Hermanos.
Sirah y Sayumi esperaban al resto de los chicos del grupo de estudio en la estación de tren, desde ahí caminarían hacia el departamento de Shun que amablemente había accedido a prestárselos para sus sesiones de estudio, puesto que no tenían un lugar fijo y los fines de semana él no estaba en la cuidad. Habían llegado al acuerdo de que los padres de los 6 chicos tendrían el número telefónico y la dirección del departamento, además de que siempre habría un adulto presente, en esta ocasión era turno de Miho, pero ella se había adelantado para limpiar y preparar algunos bocadillos.
-Tienes un tío muy amable, Sirah.
-Ikki dice que su hermano tiene el alma mas pura de la tierra, no sé si lo dice como cumplido o como broma.
-Supongo que como cumplido…Ah, gracias por haberme prestado tus apuntes de inglés, me salvaron la vida.
- ¿Bromeas? Yo no sé como hubiera entendido lo de biología sin tus apuntes, tú eres la que me salvo a mí.
-Realmente ambas fuimos salvadas por los apuntes de Hitoshi, ni tú ni yo hubiéramos entendido un pimiento de matemáticas de no ser por la guía que nos preparó y por sus explicaciones.
-Eso es verdad…-Sirah suspiró y pensó en que tan sólo una semana iniciarían los exámenes, se sentía preparada, pero a fin de cuentas no se sabría nada hasta que se entregaran las evaluaciones. -Esto del círculo de estudio fue una excelente idea, si aprobamos deberíamos comprar algo para Hitoshi como agradecimiento.
- ¿Cómo que si aprobamos? querrás decir cuando aprobemos, ¡no seas negativa niña!
-Cuando aprobemos…-Sira sonrió levemente.
- ¿Aun estás triste por el tarado de Kazuma? Has estado un poco decaída estos días.
-No te preocupes, no es nada, estoy un poco cansada, es todo.
Habían sido unas semanas agotadoras, los maestros estaban dejando mas tareas y guías de estudio, el entrenador preparaba la demostración para el festival de otoño, los fines de semana tras ayudar en casa se reunía a estudiar y luego iba al departamento de Ikki para que le enseñara a defenderse y el caballero había resultado ser un maestro muy paciente pero muy exigente. Miho cuidaba del cuerpo de la niña con buena alimentación y dándole masajes corporales.
Sirah no olvidaba la primera vez que su mamá le dio uno de esos masajes, había sido tras la primer practica con Ikki. Miho le platicó que lo había aprendido por que a veces entraba a escondidas a un rincón de la mansión Kido cuando ella y Seiya eran niños, entonces ella cuidaba del cuerpo de su amigo como mejor podía.
-Pero eso se terminó cuando descubrieron por donde entraba y lo sellaron, después de eso Seiya se fue a Grecia y pasó mucho tiempo antes de que volviera a verlo.
-Hola chicas- Hitoshi había llegado- Me dijeron los demás que nos ven directamente en el departamento, parece que tuvieron unos inconvenientes y no nos quieren retrasar.
-Ok, pues entonces vamos…
Sayumi tomó a Sirah del brazo y así caminaron hacia el departamento. Hitoshi era un chico muy callado, sólo hablaba de cuestiones de la escuela, fuera de eso guardaba silencio.
Llegaron al departamento, Sirah abrió con el juego de llaves que Shun le había dejado, Miho estaba en la cocina.
-Bienvenidos chicos, por favor pónganse cómodos, en un momento les llevo bebidas.
El departamento de Shun era grande, moderno y cómodo en estilo occidental, incluso había espacio para una mesa de comedor donde cabian 8 personas, que era donde los chicos estudiaban, tenían acceso a Wi-fi y Miho siempre procuraba que estuvieran bien atendidos y no interrumpir sus sesiones de estudio, Incluso Ikki tuvo el detalle de comprar un pizarrón mediano, con lo necesario para escribir y borrar en él.
La sesión transcurrió con normalidad, intercambiaron dudas y respuestas, uno a uno los chicos volvieron a sus casas. Excepto Hitoshi que mataba el tiempo explicando a Sirah unas formulas de la clase de física.
-Se está haciendo un poco tarde ¿quieres que llame a tu casa? ¿O que te llevemos?
-No se preocupe, hoy mi hermano mayor viene por mí, ya no debe tardar, disculpe, es que tiene el mal hábito de ser impuntual.
Justo en ese momento tocaron a la puerta.
-Se lo dije…-Hitoshi comenzó a guardar las cosas en su mochila.
Miho abrió la puerta, parado en la puerta estaba un chico alto, de cuerpo atlético con marcada musculatura, cabello corto color negro y ojos del mismo color. Vestía Jeans azul obscuro, una camiseta color vino y chamarra negra de cuero, en la mano izquierda llevaba un casco negro de motociclista con algo grabado en color plata.
-Buenas tardes, soy Koji, el hermano mayor de este pequeño Nerd, gracias por cuidar de él…
La presencia del joven que estaba frente a Miho y Sirah aparentaba la de ser un chico normal, pero había algo en su energía que a ambas les resultó muy familiar.
-No tienes nada que agradecer, es un gusto tenerlo aquí, además ha ayudado mucho a mi hija y a los demás a estudiar.
-Como dije, todo un nerd ¿verdad hermanito? El joven despeino la cabeza de su hermano con cariño. Y por primera vez Sirah vio sonreír a Hitoshi.
-Ya vámonos Koji…Sirah, señora, muchas gracias por todo. nos veremos la siguiente semana.
-Nuevamente agradezco sus atenciones, espero que les vaya muy bien en los exámenes. mejor dicho ¡más les vale salir bien en los exámenes!
-Puedes estar seguro de que nos esforzaremos y daremos lo mejor.
Un brillo de reconocimiento pasó rápidamente por los ojos del joven.
-No podía esperar menos de ti, Sirah…
Miho y la niña se estremecieron un poco, pero Koji relajó el ambiente con una carcajada.
-Mi Nerd hermano, aquí presente, me ha contado sobre ti y tu amable familia, eso es todo, no quise asustarlas, perdón…
-Esta bien, no te preocupes… Vayan con cuidado.
Los hermanos se fueron, madre e hija limpiaron el comedor y la cocina, Miho preparó té para ambas y sacó una cajita con mochis de sabores para disfrutar.
Mientras ambas disfrutaban del té esperando a Ikki que llevaría a Sirah a su departamento para seguir con su entrenamiento, el fénix iba llegando a la entrada del edificio, alcanzo a ver a Koji ayudando a su hermano a colocarse un casco, para montar en una motocicleta. El joven miró a Ikki, entonces el caballero lo reconoció y se sorprendió al ver quien era.
Koji lo saludó con un alegre gesto de la mano, se ajustó el casco, se aseguró que Hitoshi estuviera listo y arrancó la motocicleta.
Aunque no había nada de que preocuparse, ¿Qué rayos hacía Koji en el edificio donde vivía Shun? ¿Tendría alguna relación con Sirah?
-Definitivamente el mundo es un lugar muy pequeño.- Dijo para si mismo Ikki.
