Capítulo XVI: Arregla tu mierda
"Asesina"
"Luthor"
"Mocosa"
"¿Aceptas o terminamos?"
Esas frases calaron tan profundo en los huesos de Lena y ella muy descompuesta y casi seguro temblando de pies a cabeza incapaz de formular una palabra o respuesta que agradase a Kara, cuándo Mike entró de sopetón con un sixpack de cervezas en la mano diciendo – hola amor, traje la diversión – refiriéndose a las cervezas.
Ese fue el clavo en el ataúd de Lena quién estaba físicamente temblando de injusticia, de tristeza, de ira, de todo en una sola,
- Respóndeme – pidió firmemente Kara ignorando a Mike y lo dicho por él.
Lena no le respondió a Kara incapaz de poder hacerlo con todas las emociones rezumando en su ser.
- Si no dices nada, entonces supongo que terminamos – dijo Kara con pesar.
- Basta, basta ¡ – soltó Maguie incapaz de escuchar más tonterías – tú – le dijo a Mike señalándole – entraste en propiedad privada sin permiso y eso es suficiente para mí, para arrestarte – dijo con gran disfrute doblándole las manos detrás de su espalda con gran fuerza y poniéndole las esposas – encárgate le pidió a Alex con gran firmeza que Alex lo hizo independientemente de que ella quería que su hermana terminara con Lena.
Alex salió con Mike, Maguie demoró un poco – Kara basta – le pidió agitándola un poco fuerte al poner ambas manos en los hombros de ella.
- Hey para – pidió Kara
- Eso te pido yo, no seas imbécil – el dijo entre dientes haciendo una seña hacia dónde estaba Lena sintiéndose cómo mierda, Kara fue consciente de eso – dame tus llaves – le pidió firmemente a Kara y ella lo hizo – arreglen su mierda – les dijo a ambas – pequeña Luthor ánimo – le dijo besando su cabecita y arrodillándose frente a ella diciendo en voz alta para que Kara también pueda oírle – pequeña Luthor – pidió cogiendo su mano y dándole un apretón – a veces Kara puede ser muy imbécil, bastante – dijo y Lena asintió. Kara escuchaba parada en una esquina en silencio todo – y a veces cuándo eres "imbécil" – dijo un pelín fuerte mirando a Kara quién asintió ante lo dicho – cuándo eres imbécil cómo Kara – quien la aludida añadió – ya lo oí – eso cuando eres imbécil – repitió mirándola directamente muy enojada a Kara, pues cómo se estaba comportando con alguien tan joven cómo Lena que sólo quería protegerla – cuando eres imbécil, dices cosas que a veces no sientes, arreglen su mierda, por favor, paciencia pequeña Luthor y lo digo con todo el cariño del mundo – le dijo arrodillada a lena besando su carita que ya empezaba a derramar lágrimas – me rompe le corazón mi amor – le dijo limpiando las lágrimas de Lena – pero tengo mucha fé en ti, arréglenlo sí – le pidió y ambas chicas asintieron aún sin mirarse – espero saber noticias tuyas – le pidió a Lena entregándole una tarjeta con sus contactos y besando su cabecita se dirigió a la puerta no sin antes darle una cara enojada a Kara y una seña para que arregle todo o que todo se valla a la mierda, ella esperaba fuera lo primero.
Y con un click muy suave, la puerta se cerró, dejando a ambas chicas solas.
Lena se quedó un instante sentada con los ojos vidriosos y el corazón hecho mierda, antes de que se rompiera y se echara a llorar tal cuál niña pequeña, Kara por fin había hecho lo que Lex no pudo, romperla y era muy consciente de ello.
Kara que tanto odiaba a Lex, tan igual a Lena o incluso más, en esos segundos de impotencia había sido igual o peor que él, eso le dio nauseas, ya que ¿cómo pudo haber hecho eso, con un ser tan puro cómo Lena?
Y ella se sintió cómo mierda, al ver todo el gran escenario frente a ella, ahí frente a ella, el amor de su vida llorando, totalmente indefensa y vulnerable y ella provocó eso.
- Lee – intentó Kara al darse cuenta del enorme error que había cometido, pero Lena no le respondió – el dormitorio es más cómodo y… - Lena se paró y se fue al dormitorio de Kara echándose en la cama a seguir llorando y cerrando la puerta detrás de ella.
Lena se rompió en mil pedazos y se obligó a rearmarse con las frases "Asesina", "Luthor", "Mocosa", "¿Aceptas o terminamos?" calados muy profundo en su ser, pensando y si así la veía el amor de su vida, talvez así debía ser.
Kara se quedó unos instantes en el sofá, recordando cómo había tratado a Lena desde el incidente en el baño, a lo de Mike, a lo de esa noche – mierda, mierda, mierda – susurró sintiéndose muy culpable y cómo la mierda.
Ella en el sofá escuchando a su Lee llorar en su cama, se dio cuenta, tardíamente se dio cuenta, que, al querer proteger de todo daño a su Lena, le había herido más que nadie nunca lo hizo, incluyendo a su hermano, el deseo de protegerla de absolutamente todo, había causado más daño que bien, muchísimo más daño.
Ella sólo pudo escuchar llorar unos segundos más a su Lee, antes de interrumpir.
Ella se levantó del sillón y fue hacia su cama, dónde se encontraba Lena en posición fetal, Kara se echó a la cama y aún con resistencia de Lena, ella se acurrucó con su Lee, siendo ella la cuchara grande.
- Lee – le susurró con voz rota también, apunto de llorar al escuchar tanta tristeza desbordada de la persona que ella juró amor por encima de todo – Lee, aunque no me creas – le susurró abrazándola sintiendo el pecho de Lena subir y bajar con cada llanto y lágrimas – me arrepentí al segundo de decir todo eso, me arrepiento Lee, te lo juro – le dijo abrazándola ante el mutismo de ella – me lo merezco – dijo repartiendo besos cortos en su nuca.
- Basta, basta – pidió Lena – estás castigada – le dijo y Kara asintió, ella se había portado muy mal, el solo hecho de tener a este ser humano tan increíble en sus brazos ya de por sí, era el mejor regalo que podría tener.
Así que Kara guardo silencio e intentó no llorar al escuchar el llanto de su Lena.
Y fue el simple sollozo de Kara que hizo que Lena se girara en sus brazos y ambas queden una frente a otra, Kara con una mano, limpió las lágrimas de su Lena y con la otra le abrazó más cerca.
- Lo siento, lo siento – se disculpó Kara – te he hecho mucho daño – le dijo muy afectada
Y Lena por más que quería quedarse en los brazos de su Kara se obligó a mostrarse firme y hacerle saber a Kara cada cosa que la había herido.
Ambas se sentaron en la cama, ambas recostadas en la cabecera mirándose – me has hecho mucho daño – dijo Lena con voz entrecortada, Kara asintió – has sido muy imbécil – Kara volvió a asentir – me has usado
- ¿Qué? – preguntó Kara confundida
- Me sentí, usada – le dijo a Kara – lo que hiciste en el baño – Kara asintió, eso estuvo muy mal, dejar a su novia así y con esos pensamientos.
- Lo siento mucho Lee, y me voy a arrepentir toda la vida, eso y lo que te dije – le dijo y Lena asintió – puedes hacerme lo que quieras – le dijo mirándole – no voy a defenderme si es así, o puedes ir a la policía, no voy a defenderme
- No se trata de eso – dijo rápidamente Lena con una pequeña sonrisa
- ¿Por qué la sonrisa princesa? – le pidió dulcemente Kara
- Me acordé la primera vez que hice el amor contigo, estabas tan asustada y querías ir a la policía
- Sí – recordó Kara con una pequeñita sonrisa también – lo volví a hacer, dije que no te haría daño y lo volví a hacer, talvez sí debes ir a la policía – dijo triste
- No quiero ir a la policía, ni hacerte lo mismo – le dijo calmadamente – así no funciona Kar
- Lo sé, lo siento – se disculpó Kara otra vez – tú eres más joven, y yo estoy siendo la inmadura aquí, no tú amor y eso que podrías – observó.
- Dijiste cosas horribles
- Lo sé, lo siento, lo siento – dijo con voz llorosa - lo vuelvo a hacer – soltó limpiándose la cara – maldito seas Mike – soltó
- ¿Por qué él?, es decir yo lo maldijo todo el tiempo y sé por qué, pero ¿por qué tú? – le preguntó y Kara le contó su día con Cat Grand, lo de la terraza, el viaje con Mike, las cámaras, Lena se sonrojó cuándo escuchó que Kara le había visto en ropa interior y vestirse y todo lo demás.
- No es excusa, no es excusa – repitió – y no quiero ser cómo una de esas novias que hace cosas horrorosas y luego pide perdón, no quiero ser así – pidió – te mereces más que eso.
- Osea todo lo que me dijiste – razonó Lena - ¿fue influenciado por Mike? – preguntó y Kara asintió sintiéndose imbécil por dejarse manipular.
- Ese infeliz – dijo ella muy enojada
- Aun así – acotó Kara – te dije cosas tan horribles – se arrepintió Kara cogiéndose con ambas manos su carita – no te culparía si me dejaras – soltó sintiéndose cómo mierda al hacer sentir cómo mierda a su aún novia.
Lena se quedó mirándole unos segundos aún con el rastro de sus lágrimas marcado en su rostro – eres una imbécil – le dijo y Kara asintió, eso era muy claro, ella se había comportado como una tremenda imbécil.
…
En otro lado de la ciudad en el departamento que compartían Alex y Maguie…
- Estás mal Alex
- ¿Qué por qué? – pidió Alex por más que ya lo sabía.
- Ambas con Kara, le han hecho un cargamontón a una menor de edad, ¿qué parte de todo esto te parece bien? – preguntó incrédula Maguie y ante Alex pidiéndole un beso y a desestimar todo el asunto, Maguie se levantó diciendo – no, has hecho todo mal Alex, duérmete en el sillón, porque hoy no te dormirás conmigo – soltó encerrándose en su dormitorio.
- Mierda – soltó Alex teniendo que dormir en el incómodo sofá esa noche, a la par que reconocía su error.
…
- Pero eres mi imbécil – añadió Lena y Kara asintió aún preocupada, aún sintiéndose mal y Lena queriendo saber lo que realmente pensaba de ella preguntó - ¿crees que soy una asesina y una mocosa? – le preguntó mordiéndose le labio
- Sí eres una mocosa – Lena puso una carita tan adorable que Kara se mordió el labio para no arrullarla, ella estaba en falta, ella tenía que explicarse – en el término, que eres muy joven – observó lo evidente - eres una mocosa en cuánto eres joven, no en cuánto a lo despectivo que suena ese término, jamás me refería ti así, sino en cuanto eras joven y que yo soy una rompecunas o robacunas, talvez soy muy vieja para ti
- Eres perfecta para mí – dijo Lena - aunque esté muy enojada contigo – le dijo y Kara asintió, Lena tenía toda la razón de estar tan enojada con ella - ¿y lo otro? – le preguntó
Kara tomando una exhalación necesaria dijo – no puedo controlar lo mucho que me preocupo por ti, por Lex, por Mike, por tu legado, por tu labor, me preocupa que te puedan hacer daño y más me preocupa tu salud – decía mientras Lena observaba y oía todo, muy atenta - y que las pruebas de las que te hagan formar parte, moldee tu carácter, o te cambien, me preocupo todo el tiempo, tú eres muy especial aun cuando no te des cuenta, y por eso y por el maldito Mike, lo siento mucho bebé – se volvió a disculpar ella.
- Me preocupo también por ti, porque puedan herirte – dijo Lena y Kara asintió
- Mi preocupación y la desazón, uff, todo lo que pasó con Mike, sacaron lo peor de mí, creer que te puedo dar un ultimátum, fue bastante estúpido – dijo Kara levantando ambos hombros – eres lo más puro que he visto en mucho tiempo Lee y el querer protegerte de todo, pero no de mí, de mi estupidez, causó todo y lo siento mucho – se disculpó otra vez - Si me permitieras princesa disculparme y tratarte tal cuál te mereces, lo haría todo bien, me pasaría la vida intentando hacerte sentir cómo te mereces – le pidió y Lena muy enamorada al igual que Kara asintió .
- Estás en falta, tendrás que hacer mucho para poder disculparte – le dijo, pero esta vez añadió una pequeñita sonrisa que hizo sonreír a Kara, ella tenía otra oportunidad, Lena le estaba dando otra oportunidad y eso era lo más grande y mejor que le podía pasar dadas las circunstancias.
Kara se acercó a Lena y con mucha delicadeza cogió su rostro con ambas manos, dándole el beso, más delicado, más suave que Lena sintió en su vida.
Besando cada labio, cada puchero, cada ojito, limpiando el rastro de sus lágrimas, con pequeños besitos cortos y de ahí, de regreso a sus labios, ellas se besaron delicadamente, muy suavemente tomándose todo el tiempo del mundo para explorar cada parte de la boquita de su amor, cada pedacito de cielo.
Kara recostó a Lena y Lena en su comodidad se dejó besar por Kara, besitos cortos, besitos largos, besitos deliciosos, lamidas a cada labio, adoración a cada labio.
- Te amo – susurrados al oído – eres lo mejor de mi vida – susurrados para luego morderle el lóbulo de la oreja, lamerlo, halarlo, besar ese punto que estaba detrás de su linda orejita, haciéndole suspirar - te amo – le repitió para después acurrucarse con su Lee en un muy íntimo abrazo, ambas abrazándose de costado, con Kara besando cada moretón que le había hecho anteriormente.
Kara aún en falta, durmió muy poco esa noche con todos esos conflictos en su mente, feliz de poder tener a su aun novia entre sus brazos acurrucada con ella, de tenerla segura entre sus brazos, pero también preocupada de todo lo que se venía y cómo su novia muy joven tendría que tener un papel importante en todo.
Ella sabía que Lena tenía mucho en sus hombros, toda una ciudad, National City, ella sabía también que Lena tendría mucho en su plato, mucho de lo que ella no sabía y se preocupaba por lo mismo que no sabía.
Pensó brevemente, en preguntarle, sabía que después de esa noche, si le preguntara cualquier cosa, a Lena ella se lo diría, más no sabía si podía aguantar todo eso.
Era un nuevo mundo después de todo.
La única solución que encontró, es que tendría que tener paciencia y como ya confiaba mucho en ella, eso definitivamente era algo.
- Sólo falta dos meses más – dijo en su mente – para su cumpleaños, sólo hay que esperar – pensó y también pensó que eso sería muy difícil, más aún así tenía que hacerlo, no había otra opción.
…
- Hey – le dijo Lena en la mañana muy temprano, al despertarse y acariciar el rostro de su novia.
- No, sueñito – pidió Kara estrujándole más en sus brazos y eso derritió a Lena quién se acomodó entre sus brazos a seguir durmiendo.
Kara tapó a su novia con más colchas envolviéndola cómo un capullo, como el ser más puro que tenía entre sus brazos, así, muy segura en sus brazos se permitió dormir un par de horas más.
Hasta que una deliciosa risita le despertó, era el de su novia quién reía adorando el estado muy adormecido de Kara y el hilo de baba que había dejado en la almohada que ella limpió muy rápido intentando pensar que no ocurrió, eso derritió a Lena.
- Eres muy adorable – le dijo recostándose sobre ella y Kara encantada de poder tener a su novia encima de ella, se divirtió haciendo, de todo para hacerle reír, tal como debió hacerlo desde el día uno y no caer en las provocaciones de Mike.
Ella besó delicadamente a su novia, por todo lo que valía, por su inmenso amor, ella decidió en el preciso momento de ver los ojos de su Lee por la mañana, que ella haría lo que haga falta para poder seguir viendo esos lindos ojitos por el resto de su vida, esa luz tan especial de ese ser tan especial, empezando con ella, y es que se había equivocado al tener dicha reacción con Lena y en grande y si no fuera por Maguie, todo se hubiera ido a la mierda.
Ella era una persona adulta, joder, tenía que poner su mierda en orden, no dejarse manipular por Mike, ni por nadie más. Confiar en Lena, y tener esperanza ante un futuro incierto que ya se presentaba aterrador de las manos de Lex, así fue que todos llegaron al cuarto mes, faltando solo dos, para el cumpleaños de su Lena…
