Capitulo XX
NaruHina/SasuHina.
Temas fuertes/Infidelidad.
Uso de OoC/ História corta/Capitulos cortos.
Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.
Y necesito algo que reviva mi alma o moriré.
- Urano Equis
Después de una dura jornada de trabajo, ambos azabaches decidieron tomar un descanso.
Hinata caminó hacia la casa de madera, que había sido construida solo para su uso exclusivo, equipada solo con lo más necesario, como un baño, un catre y también una pequeña mesa, seguida por Sasuke entro tirando del lazo.
Camino sensualmente disfrutando la mirada curiosa del azabache, que parecía estarle mirando el trasero. Si bien era una mujer recatada le gusta la manera en que Sasuke la miraba y la hacia sentir pues desde hace bastante tiempo se sentía insegura de su cuerpo, aceptando con más fuerza el hecho que su esposo la había engañado por qué ya no la deseaba.
—Lindo sitio— agrego Sasuke, mientras miraba a su alrededor intentando descubrir las verdaderas intenciones del kazekage al construirle aquello.
—Eso creo—tomo su mochila, pues siempre solía llevar un aperitivo para así compartir más tiempo con Sasuke.
Y también evitar en la medida de lo posible algún encuentro con el kazekage, pues aún después de una semana de aquel vergonzoso incidente dónde lo había golpeado, no se había atrevido a pedirle disculpas llegando a tal grado de salir corriendo en cuento este tomaba su mismo rumbo.
En cuento la abrió le extendió un panesillo de frijol dulce a Sasuke y aunque pudo notar su mirada llena de desagrado lo tomó sin agregar nada.
No obstante, aunque ambos fueran polos opuestos intentaban dar lo mejor de si. Siendo Sasuke el más entregado en aquella relación, pues solía llevarle cualquier detalle alimenticio a todas horas esa a su habitación, esa era la única manera en que le demostraba el gran aprecio que sentía por ella, Siendo un hombre de pocas palabras, agradecía sus sinceras intenciones.
—Toma— le extendió un pedazo del panesillo, mientras que el devoraba el suyo en un solo bocado aguantando sus ganas de escupirlo.
—Te lo agradezco Sa.. Uchiha-san— titubeó al decirlo, pero después de haber formalizado su relación debería de dejar de llamar de esa manera tan formal así que nuevamente lo intentó aún con la mirada burlona de Sasuke puesta sobre ella, no se permitió sentirse intimidada —Sasuke-kun—
—Tan claro como el agua Hyuga— le dió un sorbo a su bebida.
—¿Hyuga?— cuestióno un poco intrigada, deteniendo sus movimientos.
—Hyuga fue lo que dije— sonrió discretamente, disfrutando como el rostro de Hinata pasaba de amable a desquiciada en solo un instante.
—Bueno, tiene razón— agrego mientras suspiraba profundamente tratando de controlar sus palabras, por qué así era ella siempre guardando todo.
—Vamos suéltalo— dijo Sasuke mantenimiento su vista en la linda peliazul, pero está solo nego.
—Todo está bien, no hay de que preocuparse— sonrió discretamente aún con la mirada gacha.
— Ese es tu problema— teniendo la atención de aquella mujer prosiguió— Nunca dices lo que sientes, te guardas todo y tarde o temprano colapzaras, conmigo no necesitas fingir no tienes por qué impresionarme, me gustas por lo que eres, por cómo eres conmigo, sin capaz—
—Sasuke-kun—con el sentimiento reprimido, intento aclarar su voz —Lo estás diciendo enserio—
—Hime— le susurro en el oído coquetamente, haciendo que aquella dama se sonrojara escandalosamente.
—Te lo digo enserio, jamás diría algo tan tan, algo tan ... tu me entiendes— se dió la vuelta avergonzado, normalmente jamás se había tomado tantas molestias para explicar sus sentimientos.
—Hinata-san — entro Gaara, acercándose con su tan típica mirada antipática.
—Kazekage-sama— se levantó para saludarlo adecuadamente, sujetando del chaleco a Sasuke para que esté la imitara.—Sasuke-kun, levántate— susurró esperando no ser escuchado por el pelirrojo.
—Descuide, supongo que Uchiha-san debe estar demasiado cansado, después de mirar como usted trabaja durante el intenso rayo de sol— pronunció sarcásticamente, dibujando una insual sonrisa en sus labios.
—Si, lo estoy— lo miró descaradamente— Sobre todo por qué está bella dama, no me dejó dormir adecuadamente anoche— dicho ésto tomo la mano de la peliazul, otorgándole un beso —Asi que como puede notar ambos estamos descanso de un arduo, pero satisfactorio trabajó—
Y aquella sonrisa sarcástica fue borrará en cuestión de segundos —Uchiha-san, sería tan amable de permitirme un momento con...su—no pudo concretar su oración pues no deseaba ofender a la peliazul.
—Mi novia—decreto aún mantiendo su obscura mirada sobre los turquesa.
—¿Su novia?—y aunque lo había escuchado perfectamente, no podía creerlo necesitaba confirmarlo, así que está vez miró a Hinata esperando que fuera ella quien lo negara —¿Es cierto?—
—Sasuke-kun, no tendría por qué mentir en algo tan importante— le respondió apretando la mano del azabache en un intento de obtener la fortaleza que necesitaba, pues sabía que esto solo sería el comienzo de su alocada relación.
—Ya veo, pero aún así nece...éxigo hablar con usted— completamente irritado comenzó a caminar, dandole así la indicación que debía seguirlo.
—¡Ese bastardo!—Sasuke elevo su voz intentándo ir detrás, pero el dulce roce de Hinata lo detuvo—No, debes no tienes por qué seguirlo—
—Debo, después de todo soy su empleado— sonrió tranquilamente en un intento de calmar a su amado.
—Tssssh— indignado, se dió la vuelta.
Sin decir ni una sola palabra camino siempre detrás del kazekage intentándo controlar su evidente nerviosismo.
—Adelante— ordenó haciéndose a un lado para que la peliazul entrara.
—Hai— entro en seguida, intentando no tocarlo en ningún momento.
Sentado de manera descuidada se encontraba kakashi cubierto como de costumbre por su tan típica lectura para adultos.
—Sexto—impresionada lo saludo, intentando entender lo que estaba sucediendo.
—Hinata-chan, somos prácticamente una familia deberías de llamarme con más familiaridad— aún debajo de su máscara para Hinata fue visible la sutil sonrisa de aquel hombre —Kakashi, Kakashi está bien—
—Entendido, Kakashi—
—Kazekage-sama lamento mucho la intromisión pero le suplicó me permita un momento a solas— pidió mientras se reincorporaba.
Aún con el malestar sobre sus labios, no se atrevió a decir una sola palabra pues de hacerlo sabia muy bien que su primer reclamo sería dirigido a la peliazul, así que solo asintió saliendo bruscamente del lugar como el peliplata se lo había pedido.
Estaba completamente molesto, por eso decidió caminar hacia su invernadero aquello siempre le traía paz, en sus días más difíciles siendo kazekage. Su día había comenzado relativamente bien, pero ver al uchiha llamarla "Mi novia" le había bastado para que todo su ánimo se fuera al carajo.
Si, bien era cierto que no sentía amor por la dulce Hyuga, no le era indiferente realmente deseaba protegerla dándole abrigó total en su aldea, convirtiéndola en su esposa y no solo una vulgar amante como posiblemente el azabache lo haría.
Pero no sería el quien detuviera esa estúpida farza.
.
.
.
.
—Kakashi que lo trae pero aquí—intento sonreír, pero sus nervios no se lo permitieron.
—Quieres una plática torpe sobre cosas innecesarias, dónde con cada palabra crezca más tu tensión o vamos directo al grano—tan sincero como siempre omitiendo el toqué de amabilidad que lo caracterizaba.
—¿Tan grave es?— temerosa cuestióno.
—Naruto me a enviado a investigarte ¿Dímelo tú, eso es grave?— estiró sus piernas, admirando como el cuerpo de la chica temblaba con cada palabra.
—¿Desde cuando?—
—Desde que supo que existe un hombre que desea tenerte como su esposa— confesó un poco molesto, pues al igual que Naruto también a él le molestaba de sobre manera aquellas intenciones para con su amor imposible—No se cómo lo averiguo, pero justo en estos momentos debe estar torturandose al pensarte con otro hombre—
—Naruto ¿cómo está?— pregunto por puro instinto, posando sus perlas en el hombre que había llegado a removerle su pasado.
—No creo que a Sasuke le agrade— contuvo su respiración—Que estés preguntando por Naruto, recuerda que el no es hombre que tolere las traiciónes ni mucho menos las mentiras—
—Yo no estoy...— intentó alegar, pero se detuvo al ver cómo Kakashi se levantaba tomando gentilmente su hombro inmediatamente se acercó a su odió y bajo su voz al mínimo—Se lo que está sucediendo entre ustedes—
El rostro palido de la fémina solo le indico que era momento de retirarse, al menos había cumplido su cometido el cual era ponerla sobre avisó.
—No, tienes de que preocuparte no le diré nada a Naruto...— trago en secó— Hinata piensa muy bien lo que harás al volver a la aldea. Sasuke, suele ser muy posesivo con lo que considera que es suyo, además dudo que Naruto te deje ser libre a su lado—
—Se lo agradezco— dijo al vacío pues estaba sola.
.
.
.
.
Cumpliendo su semana en Suna, sabía que era momento de volver. Pero aún así sentía rabia por no ser el quién tuviera que enfrentarse ante Naruto admitiendo siempre haber amado a la Hyuga, lamentaba no ser el quién la llevará al cielo en cada encuentro, pero al mismo tiempo se sentía tranquilo pues sabía que solo Sasuke era el indicado para hacerle frente al rubio y proteger ala peliazul hasta el fin.
"Se felíz mi pequeña Hinata-chan" se despidió en silencio, admirandola por la ventana.
Se rasco la nuca desesperado, mientras que con su única mano disponible bebía un poco más de café, cansado de solo mirar aquella enorme columna de papeles que parecía nunca tener fin, se levantó para así poder admirar su aldea, desde el gran ventanal que dejaba admirar el perfecto día soleado pudo notar a los niños mientras corrían, mientras que los ninjas reían, todo estaba en perfecta armonía que se golpeó mentalmente por algún día haber deseado ser Hokage, pues ese gran cargo le había arrebatado lo que más amaba en la vida, su familia.
Siendo está semana la más pesada de todas, pues una nueva generación de gennin harían su primer debut así que debía preparar todo organizar sus misiones debido a sus habilidades era lo más difícil, pero aun así intentaba hacerlo con el mejor ánimo posible.
Recordando vagamente su primera misión, dónde junto a Sasuke recorrieron la aldea entera a causa de un estúpido gato. Y aunque recordaba con cariño esos buenos momentos, su conciencia le recordaba que no era digno de conservarlos así que sacudió la cabeza en un intento de despejarse.
—Septimo, aquí está tu primer equipo— dijo shikamaru, dándole paso al nuevo equipo 7.
—Boruto— lo llamo anhelante, pero este se mantuvo firme.
—Septimo— está vez fue Sarada Uchiha quién lo llamo —Estamos aquí para recibir nuestra nueva misión—
—Boruto— volvió a insistir mezclando sus asuntos familiares con sus deberes como líder.
—Olvidelo Hokage-sama, Boruto no hablara con usted se siente herido desde que lo vimos salir del distrito Uchiha— tan sincero como siempre fue Mitsuki quién volvió la situación aún más incómoda.
En el fondo de la habitación siendo testigo de aquella incómoda escena, Shikamaru decidió intervenir y no por el estúpido de Naruto que nuevamente había sucumbido a sus instintos, si por el pequeño rubio que hacia todo lo posible por contener sus lágrimas.
—Tomen, está es la misión partirán mañana mismo— entro el pergamino al hijo de Orochimaru —Ahora largo—
—Estoy jodido— se tumba en su silla cubriendo su nuca entre sus piernas.
—Te volviste acostar con Sakura ¿Que esperabas?— salió dejandolo sólo no necesitaba escuchar sus argumentos estúpidos.
—Boruto, Sarada— detrás Mitsuki intentaba darles alcance —por favor Aguarden—
—Que clase de amigo eres tú— reclamo Sarada con los lentes empañados a causa de sus lágrimas —Te pedimos que no dijeras nada de lo que habíamos visto—
—Pero, no mentí dije la verdad— argumento tan frío como de costumbre.
—Basta Sarada, nunca nos entenderá— se adelanto recordando aquella mañana dónde nuevamente confirmaba quien era su padre.
.
.
.
.
Intentaron llegar temprano a la casa de Sarada, pues aunque no habían metido del todo temian a qué sus padres descubrían que todos los genin habían salido a una misión secreta, la cual solo había consistido en una pijamada en medio del bosque dónde Sarada se había encargado de encender el fuego, Sumiré había puesto las casas de campaña junto a Mitsuki por su parte la nueva formación Ino-Shika-Chō intentában mejorar sus habilidades en conjunto.
Y así habían logrado burlar a los adultos y tomar un descanso de sus responsabilidades que por palabras dichas por Shikadai todo se había vuelto un completo fastidio.
Escondidos entre las ramas, se detuvieron al notar los gritos que salían de la residencia Uchiha.
—Por que mierda estoy aquí Sakura—
—Naruto por favor, no te vallas así déjame explicarte—
—Explicarme, que me vas a explicar que te metiste conmigo aún después de que te explique mis intenciones con Hinata, con mi esposa—
—¡Maldicion bastado! Yo no te obligue a nada— grito cerrando la puerta de un solo golpe.
Los tres permanecieron callados durante un largo rato, las miradas de ambos afectados se fijaron en el suelo.
"Estás jodido viejo" pensó amargamente mientras secaba sus lágrimas.
Nota del autor.
Espero que les guste deseó leer sus comentarios.
- comenta aquí tu parte favorita.
Nos leemos luego Sayonara ️
