POV Ambar
–A veces a las personas que consumen el odio y el rencor, no son capaces de ver el otro lado de la moneda ... –Hablé jugando con una moneda que tenía –¿Quién era el culpable, pequeño detective? –Pregunté sentándome en mi cama sin dejar de jugar con la moneda.
–Fue el ex delantero de la Escuela Secundaria Haido, Nakaoka Kazumasa –Me dijo Conan, dejé la moneda en mi velador y cambié el teléfono a mi mano derecha –Estaba resentido con el tío Kogoro y con algunos hinchas de los Big Osaka, pero fue un malentendido ...
–Siempre son casos así, la gente actúa, pero no piensa. Ahora, evite que repare el estadio Touto, suponga que ha tenido condiciones horribles. Dime, ¿Tú te encuentras bien?
–Sí, sólo me hice un pequeño rasguño en el hombro, no es nada grave, Nakaoka está detenido, no podrá hacer más daño... por cierto, ¿Tú cómo estás?, ya sabes, luego de todo lo que ocurrió... con Kid –Lo último lo susurró.
–Estoy bien, ¿Por qué estaría mal?, sólo fue el dolor y la impresión del momento lo que viste, pero estoy bien...
–Acabo de hablar con Hattori, dice que probablemente vendrá a Tokio mañana... y también, entre los dos hicimos un acuerdo.
–¿Un acuerdo?, ¿Por qué me cuentas eso?
–Queríamos invitarte a quedarte con nosotros el fin de semana, Hattori, tú y yo... podemos conversar, ver una película o una serie, comer y... hacer absolutamente nada productivo... si quieres, puedes invitar a alguien.
–Oh... creo que iré con Hakuba Saguru, es el chico que estaba conmigo el día del partido, no sé si lo notaste...
–No lo noté, pero si nos conocemos... fue en la mansión del crepúsculo de Karasuma Renya, al tío Kogoro le llegó una extraña invitación, aceptó ir y resultó ser que habían mandado a llamar a varios detectives famosos, entre ellos estaba Hakuba... pasaron algunas cosas, entre ellas fue que le estaban echando la culpa de asesinato a tu ex novio, al final resolvimos todo y resultó ser que el tío Kogoro era Kid disfrazado.
–Nunca fuimos novios... no fue una relaci... –Sentí como algo sonó cerca, eso me asustó, Aoko estaba abajo junto a mi padre –...relación oficial...
–¿Estás bien? –Preguntó Conan.
–Sí... n‐no pas‐ ¡SANTA VIRG‐
–Silencio... mi amor, no querrás que nos interrumpan, ¿Verdad?...
¡Maldito saco de estiércol!, ¡Pudo haber tocado la ventana y entrar como una persona civilizada como normalmente hace, y no entrar como una maldita bestia como lo acababa de hacer!, ¡¿Cuál es su maldito problema?!. Venir a verme como Kaitou Kid... tal vez pensaba que yo no lo dejaría entrar, y tenía razón, pero hay límites.
Él había abierto la ventana de un golpe o algo parecido, sólo sé que había sonado fuertemente y antes de que me diera cuenta, Kaito ya estaba parado al frente mío, tapándome la boca con una de sus manos mientras que con la otra me quitaba el teléfono.
No quise moverme por dos razones; una era porque sé que él me ganaba en fuerza y si intentaba moverme, él no se tardaría nada en inmovilizarme y tenerme a su disposición, y la otra era porque si me movía, tenía miedo de lo que fuera a hacer, después de demostrarme lo bruto que puede llegar a ser.
Además... ¿Qué es eso de llamarme "Mi Amor"?, ni siquiera hemos hablado directamente después de lo que pasó.
Me habían dado ganas de esconderme cuando me llamó de esa manera, también me dieron ganas de esconderme de nuevo cuando me miró, su vista fue bajando y luego volvió a subir... yo sólo vestía una camisa blanca junto a mi ropa interior...
Parece que voy a empezar a dormir con pantalones, dormir sólo con camisa y ropa interior no me ayudaba mucho, y menos cuando Kaito venía como Kid sin avisar y entraba como que si fuera su propia casa.
–¿Cómo has estado, preciosa? –Me preguntó destapando mi boca y sentandose en el piso frente a mí –Antes de que digas algo... por favor no me eches, sólo quiero que me escuches... luego te daré el privilegio de elegir que hacer conmigo...
–¿Me dejas ponerme un pantalón, primero? –Pregunté con vergüenza, él estaba sentado frente a mí, pero en el piso, y yo estaba sentada en la cama, él podía ver perfectamente mis piernas desnudas y mi ropa interior.
–Te ves más sexy así...
–¿Sabes lo que hiciste?... –Pregunté agarrando una almohada y poniéndola encima de mis piernas –M‐Me dolió lo que sucedió... se supone que me amabas... y te besaste con Ran.
–Y te sigo amando con locura... lo que hice fue un error, lo siento tanto... a mí también me dolió cuando te vi, pero ya era tarde... tu rostro reflejaba todo lo que no dijiste...
–Ni siquiera se te debió de cruzar la idea de besarla... me sentí muy mal ese d‐día... me habías tratado de una forma muy dulce, encantadora, hasta te saliste un poco de tu papel por mí... pero, ¿De qué sirvió si tenías a alguien más en mente? –Susurré mirando para el lado.
–Tú eres la dueña de mis pensamientos, no tengo a alguien más... mira preciosa, tú eres única –No quise mirarlo, sólo sentí como me agarró las manos –Tú eres la única que está en mi corazón...
–Las palabras se las lleva el viento, no sirven... –Él se paró y se acercó a mí, yo no me moví –¿Qué haces? –Pregunté. Kaito acercó mi mano a su cuerpo, poniéndola justo arriba de su corazón.
–Comprender el amor no es fácil. A veces no eres correspondido, te duele, te vuelve débil, a veces tonto... pero cuando te vi, fue algo diferente, no sólo el amor entendí, sino que toda la pasión que siento por ti me da fuerzas que me ayudan a vivir... –Habló poniendo sus dos manos arriba de la mía –¿Sientes mi corazón latir? –Asentí sin mirarlo –Porque esto es lo que provocas en mi...
–K‐Kid –Susurré con la cara seguramente roja –Respóndeme algo...
–Lo que quieras, preciosa...
–¿Por qué besaste a Ran?
–Porque era lo único que se me ocurrió para poder librarme de ella... –Quité mi mano de su pecho y la escondí detrás mío –Me había metido en un problema, ella habia descubierto quién era Kid...
–¿No se te ocurrió nada mejor?
–Eso no es todo... hay más...
–Quiero la verdad, Kid...
–Preciosa, emm... b‐bueno, yo... –Sentí como se sentó a mi lado.
–¿Tú...? –Pregunté mirándolo fijamente, estaba nervioso... ternurita.
–Físicamente me parezco a Kudo Shinichi... es... un tema difícil de decir, y varias veces me he aprovechado de eso... y esa vez no fue la excepción, Ran me había descubierto y yo no encon‐
–Alto ahí... déjame ver si he entendido... fuera de todo el problema en qué te metiste, ¿Me estás diciendo que le hiciste creer a Ran que la persona atrás de Kaitou Kid era Kudo Shinichi?, ¿Que el detective era un ladrón?...
–S‐Sí... me hice pasar por Kudo, Ran me creyó, por eso andaba al pendiente de mí... pero después, no supe como decirle que todo era mentira, y de repente, una idea cruzó mi mente...
–B‐Besarla...
–Te juro que no sentí algo al besarla, fue un simple toque de labios... además...
–¿Además qué?
–Obviamente yo no podía ser Kudo... él lo es...
–¿Él?, obviamente tú no puedes ser Kudo...
–La verdad es que... Kudo Shinichi no desapareció, sino que se encogió –Hice un mueca de confusión al escucharlo –Edogawa Conan... The Kid Killer... o el pequeño detective, como lo llamas tú...
–Ajá... no entiendo...
–Kudo Shinichi, sufrió un tipo de "accidente" –Dijo haciéndole comillas con los dedos –Una extraña organización mafiosa le dio una extraña droga que hizo que Kudo se encogiera... y ahora parece un niño de siete años... si le dijera la verdad a las personas, él y todos a su alrededor estarían en peligro...
–¿Qué?
–Por eso... yo me aprovecho de que no puede decir la verdad para disfrazarme de Kudo, si le dice a alguien, él no puede comprobarlo ya que eso lo metería en problemas a él... Conan es Kudo Shinichi, el chico del que Ran está enamorada...
–Kid... ¿Sabes qué? –Pregunté sonriéndole.
–No... ¿Creo que no? –Susurró mirándome.
La rabia me había invadido, la impotencia también, y sobre todo, la molestia... ¿Por qué yo le estoy creyendo todo lo que me dice?, ¿Puede siquiera llegar a existir una droga que te rejuvenezca?, ¡Eso es imposible!... E incluso si fuera cierto, ¡¿Qué hace él contándome eso?!...
–Eres de lo peor... una escoria... y te pediré, que te vayas de aquí... Ahora –Hablé señalando la ventana –¿Nunca te enseñaron que un secreto es un secreto?, esas cosas no se cuentan... y menos cuando son de esa magnitud...
–Pero te lo conté porque confío en ti, sé que no se lo dirás a alguien... eres de confian‐
–¡Esas cosas no se dicen!, ¡¿Al menos sabes lo peligroso que debe de ser la situación?!, ¡¿Cómo se debe de sentir al no poder decirle a la chica que le gusta toda la verdad?!, ¡De seguro se ha esforzado, y de seguro que sufre con todo lo que quisiera de decir, pero que no puede!... ¡Para que llegues tú y lo arruines todo!.
–Ambar... yo...
–¡¿Tú qué?! –Exclamé levantándome de la cama sin importarme el cómo estuviera vestida o el que mi hermana y mi padre estuvieran en la misma casa –¡Vete de aquí!... no te quiero ver
–Ay no... perdón, perdóname...
–¡VETE DE AQUÍ! –Grité volviendo a señalar la ventana –¡ANDATE, NO TE QUIERO VER!
–Ambar, preciosa... estoy dispuesto a esperar el tiempo que haga falta. Me enamoré de ti y necesito poseer tu piel... tu cuerpo... tu alma... todo –Lo oí decir mientras que caminaba hacia el borde de la ventana –Si estás conmigo, siempre te amaré, lo juro... pero si me dejas, juro que jamás te olvidaré... te amo Ambar... y lo seguiré intentando... –Dijo para luego saltar por la ventana.
–Un secreto es un secreto... –Susurré mientras me asomaba por la ventana, pero ya no había rastro de él –Un secreto de esa categoría no se cuenta, Kuroba... no se cuenta... ni siquiera sé porque fue que te creí... y creo que me alegra que vayas a seguir intentándolo...
...
–¿Cómo fue que tu padre te dejó venir? –Me preguntó Saguru.
–Sólo me puse extremadamente molestosa, me hice la que sufría mientras que poco a poco saqué de sus casillas a mi padre, hasta que me dio permiso de ir y quedarme –Expliqué sonriendo.
–¿Kuroba sabe?
–No... y te agradecería que no me lo mencionaras... estoy molesta con él... –Dije poniendo más presión en el agarre que teníamos. Estábamos tomados de la mano, aunque yo estaba jugando con su mano mientras la movía de adelante hacia atrás, como amigas... sólo que él era un chico.
–Me vas a sacar la mano si siques moviéndola así –Me dijo y yo me reí –¿A dónde se supone que vamos?
–A la residencia Kudo... ahí me dijeron que nos juntaríamos... ¿Por qué allá?, no lo sé... y no me preguntes de nuevo quienes estarán.
–No me llevo muy bien con ese chico de Osaka, Hattori Heiji, el hijo del jefe de la policía de Osaka...
–¡¿Se conocen?! –Pregunté sorprendida –No me dijiste nada cuando te conté sobre él el otro día, pudiste rechazar el venir conmigo si no te agradaba.
–Simplemente no sintonizamos, él es muy impulsivo en sus actos, actúa sin pensar, sin saber si sus actos luego podrían perjudicarlo, lo ha demostrado y eso no me agrada.
–Oh, claro... tú eres el señor perfecto, a quien le gusta que todo sea perfectamente perfecto...
–No es cierto...
–Por cierto, Saguru, ¿Qué hora es?... –Pregunté mirando hacia el lado.
–¿La hora?, son exactamente las 17:23:47.37... –Me dijo, luego sentí como me lanzó una mirada –¡Ambar...! –Oí que se quejó y yo me reí –... bueno, lo acepto, me gusta que todo esté correctamente hecho.
–No está mal que seas así, está bien... porque ere tú –Le dije mirándolo –Todo estará bien mientras sigas siendo tú mismo... las personas no nacen para caerle bien a todos. De hecho, a mí... me suelen desagradar las personas que le agradan a todos... son como, ¿Personas que no tienen vida propia y tienen la necesidad de caer bien a todos?...
–Kuroba... Kuroba suele agradarles a todos sin importar como sea, puede ser un pervertido con las chicas, pero las chicas lo terminan buscando porque es "agradable" estar con él...
–Kuroba es tema aparte... él no cuenta aquí... y te dije que no me lo mencionaras...
–¡Ambar! –Solté la mano de Saguru para poder girarme.
–¡Heiji! –Exclamé al verlo, él corrió hacia mí, a su lado venía Conan... o ¿Kudo? –¿Qué hacen aquí?, deberían de estar en la mansión Kudo...
–Oh, es que nos involucramos en un caso... –Dijo Heiji llegando a mi lado con Conan.
–Un caso bastante salado... ¿O debería decir "Picante"? –Habló Conan riéndose.
–¡Deja de molestar con lo mismo!... ¡Fue gracias a mí que pudiste resolver el caso!, ¡Yo te di la pista principal! –Exclamó Heiji.
–¡Pero fue el hermano Shinichi quien lo terminó resolviendo todo!, ¡Él resolvió el caso y él debió de haber ganado el puesto de mejor detective! –Gritó Conan.
–Oigan... ¿De qué me perdí? –Pregunté –Pueden contarme si quieren a medida que caminamos –Sugerí empezando a caminar.
–Lo que sucede es que hicimos una competencia de quién era el mejor detective, entre el Este y el Oeste... –Habló Heiji empezando a caminar –Yo represento el Oeste, y este pequeñín representa el Este –Dijo revolviéndole el cabello a Conan –Obviamente el Oeste gana, pero él no lo quiere entender...
–Entonces, ¿Por qué mencionaron a Kudo Shinichi? –Pregunté.
–Porque este pequeñín empieza a hablar como un presumido y me recuerda a Kudo... por nada más –Dijo Heiji revolviéndole otra vez el cabello a Conan.
–Por cierto... necesito hablar contigo, Conan –Dije seriamente –Saguru, Heiji, ¿Podrían adelantarse un momento? –Pregunté.
–Emm... claro –Dijo Saguru siguiendo su caminar, Conan y yo nos detuvimos –Apúrate, Hattori...
–Ya voy... Hakuba...
–¿Qué sucede, Ambar? –Me agaché quedando a la altura de Conan.
–Primero, tengo una pregunta... ayer, cuando estábamos hablando por teléfono, ¿Que ocurrió luego de que grité? –Pregunté.
–¿Luego de eso?, pues me dijiste que tenías que cortar porque tu padre te estaba llamando... ¿No lo recuerdas?
–No fui yo, fue el imbécil ese que vino y se metió como que, si fuera su casa, me pegó un susto increíble...
–Oh... perdón, yo no supe diferenciar tu voz con la de él... sonaban iguales... –Se disculpó.
–Al final de todo, hay que admitir que si tiene talento para hacerse pasar por otras personas –Hablé suspirando.
–Si... tiene habilidad para eso, imitar voces sin algún aparato es increíble –Dijo mirándome –Bueno, ¿Ahora me dirás de qué quieres hablar?
–B‐Bueno... yo... d‐debe de ser difícil vivir así, ¿No?, tú eres un chico muy inteligente, me lo demostraste. Y p‐puedo ver que no tienes una vida fácil, puedo entender la impotencia y rabia que debes de sentir al no poder expresarte como quisieras...
–¿A qué viene eso? –Me preguntó con duda –Ambar... ¿Por qué?
–Sólo quería que supieras que eres capaz de hacer cualquier cosa, nunca dejes de perseguirlos...
–¿Perseguirlos? ¿A q‐qué te refieres?
–Nunca dejes de perseguir lo que quieres, lo que deseas, tampoco dejes de luchar, aunque se muestre difícil y complicado, al final siempre habrá algo bueno.
–¿Por qué me dices todo esto? –Dijo serio, de seguro ahora se estaba llenando de preguntas.
–El imbécil de mi "ex novio" vino ayer y soltó toda tu verdad –Confesé apenada –Pero me aseguré de hacerle saber que lo que hizo está mal, me molestó lo que hizo... y ten por seguro que no estás solo en esto... nunca te rindas, Kudo...
–Juro que lo voy a matar cuando lo vea... –Lo oí susurrar.
–Yo te ayudaré a hacerlo si cuando lo vemos, todavía no lo perdono... –Hablé echándome el cabello para atrás, lo tengo suelto –Si necesitas ayuda con algo, no dudes en decírmelo... supongo que Ran no sabe.
–Ella no puede saber, es peligroso que lo sepa... al igual que es peligroso que tu lo sepas. Pero, creo que confío en ti, dime, ¿Mi verdad está en buenas manos?
–Puedes confiar en mí, tu verdad está en buenas manos... puedes contar conmigo para lo que sea. Te agarré cariño, ¿Pequeño detective?, ya no sé cómo debo de llamarte.
–Puedes llamarme Conan delante de los demás, y cuando estemos a solas, Kudo ... o Shinichi si es que quieres ... Hattori, el profesor, Haibara, mis padres, y ahora tú, son los únicos que saben todo.
–Te faltó el imbécil ese –Murmuré agarrando a Conan en brazos y subiéndolo para que se sentara en mis hombros –Te lo repito, puedes confiar en mi para lo que quieras ...
–Gracias ... –Susurró –... y Ambar ...
–¿Qué pasa? –Pregunté empezando a caminar.
–N ‐ Nada ... olvídalo ... solo olvídalo ...
