Gaiden: "Black Wolf".
Parte 2.
Han pasado unos cuantos meses desde que Bow Hoothoof se marchó, tanto Daring como Wolf habían logrado terminar la secundaria, pero, las cosas no habían mejorado, pues Fantasy Writter no pudo recuperarse de aquella herida en su corazón que le dejo su ex esposo al marcharse, la depresión acabo con ella en muy poco tiempo, tanto que apenas y podía moverse por su cuenta, ella ya no volvió a escribir ni una novela más, por lo que el dinero comenzó a ser un problema para esa pequeña familia, pero, al ver esta situación, Wolf hablo con Fantasy y le dijo que esta vez era su oportunidad de devolverle aquel favor que le hizo tiempo atrás, al darle una familia, por lo que esta vez, él se haría cargo de ella y Daring, por lo que decidió abandonar los estudios y se dispuso a trabajar para poder pagar los servicios de la casa, así como el tratamiento para ayudar a mejorar a Fantasy, y los estudios de Daring, pues el mas que nadie sabia lo mucho que ella quería ser arqueóloga, por lo que todo esto lo motivo a tomar tan difícil decisión, cosa que para el no fue tan difícil, pues en su vida pasada logro terminar una carrera, además de tener varios diplomados y cursos en el área físico-deportiva, así que no le importaba sacrificar sus estudios esta vez.
Y así lo hizo, el trabajo de muchas cosas, todo con tal de sacar adelante a esas 2 chicas que ahora eran como su familia. Incluso una vez trabajo como personal de limpieza en un zoológico, en donde para su desgracia o fortuna, hubo un incidente en el cual un león se escapo y ocasiono un gran caos en el lugar, por lo que el al querer ser un héroe, se dispuso a ir tras el y lograr atraparlo, pero lo que no se esperaba, es que en ese lugar conocería a la pequeña Fluttershy, quien para ese entonces tendría 6 años, quien estaba a punto de ser atacada por aquella temible bestia, pero el logro defenderla y salvar su vida, aunque, a cambio le quedaría una cicatriz en su rostros, pues ese león logro darle un zarpazo en la cara, ambos fueron llevados al hospital, y el tiempo que estuvieron ahí, la pequeña y el se hicieron muy buenos amigos, incluso sus padres y su hermano mayor le dieron las gracias por salvarla, por lo que de vez en cuando la llevaban a visitarlo, también le enseñó a hacer su propia versión de "La mirada", para que aquella pequeña pudiera defenderse también, y así fue por 2 semanas, hasta que un trágico día, Fantasy llamo de urgencia a Wolf y este tuvo que partir, incluso aun cuando no le habían dado el alta médica, por lo que tampoco pudo despedirse de Fluttershy, y así, el regreso a su hogar.
Ya en su hogar, Wolf entro, pero, no vio a Daring, por lo que subió a la habitación donde se encontraba Fantasy, el no sabía lo que le esperaba, pues, al llegar a su hogar, se toparía con un evento muy desafortunado.
- Hola, ya estoy aquí, disculpa por tardar, pero el zoológico estaba hasta Ponyville, y sabes que esta bastante lejos de aquí, Cloudsdale, me tomo algo de tiempo volver. Dijo Wolf mientras se sentaba a lado de Fantasy, quien se encontraba arropada y acostada en su cama.
- Lo importante es que estas aquí Wolf, y que estas bien. Dijo Fantasy con una voz muy tenue y débil, esto preocupo a Wolf, pues, al parecer, el tratamiento que le estaban dando no la estaba ayudando.
- ¿Y dónde esta Daring? Pregunto Wolf nervioso, Fantasy solo rio un poco al notar esto.
- Mi pequeña aun no ha vuelto de la preparatoria, ella de verdad le esta poniendo mucho empeño, incluso es la mejor de todo el bachillerato, y todo gracias a ti. Respondió Fantasy sonriendo dulcemente.
- No es nada, ustedes me ayudaron una vez, es lo menos que podía hacer, no saben lo agradecido que estoy con ustedes. Dijo Wolf amablemente.
- Dime algo Wolf, ¿quieres a mi hija? Pregunto coquetamente Fantasy.
- ¡Eh! Bueno, pues si, a ella y a ti las quiero mucho. Respondió Wolf avergonzado mientras rascaba una de sus mejillas con su dedo índice.
- Lo sé, pero, no me refiero solo a eso, te pregunto si tu la amas. Dijo Fantasy, quien con mucho esfuerzo se sentó sobre la cama, Wolf se sonrojo al oír esto, el no esperaba una pregunta así, pero, al ver a Fantasy, su dulce sonrisa, y como esperaba amablemente una respuesta, decidió hacer a un lado su vergüenza, y se sinceró con ella.
- Si, si la amo. Dijo Wolf mientras suspiraba, en eso, Fantasy acaricio una de las mejillas de Wolf, el solo la volteo a ver sorprendido.
- Por favor, cuida siempre de mi pequeña hija, se que puede ser muy torpe a veces, pero es buena niña, no sabes el gusto que me daría que un chico tan bueno como tu fuera quien se casara con ella, sé que, a tu lado, ella seria muy feliz, y tu siempre la protegerías. Dijo Fantasy muy ilusionada, Wolf no sabia que decir, pues el aun no lograba superar sus traumas de su vida pasada, además que su relación con Daring iba avanzando poco a poco.
- Te lo prometo, siempre la cuidare, no dejare que nada le pase, incluso si ella no se casa conmigo, siempre la protegeré. Respondió Wolf decidido mientras tomaba la mano de Fantasy con las suyas y la miraba a la cara, esto sorprendió mucho a Fantasy, quien solo sonrió y lloro un poco de alegría.
- Definitivamente eres un chico muy raro, tu madurez está muy desarrollada para tu edad, es como si fueras un hombre en el cuerpo de un niño jeje, pero, estoy muy feliz de que seas como eres, en este mundo hay muy pocos hombres buenos como tú, así que, Gracias Wolf, se que puedo confiar en ti, se que mi bebe estará bien a tu lado. Dijo Fantasy mientras volvía a recostarse en la cama, pues parecía aun mas exhausta de lo normal.
Poco después, Daring llego de la escuela, y se llevo una gran sorpresa al ver a Wolf, ella estaba muy feliz de verlo, por lo que en cuanto lo vio lo abrazo tan fuerte como pudo, el igual le devolvió un abrazo con mucho cariño, mientras que Fantasy miraba esto alegre, su mayor ilusión era verlos formar su propia familia, fue una tarde linda, los 3 comieron, charlaron y estuvieron toda la tarde juntos, hasta que anocheció, por lo que todos fueron a dormir, pero, no sin antes de que Fantasy se despidiera de ambos con un abrazo y un beso en la frente. Y así transcurrió la noche, sin que nadie esperara lo que pasaría al día siguiente, pues en cuanto amaneció, Wolf fue a la habitación de Fantasy para llevarle el desayuno, entro, arreglo un poco la habitación, mientras le daba los buenos días, y habría las cortinas para que entrara un poco de luz a la habitación, pero lo que vio Wolf fue una escena muy hermosa, Fantasy se veía tan tranquila mientras dormía, parecía un ángel, pero, lo mas curioso, era una hermosa sonrisa que ella aun tenia en el rostro, ella no despertaban, por lo que Wolf se acerco para acariciar una de sus mejillas y lograr despertarla amablemente, pero, de un momento a otro, esa hermosa escena se volvió una muy triste, pues el rostro de Fantasy estaba frio, helado, el tomo una de sus manos, y esta estaba completamente rígida, al igual que todo su cuerpo, Wolf sabía lo que había pasado, pero, no quería aceptarlo, aquella mujer a la que quería como si fuera su madre, ya no estaría más, pues, había fallecido durante la noche anterior, poco después, Wolf se sentó a lado del cuerpo inerte de Fantasy, pero ya no pudo más, el llanto comenzó a brotar de sus ojos, y, por más que quería soportarlo, empezó a llorar, el lloro amargamente, incluso comenzó a gritar de dolor, lo que despertó a Daring, quien se dirigió preocupada hacia donde estaba el, para saber por que estaba llorando, pero, una vez llego al cuerto, vio a Wolf sentado a lado de su mama, llorando.
- Wolf, ¿Qué fue lo que paso? Dijo Daring muy preocupada, mientras que el llanto también comenzaba a brotar de sus ojos, pues ella comenzaba a imaginarse lo que pasaba, pero, una parte de si no quería creerlo.
- Ella murió Daring, ya no está, mama murió… Dijo Wolf mientras seguía llorando, mientras que Darin caía de rodillas al piso y también comenzaba a llorar muy amargamente, por lo que se acerco gateando a lado de su mama para verla una vez mas y confirmar que lo que Wolf dijo era verdad, su mama había fallecido, ella lloro desesperadamente mientras abrazaba el cuerpo inerte de su mama, Wolf las abrazo a ambas, y ambos lloraron a mas no poder, pues la perdida que sufrieron fue muy grande para ambos.
Poco después, una vez que ambos se tranquilizaron, llamaron una ambulancia, quienes procedieron a levantar el cuerpo de su madre, y llevarla a una funeraria para preparar el funeral y darle poco después sepultura. El funeral de Fantasy Writer fue un evento muy grande, pues, al ser una escritora tan reconocida, mucha gente del medio fue a darle el ultimo adiós, amigos cercanos, familiares y conocidos, todos estuvieron en su sepelio, incluso Bow Hoothoof, quien de alguna manera se enteró, pero el solo miro de lejos, tanto Wolf como Daring eran los mas afectados por aquella perdida, pero, a pesar de su dolor, terminaron con la ceremonia luctuosa y despidieron a su madre con una sonrisa, tras esto, ambos volvieron a su hogar, aquel lugar que ahora ya no sería lo mismo.
. No puedo con este dolor Wolf, me duele mucho, saber que no volveré a ver a mama, me duele, no aguanto más. Dijo Daring llorando desconsoladamente, al verla, Wolf también comenzó a llorar y fue a abrazarla.
- A mí también me duele mucho, pero, se que ella se fue feliz, esa sonrisa que tenia esa ultima mañana, y con la que la despedimos, se que ella se fue feliz, y que ahora nos cuidara a ambos desde arriba. Dijo Wolf tratando de consolar a Daring, ninguno de los dos podía parar de llorar.
- Ahora me quede sola, primero mi padre que nos abandonó, y ahora mama ya no está, ¿Qué hare Wolf? Me he quedado sola. Dijo Daring muy triste.
- No estas sola Daring, yo estoy aquí, y puede que le haya echo una promesa a tu mama, y quiero estar siempre contigo, no solo por aquella promesa que cumpliré, si no, por que te amo Daring, quiero quedarme por siempre a tu lado. Dijo Wolf mientras abrazaba a Daring, ella solo lo miro sorprendida, no esperaba escuchar en ese momento aquellas palabras, ambos se miraron a los ojos en silencio.
- ¿Me prometes que siempre estarás a mi lado, que siempre cuidaras de mi y me protegerás? Pregunto Daring mientras seguía mirando directo a los ojos de Wolf.
- Si, siempre estaré contigo, siempre te amare. Diría Wolf mientras besaba en los labios a Daring, ella le respondería aquel beso, ambos se dejarían llevar aquella noche por la pasión, y harían el amor por primera vez, buscando olvidar el dolor que aquella perdida les ocasiono, buscando refugio el uno en el otro.
Han pasado 3 años desde la muerte de Fantasy, ahora Wolf y Daring tenían 19 años, el seguía trabajando en diferentes oficios, e incluso participaba en todo tipo de eventos deportivos, pues Daring logro entrar a una de las mejores universidades del país, en canterlot, y aunque no era muy barata, Wolf daba todo de si para juntar todo el dinero necesario para poder pagar la colegiatura, mientras que Daring solo se dedicaba a cumplir su sueño, aunque los dos ya eran una pareja formal, pues, desde aquella noche que pasaron juntos tras la muerte de su madre, se hicieron novios, y ambos vivían muy felices juntos, parecía un sueño, pero, a pesar de todo, Wolf seguía entrenando, se ha vuelto mucho mas fuerte ahora que es mayor, además que el amor de Daring le daba muchos ánimos y una gran fuerza para seguir adelante y nunca rendirse, él se había vuelto un peleador tan bueno que ganaba cualquier tipo de torneo o combate deportivo al que entrara, ´por lo que muchos cazatalentos comenzaron a ir tras de el para así convencerlo de que empezara una carrera en las artes marciales.
Era un día como cualquier otro, era viernes, fin de semana, lo que significaba que Daring regresaría de la universidad para estar todo el fin de semana con Wolf, por lo general se pasaban todo ese tiempo en la cama, pero, esta vez, Wolf quiso sorprenderla, por lo que fue a comprar algunos insumos, y así preparar una deliciosa y romántica cena para ellos dos, el iba caminando tranquilamente, cuando de pronto, paso por unos aparadores de una joyería, y noto varios anillos de compromiso que estaban siendo exhibidos, pues recordó las palabras de Fantasy, que ella estaría muy feliz de que el se casara con Daring, por lo que el estaba empezando a considerar proponerle matrimonio, el estaba listo para dar ese gran paso, quería estar el resto de su vida con Daring, pues estaba muy feliz por poder conseguir en esta vida lo que no pudo encontrar en la anterior, y así siguió viendo aquellos anillos, y decidir cual compraría, aunque, sabia muy bien que tendría que esperar a que Daring terminara su carrera, y así se la paso un rato, mirando aquellos anillos, soñando despierto, cuando de pronto, fue sacado de su mundo de ensueño por algunos gritos que provenían de un callejón cercano, al parecer eran cerca de 10 tipos, todos armados con palos, cadenas, bates, machetes, navajas, e incluso uno traía una pistola, todos estaban amedrentando a un anciano con apariencia oriental, parecía uno de esos maestros japoneses de las películas de artes marciales que tanto veía Wolf, por lo que decidió ir en rescate de aquel pobre anciano.
- Te lo advertimos anciano, que si te volvías a meter con nosotros la pagarías muy caro. Dijo uno de los delincuentes, quien parecía ser el líder, pues traía un machete además de una pistola como de 9 milímetros.
- Un guerrero como yo no iba a permitir que ustedes abusaran de una inocente niña, mi honor no me permite hacerme de la vista gorda con esas injusticias. Dijo aquel anciano tan tranquilo, al parecer no tenia ni un poco de miedo.
- ¡Ya veraz maldito anciano! De aquí no saldrás vivo. Grito el líder de los vándalos a punto de lanzarse al ataque, cosa que no parecía amedrentar al anciano, pero, justo antes de que diera inicio aquella pelea, fueron interrumpidos por Wolf.
- ¿No creen que 10 tipos contra un abuelito es algo injusto? Que clase de basura tienen que ser para hacer algo así, patético. Exclamo Wolf mientras miraba con desprecio a aquellos sujetos.
- ¿Y tu quien rayos eres? ¡Sera mejor que te largues de aquí antes de que también te matemos. Grito uno de los delincuentes, mientras que aquel anciano había puesto toda su atención en aquel chico que llego en su rescate, al parecer, el se dio cuenta de las capacidades de Wolf con tan solo verlo.
- Sera mejor que acabe rápido con ustedes, mi novia llegara pronto, así que lo diré una sola vez, o se largan de aquí y dejan en paz al pobre abuelito, o me temo que tendré que detenerlos. Dijo Wolf mientras ponía sus cosas en una esquina y se preparaba para pelear poniendo su típica guardia diestra de karate.
- ¡Muérete imbécil, también acabaremos contigo! Grito otro de los delincuentes.
- Pues bien, muchachos, al parecer este imbécil tiene prisa por morir primero, ¡Todos! A él. Grito el líder mientras sacaba su pistola de su cintura, pues la tenía en su funda colgada en la cintura, pero, por mas que la busco, no la encontró, no sabía como la había perdido, pero, justo antes de que los delincuentes atacaran a Wolf, el los paralizo solo con la mirada, de alguna manera logro influir un miedo extremo en aquellos vándalos, ellos no entendían lo que pasaba, pero, en cambio, el anciano si que lo entendía, pues no era por lo intimidante que se miraba la cara y la mirada de aquel chico, si no, mas bien era su sed de sangre que expulso, haciendo que sus rivales la sintieran, de esta manera les ocasionaría un miedo terrible que los paralizaría debido al peligro al que se estaban enfrentando, una habilidad que algunos animales poseían, por lo que el anciano quedo muy impresionado de que alguien tan joven poseyera esa habilidad, que solo verdaderos maestros de artes marciales podían poseer, esa capacidad de fulminar a los enemigos solo con la mirada.
Mientras que Wolf aprovecho esto para lanzarse al ataque, sus golpes, patadas, y movimientos eran muy rápidos, aquellos delincuentes no podían percibirlos, por lo que uno a uno, fueron cayendo, pues Wolf los golpeaba directo a la quijada y a la boca del estomago para asegurarse de que estos no se levantaran de nuevo, y así siguió, hasta que ningún delincuente quedo en pie, una vez termino con todos, se acercó a aquel anciano.
- Pues bien, abuelito, ya estas a salvo, lo mejor será que nos vayamos de aquí, llame a la policía para que se lleve a estos tipos, y mejor no estar aquí cuando lleguen. Dijo Wolf mientras se disponía a recoger las compras que traía, pero entonces, aquel anciano ya las traía consigo, y no solo eso, estaba frente a Wolf, de alguna manera, el logro moverse tan rápido que ni Wolf pudo notarlos.
- Te lo agradezco mucho joven, pero no era necesario, aun así, debo admitir que me has impresionado, tiene tiempo que no veo a un joven con las capacidades que tienes tu, aunque, para serte franco, aun eres muy débil, solo te has enfocado en los aspectos físicos del entrenamiento, no has ido mas allá, ni en lo psicológico, espiritual o en la energía Ki. Dijo aquel anciano mientras le alcanzaba sus cosas a Wolf, el seguía sorprendido por lo que pasaba, y mas aun por lo que dijo aquel extraño anciano.
- Usted no es un abuelito normal, ¿verdad? Pregunto Wolf mientras tomaba sus cosas, pero aquel ancianito ya no estaba frente a él, estaba de nuevo detrás suyo, devolviendo un arma de fuego al líder de aquellos delincuentes, al parecer de alguna manera el se la arrebato sin que se diera cuenta.
- Pues ahora que ya he devuelto lo que tome, podemos irnos. Dijo aquel anciano que volvía a desaparecer para volver a aparecer en la entrada de aquel callejón y se ponía en marcha, Wolf solo lo siguió muy intrigado.
- Espere por favor abuelito, usted es maestro de artes marciales, ¿verdad? Pregunto Wolf mientras le daba alcance al anciano, mientras que detrás suyo, llegaron patrullas, de las cuales bajaron varios oficiales de policía y comenzaron a llevarse a aquellos delincuentes que yacían inconscientes en el piso.
- Deja de llamarme abuelito, mi nombre es Zakaki Kuroki, y sí, soy maestro de artes marciales, Karate, he desarrollado mi propio estilo, así como tú, veo que has practicado muchos estilos, y de diferentes países y culturas. Dijo aquel anciano mientras seguía su camino.
- Si jeje, trato de ser un peleador completo. Respondió Wolf orgulloso.
- Pues aun te falta mucho, si sigues concentrándote solamente en lo físico, no obtendrás verdadero poder. Dijo Zakaki mientras reía burlonamente.
- No tiene por qué reírse, yo jamás tuve un maestro que me enseñara esas cosas espirituales, yo solo se fortalecerme físicamente. Dijo Wolf un poco desanimado, pero entonces aquel anciano detuvo su camino, por lo que él también se detuvo, de pronto, aquel anciano volvió a desaparecer, pero de manera casi inmediata, Wolf comenzó a retroceder, soltó sus cosas que cayeron al piso, solo alcanzo a ver como aquel anciano logro darle un golpe justo en el estómago, para después salir disparado varios metros hacia atrás hasta estrellarse contra un muro, el solo vio a aquel anciano que tomaba una postura normal nuevamente, el no pudo ni siquiera defenderse de aquel golpe, Takashi solo lo miraba, ´poco después, el siguió su camino, pero entonces, Wolf se puso de pie.
- Oye, Takashi, aun no me has derrotado. Dijo Wolf tambaleándose sobre si mismo, mientras escupía sangre de su boca y se ponía en guardia, Takashi solo sonrió mientras le daba la espalda, para desaparecer una vez más, esta vez Wolf estaba alerta, por lo que logro esquivar una patada lateral que venía desde su flanco derecho, Takashi volvió a sonreír, y volvió a desaparecer, esta vez apareció tras de la espalda de Wolf.
- Eres bueno chico. Dijo Takeshi, tras escuchar esto, Wolf se dio la media vuelta, pero solo alcanzo a ver como una especie de aura se formaba en la palma de la mano de Takashi, y este la puso sobre el pecho de Wolf, el por puro instinto solo se hizo hacia atrás, pero, aquella aura exploto, logrando lanzarlo aún más fuerte que con el golpe anterior, esta vez choco tan duro contra una pared, que quedo incrustado en ella, dejando un hueco con su forma en el muro, poco después cayo de frente sobre el suelo, pero, una vez más, Wolf logro levantarse, estaba casi noqueado, él no podía hacer nada, y al parecer Takashi solo estaba jugando, no había sudado ni un poco, solo estaba riendo.
- Ja, lo admito, eres muy fuerte, ahora entiendo, que yo soy muy débil, gracias, por mostrarme que aun tengo un largo camino que recorrer, aun me falta mucho. Alcanzo a decir Wolf, hasta que cayo nuevamente al suelo de frente, ya no podía moverse más, aquel último golpe acabo con él, el solo dirigió su mirada hacia donde estaba Takashi, pero, una vez más, este había desaparecido, solo para aparecer hincado a lado de Wolf.
- Eso ultimo que usaste, ¿era el Ki? Pregunto Wolf con dificultad, pues ya no podía más.
- Ki, Chi, Energía, llámalo como quieras, pero si, si lo fue, sabes, no esperaba que fueran tan modesto y humilde, generalmente a los que me enfrento son más tercios y se niegan a aceptar su propia debilidad, "No hay peor ciego que el que no quiere ver. Dijo Takashi mientras suspiraba.
- Gracias. Dijo Wolf mientras descansaba tendido sobre el piso, de pronto, Takashi le alcanzo una tarjeta, la cual tenía una dirección, Wolf la tomo y le dio un vistazo.
- Felicidades, has pasado la prueba, te has ganado el derecho a ser mi discípulo. Dijo Takashi sonriendo mientras le daba palmaditas en la espalda a Wolf, el solo lo miraba impresionado a casi nada de desmayarse.
- Bueno, ve a buscarme a esa dirección, te enseñare todo eso que no te han enseñado, por ahora, ve a descansar, estas esperando a tu amada, ¿verdad? Dijo Takeshi muy alegre mientras se ponía de pie y se marchaba, Wolf solo lo miraba alejarse caminando, para después sentarse, echar un vistazo nuevamente a aquella tarjeta, y sonreír, poco después, recordó que iba tarde, y que aun tenia que preparar las cosas para recibir a Daring, por lo que se puso de pie como pudo, fue por sus cosas, y se dirigió rápidamente de regreso a su hogar para prepararlo todo.
Unas horas antes, en la universidad de antropología de Canterlot, se encontraba Daring asistiendo a un Simposio, dado por uno de los arqueólogos más famosos de toda Equestria, el Doctor Caballeron, a quien se le daba el crédito por muchos de los descubrimientos mas famosos y de mayor importancia en la historia de la arqueología, era un sujeto muy apuesto, además de estar en una muy buena posición económica, el no le quito la mirada de encima a Daring en todo el rato, y Daring lo mismo, al parecer, había sido flechada por aquel hombre tan exitoso que parecía tenerlo todo, para ella el, era el hombre perfecto, como esos galanes de telenovelas, o de las novelas que tanto amaba leer, poco después, el simposio termino, y Daring decidió irse, pues tenia que volver con Wolf, pero, a pesar de tener a su novio, ella no podía dejar de pensar en Caballeron se había enamorado a primera vista, iba tan sumida en sus pensamientos, que no noto que una limosina muy lujosa se estaciono un poco frente a ella, de pronto, de ella bajo el hombre de sus sueños, el mismísimo Caballeron se acerco a ella para hablarle.
- Buenas tardes, señorita, eres Daring Doo, ¿verdad? He escuchado tanto de ti, de la mejor estudiante de esta universidad, he leído todos tus trabajos de investigación, y déjame decirte que me parecen muy interesantes. Dijo Caballeron seductoramente, Daring solo se ruborizo, y al mirarlo, sus pupilas se dilataron, ella estaba embelesada con aquel hombre.
- ¿De verdad cree eso? Yo también he leído todos sus trabajos, usted es mi mayor inspiración. Respondió Daring mientras sonreía y jugaba con su cabello.
- Y dime linda señorita, ¿Qué te parece si te invito esta noche a cenar y charlamos un poco más? Estoy buscando nuevo personal para que me ayude con mis investigaciones, y créeme, que no pude dejar de mirarte desde que te vi, ¿Qué dices? Pregunto Caballeron con una seductora voz, casi como de locutor de radio, Draing se emocionó, pero, entonces, miro su reloj y vio que ya era tarde, pero no le importo el dejar plantado a Wolf, así que aceptó la invitación del hombre de sus sueños, para abordar aquella limosina, ambos charlaron bastante de cosas en común durante el viaje, Daring no podía creerlo, cada vez comprobaba aun mas que ese era el hombre perfecto para ella, poco después, llegaron a un Restaurante de 5 estrellas, Daring estaba impresionada, no podía creer que estaba en el mundo de la alta sociedad, tantos lujos, todo ese ambiente parecido al que leía en sus novelas, sentía como si estuviera en un sueño, del cual no quería despertar, pasar esa velada a lado de Caballeron era tan mágico, ella se olvido por completo de Wolf, terminaron de cenar, y Caballeron la llevo a dar un paseo por varios centros comerciales muy lujosos, en los cuales le compro la ropa mas fina y cara que pudo encontrar, Daring se había olvidado completamente de Wolf, ella solo estaba disfrutando de aquel sueño que estaba viviendo, no podía creerlo, ya era de noche, por lo que ambos fueron a uno de los antros mas exclusivos para bailar un poco, y aunque Daring no bebía alcohol, accedió a tomar un poco en compañía de Caballeron, bailaron hasta que cayo la madrugada, para después ambos irse directo al pent-house de Caballeron y pasar la noche juntos, mientras tanto, Wolf se quedo dormido esperando a Daring, aquella cena que con tanto esmero preparo, habría sido en vano, el confiaba en ella, por lo que no la molesto con llamadas o mensajes para saber que le había pasado, el solo comió un poco de lo que preparo, para poco después quedarse dormido sentado en la mesa, mientras que en una de sus manos sostenía una pequeña cajita, la cual contenía un pequeño anillo de compromiso que él había comprado antes de la pelea que tuvo esta tarde, el no se imaginaba que había perdido a la mujer que tanto amaba.
Al día siguiente, Daring despertó con un poco de resaca, estaba desnuda, acostada a lado de Caballeron, al verlo, ella recordó la mágica velada que tuvo anoche, su único pensamiento ahora era que ese sueño durara para siempre, pero entonces, recordó a Wolf, por lo que decidió levantarse para llamarlo.
- Hola. Dijo Wolf al otro lado del teléfono.
- Hola, Wolf, oye, discúlpame, quizás no pueda ir este fin de semana, he estado un poco ocupada, y tengo que trabajar en algunas investigaciones mas para mis materias, no podre, discúlpame por no avisarte, pero, estaba tan sumida leyendo los libros, que se me fue el tiempo y me quede dormida. Explico Daring nerviosamente mientras miraba a Caballeron aun durmiendo.
- Descuida Daring, se que terminar tu carrera es lo mas importante para ti, y es tu mas grande sueño, así que está bien, yo también quiero que cumplas tus sueños y metas. Dijo Wolf amablemente.
- Gracias por entender Wolf. Respondió Daring un poco afligida, pues no sabia que decirle a Wolf.
- Por cierto, ya te he depositado lo de este cuatrimestre, espero no haberme atrasado mucho, pero es que no hay mucho trabajo que digamos últimamente jejeje. Dijo Wolf tratando de sonar gracioso.
- Gracias, y esta bien, aun tengo chance de pagarla, y bueno, me tengo que ir, debo empezar con mis cosas, Respondió Daring cortantemente.
- Oh, ya veo, bueno, gracias por avisarme, me alegro de que estés bien, la verdad me empecé a preocupar un poco, menos mal que no fue nada, cuídate mucho Daring, por favor, Te amo. Dijo Wolf cariñosamente, tras oír esto, algo dentro de Daring murió.
- Adiós. Dijo Daring mientras colgaba el teléfono y suspiraba.
- Supongo que podre decírselo después, que quiero terminarlo. Pensó Daring para sí.
- Con quien hablabas mi amor. Dijo Caballeron, quien abrazo por detrás a Daring, tras sentir su cuerpo, ella olvido ese sentimiento amargo que le produjo charlar con Wolf.
- Con nadie importante, solo era el conserje de mi edificio donde vivo en Cloudsdale, le dije que no iría este fin, que no se preocupara por limpiar. Respondió Daring.
- Je, ya veo, así que, ¿planeas quedarte conmigo todo este fin de semana? Pregunto coqueto Caballeron.
- Quiero quedarme para siempre contigo. Respondió Daring mientras se daba la vuelta para abrazar a Caballeron y besarlo apasionadamente, entregándose una vez más a la pasión desenfrenada.
El fin de semana paso rápido, Wolf no tomo importancia a lo que paso, ya que creía en Daring, por lo que decidió seguir trabajando, pero, no sin antes buscar la tarjeta que aquel poderoso anciano le dio, por lo que decidió ir a visitarlo para aceptar ser su discípulo y aprender todo eso que el desconocía, no podía creer que en este mundo hubiera tal cosa como el Ki, por lo que se emociono bastante al saber que podría aprender a dominarlo, por lo que una vez encontró la tarjeta, se dirigió a aquel lugar tan rápido como pudo. Un poco mas tarde, logro dar con aquel lugar, pues por algún motivo estaba un poco escondido, era un sitio de apariencia oriental, le recordaba al Japón de su mundo anterior, había gente con rasgos orientales, todos lo miraban extrañados, pero el decidió seguir con su búsqueda, cosa que logro gracias a preguntar, hasta que dio con el lugar, era un edificio antiguo, parecía una mansión de las del Japón Feudal, con una enorme puerta de madera, el sitio tenia un cartel como aquellos antiguos dojos, por lo que decidió entrar en él, aquella puerta era muy pesada y difícil de abrir, pero, lo logro usando toda su capacidad al 100%, por desgracia para él, tenia que volver a cerrar la puerta, esto ya fue bastante para él, si no fuera por su alta condición física, jamás habría podido abrirla.
- ¡Vaya!, veo que al fin decidiste venir. Dijo Takeshi quien apareció súbitamente tras de Wolf, sorprendiendo al pobre, haciendo que saltara del susto, Takashi solo rio un poco, mientras que abría aquella pesada puerta con una enorme facilidad solo para salir a barrer un poco su entrada, esto dejo impactado a Wolf, algo que a el le costo demasiado, lo hizo un ancianito de manera tan fácil, ahora no le quedaba duda a Wolf que él era alguien increíblemente poderoso.
- Y dime, ¿al fin has aceptado ser mi discípulo? Pregunto Takeshi tras terminar de barrer su entrada y cerrar la puerta tras de sí acercándose a Wolf.
- Si, estoy dispuesto a venir a aprender lo que tienes para enseñarme, y si es necesario, incluso podría "vaciar mi taza". Diría Wolf mientras hacia una reverencia a Takashi.
- Je, me gusta como hablas, y descuida, ya te lo dije, en el ámbito físico y psicológico estas mas que bien, casi perfecto, solo te falta aprender acerca de la energía Ki y lo espiritual, eso es lo que aprenderás, no necesitas olvidar nada, solo necesitas aprender lo que no sabes. Diría Takeshi.
- ¡Por favor! Acéptame como su discípulo. Grito Wolf respetuosamente.
- Descuida, no necesitas pedirlo, ya esta decidido, superaste todas las pruebas que te puse, fuiste capaz de soportar uno de mis golpes mas simples y te levantaste, aprendiste rápido y lograste esquivar mi segundo golpe, además que lograste aminorar el daño a un impacto directo usando mi Ki, tienes talento chico, un talento que no es nato, se nota que has trabajado duramente, además, acabas de pasar mi ultima prueba, tu ya eres oficialmente mi discípulo. Explico Takashi prgulloso.
- ¿Cuál prueba? Pregunto Wolf confundido.
- ¿Cuál más?, abrir esa puerta, alguien que no es capaz de abrirla por si mismo, no seria capaz de soportar mis entrenamientos. Respondió Takeshi, Wolf solo lo miro impresionado.
- Bueno, pasemos dentro, espero que tengas tiempo, mis entrenamientos son largos, extenuantes y agotadores. Explico Takashi mientras se ponía en marcha, Wolf fue tras de él.
- Por cierto, ¿y cuanto me costara? Pregunto Wolf con inseguridad.
- Jajaja, descuida, yo no busco ganar nada de dinero, yo lo que busco es dejar un legado, en ti encontré a la persona indicada para heredar todo mi conocimiento, aunque, no te costara dinero, si necesitare que me pagues con esfuerzo, sudor, y si es necesario, sangre. Diría Takeshi con un tono mas serio, Wolf solo asintió positivamente, poco después ambos llegaron a una típica casita japonesa del Japón antiguo, ambos entraron, había una duela de madera en el suelo, y estaba adornado con varios objetos orientales, además de un par de espadas de tipo Katana, una blanca y otra negra, pareciera que simulaban un Yin Yang, Wolf las miraba curioso, hasta que recordó aquella noche en que se suicido usando su propia katana, por lo que miro las muñecas de sus manos, recordando aquella noche en que murió por su propia mano.
- Por cierto, no me has dicho tu nombre. Pregunto Takashi para llamar la atención de Wolf quien estaba sumido en sus pensamientos, el reacciono y volteo, solo para ver a Takashi sentado frente a una mesita con una tetera y dos tazas de té recién hechas.
-Me llamo Black Wolf. Respondió el.
- Vamos, n seas tan serio, acompáñame a tomar un poco de te antes de comenzar, vamos, toma asiento. Dijo Takashi muy amable, Wolf así lo hizo, y se sentó frente a él, tomo una de las tazas, y bebió un poco, era un sabor increíble, era la primera vez que Wolf bebía algo tan delicioso.
- ¿Y usted vive aquí solo? Pregunto Wolf mientras daba un vistazo a todo el lugar, ese sitio era como una mansión.
- Así es, solo yo vivo aquí. Respondió Takashi.
- ¿Acaso no tiene familia? Volvió a preguntar Wolf, pues era un sitio muy grande para una sola persona.
- Mi esposa falleció hace unos años atrás, y mi hijo, fue a hacer su propia vida, el no quiso seguir el camino marcial. Respondió Takashi mientras bebía su te.
- Lo siento, no era mi intención meterme en lo que no me importa. Se disculpo Wolf apenado.
- Descuida, no importa, no es algo de lo que me moleste hablar, en cambio, mejor tu dime algo, ¿para qué has estado usando todo lo que has aprendido hasta ahora? Pregunto Takashi en un tono más serio.
- Yo, pues… Respondió Wolf dudoso.
- Descuida, puedes contestarme con sinceridad, esto ya no es una prueba más., sin importar para que lo uses, yo ya he decidido enseñarte todo lo que se. Dijo Takashi un poco más relajado.
- La verdad, lo he estado usando para jugar un poco a ser el héroe, no me gustan las injusticias, odio a las personas que lastiman a otras con tal de conseguir sus objetivos, odio a todo aquello que hace el mal, se que la gente normal no puede en muchas veces defenderse o hacer algo al respecto, y los sistemas de Justicia son muy defectuosos, yo simplemente no puedo no hacer nada, si yo que tengo el poder de hacer algo no hago nada, entonces, ¿Quién lo hará? Respondió Wolf.
- Ya veo, en eso también te pareces mucho a mí. Respondió Takashi mientras servía nuevamente un poco de té a Wolf, pues el le gusto tanto que lo bebía casi de inmediato.
- Pues bien, espero que estés listo, por que te espera un entrenamiento muy rudo, así que, espero que lo des todo, y así dejaras de jugar a ser un héroe, pues podrás convertirte en un héroe de verdad, así que de ahora en adelante solo me llamaras sensei, ¿entendido? Dijo Takashi mientras terminaba de beber su té y se ponía de pie, Wolf se apresuro a tomar su te, y de igual manera se reincorporo.
- Si sensei. Diría el muy emocionado.
- No te escucho, ¿acaso esa es toda tu energía? Pregunto Takashi.
- ¿Si sensei! Grito Wolf usando todas sus fuerzas.
- Así me gusta más, ahora, empecemos. Dijo Takeshi, ambos se pusieron en el medio de aquel dojo, y adoptaron su posición de guardia.
Y así empezaría la nueva aventura de Wolf, su camino a convertirse en uno de los humanos mas fuertes de este mundo estaba por comenzar, el destino estaba jugando las cartas necesarias para poder prepararlo para las pruebas que estaban por venir, ya que el no lo sabía, pero, estaba por recorrer un camino lleno de espinas en el cual sufriría tanto o incluso mas que en su vida pasada, era un inmenso dolor el que lo esperaba al final de aquel camino que justo ha empezado a recorrer.
