Gray y Pause corren hacia el último vagón donde unos gritos y el ruido de metal desprendiéndose resonó. Dentro dos inmensos topos de entre tres a cinco metros atravesaron las plazas metálicas del vagón reforzado con bastante facilidad. Dentro de la jaula una cría de los topos comenzó a chillar al oler a sus padres. Pause identificó a los topos como "Reyes Mogura" una especie en peligro de extinción, y como era de esperar, El rubio se encabrono con los tipos al ver que la manta se levantó revelando a la cría de Moruga.
Gray congeló a los que estaban más cerca y los pies de quién parece ser el líder, quién fue aplastado por la pareja de Morugas, Los demás del grupo volaron lejos dentro del tornado de papeles. Una vez más Gray aplastó conciencia helada en Pause, 'No valió el esfuerzo' el pelinegro liberó al pequeño topo y los tres Morugas caminaron al borde del vagón sin paredes. Los niños apreciaron lo que parecería ser un abraso entre los tres antes de que saltaran y rodaran al suelo desapareciendo bajo tierra.
— Los Morugas se reproducen una vez cada ciertos años. — Aclaró Pause. — Por eso son muy sobreprotectores con sus crías. —
La escena fue interrumpida por un sujeto en lo que parece ser una botarga o pijama holgada. — ¡Tú! — Exclamó Gray apuntando al tipo. — ¡Tú eres el ladrón de pacotilla del pueblo! ¿Qué carajos haces aquí? —
— ¡Tu arruinaste mi reputación y esfuerzo como ladrón! — Grito el tipo devolviendo el gesto. — ¡He venido para vengarme de ti! Y hasta entonces estaré muy cerca de ti. — Dijo el tipo agachándose para encarar a Gray.
— Ya estás demasiado cerca. —
Pause ignoró los gritos y se presentó con el tipo de nombre Doronbo. Y la mirada fija con una mueca forzada del ladrón acosó a Gray durante el viaje. El tipo y su venganza resultan ser tan fastidiosos como ridículos. El único que parecía disfrutar el además del ridículo de Doronbo es Pause, él disfruta mucho conocer gente nueva. El paisaje dio un súbito cambio al llegar al bosque de Lilac, que parecía surgir de la tierra sin algún tipo de transición entre el árido paisaje y el bosque, como una pared de árboles.
El aire más agradable del túnel de árboles por el que las vías cruzan entró en los vagones hasta que el tren se detuvo apenas 5 minutos de haber entrado. Una falla inesperada en los engranajes, al parecer la primer falla en los años de servicio del tren. El tiempo pasó, el ladrón de pacotilla durmió y ronco, canto… incluso hizo juegos de fiesta hasta colmar la paciencia del Alquimista de hielo y se desquito con el causante de su estrés.
Fuera del vagón una ave cabezona y gorda aparentemente sin cola, básicamente un huevo con forma de ave, canta esporádicamente, Gray observó a la criatura detenidamente y fue sorprendido por el sonido de un pedo que proviene del ave antes de tomar vuelo. El Alquimista de hielo tuvo suficiente y salió del vagón adentrándose en el bosque. Doronbo siguió a Gray por algún motivo que no dejó en claro, y por efecto cadena Pause los siguió con su libro bien sujeto.
El ladrón resultó ser un grandísimo miedoso de animales e insectos hasta el ridículo de una sombra moviéndose por el viento. Continuando la exploración, Pause comentó una historia de un robo que salió mal por un miembro que huyó del lugar a la mitad del robo y provocó que todos los demás fueran apresados. — Ah… yo… Loca historia. —
Un minuto después los tres llegaron a una cueva y el primero en entrar fue Gray con paso seguro, Pause lo siguió con confianza, y Doronbo siguió a los niños por efecto cadena. Más adentro de la cueva el trío se encontró en una habitación amueblada, el polvo lleva bastante tiempo acumulandose en el lugar por el grosor de este. Cerca de los tres una flama se convirtió en una caja pequeña que comenzó a atacarlos con un láser bastante peligroso.
Gray congeló a la cajita pero al subestimar la energía de la cajita está reventó el hielo y enfocó su ataque al Alquimista de hielo; Sorpresivamente Doronbo golpeó a la cajita con la mesa de madera para proteger a Gray, Sin que nadie lo pidiera el ladrón confesó ser él aquel tipo que huyó del atraco. — ¡Yo… Ya- ya no quiero ser cobarde! —
En la confusión Gray congeló la cajita guardián y esta vez no pudo escapar del hielo; Los niños le dieron tiempo al ladrón cobarde para que huyera del lugar mientras ellos se encargaban del guardián. Pause cubrió el constructo con sus hojas para que el guardián no pudiera detectarlos huir. Cuando la energía del hielo bajo el guardián reventó el constructo topándose con una habitación repleta de intrusos; Clones de hielo que confundieron a la cajita y está disparo a todo a su alrededor derrumbando el lugar.
— Uff, eso estuvo cerca Pause. — Gray comentó recuperando el aliento mientras Pause reía por primera vez en todo el viaje.
Volviendo al tren se toparon con el transporte arreglado y listo para continuar, siempre que logren quitar a Doronbo de las vías. — Gracias Don. En verdad nos sacaste de un apuro. — Dijo Gray con ánimo al ladrón miedoso. Los tres se disculparon con el jefe del tren que estaba en el lugar y se dispusieron a entrar el tren; Una hoja del libro de Pause se convirtió en origami de ave y desapareció sobre el túnel de árboles.
El viaje duró toda la noche sin sorpresas, lo que fue bien recibido por el trio. Finalmente, el tren estaciona en Magnoli y el trío llega al centro de la ciudad poco antes del mediodía. La emoción en el rostro de Gray no se contuvo más y la pregunta que ninguno de sus acompañantes se hizo fue respondida con una pregunta que el Alquimista de hielo formuló.
— Ahora ¿Dónde queda Fairy Tail? —
