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La Misión
Al despertar Hinata aun no podía creer lo que hizo, ¿De donde saco el valor? Seguía aferrada a las sabanas, se movió un poco intentando sentarse pero el dolor en su intimidad le recordaba que consumo ese matrimonio mas de una vez, con una intensidad que fue mas allá de lo que imagino.
Tomo una parte de la sabana para cubrir su desnudez, el rostro de Kakashi lucia tan apacible, sin esa mascara parecía ser otra persona, en verdad era un hombre muy apuesto, pensándolo bien, los años no se lo notaban para nada, influenciada por la tranquilidad de su esposo, opto por volver a acostarse, solo un momento mas no le haría daño.
Allí estaba ella, guardando en su mente cada detalle de ese rostro que siempre estaba cubierto a la mitad por una mascara, ¿sentía culpa? No lo sabía, y eso empezaba a asustarle, no tenia idea de como se dejo llevar horas antes, al principio fue doloroso, pero luego todo lo que él le hizo la sentir que llegaba al cielo y tocar las estrellas una y otra vez, pero unos ojos azules vinieron a su mente, haciendo que esas dudas pronto se volvieran culpa.
La sonrisa de su esposo la hizo sonrojar.
—Creí que dormías— comento al ser descubierta.
—Me sentí acosado y tuve que despertar— la abrazo para darle un casto beso en su frente. —Muero por hacerte mía de nuevo, pero creo que te dejare descansar un rato mas— una ladina sonrisa se dibujo en su rostro.
Ella se sonrojo por el comentario, incluso sus orejas se sentían hervir, ¿Es que nunca se cansaba? Quizá cometió un error al liberar esos deseos, se decía a si misma.
Todo fue un error, ahora que estaba lucida no dejaba de pensar en lo que tantas veces imagino entregarse así en su noche de bodas, claro, con Naruto, si hubiese sido con él ¿habrá existido alguna diferencia? ¿Estaría sintiendo culpa en ese momento? No, quizás estaría de lo mas feliz del mundo.
Pero lo mas incomodo de todo era que pese a sentirse triste por Naruto, deseaba volver a entregarse a ese placer que su esposo le mostró.
—L-lo si...ento, pero no creo poder— musito avergonzada, desviando la mirada por sus pensamientos.
Kakashi pudo ver un poco de desilusión en los ojos perla de su esposa, ¿sera que no logro satisfacerla? No, eso era prácticamente imposible... claro, la única y obvia razón tenia nombre y estaba lejos en una misión, se sintió como un abusador, ella seguía amando a otro, es posible que durante ese momento que fue mágico para él, ella pudo haber estado pensando en alguien mas, en ese caso ¿quien fue utilizado? ¿Fue él? Una punzada de dolor se instalo en su pecho, ¿es que nunca sería capaz de llegar a ocupar un lugar en ese corazón?¿y cuando empezó a doler tanto no ser amado por Hinata?
Los golpes en la puerta interrumpieron la conversación y pensamientos de la pareja.
—Lord Hokage, el desayuno esta listo, pueden pasar al comedor, Mizukage sama, los espera— les anunciaron desde el otro lado de la puerta.
—Bien, tendremos que dejar esta conversación para después, creo que lo mejor es ir a desayunar, necesitas energía después de todo lo que te esforzaste anoche— continuo con su humor, no quería demostrar lo mal que se sentía en ese momento.
Se puso de pie, sin nada que cubriera su desnudez, para ir a la ducha, el gritito de Hinata lo hizo voltearse. Sonrío al ver como de forma nerviosa intentaba cubrirse el rostro, lo vio así hace unas horas incluso lo toco ¿y ahora sentía vergüenza? Siguió su paso, riendo por la reacción de la chica.
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Se dirigió al comedor, luego de su baño, su esposa se adelanto, dándole tiempo para pensar sobre lo que hizo, tenía que disculparse, pero también deseaba volver a hacerlo, ¿era importante que ella pensara en alguien mas mientras estaba bajo su cuerpo? Si, si lo era, su orgullo se fue a los suelos al darse cuenta que si ella pensó en otro, significa que los gemidos, por mas que fue el los causa, ella los daba y suspiraba mentalizando que ese roce, ese sentir se lo provocaba alguien mas.
—Lord Hokage— le llamo Ao, al encontrarlo camino al comedor.
—Buen día Ao— saludo tratando de sonar tranquilo como siempre.
—Hokage-sama, tengo que disculparme con usted y su esposa, espero no haber ocasionado problemas— hizo una reverencia dejando a Kakashi en la luna, pues no sabía de que hablaba el hombre del parche.
—Fue problemático— esperando a que Ao dijese algo mas, si intentaron algo tuvo que ser por orden de Mei, así que hacerse la victima le ayudaría a tener respuestas.
—Me disculpo, puede otorgar del castigo que le parezca mas cómodo— Kakashi silencio, esperando a que Ao terminara su confesión— Yo no logre evitar que su esposa tomara vino, llegue muy tarde, de haber sabido lo que había, jamas permitiría que alguien en esa fiesta lo bebiera—
¿Vino? ¿Problemas? ¿disculpas? Ahora todo empezaba a tener sentido... La soltura de Hinata y ese deseo en ella que fue tan arduo de sosegar, seguro tenia que ver con ese "vino"
—¿Que tenia el vino?— pregunto en un suspiro cansado.
—Vera, ese vino al consumir una copa completa, puede hacer que una persona duerma por días, pero si solo es la mitad, es posible que afecte su comportamiento, haciendo que la persona se vuela violenta— se fijo que Kakashi siguió esperando por mas, le hizo darse cuenta que ninguno de esos dos escenarios fue lo que paso—...Y bueno, si fue el tercer caso, creo que pudo ser algo muy divertido para usted— sonrío picaramente.
—Se mas claro Ao, justo ahora quisiera atravesar un Kunai en tu garganta si no me dices los efectos de ese vino en su totalidad y quien es el responsable— la frialdad en su voz hizo que Ao se estremeciera.
—Solo son tres efectos los que causa ese vino, los dos anteriores ya los mencione, el tercero es que se usa en cantidades pequeñas para aumentar el libido, es un afrodisíaco casi instantáneo y potente si se bebe en cantidades pequeñas, la Mizukage lo trajo para poder beberlo con usted, pero por error se sirvió en la fiesta, la mayoría de los invitados cayeron dormidos, por lo que creí que su esposa estaba en las mismas condiciones, no es algo malo, si solo altera las hormonas y los sentidos provocando tres efectos diferentes según las cantidades consumidas— aclaro Ao, logrando respirar tranquilo, al ver como Kakashi se alejaba.
Kakashi se fue hasta el comedor, tomo asiento a lado de su esposa, desayunando en silencio, de vez en cuando Hinata o la Mizukage preguntaban algo, obteniendo solo movimientos afirmativos o negando por parte de él, luego de esa confesión se sentía estúpido, prácticamente el abuso de Hinata, ahora que ese efecto paso, quizás ella estaba sintiéndose culpable y el fue un completo idiota por no cerciorarse de las intenciones de Mei.
—Gracias por tu hospitalidad, la fiesta fue muy agradable, pero llego la hora de retirarnos— Kakashi se levanto sin esperar respuesta, dirigiéndose a su habitación.
Hinata se puso en pie a prisa, al ver que él no tenia intención de esperar.
—Muchas gracias por sus atenciones, fue un verdadero gusto el presenciar tan maravillosa fiesta— se despidió Hinata antes de ir tras su esposo, dejando a Mei con una cara de confusión.
Guardo sus cosas lo mas rápido que pudo, Kakashi no le dirigía la palabra, solo la tomo de la muñeca para guiarla a su paso, de vez en cuando ella hacia algún comentario sobre algo de la fiesta pero el no respondía, parecía perdido en sus pensamientos, no comprendía el cambio tan abrupto en él.
A medio camino, se encontraron con Sai, quien hizo dos aves de tinta, para permitirles viajar mas rápido, haciendo sus dos días de camino en unas horas.
Ni siquiera viajaron en la misma ave, eso la hizo creer que quizás Kakashi la estaba evitando ¿pero porque?
Todo estaba bien en la mañana, incluso el hizo bromas, de un momento a otro cambio, pero quizá solo eran ideas suyas, se reprendió mentalmente, posiblemente el solo estaba pensando en algo referente a la Aldea y ella estaba exagerando las cosas.
Al llegar a Konoha, vio como Sai regresaba, lo cual le pareció extraño, al principio pensó que era solo una coincidencia encontrar a Sai, pero luego recordó que el estaba en una misión con Naruto, '¿Entonces porque lo encontraron?
—Yo lo llame y le pedí que nos escoltara— la voz de Kakashi la hizo salir de sus cavilaciones, afirmando sus teorías.— mande un ave mensajera antes de ir a desayunar, para pedirle que viniera por nosotros, tengo cosas que hacer, así que no podre acompañarte a casa— le dio la espalda, encaminándose a la torre del Hokage.
Hinata se quedo de pie, viendo como la silueta de Kakashi se perdía en la lejanía, algo le pasaba y debía ser algo muy malo para ponerlo de ese humor tan extraño, incluso la estaba evitando, bajo su mirada al sentir que parte de ese cambio era su culpa.
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Quince días había transcurrido desde su regreso, Kakashi intentaba acercarse lo menos posible a Hinata, pasaba mas horas en la torre, llegaba tarde a casa, pero se sentía culpable al llegar y ver a la chica dormida sobre la mesa o en el sofá, siempre la llevaba a la habitación, dejándola descansar mientras él se acomodaba en un Futon o en el sofá, no importaba donde, lo único que importaba era no compartir la cama con ella, no quería dañarla, ni siquiera se había disculpado con ella por haber tomado su virginidad, estaba luchando con la confesión de Ao, era un tonto, seguramente Hinata se sentía fatal y él estaba siendo egoísta al no compartir con ella lo que sucedía.
—Kakashi-san— la voz entrecortada de Hinata lo hizo sentarse de inmediato para ver que le sucedía.
—Hinata ¿Estas bien?— pregunto al notar los ojos perlados con ese brillo que las lagrimas acumuladas empezaban a formar.
—Y-yo quiero... quiero saber si hice algo mal, por favor si le ofendí de alguna forma le pido que me perdone— menciono ella, aferrándose a su brazo.
El corazón de Kakashi se comprimió al verla de esa forma, era demasiado buena, él se aprovecho de su estado, pero era ella quien pedía disculpas.
—Hinata...— susurro arrepentido, acariciándole la mejilla que se empapaba de las lagrimas que ella ya no logro contener.— Todo esta bien, solo estoy un poco estresado, no has hecho nada mal... todo lo que tu haces es perfecto— le limpio las lagrimas con el pulgar.
—Pero, desde que regresamos, usted a tomado tanta distancia conmigo, si fue por... por...— se detuvo, desviando la mirada, pero sin soltar el agarre en el brazo de él— si fue por mi falta de experiencia esa noche... yo... por favor perdóneme— se sonrojo al decir esas palabras, le avergonzaba tanto decirlo que incluso cerro sus ojos, para evitar ver la reacción de él.
Kakashi se quedo sorprendido, era el momento de aclarar las cosas, no podía seguir siendo un maldito, ella no lo merecía, ademas que cada día lejos de ella le estaba matando lentamente.
—Hinata, seré sincero contigo— le dijo tomando el fino rostro de su esposa en sus manos— jamas en mi vida tuve una experiencia tan maravillosa como la que tuve contigo, no sabes las ansías que tengo por volver a recorrer cada centímetro de tu piel— ella lo veía con las mejillas sonrojadas a mas no poder— Te deseo tanto...— dijo casi en susurro, perdiéndose en esa mirada perlada que lo estremecía— Pero no quiero lastimarte, no puedo regresar el tiempo y evitar el haberte tomado esa noche, se perfectamente que no soy yo quien deseabas que todo esto sucediera, me disculpo por eso, estoy intentando protegerte, si me acerco demasiado, perderé el control, no quiero volver a hacerte daño, tu amas a Naruto y esta bien, si tu decides...— Fue interrumpido por una de las manos de Hinata que se poso en esos labios para evitar que siguiera hablando.
—Kakashi-san, yo, no negare que aun tengo sentimientos por Naruto-kun, pero soy su esposa y si usted desea estar conmigo de esa forma esta bien, no va a lastimarme, nunca lo a hecho— mordió su labio inferior antes de continuar— por favor no me evite, regrese a tiempo para cenar conmigo, estar en esta casa sin usted me hace sentir pequeña... y sola— dijo lo ultimo casi en susurro.
—Eres tan dulce, que me haces perder la cordura, Hinata quiero que entiendas que el deseo que produces en mi, es algo que no puedo controlar, y es muy injusto para ti, porque yo deseo poder tenerte de muchas formas, y tu eres tan buena que dejaras que lo haga, el problema aquí es que mi orgullo esta herido y no es culpa tuya, es mía, por haberte tomado cuando tu aun piensas en alguien mas, es egoísta y absurdo, pero te quiero solo para mi, quiero que pienses en mi, que me desees de la forma en lo que yo lo hago... pero, no puedo cambiar tus sentimientos y eso me frustra— respiro profundo, no esperaba confesar tantas cosas— ... Olvídalo, ya no se lo que digo, ve a dormir, prometo que mañana regresare temprano para cenar contigo—
Hinata no pregunto mas, no sabia que hacer, estaba dispuesta a cumplir su rol como esposa, pero Kakashi tenía razón, ella lo había herido, seguía pensando en Naruto, cuando tenia a un hombre maravilloso frente a ella, no estaba arrepentida en lo absoluto de haberse entregado a él, pero le causaba nostalgia el pensar, lo que pudo ser, mientras ella siguiera con ese dilema, no lograría ser lo suficiente para Kakashi.
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En la mañana, Kiba y Shino llegaron a su casa, era extraño que estuvieran allí tan temprano, los días anteriores habían estado entrenando pero un poco mas tarde.
—Chicos, que gusto verlos, pasen—
—Esperaremos aquí, el Hokage nos mando a llamar, al parecer tenemos una misión— comento Kiba.
El equipo ocho se dirigió a la torre del Hokage, para que les dieran las indicaciones de su nueva misión, ya había pasado un tiempo, era tiempo de lucirse con la Katana, pensó Hinata.
—Gracias por venir tan pronto— musito el Hokage sin mirarlos, era incomodo después de la conversación de la noche anterior— Su misión es buscar y traer a una persona, son el mejor grupo de rastreo, así que los envío a ustedes, para hacer esto mas breve y sin complicaciones— dijo un poco fastidiado.
—¿Quien es la persona que buscamos?— pregunto Shino.
—Haruno Sakura—
—¿Ella esta bien?— Hinata lucia alarmada por la mencionada.
—Esperemos que sí, como saben ella esta en su quinto mes de embarazo, salio de la Aldea para encontrarse con alguien, pero desde hace casi un mes no tenemos información sobre ella, sus padres vinieron a pedir que la buscáramos—
—¿Naruto lo sabe?— Shino pregunto nuevamente sin rodeos.
—No, no lo sabe, hasta que esta misión termine no pueden filtrar esta información— les sentencio.
—Seguro se fue tras de Sasuke, es mucha coincidencia que hace casi un mes ese tipo anduviera cerca de aquí y ahora esta niña tonta se pierde, pobre Naruto, los cuernos deben pesarle mucho, pero se lo merece— decía Kiba, sin medir sus palabras.
—Nosotros la traeremos devuelta— Hinata hablo, ignorando el comentario de Kiba, no quería admitir que sentía que debía traer a Sakura a salvo, ella llevaba al hijo de Naruto después de todo, no quería que el sufriera, por mas roto que estuviera su corazón, no era capaz de desearle ningún mal.
Shino y Kiba se retiraron dejando a Hinata con el Hokage.
—Hinata...— dejo de ver los papeles para mirarla — Por favor, ten mucho cuidado— dijo acercándose a ella— Aun no se si es peligroso, si algo sucede, si vez que algo va mal, avísame con tiempo, yo iré por ti— dijo con preocupación que no paso desapercibida para ella.
—No se preocupe Hokage-sama, esta misión ser aun éxito— le sonrió de forma dulce.
Kakashi había extrañado tanto esas sonrisas, se acerco mas, rompiendo las reglas que se había auto impuesto.
—Lo se, pero quiero estar seguro que estarás bien, Pakkun ira contigo, no quiero que nada malo te pase— dijo al besarla de sorpresa.
Shikamaru entro a la oficina, pero esta vez, Kakashi, cubrió su rostro y el de ella con un sobre de papel, haciendo que el Nara soltara un suspiro de resignación.
