¡Buenas! Volví mucho antes de lo que esperaba! No fue nada fácil escribirlo, estoy perdiendo la práctica y solo puedo hacerlo en mis ratos libres en la oficina TwT, ojala no me haya quedado mal. ¡COMENZAMOS!

Capítulo 20 – Solo un poco más.

Nos encontrábamos exhaustos luego de toda esa actividad. Con ella es, como si no pasara el tiempo, siempre hay algo nuevo que ver o sentir. Acariciaba su brazo, podía notar como iba quedando lentamente dormida. Quiero que todo esto acabe, para que podamos realmente ser libres y hacer con nuestra vida lo que se nos dé la gana. Pero eso deberá esperar a que el "bastardo" de mi abuelo este preso… o algo peor.

-¿Crees que alguna vez podamos estar tranquilos?

-Me encantaría pensar que sí Preciosa. Solo que no sé cuándo podrá ser eso.

Unos golpes en la puerta nos alertaron, el menor de los Suna se presentó del otro lado y una vez que acabamos de vestirnos le indicamos que podía pasar.

-Necesito que preparen algunas cosas, uno de mis hombres me informo que hay gente preguntando por usted en los pueblos cercanos – Sakura suspiro.

-Ya mismo empacamos algunas cosas – una vez que se retiró voltee hacia la peli rosa – todo estará bien, ya lo veras.

Guardamos algunas prendas y luego de que estuviéramos listos para partir nos encaminamos escaleras abajo. Justo a tiempo para ver como uno de los guardias que nos custodiaban era atravesado por una bala entre ceja y ceja. El agresor apunto el arma a mí, pero antes de que pudiera jalar el gatillo ya estaba en iguales condiciones que su víctima. Gaara nos indicó donde debíamos correr y cuando iba a agregar algo más, una bala rozo su mejilla Él gatillo de nuevo en dirección al ataque.

-¡CORRAN! – nos guio por los pasillos, atravesando el recinto a punta de balas. Una vez que estuvimos en el estacionamiento Sakura monto primero el vehículo y antes de que pudiera subir con ella este arranco, dejándonos a mí y a Gaara en el lugar.

-¡MIERDA! – Trate de seguirlos pero fui estirado por mi nuevo compañero tras de los escalones. Hubo un intercambio de plomo y luego de muchos estruendos todo fue silencio. El pelirrojo se quejó de las heridas, yo hacía presión en la que estaba en su pierna tratando den vano de detener el sangrado.

-Mis hermanos llegaran pronto – cuando unos pies entraron en nuestra línea de visión el Suna levanto su arma y suspiro de alivio al ver a mi amigo.

-¡Aquí! – en cuestión de minutos fue llevado en una ambulancia y yo me quede junto a Naruto dando un relato de los hechos.

No había manera de explicar correctamente lo que paso, le dije lo poco que recordaba desde que salimos de la habitación. Me pregunto si alcance a ver al chofer y luego de negar con la cabeza él se froto los cabellos con rabia. Temari trato de tranquilizarlo, pero este le reclamo por la falta de seguridad. No creo que haya sido eso, esto fue demasiado planeado, no era lógico. Justo luego de que el sujeto le haya dicho eso a Gaara atacan el lugar…

-¿Te dijo el nombro de su informante? – negué.

-Mizuki – agrego la rubia.

-¡¿Por qué tienen a una escoria como esa entre sus filas?!

-Porque necesitábamos un contacto en el bajo mundo.

-¡Pero ese sujeto no es de fiar!

Estuvieron cerca de 5 minutos discutiendo sobre ese tipo y luego de que comenzara a dolerme la cabeza recién me fije en mis manos. Las uñas de Sakura se clavaron en mis antebrazos, dejándome una marca de que lucho por bajar del auto… algo o alguien tuvo que evitar que eso pasara.

-Ella está bien – la anciana apareció para calmar las aguas – Hatake y Obito estarán con ella desde ahora – un momento.

-¿Planeaste esto abuela? ¡¿Tú hiciste que mataran a esos hombres?! – Estaba enojado –¡Sangre de tu sangre, casi pierde la vida en esta locura!

-Yo no lo planee, pero evite que termine peor – tira una foto en el suelo – él es Obito Uchiha, un doble agente que tengo entre las filas de Madara – otro plástico me revela a otro hombre, con una cicatriz en ojo y el cabello blanco.

-¿Y este?

-Es nuestro boleto de lotería.

Hatake Kakashi es el nombre real de nuestro comodín. Se lo conoce como "Colmillo Blanco" Nombre que heredo su padre. Algunos lo llaman imitador. No me dieron demasiados detalles sobre los sujetos. Solo me dijeron que debíamos esperar que se contacten con nosotros para darnos indicaciones. Claro… solo debo esperar y cruzarme de brazos sin saber que paso de Sakura… Tarea sencilla verdad señora.

Me dijeron que debo desaparecer por lo menos 72 horas, luego podré mostrar mi cara nuevamente y que no debía mencionar el tema de los Haruno a nadie. Aun si opinara algo, no hay una sola persona que me creería. Mamá continúa en casa de los Uzumaki, pero ella está ahí por su seguridad. Ya que ese viejo sigue libre en espera de un juicio. Itachi ha vuelvo con su esposa a su domicilio y la visitan de vez en cuando. Mientras que a mí me toca compartir con los hermanos Suna… por tres días.

-Debes cambiar tu actitud – dijo la mujer del grupo a un malhumorado y vendado pelirrojo. Yo estaba leyendo un libro mientras ellos conversaban – sé que quieres vengarte por lo que le hicieron a Yashamaru, pero no conseguirás nada con esa actitud – seguro era alguno de los hombres que falleció esa noche.

-No se salvaran de pagarme con creces cada una de las balas que le dispararon… – exclama ofuscado – y no confió en el plan disparatado de la abuela. ¿Quién se supone que es su boleto de lotería?

-Kakashi Hatake no es un nombre que yo haya escuchado alguna vez – otra vez ese tipo… -El colmillo blanco es su seudónimo en el bajo mundo fue lo que dijo – Kankuro se atraganto con su bebida y ambos lo miraron extrañados, él estaba acompañando a su hermano cuando ella nos explicaba sobre el supuesto señor de la suerte.

-Vaya que se ha hecho de fama, lo conocen por tráfico de mujeres y algunas otras cosas - cerré el libro de golpe.

-¡¿Qué has dicho?! – el aludido se sorprendió, había olvidado que yo aún me encontraba con ellos.

-Nada – oh no.

-Ahora vas a decirme en manos de quien han dejado a Sakura y porque demonios no están haciendo algo para poder encontrarla – Temari lo golpeo en la cabeza y me pidió que me calme. Que ella me explicara con más detalles.

Me comento la verdadera cara de Hatake Kakashi. Es un ex militar, el cual fue dado de baja por solicitud del mismo. Pero ingreso al FBI porque quería seguir ayudando a su país. Ha estado trabajando como encubierto desde el inicio de su servicio, su hoja de vida solo puede ser vista por los más altos rangos de la federación. No sabe exactamente como se ganó ese nombre, pero sí que es una persona que jamás dañaría a un inocente. Que si su Chiyo confía en el ciegamente es por algo. Mientras Sakura este a su cargo, está segura.

Quiero creerle y confiar en ese tipo. Pero no sé porque, tengo un muy mal presentimiento de todo esto. Mi corazón no puede estar tranquilo y la razón es más que obvia.

1 mes después…

Decir que soy una piltrafa en este momento es poco, no sé absolutamente nada de Sakura desde que partió aquella mañana acompañada de esos sujetos. Los hermanos Suna me llevaron a casa de los padres de Naruto y desde ahí he estado las 24hs del día bajo la vigilancia de mis tíos. No quieren que cometa una locura y que ponga en peligro mi vida o la de mi novia.

Nos han cambiado la apariencia. Se supone que estamos haciendo esto por seguridad, pero me parece una locura. Mi cabello aplastado y casi lamido es horrible, uso ropas holgadas, y me la paso encerrado en el mini gimnasio que hay en el sótano. Hago pesas, cinta, boxeo y algo de abdominales para que mi cuerpo este tan cansado por la noche, que solo piense en dormir.

-Uno de estos días te vas a lesionar algún musculo – Itachi me tiro una toalla justo en el rostro. No sé cuando llego, ni si tengo muchas ganas de recibirlo.

-¡Ojala! Así por lo menos iría al hospital y vería algo distinto – le di una patada particularmente fuerte a la bolsa y esta hizo tronar las cadenas que la sujetaban.

-Con eso no logras verla – detuve el movimiento con una de mis manos – La madre de Naruto se la pasa de chisme en chisme con mamá.

-No sé siquiera si está viva – la imagen de Sakura durmiendo en mis brazos parece tan lejana en estos momentos.

-Lo está. Las malas noticias siempre viajan más rápido – suspire y golpee la bolsa con toda la fuerza de mi brazo. El mal movimiento ocasiono un dolor agudo en el hombro, me queje y sujete la zona adolorida - ¡Te dije que te ibas a hacer daño!

-¡Carajo! ¡Maldita sea!

-Ya ves, eres un bruto – puteaba contra todo el mundo mientras mi hermano me ayudaba a incorporarme.

-Quiero despertar y que todo esto no sea más que una jodida pesadilla.

-Agradece si te dejan volver a una vida normal luego de esto.

-Daria todo por volver a verla y saber que está bien… todo lo que tengo.

Al segundo mes nos dieron más libertad. Podíamos ver las noticias e ir a caminar por la zona. Los padres de mi amigo ya nos dejaban solos e incluso me permitieron buscar empleo. Gracias al cielo a Mamá la veo más cambiada, confiada y sonriente. Sin ningún rastro de maquillaje la seguía viendo igual de bella que en mis recuerdos.

Se dedicaba a cocinar, era su Hobby favorito. También limpiaba la casa de los Uzumaki como pago por su ayuda constante. Yo fui despedido de las empresas Haruno y aunque les parezca una locura, no me sorprendió para nada. Estaba cambiando canales en la televisión cuando una imagen por demás perturbadora se cruzó en mi camino. Era Sakura, sujetada al brazo del sujeto de la foto, sonriendo como una novia enamorada. Parpadee repetidas veces para tratar de convencer a mi cerebro de que eran imaginaciones mías lo que estaba viendo.

-¿Esa no es tu novia? – mi madre ingresaba a la sala con un tasa humeante.

-Es. Era… ya no lo sé.

-Sube el volumen, quiero saber que dicen – le hice caso, y luego de eso desee no haberlo hecho.

"La hija del Gran Emporio Haruno ha confirmado su compromiso con el adinerado empresario Hatake Kakashi. Luego de un tórrido romance con Orochimaru Hebi, el cual ha concluido luego de que la misma haya declarado en cámara el pasado martes lo mal que se encontraba su relación a causa de los constantes amoríos del mismo"

-Tiene que ser una broma de muy mal gusto…

-Seguro hay una explicación lógica para todo esto hijo – claro que la habrá, iré en persona a escucharla. Tome el casco de Naruto y antes de que pudiera siquiera cruzar el pasillo este se apareció frente a mí, evitando que pasara por la puerta.

-Quítate – me siento un idiota en este momento, el imbécil de la película.

-No, sabía que te pondrías así cuando esa grabación saliera – fruncí el ceño.

-¡¿Sabías de esto?!

-Es mi trabajo saberlo.

-¡Te debería moler a golpes por ocultármelo imbécil! – trate de pasarlo de largo pero me tomo del brazo evitando que continuara con mi camino – suéltame Naruto.

-No puedo hacerlo, estamos demasiado cerca de atraparlos a todos idiota. No se te ocurra arruinarlo todo por culta de tus malditos celos.

-¿Celos?! ¡¿Te haces una idea de cuan preocupado estaba?! ¡La di por muerta!

Suspiro y aflojo un poco el agarre, pero no era suficiente para que me soltara sin pelear – Sé que esto es difícil para ti, pero deberías pensar en cómo se sentirá ella si arruinas el sacrificio que está haciendo en este momento.

-… ¿Está bien? – Asintió - ¿Cuánto más tengo que esperar?

-Solo un poco más amigo. Lo estás haciendo bien hasta ahora.

-Sabes que eres un pésimo mentiroso Naruto – agacho la cabeza.

-Aguanta Sasuke, no puedo dejarte que lo arruines o que te expongas a que te maten – golpee la pared con rabia.

-¡Maldita sea!

Está de más decir que no fue poco el tiempo que espere para volver a tener noticias de Sakura. Se volvió el fantasma con el que sueño por las noches. Me dejaron tan al margen de todo, que ni siquiera sé si alguna vez llegue a escuchar su nombre en alguna conversación. Las noticias sobre la boda del siglo son las únicas que me dejan ver a mi antigua novia. Se ve distinta, más sería, tan parecida a la Señorita que caminaba por los pasillos de las empresas Haruno.

-Así que aquí estas desaparecido - yo estaba quedándome con Mamá de momento, lo único realmente incomodo es que Karin viene a cada rato a visitarla.

-Ya te he dicho muchas veces que no puede entrar así a mi habitación – Me levante de la cama y me coloque una sudadera.

-Eres un exagerado, te he visto miles de veces con menos ropa – fruncí el ceño.

-Eso no volverá a pasar – la mire de soslayo - ¿Para qué me necesitas?

-Tienes una visita abajo – enarque una ceja – no me dijo su nombre, solo que necesita hablar contigo con urgencia.

La seguí y frente a la puerta había una mujer enfundada en de mezclilla con las rodillas rotas, sudadera negra con mangas y el casco para motocicletas cerrado. Tengo una ropa igual a la de ella solo que ya no sé dónde está. La salude con una mano y antes de que pudiera siquiera opinar sobre su atuendo, me jalo fuera de la casa. Con dirección a la motocicleta.

-Calmada, no iré contigo a ninguna parte – Karin jalaba de mi brazo para evitar que la desconocida me alejara demasiado.

-Por favor – susurro. Iba a responder de manera grosera, pero el aroma a cerezos me dejo mal parado.

-Sa – tapo mis labios con una de sus manos enguantadas.

-Hablaremos después – me solté del brazo de la pelirroja y seguí a mi posible novia – sujétate fuerte y ponte el casco.

Aceptaría cualquier cosa si es que viene de ella. Dejando a una confundida Karin, arranco el trasporte y a los pocos minutos ya no había ni un solo edificio conocido para mí. La mujer entre mis brazos era pequeña, mucho más de lo que yo recordaba. El aroma que tanto me encanta es tan concentrado cerca de ella. La tengo cerca una vez más, nada me importa en este momento.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Esta vez no me tarde tanto! Merezco un premio :D

Espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos en el siguiente.