Harry tardó bastante en acabar su desayuno, no tenía hambre y era mucho más de lo que estaba acostumbrado. Cuando estaban en Hogwarts su desayuno solía consistir en una pieza de bollería y un vaso de leche con cacao. Si que veía a sus compañeros comer como si de la cena se tratase, pero él simplemente no podía comer tanto de buena mañana. Pero en todos esos años, nunca nadie le había hecho ningún comentario sobre si comía poco o mucho. Por lo cual creía que Snape estaba exagerando un poco, con las cantidades. Harry seguía dándole vueltas a todo lo que Snape le había soltado, aquello era horrible. Hogwarts se suponía que era su remanso de paz, su alivio, su pequeño paraíso entre las tinieblas. Pero ahora iba a ser una pesadilla. Sabía perfectamente que Snape no se estaba marcando un farol cuando le había dicho que estaría siguiendo sus pasos de muy cerca. Si antes de ser su tutor ya era un grano en el culo, ahora iba a ser peor que una almorrana.

- Ya no puedo más (dijo Harry por 3 vez a la vez que apartaba su plato. Snape miró una vez más el plato del chico, quedaban unas cuantas hojas de lechuga, un par de rebanadas de pepino y 3 gajos de mandarina. Snape se quedó un momento pensativo, el chico se lo había comido casi todo y ciertamente la noche anterior ceno bien. Pero temía crear precedente así que decidió que, aunque le quedaba ensalada en el palto con la fruta sería suficiente).

- Acábese su fruta y después lávese los dientes, marcharemos para Londres (y se miró el reloj) en 10 minutos.

- Ok (sonrió, porque al fin podría salir de esa mazmorra. Harry agarró los 4 gajos y se los metió todos de golpe, Haciendo que Snape le echara una mirada de reprobación y haciéndole pensar que quizás no debió transigir con la ensalada) Snapeeee (gritó desde su cuarto de baño mientras ponía dentífrico en su cepillo) ¿pasaremos por una floristería, verdad?

- Sí, hay un misma en la estación (dijo Snape haciendo desaparecer la mesa del desayuno y las sillas).

- Esa es cara y solo tengo 12 libras

- ¿Tiene dinero muggle y no lo gastó en comida? (preguntó con desconfianza Snape, Snape escucho una especie de sonidos indescifrables provenientes de Harry. Así que se acercó hasta su cuarto de baño y vio como el muchacho estaba hablándole a la vez que se cepillaba los dientes) No hablo COLGATAE, señor Potter (Harry se rio tan fuerte que le salió la pasta de dientes por la nariz)

- Jajajaj no hablo Colgate (repitió aún muerto de risa tras escupir el resto de dentífrico en el lavamanos)

- Hablar con la boca llena revela modales de un trol ¿qué decía antes?

- Que el dinero era para las flores, si me lo hubiera gastado en comida no tendría que regalarle a Anaid (dijo como fuera lo más lógico del mundo. Snape tuvo que parpadear varias veces para asimilar las palabras que salían de la boca de Harry)

- ¡ME ESTÁ DICIENDO QUE NO OCMPRÓ COMIDA POR UNAS ESTÚPIDAS FLORES! (dijo furioso Snape)

- ¡Son solo 12 libras, tampoco es como que hubiera podido llenar la nevera! (dijo Harry rodando los ojos. Snape ni se dio cuenta que estaba agarrando la oreja del chico) Aaaaauuuuu (se llevó la mano a la oreja par intenta reducir el dolor, peor Snape solo hacía que tirar más)

- Es usted más necio de lo que ya pensaba que era.

- Auuuu suelte, duele, me va a arrancar la oreja (dijo casi con lágrimas en los ojos. Snape sacó aire por las narices como haría un toro antes de embestir, pero soltó la chico). ¡Auuuu que bestia!

- Si vuelve a hacer una estupidez como esa.(Snape estaba haciendo un esfuerzo titánico para no darle un pescozón al chico) Guardarse el dinero para una futileza en vez de para algo realmente necesario como comida…grrr… le aseguro que se llevará algo más que un tirón de orejas. Agarre su abrigo, o llegaremos tarde, (Snape salió del cuarto de baño mascullando todo tipo de maldiciones).

- Este no es mi abrigo (gritó Harry al abrir el armario y ver una parka nuevecita de color azul brillante).

- Está en su armario, y es un abrigo. Póngaselo y deje ya de perder el tiempo. (dijo Snape quitando hierro al hecho que la ropa de calle de Harry parecía sacada de un container)

- Abróchese (le regañó como haría cualquier padre) ¿o eso también lo tendré que hacer yo? (Harry negó con la cabeza y se abrochó la parka. Snape le tendió la mano y Harry tras poner una mueca de disgusto, se la dio, no había otra si querían ir hasta Londres por la red flu).

Nada más llegar a la estación, Harry soltó la mano de Snape como si l amano fiera hecha de lava volcánica. Snape se acercó a la floristería de Serenata, de las 3 que había en la estación era en la que siempre compraba. Harry lo siguió algo vacilante. Snape compró un sencillo pero bonito ramo de camelias, hortensias y violetas. A la hora de pagar, pagó con tarjeta de crédito, cosa que dejó alucinado a Harry. Porque no esperaba que Snape tuviera una tarjeta de crédito, ningún mago que conocí atenía. Cuando compraba en establecimientos muggles siempre pagaban en efectivo. Cuando había ido alguna vez a Gringotts había visto más de un mago haciendo cola para poder cambiar su dinero por dinero muggle.

- ¡Tiene tarjetas! (dijo sin salir de su asombro al ver que en su billetera había más).

- Claro que tengo tarjetas (dijo echándole una mirada fulminante porque aún estaban en la caja y la dependienta lo estaba escuchando todo).Tarjeta del banco, licencia de conducir, tarjeta sanitaria…los adultos tenemos esas cosas (dijo forzando una sonrisa y la dependienta sonrió porque encontró chistosa la reacción del chico. Harry se puso rojo como un tomate y dio un paso hacia atrás). Venga, antes de visitar a su "amiga", he de hacer unas cosas.

- ¿Qué cosas? (preguntó Harry y Snape le pasó el ramo de flores) ¿Cuánto ha costado? (preguntó con miedo)

- Menos que una buena comida, eso seguro (le dijo con malicia y Harry retorció el morro) vayamos a la parada de taxis. Andamos con algo de prisa y mejor será tomar un taxi.

- ¿señor? (dijo Harry mientras seguía a Snape por la estación) no ha respondido a mis preguntas.

- Grrr si tengo tarjetas, le recuerdo que mi padre era muggle, así que, si tengo una cuenta en un banco, numero de la seguridad social, y todas esas cosas.

- ¿licencia de conducir? ¿pero para qué? Si los magos no usan coches.

- Nunca se sabe lo que vas a necesitar y cuando, así que cuando tuve la edad me saqué mi licencia.

- ¿y conduce bien? (Snape se paró en seco y miró indignado a Harry)

- ¡Por supuesto que conduzco bien! ¿Qué preguntas son esas?

- ¿Tiene coche?

- Si, tengo coche.

- Wualaaaa

- ¿Ha dejado de hacer preguntas? (dijo Snape molesto)

- No (dijo divertido).

- ¿Dónde vamos a hora?

- Vamos a mi casa, a la casa de mis padres (corrigió en seguida) hay que abrir y airearla un poco y mirar que todo esté bien y recoger el correo atrasado. Tranquilo no nos llevara mucho rato. Estaremos en casa de su vecina para las 12.

- ¡Tiene casa! (dijo alucinado Harry)

- ¡Claro que tengo casa! ¿no pensaría que vivía en la calle?

- No, en Hogwarts (dijo sintiéndose de repente algo estúpido)

- Trabajo en Hogwarts, al igual que usted estudia en Hogwarts. Cuando no hay clases no vivo allí.

- Pero es Navidad y las ha pasado allí (Snape no iba a decirle que las pasaba allí porque le gustaba pasar las Navidades con el profesor Dumbledore y con la profesora McGonagall).

- Tenía trabajo atrasado, así que me quedé y así también preparara mejor las clases para el próximo trimestre, pero cuando no hay clases yo vivo en mi casa. como todos los miembros de Hogwarts, todos tenemos una casa aparte de Hogwarts.(dijo un poco molesto por tener que dar tantas explicaciones) a Little Whinging (le dijo al taxista mientras agarraba del brazo a Harry y lo hacía entrar en el taxi).

- Creí que íbamos primero a su casa.

- Ya le he dicho que íbamos a casa de mis padres (Harry no entendía nada) Recuerda, ya le comenté que su madre y yo éramos vecinos de pequeños.

- No, no me comentó nada de eso, solo dijo que eran amigos. Pensé que era de la escuela.

- No, nos conocemos, nos conocíamos (corrigió) de siempre (el taxista puso en marcha el taxímetro y comenzó su marcha). Vaya por Berkshire, está más cerca. Al número número 26 de Prive Drive (acabó de darle las indicaciones al taxista que asintió y a continuación puso la radio).

- ¿cómo era ella de pequeña?

- Una soñadora (y Snape sonrió dulcemente, Harry se quedó algo descolocado, jamás había visto un gesto de ternura en Snape, pero ese parecía real). Le encantaba montar en bicicleta, subirse a los arboles y columpiarse en los columpios del parque hasta bien oscurecido. Incluso cuando ya no tenía edad para hacerlo.

- A mi también me gusta, me ayuda a pensar. (dijo sonriente Harry porque veía algún rasgo común en su madre, pero a Snape pronto le vinieron recuerdos no tan bonitos de Lily y su cara se puso de nuevo tensa).

- ¿En que número vive su "amiga"? (cambio el tema de la conversa) en el 10. (Y Snape pareció quedarse un segundo pensativo, pero era un buen espía y Harry ni se percató) Anaid ¿verdad dijo que se llamaba? Debería escribirle algo en la tarjeta (dijo prestándole un bolígrafo. Harry asintió y tomó el bolígrafo y puso "felcidades" y firmó la tarjeta) Muy elocuente (dijo con sarcasmo Snape).