¡Buenas tardes!
¡Al fin os traigo el último capítulo del día!
Primero que nada, quiero pediros disculpas si os ha aparecido que realmente los había sido. Y era así… pero mal. He tenido que borrar el 16 y 17. Pero no pasa nada. Solucionado.
Quiero decir también y que sirva de precedente, que mañana ya vuelvo al trabajo T.T. Por tanto, ya no voy a poder subir los capítulos de tres en tres. Creo que ni de dos en dos… por tanto, como he dicho en el capítulo anterior, pido paciencia. Ya sé que os he dado mucho azúcar y ahora ya os hiré dejando con la miel en los labios… pero no me odiéis.
Lupin dijo una vez, lo bueno si es breve dos veces bueno. Yo he aprovechado estas vacaciones para ir subiendo lo que tenía ya cerrado.
Ahora, tengo que hacer ya trabajo más de escribir y enlazar.
No os entretengo más.
Os dejo el último capítulo hasta para… em… bueno, pongamos ¿finales de esta semana? Sí, creo que para entonces el 19 ya lo tendré listo.
En fin, muchas gracias por el apoyo recibido y vuelvo a pedir disculpas por el desliz de esta mañana.
Realmente habréis tenido que flipar encontrándoos algo que probablemente esperabais y que luego de golpe desapareciese.
Termino aquí. Y mis vacaciones en menos de 10 horas. Voy a aprovecharlas al máximo.
Os recomiendo a vosotros que también lo hagáis y en la medida de lo posible.
Nunca duran lo bastante.
Disclaimer: Harry Potter y el concepto de vampiros de Crepúsculo nacieron de las mentes maravillosas de J.K Rowling y Stephanie Mayer. Yo solo he cogido lo que me ha parecido bien, lo he metido en un caldero, lo he mezclado con la varita en sentido contrario a las agujas del reloj y lo he dejado reposar.
Me ha salido esto.
CAPITULO 18. El mortífago.
El jueves por la tarde, dos estudiantes estaban escondidos tras uno de los focos de piedra del patio de la torre del reloj. Observaban discretamente a una pareja que estaba bajo el peral entre arrumacos.
La pareja, formada una chica una pelirroja vestida de negro, rojo y dorado, y un chico musculoso, moreno, de amarillo y negro, se encontraban en un empalagoso dialecto con sus bocas y apenas se separan para respirar.
Uno de los que en concreto vigilaba, Ron, se encontraba entre lo furioso y lo incomodo de la situación. Además, recordaba que no hacía muchos días, Ginny, lo había amenazado con meterle arañas en el cajón de los calcetines por un simple comentario. Temblaba con siquiera pensar con lo que podría llegar a hacerle si le pillaba espiándola con su novio.
Su hermana, aunque a sus ojos fuese ingenua y un bebe, sí que tenía algo: lo que prometía u amenazaba, lo cumplía.
Agradecía interiormente que el patio hoy en concreto no estuviese muy transitado. Sería muy raro ver a una slytherin y a un griffindor escondidos tras un fogón de piedra.
Callum estaba apretando el trasero de Ginny. Quitó la mirada asqueado y se apoyó de lado en la piedra.
'' Parkinson, creo que ya tengo bastantes dosis de besuqueo de mi hermana por hoy. No sé, creo que a lo mejor sí que le gusta ese tío''- balbuceó poniéndose las manos en los bolsillos de los pantalones del uniforme y respirando hondo.
Tras él, una mano femenina de uñas pintadas con la manicura francesa se agarró suavemente a su musculoso brazo y la cara de Pansy se asomó tras él. Llevaba el pelo suelto y sus ojos verdes llameaban determinación. Ron intentó no hacer caso a la sensación que le produjo en el estómago el notar que lo tenía sujeto levemente. Quería pensar que tenía hambre.
'' Pero ¿qué dices?''- le miró ella. - '' Weasley, tienes que ir a Pomfrey a que te revise bien la vista. Estás más ciego que Potter''. – dijo rodando los ojos. Luego le dio un colpe en el brazo bastante fuerte que le hizo quejarse. – '' Pero que no lo ves, idiota''- señaló hacia ellos. – '' Weasley bebé está abducida completamente. ¿No ves que apenas hablan, que está más pálida, delgada y ojerosa que nunca? Genio, ¿cuáles son los síntomas de una víctima bajo filtro de amor? Ahggrr''- gruño de frustración volvió a golpearle y se escondió.
Ron se giró para apoyar la espalda en el foco completamente. – ''Pues perdóname que me meta, pero eso solo me hace volver a la pregunta que te hice cuando empezamos esto. ¿Vas a separarles para estar con una persona que engaña a otra con un filtro amoroso? '' – dijo en tono aburrido mirando hacia el techo.
'' Quien me gusté o no, no es asunto tuyo, te dije también''- le miró mal cruzándose de brazos y se apoyó también en la pared. –'' ¿Qué pasa, vas a dejar a tu hermana pequeña estar bajo un filtro?''- alzó una ceja y le miró. – '' ¿Y si llegan más allá?''
'' ¿Cómo que más allá?''- preguntó Ron frunciendo el ceño.
'' Pues más allá…''- dijo obvia. Por su cara parecía seriamente que no le seguía. – '' A ver, pues, cuando un chico y una chica tienen cierta edad, llevan cierto tiempo juntos, se gustan y eso… el cuerpo les pide… ''- hizo ademán con la cabeza para ver si la entendía…pero su cara de sapo guapo (como la había bautizado en su cabeza), la hizo volver a gruñir. Intentó ir por la vía diplomática, Merlín sabe que lo intentó… - '' Joder, Weasley, y si follan ¿qué?
Ron pegó un pequeño bote y sus orejas se tiñeron de un colorido fucsia. – '' ¿Qu-u-ue que sí qué?'' – la sola imagen de su hermana haciendo eso, ya no con Callum, con quien fuera, le hizo casi soltarle las tripas.
Pansy se tragó una risa. Por todos los pocionistas remunerados. ¿En serio era tan inocente? Volvió a asomarse un poco para ver a la pareja ventosa. Seguían igual. Volvió a su posición y decidió jugar un poco.
'' ¿Qué pasa, Weasley… qué tu nunca… has…?''- alzó una perfecta ceja provocando un sudor frio en la nuca de Ronald.
'' ¿Y-y-yo?… pero como voy aaaa…''- realmente no sabía dónde meterse. Ahora mismo, si llegara un Nundu y lo devoraba le haría un favor personal.
'' Oh, yo creía que sí''- se encogió de hombros inocentemente. – '' Al estar el año pasado pegado a Brown… pues creía que ya habías…''
'' P-p-ues no, la verdad. No hicimos nada de eso''—negó con la cabeza. Las orejas estaban tan granates que no tenían nada que envidiar a una ciruela. A ver, Lavender algo le insinuó, y podrían haberlo hecho. Pero su cuerpo le jugó en contra y no sabía por qué, realmente no le apeteció acostarse con ella.
'' Oh, qué pena…''- fingió exageradamente. – '' Pues no sabes lo que te pierdes, chaval''- le golpeó repetidamente con el codo. Ron ahora mismo ya no pedía que viniese un Nundu, ya necesitaba seriamente que viniese el ejército de Acromántulas que se toparon Harry y él en su segundo año.
'' ¿P-p-pero que tú ya has…?'' – alucinaba.
Ella lo miró como si de repente le hubiese salido un ojo en la frente. – '' Hombre, Weasley, llevaba desde quinto saliendo con Draco. Dos años es tiempo suficiente como para hartarse de solo darse besos y jugar a papás y a mamás''- le pellizcó la mejilla como si fuese un niño pequeño descarriado.
Ron hizo un mohín con la boca hacia abajo y se preguntó en qué momento le pareció buena idea crear esa asociación con Parkinson para lapidar el amorío falso de su hermana.
'' Pero no tienes que preocuparte ni ponértelo en la cabeza. Ya llegará tu momento''- dijo ella suspirando. – '' Yo, me puedo alegrar de decir, que lo hice completamente enamorada. Es lo mejor que te puede pasar''- luego sus ojos se inundaron de nostalgia y se río para ella pensando en esa desastrosa primera vez con el platino. De hecho, ella juraría que su primera vez fue en la segunda vez.
Luego, Draco empezó a cogerle el tranquillo y la destreza con los movimientos, las manos, la boca, y… no podía quejarse. Había oído a alumnas mayores que para una mujer era muy difícil llegar al punto y poder tener un orgasmo. Su ex, exceptuando las dos primeras veces, había conseguido hacerla llegar en todas y cada una de ellas. Y, no sólo una vez por sesión.
'' Perdóname que discrepe si lo mejor que te ha podido pasar en la vida es acostarte con Malfoy''- dijo Ron con mueca de asco. A Pansy se le desinfló el globo en el que estaba metida.
'' No me refería a eso, Wealsey''- chasqueó la lengua. - '' Cómo si hubiese sido contigo. Digo que lo mejor que te puede pasar en el sexo, es hacerlo con alguien a quien quieres de verdad''. - le aclaró. Volvió a asomarse y le dio un golpe. – '' ¡Rápido! Se van''
Ron no tuvo tiempo siquiera de procesar la imagen en la cabeza porque ella lo agarró de la muñeca en garra y tiró de él para que lo siguiera.
'' ¿Pero a dónde van? Dentro de nada se va a hacer de noche…''- frunció el ceño Ron mientras los seguían a muchos metros de distancia. La pareja cogida de la mano fue en dirección a las escaleras que llevaban al embarcadero.
'' Quizás van a lo que te he dicho''- dijo ella. No faltaba mucho para anochecer y el embarcadero solo era visitado por Filch en las rondas nocturnas y por Hagrid para hacer mantenimiento.
'' Si ese golfo se consigue acostar a mi hermana en un embarcadero bajo lo desollaré y luego le echaré sal y vinagre en la carne viva''- juró Ron cuando llegaron al inicio de las escaleras. Ginny y Callum ya llevaban unas cuantas bajadas.
'' Acabo de recibir una lechuza del 1495, piden que les devuelvas las formas''- tiró de él escaleras abajo.
Bajaron las empinadas escaleras a una distancia prudencial. El cielo estaba completamente rosado y anaranjado mientras el Lago Negro adquiría un tono gris y amarillo precioso. El viento empezó a hacerse presente al estar altos y al aire, y Ron, que era mucho de verano, sabía que el invierno ya casi había llegado. Pansy se tragó un escalofrió y se anotó mentalmente tomarse una sopa calentita para cenar esta noche.
Las antorchas de las escaleras se fueron encendiendo una a una mágicamente, y eso les dio a los dos la señal de que, si no regresaban en media hora al castillo, tendrían serios problemas.
'' Encima le hará perder puntos a Gryffindor. Maldito cabrón''- maldijo Ron bajando a pase firme las escaleras observando cómo se metían en el lugar dónde se guardaban los botes.
Llegaron casi al final de las escaleras y Pansy se giró hacia él- '' Oigas lo que oigas, por favor. No hagas nada absurdo''- puso las manos juntas.
'' Si escucho algo raro, por supuesto que voy a entrar''- dijo serio.
'' NO. Tu hermana nunca te creerá, recuerda que está en trance''- le dijo segura. – '' La única manera de revertirlo, es darle el antídoto.''
'' ¿Entonces qué hacemos aquí? Vamos a buscarlo…''
'' ¿Quizá para impedir que se acuesten o que hagan algo fuera de lo normal? ''- dijo obvia. - ''Además…Tu hermana no va a venir a voluntad para tomarlo. Hay que dárselo sin que se entere''.
Con esta llevaban ya 3 veces siguiéndolos, y no había hecho falta intervenir para fastidiarles la tarde. Hoy todo apuntaba a que tendrían que improvisar alguna maniobra de sabotaje. Pansy se puso el dedo en la boca pidiendo silencio y lo arrastró con ella a la pared pegándose de espaldas a ella.
Anduvieron de lado poco a poco hasta la puerta lateral del embarcadero y aguardaron.
Tras unos cuantos sonidos de besos, empezaron a oír voces:
'' ¿Qué… qué haces Brian?'' – la voz se oía con una mezcla entre jadeo y risa.
'' Te toco aquí, ¿no te gusta?''
'' Sí... pero… ah''
El gemido de Ginny los puso en alerta. Pansy, antes de que Ron los descubriera, lo apretó contra la pared y puso su famosa cara de enfado. Esa que hacía retroceder a cualquiera.
Ron quedó anclado y obediente a la pared tras esa mirada, y la siguió cuando ella señalo la parte trasera del embarcadero.
Pansy miró hacia arriba y luego miró al pelirrojo. – '' Necesito que me ayudes a subir a la ventana''
Ron frunció el ceño. – '' ¿Para qué?'' – no entendía nada.
''Necesito entrar y subir al piso superior'' -le explicó. Un gemido bastante grande de Ginny los hizo volver a mirar hacia arriba. –'' ¡Venga! ¿A qué esperas?'' – lo apremió.
'' Puedo subir yo''- se ofreció él.
''Oféndete si quieres, Weasley. Pero no tienes lo que hay que tener para hacer esto''- dijo seria.
'' Hacer el quuuuu…..''- sus orbes azules claro se abrieron a un tamaño abismal cuando Pansy se sacó los zapatos con los pies…. se quitó la fada y las medias, se retiró el chaleco y la corbata tirándolo todo al suelo y se desabrochó la camisa.
Ron se quedó pasmado viendo a la joven en un sujetador color negro bajo la camisa blanca y unas diminutas braguitas del mismo color. Tenía una peca muy graciosa en la barriga.
'' Venga, súbeme''- le ordenó la chica.
Ron, como un autómata, la ayudó a subir sin problema y la chica se metió dentro del embarcadero.
Escuchó asombrado como no hizo ni un ruido subiendo las escaleras destartaladas del embarcadero. Se asomó un poco y su furia asesina volvió a hacerse presente olvidando todo lo anterior.
Ese sinvergüenza que tenía a su hermana bajo un filtro amoroso, la tenía apoyada en una pared, con la camisa del uniforme desabrochada, y su mano derecha estaba escondida debajo del sujetador celeste de ella.
''Mgrhm Mgrhm''- el ruido de aclaración de garganta, hizo que Ron pegara un bote quitando la mirada de ellos y virara hacia arriba de las escaleras dónde había subido Pansy segundos atrás.
Contempló anonado cómo se había despeinado el pelo, se había frotado los labios adquiriendo un rojo bastante llamativo y se había pellizcado las mejillas a conciencia para que adquirieran rubor. Bajaba tranquila apoyando la mano en la barandilla, como una señora aristócrata que bajaba a recibir a sus invitados en casa.
Se puso de espaldas a la ventana y Ron comprobó que Brian, tras un ligero grito por parte de la pelirroja que se tapó al acto, no sabía ni que cara poner.
'' Disculpad''- les dijo en tono tranquilo. – '' Esto está ocupado''- se encogió de hombros.
Ginny rápidamente se abrochó la camisa del uniforme mientras Brian habló con la morena. – '' ¿Qué quién más hay aquí?''
'' ¿Y a ti que te importa?''- dijo Pansy despectivamente. – '' Ahuecad la escoba de aquí. Nos habéis cortado el rollo y Morgana sabe cuánto nos va a costar volver a coger el ritmo''- dijo seria dándose la vuelta y subiendo las escaleras de nuevo.
'' Vamos Brian''- lo cogió de la mano una ya vestida (y muy colorada) Ginny y tiró de él prácticamente arrastrándolo hacia fuera del lugar. - '' Qué vergüenza, por favor…''- se la oyó musitar apenada.
Tan pronto salieron Pansy sonrió de lado y se peinó el pelo con las manos dejándolo medianamente decente. Se giró al oír a Ron entrar por la ventana.
'' ¡Pero tú estás loca!''- farfulló el pelirrojo. – '' ¿Que no tienes vergüenza o qué? ¡Tápate!''- le tendió sus ropas y zapatos. Tas echar una mirada de dos segundos pegó un pequeño saltito y giró la cara tendiéndoselos sonrojado.
'' Es que tú te la quedaste casi toda, Weasley''- sonrió de lado la morena cogiendo los zapatos y se agachó dejándolos en el suelo.
'' ¿Tengo pinta de ser tu perchero?''- dijo Ron sacudiendo el brazo dónde estaban el chaleco, la falda y la corbata. Su angustia estaba alcanzando niveles de altura épicos.
'' En absoluto''- negó Pansy sin hacer caso cogiendo la falda. – '' Los percheros no se quejan todo el día''- se burló ella empezando a abrocharse la cremallera. – '' Te noto nervioso... ¿También es la primera vez que ves a una chica en ropa interior?''- le preguntó tranquila alzando una ceja.
Ron bufó enfadado y le devolvió la ropa tirándosela prácticamente en la cara, luego paso a su lado sin mirarla y bajó las escaleras para salir de allí lo más rápido posible.
Pansy río y se las dobló en el brazo con cuidado. – '' Una ducha fría es lo mejor que hay para estos casos''- le aconsejó.
'' ¡Vete a la mierda!'' – se oyó decirle des de fuera.
Hermione se apoyó en el árbol suspirando cansada y miró su reloj. Diez minutos para la hora acordada. Se fijó más allá de las copas de los árboles y pudo ver los últimos estragos de colores del atardecer. Apenas dentro de un cuarto de hora se haría de noche. Aunque llevase la túnica de invierno, el gorro y la bufanda de Gryffindor, el ambiente se sentía húmedo y frío por el viento. Notaba que la nieve tardaría nada en cubrir el castillo y sus terrenos. Había hecho bien en llevar el pelo suelto. Una de las ventajas de su semi indomable matojo de cabellera es que por su grosor servía muy bien de mantita para el cuello.
Tenía que empezar a plantearse decirle a sus amigos que estaba con él. Les había tenido que dar esquinazo para poder venir a hablar con Draco y se sentía fatal por mentirles.
Si había una cosa que ella odiaba en este mundo, era la mentira. Siempre había defendido ante todos a conciencia, que la verdad, era lo que hacía ver las cosas tal y como eran. Por mucho que a uno o a una no le gustasen.
Por eso siempre había tenido problemas en ese sentido. El hecho de ser sincera y decir lo que realmente pensaba de la situación que tenía delante le había costado más de una vez una discusión con amigos, compañeros, e incluso profesores. Se acarició un brazo para infundirse calor a través de él.
Tal vez su padre tenía razón en lo que le dijo una vez.
Le había dicho que la verdad y la justicia eran un arma de doble filo, y que cortaba por los dos lados. Había que tratarlas con sumo cuidado y mimo y tener cautela con ellas. Siempre le dijo que no había que abusar diciéndolas demasiado en alto. Eran dos palabras tan hermosas que tenían que ser guardadas en el corazón de las personas y utilizarlas cuando él lo dictase.
Sí que la verdad era más honesta y que las mentiras solo hacían atrasar lo inevitable en el 99,95 por ciento de los casos…pero a veces hasta las personas más buenas del mundo y más rectas como ella se tenían que ver obligadas a tomar esa decisión y mentir.
Por el bien común. Para proteger a los suyos. Harry, Ginny, Luna…. Ronald, a ÉL.
Cerró los ojos y sonrió suavemente al notar un suave aroma y una presencia a su lado. Parecía mentira como solamente al aceptar la situación nuevos poderes habían aflorado en ella. Se sentía capaz de notar su presencia y su aroma de petricor en cualquier lugar. Era como si pudiesen encontrarse de forma automática.
'' ¿No te da miedo estar sola en el bosque?''- Draco apareció al lado del árbol y se apoyó casualmente en el tronco con el codo. Tenía el pelo suavemente humedecido y sus ojos parecían relucir en la oscuridad del bosque. A diferencia de ella, no llevaba el uniforme, sino una camisa gris oscura mentida en unos pantalones negros con cinturón, y unos zapatos e iba sin corbata con un par de botones desabrochados. Arrebatador. – '' Ya casi es la hora del lobo''- insinuó señalando con la cabeza el cielo.
Hermione sonrió de lado. En parte se le hacía un poco cómico la manera en que tendía a sobreprotegerla. Su preocupación no le hacía gracia, ni mucho menos… pero ella era ya una adulta. Y no sabía si lo había notado el señorito lector de almas, pero siempre sería adulta antes que él.
'' He estado en lugares que ni te imaginas''- le dijo siguiéndolo con la mirada al ver que se irguió del árbol y se colocaba frente a ella. – '' El bosque no es nada en comparación con lo que he visto''.
'' Deberías''- paso con cariño el dorso del dedo con el anillo por su mejilla. – '' Aquí hay criaturas que podrían hacerte cosas terribles''- le insinuó.
'' Sé que me puede pasar algo estando aquí''- Puso suavemente la mano en la muñeca del ojigris para detener la caricia. - '' Aunque permítame que dude en este momento si sería terrible o no''- alzó una ceja.
Draco sonrió y se acercó a ella para darle un beso. Beso que ella aceptó cerrando sus bocas al unísono y suspirando más para ella que para él. El joven vampiro se separó y miró con diversión tocando el gorrito de la casa de los felinos. – '' Ven. Iremos a buscar un sitio donde puedas sentarte. Hoy hemos estado casi todas las clases de pie, tienes que estar cansada''- la invitó a andar con él.
'' Pero por favor no vuelvas a subirme a caballito. Prefiero tener los pies en el suelo''- dijo recordando el ''paseo'' del día que le descubrió mientras ponía la mano sobre la de él.
'' No volveré a hacerlo a no ser que tú me lo pidas''- cerró la mano entorno a la suya en cuanto ella le agarró la mano aceptándola. – '' ¿Qué tal con Potter? ¿Ha habido algún avance?''
'' Bueno, nos hemos reído juntos de una tontería de Ron'' – le explicó.
'' Qué monos''
''Oh, búrlate si quieres. Pero para mí es muy importante. ''- frunció el ceño ella. – '' Nunca había estado realmente enfadada con él y mucho menos tantos días. Con el que me dejaba de hablar era con Ron''- miró por su alrededor. Se estaba poniendo muy oscuro y sabía que con Draco no tendría ningún problema… pero ella necesitaba ver un poco. Aunque sea para saber dónde metía los pies.
'' Weasley es una persona difícil con la que tratar''- comentó Draco apartando una rama y dejándola pasar primero soltándola.
'' Cómo no decirlo si os habéis pasado la vida insultándoos''- dijo ella rodando los ojos
'' Recuerda Granger, que probablemente ahora sepa tanto o un poquito más de él que tú - alzó la barbilla con orgullo. – '' SÉ realmente como es'' -asintió- '' Su pensamiento es bastante dramático y porfiado. Aunque tiene unos arranques de humor interesantes''- la agarró suavemente antes de que tropezara con una piedra.
'' ¿Y Harry?'' – preguntó curiosa. - '' ¿Cómo es?''
'' Asquerosamente noble y bueno''- puso los ojos en blanco pensando en eso. – '' No me equivocaba al llamarle Santo''- farfulló provocándole una risita a ella. – '' Pero pese a ser unos cafres sin cerebro, te quieren mucho''.
'' Eso viniendo de ti, incluso parece un piropo''- sonrió de lado ella.
'' Y muy generoso''- confirmó él.
Llegaron a una zona dónde el platino pudo divisar un árbol caído bastante grande. Perfecto para que ella se sentara. La dirigió hacia allí señalándole el tronco y ella le agradeció con la mirada el gesto de buscar un lugar más cómodo para charlar. Hoy apenas sus traseros habían tocado los asientos de los pupitres ya que las clases habían sido completamente prácticas.
Antes de sentarse, Hermione se sacó del bolsillo de la túnica la varita y conjuró 3 pares de Lumos móviles, que se salieron de la punta de la varita y quedaron flotando sobre ellos, dando la imagen de tres luciérnagas desproporcionadamente grandes.
'' Muy bonito''- comentó el rubio mirando las luces. – '' ¿Es tuyo?'' – le preguntó mirándola.
Ella asintió mirando también su obra. – '' He estado practicando''.
El sol ya se había escondido y solo el sonido de los búhos y el viento los acompañaban en esa noche. Hermione se fijó en el cielo y comprobó que había luna nueva. Era una noche oscura y perfecta. La extensión sobre ellos estaba recubierta de estrellas brillantes y de brillo punzante. Vio pasar una estrella fugaz.
'' Bueno ¿qué querías contarme?''- rompió el hielo por fin y ganándose su atención. Él también estaba mirando curioso el cielo.
Él la encaro directamente y ella comprobó que ese precioso mar de magma plateado se volvió turbio y algo inseguro. El joven hizo un mohín y se preparó internamente para lo que vendría.
Podía salir o muy bien, o muy mal.
'' ¿Por dónde quieres que empiece?''- le preguntó él sin saber cómo introducir bien la historia y no pareciese tan inaccesible des de un primer momento. Decidió que ella llevara también las riendas en eso y que lo tomaran a su ritmo.
'' Des del principio''- sonrió ella de lado.
Vale.
Draco asintió y pidió Lucifer que le diese las fuerzas necesarias para esto. Cerró los ojos con angustia y se acercó un poco más a ella. Levantó la manga de su brazo izquierdo y mostró su antebrazo mostrando una cicatriz de una dentadura. Hermione puso su mano en ella con aflicción y curiosidad. Era la mordida de un vampiro.
'' Todo empezó a finales de quinto año''- empezó a relatar. – '' A Potter no le creía nadie cuando decía que el señor Oscuro había vuelto. Eso les vino muy bien a sus seguidores e incluso a él mismo porque podían actuar con impunidad: todo lo que ocurría se lo achacaban a Sirius Black''- negó con la cabeza. – '' Para él era necesario que se confirmase la profecía, pero no quería arriesgarse a presentarse en el Ministerio de magia y que se descubriese la verdad''- pausó y bajó la mirada. –'' Entonces envió a mi padre y a unos cuantos más para recogerla por él. Pero se cruzó con un problema…''
'' Las profecías solamente se pueden recoger por las personas para las que son creadas''- dijo Hermione asintiendo y comprendiendo.
'' Exacto. Voldemort entonces decidió aprovecharse de la conexión mental que tiene con Potter y le tendió un cebo lo bastante suculento como para que él se prestase a ir al Ministerio sin pensárselo dos veces.''
'' Sí, nos hizo creer que había capturado a Sirius y que lo estaba torturando''- Sus ojos se pusieron tristes al recordar al padrino de su amigo. La de Sirius, era una pérdida para la que nadie estaba preparado y que nunca podrían superar. - '' Fuimos hasta allí, pero tu padre, Bellatrix y otros nos estaban esperando. Luchamos lo mejor que pudimos, pero al final Sirius murió, la Profecía se rompió, y…''- quitó un poco la mirada e hizo un mohín bastante dudoso.
'' Tranquila, dilo''- sonrió de lado. - '' Metieron a mi padre y a todos los que cogieron en Azkaban. ''
Ella asintió y el rubio continuó la historia.
'' Como puedes imaginar, no le sentó nada bien que unos ''críos'' fastidiasen sus planes de esta manera y derrotasen a unos magos perfectamente expertos en las artes oscuras… así que como no podía castigar directamente a mi padre, y mi madre es la hermana de su segunda al mando…''- negó la cabeza.
'' Decidió castigarte a ti…''- Hermione abrió los ojos con angustia. – '' Dios mío Malfoy…lo siento mucho. ¿Te hizo daño? ¿Te torturó?''- le preguntó agarrándose al brazo levemente y acariciando el relevo de la cicatriz.
'' No, no fue así exactamente. Él tenía claro que hacer para hacer pagar a mi padre su fracaso''- negó con la cabeza. – '' Me hizo ocupar su lugar''- le dijo serio y la miró a los ojos. Hermione se había quedado realmente sin habla y estaba a la expectativa de que le confirmase si era realmente lo que estaba pensando. – '' Sí, Granger…''.
'' No''- negó enseguida.
'' Hermione, escucha''- le pidió él al ver que la mirada de la chica había pasado de dulzura y preocupación a miedo. Pánico. Terror. La chica empezó a moverse inquieta.
'' Que no''- le volvió a decir. – '' Que Harry estuvo el año pasado todo el curso detrás de ti, y no consiguió nada'' – Bueno, salvo una pelea en el baño. Quitó su mano del brazo e intento irse, pero Draco la frenó sentándola al árbol otra vez.
'' Sé muy bien eso. Tu amigo casi me da un pasaje en primera clase al otro barrio''- admitió sincero. Si no hubiese sido porque Snape también estuvo casi pegado a sus pasos y se dio cuenta de la situación, ahora mismo estaría haciendo compañía a sus antepasados en la cripta familiar. –'' Granger, escúchame y luego juzga por ti misma…''- le imploró con miedo. Ella estaba aterrorizada. Del Lord tenebroso, de sus mortífagos, de todo lo que representaban para la gente como ella… de él.
La castaña, por unos momentos dudó. Si esto significaba lo que significaba. Si Draco se refería exactamente a eso… entonces él… el, era...
'' Me hizo pasar la prueba de iniciación con la amenaza de que si no obedecía mataría a mis padres y me encomendó una misión…''- le empezó a explicar.
'' Pero, tu brazo… no hay…''- empezó a balbucear.
''No tiene nada que ver. Te aseguro que sigue allí. Ni siquiera el veneno pudo llegar hasta ella. '' – negó con la cabeza.
Hermione soltó aire lentamente asombrada por eso. No podía creerlo. No quería creerlo.
'' Me obligó a convertirme en mortífago, para castigar a mi familia. Y me encomendó una misión''- cerró los ojos brevemente.
'' ¿Qué misión?''- le preguntó la griffynforiana mirándolo. Él había quitado la mirada avergonzado. – '' Draco, ¿Qué misión?''- el tono de ella y el llamarlo claramente por su nombre le decía claramente que no esperaría a volver a preguntarlo. De pronto, pareció pensarlo por un instante y comprendió que los dos actos sospechosos alrededor del director: el collar maldito y el aguamiel fermentado apuntaban a la misma dirección.
Lo miró y frunció la boca reprimiendo darle una bofetada por la frustración. Ella misma le defendió bastante cuando Harry presentaba la teoría de que era un mortífago. Parecía tan inverosímil que Voldemort ser fijase en un chico de su edad para encomendarle nada que…
'' Lo hizo para que fracasase y así tener pretextos para poder eliminar a mi familia''-explicó. –'' Pasé todo el curso con intentos mediocres, hasta que lo que fuera eso, lo matara''- se encogió de hombros y se cruzó de brazos. –'' Desconocía la razón, y francamente, no me importaba. El caso es que murió, y se cumplió su voluntad. Ya no tenía oportunidad de hacernos daño. ''- apretó las manos en sus brazos – '' Entonces, empezó a pensar otra manera y decidió realizar un experimento. ''- si sus manos hubiesen estado agarrando una roca maciza habría hecho trizas. – ''Teme a la muerte como a ninguna otra cosa. De hecho, buscaba como fuese la forma para evitarla. Pero no a cualquier precio''- entrecerró los ojos. - '' No quería tener dependencia a nada para mantener la inmortalidad. Entre muchas otras cosas, valoró la posibilidad de transformarse en un vampiro ya que la gran mayoría son simples muggles que se vinieron al cambio. Magosno había casos. Él quería ver con sus propios ojos el efecto que tendría mezclar ponzoña con sangre mágica.''
'' Y te escogió a ti. Así de paso castigaba a tu familia terminando con su legado y linaje para siempre''- dedujo la chica mirándolo con tristeza.
'' Exacto. Al igual que a Nott. Blaise se unió poco después a voluntad para ayudar.''- Su voz se tambaleó un poco al mencionar a sus dos amigos. - '' Por suerte no sabe nada de nuestros dones, y se piensa que somos seres estándares con varita''- dijo sarcásticamente. – ''Queremos que siga siendo así. No nos va a volver a utilizar más Hermione. Se acabó''- negó con la cabeza.
'' Malfoy''- le dijo ella. Empezaba a conocerle el tono y su carácter voluble. Aquí venía otra oleada de calor.
'' No. Estoy harto de ser un títere. Esta nueva vida, me ha dado la oportunidad de empezar de nuevo. Pero esto no quiere decir que no les haga pagar esto. Los voy a matar. A todos. ''- dijo decidido.
Hermione empezó a notar que el platino se tensaba, sus ojos empezaron a enrojecer otra vez. Tenía que hacer algo.
'' Malfoy, por favor''- le cogió la cara con las manos suavemente. – '' N-no digas eso, no eres un asesino''- intentó hacerle razonar.
Él le quitó las manos de la cara con una risa amarga. – ''Granger ¿Tú ves a Crabbe y Goyle aquí? ¿Qué te tú crees que les pasó?'' – puso una sonrisa cínica y negó con la cabeza. La castaña no sabía que cara poner. - '' Ni intentes no hacerme ver lo que no soy. ''- sus ojos escarlatas advertían que ya estaba enfadado.
'' Quieres dejarlo ya. Te lo dije. No eres ningún monstruo Malfoy. Es normal que tengas rabia y ganas de matar a quienes os han destrozado la vida. Es normal que los primeros días fuesen duros y no supieses controlarte. Ellos saben allá donde estén seguramente que no uqerías hacerlo. No eras tú.''- lo cogió de los hombros. – '' Pero mírate ahora…Aún te falta controlar tu temperamento, pero puedes resistir el impulso de la sangre. Tú, no disfrutas matando. ''- Hermione pasó con cuidado las manos acariciando los hombros y el cuello, colocando los dedos suavemente en su mandíbula. - '' Me habrías matado de ser así. Tu… eres bueno''- solo le dijo.
Draco frunció los labios con lamentación y ella tiró de él para juntar sus bocas.
El beso fue apasionado, limpio, y seductor. Draco se separó de ella soltando suavemente sus labios con los suyos con una leve succión y la miró a los ojos encontrándose que la mueca de miedo que tenía se había sustituido por una calmada determinación: No iba a abandonarle.
'' ¿Qué haremos?''- le preguntó susurrante. Ahora todo sería distinto.
Hermione se mojó los labios se quedó pensativa durante unos instantes. – '' Teniendo en cuenta todo eso de momento no deberíamos hacer nada. ''- concluyó. '' No me mires así. Ya has visto a Harry… no se fía de ti. Hay que hacerlo con cautela. De eso me ocuparé yo. - asintió. Bueno, y Luna seguramente la ayudaría.
'' ¿Y nosotros?''- preguntó Draco.
'' Vosotros continuad con lo que sea que os haya mandado. Sois listos Malfoy… No voy a molestarme preguntaros qué es o si ya sabéis como darle lo quiere sin peligrar nada. Simplemente cuando lo tengáis nos lo decís''- se encogió de hombros. – '' Confío en ti''- sonrió de lado. – ''Pero Malfoy…por favor, os lo pido. No os arriesguéis más de lo necesario''- le pidió.
Draco hizo una mueca como si de repente algo en su interior lo hubiese golpeado y se contenía. – ''Eso debería decírtelo yo a ti, Hermione. Yo, aquí estoy a salvo. Sólo me limito a buscar información. No voy a poder impedir que salgas del castillo a buscar esos objetos malditos como deduzco que hiciste el día de Halloween… como tampoco creo que en un tiempo próximo pueda acompañarte...''- La sola idea de que le pasase algo le provocaba que una onda de dolor le atravesase el tórax como una espada. Juntó su frente con la suya y la castaña sonrió tierna viendo al vampiro que mantenía sus ojos ocultos bajo los párpados.
'' Sé que suena absurdo, pero deberías preocuparte un poco más la tuya. Yo ya me hago cargo de la mía''- frotó sus narices.
'' No… no puedo. Ahora tu eres mi vida''.
'' ¿A dónde me llevas? La enfermería no es por allí''- balbuceó Harry mirando hacia atrás el pasillo que atravesaban. Hacía cinco minutos que habían dejado atrás el aula de pociones y la rubia no había abierto la boca. No sabía exactamente en qué parte del castillo se encontraban.
Daphne sonrió divertida para sí mientras tiraba de él – '' Tranquilo, no voy a hacerte nada. Simplemente quiero enseñarte algo''
'' ¿Algo como qué?''- frunció el ceño el chico, aunque curiosamente en ningún momento la paró o soltó sus manos. Simplemente se limitaba a seguirla.
'' Eres muy desconfiado''- rodó los ojos pastel la chica slytherin.
'' Si quieres te ordeno los motivos por orden cronológico o alfabético''- dado todo lo que le había pasado en su vida, se había ganado realmente el tener que serlo a la fuerza.
Ella río suavemente. – ''No hace falta. Tranquilo. En parte puedo entenderlo''- asintió. – '' Ya casi llegamos''- le anunció empezando a subir unas escaleras secundarias. Harry aún se quedó más extrañado.
'' Le has mentido a Slughorn''- dijo el griffyndor. – '' Si le pregunta a Pomfrey…''
''Tranquilo he pensado en todo…'' – dijo ella. – '' Luego iremos a la Enfermería. No te preocupes. Con tu cara pagabas. No nos espera. ''- le explicó.
'' ¿Y cómo piensas simular los síntomas ante Madame Pomfrey? '' – le preguntó. Simular una enfermedad mágica ante ella era imposible.
'' Con esto''- se metió la mano en el bolsillo de la túnica y le mostró un pequeño envoltorio azul y verde en forma de caramelo. Harry lo reconoció al instante.
''Ah no, no, no''- se negó rotundamente. – '' No pienso meterme eso en la boca''- Fred y George le habían hablado tantas veces sobre ellas que sabía exactamente que contenía. Y no tenía nada bueno.
'' ¿Prefieres dar las explicaciones exactas del porqué de tu comportamiento últimamente?''- se la devolvió Daphne cuando llegaron al final de las escaleras. Lo miró antes de enfilar el último pasillo que les quedaba. – '' Algo me dice que no quieres darlas…''
'' Algo se me habría ocurrido''- se justificó rápidamente. Ella esta vez se frenó y se giró seria.
'' ¿Algo se me habría ocurrido?'' – le soltó momentáneamente la mano y tiró con ella de su nariz levemente. - '' Pero si tú no sabes mentir. '' -Harry abrió los ojos con sorpresa y observó la pequeña mano blanco que tiraba de su tabique nasal sin hacer realmente daño. – '' Venga, Potter, di una mentira'' – le retó. Su cara lo decía todo. No sabía que decirle. – '' No sé algo típico…'' - pensó por un segundo. - '' Di: te juro que eres la primera con la que hago esto''
Harry se sonrojó al instante. – '' Te juro que eres la primera con la que hago esto''- lo dijo de una forma tan autómata e incluso angustiada, que la chica río enseguida.
'' ¿No has estado con muchas chicas verdad?''- le soltó la nariz y volvió a coger el rumbo del pasillo tomándole de la mano y tirando de él. – '' Déjalo no hace falta que contestes. Salta a la vista''- puso los ojos en blanco.
Llegaron a una puerta de madera desvalijada en medio de dos ventanas con los cristales pintados uniformemente de colores… por los que apenas se podía ver a través. Daphne le soltó la mano y avanzó hacia ella tomando el pomo y la abrió entrando por ella sin esperar a decirle que la siguiera.
Harry respiró hondo y salió por la puerta. Sólo pudo atinar a abrir la boca asombrado y no poder pronunciar palabra. Se quedó maravillado y avanzó lentamente saboreando lo que tenía enfrente.
Era un balcón de piedra que se encaraba hacia el Lago negro y las montañas que había junto al colegio.
La vista era espectacular. Por la altura, los colores invernales, por el viento. Era perfecto. La rubia de pelo rizado se había apoyado suavemente con los brazos cruzados en el borde del muro de piedra y se limitaba a observar todo lo que se desplegaba ante ella.
'' ¿Bonito verdad?'' sonrió Dafne mirando el paisaje sin girarse. Harry llegó hacia ella y la imitó en postura.
'' Nunca había visto esta parte del castillo''- contempló maravillado.
Ella sonrió. – '' Hogwarts es muy grande y oculta muchos secretos''- sonrió para ella. – ''Encontré este lugar por casualidad hace unos años''
'' Parece un buen lugar para pensar''- opinó Harry.
'' Sí, sí que lo es''- dijo ella. – '' Supongo que te hace olvidar las cosas malas… por un momento''.
'' ¿Por eso me has traído aquí?'' – le preguntó girando su cara hacia ella.
Ella esta vez se tragó una risa sarcástica. – '' He notado tu cambio de actitud estos últimos días. Parecías mal, atormentado. Disculpa si me he metido donde no me llamaban, pero creía que esto te haría sentir bien''- se encogió de hombros. – '' A mí me funcionó''
Harry negó con la cabeza. – '' Tranquila. Te agradezco en parte que me sacaras de la clase. Me estaba comportando como un imbécil''- suspiró pensando en su amiga y cómo la había tratado últimamente. De verdad que lo intentaba, pero era superior a él decir o hacer según qué cosas. – '' La he tratado fatal últimamente''- dijo arrepentido. Era como si vomitara palabras o no pudiese controlar sus impulsos. Sintió la mano de ella ponerse en su brazo.
'' Sé que no es culpa tuya. Y ella también. Granger no es tonta''- dijo seria mirándole y se acercó un poco a él. – '' Mira, la única diferencia que he visto en ti es ese collar horrible. Apostaría mis perfumes de París a que no lo llevabas hasta hace unos días…''-Harry negó con la cabeza. – '' Ya te lo he dicho. No sé de dónde lo has sacado, y francamente me trae sin cuidado. Sólo puedo decirte que si ese collar te cambia al ponértelo no es bueno llevarlo''- dijo franca. – '' Además es horroroso. Si te gustan los complementos, no te preocupes, yo te asesoro y te ayudo a encontrar otro que se adapte mejor a tu personalidad''- dijo alzando una ceja. Harry río. Ojalá solamente fuera problema de estética y buen gusto. De verdad que lo deseó.
'' Ojalá fuese por eso'' sonrió aún más- '' Yo ya sabía que no era bueno. Pero no podía quitármelo. Tenía que guardarlo para que no se perdiese''- le explicó el ojiverde.
'' Debe ser importante…'' – comentó la chica volviendo a mirar el paisaje.
'' No te haces de idea de cuánto''- dijo serio Harry ahora girando la cara también. Notó que la chica en algún momento había puesto la mano de su brazo, y que estaba empezaba a acariciarlo en un intento obvio de infundirle ánimos o tranquilizarle. Volvió a notar el acoplo de riego sanguíneo en sus mejillas
'' Entonces busca alguna manera de mantenerlo protegido sin que te haga daño''- dijo simplemente ella.
Lo decía con tanta soltura y sencillez, que parecía que había solucionado el mundo en un instante.
Por primera vez en mucho tiempo, sintió esa risa fresca… esa que solamente se soltaba a carcajada limpia salida del corazón, salir de su garganta.
La soltó sin dilación liberándose. Daphne lo miró como si de repente le hubiese salido un cuerno de unicornio en la frente. Era evidente que no se lo esperaba.
Harry continuó riendo y contagió una pequeña sonrisa a la chica. Ella lo miró entre la fascinación y el extrañamiento.
Cuando él termino puso su mano encima de la de la chica que se había parado un poco antes de llegar al codo y la apretó con agradecimiento. Ella giró su mano bajo la de él y entrelazó los dedos. Había captado sus gracias calladas.
Levantó la mirada y fijó sus ojos verdes en los pasteles de ella.
Transmitían una paz y una serenidad que no había visto ni notado nunca: no era la mirada de determinación de Hermione, o curiosa de Luna… tampoco la fiera de Ginny o la tierna de Tonks. Distaba mucho de lo que realmente conocía.
Y le gustó.
Realmente.
Sintió como sus caras poco a poco se iban acercando. Sentía que era lo que su cuerpo y su corazón le pedían realmente que hiciese. Cerró los ojos cuando notó que la pequeña nariz de la chica rozaba la suya y sintió como unos labios suaves y cremosos rozaban su boca.
Juntaron sus bocas de forma suave y Daphne se acercó un poco a él poniendo la mano en su quijada mientras Harry se ocupó de explorar su boca a conciencia.
Puso las manos sobre su pequeña cintura y ella envolvió las manos tras su cuello finalmente. Se separaban, se daban otro suave beso y volvían a empezar.
Ignorando el tiempo y el lugar.
El niño que vivió por un momento se olvidó de todo lo que representaba y todo lo que tenía que hacer. Se hallaba perdido en un refugio de tranquilidad que apareció mágicamente en cuanto rozó sus labios.
Sin embargo, nada es para siempre y su realidad era mucho más cruda que la del resto.
Iba a continuar cerrando su boca con la de ella cuando el ruido del timbre les interrumpió. Se separaron con una sonrisa encantadora por parte de ella y sus miradas volvieron a chocar.
Harry solamente atinó a mirarla por unos breves y su mirada se oscureció comprendiendo lo que había pasado. Pareció meditar por un momento y la voz de la guapa slytherin preguntándole qué le ocurría se oía como en un eco. Sin mirarla, simplemente atinó a negar brevemente con la cabeza y a irse de allí antes de que Daphne pudiese tan siquiera pensar qué había hecho mal.
Sus ojos verdes de abrieron y sus pupilas se encogieron al hacer frente con la luz matinal.
Se sentó en la cama y respiró hondo un par de veces. Luego miró a su alrededor de forma levemente borrosa.
Sus compañeros de habitación dormían plácidamente entre ronquidos y algún que otro suspiro.
Como era normal.
Según como veía el cielo no debían ser más de las siete de la mañana. Y era domingo. Frotó con cansancio el puente de su nariz y se inclinó en la mesita para ponerse las gafas.
Des de que había dejado a la chica plantada en el balcón secreto, había sentido una especie de agujero en el estómago que no lo dejaba tranquilo.
Sabía perfectamente que se había quedado a medias y que no había continuado algo que en ese momento le había apetecido muchísimo hacer. Pero no podía… se rascó la nuca y puso cara de fastidio.
Por algo había dejado a Ginny y había bloqueado todos sus sentimientos a base de entrenamientos ese verano.
Por algo se había grabado a fuego que era lo importante y prioritario.
Por algo tenía claro que sacrificios tenía que hacer si quería sacar algo en bueno de toda esa locura.
Y lo sentía mucho por Daphne, y por sí mismo… porque la chica le parecía lista, divertida, guapa y que seguramente se llevarían muy bien y podrían llegar a algo interesante.
Pero tenía que apartarse de ella.
Le hacía sentir cosas que ahora mismo no podía permitirse.
Era como servirle en bandeja de plata a Voldemort una oportunidad de hacerle realmente daño.
Continuará…
A.B
