Capitulo 14: El juicio Final


4 horas después en la enfermería...

Viktor se despertaba cansado como si no hubiese dormido nada el día anterior. Cuando escuchó a dos personas hablando, él se mantuvo con los ojos cerrados y quieto en la camilla.

—Le tuve que contar una historia peculiar, Elián, porque me temo que Viktor está creando esta burbuja a causa de todo este vacío que siente de no tener a una madre omega —agregó Ian preocupado—. Sería bueno que él viniera a Rusia y aprendiera a disciplinar su adicción que ha creado con Yuuri. No digo que sea malo amar con todas tus fuerzas hasta querer proteger a esa persona, pero hay situaciones que Viktor debe aprender a controlar si quiere ser realmente fuerte y saberse defender del mundo.

Elián estaba más calmado cuando Ian le relató sobre lo que habló con Viktor. Con razón Viktor no quería hablar con él y se había molestado por su decisión. Su pobre hijo se había quedado encerrado en esa falta de amor por parte de uno de los padres y peor, luego de esa discusión con Yuuri las cosas se pusieron tensas y Viktor se cerró más.

Viktor empezó a creer que todo era un caos mental. Por eso el ruso debía pensar muy bien las cosas antes de hacerlas dado que Yuuri es como un fragmento de un recuerdo desaparecido del pasado, un corazón que la muerte rompió y lo dejó vacío. Así que se sentía el lazo de su vida pasada con Yuuri y por eso Viktor tenía miedo y lo convertía en su adicción de amor.

Al sentir emerger todas esas emociones llenas de miedo y oír lo que decían Ian y Elian, Viktor se dio cuenta que había algo de cierto en lo que decían: no puedes defender los fragmentos rotos de una vida pasada si no conoces su error, su error estaba en la debilidad de protegerlo y no tener armas con que luchar.

—Yo lamento tanto que tengas que lidiar con el trabajo que debí haber hecho bien como el padre que soy —Ian lo miró y sintió lástima, pero entendía que la vida había sido dura con él gracias al poco apoyo de Nilova, por ende Elián lo había hecho lo mejor que pudo, educar no es solo de una de las dos partes—. Voy a ver que puedo hacer para salir con mi hijo adelante de nuevo, si tengo que hacerlo solo, lo haré, pero esto tiene que ser decisión de él también. Ese fue uno de mis errores, no escuchar su corazón y aconsejarlo de forma con la verdad.

Ian dejó de lado el vaso de agua que tenía en la mano y se quedó pensativo, estudiando el rostro triste y preocupado de Elian, quien miraba tras la ventana de la enfermería. Ian supo que tenía que ayudarlo de algún modo. Miró hacia el patio y ya los estudiantes habían salido de clases hace como una hora, justo cuando Elian también vino a verlo, poco a poco todos iban regresando al gimnasio donde se llevaría el juicio final.

—Lo sé, sé lo que es llevar a un hijo solo y sufrir todo lo que el mundo te tira encima, pero no tienes porque hacerlo solo ahora. Esta vez no, Elián —contraatacó el zar ruso acercándose un poco más al alfa y ganándose la desprevenida mirada azulada de Elián Nikiforov—. Puedo ayudarte, permite que lo haga, solo no renuncies todavía a la presidencia rusa, no he tenido mejor consejero que tú en la corte y solo allí, tú puedes hacer mucho por Viktor.

En ese momento Viktor abrió los ojos y se sentó, sonrió al mirar como las muestras de cariño se iban dando poco a poco entre ambos, así que era un sentimiento sutil disfrazado de apoyo incondicional, pero eran muestras sinceras de cariño por parte de Ian.

Viktor supo que algo estaba surgiendo y no puedes detener para siempre a tu pareja destinada. Es a lo que le dicen: «El llamado del destino».

—Ian... yo te lo agradezco, pero —Elian lo tenía tan cerca y ese acercamiento del zar le hacía sentir demasiada electricidad en el cuerpo—. Creo que no es el momento de hablar de eso ahora.

—Claro que es el momento, padre —aquella voz hizo que ambos se sobresaltaran y se separasen un poco, sí, estaban casi pegados—. No puedes seguir huyendo del destino, y tú tampoco abuelo, si no es ahora, si no se conocen ahora, no lo harán nunca, ya casi no les queda tiempo, están en una edad que no saben cuánto vivirán. ¿No dejarán que pasen diez años o sí?

Elian se quedó con la boca abierta. Viktor no estaba tomando en cuenta su tiempo con Chris y que tenía que superarlo...

—¿Te preocupa Chris, papá? No lo hagas, él quiso que las cosas fueran así y lo que hizo por mi supuesto bien, que está no está bien y por mucho cariño que me tenga, cuando traicionas el corazón de alguien y lo rompes, es mejor sanar y dejar ir así como él tuvo el valor de mentirte.

Elián asombrado no podía creer que Viktor pensara en todo. Tal vez en algo sí tenía razón Ian, Viktor es un genio al que no se le puede engañar.

Ian estaba estupefacto, pero no podía negar que tenía razón, aunque no todos eran fuertes en ese aspecto, la causa de las circunstancias eran obvias. Sin embargo, Elian también tenía sus motivos y sus razones.

—Además estuve investigando, padre, ¿Y a qué no adivinas? —Elian achinó los ojos, preocupado por lo que iba a decir Viktor—. Chris tiene un novio llamado Masumi que trabajó con él todo este tiempo. Papá, él te engañó y te vio la cara de idiota para llegar a mí. Anda, no tengas lástima de él, sé que duele, pero no durará para siempre. Arriésgate una última vez papá, no todos tienen suerte, pero algo me dice que esta vez es diferente para ambos.

Ian estaba totalmente impresionado por la forma en que Viktor le habló a ambos y en la que le dio un sermón a su padre. ¿Siempre era así? Determinado a ganar, a jugar y ser el mismo ante cualquier situación, Viktor por lo menos tenía algo bueno. Era fuerte, aunque siempre estuvo solo, él nunca dejó de buscar el amor y la felicidad.

¿Acaso así fue que Yuuri lo conquistó? Viktor lo dejó entrar al fin y al cabo.

Claro que debía haber un toque más de confianza para acercarse y en menos de una semana ser novios, no solo por ser destinados. Era arriesgarse o salir herido. En este caso el toque era que Yuuri era quien le enseñó a contenerse y a la vez dejar fluir los sentimientos. Yuuri se convirtió en su compañero, en su complemento y apoyo.

Ian y Elián no tenían nada que perder. Eran adultos responsables con sentimientos y ambos estaban cansados de tanto dolor y golpes de la vida.

Ninguno de los dos supo qué decir al inicio. No hasta que Ian reflexionó sobre lo duro y amenazante que fue con Elián, pero decidió cambiar un poco el cauce y crear una pausa.

—Ya va a iniciar la fase final, este tema queda en discusión luego de que todo acabe —y allí estaba el zar, poniendo orden de nuevo a su vida y a los instintos, por ahora—. Venga, ya queremos acabar con esto.

Viktor soltó la respiración calmado y se puso los zapatos bien obediente, lo hizo porque sabía que había movido la fibra sensible de ambos con respecto al tema. No es que los esté obligando ambos, es que es más que un instinto, es cuando te das cuenta que los destinados son importantes y de que ya ese mundo no tiene mucha posibilidad de encontrar una pareja delta.

—Los entiendo y no los quiero forzar, solo tenía que decir lo que pienso —dejó claro Viktor, ganándose la mirada desconcertada de ambos—. El amor es algo inexplicable y puede ser cualquier cosa que sientas y que te hagan sentir; como lo que me hizo sentir Yuuri cuando estuve todo este tiempo lejos y cerca al mismo tiempo, sentados en la misma clase, por lo menos él siempre me hizo sentir confianza y sus gestos eran sutiles, pero amables. Diferente al resto. Así me fui enamorando sin darme cuenta que yo quería estar con él, pero no me acerqué por miedo a hacerlo sentir incómodo por sus costumbres y también porque no sabía si él era o no mi destino.

Ian y Elián volvieron a mirarse en un silencio que solo ellos pueden comprender. Simplemente tomaron a Viktor y salieron juntos. Como dos padres protectores, uno a cada costado del joven ruso. Dispuestos a trabajar juntos para defenderlo. Como una familia unida.

Yuuri había estado escuchando en silencio tras la puerta, quería ver a Viktor y hablar con él, pero se contuvo al oír voces. Cuando escuchó todo aquello se alejó hacia las escaleras y esperó a que salieran. Entonces simuló correr hacia ellos desde abajo para darle aviso.

Viktor miró el rostro pálido de Yuuri. Sintió que su corazón se detuvo luego de haberse portado tan mal con él, y le dolía el alma ver que el alfa japonés tenía esa expresión de desánimo total.

—Yuuri, lo siento, lo siento mucho —se acercó a él y acarició su mejilla, pero Yuuri solo bajó la mirada triste—. Mi vida yo te amo mucho, sé que fui imprudente y estaba lleno de dolor, perdóname.

Yuuri no dijo nada, solo se abrazó de Viktor y metió el rostro en ese suave cuello; era como un niño pequeño e indefenso queriendo llorar.

—Yo también te amo, Viktor, solo quiero que estés bien —fue todo lo que pudo murmurar bajito, aferrándose a su única esperanza en ese momento.

Viktor lo abrazó y acarició sus cabellos, consolando al amor de su vida.

—Está bien amor, hablaremos cuando todo termine, pero ya es hora de ir a por esos cretinos, Yuuri, todo va a salir bien, lo presiento. Ahora es cuando más unidos debemos estar.

Todos volvieron al juicio. Ian iba a terminar con todo eso de una buena vez.

Yuuri llegó junto a Viktor y Elián. El zar iba a esperar a ser llamado a capítulo.

Luego de cinco minutos de silencio y espera, con casi medio mundo en estado de shock total por todas las verdades que salieron a la luz, volvieron a la realidad de los hechos, y era que Viktor y Yuuri están en un dilema de quién se quedaría y a dónde se irían durante un largo año o quién tomaría la última decisión.

—¡Orden! Vamos a terminar con esto, el jurado ya tomó una parte del veredicto, faltan más pruebas que son válidas y serán entregadas pronto. Así que continuaremos con esto.

Dictó uno de los jueces en su estricta labor de callar las bocas de todos.

Jean bufó sin poder creerse eso de Viktor, ya había explotado y le iba a decir más de cuatro cosas a Yuuri. Pensó que era una tetra muy bien armada de ellos dos y su familia. Jean estaba furioso porque Yuuri les cortó las alas a todos y Viktor los echó al caldero.

—¿En serio te crees tan importante, Katsuki? —Anya estaba enojada por todo—. Demuestra que eres ese alfa, porque hace años nadie ha visto uno y lo de Viktor. No puedo creerte semejante tontería.

Ella retó a Yuuri sin importar lo que los demás estuvieran observando y juzgando su comportamiento. Los miembros del consejo estaban atentos a la defensa de los alfas que habían sido acusados.

Nilova iba a bajar solo para meterle una bofetada a esa niña llorona de nuevo, pero se contuvo. No iba a perder el tiempo con una niña mimada que tiene mala fama en el colegio. No se iba a rebajar a su clase.

Minako y el resto del consejo salieron de su trance y se acercaron al estrado de inmediato, no para hablar con Viktor sino para que la gente no se callara. No iba a permitir semejante alboroto ante una situación delicada como la de Viktor.

Esta vez la maestra Minako se dirigió a Anya con un rostro implacable y duro.

—No creo que el joven Yuuri tenga algo que demostrar —dijo Minako y los omegas de ATIM aplaudieron ante eso—. Yuuri lo es, porque solo el alfa único puede tener al omega especial. Yuuri es el único que puede sentir las feromonas que ustedes no sienten y puede ser agresivo cerca de su omega. Claro, todo alfa lo sería, pero Yuuri usando la voz contra, podría sumirnos a todos, porque el alfa especial tiene una voz y fuerza física especial.

Yuuri estaba cansado, no iba a dejar que Anya se saliera con la suya y mucho menos el montón de idiotas allí parados, juzgándolos con la mirada, sobre todo a Viktor, quien empezó a sentir miradas intensas y peligrosas sobre él.

—Claro que sí tengo algo que mostrar, lo haré, ella me reta y yo acepto, porque me encantan los retos, pues se lo voy a demostrar —Yuuri no era el macho alfa que muchos pretendían, pero era un chico con los pies en la tierra—. ¿Quién quiere venir aquí adelante primero?

La multitud conmocionada empezó a hablar y de repente hubo un silencio cuando Jean se levantó de su puesto.

El canadiense esbozó una sonrisa oscura.

—Así es, el alfa único tiene autoridad con su voz de mando y más fuerza que un alfa normal en la lucha —dijo Jean con sorna haciendo a un lado a Anya—, hecho tú, por supuesto, dudo que tengas.

Jean bajó las gradas y se puso frente a Yuuri a unos escasos metros de él.

Viktor iba a tener que perdonar a Yuuri, pero éste no soportaba ni un segundo más las estupideces de ninguno de los alfas desafiantes. Quizá esto que haría Yuuri iba a parecer terrible para muchos de los presentes.

Yuuri se acercó a Jean, cara a cara, no tenían la misma estatura, pero la mirada de Yuuri era intensa. Cuando estaba frente a Jean, la gente tuvo miedo de que se agarraran a golpes, pero la mirada seca y sin corazón alguno de Yuuri le hizo sentir escalofríos a Viktor.

—Siéntate, Jean —le ordenó Yuuri de forma calmada—. Ahora repite conmigo, no me voy a meter con Viktor nunca más.

El cuerpo de Jean y el de los demás alfas se estremecieron, incluso Elián sudó frío, porque Yuuri era un chiquillo apenas y no quería imaginarse cuando fuese un emperador si es que llegaba a serlo. Sin embargo, no podías dominar a otro alfa único. Era por eso que Elián no usaba su voz.

Yuuri con su voz de alfa normal y sin cantar era más peligroso.

Viktor tuvo todo el efecto contrario a los presentes, era como una dulce melodía, éste al ser su omega, se mojó de inmediato y sus piernas casi que escurrían, no era que su celo, pero su omega gritaba por dentro desesperado por su alfa. Debía controlarse, pero no sabía cómo.

—Yuuri, basta —suplicó Viktor ardiendo en fiebre y Elián notó eso.

—Por favor, Viktor no se siente bien, Yuuri —pidió Elián frunciendo el ceño.

—Perdón, Viktor —Yuuri suspiró y se apartó de allí y agarró la mano de Viktor cuando esto terminó.

Jean estaba temblando porque solo se sentó y repitió eso último, aquello solo provocó el terror de media escuela y entonces fue que creyeron lo de Viktor y Yuuri.

Los medios de televisión que cubren el juicio estaban consternados y había un escándalo por eso. La gente de ASOM se sintió molesto porque sus hijos estaban con ese maldito alfa y con ese omega.

Y como era de esperarse, el colegio de alfas empezaron a quejarse y a gritarle que era un fenómeno y las cosas fueron a peor para Viktor cuando algunos le lanzaron amenazas, hasta que uno del consejo exigió a todos que se callaran. El consejo les advirtió que todos serán cómplices y serán culpables por asuntos de investigación relacionados con violaciones y temas imperdonables.

Los alfas malos de ASOM se miraron, aquella secta que hacía los rituales de siempre, incluidos los padres que participaron en eso, se asustaron.

Claro, porque todos temían ser investigados por las leyes, leyes que estaban por cumplir y por cambiar, las cosas ya estaban lo suficientemente color de hormiga como para causar más problemas.

ATIM estaba celebrando en silencio porque esto les daría un respiro.

Yuuri miró a Viktor de nuevo y lo abrazó, a lo que el ruso correspondió un poco asustado, pero se calmó cuando Yuuri lo rodeó con sus dulces feromonas y besos que en público que ya no le importaba ocultar para nada.

—Todo está bien, Vitya —sonrió sin dejar de abrazarlo y apretar sus manos—. Quien se meta contigo tendrá un serio problema conmigo.

Viktor no hizo más que emitir un ronroneo sensual y dulce, uno que solo los omegas podían hacer. Aquello solo enojó más a gran parte de los alfas del colegio que siempre quisieron algo con Viktor y jamás lo obtuvieron, es que sintieron que Viktor había jugado con su corazón siendo tan amable y ocultando esa parte de él. Aunque ya estaban anuentes de que Viktor se había enterado hace un año, pero incluso eso no le daba el derecho de estar en la escuela.

—Que lo saquen de esta escuela —la madre de Phichit habló—. Correría peligro si se queda un año entero, pero solo una sugerencia: muchos de nuestros hijos están becados aquí, no todos son de la élite, al menos mi hijo no.

—En eso estoy de acuerdo —dijo el padre de Viktor—. Lo voy a sacar de esta maldita escuela.

—¿Maldita escuela? Por favor, señor Nikiforov. Si bien sabemos que ASOM es una escuela para alfas y la educación de la misma es de élite y de las mejores que hay en todo el mundo, el solo haber cometido el error de meter a su hijo aquí nos pone en duda ante los ojos del mundo, todo esto es su culpa, Elián —reprochó la madre de Anya.

—¿Qué mierda me estás diciendo? —Elián se volteó furioso e iba a responder, pero alguien más lo hizo.

—¡No! ¡Es culpa de ustedes! Alfas cretinos e insolentes, padres hipócritas que apadrinan las violaciones de sus bastardos, porque también fueron parte de ese ritual, así es que protegen a sus hijos de los medios y de la realidad que se vive en el colegio de ATIM desde hace mucho tiempo—Y allí estaba el demonio al que todos temían haciendo su entrada—. Lo cierto es que ahora están inculcando valores erróneos y metiendo a sus ratas en el estado cuando salen de ASOM, solo para manejar las leyes y quitar derechos de los omegas y betas poco a poco. Sin embargo, si no fuese por el consejo estuviéramos jodidos. Ustedes son los que vienen haciendo crecer su omefobia [1] desde tiempos remotos. Por eso, este colegio es un basurero de moralistas e hipócritas de élite, y la verdad es que existen mejores colegios que éste, son públicos y están mezclados y hay igualdad. Ah, pero como no todos pueden obtener un puesto de renombre en el gobierno por no ser de ASOM o cualquier escuela de élite, entonces viene la desigualdad gracias a las leyes absurdas.

El consejo y todos los presentes en el juicio escucharon con terror esa poderosa voz que irrumpió en el recinto dejando paralizado a los alfas cretinos con semejante entrada, incluso al consejo le temía. Un zar enojado es lo peor que puedes tener de enemigo.

—¡El Zar ha llegado! —El consejo se inclinó ante él y lo saludaron al igual que ATIM, sí, la escuela de ATIM ahora estaba siendo patrocinada por él y desde hace un mes cesaron los ataques, cuando los directivos renunciaron y la seguridad era más rigurosa.

Había llegado demasiado rápido para la sorpresa de muchos. Rusia ahora contaba con tecnología avanzada y una delegación de miedo. Lo peor que pudieron hacer es meterse con Viktor Nikiforov.

El padre Jean hasta que tembló de solo verlo, su odio se incrementó por mil, ¿cómo se atrevía a venir? Y peor, hacer el papel del padre bueno cuando era un monstruo.

El cuerpo de Elián se movió por inercia por la imponente voz de ese omega, ahora Ian era para el alfa alguien valiente, descarado y peligroso, pero era hermano, el solo verlo hacer de las suyas justo allí hacía que algo dentro de Elián se estremeciera mucho.

—Si van a juzgar a mi nieto ante el mundo y lo pondrán en el ojo del huracán, por favor, no se olviden de mí, yo también quiero entrar en el ojo del huracán y acabar con tanta basura aquí dentro —declaró el Romanov sin miedo a nada, provocando el pánico de toda la escuela—. Señores, hoy revelaré al mundo todo lo que este colegio esconde, donde lo esconde y porqué lo hacen bajo sus cimientos y les daré una lista completa de los que han participado en esto.

Los alumnos de ATIM y maestros omegas estaban encandilados de conocer a semejante alfa, bueno para ellos era un alfa porque no sabían la verdad todavía.

—¡Ya basta! ¡Por la manera en la que habla parece que usted también fue participe! ¡No se haga el tonto! —gritó el padre del príncipe Guang harto de ver como los de ATIM abucheaban años alfas—. Como si no supiéramos sus intenciones de derrocar ASOM por sus propios intereses. Usted mejor que nadie sabe que los omegas no pueden ocupar altos puestos por lo que ellos hicieron en el pasado, si les damos rienda suelta volverán a mandarnos al abismo. Esta sociedad ya está lo suficientemente distorsionada como para que venga alguien como usted a distorsionarla más, deje de meterse en problemas. Creo que ya corren muchos rumores sobre usted y la muerte de su ex-esposo.

—Jajaja, adoro su doble moral, emperador Guang, pero déjeme decirle que la sociedad está distorsionada a causa de ineptos como usted y deje de culpar el pasado de los omegas, estamos en otros tiempos y debemos respetar que todo tiene un orden y cambia —lo miró con furor porque recordaba perfectamente su rostro—. Yo nunca olvido un rostro, pero creo que usted olvidó mi rostro.

El emperador Guang tembló ante esa afirmación y sintió una ira inexplicable, como se atrevía. ¿Qué quiso decir con eso?

Elián estaba asqueado y molesto, no pudo soportar más esa discusión. Le echó una mirada y le pidió que se sentase a su lado.

—Con todo respeto y no es por apoyar al idiota del emperador Guang —dejó claro la madre de Anya—. Usted ni siquiera tiene derecho de estar aquí haciendo todas esas acusaciones sin pruebas.

—Tengo todo el derecho de estar aquí porque soy parte del consejo, aquel consejo que está abogando a favor de mi nieto y también tengo pruebas, tranquila, todo a su tiempo —le dijo, sabiendo que esa mujer también tenía mal carácter.

—Usted es un maldito viejo asqueroso y no me extrañaría que fuese un pedófilo, usted vino aquí a aprovechar la situación porque quiere tomar a Viktor por la fuerza y eso ya lo supimos por boca de su propia hija.

Gritó el padre de Jean atacando directo al zar. Que alfa tan imbécil e imprudente.

La sala estaba consternada, eso no podía ser cierto, no lo querían creer. Aquello dejó en shock a todo el colegio, como si ya la reputación del zar no estuviese lo suficientemente jodida por su forma de gobernar.

Sin embargo, Ian sintió un tremendo orgullo en su corazón al ser tratado con furia debido al miedo que sentían. Ahora, era diferente, su otra mitad más joven, aunque su omega interno estaba viejo y no ronroneaba por nadie, le encantaba ver cómo le suplicaba que fuese a su lado y apoyarse mutuamente.

—Esto ya es el colmo —se acercó a Elián y ordenó al consejo comenzar—. Esto no solo será el juicio de Viktor solamente, sino también el mío y el de muchos, por eso vine, voy a hacer que cierren esta escuela para siempre.

Algunos alfas no entendían que estaba pasando, pero otros tenían miedo porque no sabía que ocultaba ese alfa ruso, todo apuntaba a que había algo más que desconocían y sí que lo hacían, en el consejo solo Minako y Seung saben que él es un omega, un omega que ha gobernado Rusia con mano de acero y peor, hace un par de horas se reveló en Rusia una noticia que está ardiendo dentro del país y que los medios no permitirán que salga hasta que termine el juicio.

Todos los alfas y omegas se sentaron, la escuela entera estaba atenta al estrado en donde estaban sentado los 30 jueces, quienes miraban con curiosidad al zar ruso.

—Bueno, me quiero presentar en nombre de mi madre, ella me ha dejado su puesto y ahora ocupo su lugar debido a su grave enfermedad —habló Seung—. Mi nombre es Seung Gil, soy un alfa que tiene una cercanía de amistad muy unida y sincera con el Zar Ruso, Ian Romanov y estoy aquí para exponer los crímenes de muchos con pruebas contundentes.

Aquello hizo temblar a todos una vez más, nadie estaba a salvo y tuvieron más terror cuando la milicia inglesa rodeó el sitio porque era evidente que se había encendido un debate muy peligroso y ellos sabían algo más.

Yuuri, abrazado por su omega, estaba viendo los movimientos afuera.

—Cariño, siento que algo está pasando —dijo Viktor buscando calor de su novio—, pero vamos a ver cómo reacciona el mundo.

—Yuuri —dijo Viktor—. Dejemos que el consejo empiece.

Ian no sabía cómo empezar, pero Seung le había cedido la palabra y ante la mirada de todos, incluida la de los medios de comunicación filtrados, sentía un poco de nervios, pero fue calmado por las feromonas de... Su alfa. Aquello le molestó un poco y le dijo a Elian que era suficiente.

Elian se sintió aludido, pero se detuvo.

Ian buscó la mirada de su nieto y vio su rostro, pero vio aquel bonito rostro lleno de miedo susurrándole cosas a Yuuri.

¿Qué pasaría si dijera la verdad a los medios? ¿Con qué rostro lo verían? ¿Lo aceptarían?

Cuando todo estuvo calmado, Ian decidió no mirar ningún rostro para no sentirse mal.

—¿Por dónde quieren empezar? —Fue lo primero que preguntó el Zar.

La joven alfa Mila Babichiva alzó la mano y todos la miraron.

—Alumna, Mila —pronunció Minako.

—Primero que nada, agradezco que este juicio se dé —expresó ella sin duda y mirando al hombre que asesinó a su abuelo a los ojos—. Debo expresar mi más sincero descontento con la decisión que quiere tomar para Viktor por ser el falso alfa. Quiero que sepa que, si este juicio falla, usted será el responsable de todo lo que suceda, incluso del dolor que le cause a su nieto y a su destinado Yuuri. Créame que Rusia tendrá enemigos de por vida.

Sin duda fue una amenaza que todos los alfas aplaudieron y los de ATIM abuchearon a los alfas por difamación.

—Rusia siempre ha tenido enemigos, señorita Mila y los enemigos de Rusia, lastimosamente, nunca terminan de contarlo —dijo Elian en defensa de Ian—. Para eso estoy yo ahora, para que Rusia no se haga tantos enemigos.

En otros lados del mundo, omegas, alfas y betas que no eran de la élite estaban atentos, porque ellos necesitaban ayuda del consejo. También tenían una lucha eterna contra sus leyes.

Ian no se podía sentir peor, el juicio no iba a fallar porque todo estaba a su favor, si confesaba la verdad, pero esa situación lo hacía querer retractarse, porque tenía miedo, porque sabía que hizo las cosas mal.

Jillian se preocupó por Ian, porque era su hijo y también era un alfa cabeza del consejo, podía sentir el miedo de su padre, miedo que los demás no sentían porque no estaban tan conectados como él lo estaba.

Elian le dio el valor y le dijo que iba a tomar su mano delante de todos y le diría la verdad de que eran destinados también.

Había muchos cuchicheos en la sala y unas que otras sonrisas malvadas.

Ian encendió el proyector para poner las pruebas, pero antes, tomó el micrófono que Minako le ofreció. En ese momento todos hicieron silencio, y como Ian prefirió no ver sus caras, empezó por su propio juicio.

—Hace mucho tiempo me obligaron a casarme con un hombre al que no amaba, solo así podía gobernar Rusia y solo así sigo gobernando Rusia, pero esta vez sin un alfa y ellos me siguen eligiendo por encima de Elián Nikiforov, pero no sé qué pasará después de hoy.

Confesó el zar obteniendo las miradas de todos, incluida de aquellos omegas que lo miraban con lupa a través del televisor, es un clásico, pero uno que no había contado.

Yuuri estudió sus palabras con cuidado al igual que los emperadores japoneses. Atrás tampoco se quedaba la mirada incierta de Viktor y Elián.

—Me casaron a los 15 años, mi madre era una zarina problemática y mi padre un tonto gobernado por ella —así de simple se los explicó—, estaban molestos con una mujer alfa que salvó mi vida, ellos lo hicieron a propósito. Una mujer de la que me enamoré perdidamente porque era el cielo para mí, de verdad la quería.

La madre de Phichit interrumpió.

—¿Y eso que tiene que ver con todo esto?

Los alfas no dijeron nada, hicieron silencio porque ellos sabían que todo lo referente al zar era crucial.

—Tiene que ver en cómo empezó todo esto, y mucho, en cómo ASOM se separó de ATIM, tiene que ver mucho porque yo fui una víctima que sobrevivió a los abusos de algunos locos de la escuela en ese entonces.

Nilova seguía con su expresión molesta, pero no dijo nada, desconocía el pasado de su padre, es más, todos los desconocían.

Viktor y Yuuri se miraron por un momento, relajaron su semblante y quisieron escuchar esas circunstancias completas de esa historia.

—Mi nombre es Ian Romanov, antes de contarles el relato entero, quiero que sepan que estoy orgulloso de mis dos hijos, de Nilova y de Jillian.

¿Jillian? Todos miraron al nuevo chico sentado en el estrado, Jillian era conocido porque era un hombre impertérrito, inteligente y tenaz en los negocios, además que aquello era extraño, nunca le habían conocido un segundo hijo al Zar.

—¿Cómo sabemos que no mientes? Es imposible —habló la madre de Jean Leroy asustada—. ¿De quién es hijo?

—¡Déjame que te responda eso! —Se levantó Jillian—. ¿Nadie conoce mi segundo apellido verdad? Mi nombre es Jillian Katsuki Romanov, hijo de Himiko Katsuki y Ian Romanov por las leyes de Japón y Rusia. Nací hace 27 años.

Nilova hasta que peló los ojos del susto, ¿cómo era eso posible?, Himiko era una alfa, no una omega y todo el mundo lo sabía y además era mucho más mayor que Ian. ¿Qué diablos estaba pasando?

Los alfas se miraron asombrados y aterrados, no era posible o quizá...

Toshiya y Hiroko se miraron, no había duda, él tenía un porte entre asiático y ruso, es que tenía un parecido tremendo con Himiko. Así que ese era Jillian.

—Himiko era muy mayor para tu padre, ¿qué tipo de broma pesada es ésta? —Se levantó Hiroko haciendo tiempo para todos, tenía que jugar un papel de que no sabía nada.

—No es ninguna broma, señora Katsuki —sonrió Jillian—. Déjeme demostrárselo. Hay un vídeo de la boda de ambos en Rusia a todo color.

Jillian activó un vídeo donde primero salían muchas fotos de Ian y Himiko juntos, sonriendo muy felices, incluso en algunas fotos estaban abrazados y bien tomados de la mano.

En cuanto a Ian, por todos los cielos, cuando muchos vieron a Ian, se dieron cuenta de lo precioso que es con el cabello muy largo y con la coleta, lo era sin duda y Himiko era muy linda a pesar de su edad. Ninguno hacia mala pareja, el video transcurrió hasta el final dejando a todos impactados, pero entonces el final fue lo que desató el fuego en Troya.

Era un vídeo viejo, pero bien conservado, uno que fue escondido al mundo, y era nada más que vídeo de la boda de Himiko e Ian con audio:

«—¡Ian Romanov! —expresó el padre de la santa iglesia ortodoxa rusa—. ¿Aceptas a Himiko Katsuki como tu legítima esposa y alfa única para amarla ante todas las adversidades, en las buenas y en las malas, en la enfermedad, en la vida, en la vejez y su camino hacia la muerte?

—Acepto ser el esposo de esta hermosa dama —dijo un Ian de 18 años sonriente.

—¡Himiko Katsuki! —dijo el padre sonriendo—. ¿Aceptas a Ian Romanov, como tu legítimo esposo y omega especial, para amarlo ante todas las adversidades, en las buenas y en las malas, en la enfermedad, en la vida, en la vejez y su camino hacia la muerte?

La alfa rio y emitió un sonido dulce por la pregunta.

—Si no me muero primero, claro que acepto ser la esposa de este precioso omega —dijo ella acariciando la mejilla de su novio.

Las personas invitadas rieron ante la broma e incluso el padre los bendijo. Y así transcurrieron después de los votos matrimoniales hasta que se dieron el beso y se pusieron el anillo, entonces el vídeo se cortó».

Hubo un silencio terrible en todo el lugar.

Los medios de comunicación ardieron con tantas preguntas y cuestionamientos, el mundo entero de un extremo a otro del planeta estaba totalmente impresionado y los Estados entraron en pánico. Eso cambiaría la historia de nuevo.

Rusia ha sido gobernada por un omega durante todos estos años y nadie dijo nada, los rusos ya confirmaron hace dos días lo que ellos mismos sospechaban. Luego de eso toda la gente se fue a ver las noticias de Rusia.

El zar dio la orden de liberar las cadenas nacionales en los medios internacionales.

La mayoría de la gente estaba celebrando realmente con banderas y carteles de libertad y equidad. Rusia tenía un sistema rígido y unido ahora. Por ende, todos se habían sometido a votación y el zar seguía ganando en las encuestas junto a Elian.

De hecho, lo que más elevó las cifras es ver que tanto el Ian como Elian estaban trabajando juntos en defender sus intereses y las leyes.

ASOM supo que era su fin, ellos habían perdido totalmente el control de ese juicio. Los abuelos que estaban allí junto a sus hijos y nietos reconocieron a ese omega. Quien diría que Ian Romanov fue el chico que escapó de las garras de ASOM y ahora obtendría su venganza.

Los omegas de ATIM estaban que no lo podían creer y algunos lloraban emocionados porque por fin podrían ser escuchados. Los Estados de todo el mundo iniciaron un proceso rígido en el cambio del sistema, tomaría un año adaptar todo y entrenar a muchos omegas varados en busca de trabajo.

Ian Romanov sería recordado en la historia como el mejor y más estricto zar omega de la historia, junto a Elian Nikiforov.

—Todavía no termino, voy a terminar de contar mi historia —añadió Ian.

Y así fue como Ian les contó a todo el mundo su historia con Himiko y Eliana, la misma historia de los diarios que presentó ante el juzgado y que ya pocos sabían. Finalizó con los lugares y los blancos, todo salió a relucir de inmediato con los nombres de la gente que participó y fueron escritos por Himiko.

El juicio había terminado en un abrir y cerrar de ojos, los 30 jueces tomaron una decisión pasado quince minutos de que Ian estuviese hablando y defendiendo a Viktor que la querella que muchos acusaron. Les hizo que Viktor no estaba solo, estaba muy bien protegido por dos países muy fuertes y que ya tenía un destinado que deben respetar.

Cuando todo terminó arrestaron a los implicados. El escándalo fue enorme en los medios y el mundo estaba totalmente de cabeza, mientras que muchos ya se inclinaban ante la valentía del zar.

—Hemos tomado una decisión —dijo Minako y todos los alfas, betas y omegas estuvieron de acuerdo—. El tema de Viktor Nikiforov en el caso de las demandas que presentaron contra él no es válido, Viktor tiene una familia sólida y unida, por ende dejamos a esa misma familia dictaminar su futuro como omega especial, teniendo a Ian Romanov como el principal omega que puede ayudar a Viktor realmente. Tampoco es válido la demanda de la escuela por haber estado en el colegio que solo admite alfas, teniendo una ley que lo contradice, por lo que es válido que el haya estado allí. La ley dice que el omega especial es el único que puede estar allí y Vikor no ha quebrantado ninguna regla en ese aspecto. Finalmente, el albeas Intormis de Yuuri es válido, pero según indican nuestras leyes que hemos modificado, Viktor, al tener a su familia, tomará la decisión de casarse contigo a los 21 años, o sea en su mayoría de edad. Viktor tiene derechos y los derechos de Rusia establecen que Viktor es libre de tomar sus decisiones, pero su padre, en este caso, luego del divorcio con Nilova, es quien se ocupará de Viktor hasta los 21 años mientras viva en su casa. Lo demás ya es decisión de Yuuri y de Viktor como pareja delta.

ATIM fue el primero en levantarse y aplaudir la decisión de los jueces y también los emperadores japoneses y el zar. Todos estaban contentos porque finalmente la familia era libre, pero no todos iban a ser libres, al menos ese mismo día Nilova soltó una bomba que solo cayó sobre ella y se entregó a las autoridades, totalmente satisfecha por el juicio y sin nada de arrepentimiento.

—Mi amor lo logramos, somos libres de tomar nuestras decisiones —dijo Viktor demasiado feliz y emocionado, tanto que pudo sentir el fuerte apretón del cuerpo de Yuuri cuando lo abrazó—. Te debo una salida de equitación mañana temprano.

—Está bien, pero Viktor, ¿Ya no estás molesto conmigo? —Preguntó Yuuri con ojos de cachorro lastimado.

—No mi cielo, si quieres hoy lo arreglamos cuando llegamos a casa...—ronroneó de forma dulce.

—Esa idea me gusta más —dijo Yuuri a quien le sonaba delicioso sin duda.

—Lamento ser borde con ustedes dos, pero creo que eso no va a pasar —Elian se cruzó de brazos y definitivamente era peligroso—. Ya hablamos de esto.

Ian echó a reír y se puso al lado de Elian y le dio un pequeño golpe para que no los molestara.

—Viktor —lo llamó Ian—. Después de todo, tú y yo tenemos otro tema del cual hablar, ¿verdad?

Viktor abrió los ojos y casi que tapó la boca y asintió.


omefobia [1]: Rechazo u odio a los omegas. Esta palabra la inventé o se me ocurrió.

Nota final: Bueno, gracias por leer este capítulo y ya con esto iniciamos el cierre final y será en el capítulo 24 hasta aquí era tedioso corregir.

Canción del capítulo Hidden Citizens ft. HAEL - All For One