BUENASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Ha pasado una eternidad, pero es que sucedieron algunas cosas. Estoy viciado a un nuevo juego que salio y necesito llegar a niveles altos! Así que bueno, eso...
Aquí les traigo un nuevo capitulo de esta extraña historia, espero lo disfruten.
Naruto no me pertenece y bla bla bla
Prólogo parte 16: Ocurrencias y sucesos.
En Konoha…
Mei terminó quedándose en la guarida secreta de Naruto. Allí conoció a Harribel y a Kuna. Al darse cuenta que también era amantes del rubio, la pelirrojiza arrojó una rabieta enorme. Se había vuelto muy loca.
-Ahhh, esta perra es muy gritona- dijo Kuna aburrida recostada en una silla. En su mano sostenía un abanico con el cual se ventilaba de vez en cuando. Se estaba refiriendo obviamente a Mei.
-¿Qué dijiste?- exclamó la pelirrojiza mirando con ferocidad a la Kitsune.
-Que solo te resignes y aceptes a tu amo y señor, don verga gorda- dijo Kuna dándole un pequeño apodo al aparato reproductor de Naruto. Este, que también estaba en el lugar, sonrió negando con la cabeza. A esta kitsune se le ocurrían muchas cosas.
-Ese es un buen apodo para Naruto- dijo Harribel sentada leyendo unos libros. Era una mujer que le gustaba bastante leer.
Mei estaba sorprendida por la serenidad que mantenían estas 2 mujeres. No les importaba compartir a Naruto
-¿No les molesta compartir a su hombre?- preguntó la pelirrojiza.
-Nah, son nimiedades. Además, no soy su mujer, más bien, don verga gorda es mi dildo humano para cuando yo quiera sentir placer- respondió la kitsune con una respuesta que dejó muda a Mei. Esta solo desvió la mirada hacía Harribel.
-Amo a Naruto y él también a mí, eso es lo único que me importa- respondió la rubia sin levantar la mirada. Mei no sabía cómo procesar estas respuestas.
-Fufufu, buena respuesta pequeña. Si amas a tu macho y este a ti, ¿para qué quieres más? Sabes, me estas cayendo muy bien y me están dando ganas de darte algunos consejos para volverte más atractiva para un hombre, en este caso, para volver aún más loco al rubiecito de pene monstruoso. - Dijo Kuna mirando hacía la rubia tetona. Esta, por primera vez levanto la mirada.
-¿Qué dijiste?- preguntó Harribel algo interesada.
-Parece que capte tu atención- La kitsune sonrió. Se acercó a la rubia y las 2 empezaron a cuchichear entre ellas.
Naruto se acercó a Mei.
-Qué decides, ¿quieres ser mi mujer?- preguntó. Sabía que esto era algo difícil y no cualquier mujer aceptaría estas cosas. Mei se mordió el labio inferior dudosa.
-L-lo pensaré- respondió. Pero Naruto la agarró fuertemente de su cintura. La miró fijamente para luego darle un gran beso apasionado.
Mei se dejó llevar y ambos terminaron revolcándose en un mueble de la habitación.
Las otras 2 vieron esto y sonrieron. No querían molestar. Mejor dejar que Naruto convenciera a Mei utilizando sus "métodos".
En la aldea, todo transcurría con normalidad.
En la residencia Uchiha…
Itachi Uchiha se encontraba próximo a partir hacía la academia. Había estado jugando con sus 2 pequeños hermanos y ya era hora de partir. Su desempeño en la academia había causado shock. Primero que todo, porque el niño había ingresado a los 6 años. Solo llevaba unos meses, pero ya había demostrado un talento impactante.
Los profesores chunins hablaron entre ellos y había decidido que cuando acabara el primer semestre, Itachi sería ascendido a Genin.
El uchiha salió de su casa y caminó por las calles del distrito Uchiha. En el camino, se encontró con un buen amigo suyo.
-Ey! ¿Yendo a la academia?- preguntó un niño de unos 9 años. Era Shisui. Itachi sonrió al verlo.
-Shisui, hola- saludó el pequeño uchiha.
-Ven, déjame acompañarte- dijo el Uchiha mayor. Así, ambos partieron en dirección a la academia.
-Escuche que te está yendo bastante bien- dijo Shisui.
-Lo normal- respondió el pequeño uchiha restándole importancia. Shisui rio.
-¿Normal? ¿Entonces los demás que están haciendo?- dijo Shisui riéndose. Si lo que Itachi hacía era lo normal, entonces los demás estaban jodidos.
-Yo también escuche algunas cosas de ti de mi padre. Ahora eres reconocido internacionalmente- dijo Itachi provocando que Shisui se sonrojará un poco.
-N-no es mucho- dijo con la cara roja. La verdad, desde su lucha con las personas del País de la Muerte y los elogios dados por Fumiko al regresar de la misión, la confianza que la aldea le empezó a dar a Shisui fue mucha, dándole misiones importantes, en donde se desempeñaba de la mejor manera.
Ahora, era muy reconocido por llevar al límite un jutsu tan simple como el Shunshin no jutsu.
Itachi rio un poco debido a la reacción de su amigo y mentor.
-¡Itachi-kun!- la voz de una joven se escuchó detrás de los 2 uchiha.
-Izumi…- susurro itachi con una sonrisa. Sus ojos brillaron un poco al mirar a la joven. Shisui observó a su amigo con una sonrisa traviesa.
-Vaya, ¿es la novia de Itachi?- preguntó Shisui provocando que la pequeña Izumi se sonrojara. Itachi también se puso algo rojo.
-N-no, es una amiga- respondió el uchiha menor algo avergonzado. Izumi miró con cara ¿enojada a Itachi?.
-Jajajaja, perdón, perdón, lo confundí- dijo Shisui rascándose la cabeza en señal de "disculpa".
-Izumi, este es mi amigo y mentor, Shisui Uchiha- dijo Itachi presentando al Uchiha mayor. Izumi lo miró con curiosidad.
-¿Tú eres el chico súper genio de nuestro clan?- preguntó ella provocando que Shisui tosiera un poco avergonzado.
-Parece que si jajajaja- río intentando ocultar su vergüenza. Izumi lo observó con ojos brillantes.
-Eres tan joven como dicen. No debes estar tan alejado de mi edad- dijo la castaña. Shisui era un ídolo en el clan uchiha y en toda la aldea.
-Sí, Shisui es increíble- dijo Itachi uniéndose a los halagos hacía el uchiha mayor. Este ya se estaba poniendo muy rojo de la vergüenza.
-Vamos, ya déjenlo. No es para tanto-
-¿Cómo no es para tanto? Eres reconocido internacionalmente- le siguió Izumi divertida. Ella e Itachi ya habían decido molestar un poco al uchiha mayor.
-Cierto, muy cierto. Posiblemente lo asciendan a Jounin muy pronto- dijo Itachi. Shisui iba a explotar.
-Está bien. Sigan ustedes, tengo que hacer algo jejeje- dijo Shisui escapando en un Shunshin no jutsu. Itachi e Izumi rieron divertidos.
-Estos pequeños…- susurró Shisui mirando desde lejos a los 2 uchihas que siguieron su camino hacia la academia. Negando con la cabeza, desapareció.
-¿Donde estará el maestro?- se preguntó avanzando por los tejados a gran velocidad. Quería que le explicará algunas cosas sobre la "Punzada Asesina". Avanzó hasta el cuartel general Anbu, pero allí tampoco se encontraba.
Se encontró con Zorro y le pidió el favor que en caso de encontrarse con Naruto, le dijera que lo estaba buscando.
Así, al final se dirigió hacia los campos de entrenamiento de la aldea.
Naruto, por su lado, terminaba de darle una buena follada a Mei. Esta se quedó dormida descansando. Su cara solo denotaba felicidad y satisfacción.
-Con esto debería quedar convencida, ¿no?- preguntó Kuna riendo al observar el estado de Mei. La dejaron bien llena a opinión de Kuna. No había por donde más meterle semen.
-Ahí vamos. El problema será con chicas futuras… qué difícil es mantener un harem- decía el rubio vistiéndose. Quería volver a la aldea. Llevaba ya algún tiempo desatendiendo sus responsabilidades.
-Fufufu, siendo sincera, eres alguien bastante impresionante y digno de tener un harem. Eres lo suficientemente macho para ponerles a las perras futuras su correa, ¿no?- Dijo la kitsune acercándose al ojiazul y colocando sus brazos alrededor de su cuello para posteriormente darle un beso húmedo. Naruto sonrió y pasó sus manos por la espalda de la zorra, llegando a esas grandes nalgas carnosas.
-¿Entonces tendré que ponerte una correa a ti ahora mismo?- se burló el rubio. La zorra sonrió sin decir nada y dejó que Naruto la manoseara.
-No importa lo impresionante que seas, mi corazón no es fácil de ganar, además…- Kuna iba a decir algo más, pero se calló. Naruto levanto una ceja sorprendido.
-¿Pasa algo?- La zorra negó con la cabeza y sonrió sensualmente.
-Ya estoy caliente, así que como mi buen dildo humano, encárgate- la zorra cambio de tema y lamio sensualmente el cuello de Naruto.
-¿La zorrita ya quiere acción?-
-Eres un privilegiado, después de todo tienes el honor de complacerme- respondió la kitsune llevando una de sus manos a la entrepierna del rubio. No hace mucho había estado machacando a Mei, pero ahora ya se estaba poniendo duro nuevamente.
Los 2 terminaron follando otro par de horas. Harribel pasó por la habitación y los vio. Negando con la cabeza.
-Estos tipos son unos maniacos del sexo- susurró la rubia. En realidad, había dudado si unirse, pero al final decidió seguir en lo que estaba haciendo.
Mei despertó justo cuando los 2 amantes terminaban su sección carnal.
-U-ustedes 2 bastardos- exclamó enojada. Aún no se acostumbraba del todo a esto. Naruto suspiro e intento calmarla durante 1 hora entera, hasta que por fin lo logró.
-Naruto, se me olvidó comentarte algo- dijo Mei sonando seria. El rubio la miró con curiosidad
-Mi padre está sufriendo del mismo síntoma que te azotaba cuando estabas en el País del Agua- explicó la pelirrojiza. Naruto asintió.
-Ya veo. En realidad, es bastante problemático. Tendré que hablar con cierta persona, pero no será fácil- dijo el rubio. Mei se preocupó un poco.
-Esa persona es la Princesa Senju, ¿cierto?- Naruto asintió.
-Así es. Será problemático que acceda a tratar a tu padre, pero intentaré convencerla- dijo Naruto. En su mente llegó el recuerdo de cuando se despidió de la rubia. No fue una buena despedida…
Mei asintió y le agradeció al ojiazul.
Naruto terminó volviendo a la aldea en la noche. Mei volvió a su aldea luego de discutir algunos detalles para la futura alianza entre las 2 aldeas, pero había que ir poco a poco.
Naruto la mandó bien llena de semen, para que no lo extrañará mucho.
El rubio llegó a la aldea y sonrió al notar algunas miradas.
-Je! ¿Ese tuerto piensa que puede vigilarme?- susurro el ojiazul con una sonrisa burlona desapareciendo como una sombra. Danzo había enviado algunos de sus esbirros a vigilarlo.
Escondidos entre árboles y casas, algunos Aprendices Anbu de raiz vieron como la presencia de Naruto desaparecía de la nada.
-Es imposible rastrearlo- dijo uno de ellos negando con la cabeza, desapareciendo del lugar.
El rubio agarró un desvió total. Avanzó hasta el hospital de Konoha, tenía algo pendiente en este lugar. Justamente al llegar, su objetivo estaba saliendo del hospital.
-Hasumi-san, ha pasado mucho tiempo- saludó el ojiazul a la enfermera jefe del hospital de konoha. Anteriormente, ella había revisado el estado del rubio y había sugerido que fueran a buscar a Tsunade.
-¿Naruto-san!?- exclamó sorprendida para luego ponerse algo nerviosa. Un recuerdo llegó a su mente.
-¿Cómo estas?- preguntó el rubio con una sonrisa. Hasumi se estaba poniendo cada vez más nerviosa.
-B-bien- dijo ella entrecortadamente.
-¿Pasa algo? Pareciera que hayas visto al diablo- dijo Naruto riéndose un poco.
-N-no, no es eso. Es solo que tengo que verme con mi novio ahora mismo, si, es eso- se excusó inventándose algo rápidamente. Naruto la ponía muy nerviosa y no sabía el porqué.
-¿Oh, es así? Bueno, entonces que tal vernos mañana para pagarte aquel favor?- preguntó el rubio.
-N-no es necesario, está bien así- se negó rápidamente.
-Insisto, quiero pagarte el favor. ¿Entonces mañana? -
-N-no lo sé…- susurró ella despacio. Naruto la escuchó y sonrió pervertidamente.
-Entonces mañana. Te vendré a buscar en la tarde, ¿de acuerdo?- Hasumi se quedó callada y luego asintió tímidamente. Al final, no pudo resistir y terminó aceptando.
Naruto partió no sin antes darle un beso en la mejilla. Hasumi se sonrojo porque sintió algo extraño en ese beso.
El rubio llegó hasta su residencia. Justo cuando iba a entrar, si, apareció su hermosa vecina pelirroja.
-Naruto-san, hola!- saludó Kushina desde su casa. Se encontraba en su andén viendo jugar a su pequeña hija. Naruto sonrió al verla y se acercó.
-Hola Kushina-san, ¿cómo va la vida?- dijo Naruto mirando el bello rostro de la pelirroja.
-Hace ya varios días que no te veo. ¿Alguna misión?- preguntó ella amistosamente.
-Algo así…- respondió el rubio vagamente. Obviamente no le iba a decir que estuvo encerrado en su guarida secreta follando con varias chicas de cuerpo explosivo.
-Eso es bueno- dijo Kushina viendo a su hija intentando aplastar una pequeña pelota. –Nazomi-chan, no rompas la pelota- regaño la pelirroja a su pequeña hija. La niña, que ya estaba próxima a cumplir 2 añitos, le gustaba mucho romper cosas, especialmente sus juguetes.
-Es muy energética eh- dijo Naruto observando a la pequeña con una sonrisa. Kushina asintió.
-¿Cierto que si? Fufufufu, mi pequeña es tan adorable- decía ella con cariño. -Por cierto, ¿ya cenaste?- preguntó de repente. Naruto se sorprendió un poco, negando con la cabeza. -Bueno, ven, te invito a cenar.- propuso Kushina entrando a su pequeña a la casa. Naruto la siguió.
-Terminó de preparar la cena en un momento, solo espera- dijo Kushina yendo hacía la cocina. El rubio se quedó en la sala con Nazomi que lo miraba con curiosidad.
-A ver…- Naruto tomó a la pequeña rubia y la cargó. -Tú pequeñina, ¿por qué siempre te gusta romper cosas?- preguntó. La pequeña Nazomi sonrió alzando sus manitas y agarrando la nariz de Naruto con fuerza. –Auch!- gritó Naruto con algo de dolor. –¿Que carajos?- sorprendido, Naruto noto que la pequeña Nazomi había utilizado una fuerza que alguien de su edad no debería. –Sera por la influencia del chakra de Kuna?- Naruto decidió no pensar en ello.
-Soy Naruto, di Na-ru-to- El rubio quería que la niña mencionara su nombre. Nazomi, con una gran sonrisa, dijo –Na-tu-ro, Naturo!- exclamo con voz chillona. El rubio se sorprendió un poco.
-No está mal, no está mal. A este paso, podrás hablar con fluidez dentro de poco- elogió el rubio.
Kushina, desde la cocina, observaba a Naruto y su hija interactuar. No pudo evitar que una hermosa sonrisa adornara su rostro. Ver al rubio jugar con Nazomi le hizo sentir una sensación extraña. Claro, ella no se dio cuenta de esto.
Así, Naruto compartió una buena cena en compañía de la pelirroja y su hija. Luego de eso, se fue para su casa.
Al otro día, como lo había prometido, en las horas de la tarde avanzó hasta el hospital de Konoha.
Hasumi estaba ahí ahora con cara serena. Naruto observo algunos cambios. -¿Se ha maquillado más de lo usual?- pensó el rubio notando ese pequeño detalle.
-Te ves hermosa- dijo Naruto halagando a la peliblanca. Esta se sonrojo un poco.
-Gracias- agradeció con una sonrisa. Ya no actuaba tan nerviosa como el día anterior. Ahora estaba más calmada.
Naruto la llevó a comer helado y después a cenar, un clásico hacer esto.
Luego de eso la llevó a un lugar privilegiado de la aldea. El paisaje era increíblemente hermoso. Las luces de Konoha de noche se veían espectaculares.
-La aldea es tan hermosa…- susurro Hasumi disfrutando del frío viento de la noche que azotaba su cara. Se sentía agradable para ella. Naruto solo sonreía a su lado.
-Ciertamente. Por cierto, Hasumi, no te había dicho algo…- Hasumi volteó a ver al rubio y lo que la recibió fue un gran beso. Sorprendida, intentó alejarse, pero Naruto la agarró fuertemente. Hasumi quería empujar al ojiazul, pero poco a poco empezó a ceder, adentrándose en un apasionado y húmedo beso.
Luego de besarse profundamente por un tiempo, ambos se separaron con un puente de saliva que cayó en los enormes pechos de Hasumi.
-Ahhhh, nooo, t-tengo novio, no puedo…- dijo Hasumi en un susurro alejándose rápidamente de Naruto. En realidad, la peliplatino arrancó a correr del lugar. Naruto la observó yéndose con una sonrisa.
-Jejejeje, algún día caerás…- dijo el ojiazul partiendo del lugar como una sombra.
Así, el tiempo pasó volando. 5 meses después…
Otro año había llegado a Konoha, ahora mismo se encontraban en el mes de marzo.
Itachi Uchiha, por su gran desempeño en la academia, se convirtió en Genin a los 7 años. Esto causó una gran sorpresa en la aldea.
Naruto, por otro lado, siguió en su rutina diaria. En estos meses compartía más tiempo con Kushina y su hija Nazomi. Incluso los acompañaba a a veces cuando salían a divertirse en algún parque. Kushina le empezó a agarrar más y más confianza a Naruto. Un sentimiento vago estaba formándose dentro de Kushina cada vez que estaba con el rubio.
El ojiazul también compartió su tiempo delicioso con Harribel y Kuna. Visitándolas todos los días. Además de Tsume y Minako que tampoco se desatendieron. Todo eso, en secreto claro está. El rubio también enseño bien a su discípulo Shisui. Este había logrado un avance parcial en el arte secreta "Punzada Asesina". Su otro discípulo, Okiku, ya había vuelto de su misión, trayendo información valiosa para el rubio. Naruto no paró de elogiarla, haciendo que la castaña se sonrojara mucho.
El mundo ninja por otro lado estuvo algo activo.
Sunagakure parecía haber tenido problemas internos debido a fuertes disputas entre clanes. Luego de la desaparición del hijo del líder del Clan Sugimoto y la posterior desaparición de ninjas importantes de su clan, Izumo Sugimoto se había vuelto completamente loco. Entrando en una fuerte pelea con el Clan Nobuyori.
Rasa, el cuarto kazekage, tuvo que intervenir y apaciguar las aguas turbulentas. Los ninjas de Sunagakure estaba actualmente muy activos buscando rastros de sus ninjas desaparecidos. Las otras aldeas vigilaban con cuidado todo esto.
En la academia ninja de Konoha…
Actualmente se estaba celebrando la graduación de genins. Todos los niños parecían muy felices presumiendo su bandana ninja a sus padres. Entre ellos, estaba Itachi, que como siempre, estaba muy calmado. Algunos ojos lo miraban con sospecha y otros con respeto.
-Mi Itachi-chan es tan genial- decía Mikoto observando feliz a su hijo. En sus brazos sostenía a una pequeña niña. Era su hija menor, Satsuki. Su otro hijo, Sasuke, estaba a su lado de pie, mirando a su hermano con ojos brillantes.
Shisui, desde las sombras, observaba con una sonrisa a Itachi. Fugaku no pudo estar debido a su trabajo como líder de la policía militar. Pero seguramente lo felicitará cuando estén en casa.
-Oigan, pensar que ese niño solo tiene 7 años- dijo uno de los observadores.
-Sí, es increíble. Digno del Clan Uchiha- dijo otro. Así, los susurros hablando sobre Itachi se empezaron a escuchar en el lugar.
Algunos Anbu estaban presentes escondidos mirando fijamente a Itachi.
-Danzo-sama estará feliz con este niño- susurró uno de ellos a su compañero que tenía al lado. Este asintió.
-Eso es seguro- respondió el otro. Shisui ya se había dado cuenta de ellos, frunciendo el ceño un poco. Pero no podía hacer nada. Mikoto por otro lado sabía que estaban mirando, pero los ignoro completamente, en su mente lo más importante era observar a su pequeño graduarse.
La celebración terminó y los nuevos ninjas partieron hacia sus casas. Al otro día tendrían que venir para formar los equipos de 3 junto con un Jounin o chunin que estaría a cargo.
-Jejeje Itachi-kun, acabas de romper un récord- dijo Shisui mirando al uchiha menor. Ya lucía su bandana ninja en su frente.
-Un paso más para alcanzarte- respondió.
-Jajajajaja, ya veo, ya veo- río Shisui divertido.
-Shisui-kun, ¿escuche que ahora eres discípulo personal de Naruto-sama?- preguntó Mikoto de repente. Shisui se sorprendió un poco por la pregunta.
-Bueno, sí- confirmó.
-Ya veo. Ese hombre es muy fuerte, debes aprender bien de él y dejar en alto el nombre del Clan Uchiha- dijo Mikoto. Shisui asintió.
-Daré mi mejor esfuerzo- dijo. Itachi los miraba con curiosidad.
-Shisui, ¿tienes un maestro?- preguntó el pequeño Itachi.
-Sí! Algún día te lo presentaré- dijo Shisui.
-¿Por qué no hacerlo ahora?- la voz de Naruto apareció de repente sorprendiendo a los presentes.
-¿Naruto-sama!?- exclamó Mikoto sorprendida. Los demás también se sorprendieron bastante.
-Maestro!- exclamó Shisui. Naruto lo vio sonriendo.
-Mikoto-san, ha pasado un tiempo…y por favor, llámame Naruto-san- saludó el rubio dirigiéndose hacia Mikoto. En su voz había respeto. Mikoto no solo era un miembro muy importante del Clan Uchiha, sino que también era una ninja muy poderosa usuaria del Sharingan y algunos dicen que también posee el Mangekyou Sharingan. Naruto sabía muy bien que ella lo poseía.
-De acuerdo Naruto-san. La última vez que nos vimos fue en esa batalla de la tercera gran guerra, ¿no?- dijo Mikoto recordando. Se conocieron en la tercera gran guerra ninja. Naruto solo tenía 15 años y Mikoto tenía 23 años. Luchaban contra ninjas de Iwagakure.
-Sí, aún recuerdo ese gran muñeco- dijo Naruto. Mikoto río un poco. Shisui levantó una ceja -¿Gran muñeco?- pensó.
-Fufufufu, parece que el recuerdo no se te olvida aún-
-Difícil. Pero, ¿se encuentran bien tus ojos?- preguntó de repente. Mikoto miró a los presentes antes de responder.
-Sí, luego de descansar durante estos años, se han recuperado un poco- respondió. Naruto asintió. El grupo siguió su camino.
-Maestro, ¿practicaremos hoy?- preguntó Shisui. El rubio asintió.
-Sí. Te veré alrededor de las 5:00 pm en los campos de entrenamiento. En realidad, por eso te vine a buscar- respondió Naruto.
-Ya veo. Hoy si lo lograré- dijo Shisui levantando el puño. Itachi se sorprendió al ver a Shisui actuando de esa forma. Shisui se dio cuenta de esto y se sonrojo un poco. Mikoto río.
-Fufufu, parece que Shisui-kun tiene varias facetas- dijo la mujer uchiha. Shisui se empezó a avergonzar aún más.
-Je! Siempre es así. Intenta siempre actuar maduro y solo es un mocoso jajaja- rio Naruto. Mikoto se le unió en las risas.
Shisui quería que la tierra se lo tragará. Itachi veía divertido esta situación. Era raro ver a su mentor Shisui de esta forma.
-Bueno, nos vemos. Tengo cosas que hacer- despidiéndose, Naruto desapareció.
Avanzó hasta su oficina en el Cuartel General Anbu. Allí, su fiel secretaria Okiku ya esperaba órdenes. Ya tenía 17 años y su cuerpo seguía desarrollándose. Cuándo terminará su proceso de crecimiento, seguramente sería un bombón de mujer. Bueno, ya lo es.
-Mi hermosa Okiku, como siempre, tan diligente- dijo Naruto acercándose a ella y tomando su mentón. La chica se sonrojó.
-Eres tan bella- dijo Naruto haciendo el amague de darle un beso. El corazón de Okiku parecía que iba a estallar. Al final, el rubio sonrió cuando estaba a punto de besarla. La miró y solo le dio un beso en la mejilla y le susurró en su oído -Buen trabajo-
-G-gracias Naruto-sama, siempre a la orden- respondió la mujer avergonzada. El ojiazul avanzó hasta su escritorio y tomó algunos papeles.
-A ver qué toca hoy…- miro algunas cosas y luego frunció el ceño.
-¿Qué carajos?- exclamo Naruto sorprendiendo a Okiku.
-¿Pasa algo?- preguntó la joven chica. Naruto leyó atentamente, luego suspiro.
-Joder, parece que Kumo quiere joder un poco- dijo el rubio, recostándose en su silla.
-¿Kumo? ¿La aldea de la Nube?- preguntó su discípula. Naruto asintió.
-Están ofreciendo un tratado de paz. El consejo se va reunir mañana y quieren que esté allí- respondió el ojiazul. Okiku se sorprendió aún más.
-¿Un tratado de paz tan repentino? Suena sospechoso- dijo la castaña. Naruto asintió.
-También creo lo mismo. Habrá que ver como siguen las cosas- dijo el rubio suspirando. Tenía un mal presentimiento.
Al otro día, en el consejo…
-Debemos considerar con cuidado este tratado- dijo Hiruzen mirando a todos los presentes.
-Podríamos orquestar una reunión en territorio neutral- dijo Daiju Yoshihisa. Los demás estuvieron de acuerdo.
-Está bien. El País de los osos sería un lugar perfecto. No son un país muy militar y sería fácil convencerlos de que orquesten la reunión- dijo Inoichi Yamanaka.
Así, se decidió que la reunión entre ambas partes se daría en el País de los Osos. Le enviaron su respuesta a Kumogakure. Estos respondieron de inmediato estando de acuerdo.
El Hokage de Konohagakure y el Raikage de Kumogakure tendría su reunión 2 semanas después.
-Naruto, me acompañaras a la reunión junto con otro equipo- dijo Hiruzen en su oficina. Frente a él estaba el rubio.
-Así será. Aunque puede haber problemas, ya sabe, esta gente cree que soy un traidor o algo así- dijo Naruto recordando cómo lo trato Kitani en su batalla en el País del Agua.
-Lo sé. Pero no podemos mostrar debilidad en esta reunión. Debemos llevar lo mejor- dijo el tercero. Naruto asintió.
-Prepararé todo- Dijo el rubio saliendo de la oficina. Avanzó hasta su guarida secreta.
-Harribel, quiero que vayas al País de los Osos y me prepares un buen escenario- dijo Naruto mirando a la rubia. Esta lo miró con curiosidad.
-¿País de los Osos?-
-Sí. La reunión entre el Hokage y el Raikage se orquestará allí. Necesito preparar un escenario por si es una trampa mortal o algo así. Ya sabes, estamos en el mundo ninja- explicó el ojiazul. Harribel asintió.
-Está bien. Partiré de inmediato-
-Pero Naruto, tienes que darle una buena despedida, ¿no?- dijo la kitsune entrando en la habitación con su sensual cuerpo. El rubio sonrió y Harribel se sonrojó un poco.
Los 3 tuvieron acción durante algunas horas. Después, Harribel partió.
-Oye Kuna, ¿practicamos un poco la técnica demoníaca?- preguntó Naruto. La kitsune sonrió.
-Hmmm, quizás… ¿Qué gano a cambio?- preguntó la zorra con una sonrisa burlona. Esto le recordó a Naruto que la zorra aún no tenia su correa. El rubio sonrió.
-Lo único que se me ocurre ahora son muchas horas de sexo intenso, ¿es suficiente eso?- Kuna sonrió sensualmente y se acercó al rubio susurrándole directamente en el oído. –Es un trato, pero recuerda, no siempre me convencerás con esto fufufu- dijo la zorra empezando la práctica con Naruto. El rubio estaba muy sorprendido con la jugosa información que la zorra podía proporcionarle. Muchas teorías y planes surgieron en su mente.
Así, el día del viaje llegó rápidamente. Naruto dejó a Kuna cuidando de la guarida. Aunque la zorra era impredecible, aún estaba atada por el sello, por lo que Naruto no se preocupó demasiado.
El rubio llegó hasta el edificio Hokage. Allí, ya había un grupo poderoso que serían los guardias del tercero.
-Tercero-sama, está todo listo- dijo Naruto. Había 2 guardias para el tercero. Un equipo conformado por 3 Jounin que serían la guardia oficial y un equipo Anbu que aguardaba en las sombras.
-Está bien. Entonces, Fumiko, Kaito y Yunosuke, ¿están listos?- dijo el hokage mirando a los 3 jounin.
-Estamos preparados- respondieron los 3. Hiruzen asintió y miró al Naruto vestido de negro.
3 ninjas aparecieron detrás de él. Eran Anbus utilizando capas negras con capucha y sus máscaras. Naruto llevaba una ropa similar.
-Estaremos en las sombras- dijo el rubio desapareciendo con los otros 3 Anbu. Hiruzen vio esto un momento y luego partió. Su destino: El país de los osos.
Los Anbu observaban al grupo desde lejos, avanzando por las sombras. Naruto sacó una máscara de su manga.
-Eso es… la máscara del cielo roto- dijo Zorro quien hacía parte de los Anbu que acompañaba al hokage. Los otros 2 se quedaron viendo con curiosidad la máscara.
-La utilice cuando era miembro regular de Anbu. Me acompañó durante toda la tercera gran guerra ninja- explicó Naruto poniéndose la máscara en su rostro.
-Me queda bien, no, Okiku?- preguntó el rubio mirando a uno de los Anbu. Era su discípula y secretaria, la hermosa Okiku. Esta se sonrojó un poco debajo de su máscara
-S-sí, le queda genial- respondió algo avergonzada. Naruto rio.
¿Y tú, medio uchiha?- preguntó al último miembro del grupo. Al hombre mencionado solo le salió una gran gota en la nuca. Era Kakashi Hatake, uno de los genios más grandes de Konoha.
-Naruto-sama... - Kakashi intentó decir algo, pero fue interrumpido.
-¿Te molesta que te diga medio uchiha?- preguntó nuevamente el rubio. Kakashi negó.
-No es eso. Simplemente creo que no es adecuado que se refiera a mí utilizando el título de "Uchiha"- dijo él.
-No te preocupes. Los usuarios del ojo mágico no se molestarán. Bueno, alguno no lo harán- dijo Naruto provocando que el grupo tuviera gotas en la nuca.
El grupo siguió avanzando por 3 días más. Al final llegaron al País de los osos. El lugar de la reunión era en la Colina Asutoraru del Clan Kato.
Este clan era uno muy relacionado con el señor feudal del País de los Osos. Por solicitud de ambos kages, el Clan Kato terminó por aceptar la solicitud y dar cobijo en su territorio a la reunión.
Hiruzen y sus guardias llegaron a territorio del Clan Kato. Naruto y los otros Anbu seguían con normalidad detrás de ellos. No hubo problemas en todo el camino.
-Hokage-sama- saludó un hombre alto de cabello castaño. Era un miembro del Clan Kato. Hiruzen asintió. El hombre los guio hasta una gran colina. En la cima, un gran edificio estaba construido. Era bastante grande.
-Esta es la Colina Asutoraru, el lugar donde se puede adquirir iluminación con las estrellas- explicó el hombre mientras caminaban. Llegaron hasta el edificio que estaba muy bien custodiado. Había bastantes guardias. Hiruzen y sus guardias entraron en el edificio y fueron dirigidos a una cámara en donde se reuniría con el Raikage.
-Raikage-sama no ha llegado, por favor, espere. Si necesita algo, pídelo por favor- dijo el hombre que guio a Hiruzen. El tercero asintió y el hombre se retiró. Un momento después…
-Una seguridad que no está nada mal- dijo Naruto apareciendo de repente. Los otros 3 Anbu estaban detrás de él. Hiruzen lo vio y sonrió.
-Cuento contigo- dijo. El rubio asintió. No tuvieron que esperar mucho ya que el Raikage había llegado. Venía un gran equipo y no se veía para nada débiles.
Hiruzen lo vio entrar en la cámara. Era un hombre muy alto y musculoso, de piel oscura.
-Hokage-dono- saludó A, el cuarto raikage. Hiruzen se levantó para saludarlo y de paso le echo un vistazo a sus guardias. Eran 4 y parecían bastante fuertes.
Naruto, desde las sombras, sintió algunas presencias que también se escondían. -¿Haciendo lo mismo? Motherf*ucker! Pero seremos mejores- pensó el rubio mirando a algunas caras conocidas que acompañaban al Raikage.
Esa alta y voluptuosa mujer de cabello rubio y piel oscura. Era Kitani. Naruto la miró fijamente para luego pasar a la otra mujer del grupo. Era la misma que vio aquella vez también, Samui. -Qué buenas están estas jodidas- dijo en su mente, varias ideas pervertidas pasaban por su cabeza.
-Entonces Hokage-dono, empecemos- dijo A, Hiruzen asintió.
Así, la reunión se llevó a cabo. Luego de una larga plática en donde se cuadraban algunas cosas. El tratado se concluyó con éxito.
Kumogakure acordó enviar un representante a Konoha para firmar el tratado de paz oficialmente. La reunión pasó pacíficamente…
Cerca del lugar de la reunión…
Un gran grupo de Ninjas de procedencia desconocida aguardaban en el bosque. Habían unos 40 ninjas en total. Un gran grupo que estaba destinado a acabar con la vida de los 2 kages.
-Que descuidados…- una voz que sorprendió a los ninjas se escuchó en el bosque.
-¿Quien anda ahí!?- exclamó uno de los ninjas alarmados.
-Suiton: Hakai no dai dōmu (Gran Domo de la destrucción)- Los ninjas miraron alarmados como una increíble cantidad de agua se acumulaba alrededor de ellos, formando un enorme domo que los envolvió. El domo era gigantesco, cubría varios cientos de metros.
Harribel veía esta escena con su clásica mirada fría. Sus manos volvieron a realizar un par de sellos.
-Suiton: Shi no atsuryoku (Presión de la muerte)- Harribel metió su mano en el domo, provocando que la presión del agua aumentará drásticamente. Los ninjas desconocidos no podían gritar, solo sufrir amargamente en silencio. Sus cuerpos explotaron dejando el domo que estaba formado por agua clara, cubierto de agua combinada con la sangre. Harribel no cambió su expresión en ningún momento.
El domo se desintegró poco después, dejando el lugar llenó de agua con sangre. Algunos guardias que custodiaban la Colina Asutoraru se dieron cuenta del gigantesco jutsu, alarmando a todos los demás.
Dentro de la habitación donde los 2 kages estaban reunidos…
-Señores, parece que están atacando!- informó un guardia del Clan Kato alarmando a los presentes.
-¿Ataque!?- exclamó el Raikage con su voz amenazante. El guardia se asustó un poco por eso.
-S-si- afirmó el guardia algo tímido. El Raikage miró a Hiruzen, como diciendo ¿qué hacemos?
Hiruzen levantó la mirada a un lugar. 4 ninjas enmascarados vestidos de negro aparecieron repentinamente.
-Ya veo- dijo el Raikage mirando fijamente a Naruto y los otros. De parte del Raikage también aparecieron varias sombras. Eran 5. Llevaban máscaras al igual que los de Konoha, eran Anbu.
Los 2 grupos se vieron fijamente.
-Tercero-sama, iremos a averiguar- dijo Naruto. Kitani y Samui abrieron grande los ojos al escuchar esa voz.
-Eres Naruto!- exclamó la alta mujer señalando con el dedo a la figura del rubio. El Raikage se sorprendió por eso.
-¿Así que tú eres el traidor?- preguntó el Raikage mirando ferozmente al rubio de konoha.
-Raikage-dono, por favor, espero no utilice ese tipo de términos contra un ninja de Konoha- dijo Hiruzen inmediatamente.
-Je! Raikage-sama, nunca fuí un ninja de Kumogakure que yo recuerde- respondió el ojiazul retirando su máscara. Esos gélidos ojos azules observaron fijamente hacía el Raikage -Este hombre no es normal- pensó A frunciendo un poco el ceño.
-Dejaremos esto por ahora así- dijo el Raikage volteando a mirar a sus ninjas Anbu.
-Yugito, averigua que está pasando- dijo A mirando a un Anbu con mascara azul con líneas negras. Llevaba una capa blanca y por lo que se podía ver de su cabello, era rubio. La mujer asintió y desapareció con un Shunshin no jutsu.
Naruto miró a Hiruzen y también desapareció con su grupo completo.
Aparecieron nuevamente en la cima del edificio. Observaron al bosque. El agua estaba por todos lados. Parecía como si el mar hubiera aparecido de repente en ese lugar.
-Un jutsu tan poderoso…- dijo Kakashi asombrado.
-Al menos es Rango S seguro- dijo Okiku. Naruto sonreía con orgullo. -Parece que mi hermosa Harribel cumplió su trabajo- pensó.
-¿Deberíamos ir a investigar?- preguntó Zorro mirando a Naruto. Este negó con la cabeza.
-No, dejémoslo así. Quedémonos cuidando al tercero- ordenó Naruto. Los ninjas regresaron.
-Se fueron…- dijo un Anbu de Kumogakure. Ellos estaban en la parte de abajo del edificio. Observaron como el grupo de Konoha había aparecido y como se había vuelto a ir.
-Ellos tienen su asunto, nosotros tenemos que proteger al Raikage a cuesta de todo- dijo la mujer llamada Yugito. Era la líder de este equipo. Los Anbus de Kumo avanzaron hacia el lugar de la lucha en el bosque.
Al llegar, vieron los rastros de sangre combinada con el agua.
-Dios… esto fue una masacre- dijo asombrado uno de los anbu. No habían quedado miembros de algún cuerpo. La presión del agua los hizo explotar directamente. Quizás se podría encontrar algún resto de un órgano, pero tendrían que buscar muy bien.
-Una gran cantidad de ninjas murieron aquí. Al menos 20, quizás más- dijo Yugito. La mujer retiró su máscara demostrando las muy bellas facciones que poseía. También se veía muy joven. Parecía tener 19-20 años. Realizando un par de jutsu muy rápidos, la mujer cerró los ojos.
-Ninpo: Neko no nioi (Arte Ninja: Olfato de gato)- Un chakra azul oscuro siniestro empezó a emanar de la rubia. Yugito se quedó en ese estado por un momento, luego abrió los ojos.
-Ya veo. Volvamos- dijo Yugito regresando con su equipo al lugar de la reunión.
Allí, le contó la información que obtuvo al Raikage. Este frunció el ceño.
-¿Más de 30 ninjas?- pregunto el Raikage en voz alta. Los demás lo escucharon. Claramente la intención del Raikage era que los demás lo escucharan.
-¿30 ninjas? ¿A qué te refieres, Raikage-dono?- preguntó Hiruzen.
-Parece que algunos asesinos planeaban una emboscada. Pero fueron eliminados por alguien desconocido. ¿No será alguien de tu lado, Hokage-dono?- preguntó A mirando fijamente a Hiruzen. Este en realidad no sabía nada. Todo era cosa de Naruto.
-Para nada. Solo he traído los guardias que estás viendo- respondió Hiruzen. Naruto no dijo nada y solo se limitó a observar.
-Está bien. Esta reunión no va para más. Concluiremos este tratado cuando nuestro representante vaya a Konoha- dijo A levantándose. Hiruzen asintió.
-Lo estaremos esperando- así, la pequeña reunión concluyó.
-Tercero-sama, vayamos por un camino alterno. No queremos encontrar emboscadas- dijo Naruto. Hiruzen asintió.
-De acuerdo. Así es el mundo ninja…- dijo suspirando. El grupo partió.
El Raikage y su gente se quedó un tiempo más.
-Raikage-sama, ¿el plan…?- preguntó Yugito.
-Todo va correctamente- respondió A seriamente. Kitani observó con mala cara esto. No había estado nada de acuerdo con este plan.
Al final, el Raikage también se despidió del Clan Kato.
Varios días después, el grupo del hokage llegó a Konoha. No hubo contratiempos. Hubo señales de batalla en el nuevo camino que tomaron, pero todo estuvo tranquilo.
Así, todos volvieron a su rutina diaria.
Naruto llegó a su guarida. Allí estaba como siempre la kitsune disfrutando de un baño en una pequeña piscina artificial. Le encantaba estar metida ahí. Harribel también ya se encontraba en el recinto. Aunque tenía una pequeña herida.
-Parece que luchaste mucho- dijo Naruto mirando lo vendajes que cubrían el hermoso cuerpo de la rubia. Harribel asintió.
-Este tipo de reuniones entre kages atraen un montón de víboras. Mate por lo menos a 300 personas en este viaje- explicó Harribel.
-¿Eran de grandes aldea o desconocidos?- preguntó el rubio.
-No estoy segura. Pero por el tipo de jutsus que utilizaban algunos, seguramente las otras grandes naciones tenían sus manos metidas- respondió la rubia. Naruto asintió.
-Ya veo. En fin, este tratado es muy extraño, pero que se le va hacer- dijo el rubio encogiéndose de hombros.
-Oye, después de tanto trabajo, deberías recompensar a Harribel, ¿no?- dijo Kuna llegando ante el dúo. Solo llevaba una pequeña toalla que cubría su increíble cuerpo.
Harribel se sonrojó un poco al escuchar eso, pero no parecía renuente a esa propuesta. Naruto sonrió y miró con lujuria a la rubia.
Ese día, Harribel fue llenada como un pavo.
Los días siguieron pasando con rapidez. Hasta que un cierto día, el enviado de Kumogakure había arribado a la aldea.
-Por favor, el hokage-sama ya lo está esperando- dijo un chunin que había venido a recibir al enviado de Kumo. Era un hombre de unos 30 años, de estatura media. Su cabello era gris y vestía el uniforme estándar de un jounin de Kumo.
-Jajaja, gracias, gracias. Por favor, después de usted- dijo el ninja de Kumo. Avanzaron hasta el edificio del hokage donde Hiruzen ya los esperaba.
-Enviado, es nuestra felicidad el tenerte ya aquí- dijo Hiruzen al ver entrar al hombre de Kumo.
-Hokage-sama, es un placer. Por cierto, mi nombre es Doroi- dijo el ninja de Kumo. Hiruzen asintió.
-Está bien. Este es motivo de celebración sin duda. - dijo feliz el tercero. Con esto, lograrían algo histórico.
Así, la aldea de la hoja celebró feliz el tratado de paz. Los ciudadanos vitoreaban en las calles. El ánimo era muy bueno.
El ninja de Kumo llamado Doroi caminaba por las calles saludando feliz. Pero en su mente, una siniestra sonrisa flotaba esperando su momento.
Así, la noche cayó rápidamente. Los clanes habían estado celebrando este tratado de paz, por lo cual, la seguridad había bajado un poco. Doroi aprovechó esto para hacer su jugada. Avanzó con sigilo y llegó hasta el distrito Hyuga.
Este era su objetivo, el byakugan. Su misión era utilizando un falso tratado de paz, lograr infiltrarse en Konoha sin problemas y secuestrar un ciudadano con el Byakugan. Entre más puro mejor.
Doroi ya tenía un objetivo en mente…
Avanzó con cuidado. Sabía que los hyugas con esos ojos podrían descubrirlo rápidamente, así que le tomó casi hasta la madrugada el poder llegar a su objetivo.
Llegó a la residencia del líder del clan. Avanzó hasta una habitación que estaba completamente sola, a excepción de una pequeña niña de unos 3 años. Sabía que este era su objetivo. Con rapidez, agarró la niña. Esta se despertó asustada e intentó gritar, pero el hombre fue más rápido y la noqueó.
-Jejejeje, pequeña, no te preocupes, iremos a un mejor lugar- dijo el hombre saliendo de la residencia. Momentos después, alguien entro en la habitación.
-Hinata, ¿no dijiste que te ibas a levantar temprano?- preguntó su padre Hiashi entrando en su habitación. Al no ver a su hija en la cama, el hombre frunció el ceño. Vio como la ventana de la habitación estaba abierta. Asomó la cabeza y no vio nada. Solo el frío viento de la noche azotaba su cara.
Hiashi se dio cuenta de inmediato que pasaba. Salió por la ventana y siguió los pocos rastros que podía encontrar.
Doroi aún no había salido del distrito hyuga. Si no quería alertar a nadie, tenía que ir con cuidado. En ese momento…
El hombre sintió como alguien se posaba detrás de él y lanzaba un poderoso golpe a su espalda. Sorprendido, intentó esquivar, pero fue un ataque sorpresa. El golpe impactó de lleno en su espalda.
Doroi inmediatamente sintió como si su tórax explotará. Una gran cantidad de sangre salió de su boca. La pequeña Hinata cayó al suelo con un ruido fuerte. Se había lastimado en esa caída.
-Hinata- exclamó Hiashi preocupado. Miró a su hija detenidamente y suspiro al darse cuenta que solo estaba inconsciente. Luego de revisar a su pequeña, fijó su mirada hacía el hombre que agonizaba. Ya era insalvable, Hiashi había golpeado un punto crítico con su palma.
Al ver el rostro del secuestrador, Hiashi se sorprendió bastante.
-Tú eres…- dijo Hiashi frunciendo mucho el ceño. Más tarde, un gran grupo de miembros del clan hyuga se reunieron de emergencia. El cadáver de Doroi estaba reposando en una mesa que habían instalado.
-Esto es grave. Esto afectará sin duda el tratado de paz- dijo el antiguo líder del Clan Hyuga.
En ese momento apareció el Hokage. Detrás de él estaba Naruto y Zorro. El rubio observó el cadáver de Doroi y negó con la cabeza. -Sabía que venían por algo- pensó.
-Ya he avisado a Kumo. Vendrán a recoger el cadáver pronto- dijo Hiruzen con el ceño fruncido.
-Hokage-sama, todo fue una trampa de esos malditos. ¡Querían secuestrar a mi hija!- explicó Hiashi. Hiruzen suspiro. Los problemas venían sin dudar.
-Esperemos la respuesta de Kumo- dijo Hiruzen suspirando.
Pasó solamente un día. En la oficina del hokage.
-Hokage-sama, Kumogakure quiere que entreguemos al asesino, sino, la guerra es inminente- informó el Anbu Zorro frente a Hiruzen.
El tercero frunció el ceño con mucha fuerza.
-Maldición!- exclamó el hokage furioso. Esta noticia era horrible.
La noticia llegó de inmediato al Clan Hyuga.
-No podemos sacrificar a Hiashi-sama!- exclamó un miembro del Clan. Los altos mandos estaban todos reunidos ahora.
-Además, ellos saben que fue Hiashi-sama quien asesinó el representante de Kumo- dijo otro apretando los puños. Todo esto estaba planeado sin duda.
-No podemos entregar el Byakugan. Debemos buscar una solución que evite la guerra y también que evite entregar nuestros secretos a otras aldeas- dijo el antiguo líder del Clan. Su mirada pasó a mirar a Hizashi. Este asintió.
-Está bien. Yo lo haré- dijo. Hiashi lo miró muy sorprendido.
-Hermano!- exclamó levantándose. Hizashi lo miró inexpresivamente. Se levantó con calma y avanzó hasta Hiashi.
-No te preocupes Hiashi, todo estará bien- en ese momento Hizashi atacó por sorpresa a su hermano, dándole un fuerte golpe en el estómago. Hiashi estaba en shock. Sentía como perdía la conciencia. Su mirada observó fijamente a su hermano gemelo. Lo último que pudo ver fue una leve sonrisa.
-Padre, hagámoslo- dijo Hizashi luego de noquear a su hermano. El Antiguo líder asintió.
En ese momento apareció el tercer hokage.
-Así que esto decidieron. Está bien. Esto aliviará a Kumo, al menos hasta que se den cuenta- dijo Hiruzen suspirando. Ya estaba cansado de tanta guerra y matanza.
El cuerpo inconsciente de Hiashi fue llevado a una habitación para que reposará.
El sucedido ocurrió irremediablemente. Hizashi se sacrificó y su cuerpo fue enviado a Kumo como compensación por la muerte de Doroi.
En Kumo…
Algunos chunins de Kumo recibieron el cuerpo de Hizashi. Sus sonrisas eran claras en sus rostros.
-Jejejeje, conseguimos el Byakugan- dijo uno de ellos mirando el rostro del cadáver de Hizashi. Estaba pálido, ya había empezado a descomponerse.
-Llevémoslo con el Raikage- dijo otro.
El cadáver fue llevado al centro de inteligencia de Kumo. Allí, A ya esperaba junto a otros expertos poderosos.
-A pesar de que está muerto, aún servirá- dijo el Raikage. Se le realizó una autopsia al cuerpo de Hizashi, buscando todo tipo de secretos.
-Esto es…- dijo uno de los médicos observando el extraño estado del ojo de Hizashi.
-¿Qué pasa?- pregunto el Raikage
-Su ojo…- susurró frunciendo el ceño. A se acercó para ver y una furia incontrolable empezó a plasmarse en su cara.
-Malditos de Konoha!- gritó con fuerza lanzando un fuerte golpe al cadáver de Hizashi, destrozándolo. El Raikage se había dado cuenta que el ojo de Hizashi estaba sellado. No servía para nada.
-Está destruido- dijo uno de los médicos.
-¿Qué haremos Raikage-sama?- preguntó uno de los ninjas guardaespaldas de A.
El Raikage se puso a pensar para después negar con la cabeza.
-Fue una buena jugada de Konoha. Está bien, dejaremos las cosas así por ahora- dijo el Raikage saliendo de la sala.
Así, el falso tratado de paz y el conflicto posterior entre Konoha y Kumogakure se terminó de esta manera. Todo esto se mantuvo en especial secreto.
Los días pasaron volando nuevamente.
Naruto se mantenía encerrado practicando con Kuna en la guarida secreta. Practicaban las técnicas demoníacas para luego pasar a practicar los secretos del placer carnal. Estos 2 se agarraron una confianza bastante grande. Kuna se sentía ahora muy atraída por Naruto, pero había algo que impedía que la zorra confiara en el rubio.
-Acumula poco a poco. Recuerda que estas imitando la energía demoníaca, no puedes ser descuidado- dijo la Kitsune mientras observaba a Naruto meditando con los ojos cerrados.
Su objetivo era "imitar" las cualidades únicas que poseía la energía demoníaca de los demonios. Sí, estos eran reales. La Kitsune era uno de ellos después de todo.
-Tengo la teoría clara, solo falta practicar más- dijo Naruto abriendo los ojos. El sudor bajaba por su frente. Se había esforzado bastante.
-Además, la energía demoníaca tiene propiedades de entropía muy fuertes, el caos… algunas cosas vienen a mi mente cada vez que medito con esta energía- dijo el rubio. La zorra levantó una ceja.
-¿Entropía? Claro, nosotros los demonios somos afines a la destrucción, así que es normal que la energía que utilizamos sea tan caótica-
-Lo sé, pero esto me da algunas ideas. Quisiera probar algunas teorías que tengo en mente, pero serán en un futuro- dijo el ojiazul.
-La verdad me parece absurdo lo que inventaste. Llamarte el genio más grande de la historia quizás te quede corto- dijo La Zorra alabando al rubio. Este solo sonrió.
-No es mucho. Mis objetivos son mucho más grandes que solo esto-
-¿Y cuáles son esos objetivos?- preguntó la kitsune con curiosidad.
-No mucho. Aparte de cumplir mi deseo de alcanzar la fuerza del primer hokage, también quiero crear un clan gigantesco con muchas mujeres a quien follar y tener un ejército de hijos o algo así- explicó el rubio. Kuna lo miró muy sorprendida. -¿Pasa algo?- preguntó Naruto.
-No, nada. Solo que me sorprenden esos objetivos. ¿Así que quieres un harem gigantesco? Fufufufu, podría presentarte algunas candidatas que estarían felices de tener un macho como tú de marido- dijo la zorra despertando el interés del rubio.
-¿Y esas son?-
-Este mundo es muy grande y existen seres muy poderosos escondidos por ahí. También, los seres del pasado que se niegan a morir podrían estar observando al mundo esperando su momento- explicó. Naruto parecía cada vez más interesado.
-Vaya, ¿seres del pasado? -
-Fufufufu, a su debido tiempo las encontrarás. Son perras muy fuertes deseosas de un hombre que las sacie. Aunque ellas lo nieguen fufufu- rió la zorra recordando cosas del pasado. Su rostro sonrojado le decía a Naruto que probablemente sean cosas pervertidas.
-Esperaré el momento- dijo el rubio agarrando con fuerza uno de los senos de la pelirroja. Kuna gimió suavemente y con una sonrisa llena de lujuria empezó a quitarse la ropa. Era hora de la practica carnal…
Mujeres muy fuertes del pasado? Hmmm, interesante...
Saludos!
