueno, peor es nada y con uno me conformo.
Sinceramente espero que este capítulo supera las expectativas de muchos y me dejen sus Reviews donde me digan en que mejorar o solo para hablar o comentar algo.
Bueno, varias cosas quedan inconclusas en este capítulo, pero las explicare en el siguiente.
Sin más que decir. Me despido humildemente de todos vosotros fieles lectores de esta historia y de mi persona.
