Hola! Espero que estén bien y protegidxs en estos tiempos de pandemia.
Capítulo dedicado a Lizdayanna.
CAPÍTULO 15
"Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas paredes y el mar será una magia entre nosotros"
Despedida, por Jorge Luis Borges
Edward registraba su equipaje y ella esperaba un poco retiraba mientras él hablaba con el encargado.
Miraba su perfil cincelado y masculino, sus manos grandes con dedos alargados, sus cejas tupidas y esa rebelde mata de pelo cobrizo, todo en él la maravillaba.
- Hola chica del rodeo- escuchó una voz burlona detrás de ella que la sobresaltó y se dio la vuelta para encontrar a Rose y Emmett.
-¡Hola!- saludó a ambos con un abrazo- Edward no me dijo que vendrían-
Emmet rio - Es porque nos dijo que no viniéramos, pero al final decidimos hacerlo.-
- Carlisle y Esme también vinieron- añadió Rosalie
-¿Dónde están ellos?-
- Allí vienen- señaló Emm
Bella miró hacia él indicó y en efecto los vio caminando hacia ellos, acompañados de una mujer morena y alta, que vestía una chaqueta blanca con un logo de la cruz roja en el bolsillo izquierdo.
Esme aceleró el paso adelantándose un poco y trayéndola en un abrazo – Mi niña. Que alegría que estés aquí-
-Gracias- respondió devolviendo el cariñoso abrazo.
Carlisle la miró sonriente y asintió hacia ella en forma de saludo y ella hizo lo mismo.- Chicos, quisiera presentarles a la doctora Zafrina Shenoki. Ella es la excelente colega que dirigirá la misión médica- introdujo -Ellos son mi hijo Emmett Cullen y su esposa Rosalie Hale-
Emmett y Rosalie estrecharon manos con la doctora Shenoki intercambiando saludos.
- Y ella- mencionó Carlisle señalándola- es Isabella Swan…-
-Mi novia- dijo Edward llegando a la reunión
-Oh!- exclamó sorprendida la doctora- Es un gusto señorita Swan. Espero no me resienta por alejar su novio a tantas millas de usted-
Bella sonrió con amabilidad- Estaba buscando un descanso. Se lo agradezco- bromeó
La doctora rio y todos la acompañaron- Chica lista-
-Hola, doctora Shenoki- saludó Edward aun sonriendo
-Edward- asintió ella- ¿todo listo?-
-Así es-
-Bien. El avión no saldrá sino hasta dentro de una hora que terminen de cargarlo, mientras tanto pueden ir a la sala de espera número 3, ahí están los demás voluntarios y familiares. Si lo desean, también pueden ir por un café, pero recuerda estar en una hora para el embarque.
-Si, doctora. Muchas gracias-
La doctora Shenoki asintió y cuando sonó su teléfono se despidió de todos con un gesto, mientras caminó alejándose.
-Bueno, ya oyeron a la mujer podemos ir por algo de comer- dijo Emmett
-Ella dijo que por un café- dijo Carlisle- Pero bien, vamos. Tenemos algo de tiempo-
Caminaron hacia una pequeña cafetería dentro del aeropuerto y sintió las manos de Edward trayéndola hacia él.
- ¿Tu novia?- le susurró ella levantando una ceja
Edward rio bajito – Lo siento, pero pensé que si decía "el amor de mi vida" te hubieras puesto incómoda-
-Buena movida- murmuró
Él se detuvo y se puso frente a ella. -Sé que no hablamos de títulos, pero quiero que sepas algo Isabella Swan- le tomó ambas manos- Mucho antes incluso de me dijeras que sí, yo ya te consideraba mi novia. Y no hablo de meses, hablo de años. Siempre he sabido que te pertenezco, no necesito los títulos aunque estoy muy seguro de que me gustará bastante si alguna vez soy tan afortunado como para ser tu esposo y no te digo esto porque quiera presionarte, sólo estoy poniendo mis cartas en la mesa y dándote todo este tiempo para pensar, porque ciertamente yo ya sé lo que quiero y eso eres tú. El balón está en tu cancha, Bells-
Ella no dijo nada en ese momento, sólo se abrazó a él lo más que pudo y controló el nudo en su garganta y el escozor en sus ojos. – Te amo. Siempre lo haré, no tengo ni una sola duda de eso. Pondré todos mis pensamientos en orden y te diré donde están, para que cuando regreses tomemos decisiones al respecto. ¿Está bien?-
-Por supuesto- confirmó y soltó sus manos para acunar su rostro y besarla suave pero profundamente.
-¡Hey!- les gritó Emmett desde adelante- Muero de hambre, apúrense-
-¡Emmett!- reprendieron Esme y Rosalie al mismo tiempo.
Ellos se separaron y caminaron sonrientes hacia los demás.
El "desayuno" transcurrió con Emmett gastándoles bromas por de repente volver a ser novios justo con Edward a punto de marcharse y como no tuvieron tiempo para para ponerse al día con todo el sexo que no tuvieron en ocho años. Esme y Carlisle trataron de censurarlo lo más que pudieron pero Emmett era una fuerza incontenible.
Cuando Emmett decidió que era suficiente, hablaron un poco de Rosalie y Bella próximamente trabajando juntas.
-No saben lo feliz que me encuentro por eso. Felicitaciones Rose- exclamó Esme
-Bueno, conseguí el trabajo con nepotismo pero, gracias- respondió Rosalie, levantando su taza de café al aire como si fuera un Martini.
Bella rio- No te contraté por que seas mi amiga, te contraté porque eres buena y de verdad necesito un jefe jurídico-
-Oh vamos Bella. Sé que soy buena, no me subestimo jamás pero este hombre Eleazar tiene años de experiencia y una reputación increíble-
- Bueno, tú vas a construirla. De verdad estaba pensando en llenar la vacante con una mujer joven. Eleazar es un hombre en la mitad de sus cincuenta, cuando estamos en medio de un trato, la gente suele asumir que él es la cabeza, estoy un poco cansada de eso-
-Excelente jefa, vamos a patear algunas pelotas-
Edward pasó un brazo alrededor de su cintura y dijo en su oído- Estoy malditamente orgulloso de ti-
Bella sonrió y le dio un casto beso en los labios. – Y yo de ti- le susurró de regreso.
-Mírense, todos enamorados y cursis- exclamó Emmett, pero antes de que pudiera seguir, Carlisle intervino.
-Bien, es casi la hora de acompañar a Edward a la sala, pero no quiero hacerlo sin antes decir algo- aclaró su garganta- Es el propósito de los padres ver a sus hijos crecer y encontrar la felicidad. Sé que puedo hablar por Esme cuando digo, que aunque ocurrieron eventos dolorosos que no esperábamos, estamos felices de el panorama que hoy tenemos ante nosotros. Sé que los meses que vienen contarán con la ausencia de Edward, pero a pesar de ella fortaleceremos nuestra familia, porque los vínculos se han restablecido nuevamente y somos más fuertes ahora después de la adversidad.-
- Gracias papá, esas son unas sabias e importantes palabras. Gracias a todos por venir, los extrañaré profundamente y sé que la distancia me enseñará a valorar lo que cada uno de ustedes significa para mí. Sí, incluso tú Emmett que eres la mayor parte del tiempo un dolor en el trasero-
Emmett rio de forma estruendosa - ¡Demonios, sí! ¡Que aguanten los Cullen!-
-Eso lo resume todo- apuntó Esme con voz emocionada
Después de pagar se dirigieron todos a la sala de espera 3, dónde según había indicado la doctora Shenoki era dónde estaría el personal médico y humanitario y sus familias antes de embarcar.
-Edward, si recibes una bala debes guardarla y traerla como trofeo-
-Emmett. Te amo hijo mío, pero para serte sincera en ocasiones te encuentro bastante insoportable-
El aludido hizo un gesto como si encontrara una victoria en ello. -Gracias-
Edward atrajo a su madre con un brazo -Tranquila mamá, no voy a recibir una bala-
Esme asintió al borde de las lágrimas- No lo harás- dijo con voz quebrada como si se estuviera tranquilizando a ella misma.- Nada malo va a pasarte-
-Mamá- consoló Edward- De verdad todo va a estar bien. Un año pasa cuando menos te das cuenta-
-Lo sé, pero voy a extrañarte demasiado mi niño-
Carlisle se acercó a su esposa y acarició su espalda de forma confortante. -Estoy seguro de que él nos extrañará también, pero ahora mismo, más que tristes debemos sentirnos orgullosos y hacer de esta despedida temporal lo más llevadera posible-
- Es cierto- acordó Esme
Cuando llegaron a la sala de espera 3, vieron que mucho del personal ya estaba de pie y realizando las respectivas despedidas, algunos tomaban su equipaje de mano y se dirigían directamente a la puerta que dirigía a la zona de embarque.
-Es el momento- informó Edward
Esme de inmediato se lanzó a abrazarlo y a cubrirlo de besos.
Bella escuchó sus palabras de despedida y sollozos, pero se obligó a no mirar, por lo que se separó un poco y se dedicó a ver algunas parejas despidiéndose y en sus rostros reflejada la absoluta tristeza e incertidumbre que ella sentía.
Al parecer no podía escapar de las despedidas, entonces se dio la vuelta para ver a Edward dándole un abrazo a su padre, que lo miraba con orgullo. Incluso parecía Carlisle un poco más alto, con su postura derecha, hombros alzados y pecho inflado con emoción. Susurró algo en el oído de Edward y este respondió conmovido- Gracias papá- como si fuera lo único que pudiera decir.
Pasó a Emmett con quien compartió un apretón de manos y un efusivo pero corto abrazo. - Cuídate hermanito y regresa con vida, ambos sabemos que eres meritoriamente el favorito; esa es una presión que yo no puedo soportar-
Edward rio y se alejó de él para abrazar a Rosalie – Sigue manteniéndolo a la raya- le dijo
Rose se carcajeo- Siempre lo hago. Tú solo preocúpate por mantener tu trasero a salvo-
-Lo haré, lo haré- afirmó dejando un beso en su mejilla para luego caminar hacia Bella.
En el momento en el que lo vio, pudo sentir lágrimas formándose en sus ojos y se odió por ello. Quería no llorar, seguir la indicación de Carlisle y hacer esto sencillo para él pero sentía que acababa de recuperarlo y ahora él se marcharía.
Él la atrajo en un profundo abrazo y ella dejó sus lágrimas fluir. -No sé que decir para hacer esto menos doloroso, pero no puedo más que repetirte que te amo, que eres mi vida entera y que pasaré cada minuto anhelando volver a estar contigo-
Bella se sintió incapaz de pronunciar palabra alguna. Todo lo que quería hacer era fundirse con él, volverse un solo ser y así no tener que verlo partir; entonces lo besó y el por supuesto respondió con la misma intensidad. -Te amo- murmuró ella contra sus labios.
Cuando el beso murió, se reposaron en sus frentes y se mantuvieron así hasta cuando Edward recibió la última llamada para abordar. – Debo irme. Te prometo que tan pronto esté ubicado te lo haré saber, ¿ok?-
- Esta bien- dijo ella sollozante -Salva muchas vidas, pero sobre todo cuídate mucho-
Él sonrió -Ya te lo dije Swan, no va a haber manera de que te libres de mi-
Ella sonrió entre lágrimas. -Me alegra oírlo- dijo y luego lo vio despedirse de todos con un gesto de manos y alejarse de ellos.
Sintió los cálidos brazos de Esme envolverse a su alrededor y ambas lloraron en silencio viéndolo desparecer entre las demás personas que entraban a la sala de embarque.
-Debemos irnos- dijo Carlisle después de un rato -no hacemos mucho aquí-
Bella supo que tenía razón, pero por alguna tonta razón quería permanecer ahí. Sabía que Edward aún se encontraba cerca, era como si aunque no pudiera verlo, su corazón pudiera sentirlo y al parecer Esme se sentía igual.
-Cariño- le habló esta vez directamente a su esposa -Bella también es nuestra, toda esta pena no le hace bien- susurró
El recordatorio pareció sacar a Esme de su trance he inmediatamente cambió a modo protector. -Bells, vamos. Te llevaré de regreso a Forks-
No sin mucho trabajo, Bella se movió poco a poco y se dejó guiar a través de los pasillos del aeropuerto hacia el parqueadero. Sentía su corazón doler a cada paso que daba alejándose de él, como si se estuviera desgarrándose, ¿sobreviviría cuando el avión despegara llevándoselo?, no lo creía posible y aun así siguió latiendo cuando fue puesta en el asiento trasero del Mercedes Benz negro de su padre de crianza y segundos después el motor echó a andar.
No supo cuánto tiempo pasó antes de que se quedara dormida y soñara con Edward, con la primera vez que le dijo que la amaba tantos años atrás, en el bosque de Forks un día inusualmente cálido.
Espero que les haya gustado :)
Marie McHale
