Luego de que Rin fuera secuestrada todos se dirigieron al salón de estrategias, ¿No había tiempo para descansar! Rin estaba en peligro.
— Podemos enviar un equipo a buscar a Rin, mientras se realiza el emparejamiento— dijo Miroku
— Debemos encargarnos nosotros mismos de esto!— hablo Kikyo
— El esta esperando que actuemos impulsivamente, no podemos hacer eso!— dijo Sango
— BASTA YA!— hablo Kagome — Estamos hablando de Rin, mi cachorra. No pienso dejar su vida en manos de simples soldados, no me importa si Yami espera que actuemos de esta manera, nada es más valioso que la vida de Rin!— finalizo Kagome saliendo de la habitación con rumbo a sus aposentos
Mientras Kagome cambiaba sus ropas por su traje de batalla y tomaba sus armas Sesshomaru la observaba recostado en el marco de la puerta. Estaba en un dilema, la mujer que amaba se dirigía a la guerra, pero su hija también estaba en peligro ¿Que haría?
— Esto lo cambia todo Sesshomaru, no podemos esperar tres días.— dijo Kagome aún de espaldas
— Es peligroso que vayas, es como si caminaras directo a tu muerte.
— Acaso quieres que me quede? Cada segundo que pase aquí Rin está con esa bestia, no sabemos los peligros a los que está expuesta.
— Lo sé, pero...
— Pero nada, Sesshomaru. O voy contigo o sin tí, pero no me quedare aquí— finalizo Kagome
— No dejare que te haga daño— dijo Sesshomaru mientras trenzaba el cabello de Kagome — No te dejare sola
— Te amo Sesshomaru— dijo Kagome fundiéndose en un beso apasionado y necesitado, en el que le transmitía todo el amor y el miedo que estaba sintiendo en esos momentos
— Te amo Kagome— dijo abrazandola con fuerza, no iba a perderla. Sin importar que, no dejaría que la lastimaran.
Kagome se colgó sus armas y salió tomada de la mano de Sesshomaru, al salir al jardín principal toda la manada los esperaba.
— No voy a obligarlos a pelear una batalla que es mía.— dijo Kagome
— Queremos hacerlo— dijo Miroku— no solo somos una manada, somos una familia.
— y la familia siempre está para apoyarse— finalizo Sango
— Será peligroso, están seguros?— pregunto Sesshomaru
— Keh! Estamos perdiendo el tiempo es mejor que nos pongamos en marcha— dijo Inuyasha.
Kagome camino al centro del jardín y tomo sus dagas en ambas manos dio una vuelta haciendo un corte en el viento con ambas al tiempo que gritaba:
— Asutorarugēto!
Al instante se abrió una fisura de color morado Kagome fue la primera en pasar seguida de Sesshomaru, Sango, Kikyo, Miroku, Inuyasha, Kirara y Ah- Un.
Al pasar completamente pudieron observar un inmenso palacio, parecía de cristal, en lo alto del palacio se alzaba una bandera con una media luna en el centro.
Había una escalera enorme custodiada por soldados uniformados de color negro, con cascos de enormes penachos.
— ¿Quién eres y que buscas en el palacio de la luna?— Pregunto un hombre que parecía ser un general.
— Mi nombre es Kagome y busco a mi abuelo Tsukuyomi— Dijo ella con voz decidida
— Bienvenida sea usted Lady Kagome— gritaron al unísono los guardias
Al instante la estrella de la frente de Kagome brilló mostrándole a su portadora a su madre sentada a la derecha de su padre en un gran trono de lo que parecía ser oro puro.
— Bienvenida seas pequeña— Dijo Kyo apareciendo frente a ella — Veo que tu madre te mostró un recuerdo, no es así?
— Era hermosa— Dijo Kagome aún embelesada
— Al igual que tú.— Dijo acariciando su cabello— Me temo que sé la razón por la que han venido tan precipitadamente
— Nuestra cachorra ha sido secuestrada por tu hijo — Dijo Sesshomaru quien se había mantenido alerta, pues estaban en terreno desconocido, en cualquier momento podría aparecer Yami
— Lo vi, también vi que no se han emparejado
— Lo primordial es rescatar a Rin— Dijo Kagome
— No dejaré que Yami se le acerque— Dijo Sesshomaru
— Es muy arriesgado, pero me temo que no hay vuelta de hoja. Entremos al palacio...
En otro lugar alejado de la vista de los mortales, Yami veía a una pequeña niña despertar atada por cadenas que colgaban de la pared.
— Entre más luches, mas vas a lastimarte.
— ¿Que hago aquí?— Dijo una muy asustada Rin
— Te secuestre— Dijo Yami moviendo lentamente sus hombros restandole importancia
— Eso es algo muy obvio, la pregunta es ¿porqué?
— Serás un buen escudo.
— ¿Porqué haces todo esto?
— Por el poder, con mi sobrina viva no puedo volver como el regente de la luna.
— Serías capaz de matar a tu propia sobrina?
— Intente matar a mi padre, porque me detendría ahora?
— No te sientes solo?— Rin trataba de examinar al hombre que tenía en frente, a pesar de todo el se veía triste...
— Eso no me importa
— A pesar de todo lo que digas, tu rostro no revela odio. Si no tristeza.
— Crees que no soy capaz de hacerte daño?
— Creo que puedes, pero no quieres— Dijo Rin viendolo directamente a los ojos
— Tienes razón, pero con buenos sentimientos no se gana la guerra— Dijo alejándose de ella— Rokko, Raksha— Gritó mientras detrás de él aparecían dos enormes hombres
— Que harás?— Preguntó Rin con miedo viendo la mirada de lascivia que le daban los hombres.
— No me malinterpretes, no es nada personal. Pero Kagome necesita entender que no debe meterse conmigo— Dijo tomándola del mentón.
— Por favor... no lo hagas!
— Rokko, Raksha lastimenla mucho, pero que no muera— Dijo dándose la vuelta.
— Eres una niña, pero no se puede negar que eres muy hermosa — Dijo Rokko relamiendose
— Tú serás nuestra diversión— Hablo Raksha mientras de acercaba viendo a Rin como una presa.
— Alejense! No sé acerquen!—
— Qué podrás hacer para salvarte pequeña?
Al momento ambos se abalanzaron sobre el pequeño cuerpo rasgando sus ropas, lamiendo y mordiendo por doquier mientras Rin pataleaba tratando de alejar a las bestias
Cuando uno de ellos intentaba abrir sus piernas Rin mordió con fuerza su brazo tratando de quitárselo de encima ganándose un puñetazo por parte de Rokko
— Estupida! Como te atreves?— hablo Raksha lanzandole bofetadas a Rin haciendo que esta se desmaye cuando iban a profanar el pequeño cuerpo de la humana Rin se vio envuelta en una luz amarilla que salió disparada purificando a las dos bestias.
— La niña no es tan débil como parece— Dijo Yami quien había estado observando todo desde un espejo donde se veía a Rin flotando en un campo de energía que repelia toda esencia que quería acercarse a ella.
— Mi señor, ¿es hora de atacar?—
— Así es, prepara a todos, partiremos al amanecer.
En el palacio de la luna las cosas no eran diferentes todos se preparaban para la batalla, mientras que Kyo insistía en que Sesshomaru y Kagome debían unirse.
— Es mejor que no insistas — Hablo Inuyasha — Para los Inus sus cachorros son primero que cualquier otra cosa.
— Pero esa niña no es hija de ninguno de los dos!— Replicó Kyo
— No debiste decir eso— Dijo Sango
Al momento se sintieron dos pesados youkis cortando el oxigeno que había en el palacio
Mientras que Sesshomaru tomaba a Kyo por su cuello y lo alzaba viéndolo con sus ojos inyectados en sangre
— JAMÁS VUELVAS A DECIR ESO— dijo Kaiya haciendo acto de presencia
— Este Sesshomaru y esta Kagome han acogido a Rin como cachorra nuestra y cualquiera que diga lo contrario lo pagará con su sangre— Dijeron al unísono — Entendido?
— Lo siento, dijo Tsukuyomi, no lo sabía— Dijo frotándose el cuello en el suelo.
— Ahora lo sabes —Dijo Miroku
Todos se preparaban para la gran batalla, cuando al atardecer el cielo tomó el color de la sangre. Esto significaba un mal augurio
Todos estaban a las afueras del palacio, podían sentir la presencia de Yami yendo hacia ellos a gran velocidad, todos se habían vestido con los colores del palacio de la luna. Morado y azul
— Se acerca— Hablo Miroku
— Prepárense — Dijo Sesshomaru sujetando la mano de Kagome
— Estén alerta— Dijo Kagome junto con Kaiya que no la había abandonado en ningún momento
— Buenas noches a todos!— Dijo Yami apareciendo con un gran ejército — listos para morir?
Queridas mías le informo que faltan dos capítulos para finalizar esta hermosa historia, les agradezco a todas las que estuvieron conmigo!
Como les habia comentado anteriormente he estado trabajando en otra historia así que tendrán noticias mías, muy pronto jeje
