buenas noches a tod s espero que estén bien y que en su país la situación con el Covid haya mejorado, les dejo otros dos capítulos de esta extraña historia.
POV SAKURA.
John Coltraine sonaba por lo alto, seguía pensando en lo hablado con el medico Hatake ¿qué somos nosotros los seres humanos?
—no son nada —la hiena se hizo presente nuevamente ante mí. Me puse nerviosa, un ligero calor estremecía mi piel. No la miré, tuve miedo de que las cámaras me captaran nuevamente.
— ¿enserio creíste que nadie lo notoria? —Alucard caminaba en círculos, yo evitaba verle, no quería ser diagnosticada con esquizofrenia. Ya tenía bastante con estar encerrada en una clínica de adicciones, no necesitaba más problemas.
—Ahora tendremos que ser más cuidadosos Sakura —el mamífero comenzó a reír de esa manera tan característica en ellos, me puse nerviosa.
—¡cállate! —Grité en voz baja — ¿por qué no te vas? ¿Qué quieres de mí? —dije entre dientes.
—somos un fragmento del tiempo, el tiempo eres tú y soy yo. El tiempo me quiere aquí, asechándote. —su rostro se desencajo un poco.
El tiempo, el tiempo. Había hablado de él con Hatake, recordé lo dicho, encontré varias verdades escondidas entre los recovecos de mis pensamientos.
Alguna vez te has puesta a pensar en otras personas, millones de seres humanos viviendo sus vidas. Algunos de ellos están sufriendo ¿de cuántas maneras pueden sufrir los seres humanos? Tú lloras un amor perdido, mientras otra persona en otra parte del mundo llora porque han matado a toda su familia, porque su padre o madre abusan de ella o de él. Uno es feliz porque acaba de ganar la lotería, mientras otra persona es feliz porque ha tenido la oportunidad de ver como una crisálida se abre dando paso a una mariposa. Hay demasiadas vidas en este mundo.
—me hace sentir que sólo estoy siendo melodramática —hice unos pucheros raros, a los que el Doctor respondió con una pequeña carcajada.
—no es eso. Sólo piensa cuanta gente está pasando por lo mismo
— ¿Qué debo de hacer? No logré olvidarlo en un año, quizás nunca lo haga.
—eres sólo una joven, cuando salgas de este lugar probablemente no lo recuerdes. Uno debe enfocarse en las cosas que valen realmente la pena, quieres estudiar medicina ¡hazlo! Si quieres perder la razón porque te sientes mal por un amor mal logrado ¡hazlo! Pero hazlo de una manera diferente. No necesitas las drogas para lograr eso, te lo aseguro.
—Nunca antes había pensado eso —estaba fuera de mí, todo lo que estaba escuchando se pegaba a mi piel, como un duro adhesivo.
—descuida, haremos que todo sea más fácil, te enseñaré algunas técnicas. Tú habías tomado antes terapia ¿Por qué no sabes nada? —sus manos revolotearon.
—tomaba las terapias, pero nunca les ponía atención.
—descuida, empezaremos de cero. —el peli plata observó la muñeca donde llevaba su reloj —casi se nos ha acabado el tiempo, antes de que este realmente se termine quiero hablar contigo de otra cuestión.
Asentí con la cabeza.
—no sé qué es lo que haya pasado, o si es un error, pero las cámaras te han captado manteniendo algún tipo de conversación con alguien o algo inexistente. Esto es de suma importancia y no te voy a mentir, estoy preocupado. Así que te haré la pregunta sin más rodeos. ¿Has tenido conversaciones con seres que no están en este plano terrenal?
Enseguida se me crisparon los vellos de los brazos, tragué grueso, no sabía que decir. Ni siquiera sabía que en el lugar había cámaras.
—no logro entender bien la pregunta —dije un poco nerviosa.
—como sabes existen varias enfermedades mentales. Tú quieres estudiar psiquiatría deberías saber de esto. No sé qué es lo que suceda, tal vez el estrés de estar aquí adentro te haga ver o escuchar cosas que realmente no están. Sólo quiero estar seguro de que te encuentres bien, quizás te hagamos algunos estudios.
— ¡no! No sucede nada, es lo que usted dice. Son las horas de insomnio que tengo encima, algunas veces no duermo toda la noche. No hay nada de qué preocuparse —intenté sonar lo más convincente posible.
—si necesitas decirme algo puedes hacerlo, no tengas miedo —dijo mientras hacía más anotaciones en su bitácora.
—de acuerdo, si tengo que decirle algo, lo haré —suspiré profundo y volví la mirada hacía cualquier otro lado que no fuera él.
—Sakura el día de hoy se nos ha acabado el tiempo, espero verte a finales de semana. Ya puedes salir. —no tuvo que decirlo dos veces, salí casi corriendo de su consultorio. Me dirigí a mi habitación, la cual compartía con dos chicas, hace algunos días me habían liberado del aislamiento y podía estar en la sala común como todos los demás adictos.
Tenía miedo, mientras caminaba hacia mis aposentos, sentí como el pánico comenzaba a mermar mi caminar. «No, no puedo tener más problemas» pensé mientras apretaba mis manos a mi estómago.
POV ITACHI
Después de salir de aquel lugar tan osado para mí, me dirigí calle abajo. Por un momento pensé en ir tras Tayuya y exigir una explicación a su extraña actitud, pero debía ver a alguien más. Estaba demasiado tenso, ni siquiera las dos cervezas que había bebido me habían relajado un poco. Al llegar al punto de encuentro —el cual era un pequeño local de comida japonesa— no hice otra cosa más que dejarme caer en la acera, jamás había hecho una locura como la que estaba a punto de hacer. Me preguntaba si estaba haciendo lo correcto ¿qué hacía yo? Un tipo prácticamente acabado, que había huido de la única familia que le quedaba, que había huido de un amor verdadero, era un fiasco de sujeto. Siempre aparentado ser más fuerte de lo que realmente era. Sacudí mi cabeza en un intento por alejar aquellos pensamientos de mi, agradecí ver al lujoso auto negro acercarse a mí. Me puse de pie y una vez que lo tuve al lado mío, subí en el.
— ¿demoré mucho? —dijo mientras retomaba la marcha del vehículo.
—una eternidad —me limite a observar hacia la ventanilla del copiloto. Tenía mucho tiempo sin verle y la situación siempre era algo tensa.
—bien. Ahora dime ¿Qué es lo que pretendes, exactamente? —su tono de voz era cansado, pero autoritario.
—no lo sé. En este punto ya no sé —vaho salió desde mi garganta al suspirar.
— ¿Quién es ella para ti? —comenzó a cuestionarme.
—es una chica con la que salí un tiempo y me siento pésimo. Hay algo que me dice que está en esta situación por mi culpa.
— ¿saliste con ella? Al menos es cinco años menor que tú. No sabía que eras de esos —su voz detonaba burla.
—cállate. Nunca me cuestioné su edad, solo sucedió y ya. —sentí como fruncía el ceño poco a poco.
—me imagino, es bastante excéntrica. Tiene terapia con Hatake, por lo que vi en su expediente tiene una mejora gradual. No ha presentado ataques de ansiedad por abstinencia y sus terapias se han llevado a cabo con éxito; sólo hay algo que logra llamar mi atención. —volteé a verle, su semblante era el mismo de siempre. Una tranquilidad tan desequilibrada que podría hacer sentir incomodo a cualquiera.
— ¿Qué es lo que sucede? —pregunté con insistencia.
—según los informes que se han presentado, las cámaras la han captado hablando sola, mantiene una conversación con alguien o algo que no está en la habitación ¿esto había sucedido anteriormente? —alejó su vista de la autopista para posar sus ojos negros en mí.
— ¿hablando sola? Sakura siempre fue una chica algo dubitativa pero nunca a tal nivel de hablar sola. ¿Qué es lo que dice Hatake sobre esto? —Conocía bien a Kakashi, habíamos sido compañeros en la universidad, quizás si yo no me hubiera ido del país y no hubiera abandonado mis estudios, seriamos colegas.
—Kakashi presentó el reporte al archivo clínico esta tarde. Antes de venir hacia acá leí un poco, en efecto la dejaste traumada. Idiota —dijo con tono burlón.
—Deja tu humor negro para otro día u otra situación Obito, ve al grano —reflejé con seriedad.
Comenzó a reír —sigues siendo el mismo, en fin. Hatake le preguntó acerca de este incidente en donde las cámaras la han captado hablando sola, deja recordar un poco —puso su dedo índice sobre su mandíbula.
Comencé a sentirme nervioso, no me gustaba cuando las personas no manejaban con ambas manos sobre el volante, me removí en el asiento tratando de no prestar atención a este pequeño suceso.
—en la nota que ingresó, comenta que Sakura lucía un poco sorprendida acerca de la pregunta y que trató de contestar lo más natural que le era posible, aparentó no entender lo que se le estaba cuestionando. Posteriormente manipuló un poco la situación para que Kakashi se desconcertara, ella es inteligente Itachi, por eso te preguntó ¿alguna vez la viste haciendo ese tipo de cosas? A que se refiere ese ¿salíamos? ¿Te acostabas sólo con ella o eran una pareja consolidada? —su bombardeo de preguntas me hizo tiritar de coraje.
yo... —estaba estoico, me sentía ultrajado. No estaba listo para contestar. Cerré los ojos un momento y me recosté en el asiento.
—fui un egoísta, sólo la quería para mí. Ella me hacía sentir vivo, cuando mis padres se fueron todo se arruinó, todo el tiempo tenía miedo, aún lo tengo. Ella me hacía olvidar todo lo que estaba en mi cabeza. No creo que se pueda decir que teníamos una relación seria, no fueron muchas las veces que salimos en citas. La realidad es que en cuanto la veía quería hundirme en su cabellera rosa. Nunca pensé que fuera necesario presentarla a mis allegados, ¡maldición! Ni siquiera tenía a quien presentársela. Sasuke estaba todo el tiempo metido en su habitación. No pensé en ella, no la traté como debía haberlo hecho, soy un idiota —me quedé completamente callado tras ese discurso, nunca sentí apatía por ella, sólo era yo y mi mísera. Olvidé que ella era una jovencita a la que le hubiera gustado hacer otras cosas a las que hacíamos usualmente.
—tienes que dejarla ir Itachi —dijo secamente.
— ¿a qué te refieres? —me reacomodé en el asiento y lo miré, el mantenía la vista hacía el frente.
—vamos es una chiquilla, le falta mucha vida por vivir ¿en verdad crees que lo más correcto es que te presentes ante ella esta noche? —su pregunta me atravesó la garganta.
—yo quiero hablar con ella —mi voz estaba cortada.
— ¿para qué? Pienso que es un tonto capricho tuyo. Decidiste irte sin contarle absolutamente nada acerca del accidente de tus padres, se torturó todo este tiempo pensando que quizás había hecho algo mal en su relación. Se ve que es una chica con un futuro prometedor si sale del basurero donde se metió. Como psiquiatra opino qué si quieres ayudarla, no la busques más, permite que cicatricen sus heridas provocadas la mayor parte por ella misma, a esta edad y teniendo la mentalidad que ella tiene es bastante difícil encontrar paz. Al contrario, como miembro de tu familia, te digo que me importa una mierda lo que haces con tu vida y con la vida de los demás, tú decides ¿sigo conduciendo? —lo ultimó lo dijo irónicamente.
Pensé durante unos minutos acerca de lo que Obito acaba de decirme, pero la verdad es que necesitaba verla. Probablemente me sentía tan roto como ella se sentía. —Sólo sigue conduciendo —dije tajantemente.
—de acuerdo, pero tú fuiste el que se llamó egoísta hace un rato —tras esa última palabra no se habló más durante el viaje; agradezco el hecho de que tampoco faltara mucho para llegar.
Cuando llegamos estacionó en la parte trasera, era el estacionamiento para los trabajadores de la clínica. Conocía bien el lugar, yo estaba haciendo mis prácticas en el ala este cuando toda mi vida se derrumbó.
—debes esperarme aquí. La mayoría están dormidos, pero siempre hay uno que otro vago fuera de su habitación, los consejeros dan rondines cada cierto tiempo y no planeo quedar como un imbécil por meter a un familiar. -me guiñó el ojo y sin esperar respuesta salió del automóvil.
POV SAKURA
Seguramente el infierno del que habla Dante en ese libro no se parece a esto. Los demonios me asechan, los veo surgir de debajo de la cama, de dentro de las paredes, desde mi almohada. No podía dormir, todo esto me estaba atormentando. Las dos chicas con las que compartía habitación tenían varias horas dormidas, me gustaría tener la paz mental como para poder hacer algo tan sencillo y necesario como lo era el dormir. Ahora entendía porque no contábamos con un reloj en nuestra estancia, inclusive los segundos pasaban lento. Miré delante de mí, donde yacía un pequeño sillón y sobre este dormía Alucard, se notaba tranquilo. Lo odie, odie todo lo que pasaba en mi vida.
Miré unos minutos el techo, después cerré los ojos. De pronto algo tapó mi boca, tuve miedo de la hiena. Cuando abrí los ojos pude divisar la silueta de un hombre bastante alto y con bata de doctor.
—hola, no hagas ningún ruido. Te quitaré la mano de tu boca si prometes no gritar —su voz era bastante autoritaria, inmediatamente asentí con la cabeza. Se irguió y pude ver lo alto que era, su complexión corporal era atlética y era tan alto como Sasuke o Itachi.
—ponte unos tenis y sígueme —ordenó mientras ponía su dedo índice en la comisura de sus labios. Lo observé por un segundo, no sabía si obedecerlo.
—vamos, no tenemos toda la noche —volvió hablar, esta vez con un tono de voz más rudo. Me calcé mis tenis y caminé hacia la puerta de salida, él sujeto ya iba unos cuantos metros delante de mí.
—Sabes, sí que es tétrico caminar en la noche por estos pasillos —dijo cuando al fin pude alcanzarlo.
— ¿Quién eres? —dije sin quitarle la mirada de encima.
—soy un médico —parecía que se lo decía más a el mismo que a mí.
—creo que me doy cuenta de eso por tu bata —dije sarcásticamente. — ¿Qué quieres de mí?
—oh olvidaba que eres muy sarcástica. ¿Qué quiero de ti? —hizo un gesto raro y después prosiguió —un poco de tu tiempo. Pude ver por las cámaras que no has podido dormir, así que me dije. Hey estas aburrido ve por esa paciente y entretente un poco —su voz sonaba divertida.
—no sé de qué demonios me estás hablando. Creo que prefiero volver a la habitación —comenzaba a ponerme nerviosa.
—no te apures Sakura, no te voy hacer nada. Será otro tipo de diversión — seguimos caminando sigilosamente por los pasillos, hasta llegar a un tipo de sala-consultorio, cerró la puerta tras nosotros. —ponte cómoda, yo volveré en un momento. No salgas de este lugar, tuve que pagar algunos billetes para que el jefe de seguridad no dijera nada acerca de porque deambulamos por la noche —sonrío y después salió.
Me senté sobre un diván y miré fijamente el suelo. ¿Qué demonios quería este tipo conmigo? ¿Por qué pagaría dinero para que no dijeran nada? Subí la vista hasta el techo esperando encontrar cámaras que estuvieran grabando todo, pero no logré visualizar alguna; el tiempo seguía pasando y mi desesperación iba en aumento.
POV ITACHI
Estaba empezando a perder la cordura, necesitaba saber que ocurría allá adentro. Tomé la manija de la puerta, pero esta se abrió antes de que yo hiciera mi movimiento.
—veo que estás ansioso. —Obito estaba recargado en la puerta mirándome juguetonamente.
—quítate déjame bajar —escupí más serio de lo habitual.
—vamos Itachi, me debes una grande. Sinceramente no tengo idea de que pediré, pero será algo grande. —volvió a guiñarme el ojo y comenzó a caminar. —vamos idiota no quiero que te quedes atrás. —cerré la puerta del auto y empecé a seguirlo.
—te comento, no tienes mucho tiempo para esta visita. Un máximo de media hora hasta que vuelvan a dar un nuevo rondín. ¿Entendiste? —él caminaba relajado con las manos en los bolsillos. Mientras yo podía sentir mi corazón desbocarse.
—Sí entendí —dije a regañadientes.
—ella está un poco alterada, no hagas nada estúpido que pueda desencadenar un cuadro de ansiedad, pude leer en su expediente que sufre de ellos. ¿Tú lo sabías?
—sí, soy consciente de eso. —casi no hablaba, la garganta se me estaba secando.
—entonces, maneja la situación con precaución.
Entramos al enorme edificio por una puerta que decía el típico SÓLO PERSONAL AUTORIZADO. Nunca había venido esta parte del hospital, caminamos un par de minutos. A cada paso que dábamos, mi cuerpo se tensaba más. Llegamos a una sala grande, lo cual parecía ser un comedor.
—te puedes apurar, no es un Tour turístico —me jaló del brazo cosa que hizo que tropezara y casi cayera. — ¡ten cuidado idiota!
—tú fuiste el que me jaló — lo fulminé con la mirada. Me deshice de su agarre y retomé la caminata más nerviosa de mi vida hasta ahora. Giramos un par de veces, no paso mucho tiempo quizás cinco o diez minutos; mi compañero iba bastante callado, intuí algo obvio, él iba cuidando que nadie nos viera.
—entonces ¿entendiste todo lo que te dije?
—sí lo entendí, tú vendrás a buscarme cuando el tiempo haya acabado.
—bien, aquí es. Detrás de esta puerta esta Sakura, no hagas nada imprudente que me pueda meter en problemas a mí, o a ella. Si está muy alterada por tu presencia lo mejor será que te retires ¿de acuerdo? —volteó a verme de forma bastante seria. Yo sólo asentí puesto que hablar se me dificultaba en ese momento. Obito dio la vuelta y comenzó a caminar, no miré hacia atrás mi mirada estaba fija a la perilla de la puerta que tenía ante mí. Caminé lentamente hasta ella y después de girar el picaporte está se abrió.
Quedé frente a Sakura, la cual me miraba con asombro y curiosidad. Estaba sentada sobre lo que parecía un diván.
