Día 16: ¡No molestar!
- Así que quieres pasar una noche conmigo…
- Sip y no aceptaré un no como respuesta, querida princesa.
- Jajajajaja, buen intento gatito, pero no podrás conmigo. Soy más difícil de lo que piensas.
- ¿Enserio? Déjame invitarte primero a una cena y luego pasamos al postre.
- No estás en tus momentos de gato en celo, ¿no? Si es eso, pediré amablemente que te retires. Me gustan los caballeros, no los gatos con exceso de coqueteria como tú, así que si me disculpas…
Marinette cerró fuerte su puertilla.
- Como se le ocurre entrar sin permiso a mi cuarto, qué se habrá creído.
- Ay por favor Marinette, se nota demasiado que quieres que entre y te dé todo su amor.
- E-es un secreto, Tikki. Pero por ahora no me gustaría tener una distracción en estos momentos, sabes lo importante que es vencer a Hawk Moth. Sin distracciones… Si tan solo pudiera ponerle un alto.
- Ni que pusieras un cartel en tu puertilla de "No Molestar" o algo así…
-.-
Al día siguiente Marinette fue a la escuela con un inexplicable cartel de "No Molestar" en el cuello.
- ¿M-marinette? ¿Qué estás haciendo? Estás demasiado rara con un cartel de "No Molestar", ¿acaso quieres que te tilden de loca? – preguntó Alya mirando curiosa a su mejor amiga haciendo una locura
- Repelando a los chicos, no debo distraerme y si me tildan así no me importa.
- Pero ¿qué es lo que te ha puesto así?
- Solo que me he dado cuenta que el amor a veces me vuelve algo idiota.
- No, Marinette. Es algo natural, como cuando tienes una comida favorita o un gusto hacia un artista favorito.
- Pero esto del amor es mucho más fuerte, si supieras como me pongo cuando…
- ¿Esto es por Adrien de nuevo y tu método de que se fije en ti? Felicidades, lo hará. Porque esto es lo más raro que has hecho en tu vida.
- No me importa, no le daré alas.
- Está bien, buena suerte, señorita fenómeno.
- Gracias.
-.-
En los pasillos de la escuela antes de irse a casa.
- Bien, ahora que te sucede… Puedes mentirles a todos menos a mí. Sabes que confío mucho en ti y lo mucho que detesto las mentiras.
Marinette volteó el semblante y su mirada a otro lado.
- Si, por esa razón quiero que me digas por qué no quieres que te molesten.
- Porque me distrae todo, Agreste. Principalmente tú.
- ¿Estás diciendo que te distraigo? ¿En qué sentido? Que no lo sé muy bien, querida.
- Enserio eres grandioso. – dijo sarcásticamente.
- Es cierto, soy de lo mejor que existe en todo París. Pero no quiero verte mal, Marinette. Si necesitas hablar de algo, sabes que puedes confiar en mí.
- Gracias, Adrien. Pero igual estaré bien, pero te diré algo…
- Dímelo… Pero acércate, mi pequeña Marinette… - dijo el joven rubio.
- Adrien… - dijo sabiendo sus actitudes.
- Está bien, no estaré presionándote.
- Me gustaste mucho, ahora solo eres un amigo para mí. Y por más que estés todo coqueto, eso no es lo tuyo. Eres muy lindo y todo, pero por ahora el amor no va conmigo y prefiero no enamorarme de algo imposible…
- ¿Imposible? Pero Marinette, yo…
- Adiós, Adrien.
- Adiós… - Marinette cerró la puerta y se fue directo a la puerta. - …princesa.
-.-
- ¡Aaaaaaaaaaaah que fue lo que hice!
- ¿Fuiste sincera con Adrien?
- Si, pero… ¡AAAAAAAAAAAAH QUE DESASTRE!
- Confesar tus sentimientos sin saber lo que diría. Grande, Marinette. Eres ahora si un manojo de nervios para mí.
- ¿Porqué?
- Porque por lo poco que sé de él, se nota que estaba enamorado de ti.
- ¿QUÉ? Tikki ya quemaste…
- No Mari, tú lo hiciste con ese loco cartel, alejarte de los chicos no es la solución, además querías al principio alejarte de Chat Noir, no de todos los chicos de París.
- Tal vez fui algo exagerada pero ahora solo espero que con Chat Noir funcione…
- Si, poner un no molestar en tu puerta para que no asome su cabezota es una idea creada por un superdotado genio.
- Enserio soy un desastre.
- Claro, lo eres.
- Cállate, Tikki.
Marinette no pudo conciliar el sueño, necesitaba pensar mucho en alejarse de las dos personas que amaba, aunque ahora su cabeza daba vueltas y no podía dejar de pensar en ese nuevo interés que se asomaba…
¡No podía amarlo como quería!
¡Ser Ladybug era el único impedimento!
Si tan solo no lo fuera…
- Me voy al balcón a tomar aire, buenas noches, Tikki.
Subió y estaba todavía con el cartel de No Molestar en sus manos.
- Ahhhhh… - se despeinó el cabello suelto que llevaba. – Quiero estar contigo Adrien, te he amado desde siempre, pero aparece Chat Noir y confunde mis sentimientos… ¡Y peor que ahora no puedo por ser…!
- Por qué no puedes ser… ¿qué?
- Porque tengo que ser… Espera, ¿Adrien?
- No, soy alguien que tiene una estrecha amistad con él…
Volteó y vio a Chat Noir detrás de ella todo preguntón.
- C-chat yo…
- Marinette, ¿te gusta Adrien?
- N-no… Bueno si, solo un poco.
- ¿Y si te dijera que él está escuchándote?
- Qué dices… Si pasa moriría de vergüenza. Aunque hoy le dije que me gustaba.
- ¿Y él te respondió a eso, mínimo lo dejaste terminar antes de que cerraras la puerta?
- No… Ni lo escu…- se detuvo. – Espera como sabes… Oh no.
- Oh si, princesa.
- ¡No! ¡Qué!
- Ahora termina, por qué no puedo estar contigo.
- ¿T-tu estás enamorado de mí?
- Si, por eso no estaría tan coqueto contigo. Me encantas y no puedo acostumbrarme a ser solo tu amigo.
- Adrien tú también me gustas y mucho… Pero no puedo estar contigo, tengo un deber importante que no debes saber…
- Sonaste a alguien familiar… Como a mi Lady cuando me rechazaba cuando la invitaba a salir porque decía que en su vida civil tenía muchos deberes.
- Exactamente, igual que ella.
- Si, pero ella es una superheroína, tu eres nuestra Ladybug diaria…
- Y si te dijera… ¿Que también soy la de verdad?
- Pues eso sería genial porque hubieras sido la chica de mis sueños desde…
Chat Noir paró. Miró a su amiga con una sonrisa y los brazos cruzados.
- Continúa… Es lindo ver cómo te emocionas.
- G-gracias. También diría que mi búsqueda está completa y sería de las más grandiosas noticias… - se acercó y la tomó de las manos. - … que la chica quien más he confiado, sea la chica que me tiene loco noche y día.
- C-comencé a enamorarme de ti hace poco. Adrien es un chico a quien aprecio demasiado y sí, me encantó desde antes por su forma de ser, no por ser el modelo que todos ven. Pero desde que comenzamos a ser más cercanos, tu… siendo Chat Noir venias a verme y además…
Ella se acercó a sus labios, cada vez más mientras lo miraba.
- ¿Necesitas que paremos?
Marinette acarició su suave rostro y un poco sus cabellos.
- Chat, te amo. Te amo.
Se acercó a sus labios y apenas se sintieron, comenzaron una danza de sentimientos en su interior dejándose llevar ante sus emociones guardadas…
No podía dejar de pensar en él, pero tampoco debía decirle que era Ladybug, tal vez habría tiempo en otro momento, por ahora…
Adios, Ladybug. Hola Marinette…
Siguieron así hasta que…
- Marinette, ahora creo que, si podríamos usar este "No Molestar" para que ningún gato techero entre a tu habitación, ¿no?
- Tu eres el único que quiero que entre a la mía.
- Eres la chica de mis sueños, Marinette. Siempre.
-.-
- Por cierto, Marinette… ¿Eres Ladybug?
Se tapó el rostro con las sábanas mientras lo veía.
- Lo hablamos en la mañana, mi gatito. Déjame dormir.
- Creo que ya me dijiste todo con esto. - le dio un beso en su frente. - Te amo, dormilona.
-.-
Palabras: 1267.
-.-
¡Día 16 terminado!
Este capítulo lo tenía pensado desde hace mucho, estoy contenta por fin por haberlo escrito, algo interesante porque me dio miedo de poner una etiqueta que es contenido fuerte y no considero que es así... Están abiertas las posibilidades de lo que haya pasado después.
Bien, ya pasamos la mitad, falta todavía descubrir que sucede uwu
¡Nos leemos mañana!
- Ann.
Siguiente capítulo:
Día 17: Balcón.
