Capítulo 17: Interrogatorio – Parte II

.

.

Cuando Ino entró en la habitación, todas las miradas se posaron en ella haciendo que esta se tambaleara. La rubia apretó con fuerza la mano de Sai afianzando su agarre e intentó caminar a paso firme. Estaba nerviosa y se sentía cohibida. Como había acabado tanta gente en esa habitación?... Ah es verdad, es culpa mía por ser tan bocazas – pensó. Caminó hasta llegar a Sakura y miró a su amiga con cariño.

- Hola frente… - dijo con un hilo de voz. Observó la silla que habían colocado a lado de la camilla y se sentó a su lado quedando a la altura de su cabeza– Perdóname por lo que estoy a punto de hacer…- le suplicó a su amiga.

- Bien… Ino, cuando entres en sus recuerdos necesito que vayas lo más atrás que puedas. Quiero saber todo lo que ocurrió en estos años, pero también a cerca del pacto que Sakura hizo para devolvernos la vida. Quizás así sabremos porque la tenían presa los Zetsus… - le pidió Shikaku.

- Todo lo que Ino vea me lo retransmitirá y yo lo reproduciré en vuestra cabeza - explicó Inoichi mientras se colocaba una especie de casco insonorizador.

- Antes de empezar…- añadió Kakashi – Me aventuro a decir que no va ser bonito… si alguien quiere marcharse, está en su derecho. – habló mirando a los presentes. Todos habían decidido entrar, incluido Itachi que velaba por su hermano menor. Nadie habló ni se movió. – Bien… Ino? Puedes empezar.

La aludida colocó la palma de su mano sobre la frente de Sakura y buscó la información que le habían pedido. Entrar en la mente de esta no fue tarea difícil, puesto que una persona inconsciente no opone gran resistencia. La rubia apareció de repente en un espacio vacío. Hacía frío y estaba oscuro… algo muy revelador para los que conocían bien a la chica ya que Sakura representaba completamente lo opuesto a esas características. Ella era luminosa y cálida, y su mente debería ser un reflejo de ella. La joven Yamanaka caminó avanzando por el limbo de la mente de Sakura y se encontró con un pasillo interminable lleno de puertas. Las paredes eran rocosas y la puertas viejas como si se tratara de una guarida subterránea.

- Lee! Tenten! – exclamó Neji con los ojos cerrados. Sus compañeros asintieron. Reconocían el lugar.

- Es el escondite de los Zetsus donde encontramos a Sakura. Las puertas son las salas de experimentación… - informó Tenten a los demás mientras intentaba contener las nauseas que le producía solo recordar ese lugar.


En la mente de Sakura:

Ino continuó avanzando hasta llegar a la primera puerta. Tragó duro y se armó de valor para abrirla. Cuando entró en la habitación, la rubia oyó el grito desgarrador de una mujer seguido de una risa malvada. Conocía esa voz…

- Sakura! – exclamó mientras corría hacia el lugar de donde provenía la voz.

Al llegar al fondo de la habitación, Ino se encontró con su amiga pero casi deseó no haberlo hecho. Sakura estaba atada a una camilla con el rostro desfigurado por los golpes. Estaba semi-desnuda, tenía heridas de arma blanca por todo el cuerpo, y estaba siendo custodiada por dos hombres que disfrutaban viéndola retorcerse de dolor. Sus agresores le habían colocado unas pinzas metálicas en pies y manos para provocarle descargas eléctricas.

- De verdad que estoy sorprendido, cielo – empezó a decir uno – parece que cada día aguantas mejor el dolor.

- Eres muy testaruda… en vez de romperte parece que la tortura te fortalece – se burló el otro hombre.

- Iros al in-fier-no… - masculló la pelirrosa con voz entrecortada pero desafiante haciendo que le provocaran una nueva descarga. – Aaah!

- Decías? Haznos caso mujer. A la única que perjudicas con esa actitud es a ti misma… solo nos está obligando a volvernos más creativos, pero, al final, hablarás.

- An-tes muerta! – peleó Sakura mientras escupía a uno de sus captores en la cara.

- Maldita zorra! – gritó furioso el individuo mientras le golpeaba la cara y le daba otra descarga.

Con las lágrimas aun en los ojos, Ino decidió salir de la habitación. Ya había visto suficiente.


En el mundo real:

- Ino… Sakura aquí tiene el pelo largo y debe tener unos 18 años… Debemos retroceder a un más en sus recuerdos – le pidió Shikaku al ver que Kakashi era incapaz de hablar. Al igual que con Naruto, ver aquella escena había hecho que el Hokage se pusiera pálido y se encogiera en su silla.


En la mente de Sakura:

Ino asintió levemente y se dirigió a la segunda puerta. Entró en ella y vio a una Sakura de unos 16 años de edad postrada en una cama y con todo el cuerpo vendado. Parecía estar confusa y drogada.

- Donde estoy? – preguntó la chica con voz somnolienta.

- Bienvenida de vuelta al mundo de los vivos… Sakura – le dijo una voz con sonra.

- Quien…eres? – preguntó esta con dificultad. Aun le costaba respirar. – que…quieres?

- Así me agradeces que te salvara la vida? – preguntó el sujeto con arrogancia. – has estado al borde de la muerte más de cuatro veces… y estabas clínicamente muerta cuando te encontré.

- Yo…no te pedí que me salvaras – le contestó la chica.- cuanto llevo inconsciente.

- Poco más de dos semanas – le reveló.

- Que me has hecho? Mi chakra…-intentó decir la chica.

- Necesitaba que estuvieras calmada así que lo sellé… tengo entendido que tienes el mismo temperamento que tu maestra – se burló el individuo.

- Quien coño eres? Como sabes tanto de mi? – le interrogó la chica. Estaba claro que el sujeto la conocía pero… y ella a el?

- Oh pues porque somos viejos amigos pequeña…- el individuó avanzó hacia la luz para revelar su rostro a la pelirrosa, quien al verlo lo miró con pavor.

- Kabuto Yakushi… - susurró mirándolo horrorizada.


En el mundo real:

- Ahora sabemos como han conseguido escabullirse tan bien los Zetsus… no trabajan solos. – masculló Shikamaru con rabia.

- Maldito hijo de puta! – gritó Naruto iracundo.

Sasuke miraba la escena con el ceño fruncido y sus ojos inyectados en sangre. Como hubiera deseado retroceder en el tiempo y acabar con la sabandija de Yakushi después de matar a Orochimaru. La cantidad de problemas que se habrían ahorrado...

- Ino, quiero saber porque Kabuto la capturó. Se tomó muchas molestias para salvarla. Averigua por que. – pidió otra vez el padre de Shikamaru.


En la mente de Sakura:

Ino se acercó más para continuar observando la escena.

- Que quieres de mi asquerosa serpiente rastrera? – ante el coraje de la chica Kabuto soltó una carcajada macabra.

- Ahí está… la alumna de la Quinta Hokage. Que rebelde…y hermosa – siseó mientras acariciaba el rostro de la joven. Sakura sintió nauseas ante tal contacto pero no podía moverse. Su cuerpo no reaccionaba. – por que me tratas así Sakura… al fin y al cabo, te he salvado la vida.

- Hubiera preferido morir – confesó la chica haciendo que Kabuto sonriera con malicia.

- Se que hacer algo como lo tu hiciste requiere una fuente de poder única… una más poderosa que cualquier jutsu conocido… y la quiero. – declaró con una sonrisa macabra. Después de una breve pausa, continuó – He estudiado tu cuerpo mientras estabas inconsciente, incluyendo ese extraño sello que tienes en la espalda… sea lo que sea que intentas ocultarme…se que está dentro tuyo. Lamentablemente, es un sello tan antiguo que no hay constancia de su existencia… no se que guarda… ni como deshacerlo. Así que te necesito aquí, conmigo, para que me lo cuentes.

- Antes muerta – declaró Sakura con odio.

- Sakura… se que no dirás nada de buena voluntad. Has dicho que preferirías que te hubiese dejado morir antes que colaborar conmigo. – decía mientras se acercaba a su oído lentamente. Sakura contuvo la respiración con horror. – pues no has tenido tanta suerte, niña… porque lo que te espera es algo mucho peor. Cuanto crees que aguantarás? - Después de esa breve conversación, Kabuto se retiró del lugar dejando a Sakura paralizada por el miedo".

Ino observaba a Sakura llorar con el corazón encogido. No quería dejarla sola pero tenía que continuar. Tenía que averiguar porque era tan importante para los planes de Kabuto. Salió de la habitación y cruzó la siguiente puerta. La tercera habitación tenía un aspecto completamente distinto. Ya no estaban en una mugrienta guarida bajo tierra, sino en Konoha… La rubia reconoció el lugar de inmediato, y vio que se trataba del camino que lleva a la salida de la aldea. Se acercó a la banca que había a un lado de la calle y vio a Sakura sentada en ella junto a otro individuo.

- Sasuke-kun? – preguntó Ino confundida al reconocer al chico. Que demonios hacía Sasuke allí? No era un recuerdo de infancia porque ambos shinobis tenían alrededor de unos 17 años.


En el mundo real:

Sasuke se removió incómodo en su asiento al ver como todos los presentes lo miraban de forma incrédula. Apartó la mirada y mantuvo su expresión indiferente. Aun así, el conocía ese lugar perfectamente y sabía el significado que tenía para la pelirrosa. Esa era la banca donde ella le había confesado sus sentimientos cuando tenían 12 años en un pobre intento de evitar que el se marchara… y el, como todo un caballero, la había dejado inconsciente a modo de respuesta. En ese momento, Sasuke no supo muy bien por que... pero se sintió tremendamente decepcionado de si mismo.


En la mente de Sakura:

Una vez pasada la sopresa, Ino se acercó al lugar para poder investigar. Todo parecía tan idílico… sol brillaba con intensidad y los árboles de Konoha estaban en flor. Era primavera, la estación preferida de Sakura.

- Es un oasis – explicó la Yamanaka a sus compañeros cuando entendió lo que pasaba. – No es real… Sakura creó un espacio ídilico en su mente para escapar del dolor – continuó.

Sakura tenía el rostro levantado disfrutando del calor que rayos de sol le brindaban a su rostro y balanceaba las piernas como una niña pequeña. Por otro lado, Sasuke miraba fijamente a Sakura con el rostro serio.

- Tienes que pensar en algo – le ordenó con voz profunda Sasuke. – No puedes seguir así.

- Por que no? Acaso tu no estás bien aquí? – le preguntó la pelirrosa con una sonrisa pero sin abrir los ojos. Quería disfrutar del momento y nada más.

- Sakura, ni siquiera estamos aquí. – le respondió de forma seca Sasuke. – Yo, en Konoha? – preguntó el moreno arqueando una ceja. – En que mundo vives?

- Tu lo has dicho – respondió juguetonamente – Estamos en MI mundo, Sasuke-kun.

- No puedes escaparte todo el tiempo, Sakura… - murmuró el chico con una voz más suave – El dolor te acabará consumiendo. Necesitas un plan.

- Da igual Sasuke-kun… mis planes nunca funcionan. Ni siquiera pude morir cuando me lo propuse – dijo esta con una sonrisa triste haciendo que el Uchiha se enfadara.

- Entonces ya está? Te escondes en un rincón de tu mente y nos imaginas teniendo conversaciones que no tendremos nunca? – preguntó el chico molesto.

- No quería estar sola – explicó la chica con un hilo de voz. Sasuke respiró hondo para intentar calmarse.

- Mira que eres masoquista… En que universo te proporcionaría yo, Sasuke Uchiha, compañía y alivio? Estamos en el lugar en el que te abandoné hace 5 años! Todo lo que te proporciono es dolor y sufrimiento… Al menos podrías haberte imaginado teniendo una conversación con el dobe o la histérica de tu mejor amiga. – le sugirió el entre dientes. Sakura volvió a sonreírle.

- Me están interrogando Sasuke-kun… Kabuto conoce mis lazos con Konoha y lo más obvio sería que usase algún truco relacionado con ellos para sacarme información. Además, el sabe el daño que nos hiciste… y jamás se imaginaría que tu persona me proporcionaría alivio o cuanto me gustaría tener una conversación real contigo. Así que eras la opción más segura… de este modo, se que es una fantasía mía y no una trampa – le explicó esta de forma triunfal.

- Soy la opción más segura? – preguntó divertido. La chica asintió. – Pues al menos podrías haberme imaginado más amable…

- Pero entonces no parecería casi real – se quejó la chica haciendo un mohín.

- Estás sufriendo y no quiero que hacerte más daño con mi personalidad – murmuró el chico con frustración.

- Por eso nunca lo entendiste Sasuke… - la repentina seriedad de la chica sorprendió al Uchiha – Naruto y yo nunca quisimos cambiarte, te queremos tal y como eres…. No tienes que ser más afable. Ni siquiera en mi cabeza – le dijo regalándole una de sus mejores sonrisas.

- Eres una molestia – contestó el chico con media sonrisa.

Luego, ambos disfrutaron del silencio y la suave brisa que se había levantado. Ino miraba enternecida la escena y se odió así misma por fisgar en algo tan íntimo. Iba a marcharse cuando Sasuke volvió a hablar.

- Fuiste muy irresponsable al hacer el pacto con el fénix, lo sabes, no? – preguntó Sasuke.

- Lo se. Estaba preparada para morir de verdad… pero luego todo se torció. – habló con los ojos llenos de lágrimas.

- Por que lo hiciste? – preguntó Sasuke. Conocía la respuesta pero tenía que volver a oírla de sus labios.

- ya sabes por que! Quería salvaros! Despertar a todo el mundo de su sueño eterno y daros una segundad oportunidad. – el chico la miró fijamente.

- Esa no es toda la verdad, Sakura. Dime el por que.

- Esto es ridículo! Me vas a dar órdenes en mi propia fantasía?! No se porque hice lo que hice! No quería sobrevivir y que vosotros murierais! – dijo mientras se levantaba de la banca histérica.

Por que?! – volvió a presionarla Sasuke con dureza. Los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas.

- Porque.. porque me negaba a vivir en un mundo en el que ni tu ni Naruto estuvierais presentes… - declaró la joven con alivio. Ya está… ya lo había dicho. – Porque os amo tanto que preferiría morir a vivir con el dolor de perderos. – Sasuke sonrió de forma arrogante ante la confesión de la chica.

- Definitivamente eres muy masoquista Sakura… Después de tanto tiempo, de tanto dolor, y de tanta oscuridad por que me sigues amando?

- Tu no tienes la culpa de lo que te pasó. Te lo arrebataron todo de niño. Te mintieron y te manipularon… Además cargabas con la maldición del sabio de los 6 caminos. – masculló la chica.

- Todo eso no justifica lo que hice – le recordó el moreno.

- No, no lo hace. Pero me recuerda cada día porque no debería rendirme. – afirmó esta sorprendiendo al chico. Sasuke sonrió y decidió cambiar de tema.

- Y al dobe? Cuanto hace que estás enamorada de el? – preguntó de forma directa haciendo que Sakura sonriera con ternura.

- Me creerías si te dijera que no se como pasó? – soltó un suspiro ganándose la curiosidad del pelinegro – no pude evitarlo… pero el me ganó… nos ganó a todos. Naruto es como el sol… hacía que todo girase a su alrededor, incluida yo… y ni siquiera me daba cuenta! – se rió mientras que Sasuke rodaba los ojos ante las cursilerías de su amiga – Lo digo enserio, Sasuke-kun! Naruto es brillante… cálido, y, a veces, demasiado intenso - añadió acompañada de su risa musical.

- Naruto es lo opuesto a mi, Sakura… - le recordó el chico.

- Lo se, es una locura. Pero de la misma forma en que uno se refugia en la sombra cuando el sol está por quemar… yo os necesitaba a los dos. – sentenció la pelirrosa entendiendo su vínculo con sus compañeros.

- Kaede Haruno 2.0? – preguntó el Uchiha divertido. Sakura sonrió y lo miró con tristeza.

- Lo siento…

- Por que te disculpas? – preguntó Sasuke confundido.

- Por haber sido tan egoísta – explicó ella.

Sasuke iba a responder pero los árboles de su alrededor empezaron a difuminarse. La fantasía se acababa.

- Ya han terminado… - escupió el Uchiha furioso. La chica lo miró con nostalgia.

- Si… me prometes que nos veremos mañana? – le pidió suplicante. Sasuke intentó calmarse pero su voz seguía saliendo dura.

- Claro que estaré, Sakura. Soy producto de tu imaginación… estaré donde me necesites. – A pesar del tono del chica, Sakura sonrió y lo saludó con la mano.

- Entonces, hasta mañana, Sasuke-kun…

Después de despedirse Ino vio como el escenario de Konoha desaparecía y Sakura volvía a su realidad. La rubia miró con horror el cuerpo desnudo de Sakura que yacía en el suelo lleno de hematomas y cortadas. Cerca de ella, uno de sus captores terminaba de abrocharse el pantalón con una sonrisa de sádica satisfacción en el rostro.

- Siempre es un placer… cerezo – se burló el individuo mientras salía de la celda.


En el mundo real:

En ese momento, Ino entendió porque Sakura había creado el oasis en su mente. Buscaba un refugio para evadirse cuando sus captores venían a… pasar el rato con ella. Sintió otra vez como las nauseas le revolvían el estómago y decidió parar. Volvió a la realidad y apartó la mano de la frente de Sakura. Sabía que todos los presentes habían visto lo mismo que ella.

- No puedo más. – habló con voz firme mientras se levantaba – Necesito un descanso. – y sin decir nada más la rubia salió de la habitación.

.

.

Continuará….