Hola a todas de nuevo, espero que estén bien con toda esta situación. Animo, pronto saldremos.

Love novels: Me alegra que esta historia te guste mucho y te distraiga durante esta cuarentena.

Setsuna M: Si las chicas son muy solidarias entre ellas y ya se conocen más, ya veremos que más aventuras les espera.

Chat'de'Lune: estas mujeres están locas, pero ya veremos qué más pasa.

Guest: Me alegra que te guste la historia, saludos.

Xn3ct: Que bueno que te parece divertida la historia, muchas gracias por leer.

Kinesukikinomoto: Hola, si me perdí un largo rato, pero ahora vengo a terminarla. Saludos y gracias por leer.

Saludos a todas y todos, por las dudas, cuidense mucho y animo pronto saldremos de esta.


NINA

Es la primera vez en mi vida que he pasado una noche tras una celda. Siendo sincera, no me arrepiento de nada.

Nao estuvo riendo casi una hora. Ella era la única de la seis que no podía estar quieta, una vez que dejo de reír como loca, saco una taza metálica, ¿De dónde la saco? Sigue siendo un misterio para nosotras, se puso a pasarla entre los barrotes haciendo un ruido infernal, hasta que uno de los oficiales sumamente molesto llego y le gritó que parara.

Su quietud duró solamente unos minutos, después se puso a cantar a todo volumen oficial oficialito sácame de este calabocito, lo que ella misma llamó su próximo gran éxito musical. Mikoto la amenazó para que se callara o ella misma le pondría el otro ojo morado, cosa que funciono, por un rato.

Aburrida por no poder cantar empezó a molestar a Shizuru, diciéndole que, al ella estar en otra celda no podría darle calor a Natsuki, por lo cual ella tendría que hacerlo. Como era de esperar el aura de maldad de Zuru se activó, entre Mai y yo tuvimos que calmarla o ella misma rompería los barrotes para ir tras Nao. Pero la otra no ayudaba, pues se mantenía abrazando a Natsuki, quien por sus heridas no la había aventado lejos, aunque ganas no le faltaban.

Nao era la única persona que conocía que a pesar de haber visto repetidamente la aura de maldad de Shizuru, le seguía provocando como toda una kamikaze. Fue solo hasta que Natsuki le amenazó para que la soltara que las cosas se calmaron.

Cualquier otra persona se habría calmado después de tantas amenazas, pero hablamos de Nao, como si ya mantener a todas despiertas con sus constantes gritos no fuera suficiente, empezó a nuevamente a cantar pero esta vez era una canción diferente en todo sentido.

Uso su taza, a la cual parecía haberle puesto algo dentro para simular una pandereta y con una voz muy afinada comenzó a cantar Lost On You de LP (inserte canción)

-When you get older, plainer, saner when you remember all the danger we came from– con silbido incluido.

-Burning like embers, falling, tender Long before the days of no surrender Years ago, and well you know – continuó cantando, con su melodiosa voz.

-Smoke them if you got them

Because it's going down

All I ever wanted was you

I'll never get to heaven

Because I don't know how-

Let's raise a glass or two

To all the things I lost on you-esta era la parte donde cantaba con más sentimiento-

Tell me, are they lost on you?

Just that you could cut me loose

After everything I've lost on you, Is that lost on you? - Todas tenían cerrados sus ojos disfrutando la canción, menos yo. Mi vista está fija en Nao, ella estaba sentada en una esquina de la celda, recargada sobre los barrotes.

Is that lost on you?

Baby, is that lost on you?

Is that lost on you?

Wishing I could see the machinations

Understand the toil of expectations in your mind- los otros detenidos, con quienes habíamos pelado estaban haciendo sonidos para armonizar con ella.

-Hold me like you never lost your patience

Tell me that you love me more than hate me all the time

And you're still mine

So smoke them if you've got them

Because it's going down

All I ever wanted was you

Let's take a drink of ever

This can turn around

Let's raise a glass or two

To all the things I lost on you

Tell me, are they lost on you?

Just that you could cut me loose

After everything I've lost on you

Is that lost on you?- Puede ver una lágrima resbalar por su mejilla, pero ella continuó cantando sin variación en su voz.

Is that lost on you?

Baby, is that lost on you?

Is that lost on you?

Mikoto y Natsuki, movían sus pies al ritmo de la canción. Entre Nao y los otros presos, habían logrado hacer una linda armonía. Mikoto a diferencia de Natsuki, miraba a Nao con tristeza, como si ella supiera el verdadero significado de esa canción.

Yo intuía que esta canción, estaba relacionada con la plática que había tenido con ella horas antes.

Nao seguía muy concentra en mantener su afinación, claramente era una forma de soltar las emociones guardadas que tenia, ese fue el momento donde entendí que Nao era un alma única.

También me pregunte que paso en su vida para que a tan corta edad dejará de creer en el amor.

Me perdí mirándola, ella tenía los ojos cerrados, mientras mantenía el ritmo de la canción con su taza y movía su cuerpo en el mismo ritmo, disfrutando el momento.

Hasta los guardias estaban hipnotizados con ella, no habían intentado callarla, pero vamos, tiene una voz de Angel.

Para sorpresa mía, para el último coro, todos empezaron a cantar, incluida Shizuru, al parecer el mal de amores se puede contagiar.

Let's raise a glass or two

To all the things I've lost on you

Tell me, are they lost on you?

Just that you cold cut me loose

After everything I've lost on you

Is that lost on you?

Is that lost on you?

SHIZURU

Después del pequeño concierto de Nao todo quedó en silencio, el sentimiento que mostró en su voz al cantar logro ponerme sentimental.

Su voz y el cansancio del día hicieron que pronto durmiera.

Me desperté cerca de las nueve de la mañana, el lugar aún se encontraba en silencio, Nina y Mai estaban dormidas en los pequeños catres que había en la celda. Busque con la mirada a Natsuki, La escena que me encontré no me gusto para nada. Natsuki estaba completamente recostada en uno de los catres y nao estaba encima de ella con su cabeza justo en sus pechos. Los celos empezaban a apoderarse de mí.

-Oie Shizuru cálmate por favor- dijo Mai, quien acababa de despertar.

-Estoy calmada- cosa que era mentira, Nao lograba despertar mi lado más diabólico.

-Vamos Shizuru, por hoy tenle un poco de piedad, se lo debemos por cuidar de Nina-

Eso era verdad, cuando Nina nos contó todo, no podía creer que la misma mujer que había estado molestando a mi prima durante las últimas semanas la defendiera. Pero toda duda se fue cuando la vi y un gran enojo surgió contra quienes le habían hecho eso.

Claro no quisimos quedarnos atrás y cuando ese hombre nos provocó se armó un lío, una parte de mi estaba muy divertida por cómo terminó todo.

-Oie Mai- dije llamando su atención - ¿Me dirás que te pasa con Mikoto? –

-No tengo idea de que hablas- parecía muy calmada, pero yo aún no olvidaba lo que vi en la cocina, así que planeaba insistir hasta que soltara todo.

-hablo mi querida amiga, del beso que estaban por darse tú y Mikoto- dije muy divertida.

-¿Mikoto y Mai se iban a besar?- preguntó en voz alta Nina, quien acaba de despertar.

-Shhh- dijo Mai rápidamente – cállense, ella está justo enfrente y puede llegar a escucharnos- volteamos a ver al trió, pero ellas seguían profundamente dormidas – No íbamos a besarnos- continuó- ella solo me estaba contando un secreto.

-Ara Mai, porque escuchó cierta decepción en tu voz al decir que no se besarian-

-Estas alucinando amiga- me contestó de manera juguetona.

-¿Qué secreto te contó Mai? – Nina preguntaba curiosa.

-Me dijo que yo cocinaba mejor que Nao, pero que no le dijera nada para no perder sus viernes de lasaña-

-Awwww que ternura- mencionamos al unísono Nina y yo.

Pensábamos seguir molestando a Mai, pero el comandante entró haciendo el mayor ruido posible.

-¡DESPIERTEN!- Gritó con un megáfono. Me cubrí los oídos para amortiguar el ruido. Cosa que no fue posible para el trío que aún dormía. En cuanto el coronel gritó, Natsuki se levantó de golpe, provocando que Nao callera al piso, cosa que fue muy divertida para mí, pero no para ella quien empezaba a dar vueltas en el piso del dolor.

Mikoto por su parte también se había espantado, pues el susto la levantó de golpe, lo que hizo que cayera de cara al piso.

-¿Araña estas bien?- pregunto Natsuki, espantada al ver a como Nao se retorcía del dolor. Pero la susodicha no le hacía caso, al parecer el alcohol ya se le había ido por completo, al igual que el efecto de los analgésicos.

El comandante nos dio un sermón por unos veinte minutos, diciendo qué esperaba esto nos ayudará a recapacitar en nuestras acciones y que no quería vernos de nuevo por aquí. Después de pagar nuestra fianza, nos fuimos de ahí cerca de las once de la mañana.

Mai llevó a las chicas a su departamento para que descansaran y nosotras nos fuimos con ella a su departamento. Llegar a casa no era una opción dado nuestro aspecto, Nina y yo aún seguíamos con nuestros vestidos, pero ya sin nada de glamour, mientras Mai, estaba con su uniforme de cocina.

En cuanto llegamos fui la primera en correr al baño, necesitaba una ducha de manera urgente. Una vez que salí me tome una muda de ropa, mientras Nina entraba a ducharse, Mai estaba preparando el desayuno.

-¿En verdad? ¿Sales de la cárcel y lo primero que haces es cocinar?- dije divertida.

-Sabes que amo hacer esto- dijo con una sonrisa, mientras ponía delante de mí un plato con Ramen recién preparado.

-Huele delicioso- la boca se me había hecho agua tan solo al olerlo. –Deberías prepararle un poco a Mikoto, la enamorarías con tu Ramen.

-¿Ya vas a empezar de nuevo?-

-¿ahora si me dirás qué pasa con ella?-

-No pasa nada Shizuru, solo me cae bien- yo la mire seriamente- bueno bueno, quizás me guste un poquito- dijo un poco sonrojada.

-¡Lo sabía!- Mai se comportaba diferente con ella, desde que la conoció actuaba rara. Le gustaba molestar a la pelinegra hablándole por su nombre y revolviendo su cabello en algunas ocasiones.

-¿por qué no tratas de conquistarla con tu Ramen? – dijo riendo Nina, quien acababa de llegar.

-Déjenme en paz, me iré a duchar-

-No huyas Mai-

Saber que a Mai le gustaba Mikoto me emocionaba, desde su desilusión con Tate, no volvió a mostrar interés por alguien más, se había concentrado por completo en su carrera. Pretendientes no le faltaban, pero para ella todos eran invisibles.

Empecé a comer antes de que Nina me dejara sin nada de Ramen, Mai no demoró mucho en volver. Después de comer Nina y yo lavamos los platos.

Pasamos un largo rato en la sala platicando sobre la fiesta, la pelea y la cárcel, hasta que Mai se levantó.

-Chicas voy a salir- dijo un poco nerviosa.- Pueden quedarse, yo…regresaré más al rato-

-Ara Mai, ¿A dónde vas?-

-Por un helado-

-¿Por un helado?- levante mi ceja a modo de interrogación, podía claramente ver que Mai mentía. Nina y yo intercambiamos miradas.

-Vas por helado ¿Ahora? Mai son casi las cinco de la tarde y hace frio – mencionó Nina.

-Un antojo raro- Mai trataba de mantener la calma, pero nuestro interrogatorio no la ayudaba.

La mire fijamente, con mi mirada de sé que mientes ella trato de buscar una salida, pero no la dejaría, así que suspiro derrotada.

-Es viernes de lasaña-

-¿eh?- Nina y yo estábamos confundidas, nunca habíamos tenido un día para lasaña. Pero mi mente me recordó algo que me hizo entender.

-¿Nos estas dejando en tu departamento, para ir a cocinarle lasaña a Mikoto? – dije con obvio asombro.

-eto, eto-

-¡O por dios!- gritó Nina.

Mai se puso roja como un tomate mientras nosotras no podíamos parar de reír.

-¡Oigan!- dijo sonrojada- Solo pienso hacerlo, porque Nao no puede, así que me gustaría ayudar para que no rompan su tradición. –

-Oh si claro, la tradición-

-Si solo eso Nina-

-Bueno, en ese caso vamos contigo, nos gustara ayudar con esa "tradición"- yo quería una excusa para ir a ver a Natsuki, y Mai acababa de dármela.

Ella dio un suspiro resignado, nos abrigamos y salimos rumbo a nuestra misión. Pasamos por un supermercado para comprar todo lo necesario y claro un muy buen vino, llegamos rápido, bajamos las bolsas y subimos rumbo al departamento de las chicas. Al llegar Mai toco la puerta, pero no hubo respuesta, toco una segunda vez, pero tampoco hubo respuesta.

-¿Saldrían a algún lugar?- preguntó Nina.

-No tengo idea, tocaré de nuevo- Mai tocó más fuerte, todo se mantuvo en silencio por un rato, hasta que escuchamos que alguien se acercaba.

Ante nosotras apareció la imagen más tierna del mundo. Natsuki, abrió la puerta adormilada, mientras vestía un pijama de cuerpo completo de Pikachu.

-Awwww- dijimos las tres. Lo que provocó que Natsuki, abriera los ojos tratando de enfocarnos, al darse cuenta de quiénes éramos, su rostro mostró sorpresa, después se miró a sí misma, haciendo que su rostro se pusiera completamente rojo.

-HAAAAA- grito.

-Ara Natsuki, no te espantes, es muy linda tu pijama- ella solo nos miraba con suma vergüenza- ¿podemos pasar?-

-Sí, si claro-

-¿Por qué rayos gritas Natsuki?- decía Mikoto saliendo de su habitación- la Araña tiene que…- dejó de hablar al vernos. Mikoto traía puesta un pijama de dos piezas completamente negra. Nos miró y después miró a Natsuki, lo que provocó que empezara a reír bastante.

Mikoto se estaba doblando de la risa, al ver el pijama de Natsuki. –Pikachu…yo… te elijo… abre la puerta- decía entre risas, todas empezamos a reír, mientras a Natsuki le salía humo por la cabeza.

-¡Cállate Mikoto! ¿O se te olvida que tu tienes una pijama de Bulbasaur?- escuchar eso solo hizo que nuestra risa aumentará en gran manera.

-Solo falta que digan que Nao tiene una de Charmander- dijo Mai entre risas, pero ellas solo se quedaron viendo como si acabaran de ser descubiertas. Al darnos cuenta que el silencio nos afirmaba eso, la risa volvió a nosotras. Las chicas que ayer habían golpeado a unos fortachones hombres, tenían pijamas de Pokémon, no podíamos parar de reír.

-¿Así que son un trío de Pokemones?- pregunte entre risas.

-Bueno eso depende, si le preguntas a Natsuki, somos un trío de pokemones, pero si le preguntas a Nao, te dirá que somos el trió de Oro de Harry Potter, pero para mí, nosotras somos las tortugas ninja. – dijo con inocencia Mikoto, lo que ocasionó que volviéramos a reír, mientras Natsuki le decía que se callara.

-Espera…las tortugas ninja son cuatro... no tres- afirmó Nina.

-Uno más uno menos, qué más da- dijo Mikoto mientras levantaba sus hombros.- ¿Por cierto qué hacen aquí?-

-Eto-Mai empezaba a ponerse nerviosa-bueno…recordé que hoy es viernes de lasaña y como Nao no está en condiciones decidimos cocinarla nosotras-

-¿Tú nos cocinaras lasaña?- preguntó con un brillo en sus ojos Mikoto, Mai asintió. La sorpresa saltó a nosotras, pues al instante Mikoto corrió a ella, la abrazo por la cintura, la cargo y empezó a darle vueltas. Nina y yo estábamos sorprendidas, de las tres Mikoto era la más seria, hablaba muy poco y mantenía su actitud distante, pero ahora estaba cargando a Mai, quien estaba disfrutando el trato de la pelinegra.

-Todo el día ha estado lloriqueando por su lasaña- dijo Natsuki muy cerca de mi oído, lo que ocasionó que un escalofrío recorriera mi espalda.- Estuvo una hora a lado de la cama de Nao, para preguntarle si haría lasaña.-

No puede evitar reírme, en verdad amaba la lasaña Mikoto. Empezamos a llevar las cosas a la cocina una vez que Mikoto bajo a Mai, mientras ella se cambiaba.

Mikoto regresó corriendo a la cocina, asegurando que ayudaría a Mai, se puso un mandil y empezó a seguir sus indicaciones, Nina veía divertida la situación. Yo decidí tomar asiento en la sala, Natsuki no demoró en regresar y sentarse a mi lado.

-Natsuki, ¿Dónde aprendieron a pelear?- era una pregunta que rondaba mi cabeza, tenían técnica, eso era algo muy obvio pues habían sometido con facilidad a nuestros atacantes, incluso Nao, les dejo varios recuerdos estando borracha.

-Desde pequeña mi padre insistió en que tomara clases de defensa personal-

-Oh, esa es una buena idea, tal vez Natsuki, pueda darme unas clases-

-Con gusto- dijo emocionada. – Por cierto Shizuru… sobre mañana- dijo dudando. Yo sabía a qué se refería, mañana planeábamos tener nuestra cita, pero algo me indicaba que quizás ya no sería así.- Mikoto trabajara todo el día en el restaurante, así que me tocara cuidar a Nao.

Mentiría al decir que no me entristecí, parecia que el universo conspiraba contra nosotras. Trate de poner mi mejor cara, algo que me estaba costando.

-Ara, No te preocupes Natsuki, lo entiendo, podemos posponer nuestra salida para otro día-

-¿Salida?- preguntó Nina, quien estaba justo atrás de nosotras.

-Sí, planeábamos salir mañana, pero me toca cuidar de Nao-

-Si quieren- dijo Nina con una sonrisa- Yo puedo cuidar de ella, así no cancelan su "Salida"- dijo con una sonrisa, mientras me guiñaba un ojo. Este era el momento exacto en que empezaba a amar más a mi prima.

-¿Estás segura Nina? Nao no es la persona más amable cuando se siente mal.-

-Natsuki, llevó el último mes soportando las bromas de Nao, cuidar un día ya es una tarea fácil para mí.- Natsuki asintió y dijo que estaba bien, pero que si Nao hacia alguna locura le avisara para darle unos buenos golpes.

Seguimos platicando animadamente las tres, mientras Mikoto y Mai seguían muy divertidas en la cocina. Una vez que estuvo lista la cena, nos sentamos a comer. Natsuki fue a levantar a Nao, quien salió de la habitación toda adormilada, vistiendo un pijama negra de ositos.

No fue hasta que se sentó en la mesa, que se percató de nuestra presencia, contrario a todo pronóstico, nos saludo amablemente, se mantuvo en calma hasta el momento de servir el vino, dado sus medicamentos no le dimos ni una gota, era la segunda vez que cenábamos en su casa y ella no podía tomar vino, cosa que nos hizo reír a todas, menos a ella.

Entre risas y bromas cenamos la deliciosa comida de Mai. Hoy habíamos tenido un día muy emocionante y mañana, sería aún mejor.