Capitulo 17
Adrenalina, adrenalina y más adrenalina, eso era lo que estaba corriendo por las venas de Anakin en ese momento al volar con su X-wing, como si fuera parte de él, otra extensión de su cuerpo por así decirlo y no podía evitarlo, porque sabía perfectamente que la fuerza lo había concebido para volar.
Reconoció que ese modelo de nave no era malo, incluso superaba por mucho a los caza Tie del imperio, considerando que estos se destruían fácilmente con solo un disparo y los X-wing mostraban mayor resistentes ante los ataques. Otra nota mental: viajar a Corellia para supervisar la fabricación de naves después de ir a Kamino a supervisar el entrenamiento de los clones.
Se alegraba de haber hecho este viaje, pues solo así pudo encontrar verdaderas fallas en el imperio. Fallas que estaba dispuesto a corregir para que ya no hubiera más disturbios.
El caza Tie que tenía al frente voló en mil pedazos con tan solo un tiro y al ver eso, el castaño dejó escapar un exclamación de triunfo. Si, era consciente de que se trataban de sus naves de su propio bando, pero era vital hacer unos cuantos sacrificios para forjar aun mejor su fachada de hombre "bueno", además el imperio tenía muchísimo dinero para mandar a hacer otra flotilla.
-"¡Skywito!"- dijo Ahsoka por el comunicador de la nave - "¡Bail me acaba de informar que el propulsor ya está listo!"
-Entonces regresemos al crucero -contestó Anakin, lamentándose por un lado el ya no poder divertirse un poco más.
Ahsoka mandó la orden de retirada y en menos de unos segundos, la naves rebeldes habían regresado al hangar. Todas a excepción de la togruta y la del castaño, quienes se habían quedado atrás para obtener un poco más de tiempo.
-Ya es hora de volver Sabionda - dijo Anakin - Dudo que puedan hacernos frente con los cañones dañados.
-¡Si que no has perdido tu toque! dijo Ahsoka disponiéndose a regresar, pero justo cuando lo hacia, un proyectil impactó justo en la parte trasera de su nave, estropeando parte de sus propulsores.
-¿Estas bien Ahsoka? -preguntó Anakin preocupado al ver como partes de la nave de la togruta salían desprendidas al espacio.
-Si - dijo ella al mismo tiempo que la computadora de su nave le indicaba que tenía una fuga de combustible - O quizá no.
-¿Quizá no? ¿Puedes volver al cru...?
El Lord Sith no pudo terminar su frase, gracias a que otro proyectil también le golpeó a su caza. Maldiciendo en Huttés perfecto, se percató de que a la fragata de Tarkin aun conservaba un cañón ileso y conociendo como es el gobernador, sabía que este no se rendiría hasta derribarlos.
-¡Ahsoka! ¡Maestro Skywalker! - dijo Bail por el comunicador -Deben volver ya al crucero.
-Tenemos serios problemas - dijo Anakin mientras presionaba unos botones para estabilizar su nave.
-Dejen les envió ayu...
-¡No! - lo interrumpió Ahsoka - ¡Ustedes váyanse, nosotros estaremos bien!
-Pero...
-¡Solo hazlo!
El castaño entendía perfectamente la situación, era mejor salvar a toda una flota en vez de ponerla en riesgo por solo dos vidas. Era una decisión valiente por parte de la togruta, reconociendo que no estaba en condiciones para poder librarse de la situación en la que se encontraba. También él deseaba que se fueran de una maldita vez y no era por el bienestar de los rebeldes, a él le valía un comino sus vidas, pero por una extraña e inexplicable razón, (que aun no podía entender) deseaba que la pequeña Leia estuviera a salvo.
El crucero Alderianno encendió sus hiper propulsores y sin darle oportunidad a los imperiales de actuar, desapareció a velocidad de la luz.
Los dos ex-jedi respiraron aliviados al ver que los rebeldes estaban ya a salvo, no obstante, un rayo tractor atrapó a ambas naves X-Wing y las llevó al interior de la fragata imperial.
-¡Kriff! - exclamó Anakin al ver que no podían escapar.
Una vez encontrándose en el hangar de la nave de Tarkin, varios soldados clon los hicieron descender de sus naves con mucha brusquedad, provocando que Ahsoka se resistiera, pero una mirada de su ex-maestro le indicó que tenía que controlarse. De modo que no tuvo otra opción más que dejar que los clones le quitaran sus sables de luz al igual que Anakin con su bláster y sus cosas.
Los dos fueron esposados y escoltados fuera del hangar por un escuadrón de soldados clones. No eran rivales para ellos, incluso podían haberlos hechos caer sin mover sus manos, aunque de momento habían acordado silenciosamente seguir a los clones y en el camino crear un plan de escape, tal como los viejos tiempos.
Anakin no paraba de inquietarse con cada paso que daban rumbo al encuentro con Tarkin. Se suponía que él, el jedi mas poderoso, había sido dado de baja con la ejecución de la orden 66. Así que si el Gobernador veía que estaba vivito y coleando, no dudaría en dar aviso a Sidious y sería un gran problema con el que lidiar.
¿Por qué no pensé en un plan por si esto llegase pasar? ¡Ah! Porque soy impulsivo al actuar y no pienso las cosas con más detenimiento... ¡Genial! Ya hasta me auto regaño.
Miró a su alrededor en busca de rutas de escape y de momento solo pudo pensar en dos: por los ductos de ventilación o por el de la basura.
Sin embargo, otro plan se le vino a la mente.
¿Y si le decía a Tarkin que él era Darth Vader?
Ni loco.
Agitó la cabeza negando tal pensamiento. Tarkin no se lo creería ni en sueños ¿Como el héroe sin miedo, el hombre que juró lealtad a la República, sería la persona quien causó la más grande masacre de todos los tiempos? A pesar de que era cierto, el Gobernador se reiría en su cara.
Una puerta se abrió automáticamente y los clones los hicieron entrar a un cuarto designado para reuniones. Dentro estaba Tarkin con un semblante serio, que cambió a uno completamente de sorpresa al reconocer a los dos ex-jedi.
Pasaron unos segundos en silencio, mirándose unos a los otros y una vez que Tarkin procesó que lo que estaba viendo era real y no producto de su mente, se aclaró la garganta antes de hablar.
-He de confesar que me sorprende verlos frente a mi y en está...peculiar situación - dijo el gobernador con su típico semblante con las manos en la espalda - Creí que nunca volvería a cruzar caminos con ustedes, en especial con usted maestro Skywalker, es para mi toda una sorpresa verlo... con vida y si me permite mencionarlo, sabía que hacían falta más que unos inútiles clones para derrotarlo.
-Me halaga gobernador - dijo Anakin sin bajar su guardia.
-Solo que lamento que después de todo usted se haya aliado con los rebeldes. Es un gran desperdicio de potencial.
La tensión en la habitación cada vez se hacía más pesada. Anakin podía ver como Ahsoka mantenía una mirada seria, era obvio que la togruta no había olvidado la importante participación de Tarkin el día en que la enjuiciaron por el crimen que jamás cometió. También pudo percartarse de como los clones no les quitaban la vista de encima, además de estar apuntando sus armas directo a la cabeza.
Debía hacer algo, sabía que Tarkin trataría de interrogarlos y al conocer a la perfección los métodos que usaba para obtener lo que deseaba, no tenía ganas de quedarse ahí para experimentarlos.
¿Pero como escapar de la fragata?
La nave no era tan desconocida para el castaño, no era muy diferente a su muy querido "Ejecutor" así que no veía complicado el conseguir una ruta de escape. Solo que en vez de eso, otra idea surgió en su cabeza y decidió aprovechar la situación para averiguar si Tarkin era el líder de Bane, porque realmente deseaba que no lo fuera.
-Será toda una sorpresa para mi Lord cuando le informe de que he capturado a dos jedi – dijo Tarkin con media sonrisa en su cara – Es obvio que deben ser conscientes de que sus cabezas tienen un alto precio para el imperio, en especial unas como las suyas.
-Si lo sabemos - dijo Anakin tomando una actitud relajada – Y antes de que vendas mi cabeza por kilo, quiero saber si te divierte actuar a espaldas de tu amado imperio.
Tarkin enarcó una ceja y miró extrañado al castaño, no entendiendo a que se refería.
-No se haga el desentendido - prosiguió el Lord Sith encubierto - Sabemos que usted es el líder de la unión de los piratas y clones que esclavizó a Thebek 7.
Tanto el Gobernador como la togruta miraron con las cejas levantadas al ex-jedi, uno tratando de comprender dichas palabras y la otra cuestionándolo con la mirada sobre sus intenciones.
-Tranquila, sé lo que hago - dijo Anakin en voz baja en dirección a la togruta y luego agregó en voz alta hacia Tarkin - Dígame Gobernador ¿Cuántos créditos le ha quitado al imperio con su sucio trabajo? ¿Millones, Billones quizá?
Los músculos de la cara del gobernador se tensaron y sus ojos se entrecerraron mirando al ex-jedi con profundo odio.
-¿Cómo se atreve a lanzar esas acusaciones hacia mi persona? - dijo Tarkin con voz seria - Sepa usted que yo soy fiel al imperio, fiel al emperador y fiel a mi Lord.
-Si claro, ¿cómo no? - dijo Anakin echando más leña al fuego - Estamos en confianza Gobernador, Vader está en Coruscant fuera de alcance, de modo que nunca se enterará de sus fechorías.
Con los ojos echando flamas, Tarkin se acercó al castaño y lo encaró. Su rostro mostraba claramente su ira, cosa que Anakin tomó a su favor.
-Diga la verdad - insistió el Sith - ¿No está usted a cargo de una liga criminal que esclaviza a personas del borde exterior con él fin de obtener ganancias a partir del cultivo de una planta que hace estériles las tierras?
-¿Quiere la verdad? - le cuestionó Tarkin conteniendo su molestia - La verdad, es que no tengo ni la menor idea de lo que me está diciendo. ¿A qué se refiere con una nueva liga criminal? ¿De que planta me está hablando? ¿Cómo saber si no me está inventando semejante disparate para distraerme y así poder escapar?
Ahsoka miró su ex-maestro, quien mostraba un semblante serio, de nuevo se volvió cuestionar que era lo que estaba tramando, pues conocía a la perfección esa cara y era la cara que él siempre hacia cuando en su mente realizaba un plan, que al final terminaba siendo una completa locura, aunque admitía que siempre funcionaban a su extraña manera.
En cambio, Anakin secretamente estaba usando la fuerza en Tarkin, midiendo sus palabras y sus reacciones tanto físicas como mentales. (una técnica tanto jedi como Sith, solo que la Sith le permitía mantenerse oculto de otros usuarios de la fuerza) Esto le permitió ver que el Gobernador estaba diciendo completamente la verdad. Por lo tanto, él no tenía nada que ver con Bane y los clones, cosa que lo mitigó profundamente, puesto que mostraba su fuerte lealtad hacia su Lord.
-Es por eso que confié en ti - pensó Vader al momento que hacia una media sonrisa.
-Ya no quiero oír más sus tonterías maestro Skywalker – dijo Tarkin después de unos segundos – Enciérrelos en una celda y refuercen la seguridad en esa área.
Ya sin decir nada más, ambos ex-jedi fueron llevados fuera de la sala de juntas, volviéndose a internar en los pasillos de la nave imperial.
-Ahsoka – dijo Anakin elevando con dificultad las manos esposadas para rascarse la nariz- ¿Por qué tus lekkus están sucios?
-¿Qué? - dijo la togruta sin entender.
-¿Por qué tus lekkus están sucios? - repitió el mismo gesto.
-¡Silencio! - ordenó un soldado clon.
Ahsoka se percató de que su ex-maestro estaba usando el código secreto de comunicación, alegrándose de que todavía se acordara de él y que una vez más les serviría para salir de las situaciones más complicadas.
-¿En serio? – contestó ella tocando ligeramente su lekku derecho aparentando examinarlo con detenimiento – Ahora que lo veo, tienes razón, será mejor que los limpie de inmediato.
-¡Les he dicho que silen...
Sin darle oportunidad al clon de finalizar su orden, Anakin de una barrida rápida lo hizo caer al suelo, mientras que Ahsoka hizo caer a otro de una patada giratoria a la cara, produciendo que los demás clones que los escoltaban comenzaran a disparar contra ellos.
Eludiendo perfectamente los bláster de sus oponentes y usando la fuerza contra ellos, el humano y la togruta pudieron desarmar y noquear a cada soldado blanco.
-Será mejor que salgamos de aquí antes de que vengan más soldados – dijo Anakin tomando una pequeña tarjeta del cuerpo inerte de un clon.
Estando muy de acuerdo con el castaño, Ahsoka cogió sus sables láser del clon inconsciente y con ellos se libero a ella y a Anakin de las esposas, este último tampoco perdió el tiempo y recuperó sus pertenencias agradeciendo a la fuerza que estuvieran intactas.
-¿Alguna ruta de escape Skywito? - le cuestionó la togruta.
-Si seguimos el corredor podremos llegar a un elevador que nos lleve a la sala de máquinas -dijo Anakin – De allí con suerte lograremos llegar sin ser vistos a uno de los hangares, robar una nave y huir de aquí.
-¿Ya habías estado en una nave como esta?
-No es muy diferente a mi Eje...
De nuevo el castaño calló al ver la mirada inquisidora de su ex-aprendiz, otra vez había estado a punto de revelar información confidencial. Y antes de que pudiera contestar algo coherente para corregir su desliz, un clon se movió con dificultad por el suelo sin que ninguno de los dos se diera cuenta y activó su comunicador.
-¡Los prisioneros se esca...!
El sonido de un cuello rompiéndose se hizo presente y el soldado que había dado la alarma calló completamente muerto en el piso al mismo tiempo que Vader tenía su puño levantado frente a él.
-Andando – ordenó él con el seño fruncido.
Ahsoka quedó estupefacta al ver como su ex-maestro le quitaba la vida al clon sin pensárselo dos veces y con bastante frialdad en el acto, pero eso no era todo, de nuevo se había quedado a mitad de una oración, dándose cuenta de que de último momento optaba por no revelar más información. Esto solo ocasionaba que la togruta se cuestionase cada vez más por los años perdidos de su amigo e inesperadamente la alerta en la fuerza se hizo a un más punzante en su cabeza, generándole más preocupación.
El sonido de pasos acércandose hizo que la togruta saliera de sus cavilaciones y sin poder manifestar algo más, siguió al castaño por los pasillos de la fragata hasta llegar frente a una puerta con llave electrónica. Anakin sacó la tarjeta que le había quitado al clon y la deslizó por la ranura, respirando aliviado al ver que la luz roja que indicaba el bloqueo se tornará de color verde permitiéndoles el paso.
-Sígueme – dijo el castaño entrando a la habitación con Ahsoka detrás de él.
Bajaron por unas escaleras le caracol hasta arribar a una habitación llena de computadoras y cables por todos lados. El cuarto apenas estaba escasamente iluminado por las luces de los ordenadores y el único sonido que se escuchaba era el mismo de estos.
-Tengo un mal presentimiento de esto – dijo Ahsoka al mismo tiempo que activaba su sables de luz.
-Yo también – dijo Anakin preparando su pistola para disparar -No te sepa...
-¡Ahí están! - gritó un soldado clon a la vez que varios más comenzaban a disparar contra los ex-jedi.
Anakin se lanzó a su derecha, cubriéndose detrás de un computador y contestando de igual forma al ataque, mientras que Ahsoka hacia rebotar varios blásters de regreso a sus oponentes, para más adelante también cubrirse detrás de un ordenador al lado opuesto del castaño.
-¿Algún plan? - preguntó Ahsoka estando con una rodilla sobre el suelo.
-Estoy pensando – contestó Anakin cubriéndose la cabeza al ver como un disparo había dado muy cerca de él – Sabes que pienso mejor estando bajo presión.
-Sé que cuando haces eso los planes son suicidadas.
-Exacto.
Anakin salió de su refugió al igual que Ahsoka y los dos saltaron por encima de los monitores esquivando los disparos de los blásters para hacerse paso. A pesar de que eran muchos clones en su contra, estos lograron cruzar al otro extremo de la la habitación, en donde se encontraba un ducto de ventilación que los conduciría a uno de los múltiples hangares de la fragata.
Usando la fuerza, Anakin hizo caer la reja que cubría el ducto y con un disparo de su arma hizo que un tubo colocado sobre las cabezas de sus perseguidores se reventara, dejando escapar un gas de color blanco. Esto les facilitó a los dos entrar al conducto de ventilación y escapar.
-¿Por qué siempre estamos en los ductos de ventilación en cada nave a la que vamos?- dijo Ahsoka gateando a toda velocidad por el estrecho túnel.
-¿Por qué siento que ya tuve esta conversación antes? - dijo Anakin estando detrás de ella.
Rápidamente se hallaron sobre el hangar de las naves de carga y quitando la reja bajaron de un salto silencioso. El lugar estaba completamente oscuro, Anakin no tenía problemas con esto, ya que al entrenar en el lado oscuro de la fuerza, esta le brindaba una habilidad para poder desplazarse sin problemas en situaciones como esta, no obstante, Ahsoka, pensó en encender uno de sus sables para poder iluminar un poco el sitio, pero desechó la idea al no querer alertar a los clones de su presencia.
-No te separes de mi – dijo Anakin tomando de la mano a la togruta y dejando que la fuerza lo guiara por el cuarto.
Pronto se toparon con una nave de carga pequeña, perfecta para poder escapar, solo que había un pequeño problema.
-¡Por la fuerza! - exclamó Ahsoka – Hemos olvidado a Artoo.
Anakin dejó escapar una maldición en huttés. ¿Cómo se había olvidado del droide? Ya de por si este no le tenía buena estima por sus acciones en el pasado, ahora con esto, de seguro el droide lo mataba mientras dormía.
Sin embargo un pitido familiar los hizo dar un brinco del susto, para luego encontrarse con su conocido droide astro mecánico azul.
-¡Artoo! - dijo Ahsoka aliviada – Me alegra que estés bien. ¿Cómo es que escapaste?
La unidad R2 comenzó a emitir una serie de sonidos rápidos que explicaban que apenas los dos ex-jedi fueron llevados al encuentro con Tarkin, este fue retenido por algunos oficiales en el hangar. Al parecer tenían ordenes de llevarlo a otra habitación con el fin de sacarle información acerca de la rebelión, pero cometieron el error de dejar que dos droides de servicio lo escoltaran a dicho lugar. De modo que a medio camino los electrocutó y escapó sin ser visto. Al final ya solo se introdujo en la computadora de la fragata y rastreó a sus amos hasta encontrarlos en el hangar de carga.
-Nunca fallas – dijo Ahsoka con una sonrisa.
-Si ya terminaron – dijo Anakin cruzándose de brazos – Será mejor que nos vayamos de aquí antes de que nos encuentren. Artoo, busca un puerto y abre las puertas del hangar.
El droide sin oponerse se dirigió a cumplir su orden, mientras que Anakin y Ahsoka entraron a la nave y comenzaron a activar los interruptores para encenderla.
En eso, la luces del hangar se prendieron y la puerta que daba al exterior se abrió lentamente. Sin embargo junto con ello, aparecieron más escuadrones de soldados y dispararon de nuevo contra ellos, buscando que los fugitivos no escaparan.
-¡Artoo sube! - gritó Ahsoka desde la puerta de la nave de carga.
R2 cruzó la habitación a toda velocidad y subió al carguero sin ningún rasguño. Cuando todos estuvieron abordo, Anakin cerró la puerta y procedió a mover la nave.
El carguero se elevó lentamente del suelo y se movió por el hangar hasta llegar a la puerta de salida, escapando por fin de la fragata infernal de Tarkin.
-Por fin – exclamó Ahsoka dejándose caer en el respaldo del copiloto.
-No festejes antes – dijo Anakin desde el puesto del piloto.
Para agregar aun más diversión, un grupo de cazas imperiales fueron en su persecución. Era claro que Tarkin no quería dejar ir a sus presas.
-Sujétense – ordenó Anakin – Trataré de perderlos.
El carguero dio varios giros en espiral, curvas cerradas e incluso vueltas de trescientos sesenta grados, pero solo habían perdido a un par de cazas Tie, las restantes aun les pisaban los talones.
-Solo podremos librarnos de ellos si entramos en el hiper espacio – dijo Ahsoka.
-¡Artoo calcula una ruta próxima! - dijo Anakin.
El droide se acercó al puerto, sacó su brazo extensible y se conectó al mismo tiempo que emitía pitidos.
-No me importa que planeta sea – contestó el castaño – Solo sácanos de aquí.
Y en medio de un abrir y cerrar de ojos, el carguero desapareció, escapando ahora si del imperio.
Después de un par de horas, que Anakin y Ahsoka usaron para tomar un respiro de toda la adrenalina que sus cuerpos habían generado, la nave salió del hiper espacio situándose frente a un planeta de color marrón claro. El cual fue inmediatamente reconocido por una persona de la tripulación.
-No – dijo Anakin frunciendo el seño – Aquí no, Artoo, busca otra localización. No pienso...
Justo en ese instante, el carguero empezó a mostrar fallas en su sistema y la unidad R2 produjo varios sonidos manifestando que la nave había recibido muchos daños por parte de los cazas imperiales y que requeriría de reparación inmediata si es que no querían explotar.
-¡Prefiero recibir rayos Sith que ir a ese sucio planeta! – exclamó Anakin ahora si molesto.
-No tenemos otra opción – dijo Ahsoka tomando el mando de la nave y entrando en la atmósfera de planeta desértico.
Anakin se cruzó de brazos y se recargó en su asiento, sabiendo perfectamente que nada bueno saldría al internarse en ese asqueroso planeta.
"Protégelos...Anakin...Protégelos"
Hola chicos, espero que les haya gustado este capítulo. Creanme aún hay mucho más por venir.
Todos sus comentarios son recibidos.
Nos leemos a la próxima.
