¡Buenas, gente extraña del espacio sideral! Aquí Barandilla Show con un nuevo capítulo de Yandere Reality: El Fanfic.
Como siempre, Doki Doki Literature Club y Yandere Simulator pertenecen a Dan Salvato y Yandere Dev respectivamente, yo solo destruí sus sueños y esperanzas y los hice hacer un drama horrible por el resto de sus vidas.
En fin… ¡Comencémos!
̶ Es una verdadera lástima el incidente que ha ocurrido, no puedo expresar con palabras cuánto extrañaremos a nuestra querida compañera, alumna, amiga… ̶
Dados los acontecimientos ocurridos el pasado viernes, se llevó a cabo una ceremonia en el gimnasio para honrar la memoria de Osana Najimi. Era extraño, nadie vio quién o cómo logró asesinar a Osana.
Ayano miró un poco a su alrededor, sus compañeros estaban genuinamente asustados. Algunos temblaban bastante y miraban a todos lados, preocupados. Otros intentaban contener las lágrimas y unos pocos simplemente permanecían serios.
El evento continuó por un rato más con el director hablando de lo desafortunado del evento y asegurando que se reforzaría la seguridad para que algo similar no ocurriese en un futuro. El evento terminó para que los estudiantes se dirigieran a sus clases.
Las cosas seguían sin tener sentido ¿Alguien detestaba a Osana lo suficiente como para asesinarla? Bueno, estaba esa persona que intentó reclutar a la azabache para hacerlo, pero Ayano no había pensado que fuera capaz de ir tan lejos.
Justamente cuando Ayano pensaba en eso, los gritos de una persona la interrumpieron.
̶ ¡Pero bueno! ¡Qué fue todo eso! ¡Definitivamente no es la forma de darle la bienvenida a vuestra princesa, o sea yo! ̶ Una risa afeminada y molesta fue emitida de los labios de esa persona.
̶ Ugh… Kizana Sunobu ̶ Amai se había parado al lado de Ayano.
̶ ¿La conoces? ̶
̶ Es la líder del club de drama. La he visto actuar, es buena, pero es un asco de persona ̶
̶ ¿Es eso así? ̶
Un chico del club de drama le respondió a Kizana.
̶ P-pero, mi lady… una persona acaba de morir y… ̶
̶ ¿Y acaso yo tenía la culpa de que se muriera? ¡INACEPTABLE! ¡La única persona que es digna de la atención de las masas soy yo! ¡Kizana Sunobu! ̶
̶ Sí, es así ̶ Amai le había respondido a Ayano.
La joven ni siquiera había mostrado un poco de lástima o respeto por lo ocurrido con Osana. Eso era bastante grosero, incluso si Ayano misma hubiese pensado en matarla.
Las jóvenes no hablaron más y regresaron al aula.
Mientras tanto, Kizana, siendo tan egoísta y diva como cree que es, ya había posado sus ojos en su próximo Romeo: Taro Yamada. El chico tenía un aura encantadora que lograba hacer temblar a Sunobu, en el buen sentido de la palabra.
Incluso si solamente lo conocía de vista, la cosa era que, a ojos de Kizana, no podía existir un chico igual de bueno que él. Era guapo, y eso era lo único que necesitaba para lanzarse de cabeza. Sin importar lo que pasase, Kizana ya se había jurado que la única con el valor suficiente para estar al lado del joven Yamada era ella ¡Kizana Sunobu!
Si le preguntan al narrador, la joven se enamoró a simple vista, séase, que está fantaseando demasiado. Pero solo soy el narrador, así que no importa.
Finalmente, el descanso había llegado en la academia Oushouri. Durante todas las clases de la mañana, Monika no había podido centrarse del todo.
Aunque no quisiera admitirlo, estuvo toda la clase observando como Sayori no prestaba atención y se ocupaba en actividades repetitivas en un vano intento por distraer su mente de las nubes de pensamientos que se alojaban en su cabeza.
Con inseguridad, Monika intentó acercarse a Sayori. Más la joven salió rápidamente del aula en cuanto se enteró de las intenciones de Monika, dejando a la castaña, e incluso al resto de la clase, bastante confundidos.
A éstas alturas, bastante claro era que la joven Sayori tardaría más de lo esperado en recuperarse de su lamentable estado. Ya que, si bien normalmente no aceptaba que sus amigos se preocuparan por ella más de la cuenta, normalmente tampoco huiría de ellos, mucho menos de Monika a quien consideraba su mejor amiga.
La joven castaña simplemente se resignó a darle su espacio. Tal vez a la hora del club la jovencita tendría más ganas de hablar o recibir ayuda. Por el momento decidió ir a almorzar junto a Yuri y Natsuki.
Las susodichas se encontraban como siempre, en la cafetería. Monika se acercó a ellas.
Era curioso cómo, a pesar de haber tenido problemas cuando recién se conocieron, ahora pasaban casi todo el tiempo juntas en la escuela.
̶ ¡Hola chicas! ̶
̶ ¡Qué hay, Monika! ̶
̶ Oh, Monika, buenos días ̶
La de ojos verdes hizo lo posible por evitar hablar de Sayori y extenderle su preocupación al resto de miembros del club. Esfuerzo que se vio inmediatamente frustrado cuando, ni tarde ni perezosa, Yuri preguntó:
̶ ¿Y cómo se encuentra Sayori? ̶
Culpándose a sí misma por creer que las chicas no notarían mucho acerca del problema luego del incidente antes del fin de semana y la preocupación de Monika todo el tiempo. Dios, si incluso recordaba haber preguntado abiertamente su opinión sobre el tema.
̶ Bueno, no muy bien. Estuvo evitándome toda la mañana y no creo que quiera hablar con nadie ahora mismo ̶
̶ Eso es completamente normal en esas condiciones, considero bastante prudente mantenernos lejos por ahora. Hay que darle su espacio ̶
̶ ¿Darle su espacio? Personalmente creo que debemos mantenernos cerca y evitar que haga algo estúpido ̶
̶ Realmente, eso solamente pondrá de los nervios a Sayori, no hables por hablar, Natsu ki ̶
̶ ¡Tú solamente quieres llevarme la contra, como siempre! ̶
̶ Natsuki, sabes que las aprecio a ambas, pero ahora debo estar más de acuerdo con Yuri. Sayori necesita poner en orden sus pensamientos antes de recibir nuestra ayuda, si actuamos con imprudencia solamente la angustiaremos más ̶
Soltando un suspiro, Monika aceptó que quizás estaba siendo demasiado asfixiante para la de pelo coral. Pero tenía sus motivos, después de todo, era la integrante del club con la que tenía la amistad más longeva.
̶ Ahora que lo pienso ¿Qué hizo que comenzara a tener una crisis justo ahora? ̶ Natsuki comentó.
̶ Probablemente no fuera nada, las personas con su condición, a veces, simplemente se sienten así, sin ningún motivo en absoluto, más que el de su condición misma ̶
̶ ¿Y creen que ese sea el caso? Ya saben, después de todo ha estado tomando sus medicinas y eso ̶
̶ La mente es demasiado compleja, Nats, algunas veces los medicamentos dejan de funcionar porque la dosis no está funcionando y debe ajustarse ̶
̶ ... Oh, es cierto, recordé que algo extraño pasó el viernes... ̶
Natsuki iba a preguntar acerca del comportamiento que vio en MC el pasado viernes. Más que nada, quería confirmar si lo que presenció fue real, incluso si ninguna podía confirmarlo, podría levantar la alerta por si acaso sucedía algo similar de nuevo.
Desgraciadamente, el susodicho apareció, imposibilitando el comentario.
̶ ¡Hey, chicas, hola! ̶
̶ Ah, hola, MC ̶
̶ ¿Siempre almuerzan juntas? Tal vez debería unirme ̶
̶ Claro, MC, siempre eres bienvenido ̶
̶ ¿Sayori no está con ustedes? ̶
La pregunta caló un poco en los sentimientos de Monika.
̶ Me temo que no, parece que no se siente bien, lo mejor es darle su espacio ̶
̶ Oh, ya veo. Supongo que no debemos presionarla entonces ̶ MC sonreía a Monika, inspirando confianza.
̶ Sí, supongo que sí ̶
̶ Natsuki ¿No ibas a decirnos algo antes? ̶
̶ ... Se me olvidó de que iba a hablar ̶
̶ Oh ¿En serio? No sé ni por qué me extraña, parece algo típico de ti ̶
̶ ¿¡Qué dijiste, Yuri?! ̶
La campana sonó, deteniendo la pela entre Yuri y Natsuki desde antes de que comenzara.
̶ Lo arreglaremos a la hora del club ̶
̶ Me parece bien ̶
Yuri y Natsuki se retiraron de la escena.
̶ Creo que nosotros también deberíamos retirarnos ¿No crees? ̶
̶ ¿Eh? Oh, claro, MC. Entonces te veo a la hora del club ̶
Siguiendo ya diferentes caminos, Natsuki reflexionaba. Aunque pudiese parecer un poco conspirativa y paranoica, le pareció que MC se había acercado a propósito en ese momento clave ¿Acaso él…?
No, seguramente se trataba de una coincidencia. Realmente sería muy poco probable que el joven las hubiese escuchando a escondidas para saber exactamente cuando intervenir. Por otro lado, desgraciadamente no fue capaz de confirmar sus sospechas. Tal vez en otra ocasión.
Hasta aquí el capítulo de hoy. No estaba muerta, andaba haciendo tarea excesiva en google classroom.
Si desean llamar a su pareja, beber café o destruir el cuche de uno de sus profesores, supondré que ya saben dónde hacerlo.
Sin más que decir, Barandilla Show se despide.
