Capítulo 16

Tal como esperaba, no pudo dormir. Intentó por todos los medios que el sueño llegara pero no ocurrió nada durante las siguientes tres horas, Contó casi mil ovejas y ni así pudo

La chica de pelo azulado se levantó a pesar de las pocas horas de sueño decidiendo que no podría estar más tiempo sin concentrarse en algo. Hizo la pequeña cama y alistó su vestimenta para ese día

Aunque las palabras de Ranma no podían irse, trató de ignorarlas, de no pensar en esos motivos tan absurdos. Al menos podía estar tranquila de no encontrarlo el día de hoy, pues la competencia comenzaba a las doce del día, seguramente tendría que marcharse con el resto

Salió de su habitación directamente a la oficima donde debía terminar el papeleo de ayer, llegó e inmediatamente comenzó con el foliado. Debido a que todos los atletas estaban marchándose el ajetreo del hotel disminuyó lentamente

Se dió tiempo para revisar los reportes y preguntar a los empleados si no sentían demasiada presión o carga de trabajo. Debía atender las necesidades del personal también

Encontró a algunos viendo el televisor del comedor dispuesto para ellos. La competencia iba a ser transmitida por el canal de deportes por lo que no pudo evitar quedarse unos minutos

En el recinto se veían grandes los ánimos, toda la concurrencia lucía emocionada por ver empezar el evento. Decidió que no quería verlo, aunque también estuviera entusiasmada por ello

Sin interrumpir a los demás salió de ahí. Anduvo por los pasillos semi vacíos y cuando no tuvo nada más que revisar nuevamente sus pensamientos la atacaron

Ranma se había ido, sin remedio ni forma de detenerlo

Akane estuvo encerrada en su habitación por dos días completos, sin comer, sin salir y sin hablar. Todos en la casa estaban preocupados por ella, comprendían que al haber perdido a alguien importante de esa manera se sintiera desolada

Más sus cercanos no iban a permitir que se deprimiera, Soun acudió a llamarla cuantas veces fueran necesarias. Le habló desde el otro lado de la puerta hasta que por fin salió

Mal arreglada y con los ojos hinchados por tanto dormir (por tanto llorar) en cuanto la chica abrió la puerta le dió un abrazo fuertisimo, la acunó contra su pecho brindándole palabras de apoyo

A pesar del evidente cambio en su actitud y vitalidad ella se negaba a admitir lo que todos sabían. Que se encontraba herida por la partida de su hasta ese entonces, prometido

El compromiso nunca se rompió, nunca hubo un acuerdo mutuo por el cual se disolviera la promesa. Sin embargo, los años concluyeron aquel trato entre los Saotome y Tendo

Así fué como terminó todo. Akane siguió durante algún tiempo negándose a hablar de Ranma, a oír su nombre siquiera. La familia entendió perfectamente que no quería saber de él. Porque dolía

Solamente Ukyo se había integrado a su vida de forma más íntima, ahora las dos resultaban ser amigas. No las más entrañables pero si con la suficiente confianza como para contarse su dolor

La castaña no tuvo tapujos en revelar que amaba a Ranma como muchas veces lo anunció al muchacho, no le interesó que los demás supieran el dolor de su pérdida más decidió perdonarlo porque no existía nada lo suficientemente importante para ella, que sí misma

En cambio con la Tendo menor ocurrió lo inimaginable, una tarde, mientras aprendía a cocinar con su nueva confidente las lágrimas brotaron solas, sus mejillas se encharcaron por todo ese llanto que ocultó durante meses. Entonces pudo abrirse y confesar de viva voz todo lo que su corazón sentía

—Lo amaba Ukyo— admitió entre sollozos mientras se aferrada al delantal que traía puesto —Pe-Pero él se ha ido con Shampoo— gruñó triste —Lo perdí para siempre— se desarmó por completo, gritó frustrada corriendo escaleras arriba y se metió a su alcoba para destruirlo todo. Algunas fotos donde se les veía juntos recibieron la mayor parte de su ira

Las hizo trizas a penas las vió. Arrojó los regalos de Navidad a la basura, el vestido de Julieta con el cual participó en la obra teatral de la escuela, la bufanda que estaba tejiendo para las vísperas venideras. Tomó todo ese afecto y lo arrojó al piso intentando que se volviera añicos —¡Devuelveme mi felicidad Ranma Saotome!— aulló aún más furiosa. Pataleó en la cama, arrojó las almohadas contra la pared y se centró en sacar fuera sus frustraciones

El despertador, los cuadernos, las notas que intercambiaron en la última clase de inglés, todo lo que le recordaba al chico. Se desplomó al fin sobre el tapete a mitad de su cuarto, cubriendo su rostro con ambas manos. Estaba llegando a la calma luego de la tempestad

Esos sentimientos que nunca pudo decirle y ahora se estaban pudriendo dentro de ella. Era como una planta con una enorme oruga comiéndose su interior por completo

Todos la dejaron desahogarse, la dejado gritar y volverse una tormenta dentro de esa pequeña casa que parecía no albergar aire suficiente para recuperar el aliento entre los gimoteos del llanto

Nodoka sintió culpa, lamentó que no tuvo la autoridad suficiente para que su hijo no fuera tan cruel con la pobre joven. Pero tampoco quería echarle toda la culpa, quizá llevaba la mayor parte a cuestas sin embargo tenía derecho a buscar su cura. Entonces en lugar de ir a traerlo por la trenza para que respondiera, decidió que lo mejor era dejar las cosas como estaban

Ese mismo día partió junto con Genma. No había más que hacer ahí

Las semanas posteriores fueron un completo furor por parte de la hija menor de Soun. Había llegado a la etapa de ira con todo lo que su cuerpo podía, lo maldecía, le dedicaba sus peores deseos y groserías a pesar de que no la oyera

A ninguno le extraño que ese fuera su sentimiento, en realidad lo habían estado esperando. Pero claro, primero venía la negación

Cuando por fin llegó a la etapa de negociación le planteó a su padre ir a China para buscarlo, había pasado un año desde su partida y creía que podría encontrarlo. Más no le fué permitido

Nabiki le prohibió abandonar la universidad para ir tras él, la castaña tenía bien planteada la idea de que Ranma no merecía tanto cuando no le dió nada a su hermana

La hizo entrar en razón a su manera, esa forma tan convincente de cambiar los propósitos de los demás, la ayudó en gran medida para evitar que se fuera a China...

El día transcurrió rápido para Kotaro entre las atenciones con los participantes de ese día, el final de la jornada llegó pronto. Regresando al hotel cargaba las cajas de comida rápida que pasó a traer en el restaurante de paso

Primero acudió a la enfermería para dejar los botiquines y su bata. Revisó su celular en espera de que no fuera demasiado tarde, buscó entre sus contactos con la letra "A" Y marcó esperando ser atendido

—¿Hola?

—Hola Akane— la saludó andando por el lobby semi vacío —Me preguntaba si ya habías cenado

—No aún no, aún estoy en mi oficina— respondió haciendo que el muchacho se detuviera de forma abrupta —Voy a pedir comida rápida, hoy tengo algunos asuntos que atender para mañana

—¿En serio? ¡Yo traigo la cena! Podemos acompañarnos— ofreció con emoción —¿Qué opinas?

—Me encantaría, te espero en mi oficina ¿Está bien?

—Estaré ahí en unos segundos— respondió animado, cortó su rumbo inicial devolviendo sus pasos hasta el pasillo que guiaba a su destino. Dió la vuelta encontrándose con la puerta deseada —Akane, soy yo— anunció dando unos toquidos

—Adelante

—Hola— saludó ingresando al lugar —Espero que te guste el yakisoba

—Me gusta— concedió sonriente. Liberó el espacio del escritorio guardando sus hojas en la gaveta para evitar mancharlas. Entre los dos sacaron los empaques disponiondose a comer —Gracias por la cena

—¿Cómo te fué hoy?

—Estuvo más tranquilo, la mayoría de huéspedes se han ido al torneo

—Eso creí

—¿Qué tal estuvo por allá?

—Normal, atareado pero son atletas acostumbrados a los golpes, solo los atendimos para evitar contusiones o hemorragias serias— respondió pescando el soba entre los palillos

Su cena siguió entre anécdotas del día hasta que limpiando los desechables él la llamó —Akane— siempre se caracterizó por ser tímido. Pero al ver lo que ocurría con Ranma, no quería perder más tiempo —¿Recuerdas lo que te dije la vez anterior? Cuando fuimos al parque con tu familia

Inmediatamente las mejillas de ella adoptaron uns sonrojo tenue —Si— respondió hundiendose entre sus hombros. La emoción se arremolinó en su estómago provocando escalofríos

—Con respecto a ello, aún sigo sintiéndome de esa forma— confesó azorado —Es por eso que quería preguntarte desde hace tiempo— continuó tomando sus manos con suavidad

Quedaron de frente, viéndose el uno al otro —Akane ¿Quieres ser mi novia?— la propuesta había sido lanzada. Ambos tenían el corazón latiendo de manera veloz —Si aún no estas lista para responder... Puedo esperar— se apresuró él ante el mutismo de Akane

Deberías darte una nueva oportunidad

Las palabras de Kasumi hicieron eco en la pequeña Tendo, después de haber convivido con Kotaro y conocerlo decidió que por una vez. Arriesgaría nuevamente su corazón —Si— respondió con una sonrisa tímida

Continuará...