CACHIVACHES MUGGLES


Disclaimer: Todos los personajes reconocibles pertenecen a J. K. Rowling. "Este fic participa en el minirreto de septiembre para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".


Después de pagar su nueva adquisición, regresó a casa y se sentó en su sillón preferido, el chico de la tienda le había explicado cómo usar el teléfono, y le había obsequiado algunos tutoriales para entender cada aplicación instalada.

Creó una cuenta en cada red social siguiendo las instrucciones y empezó a explorar las que más o menos sabía para qué servían, en tres horas ya había creado algunas cuentas.

Cuando Draco regresó del trabajo, Narcissa estaba en proceso de crearse una cuenta en Pinterest.

—Hola, madre —saludó con un beso en la mejilla.

La mujer estaba tan entretenida con su teléfono que no le respondió el saludo.

—Hijo, ¿para qué sirve esta cosa "Pinterest"?

—Ah, puedes ver imágenes de cualquier cosa que te guste —respondió distraído.

Narcissa asintió y empezó a buscar en su teléfono varias ideas que le atraían; quedó tan impresionada y satisfecha con los resultados, que al día siguiente fue con Madame Malkin para mandar a hacer los vestidos más maravillosos que había visto, y visitó al joyero de la familia.

Todos los días, cuando Draco llegaba de su trabajo, encontraba a su madre rodeada de sus nuevas adquisiciones consistentes en vestidos, y cachivaches del mundo muggle que ordenaba por correo y que empezaban a amontonarse en los rincones de la casa.

Draco estaba en su estudio analizando las elevadas finanzas del último mes cuando recibió la visita de su madre.

—Draco..

—¿Sí? —el chico la miró y abrió los ojos desmesuradamente al ver el atuendo de su madre.

La mujer vestía un demasiado ligero, corto y transparente camisón que a cualquier otro hombre le hubiese insinuado cosas diferentes.

—Emmmm, madre ¿Qué estás usando?

—Oh, es lindo ¿verdad? —comentó inocentemente.

Draco volvió a centrar toda su atención en los papeles en los que trabajaba, y Narcissa salió del despacho.

La escena se repitió varias ocasiones, Narcissa entraba a cualquier otra parte de la casa usando camisones un tanto… reveladores.

Una noche en la que encontró a su madre leyendo en un camisón de encaje negro, Draco no pudo contenerse.

—¡Madre! ¡Deja de andar en lencería como si nada por toda la casa!

Narcissa lo miró anonadada y el chico salió enfadado.

Esa noche, decidió enviarle un mensaje a la novia de su hijo para tomar el té al día siguiente.

Hermione llegó puntualmente al salón de té en el que la había citado.

Tomaron el té charlando de cosas triviales.

—Hermione, quisiera saber algo ¿Qué es la lencería?

Hermione abrió los ojos sorprendida y estuvo a punto de ahogarse con el té.

—¿Por… por qué preguntas eso, Narcissa?

—Oh, hace poco descubrí en Pinterest unos camisones para dormir sumamente cómodos, son ligero y cortos, no como los engorrosos que acostumbraba a usar, y ayer Draco me pidió a gritos que dejase de usar lencería.


Entró a la mansión y guardó en el desván todos los camisones que acababa de comprar, desinstaló Pinterest de su teléfono y regresó a la biblioteca. No más cachivaches muggles para ella.