Gracias a quienes me han dejado sus comentarios.

Si desean tener una idea del lugar a donde Hades Vandein lleva a Shamal en este capítulo, pueden buscar en internet imágenes sobre "Casa Brutale." Esta es solo una referencia al tipo de arquitectura y de espacios que prefiere este personaje. Esta referencia en el fic no tiene relación directa con ninguna persona u obra de terceros, ha sido tomada como referencia o inspiración.

ADVERTENCIA: Este fic es Fate-Nanoha y está clasificado M, por contenidos y situaciones fuertes y/o violentas, así como escenas íntimas de carácter sexual entre dos mujeres. Si este tipo de contenido, no es de su agrado, por favor no lo lean.

DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores. Todas las situaciones y personajes presentados en esta historia son ficticios, cualquier parecido con situaciones o personajes reales, históricos o presentes, no es en absoluto intencional.

"La Sombra"

por Aleksei Volken

Capítulo 15. Contraataque.

-X-

"He aprovechado las sombras que pasan de un mundo a otro para sembrar la muerte y la locura."

H. P. Lovecraft.

-X-

Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, Día 02, Onceavo Mes. 03:30 hrs

− ¿Vas a llevarla con nosotros?− preguntó Hayate mirando a Fate fijamente.

La Coronel y la Enforcer estaban en la oficina de la primera con Rein y Yuri Natsume. Durante las últimas cinco horas las cuatro, junto con Carim y la Almirante Harlaown habían estado sumergidas en las acciones necesarias para ubicar el paradero de Shamal lo más pronto posible. Dicha tarea se había complicado significativamente, cuando empezaron a tener noticias preocupantes de varias empresas de telecomunicaciones privadas y estaciones de policía respecto a un extraño y masivo ataque a dispositivos móviles.

Las iniciativa de colaboración de los días anteriores era, a partir de la medianoche, una orden directa del Almirante Gil Graham, las Secciones Seis y Nueve debían trabajar de forma conjunta y coordinada en virtud de que este nuevo ataque y la desaparición de Shamal parecían tener extrañas vinculaciones.

Por ello, se encontraban reunidas en ese momento. Y Hayate había traído a colación el tema que preocupaba a muchas personas y sobre el cual tendrían que tomar una determinación.

¿Qué iban a hacer con Signum?

Signum era la segunda oficial al mando del equipo de Fate. Era una militar de élite, condecorada por su desempeño en el campo de batalla; una agente de las más eficientes y profesionales con un historial ejemplar en la agencia.

Y también una persona altamente peligrosa.

Después de su exabrupto en la sala de juntas y de que Nanoha le hubiera dado la razón en su planteamiento, Signum se había recluido en una coraza de hielo que nadie podía traspasar.

− Fate,− insistió Hayate ante el silencio de la Enforcer, − ¿Vas a llevarla con nosotros?

Las cuatro estaban sentadas en la sala de juntas de Hayate con tazas de café caliente que Rein les acababa de llevar como si fueran las 10 de la mañana y no las 3 am de una madrugada aciaga.

− Sí,− respondió Fate con inquebrantable firmeza mirando fijamente a Hayate a su vez, −Salvo Laguna y Lucino, todos los demás miembros de mi equipo irán con nosotras al Corporativo Vandein.

Rein y Natsume contemplaron el duelo de miradas entre Fate y Hayate por varios segundos en silencio.

− La Enforcer Testarossa tiene perfectamente clara la situación y la enorme responsabilidad que tiene ….Coronel,− dijo Rein en esos momentos con voz fría, − Creo que debemos aprovechar el limitado tiempo que tenemos con la Mayor Natsume para coordinarnos como ordenaron los Almirantes.

Hayate no gustaba de ser la primera en desviar la mirada en esos duelos con Fate pero el tono de Rein, la hizo voltear para encontrarse con su asistente y Natsume mirándose, o tal vez la palabra correcta fuera ¿midiéndose?

− Como casi siempre, tienes razón en tus acertados comentarios Rein,− dijo Hayate llamando la atención de todas, rompiendo la tensión acumulada. Esas horas habían sido extremadamente estresantes.

Rein aprovechó para sincronizar su dispositivo con los de ellas para transferirles la información reservada en la que había estado trabajando.

− Con el apoyo de los Almirantes Graham y Phils hemos conseguido varias órdenes, certificadas por jueces federales, aplicables al Corporativo Vandein,− explicó Rein, − Algunas amparan la investigación de la Sección Seis y la desaparición de Shamal, otras están relacionadas con el caso de la Sección Nueve.

− El objetivo es desactivar cualquier acción legal de los abogados del grupo que pudiera causar retrasos y permitir que Hades escape,− añadió Hayate como referencia.

− Así es,− continuó Rein, − Las órdenes que tienes Fate, son exclusivamente las de la Sección Seis y nos permitirán tomar una muestra de ADN del señor Vandein en sitio, además de asegurarlo y congelar todas las operaciones administrativas, financieras, operativas y de seguridad en los complejos del Corporativo. El no va a ser "arrestado" pero será detenido SIN derecho a fianza, no solo por nuestro caso, sino también por el de la Mayor. Todos los activos pertenecientes al Corporativo Vandein y propiedad de Hades Vandein, estarán a partir de ese momento bajo jurisdicción de TSAB y sujetos a investigación.

Fate miró los documentos que Rein le había enviado y asintió.

− Nanoha,− continuó Rein, − Tendrá la documentación más explosiva, correspondiente a la Sección Nueve, que asegura todos los activos y pone bajo investigación a altos ejecutivos del Grupo Vandein y a la señora Lucia Vandein. Todas las órdenes son aplicables a partir del primer minuto de hoy pero se están manejando con estricta confidencialidad, es decir nadie a parte de nosotros, los Almirantes y los jueces que las firmaron para el Consejo de SEguridad, están enterados. Ellos han sido convocados pero no sabrán la verdadera razón hasta que tu y Nanoha les entreguen las órdenes.

Hayate y Natsume que habían recibido todos los documentos se miraron.

− Ese será el momento más álgido y peligroso Enforcer,− dijo Natsume mirando alternadamente a sus interlocutoras, − El equipo de la Sección Seis junto con el equipo táctico de la Sección Nueve, debemos trabajar muy organizados y sincronizados. Sé que la Teniente Signum Yagami será su líder de equipo; por mi parte les informo que el encargado de la operación será el Teniente Renato Socci.

Natsume al igual que Fate antes, no dio explicaciones de su decisión. Era la primera vez que trabajarían juntos pero ella había hecho el anuncio como si nada.

Ante el silencio de todas, agregó.

− El Teniente Socci y la Teniente Yagami se conocen,− dijo mirando a Hayate quien solo arqueó una ceja, − Les aseguro que el trabajo de campo será impecable. La Agente Takamachi irá también con ustedes, lo más importante es que no haya ninguna fisura en el cerco que hemos preparado, ni operativo, ni legal...No pueden tener la más mínima oportunidad de escapar y para ello, cada etapa del operativo, por pequeña que parece, debe ejecutarse en tiempo y con la mayor precisión.

− ¿Usted no irá con nosotras Mayor,?− preguntó Fate en el tono más neutro que pudo conciliar.

− Irá la Agente Takamachi, Enforcer...− dijo Natsume con rostro inescrutable, − Entiendo que el trabajo conjunto ha sido exitoso y me parece que la Agente Takamachi ha realizado una labor excelente, ¿tiene usted alguna queja que reportar?

− ¡No! − respondió Fate con énfasis y un ligero salto en su asiento, quizá demasiado énfasis para el gusto de Hayate,− Quiero decir, no, la Agente Takamachi en efecto ha hecho una labor excelente...ella y el agente Shaalard han hecho un gran equipo con Lucino y Laguna.

Natsume observó la reacción de Fate por varios segundos que se le hicieron eternos a la Enforcer.

− Sin duda Enforcer,− dijo Natsume, − Shaalard se quedará en la oficina junto con sus Agentes Lillie y Granscenic y nos coordinaremos con ellas en todo momento.

− Hal y Alto están listos para la revisión Coronel, Mayor, − les avisó Rein justo en ese momento.

El tiempo volaba. Oficialmente la Coronel Yagami y su comitiva tenían que llegar al Corporativo Vandein a las ocho de la mañana que era cuando los esperaban, pero las acciones pre-operativo se iniciaban desde las cinco de la mañana. Varios efectivos ya estaban en movimiento desde la noche anterior para vigilar a las personas estratégicas. Pese a ello, aún no habían podido ubicar donde se encontraba a Hades Vandein y eso tenía a Fate, Signum y Hayate muy angustiadas.

Tras pedir que todos fueran convocados a las sala de juntas principal, Hayate les indicó que se adelantaran.

Fate y Rein se pusieron de pie. La rubia miró a su amiga con cierta sorpresa al ver que Natsume no se movía de su sitio y seguía tomando café como si nada. Hayate no dijo nada y tampoco se movió.

Cuando sus dos amigas salieron, Hayate espero por casi un eterno minuto hasta que cedió.

− ¿Que no me estás diciendo Yuri?− preguntó directamente con un tono ligeramente cansado.

Ver la mirada azul de Hayate sin la chispa beligerante habitual, sin la rebeldía y el bravado que la caracterizaba pese a su profesionalismo encogió ligeramente el corazón de Natsume.

La Mayor miró a Hayate y su mirada se suavizó.

La Coronel tenía demasiado encima, Yuri lo sabía, había vivido situaciones así antes. Era parte del camino que había que recorrer y de las dificultades que había que superar en el trayecto para llegar a ser General. La única diferencia era que Hayate era mucho más joven que ella cuando había tenido que enfrentar y superar esos tiempos difíciles.

Natsume decidió que era mejor decirle, al menos a ella, lo necesario.

− Hades Vandein no es el depredador que está detrás de ti, de la Enfrocer Testarossa y de otros integrantes de la División de Unidades Especiales,− dijo al final mirando intensamente a la otra mujer, − La verdad es que no tenemos de certeza de quién sea y no es el momento de dar esa batalla aún... Sin embargo, si Hades Vandein si resulta ser el depredador que estás buscando... que AMBAS estamos buscando, atraparlo no va a ser fácil Hayate….

Hayate esperó.

− Un depredador solo sale de su madriguera cuando es conveniente para él hacerlo y lo hace en sus términos. Este operativo lo va a forzar a salir en un momento que él no ha decidido, no va a salir como cazador sino como presa, y lo peor, es que lo vamos a acorralar en todos los aspectos, que es algo que él no espera pero seguro se ha preparado para este momento.

− No todos los asesinos en serie son tan inteligentes Yuri, − argumentó Hayate, − Nanoha comentaba en el perfil que él está tan seguro de su poder y su posición que no considera siquiera como opción el poder ser arrestado.

− Eso es verdad, lo cual no quiere decir que no sepa que lo intentaremos por todos los medios y se prepare para ello. La doctora Takamachi también sigue trabajando en el perfil Hayate,− agregó Natsume, − Ella fué quien me dijo hace un rato que estará esperándonos… Especialmente si tiene a tu hermana Shamal en su poder. Es por ello que la Teniente Signum y Socci deben trabajar juntos. Pero necesitamos algo más. Necesitamos preparar algo que él no espere.

Entonces, Hayate entendió.

− Por eso no vas con nosotras.

No era una pregunta.

Natsume asintió.

− Tal vez no me veas, pero ahí estaré Hayate...La luz no es lo que atrapa a la oscuridad, ¿sabes? La luz solo la hace evidente...Eso tu y tu equipo lo hacen a la perfección. Con tal fastidiosa perfección que has incordiado a personas peligrosas. La oscuridad, sin embargo, es lo único que atrapa a la oscuridad...− dijo Natsume tomando su último sorbo de café, − Cuando el depredador salte por ustedes, te aseguro que yo estaré ahí Hayate y él, no va a esperarme.

-X-

Estaban a unos minutos de iniciar las acciones del operativo; esa sería la última reunión antes de que todos empezaran a moverse. Signum no podía esperar, necesitaba empezar a hacer algo con urgencia.

Todos estaban ya en la sala de juntas. Nanoha y Hal venían llegando en ese momento. Solo faltaban Hayate y Natsume, quienes según le había comentado Fate, se quedaron en la oficina de su hermana.

− Te alcanzo en un momento Hal-kun,− dijo Nanoha a Hal cuando estuvieron a la altura donde Signum esperaba apoyada en la pared con los brazos cruzados.

− Te serviré una taza de café mientras,− dijo Hal tras saludar levemente a Signum con la cabeza antes de entrar a la sala.

Nanoha se detuvo junto a Signum sin decir nada.

Tras varios segundos, Signum se volvió para mirarla a los ojos.

Nanoha había estado atípicamente aislada y callada desde que llegaron, sobre las 9 de la noche a la oficina para empezar a trabajar en la desaparición de Shamal. Signum había estado demasiado introyectada en su propio dolor y angustia para notar la preocupación de nadie más. No había dejado que nadie se acercara a ella, ni siquiera Hayate y Fate.

No podía.

Simplemente no podía permitirse ninguna vulnerabilidad en esos momentos.

No podía pensar en ninguna posibilidad que no fuera encontrar a Shamal.

Cualquier otra alternativa no era solo impensable. Era insoportable.

En la clara y directa mirada azul de Nanoha, Signum encontró el reflejo de las emociones que ella misma estaba sintiendo.

Signum no quería hablar con nadie porque no quería escuchar palabras vacías diciéndole que "todo estaría bien," que "rescatarían a Shamal," que "arrestarían al sospechoso." Nada de eso le brindaba ningún consuelo.

Sin embargo, Nanoha no le dijo nada de eso.

− Él va a estar esperándonos Signum-san,− fue lo primero que le dijo, − Él sabe que tiene una mano superior a la nuestra porque tiene a alguien que es muy preciado para nosotros y hasta el momento, nos ha llevado ventaja en todo.

Para ese momento, Signum se había erguido, había descruzado los brazos y miraba a Nanoha con el cien por ciento de atención.

− Ya no va a tener esa ventaja,− agregó Nanoha, − Pero hay algo que sí puede usar en contra nuestra… nuestro miedo.

Signum contuvo la respiración.

− ¿Qué es lo peor que podría pasar...Signum-san?− preguntó Nanoha con una calma tan fría que Signum se estremeció. Los ojos de la pelirroja, sin embargo, ardían. Nanoha estaba tan preocupada por Shamal como ella. Más aún, ya que Nanoha sabía cosas que Signum no podía siquiera empezar a imaginar. Y lo sabía porque lo había vivido en carne propia.

Trató de hablar pero no pudo. No podía decirlo.

La mirada de Nanoha no le dió tregua.

− Debes decirlo Signum-san….Si hay alguna esperanza de que puedas ayudar a Shamal debes decirlo… y entonces luchar todo lo posible para que eso no suceda.

Hasta entonces Signum entendió.

Ella era diferente a Fate en ese aspecto. La Enforcer no había visto todo lo que ella había visto en la guerra. Pese a todo, Fate no había aún llegado al fondo de la mezquindad y la miseria humana que ella sí había visto.

− Lo peor que puede pasar….es que Shamal... ya esté muerta,− dijo Signum con voz átona, estrangulada, ajena.

− Él sabe que eso...es lo que más tememos y que ese miedo le da poder sobre nosotros...sobre tí,− dijo Nanoha en un susurro, − No podemos dejar que ejerza ese poder sobre nosotros.

Signum la miró y apretó los puños con tanta fuerza que las manos le dolieron.

Hayate y Natsume dieron la vuelta por el pasillo que conducía a la sala de juntas.

Natsume las saludó brevemente y abrió la puerta para la Coronel.

Hayate sin embargo se detuvo unos segundos mirando a las dos agentes con ligera sorpresa.

− ¿Comenzamos Coronel?− preguntó Natsume quien todavía sostenía la puerta con una ceja arqueada.

Hayate entró sin hacer ningún comentario, ligeramente ensimismada por lo que había visto en las dos subordinadas. Tanto la agente veterana como la novata, que las siguieron después de que las dos jefas entraron, tenían la misma mirada azul implacable.

-X-

Tal como Natsume había indicado, Signum y Renato Socci se conocían de sus tiempos en el ejército. Ambos tenientes se acoplaron a la perfección; ambos estarían a cargo de las operaciones y movimientos en el terreno. Para todos los demás, incluso Nanoha y Hal de la Sección Nueve, esa era su primera interacción con Socci. O con cualquier otro efectivo militar de la Sección Nueve.

La pantalla de la sala de juntas mostraba en una imagen satelital de altísima resolución de la manzana donde estaba el edificio del Corporativo Vandein y diez cuadras a la redonda.

− Los tenientes Yagami y Socci tendrán control en el terreno,− explicó Natsume de pie frente a la pantalla, − Junto con los operativos de la Sección Nueve y la División de Operaciones, quisiera el apoyo de la Agente Mikami, Coronel Yagami.

Griffith miró a Hayate y asintió. Ambos estaban conscientes de las bajas que había tenido el equipo de Chrono y cuanto los afectaba.

− Cuenten con ello,− dijo Hayate.

Renato y Signum miraron a Misato y le hicieron un gesto de enviarle detalles a su dispositivo.

Un total de veinte efectivos liderados por ellos estarían desplegados dentro de cuarenta y cinco minutos en la zona del corporativo, adicionalmente a los efectivos que ya mantenían vigilancia sobre los sujetos que tenían que asegurar.

− Estaremos en comunicación con ellos en todo momento, dado que la Sección Nueve tendrá a todos sus efectivos disponibles en campo, el equipo de respaldo para cualquier imprevisto, estará a cargo del Enforcer Lowran y su equipo,− dijo Natsume mirando a Griffith quien solo asintió, − Enforcer Testarossa.

Fate se puso de pie y caminó al frente junto a Natsume que no se sentó.

− La Agente Takamachi, la Coronel Yagami y yo, tenemos una reunión convocada a las ocho en punto de la mañana con el Director General del Corporativo Vandein. De momento, no tenemos confirmación de la ubicación del señor Hades Vandein pero gracias al trabajo de Rein, él directamente ha sido convocado de manera urgente. Iremos en representación del Consejo de Seguridad Nacional por lo que él TENDRÁ que atender en persona,− explicó Fate, − Es previsible que en cuanto le informemos de la vastedad de las órdenes que llevamos, él convoque a sus abogados. El objetivo es que obtengamos, sin lugar a ninguna duda, una muestra de ADN directamente de él en ese momento. Alto y Vice irán con nosotras como escolta para asegurar la muestra y entregarla sin falta al equipo del Agente Shaalard, Lucino y Laguna.

Los aludidos, asintieron con presteza indicando que desde ya, estaban listos.

− El Agente Verossa junto con su equipo y la directora Carim, harán una visita a la Superintendente Yakushiji en Cranagan de forma simultánea a nuestro operativo con Vandein, − agregó Fate, − Otro elemento que no hemos podido determinar, es el paradero inmediato del asistente de la Superintendente, Junichirō Izumida… No tenemos elementos aún para involucrar en ninguno de los dos casos, a la Superintendente o al agente Izumida, pero tenemos ya las órdenes correspondientes para asegurar con fines de investigación e interrogación a Izumida por la duplicación de ADN con Vandein.

− ¿Qué tanta información debemos dar a la Superintendente, Fate?− preguntó Verossa quién desde la noche anterior tenía un talante sombrío y distante. El era otro que quería ir a tirar la puerta de Vandein y arrancarle la verdad sobre lo que había pasado con Shamal. No estaba del todo de acuerdo con la división de tareas acordada, pero después de que su hermana le explicará lo delicado de la situación, había terminado aceptando que eso era lo mejor que podía hacer por Shamal.

− La mínima,− respondió Fate, − La orden de aseguramiento que tenemos no incluye a la Superintendente, solo a Izumida. Si ella acepta venir por su voluntad, no como Superintendente de Cranagan, sino como Ejecutiva de JACES decidiremos qué tanto podremos decirles ya que tengamos a Vandein y a Izumida en custodia.

Verossa asintió.

− Tengo una solicitud adicional, Coronel Yagami, Enforcer Testarossa,− dijo Natsume como siempre, en el frío tono formal que usaba cuando se dirigía a ellas.

− Mayor,− fue la única indicación de Hayate con idéntica tonalidad.

Fate casi al lado de la Mayor, la miró con los ojos entrecerrados. La Enforcer no terminaba de acostumbrarse a la fría cordialidad de Natsume tras su encontronazo por Nanoha. Y mucho menos a la deferencia que Hayate le brindaba a "la espía" como ella y Signum la llamaban en privado.

− Quisiera solicitar que las Agentes Ellis McGaren y Rein Force me acompañen durante los operativos del Corporativo Vandein y Cranagan.

Hayate esperó por información adicional, pero ni una sola palabra más fue pronunciada por la Mayor.

− Verossa…,− dijo Hayate mirando a su subordinado.

En cualquier otro momento, Verossa habría sentido que Natsume quería robarle a su segunda al mando pero tras el secuestro de Shamal y lo poco que su hermana había podido compartir con él de la situación que enfrentaban, no podía decir que no.

− Si...por supuesto,− dijo Verossa, − Ellis, informa a Thoma de lo que necesite para el operativo de Cranagan y reportate con la Mayor a la brevedad.

Rein miraba a Hayate con una ceja ligeramente arqueada. Hayate solo asintió.

− Arreglado Mayor,− dijo Hayate pensando que después de esa junta tendría, nuevamente, que atrapar a Yuri y exprimirle la información a como diera lugar. Justo por eso le había preguntado ANTES de la junta que demonios estaba planeando, pero no, la condenada mujer insistía en darle sorpresas a cada paso incluso en la situación en la que estaban.

− Hay una cosa más,− dijo Natsume como si nada, − Agente Takamachi.

Tras decir eso, Natsume ahora sí se encaminó para sentarse, dejando su lugar a Nanoha. Fate quién haría equipo con Nanoha, decidió esperar donde estaba.

La pelirroja se puso de pie y manipuló su dispositivo para presentar algunos datos en la pantalla.

− Como saben, adicionalmente al secuestro de Shamal, hemos recibido noticias de ataques confirmados a las empresas de telecomunicaciones.

Nanoha desplegó un mapa de toda la zona metropolitana de Cranagan-Midchilda y el área conurbada con otras pequeñas ciudades satélite.

− Estos ataques no se han realizado directamente a los centros de datos de las empresas,− explicó Nanoha marcando en el mapa los cinco puntos principales donde estaban los centros de datos, − Sino que se han realizado a través de los dispositivos móviles...Ayer, alrededor de las 9 de noche, todos los teléfonos celulares y dispositivos móviles comerciales con sistema operativo Genesys, que son prácticamente el 99% del total, recibieron una actualización masiva de sistema.

Entonces Nanoha activó las ubicaciones de todos los dispositivos móviles en la pantalla.

− Típicamente, los datos de ubicación de individuos o particulares, son de acceso restringido. Para tener acceso a ellos se necesita de un procedimiento judicial activo o deben estar relacionados con una investigación en curso. Dada la gravedad del incidente, las empresas de telecomunicaciones han compartido la información de ubicación de los dispositivos, junto con otros datos importantes en tiempo real,− dijo Nanoha, − Por la evaluación que Hal y yo hemos realizado, la "actualización" fue un ataque de un virus informático ya que los usuarios, literalmente, fueron obligados a instalarla.

− ¿Otra vez los Huckebein?− preguntó Hayate.

− Estimamos que este nuevo ataque, está relacionado con el ataque al Banco de Midchilda, por lo que sí...en teoría tendría que estar vinculado con la organización Huckebein− dijo Nanoha y dado que sabía cuál sería la siguiente pregunta, se sonrojó ligeramente.

− Dígales Agente,− dijo Natsume, − No nos anticipemos porque eso solo nos ha llevado a cometer errores. Solo hay una constante en este caso: Causalidad. Si fallamos en ver la causa sin prejuicios ni preconcepciones, jamás podremos entender el efecto. Ustedes han hecho lo correcto.

Nanoha miró a Fate. La Enforcer le devolvió la mirada con cierta sorpresa. Jamás se imaginó que Natsume supiera del alcance de su plan.

− Hace unos días le entregamos a la Sección Seis una lista de posibles candidatas que el sospechoso, podría secuestrar de acuerdo a la victimología identificada,− explicó Nanoha, − Dada la imposibilidad de poner una vigilancia "física" en tantas personas y por escasez de tiempo ….a falta de una opción mejor, se decidió infiltrar de forma remota los teléfonos celulares de las veinte chicas identificadas como candidatas potenciales del sospechoso… para monitorear sus movimientos y sus interacciones de comunicación...

Verossa se volvió a mirar a Hayate.

− ¿Hackeaste los celulares de veinte ciudadanas para espiarlas Coronel?... Eso es un nuevo nivel...

Entonces pareció recordar que Natsume estaba también presente en esa junta y se reacomodó en su asiento con la mayor discreción que le fue posible y dió gracias por que su hermana no estuviera presente.

− Yo lo hice Verossa,− dijo Fate con voz firme, − Yo tomé la decisión y le ordené a mi equipo que lo hiciera, la responsabilidad total de esa acción es mía y solamente mía.

− Yo mandaría a mis subordinados arrestados por un mes al menos, por un comentario de esa índole,− dijo Natsume con voz átona al aire y sin mirar a nadie, −Continúe por favor Agente Takamachi, todos tenemos algo de prisa.

− Nuestra infiltración también se realizó usando un virus, que Alto y Lucino programaron...Lo importante, es que ese virus funcionó como un monitor de amplio espectro,− dijo Nanoha y encendió en color verde las posiciones de veinte pequeños puntos que correspondían a las mujeres que estaban monitoreando remotamente, − Desde el primer momento que la supuesta actualización de sistema atacó el teléfono móvil de esas personas, nuestro monitor ha estado siguiendo sus operaciones y evitó que tomara el control del móvil como en otros casos, por eso sabemos lo que están haciendo ahora y lo que hicieron con el dispositivo de la Teniente Signum.

Todos, con la excepción de Hal y Natsume que eran lo únicos que sabían de lo que Nanoha estaba hablando, fruncieron el ceño.

− El dispositivo de la Teniente Signum, estaba infiltrado por el mismo virus que hasta ahora, ha atacado veinticinco millones de dispositivos en toda la zona conurbada de la región metropolitana de Cranagan-Midchilda, − dijo Nanoha mostrando ahora en pantalla otros datos de las veinte chicas que estaban monitoreando como ejemplo, − Así como pasó en las terminales del Banco de Midchilda. En todos los casos, pero de forma más marcada en el comunicador de Signum, el virus tomó el control del dispositivo permitiendole a alguien controlarlo de forma remota. Por eso se enviaron mensajes desde su comunicador que ella no había escrito y se bloqueo al cien por ciento la comunicación.

− ¿Nuestro sospechoso está relacionado con los ataques terroristas?− preguntó a Hayate mirando directamente a Natsume.

− Si y no, Coronel,− respondió Nanoha, − Gracias al análisis que Hal-kun y Alto han realizado de los celulares que infiltramos hemos podido determinar que el virus de los celulares comerciales y el del comunicador de Signum, es el mismo, pero los ataques están siendo orquestados por diferentes entidades.

− Para fines diferentes,− terminó Natsume mirando a Hayate, − La operación de su Sección Coronel, nos permite confirmar que su sospecho tiene acceso a la misma tecnología que usaron y están usando en este momento los terroristas, pero lo está usando para sus propios fines.

− No podemos asegurar aún qué tan relacionado pueda estar nuestro sospechoso con el grupo terrorista en particular,− finalizó Nanoha.

− Sin embargo,− intervino Signum, − Todos los caminos llevan a un mismo destino: Vandein.

− Así es Teniente,− dijo Natsume mirando a la Teniente y después a Verossa, − Por eso son tan importantes y estratégicos los operativos que realizaremos y de los que estarán a cargo, Agentes.

− ¿Tienen toda la información que necesitan?− preguntó Hayate poniéndose de pie para dar por terminada la junta y lanzar el inicio del operativo.

− Solo una cosa más Coronel,− intervino Alto llamando la atención de su jefa, y mirando después con cierta culpa a Nanoha y a Fate, − No he podido darles esta información antes pero creo que es importante que todos la conozcan.

− Ha sido una noche muy agitada, no te preocupes y dinos Alto,− dijo Fate mirando a la chica que tanto se había esforzado con una sonrisa amable. Todos se estaban esforzando muchísimo por Shamal.

− Lucino y Laguna han seguido trabajando también con el algoritmo de búsqueda en la base de datos de Defensa. A raíz de los últimos acontecimientos, hicimos un análisis especial con la familia Vandein. Hemos confirmado a través del ADN verificado de nuestro sospechoso, que está relacionado por línea sanguínea directa con la familia Vandein.

− ¿A parte de Hades, existe algún otro miembro conocido de la familia?− preguntó Fate a Alto pero fue Natsume quien le respondió.

− No, Hades Vandein es hijo único. Solo le sobrevive su madre, Lucía Vandein a quien estamos incluyendo en la orden de restricción. Su padre, Granz Florian y su abuelo, Hades Vandein Senior, fallecieron hace varios años.

− Eso solo deja como única opción a Hades,− dijo Fate mirando a Hayate, − Tal como Signum decía.

− Eso es también lo...particular… del caso,− dijo Alto ligeramente sonrojada, − El ADN del asesino, indica relación filial directa con Lucía Vandein, ella es indudablemente la madre del asesino...pero no con el señor Granz Florian...Estamos cien por ciento seguras que él no era el padre.

− ¿Sabemos si Lucia Vandein tuvo algún hijo ilegítimo?− preguntó Hayate con preocupación. La familia Vandein era una de las que tenían el más añejo abolengo en todo Midchilda. Si los títulos nobiliarios aún existieran, ellos serían nobles. El alcance de sus influencias era vasto y mayormente, desconocido. Ese asunto iba a resultar terriblemente más complicado y espinoso con todo eso que Alto y Lucino habían encontrado.

− Difícilmente... Pero podemos indagar,− dijo Natsume y después miró apreciativamente a Alto, − Esa información es MUY relevante, Agente Krauetta, ¿Hay manera de saber quién es el padre biológico?

El sonrojo de Alto se profundizó. Tanto que Fate la miró con preocupación.

− ¿Que sucede Alto?,− preguntó la Enforcer.

− Quiero re-verificar los resultados Fate,− dijo Alto apresuradamente, − Pero lo que hemos encontrado al momento indica que el padre de nuestro sospechoso...Era el señor Hades Vandein senior…

Todos se quedaron momentáneamente desconcertados.

− Hades Vandein senior es el padre de señora Lucia Vandein, eso significaría que tendría que ser el abuelo del sospechoso, Agente Krauetta,− dijo Natsume ya erguida en su asiento.

− Así es,− dijo Alto mirando a Natsume con visible incomodidad, − Por eso quiero re-verificar los datos, incluyendo más parientes registrados. Por lo que hemos encontrado hasta el momento, usando los ADNs verificados para Lucia Vandein, Hades Vandein Senior y Granz Florian y les puedo confirmar que el señor Hades, es tanto el padre … como el abuelo... de nuestro sospechoso.

Natsume miró a Nanoha y después a Fate.

− Necesitamos obtener esa muestra directamente de Hades, Enforcer Testarossa, Agente Takamachi.

Nanoha y Fate se miraron con decisión.

Por primera vez desde que Nanoha había regresado como agente a TSAB, eran un verdadero equipo.

-X-

Hayate y Natsume dieron la junta por concluida y enviaron a todos a prepararse para entrar en acción.

En un abrir y cerrar de ojos ya eran las cinco de la mañana y todos tenían ya que estar en movimiento, sin embargo Hayate no podía simplemente dejar ir a Natsume sin una explicación.

Cuando todos salieron de la sala de juntas, ella detuvo a Natsume hasta que se quedaron solas.

− ¿Para que quieres a Ellis y Rein?− preguntó Hayate a rajatabla.

Natsume la miró. En otras circunstancias, sería la ocasión ideal para molestar a la Coronel pero no en las circunstancias actuales con su hermano grave en el hospital y su hermana secuestrada.

− El nombre McGaren tiene un peso especial Hayate, ella quiere hacerse una carrera por su cuenta pero podría tener una posición mucho mejor en el ejército; al igual que tú o la Enforcer Testarossa en la Armada… Necesito de su nombre para algunos trámites que me acompañará a realizar. Además del peso de su nombre, ella entiende el valor de la confidencialidad...Al igual que la Agente Force. Ella tiene además una habilidad especial que vamos a necesitar como un as bajo la manga en este operativo.

Hayate miró a Natsume casi con fastidio.

− Necesito alguien que pueda pilotear un helicóptero como ella,− dijo Natsume dejando a Hayate con la boca abierta.

Las habilidades de Rein estaban en su expediente. Con su nivel de acceso, había muy pocas cosas que Natsume no pudiera ver. Aún así, Hayate se preguntaba que tanto sabía la Mayor de esa parte de la vida de Rein.

− Hace años que Rein no vuela de forma militar Yuri,− dijo Hayate con cautela.

− No vuela de forma militar….oficialmente Hayate,− dijo Natsume entrecerrando los ojos, −Tu sabes el alcance de su habilidad.

− ¿Que aparato le vas a dar?− preguntó Hayate con cierta angustia. Aunque se mantenía en excelente forma física y en sus habilidades de vuelo, hacía años que Rein no iba a un operativo de campo.

− Un multirotor de combate, tipo furtivo,− dijo Natsume como si nada, − Máxima maniobrabilidad con todo el poder.

− ¡Yuri!...¡Eso es…!

− Eso es lo que se necesita Hayate,− la interrumpió Natsume dando por terminada la conversación yendo hacía la salida, − Estoy segura que la Agente Force apreciará tener un rol estratégico para ayudar a tu hermana… además, algo me dice que va a amar pilotear esa bestia, déjalo en mis manos y no te preocupes...Prometo devolverte a tu...asistente...en una pieza.

Con eso, Natsume salió de la sala dejando a Hayate, por una vez, sin saber qué decir.

-X-

Zona Oeste de la Región Metropolitana Cranagan-Midchilda, Presa Toku, Día 02, Onceavo Mes. 06:30 hrs

Shamal paso del sueño a la vigilia, prácticamente sin transición. .

Tenía un segundo de haber despertado pero estaba alerta y sabía exactamente dónde se encontraba. Y justo por ello no movió ni un músculo.

Recordaba demasiado bien donde se encontraba.

− Buenos días,− dijo una voz que también recordaba demasiado bien.

Una voz amable y varonil.

No tenía caso pretender que estaba dormida. Ya sabía que no podría engañarlo.

Ya sabía que estaba atrapada.

Abrió los ojos a una habitación enorme que la noche anterior no había podido apreciar en su totalidad. La luz de sol entraba casi deslumbrante por todo el techo. Este creaba un efecto surreal ya que en realidad no se trataba de un techo sólido sino de una enorme piscina de agua cristalina con piso transparente por lo que la luz del sol atravesaba agua y cubierta creando patrones dinámicos de luz y sombra con el movimiento del agua.

Había sido fascinante la primera vez que lo vió.

Antes de darse cuenta en donde estaba.

Flashback−

El autocóptero se deslizó con extraordinaria rapidez. Con la luz del sol en el camino hacia el ocaso, un resplandeciente espejo de plata, la deslumbró por algunos momentos.

Por unos momentos Shamal no supo bien donde se encontraban. Antes de que pudiera revisar su dispositivo, él le aclaró.

La presa Toku es propiedad de mi familia desde hace varios años. Fue convertida de una de nuestras instalaciones de investigaciones y muy pocas personas tienen la oportunidad de ver lo que usted verá, Agente Yagami.

Shamal casi se sintió privilegiada.

Conforme se fueron acercando a su destino, la sensación se fue transformando en una de profunda sorpresa y asombro.

La presa Toku se encontraba enclavada en una de la partes más elevadas de la cuenca que después descendía para convertirse en el amplio valle donde se habían desarrollado las ciudades de Cranagan y Midchilda.

Había muchas otras presas en los alrededores que daban brindaban el servicio de agua a múltiples poblaciones e industrias. La presa Toku aunque completamente funcional y activa, ya no formaba parte de esa red operativa de infraestructura.

En muchos aspectos, era única en su tipo. Su estratégica ubicación le daba tres atributos especiales. La zona oeste de la presa estaba limitada por un larguísimo acantilado de varios cientos de metros de roca sólida en estado puro. Una pared, prácticamente perpendicular creada por obra de la acción erosiva del agua parecía trazada a regla hasta el inicio del espejo de agua de la presa. Más al oeste del acantilado, un densa zona boscosa sobre la formación rocosa hacia el acceso hacia esa zona literalmente imposible por ningún medio. Los árboles hacía imposible que fuera transitable o escalable. Hacia el este, el área del embalse de la presa extendía por sus sinuosas orillas en medio del relieve del terreno por casi 2,000 kilómetros cuadrados. El sur y el norte prácticamente no existían.

En medio de esa vastedad, el pequeño autocóptero fue perdiendo altitud.

Shamal se volvió preocupada hacía su anfitrión. En varios kilómetros a la redonda, no se veía ninguna instalación a la que pudieran dirigirse.

Él, sin manifestar ninguna ansiedad, sigo maniobrando descendiendo y descendiendo lentamente.

Entonces Shamal lo vió.

Un pequeño círculo literalmente a la orilla del acantilado.

La vista es espectacular a esta hora de la tarde Agente Yagami… No pierda detalle por favor,− le dijo el con una sonrisa que desbordaba calidez.

Cuando aterrizaron con la suavidad de una pluma, Shamal se sintió a la vez tranquila y angustiada. A su alrededor solo se veía la vastedad del espejo del embalse, un acantilado interminable sobre el que estaban como suspendidos y un denso e igualmente infinito bosque.

Todo lo anterior a la mitad de la nada.

Una nada que no estaba marcada en ningún mapa.

Él se bajó del autocóptero y se dió la vuelta para abrir la puerta a Shamal.

Ella lo miró seria antes de bajar. El continuaba sonriendo.

¿En donde podré encontrarme con los sargentos Sagara y Weber?− preguntó Shamal con la mayor serenidad posible, − Esta instalación parece realmente….especial...Hades.

Él sonrió aún más ampliamente.

Es realmente especial Agente… Sígame, ahora lo podrá ver,− dijo él con innegable orgullo.

Shamal sintió vértigo.

El pista del helipuerto personalizado no estaba tal elevada sobre el terreno pero la vista a su alrededor era simplemente sobrecogedora. Él la guió hasta el borde de la pista del helipuerto donde unos escalones que parecían literalmente esculpidos en la roca misma del acantilado, bajaban hasta el nivel del terreno.

Una vez al nivel del suelo, Shamal pudo apreciar que el acantilado donde se encontraban se alzaba por encima del espejo del embalse al menos unos trescientos metros. Desde donde estaba pudo ver que el helipuerto, era parte de una construcción moderna que se mimetizaba a la perfección con la roca del acantilado. A sus pies un espejo de agua mucho más pequeño que el del embalse se extendía.

El claro recuadro de una amplia piscina que se extendía y sobrepasaba milagrosamente, el borde del acantilado, desafiaba toda explicación.

Su anfitrión la tomó levemente del brazo, sacándola de su silenciosa admiración, indicando el camino que debía seguir.

En paralelo a uno de los lados de la piscina, más escaleras descendían con destino desconocido.

Aunque la recién nacida aprehensión en su pecho crecía con lenta e inexorable certeza, ella comprendió que no tenía opción.

Simplemente no había otro lugar a donde ir.

Salvo descender.

Estas nuevas escaleras, en lugar de llevarla a la oscuridad del sótano que esperaba, la llevaron a una onírica luminosidad. Las escaleras parecían descender al vacío pero en realidad llegaban hacía un vestíbulo-terraza que conducía a una estancia que, al igual que las escaleras, parecía esculpida en la roca. Y la vista. La vista desde ahí era la transparencia del aire y el vasto infinito de un espejo de agua suspendido varios cientos de metros hacia abajo.

Entonces Shamal entendió

El sitio en el que se encontraba había sido enclavado en el acantilado.

La doctora camino por terraza para entrar a la estancia donde un espectacular ventanal de piso a techo mantenía la sensación de vértigo; la absoluta certeza para todos los sentidos de estar al borde del abismo.

Pese a todo, Shamal miraba todo asombrada.

El efecto era abrumador.

Por un lado, la vastedad del vacío hacía que parecieran flotar. Pero por otro lado el techo de agua sobre su cabeza indicaba que estaba sumergida hasta el fondo de la prístina piscina. El techo que contenía el agua sobre sus cabezas era completamente transparente; sostenido por largas y estilizadas vigas de acero.

Todo el efecto de la casa, los materiales, los planos, las aristas, los ángulos, los colores...su audacia y arrogancia, tenían un efecto brutal. Era un hachazo estético infligido al costado del acantilado.

La crudeza brutal de la construcción sobrepasaba la crudeza natural del entorno.

Una herida, sin importar que tan bella pudiera ser, siempre era una herida. Ese lugar, era una herida brutal infringida de un tajo en el orden natural del paisaje. Era un grito construido en concreto y acero.

En ese momento Shamal tuvo la certeza de que el sitio en el que estaba era completamente inaccesible.

Y también tuvo la certeza de con quién estaba.

Los Sargento Sagara y Weber nunca iban a llegar donde ella se encontraba.

Signum no llegaría por ella esa noche.

Esta es mi fortaleza….Shamal…

Escuchar su nombre por primera vez en esa voz que de pronto se torno elegantemente brutal como ese lugar le ocasionó un escalofrío a Shamal y se esforzó por mirarlo tratando, rezando, que el terror que sentía no se reflejara en su mirada.

...Tu eres la primera que puede apreciarla en la forma en que lo has hecho… permíteme darte un recorrido antes de la cena… Desnúdate…

Él la miraba fijamente pero no había intentado tocarla. De ninguna forma. Su voz en ese momento y en los subsecuentes, fué siempre suave, cortés, incluso amable mientras le hacía solicitudes que en realidad eran órdenes que debían ser obedecidas.

Órdenes implacables, como ese lugar y para las que él, ni siquiera tuvo que amenazarla de forma que entendiera que la única opción era el cumplimiento. Absoluto. Total.

Cuando Shamal no se movió para despojarse de su ropa como él, suavemente le había ordenado, él solo hizo la pregunta.

Lo sabes….sabes quién soy. Pero….¿sabes porqué estás aquí?

El corazón de Shamal latía desbocado. Desde que la certeza de donde se encontraba se había afirmado, no se había movido, no había hablado….Su mente científica sólo trataba de recobrar la serenidad. a partir de los hechos que no podía negar.

Si estaba ahí en esos momentos, de la forma en que había sucedido, era porque él así lo había decidido. Él había decidido cómo y cuándo ella llegaría a la conclusión que había llegado. Su proceso de cacería, por primera vez, había sido una seducción y él se veía positivamente encantado con ella.

La pregunta que le hacía en esos momentos, era LA pregunta más importante. Era la que determinaría su destino.

Él en cierta forma, le había dado una pista. Le había dicho que era "la primera."

Estoy aquí….− dijo Shamal tratando de controlar su voz, − Porque soy diferente

Él la miró con cierta sorpresa. Lentamente se acercó a Shamal, caminó alrededor de ella sin prisa, siempre mirándola fijamente, como si pudiera verla realmente por primera vez.

¿En qué sentido…"Eres" diferente?− le preguntó.

Yo sé... realmente, quién eres,− respondió sin mirarlo y la calma sobrenatural de su propia voz la sorprendió, − Y tu sabes….que soy más que un simple trofeo, un reto o una...candidata apetecible...Sabes que puedo ser tu destrucción.

Hasta que terminó de hablar, Shamal se preguntó si la mataría en ese momento.

En ese momento, él se detuvo y la admiró. Su sonrisa se ensanchó. No se había equivocado.

Nadie le había hablado de esa forma antes. Nunca antes. Solo "ella"... su debilidad… le había hablado de esa forma desde siempre. Aun cuando la tuvo en sus manos, cuando lo conoció verdaderamente, siempre le dijo lo que pensaba de él y de lo que hacía. Lo único que obtuvo de ella a parte de la verdad, fue su desprecio y después, su silencio. Hacía mucho que ella no le hablaba.

Había una gran diferencia entre Shamal y esa chica de su juventud.

Shamal en verdad podría ser su destrucción.

Por eso la había escogido. Porque lo que Sophia le había enseñado es que ninguna otra presa conllevaba ya ningún peligro para él. Podía satisfacer su sed y su hambre. Pero no podía satisfacer "eso" que reptaba en su interior.

Ellos no van a encontrarte,− dijo él sin que su sonrisa se alterara un milímetro, − No han encontrado a ninguna.

Shamal guardó silencio. Ese comentario de él, no era una pregunta. Y ella había estudiado a conciencia todos los reportes y notas que Nanoha le había compartido.

De pronto él se puso serio.

Desnúdate,− le ordenó con voz de acero.

Shamal cerró los ojos y lentamente, comenzó a desabrochar la chaqueta de su uniforme.

Flashback End−

El resto de la noche había transcurrido como una lenta pesadilla para Shamal.

Cómo había prometido, Hades le dió un tour por su fortaleza. Casi parecía que estaban a en una cálida reunión social, con él sonriendo y dándole explicaciones a Shamal de cómo esa construcción había sido concebida y ejecutada para ser un prodigio de la arquitectura y la ingeniería...Salvo por el hecho que todo el recorrido, Shamal lo realizó desnuda de pies a cabeza junto a él.

La investigadora sabía cuál era el ritual habitual del sospechoso que Nanoha había reconstruido y documentado extensamente. Por ello sabía que lo que estaba viviendo no formaba parte de ese ritual. El monstruo evolucionaba frente a sus ojos y su única posibilidad de sobrevivir era adaptarse. Resistir. Mantenerse viva.

Eso también lo recordaba Shamal. Eso era lo que Sophia había pensado. Eso era lo que Nanoha había estimado que todas sus víctimas pensaban. Él no solo lo sabía; necesitaba que así fuera.

Pese a saberlo, lo más difícil para Shamal fue cuando llegó el momento de sentarse a la mesa del comedor, igualmente brutal y elegante, donde Hades sirvió para ambos un solo plato exquisitamente preparado antes de sentarse a su lado.

El la miró esperando con una sonrisa sutil en sus labios.

Él sabía que ella sabía.

Y estaba fascinado por el juego.

Incluso puso el tenedor junto a la mano de Shamal casi rozando sus dedos.

Él se había sentado muy cerca de ella y la miraba expectante, cada vez más emocionado….con los labios entreabiertos en una sonrisa leve; deseando fervientemente que ella lo intentara.

Shamal tomó el tenedor lentamente y escogió una de las piezas que se presentaban frente a ella. Sus movimientos fueron siempre controlados mientras se la llevaba a los labios.

Él jadeó a su lado.

− Eres realmente magnífica,− dijo en susurro, mirándola con las pupilas dilatadas, − Ellas habrían estado muy complacidas de saber que las has disfrutado….

Shamal cerró los ojos pero logró contenerse de cualquier otra expresión; en esos momentos, no pensar era lo único que la mantendría a salvo.

Muy poco más podía recordar después de eso.

Hasta ese momento en que despertaba, pudo pensar que la "cena" había tenido algún tipo de poderoso somnífero porque toda su conciencia había caído en un negro y profundo abismo.

En esos momentos, ella estaba aún completamente desnuda en la enorme cama cubierta por sábanas blanquísimas y extraordinariamente suaves; el estaba ya elegantemente vestido en un impecable traje negro, sentado aun lado de la cama, mirándola; como si supiera exactamente en qué momento despertaría.

Tal vez lo sabía.

Shamal, manteniéndose seria y serena, no quiso inspeccionar su cuerpo frente a él para estimar que pudo pasar mientras había estado, literalmente, inconsciente toda la noche. Moviéndose muy ligeramente, hizo lo posible por estimar el estado de cuerpo mientras trataba, lo más disimuladamente posible, de mantenerse cubierta.

− No te toqué...− dijo él como si leyera sus intenciones, − No lo suficiente al menos, no como tu hermana te toca.

Pese a sus esfuerzos, Shamal tragó pesadamente pero logró mantenerse inmóvil y en silencio.

− Muchas personas hablan sobre ustedes en tu oficina, ¿lo sabías Shamal?,− le preguntó él con calma.

− Lo... imaginaba,− respondió en un susurro.

− En cierta forma, ustedes dos...son tan evolucionadas como nosotros… ¿lo sabías?

Shamal lo miró, tratando de entender a qué se refería.

− No,− respondió simplemente; él no se había movido; solamente miraba abstraídamente hacia algún punto sobre su cabeza y ella no sabía qué podía esperar de esa mañana. O del resto de su vida.

− Todos mis ancestros han estado obsesionados por la pureza de nuestra sangre. Especialmente, mi abuelo. Él sabía que yo sería la culminación de sus esfuerzos,− dijo él sin moverse, − Él sabía que mi madre le daría el hijo que necesitaba.

Entonces la miró.

− Tu hermana no ha perdido el tiempo,− dijo muy serio.

Shamal no se movió. Casi no quería ni respirar.

− ¿Tu sabes...,− continuó él poniéndose lentamente de pie, − ...cuál es la naturaleza de un depredador?

En ese instante casi como si Hades la hubiera convocado, una enorme sombra cubrió el sitio donde Shamal se encontraba sobre la cama. La rubia miró con aprehensión hacia arriba y no pudo contener un jadeo de sorpresa. Su cuerpo, que no daba crédito a lo que su cerebro veía, reaccionó antes de que pudiera evitarlo.

Él sonrió ante su reacción, complacido y espero hasta que ella volvió a mirarlo con cierta incredulidad en su mirada.

− ¿Cuál... es la naturaleza de un depredador?

Shamal tragó pesadamente. Eso ella lo sabía a la perfección. Más allá cualquier cosa, era una científica.

− Equilibrio...,− dijo interrumpiéndose al notar un ligero temblor en su voz, − Mantiene el equilibrio... de los ecosistemas…a partir de la caza...de otras especies…

Su propia respuesta la hizo estremecer.

El estaba ya junto a ella al pie de la cama.

− Yo tenía planes para hoy,− dijo mientras su sonrisa se torcía en una mueca desagradable, − Dormir abrazado a tu cuerpo ha sido una experiencia interesante… Cómo si estuvieras muerta pero extrañamente...viva... Deseaba tocarte así cuando estuvieras despierta pero tu hermana ha arruinado mis planes….A diferencia de ti, ella necesita que le recuerden el orden de las cosas.

El movimiento fue tan rápido que no tuvo plena conciencia de lo que sucedía hasta que su cuero cabelludo ardía y era arrastrada implacablemente hacía unas escaleras que descendían en la oscuridad con rumbo desconocido.

-X-

Midtown Midchilda, Edificio Corporativo de Vandein Corporation, Día 02, Onceavo Mes. 08:15 hrs

Hayate, Fate y Nanoha, impecables en sus uniformes, ingresaron al edificio de corporativo Vandein con diez minutos de adelanto a la hora programada. Nada en su semblante, su postura o su andar delataba que no habían dormido en toda la noche gracias a las maravillosas artes de Rein y Amy, cosa que Fate en particular apreciaba después de quien sabe cuantas noches de dormir cuatro horas o menos.

Haber llegado con tanta puntualidad y sobriedad sin embargo, no evitó que esperaran veinticinco minutos por la llegada del Director General de la Corporación pese a la cita pactada. Si bien fueron recibidas de inmediato y una amable asistente las ayudó con los registros correspondientes, acompañándolas hasta el piso veinte donde se encontraba la recepción del Corporativo, aún seguían a la espera de reunirse con Hades Vandein.

− Lamento mucho el retraso,− dijo una hermosa asistente con su mejor sonrisa, − El aviso de la reunión fue tan repentino la noche anterior que el Director tuvo que hacer varios cambios en su agenda para recibirlas.

Hayate sabía lo que estaba pasando. Vandein estaba investigando el alcance de las órdenes que TSAB llevaba para ese encuentro. El retraso solo podía significar que pese a sus esfuerzos, aún no podían encontrar la verdadera razón.

− La señora Lucia Vandein podría recibirlas en unos minutos más,− dijo la asistente.

− Mucho me temo que debemos reunirnos con el Director Vandein,− dijo Hayate poniéndose de pie para después agregar con seriedad, − Contactaré con el Ministro para informar sobre el desacato de la empresa al requerimiento presentado y le dejaremos saber las siguientes acciones.

Al tiempo que Hayate activaba su comunicador, la puerta del despacho se abrió.

− Eso no será necesario Coronel,− dijo un fresco y sonriente Hades Vandein que parecía un modelo recién sacado de una revista de modas, − He llegado tan pronto me ha sido posible...tenía varios arreglos que finalizar antes de reunirme con ustedes.

Hades examinó a Nanoha y a Fate con detenimiento y después a Hayate.

− Ustedes no representan a la Sección Nueve,− dijo Hades aun sin invitarlas a pasar a su oficina.

− Venimos en representación de TSAB, señor Vandein,− explicó escuetamente a Fate.

Nadie se movió por un par de segundos.

Hades hizo un gesto ambiguo y señaló a las tres mujeres el camino hacia su amplísima oficina.

Cuando entraron, tres adultos hombres de diferentes edades y complexiones físicas, vistiendo elegantes y carísimos trajes, ya estaban cómodamente sentados en la amplia sala de reuniones del director tomando café.

Nadie les ofreció a ellas ni siquiera un vaso con agua.

Nanoha en particular, lo agradeció, pero las tres tomaron nota del particular desplante.

Sin que mediara una invitación a tomar asiento para sus visitantes, Hades se apoltronó graciosamente en uno de los sofás individuales más elegantes y esperó.

"Así que así quieres manejarlo," pensó Hayate sin inmutarse.

Pese a que había espacios disponibles para sentarse en la elegante sala, ninguna de ellas lo intentó siquiera. Hayate se mantuvo de pie, a unos cuantos pasos del sillón donde Hades estaba sentado, con Fate y Nanoha un paso detrás de ella.

Hayate tomó un documento del delgadísimo folder que llevaba en las manos y se lo extendió a Vandein.

El no se movió.

Uno de los hombres hizo el intento de tomarlo pero Hayate lo retiró antes de que lo tocara siquiera.

− El contenido de este documento, es exclusivamente para el señor Vandein,− dijo Hayate mirando al aludido.

− Ellos son los abogados corporativos del Grupo Vandein, Coronel...Tal vez los conozca, Gottlieb y Asociados son la firma legal más importante de Midchilda...todas nuestras notificaciones deben ser revisadas por ellos en primer lugar,− dijo Hades con una ligera sonrisa burlona.

Fate apretó los puños pero salvo por ese gesto, no se movió.

− Esta no es una notificación Corporativa, señor Vandein,− dijo Hayate con amable pero distante tono neutro, − Es una notificación personal y como ciudadano, tiene la obligación de recibirla de forma personal.

La sonrisa de Hades se desvaneció ligeramente y entrecerró los ojos mirando fijamente a Hayate.

− ¿Que pasa si decido no recibirla en este momento?− preguntó con frialdad.

− Le aconsejaría que lo reconsiderara señor Vandein,− dijo Hayate en el mismo tono, − Esta es una notificación especial que el Ministerio de Interior está aplicando en consideración a su madre, la señora Lucia Vandein….si usted se rehúsa a recibirla… las acciones subsecuentes no estarán en mis manos.

En ese momento Hayate inclinó ligeramente el documento para que Hades apreciara el escudo del Consejo de Seguridad Nacional del Ministerio del Interior.

En ese momento, su sonrisa desapareció y tuvo que hacer un esfuerzo supremo para controlarse.

Esa...advenediza….no solo había arruinado su día. Ahora tenía el descaro de amenazarlo.

− No tienes que aceptar nada Hades,− le dijo el hombre mayor con tono arrogante sin mirar a Hayate, − Nosotros podemos arreglar lo que sea necesario después.

En ese momento, Hades sintió una mirada y se encontró con los penetrantes ojos azules de Nanoha, que evaluaban cada uno de sus gestos y conscientemente, se relajó.

− No te preocupes Siegfried,− dijo Vandein forzando una sonrisa y extendiendo una mano hacía Hayate, − Una notificación no es nada grave, dejame revisarla, nos daremos por enterados y podremos continuar con nuestras actividades del día.

Hayate tuvo que hacer un esfuerzo para no sonreír en ese momento.

Conforme Hades leía la notificación su rostro pasó de una sonrisa forzada a una seriedad mortal a un rictus de enojo en segundos.

Lo ocultó con extrema rapidez pero Nanoha, que no perdía detalle, había visto la transformación con toda claridad. Por un segundo...ÉL, el monstruo, había aflorado a la superficie. Y esta vez, ella había estado preparada para verlo.

Hades Vandein era su hombre.

La pelirroja miró de reojo a Fate y aunque sus miradas se encontraron solo un segundo. Ambas supieron que estaban en lo correcto.

− Esto es inaceptable Mayor,− dijo Vandein, con visible enojo y el ceño fruncido pero nuevamente en su rol de humano común y corriente.

− Coronel….− aclaró Hayate sin moverse.

Hades ya no pudo permanecer sentado y se puso de pie.

− Su rango no es importante,− dijo caminando por la sala, −Esta "notificación" como usted le llama...es anticonstitucional.

− Usted no es un funcionario público,− dijo Hayate, − Lo que sí es, es un proveedor privado de tecnología para seguridad nacional… las medidas que el Consejo de Seguridad Nacional determine prevalecen sobre otros medios, especialmente en situaciones extraordinarias de emergencia o seguridad nacional y especialmente, anulan cualquier otro recurso legal.

En ese momento, Fate y Nanoha extendieron folders con documentación al abogado Gottlieb, quién dudó antes de tomarlos.

− ¿Que sucede Hades?− preguntó con ligera preocupación. Ver a Hades descompuesto, aunque sea mínimamente, era una escena muy poco común.

− Las….señoritas,− dijo con desprecio mal disimulado, − Pretenden que por cuestiones de seguridad nacional, yo provea una muestra de ADN.

Hasta entonces, Hades extendió el documento que había recibido a su abogado, que ya estaba de pie a su lado.

El abogado lo revisó a detalle y después literalmente, arrebató los folders de las manos Fate y Nanoha, palideciendo conforme los revisaba.

− Hades...esto es…

Los otros dos abogados más jóvenes se pusieron de pie en ese momento ante la expresión de su jefe.

Hayate, Nanoha y Fate no se movieron.

Los cuatro cuchicheaban en voz baja decidiendo cuál era el curso de acción a seguir. Uno de ellos mandaba vertiginosos mensajes con su dispositivo móvil.

Finalmente el abogado mayor, Siegfried Gottlieb, se volvió hacia ellas.

− El señor Vandein no tiene inconveniente en proveer la muestra de ADN solicitada….Coronel,− dijo seriamente, − Él se presentará a la división correspondiente del departamento de Defensa para dejarla en breve.

Hayate siguió sin moverse.

− La muestra debe ser proporcionada en este momento y también debe ser validada por la Agente Especial Takamachi de la Sección Nueve, Seguridad Pública de TSAB.

En ese momento, la puerta del despacho se abrió y una hermosa y elegante mujer madura entró sin anunciarse, sin saludar y caminó hasta donde el grupo de hombres se encontraba.

Sin decir una palabra, revisó los documentos presentados.

Cuando se volvió hacía Hayate su mirada era positivamente asesina.

− Hablaré con el Primer Ministro respecto a esto… Coronel,− dijo con frío desprecio, − Usted será muy afortunada si su rango después de eso es de soldado raso.

Hayate, Nanoha y Fate sabían perfectamente que la mujer era Lucia Vandein en persona, la matriarca de la familia, pero su bravata no las inmutó. La cara sorprendida de sus abogados indicaba que estaban acorralados y no había mucho que pudieran hacer. Eso, hacía a los Vandein mucho más peligrosos. Tenían que conseguir esa muestra en ese momento.

Nanoha en particular observaba a la mujer con extremo detalle y lo único que lamentaba era no poder tomar notas de todo lo que estaba identificando tanto en ella, como en su hijo.

− Mientras usted realiza sus llamadas, procederemos a tomar la muestra del señor Vandein, tal y como está ordenado,− dijo Hayate con seria calma.

− El señor Vandein ya ha proporcionado una muestra oficial de ADN para la base de datos de Defensa,− intentó el abogado Gottlieb más conciliador o quizá, entendiendo mejor que los Vandein la difícil situación en la que se encontraban, − Esa información es altamente clasificada y debe haber razones muy poderosas para requerir una nueva muestra. En el documento no se indican esas razones Coronel, dada la importancia de la familia Vandein, usted entenderá que debemos manejar este asunto con extremo cuidado.

− La situación se está manejando con extremo cuidado Abogado,− dijo Hayate, − La notificación del Consejo Nacional de Seguridad es una ordenanza extraordinaria y nosotras nos encontramos aquí en su representación y aplicación oficial...la diligencia debe ser ejecutada al momento, tal y como está descrita y avalada por el Consejo y el Ministro del Interior por el ciudadano Hades Vandein….¿Me está usted informando oficialmente que el señor Vandein desacata la ordenanza?

Hades miró a Hayate con furia. Tenía que salir de ahí con rapidez.

− Mi asistente les dará una cita para su….muestra... Coronel,− dijo Hades fríamente mientras se encaminaba a la puerta.

No pudo avanzar mucho porque la alta figura de Fate le cerró el paso, sin decir una palabra, solo mirándolo fríamente a los ojos. La mano de la Enforcer estaba lista para tomar su arma al momento.

− La cita es ahora señor Vandein,− dijo Hayate mientras Hades y Fate se miraban.

− Vamos de demandar a TSAB por esto y usted quedaría destruida,− exclamó Lucia Vandein aproximándose a donde estaba Hades para amenazar a Fate, − No se atreva a tocar a mi hijo...Gottlieb, ¿qué demonios estás pensando,? llama a Seguridad ahora mismo, estas personas se van en este instante.

En ese momento, la puerta del despacho se abrió nuevamente y una ligera conmoción pudo escucharse desde el vestíbulo exterior a la oficina de Hades.

La persona que entró era quién Hayate menos esperaba en esos momentos.

Vistiendo un imponente uniforme de asalto negro de la División de Élite "Alfa" de la Inteligencia del Ejército, Yuri Natsume entró con toda calma y seguridad a la oficina. Hayate se esforzó para que su rostro no mostrara su sorpresa-

− Lucía...Hades,− los saludó brevemente encaminandose hacia donde estaban dejando la puerta abierta para que pudiera ver lo que sucedía en el exterior.

Lucia la miró desconcertada por unos instantes.

− ¿Entiendo que te niegas a acatar la ordenanza del Consejo, Hades?− preguntó al llegar hasta donde Fate se encontraba.

− Mayor Natsume,− la saludó abogado Siegfried Gottlieb aproximándose al grupo con celeridad, − De ninguna manera, le hemos indicado a las Agentes que el señor Vandein está más que dispuesto a cumplir con la ordenanza, pero dada la sensibilidad de la situación, él irá en breve al Departamento de Defensa para cumplir con el requisito….Entienda Mayor...esta situación para la familia Vandein es completamente indignante e innecesaria.

Natsume no dejó de mirar a Hades, ni respondió al abogado.

Todos pudieron ver claramente como Hades apretó los puños y rechinó los dientes mirando a Fate y a Natsume.

La Mayor tomó un pequeño dispositivo de su cinturón y oprimió un botón. Después, en silencio, lo extendió a Lucia Vandein.

La mujer la miró con desprecio sin tomarlo.

− Te conviene Lucía….es el Primer Ministro… Necesitas hablar con él, ¿no es así?

Mientras Lucía con mirada atónita, tomaba el pequeño dispositivo, Hades miraba a la recepción de su despacho. Varios militares, vistiendo el mismo uniforme que Natsume usaba, estaban tomando posiciones. Él conocía ese uniforme a la perfección. El grupo de élite que lo portaba era considerado el mejor del mundo. El }"comando Alfa" como le decían los expertos en seguridad, no se andaba por las ramas, si ellos estaban ahí seguro todo su edificio ya estaba bajo su control. Hasta ese momento, Hades se percató que varios helicópteros daban vueltas alrededor del edificio. Natsume tenía que haber entrado de esa manera, por el helipuerto para llegar de la forma en que lo hizo.

Hades se volvió a mirar a su madre y por primera vez su rostro fue de asombro.

Lucía estaba roja de furia cuando finalmente, sin decir una palabra, separó el dispositivo de su oído y lo dejó caer al suelo.

− Tienes que proveerles de la muestra Hades...− dijo con voz estrangulada sin mirar a su hijo, su mirada fija solo en Yuri Natsume, −...En este instante…

Hades miró a su alrededor considerando sus posibilidades.

Tal vez podría tomar a una de las agentes como rehén….llegar al helipuerto. Lo único que necesitaba era llegar al helipuerto.

Entonces lo notó. Natsume, Fate y Nanoha tenían la mano firme en sus armas y lo miraban con detenimiento.

No iba a tomarlas por sorpresa.

La ordenanza era clara en el aspecto de lo que tenía que hacer y las razones. El problema es que la misma ordenanza no le permitía deducir que tanto sabían.

− Entrega la muestra Hades,− ordenó Lucia mirándolo seriamente, − Lo que haya que resolver lo resolveremos después...El Ministerio del Interior pondrá a resguardo de todos los activos del Grupo, no solo tu corporativo de tecnología, sino de todo el Grupo Vandein si te niegas a dar la muestra…. y lo hará con efecto inmediato.

Con el rostro desencajado de furia, Hades accedió.

Tendría que perder esa batalla para ganar la guerra. Para el momento que hicieran lo que sea que pensarán hacer, el sería ya inalcanzable.

Natsume ordenó a los abogados de firma atestiguar la toma de la muestra e incluso llevaba listo un formato para ese fin expreso. Lo sorpresa de Hayate no hacía sino aumentar. Al igual que su alivio.

Con extrema cautela pero con rapidez, Nanoha procedió a tomar la muestra bajo la atenta y vigilante mirada de Fate y Natsume. La Enforcer en especial, en ningún momento separó la mano de su arma, ni quitó su dedo del gatillo. Nanoha tomó tres muestras con Hades sentado finalmente, en uno de los sofás de su lujosa sala.

La mirada de Hades sobre Nanoha, traslucía todo lo que deseaba hacerle a la pelirroja por ponerlo en la situación en la que se encontraba. Ella era amiga de Shamal, las había visto interactuar varias veces durante sus visitas a la Sección Nueve. Su contacto en TSAB le había proporcionado información sobre la pelirroja que no recordaba hasta ese momento y sonrió. Su amiga rubia le ayudaría a desahogar esa furia que sentía… muy pronto. Iba a lamentarlo, Shamal le gustaba muchísimo.

− Ya tienen su muestra,− ladró Lucía mirando a Natsume y a Hayate, La Coronel ya se encontraba en ese momento al lado de la Mayor así como Fate estaba junto a Nanoha, − Larguense ahora mismo de mi empresa.

− Eso no será posible Lucia,− dijo Natsume, sacando un documento de uno de los bolsillos de su uniforme, lo desdobló con parsimonia y lo entregó a la matriarca, que lo miró con la boca abierta.

Para Lucía Vandein, la magnitud de la vejación que estaba sufriendo no tenía límites.

− Hades Vandein,− anunció Natsume mientras tres de sus hombre de uniforme negro con pasamontañas entraban en ese momento y se acercaban a Hades con unas esposas listas, − Queda arrestado por su participación y autoría en actos terroristas que comprometen la seguridad nacional del país, así como la integridad de miles de personas. Por la colaboración y colusión del Grupo Vandein con una organización terrorista confirmada, todos los activos del grupo, así como posesiones personales, cuentas bancarias, personal estratégico de la corporación, información, documentación y tecnología quedan bajo resguardo inmediato del Consejo de Seguridad y la Sección Nueve de Seguridad Pública de TSAB. Se le acusa de alta traición y queda sujeto a disposición de la Sección Nueve de TSAB para investigación.

Hades miraba atónito, casi congelado mientras los agentes lo aseguraban y esposaban.

Lucía gritó y se desmayó.

Los abogados no sabían qué hacer. Hasta ese momento se daban cuenta de la magnitud de la incursión que se había montado contra la empresa y la familia Vandein. Lucía no estaba aún arrestada, pero se mantendría en custodia preventiva debido a la gravedad de los cargos que pesaban sobre su hijo. Hasta que las investigaciones se iniciaran, ella estaría también detenida.

En esos momentos, todo el edificio corporativo estaba siendo asegurado. De la misma manera que todas las demás instalaciones y activos del Grupo, así como las diversas propiedades de la familia.

Nanoha, junto con Fate y su equipo de la Sección Seis, aseguraron la muestras de ADN obtenidas, mientras el equipo táctico de la Sección Nueve transportaba a Hades al búnker de Unidades Especiales para la primera sesión de interrogatorio.

Hayate de quedó con Natsume en el edificio corporativo durante el siguiente par de horas para el aseguramiento y la coordinación de las labores de los equipos forenses. Poco después del arresto y detención de los Vandein, Rein junto con Griffith pudieron unirse a su jefa para auxiliarla. Antes del mediodía llegaron Carim y Verossa con noticias de Cranagan.

La buena noticia era que la superintendente Yakushiji había aceptado colaborar sin condiciones al enterarse de la situación del corporativo Vandein, sin embargo, la mala fue que su asistente, el agente Izumida, no había podido ser localizado. Nadie sabía nada de él desde el día anterior.

En el exterior del edificio corporativo, a los múltiples vehículos de seguridad, pronto se unieron decenas de vehículos de noticias.

Desde el piso cinco del edificio, donde Hayate se encontraba en esos momentos para coordinar varias acciones con Griffith y Signum, la Coronel tenía una clara vista por el amplio ventanal de la sala de juntas a toda la conmoción que se estaba armando en la calle.

− ¿Quién demonios les avisa a estos bichos tan rápido?− murmuró.

− Todos tenemos que hacer nuestro trabajo Coronel.

Hayate se volvió para encontrarse con los serios ojos grises de Natsume que se aproximaba como un gato cauteloso a ella. Un gato negro enorme en un uniforme militar imponente.

− Que hayan llegado tan rápido hará más lenta la investigación Yuri...aunque tenemos a Vandein en custodia y Nanoha está segura que tendremos coincidencia con el ADN del sospechoso...Aún no sabemos donde está Shamal… o siquiera….si…

Hayate no pudo continuar y se volvió para mirar nuevamente al exterior, inspirando profundamente, manteniendo el control.

Yuri se aproximó a ella, bastante más de lo habitual y puso una mano en su hombro.

− Lo siento,− dijo Natsume en voz baja cuando Hayate se volvió ligeramente a mirarla. Aun a la cortísima distancia que se encontraban, Hayate tuvo que esforzarse para escucharla.

La Coronel no sabía qué decir.

− No puedo ofrecerte consuelo,− dijo Natsume mirándola fijamente con expresión mortalmente seria y decidida, − Solo puedo ofrecerte que voy a exprimir a esa malnacido todo lo que sea necesario para encontrarla...Hayate… yo….

Era la primera vez que Hayate veía a Natsume dudando, sin saber exactamente lo que quería decir, lo cual la dejaba, sin palabras.

− ...Yo siento mucho ...no haber identificado a Hades...antes...− dijo bajando la mirada.

Hayate tocó el brazo de Natsume para que la mirara otra vez.

− Ninguno de nosotros pudo identificarlo antes Yuri... Ninguno de nosotros hubiera podido hacer lo que tu hiciste hoy aquí… − dijo Hayate suavemente y casi sin darse cuenta, se acercó aún más, apoyándose en el brazo de Natsume, − Déjame ayudarte….déjanos… todos en mi equipo..

Durante unos segundos solo se miraron.

Hasta que un ligero carraspeo a sus espaldas, las hizo literalmente, saltar poniendo un poco de distancia entre ellas.

− Coronel, la Enforcer Testarossa llamó hace unos minutos,− dijo Rein mirando de Hayate a Natsume de forma completamente profesional; la escultural asistente de Hayate vestía un uniforme gris oscuro de piloto de TSAB con sus galones de Teniente pero su porte, mantenía su elegancia habitual y el hasta cierto punto, tosco uniforme, la hacía lucir incluso más atractiva, − Pensé que sería muy importante avisales a ambas, lamento la interrupción.

Hayate arqueó una ceja mirando a su asistente mientras Natsume miraba hacia el exterior por el amplio ventanal.

− Nanoha confirma que el ADN de Hades Vandein es una coincidencia al 100% con la muestra que tenemos del asesino y secuestrador.

Hayate no tuvo tiempo de decir nada de lo que estaba pensando.

− Los procedimientos para activar las órdenes de arresto para Hades también por los asesinatos y secuestros están prácticamente listos Coronel,− dijo Natsume nuevamente en su frío tono serio y formal, de pie casi en posición de firmes con sus manos tomadas por la espalda, − Las Agentes McGaren y Force hicieron una labor excepcional.

Viéndola en ese uniforme que portaba, la imagen Natsume finalmente tuvo sentido en la mente de Hayate. Podría vestir traje sastre todo el tiempo, pero Yuri jamás se quitaba el uniforme de la cabeza.

− Fate desea hablar con usted para coordinar las siguientes acciones Coronel,− agregó Rein, − Ella y Nanoha piensan que Alto y Hal deberían estar aquí, con los forenses informáticos, buscando indicios de la ubicación de Shamal.

− Coincido con la evaluación de la Enforcer Testarossa,− dijo Natsume nuevamente completamente concentrada en la tarea, − Le daré instrucciones a Shaalard. Los tenientes Socci y Yagami pueden mantener la custodia de esta instalación y mantenernos informadas de lo que los equipos vayan encontrando. Podemos encontrarnos en el búnker de TSAB más tarde para el seguimiento al interrogatorio Coronel.

Tras decir eso, Natsume le agradeció nuevamente a Rein por su habilidad y pericia durante las maniobras aéreas de esa mañana y desapareció a paso veloz.

− ¿Te costó mucho trabajo aterrizar en el helipuerto Vandein?− preguntó Hayate con ligero sarcasmo, − Hacía mucho tiempo que no piloteabas en misión oficial, escuché que te dieron una pieza interesante de equipo.

Rein miró a Hayate con los ojos entrecerrados.

− ¿Has visto ya el helipuerto Hayate?

− No,− acepto la Coronel con una sonrisa triste que causó un nudo en el corazón de Rein, − La verdad es que no he visto el helipuerto.

Entonces sin decir nada, Rein guió a una renuente Hayate hasta el piso 25 de la torre. Cuando salieron a la zona de la azotea donde estaba el helipuerto, Hayate contuvo el aliento con asombro.

El área efectiva del helipuerto era mínima. Y estaba casi ocupada en su totalidad por el compacto autocóptero de Hades Vandein que un par de técnicos forenses ya tenían en proceso de inspección detallada. Más que un helipuerto, la instalación parecía un sofisticado muelle en las nubes para autos voladores. No había manera de que un helicóptero como el que Rein pilotaba esa mañana pudiera aterrizar ahí. En ningún lado.

− No aterrizaste aquí,− dijo Hayate.

− Así es,− confirmó Rein mirando a la Coronel con una intensidad que desconcertó momentáneamente a la otra, − La...Mayor...me pidió acercarme lo suficiente para que ella y tres de sus hombres, bajaran a rapel para la incursión desde la azotea. Antes de bajar, me pidió monitorear la posición a nivel de sobrevuelo y me autorizó destruir ese vehículo que ves ahí, si Hades Vandein salía… También me autorizó a utilizar fuerza letal en cualquier otra persona que no fuera el señor Vandein.

Hayate tragó pesadamente. Con eso que Rein le dijo pudo comprobar que Natsume si conocía la extensión de las habilidades de su asistente. Aún así, la Agente llevaba años retirada de operaciones de campo; las órdenes de Natsume seguro no fueron fáciles de escuchar para Rein.

− La Mayor está dispuesta a todo con tal de atrapar a los terroristas,− dijo Hayate secamente.

Rein la miro con detenimiento antes de dar su opinión.

− Natsume tenía una idea muy precisa de lo que se podía esperar de Vandein; sabía que la única vía de escape para él era por aquí. Lo tuvimos en la mira desde que llegó en esa cosa. El mismo lo pilotea, ¿sabes? Esperamos hasta que aterrizó y entró, y llegó mucho, mucho antes que ustedes, por cierto. La Mayor hubiera podido coordinar muy eficientemente su operativo en su traje sastre de siempre, cómodamente sentada desde una posición remota… Ya había perseguido a todos los jueces y ministros que necesitaba en la madrugada para sus ordenanzas y órdenes de aprehensión por los atentados….− explicó Rein con una expresión tan seria que le causó un ligero estremecimiento a la Coronel, − No necesitaba, literalmente, lanzarse ELLA en persona al vacío para asegurarse de tener a Vandein agarrado por las pelotas. Pero lo hizo. Incluso llamó al Primer Ministro para asegurar nuestra muestra de ADN….y se aseguró de proteger nuestra posición para el caso... Más bien parece dispuesta a hacer todo...por tí...Hayate.

-X-

Downtown Midchilda, Zona Habitacional, Día 02, Onceavo Mes. 19:45 hrs

Pese a los importantes avances que habían tenido ese día, Fate y Nanoha no se sentían para nada victoriosas.

A las siete de la noche, todos los equipos de la Sección Seis y algunos efectivos de la Sección Nueve, como Nanoha y Hal, habían recibido la instrucción de retirarse a descansar para estar a primera hora de regreso en las oficinas de TSAB.

Nanoha, que había pasado todo el día junto a Fate, ya sea trabajando con Alto, Lucino y Hal ó evaluando el interrogatorio inicial de Hades Vandein; no estaba lista para descansar en la búsqueda de Shamal; ni para dejar de estar al lado de Fate.

Inicialmente, la Directora Carim Gracia en persona, acompañada por uno de los efectivos de Natsume, el capitán Karasuma Tadaomi, iniciaron el interrogatorio de Vandein. Aun cuando se tuvo la confirmación de coincidencia de ADN, Natsume y Hayate decidieron concentrarse en las pistas relacionadas con los ataques terroristas y esperar los primeros resultados forenses de las oficinas del corporativo, antes de notificarle a Vandein de las nuevas órdenes de aprehensión en su contra que incluían el secuestro, tortura y asesinato de al menos 8 mujeres, el secuestro de Sophia Bassanius y la agente Shamal Yagami.

Durante todas esas horas Vandein no aceptó ninguno de los cargos que ya le habían sido imputados, ni pudieron sacarle ninguna información.

El punto crucial se dio por la tarde, cuando los forenses confirmaron que huellas digitales de Shamal, así como algunas muestras de ADN de ella misma, habían sido colectadas en el autocóptero de Vandein.

Durante todo el día, incluso por la tarde cuando la Mayor Natsume y Fate en conjunto, le notificaron a Vandein de los nuevos cargos en su contra, Nanoha solo tomó interminables notas desde el otro lado del espejo de la sala de interrogatorios especial del búnker de la Sección Nueve.

Los avances con Vandein, pese a los esfuerzos de todos, eran prácticamente nulos. Ni siquiera la amenaza que pesaba sobre él por su culpabilidad como cómplice y autor intelectual en atentados terroristas, así como en los secuestros y asesinatos consiguió sacar información de él.

Hayate y Natsume sabían que sus equipos estaban agotados, especialmente los chicos de Hayate.

La Coronel tuvo que ordenarles a todos descansar. La única forma en que aceptaron fue con la decisión de que a partir del día siguiente tomarían turnos para procesar todas las pruebas que fueran encontrando y aplicarían un interrogatorio ininterrumpido con Vandein, las 24 horas del día, para lo cual necesitarían un equipo completo, fresco y descansado.

Aún así Nanoha no pudo decidirse a ir a casa de sus padres.

Su mirada cuando estaban las dos de pie junto al auto de la Enforcer, le decía a Fate todo lo que necesitaba saber.

En el fondo, Fate tampoco deseaba dejar a Nanoha.

− Vamos a tu departamento Fate,− propuso con voz suave la pelirroja viendo que Fate no parecía decidirse a proponerlo, − Podremos descansar y estar de regreso a la oficina a tiempo mañana. Si estás de acuerdo, puedo decirle a Miyuki que me prepare una maleta y la lleve a tu departamento de la misma forma que entró Shamal hace un par de días.

El cálido recuerdo de cómo la doctora las había "rescatado" ese día de un posible espía se vió ensombrecido por el peso de su ausencia.

Nanoha no tuvo que esforzarse en convencer a Fate y de camino, ya en el auto de la Enforcer, llamó a su hermana. Miyuki, quien ya sabía que tenían un caso muy difícil entre manos, evitó lanzar cualquier pulla a su hermana y accedió a ayudarla con lo que le solicitaba.

Para sorpresa de ambas agentes, no eran aún las ocho de la noche cuando ya estaban cómodamente sentadas en la sala de la Enforcer esperando a Miyuki Takamachi.

− No me siento bien de estar aquí sin hacer nada,− dijo Nanoha al final.

Fate la miró. Ella lo sabía. Y más que nada sabía cómo debía sentirse Signum en ese momento y más culpable se sentía de estar ahí con la calidez de Nanoha a su lado.

− Pediré algo para cenar y ahora que tu hermana llegue tal vez puede acompañarnos,− dijo Fate quién sabía también que lo mejor que podían hacer era descansar y estar lo más fuertes posibles para la batalla, − ¿Quiéres tomar una ducha entre tanto? Eso te ayudará a relajarte y puedo prestarte un conjunto de ropa deportiva para que estés más cómoda.

Aunque no fué fácil, logró convencer a la agente novata de que seguir su sugerencia sería lo mejor. Los días siguientes serían difíciles y tenían que aprovechar ese pequeño remanso que les había sido concedido.

El baño del departamento de Fate era la única habitación delimitada por paredes, por obvias razones de privacidad y se llegaba a través de un pequeño vestíbulo aledaño a la recámara.

Antes de entrar, Nanoha se quedó de pie muy pensativa.

− ¿Todo bien...Nanoha?− preguntó Fate con ligera preocupación.

La pelirroja se demoró un poco en contestar pero cuando lo hizo dejó a Fate helada en su sitio.

− Pensaba que hay solo una cosa que agradezco de tener a Vandein detenido….− dijo Nanoha y se volvió a mirar a Fate con una mirada implacable, − Si está en nuestras manos, al menos no podrá torturar más a Shamal...ni a nadie más.

Fate no tuvo mucho tiempo para pensar en las implicaciones del comentario de Nanoha, ya que casi al mismo tiempo, el portero anunció la llegada de Miyuki y Kyoya Takamachi, así como de la comida que había ordenado.

Para cuando Nanoha salió fresca y relajada en el conjunto deportivo que Fate le había prestado, se encontró con una mesa puesta cerca en el ventanal poniente del departamento de Fate y a sus hermanos hablando cordialmente con Fate.

Por un momento Nanoha se sorprendió de ver ahí a Kyoya pero la mirada que Miyuki le dirigió la tranquilizó.

En cuanto tuvo oportunidad, de forma muy disimulada, Miyuki le susurró a su hermana menor.

− Era Kyoya o mamá...− dijo Miyuki, − De alguna forma, mamá piensa que así tu Enforcer controlará los bajos instintos que le provocas….

Nanoha miró a su hermana escandalizada.

Miyuki se rió con ganas por lo que Kyoya y Fate se volvieron a mirarlas.

La cena fue sencilla pero muy agradable. Los hermanos de Nanoha les preguntaron en términos generales como estaban y cómo les iba en el trabajo; y notaron de inmediato la tensión en ambas agentes.

Eran cerca de las diez de lanoche cuando Miyuki y Kyoya se levantaron muy propios para despedirse.

Miyuki solo les informó escuetamente a Nanoha que le había traído mudas de ropa para tres días pero que podía avisarle si necesitaba algo más.

Kyoya fue un poco más allá. Estando ya de pie en la puerta del ascensor a donde Nanoha y Fate los habían acompañado, se dirigió a la rubia inclinándose levemente.

− Muchas gracias por cuidar siempre de mi hermana pequeña….Testarossa-san,− dijo con total seriedad y con mirada penetrante.

− ¡Kyoya!− exclamó Nanoha ruborizada, −¡Fate-chan no tiene que cuidarme como si fuera una niña pequeña!

Sin embargo Fate, para su sorpresa, respondió también con una inclinación de cabeza e idéntica seriedad.

− Por supuesto, Takamachi-san…Lo prometo,− dijo la Enforcer y su voz no dejaba lugar a dudas, − Por favor, llámeme Fate….Ambos por favor,− agregó mirando también a Miyuki, −Llámenme Fate.

− Solo si tu nos llamas Miyuki y Kyoya...por favor,− dijo Miyuki con una sonrisa, − Y ya no estén todos tan serios.

Si algo tenía Miyuki era que podía hacer reir a sus hermanos y ahora, también a Fate.

Fate y Nanoha, arreglaron la cocina y la estancia de Fate; y entonces llegó el momento que Fate había temido.

Los arreglos para dormir.

Una parte de ella quería más que nada en el mundo dormir abrazada a Nanoha.

Otra parte, también muy importante de sí, quería hacer mucho más que dormir.

− Te dejaré mi cama Nanoha, será lo mejor para que descanses,− dijo Fate con toda la ligereza que le fue posible, − Yo dormiré en el sofá.

Nanoha no dijo nada y solo revisó la maleta pequeña que su hermana le había llevado.

Tal y como había pensado, su madre le había puesto el pijama menos sensual que tenía pero Miyuki….su hermana le había infiltrado un negligee que no dejaba casi nada a la imaginación.

Nanoha decidió no atormentar a Fate y se decidió por la decentísiima (y aburridísima) camisola para dormir color rosa que su madre le había escogido y tras cambiarse; fue en busca de Fate quién ya arreglaba el sofá con toda la intención y voluntad de quedarse en él.

Aprovechando la ausencia de Nanoha para cambiarse, Fate se había puesto unos pantalones para dormir largos y super holgados, y una t-shirt que había tenido mejores días. Era obvio que la rubia se esforzaba porque esa noche se pareciera más a una pijamada adolescente evitando cualquier tipo de erotismo, consciente o inconsciente.

La pelirroja, quien nunca había visto a Fate en pijama, contuvo una sonrisa mientras se acercaba a la rubia.

Sin decir una palabra, tomó a Fate de la mano y con mucha gentileza pero con firmeza, jalo lentamente a la rubia hasta su cama.

Fate, con el corazón latiendo a mil por hora, pensó "Dioses...No voy a poder dormir toda la noche si duermo con ella."

Pero Nanoha al parecer no se preocupaba por ese pequeño detalle.

Como mucha familiaridad, como si hubieran hecho eso mismo muchas veces antes, Nanoha metió a Fate a la cama, apagó las luces y se acomodó al lado de Fate.

− Relájate Fate-chan,− dijo Nanoha con suavidad sintiendo lo tensa que la rubia estaba, − Te prometo que no abusare de tí…..

Fate se rió con ganas de la ocurrencia y se volvió a mirar a Nanoha con ojos amorosos.

− Tal vez solo te manosee un poco ya que estés profundamente dormida,− dijo Nanoha en el mismo tono y aun en la penumbra de la habitación iluminada por la poquísima luz exterior, notó el profundo rubor de Fate.

− Preferiría que lo hicieras cuando esté despierta,− dijo Fate a su vez aun ruborizada.

Nanoha por toda respuesta tomó el rostro de Fate en sus manos y lentamente la besó suavemente.

Se besaron así abrazadas íntimamente largo rato.

Finalmente, Nanoha acomodándose, hizo que Fate descansara su cabeza sobre su hombro mientras acariciaba su cabello.

− Quédate así un rato Fate-chan,− dijo antes de que la rubia protestara, − Déjame abrazarte así por un rato.

Fate gruño algo como que no podría dormir si sabía que estaba aplastando a Nanoha.

La pelirroja solo sonrió y tras besar la cabeza de Fate, siguió acariciando su cabello.

Dos minutos después, una Fate agotada tanto física como emocionalmente roncaba suavemente.

Naoha inspiró profundamente para llenarse del aroma del cabello de Fate y de su presencia, el latir de corazón y su respiración profunda y acompasada.

Afuera, una levísima lluvia cayó inesperada golpeando las ventanas.

En otra situación, la lluvia, la cena, la serena certeza de Fate a su lado la habrían arrullado.

Pero no esa noche.

Esa noche, solo podía pensar en la estrategia que usaría para meterse dentro del monstruo… y destruirlo.

-X-

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