Reviews:
Di Em: Me alegra que te gustara el capitulo anterior, yo tampoco esperaba que Issei hiciera aparición allí. Con Sirzechs… bueno, tengo una sorpresa. Todas esas dudas se contestaran en este capítulo. Salvo tú última pregunta, eso será más adelante.
A. R. Lopez: No sabes la risa que me da tú segundo Review, en serio. Gracias por el alago, me alegra saber de ti. Un brindis por los viejos hábitos. ¿Sabes qué? Yo también he notado ese cambio, a juzgar por el comienzo en donde aun era un novato he mejorado. En verdad que sí, son pocas las historias de DxD que valen la pena leerlas. Me conmueves con tú Review, de verdad. Explícame bien esa duda que creo que no la acabo de entender. Bueno, qui estamos de nuevo, espero te agrade este nuevo capítulo.
Devil01: La cantidad de palabras casi nunca me afecta. Lo que en verdad me afecto es lo mucho que quería salir de todo eso por lo que intente hacerlo rápido, gracias a esa pereza la mitad del capítulo fue casi un resumen. Claro que cierra con un excelente final que deja todo en suspenso. Nuevamente me encantan tus Reviews y la espontaneidad con la que los dejas.
Sí yo también creo que pude hacerlo mejor. Pero el tempo que tengo para poder escribir siempre es muy limitado por lo que no me queda demasiado de nada para los detalles. Por cierto, recién he podido comenzar a leer las novelas.
Espero que este capítulo este a la cima de tus expectativas.
Namikaze Arata: Cada quien sufre en algún momento. E querido demostrar allí que Issei no es invencible. Pero claro, salió bien librado. Espero que no hayas tenido que esperar demasiado. En tú suposición estas algo correcto, pero no del todo. Yo también espero el romance, aunque aquie se muestra algo muy sutilmente. Espero te guste este capítulo.
AeroSmith 21: Tomare en cuenta tú sugerencia sobre el iguano parlante, en verdad se me había olvidado y también creo que merece más papel. Venezolano tenias que ser (creo), pero seriamos dos. Bueno, espero esto te guste.
Harima Nara: Un estilo como el de Bo-rrai-cho en Mortal Combat. Tienes razón en que uno de ellos pidió algo, lo veremos aquí.
Eruarandres: like por ello :V
Capitulo-21: El final de Kokabiel: Issei se entrega.
Pov Issei – Momentos antes
Recién se había recostado de mi asiento. Cerré los ojos esperando dormir un poco, esperaba descansar luego de esa semana tan agotadora. Abrió los ojos con parsimonia y miro por la ventana. El reflejo de la luz de su teléfono lo hizo voltear. Tenía tres mensajes nuevos.
Tres remitentes distintos y casi simultáneos.
[Remitente: Koneko (Ex). Hora 07:49 pm: el plan fallo. Kokabiel quiere destruir la ciudad esta noche. Necesitamos ayuda… por favor]
La pereza se me había quitado de inmediato. No tuve que pensarlo dos veces para levantarme y comenzar a caminar a la salida. Leí el segundo mensaje:
[Remitente: Vali. Hora: 07:50 pm: Azazel te engaño. Te mando al inframundo para alejarte de Kuoh. Sospecha que Kokabiel quiere inicial una guerra matando a Rias y a la hermana de Leviatán. Deja que yo me encargue de este asunto]
El tren ya partía de la estación cuando yo llegaba a la salida. Un funcionario se cruzo en mi camino diciéndome que no podría bajar, me irrito. No perdí un segundo ni una palabra cuando lo enterré contra la pared de un golpe. Sabía que solo hacia su trabajo, pero no tenía tiempo que perder.
Es verdad, el tren ya estaba comenzando a despedirse de la estación. Pero no era demasiado tarde e inmediatamente salte. Di una vuelta en el suelo antes de estar de pie y seguir mi camino. Había protegido mi mano que sostenía mi teléfono. Revise el tercer mensaje, no esperaba ver el remitente.
[Remitente: Raynare. Hora: 7:50 pm: Ruego me disculpes por no haberte llamado todo este tiempo. Pero había estado llena de odio, incluso quise acabar con tú hermana. Lo sé, entiendo si ahora me odias y no puedes perdonarme. Pero quiero hacer algo bien por una vez. E estado con Kokabiel, me ofreció la oportunidad de acabar con Rias y yo acepte. Entonces no sabía que él quería desatar una guerra de facciones… y para eso planea matar a ambas hermanas de los Maou, incluyendo a tú hermana. Te aviso esperando que puedas evitarlo… lamento todo]
No me detuve a meditarlo si bien no me lo había esperado en ningún momento. Ahora tenía que llegar a Kuoh, que se encontraba a 15 minutos de vuelo. Pero tenía clara una cosa… aquellas personas que me habían avisado de este hecho… eran en la que de verdad podía confiar.
—Azazel… te aseguro que esta traición me la pagas.
No tarde demasiado en llegar a Kuoh, tuve que usar todas mis alas para llegar en un tiempo de 8 minutos. No me fue difícil encontrar el lugar en donde todo se efectuaría, la academia Kuoh. Aunque el grupo de Sona intentara ocultarlo, el domo para mí se hacía demasiado claro a la vista.
La vi a ella antes de caminar hasta la barreara, se habían lucido en ella. Mis botas causaban un metálico sonido al caminar debido a las espuelas. Pude sentir la mirada de Sona puesta en mí. Me resulto divertido el gesto que plasmo en su rostro —generalmente frio— el hecho de verme. Sonreí como un niño, no pude evitarlo.
No había tenido intensiones de presentarme yo mismo. Pero mi mascara estaba en Grigori y no tenía tiempo que perder buscándola.
No supe que decir más que unas palabras un poco abstractas. Volví a sonreír cuando sus palabras salieron mudas y encimadas. Había esperado cualquier reacción menos esa. Pero esa sería la que más me agradaba.
Intercambie otra frase. Me gustaría haber hablado más tiempo con ella. Pero no podía. De nuevo mire la barrera mágica. Un logro formidable, pero ante mi fácilmente superable. No me costó más que el esfuerzo de un dedo hacerle una grieta de mi tamaño, y cruce sin ningún problema.
Ahora podía sentir el poder de Kokabiel, uno de los más fuertes de Grigori. También podía sentir la presencia de los demás… incluso Raynare estaba allí.
Comenzaba a caminar en dirección a donde todos estaban, veía como la academia había sufrido los daños de la batalla. Me moleste, más que nada por lo que esa academia significaba para Sona.
No tarde demasiado en llegar al lugar en donde todos estaban, vi como Akeno se interponía en el ataque dirigido a Rias y como esta caía al suelo malherida. No lo pensé dos veces antes de atraparla en el aire y caer de cuclillas al suelo.
Le pregunte si estaba bien. Pero al abrir los ojos lo único que pude ver fue impresión, ella asintió más como un instinto. Eso me aliviaba, la deje con cuidado en el suelo y me quite la chaqueta para que ella la usara.
Al levantarme sabía que todas las miradas estaban puestas sobre mí. Estaba listo para todo… menos para el abrazo que me acogió. Rias… mí hermana, estaba alegre de verme… la vi más alegre que en cualquier otro momento. Pero las lágrimas en sus ojos me daban cierto pesar al saber que era yo quien las provocaba.
Me dijo, de hecho me suplico, que le dijera que esto era real, que ella no había muerto para encontrarse conmigo. Me conmovió como nadie lo había hecho. La abrase como quien no quiere soltarla nunca, como quien recupera algo perdido. La complací, le dije lo que quería, lo que necesitaba. Pero sabía que esta felicidad era efímera y Kokabiel me lo recordó.
Sus palabras… no, su voz me recordó el verdadero motivo por el que yo estaba allí. Le pide a Rias que me soltase, me costó algo convencerla pero cedió. Ahora ponía mi atención en aquel cuervo.
El poder de Kokabiel se estallo mientras yo me ponía los guantes, su poder era toxico para los demonios. Pero eso no bastaría para mí.
Ahora el conocería la furia que en mi guardo. Y luchare… para salvar a los demás y aunque me fallen las fuerzas no me detendrán. Pagara por las heridas y daños causados esta noche, y yo hare que así sea sin reproche.
Lastimaste a las personas que amo en esta batalla…
…Por eso cual Titán… mi ira estalla.
Pov Normal
El poder de Issei era avasallador y el Cadre tuvo una sensación de nervios por primera vez. Los jóvenes tuvieron que cubrirse con sus manos y aferrar sus pies al suelo para no salir afectados.
—"Ise… ¿Cuándo te hiciste tan fuerte?"
Los ojos del pelirrojo brillaban iguales a su cicatriz y su cabello se agitaba por el viento.
—Comencemos de una vez.
(Inserten la canción State of Mine de Rise)
¡PUM! ¡CRRAAAASSSHHH!
Issei desapareció en un segundo y el Cadre se cubrió con ambas manos y todas sus alas para detener el golpe que destrozo todo el suelo y hundió sus pies. Kokabiel vio la expresión fría en la cara del chico, pero este último siguió su acometida y patio al caído en el pecho mandándolo a arrastrarse por el suelo.
Kokabiel se levanto furioso. No vio cuándo ni cómo pero supo de inmediato que un ataque le había vuelto a dar. Lo recibió de lleno con el cuerpo dejando que sus pies fueran arrastrados por el suelo por varios metros. Se detuvo cuando la esfera desapareció, de su camisa y chaqueta no quedaba nada y en su cuerpo se marcaban varios rasguños.
(Pausen la música)
— ¡Infeliz!
El cielo pareció romperse interrumpiendo la pelea. Un destello blanco segó a todos, era una luz hermosa y blanca y cuando desapareció la barrera estaba rota en la parte superior y una armadura blanca había bajado hasta ellos flotando con alas de luz azul.
Se fijo en Kokabiel.
—Cadre Kokabiel, me han enviado por usted.
— ¡Tú también Dragón Blanco!
La confusión llego a Vali y fue disuelta ante la siguiente voz.
—Vali, te agradezco que seas leal. Pero será mejor que te apartes.
La armadura fijo a Issei. Vali tuvo que admitir que nunca había visto a su hermano tan molesto. Pero el tenia una misión que cumplir.
—Te dije que me encargaría yo.
—Te lo diré una vez más. Apártate, o quieres que pelemos.
El silencio y la tensión prevalecían en el silencio que reinaba. Las tres personas se consideraban fuera de la liga a la que pertenecían los miembros del grupo Gremory. Eran monstruos en comparación. Al fin, Vali extendió sus alas.
—Me debes una pelea.
—Como quieras.
La armadura se fue como había aparecido, por el agujero que apenas terminaba de cerrarse. E Issei y Kokabiel volvían a cruzar miradas.
—Hubieras tenido más posibilidades peleando junto… ¡Gag!
(Vuelvan al minuto 0:40 de la canción)
El cadre escupió saliva al recibir un nuevo golpe, estaba vez no lo vio venir en ningún momento. Issei no espero medio segundo cuando lo volvió a conectar, esta vez en la cara rompiéndole la ceja.
El Cadre cayó con las manos en el suelo. Gruño e hizo una barrida con las alas. Issei la evito con un pequeño salto. Kokabiel estaba de nuevo en pie y con dos espadas de luz creadas en sus manos lo ataco. Issei las esquivo antes de empujar a Kokabiel para alejarlo.
—Supongo que ahora es mi turno. Y serás la primera persona en conocer la [Fenrir Sword].
Con ese nombramiento el joven invoco una espada delgada y curva como un colmillo. Media 65 centímetro desde la punta hasta el pomo. Tenía una empuñadura y guarda de metal negro y un pequeño colmillo de pomo, una hoja alargada y delgada como un sable y un filo que capaz de cortar el titanio, además presentaba patrones de damasco a lo largo de la hoja. Era la espada que los enanos le habían hecho con el colmillo de Fenrir y la espada de Hela. Un arma digna de él.
—Una espada cualquiera no es rival para mí—musito Kokabiel empuñando ambas espadas de luz.
(Cambien a Runnin de Adam Lambert)
Issei se movió a una gran velocidad que era irreal. Kokabiel lo veía y lo seguía intercambiando una estocada tras otra. Los jóvenes o alcanzaban a verlo debido a la velocidad a la que se movía.
¡CLANK, CLANK, CLANK!
Era demencial la velocidad que Issei alcazaba, ni siquiera Kiba era capaz de seguirlo. Y Kokabiel bloqueaba los ataques sin chances de moverse de su lugar. Una dos… treinta…cincuenta y seis… ochenta y hasta más ataques eran efectuados en un solo segundo desde diversas direcciones.
—Kiba, ¿Puedes ver algo? —pregunto Rias sin ver lo que pasaba.
Pero el rubio estaba igual de perdido,
—N-no alcanzo a verlo… él es… muy rápido.
Kokabiel no podía seguir esa tormenta de ataques que cada vez se volvían más rápidos y precisos. Los cortes aparecían en su piel sin saber de donde provenían. A pesar de tener una sola espada, Issei la hacía ver como una tormenta de cientos de cuchillas.
— ¡YA BASTA MALDITO!
El poder de Kokabiel se desata y las muchas sombras de Issei se fueron dejando solo al joven que iba directo contra él. Sonriendo, el Cadre bajo sus espadas contra el joven.
Pero las espadas siguieron de largo clavándose contra el suelo. Los ojos del Cadre se abrieron de impacto y una voz en su espalda ceca de su oído le dijo: Imbécil.
Repentinamente sintió en dolor más grande que antes hubiera sentido. Le arrancaron dos extremidades y una espada se clavaba desde su brazo hasta salir por delante del mismo. Le había arrancado un grito agónico.
Se volteo lanzando dos cortes con sus espadas. Issei los esquivo saltando atrás mientras daba un giro, cayo de pie apuntándolo con la espada.
Kokabiel vio las dos alas bajo sus pies, eran suyas y le dolían un infierno. Cuando las arrancaron por la fuerza dolieron mucho más, y todas las demás están entumecidas por el dolor. Ahora estaba furioso.
— ¡Maldito!
Su cuerpo estaba lleno de cortes sangrantes y su espalda tenía dos muñones de los que brotaba aun más sangre. La movilidad de su brazo derecho estaba comprometida por la herida que había sufrido, esa espada le había atravesado limpiamente.
Pero la oportunidad que Kokabiel necesitaba llego en ese momento.
— ¡Dele ahora jefecito!
Kokabiel creó una nueva lanza de luz gigante que arrojo contra Issei usando ambos brazos. Issei miro a Freed que sostenía su pie. Le resulto patético, y le era más patética la persona que lo trajo de vuelta como un zombi.
Ahora tendría que volverlo a matar. Pero esta vez como Issei.
Los ojos del pelirrojo brillaron en un carmesí intenso y su mirada fría fue puesta en Freed. Sin dolor y en un solo segundo el exorcista fue convertido en menos que polvo. Una muerte muy piadosa.
El grupo Gremory miro eso con pavor. Los más experimentados sabían que eso era el dominio absoluto del poder de la destrucción, el poder que Rias y Sirzechs poseían. Y que Issei no había dado señales de haber heredero. Pero que ahora…
El pelirrojo volteo a ver al Cadre. Al momento que una lanza de luz como ninguna otra le impacto de lleno sepultándolo en una nube de polvo. Una oleada de viento azoto toda la academia luego del impacto de la lanza.
— ¡Sal de allí maldito!
Luego de decir eso Kokabiel disperso el polvo con sus alas —las ocho que le quedaron— y la figura de Issei apareo de pie. Más no estaba intacto, tenía varios rasguños en el brazo que uso para cubrirse y se extendían a través de su cuerpo y ropa. Seguía con una mirada y expresión estoicas que le daban aires de presunción. Y eso irritaba a Kokabiel.
—Los años de paz te sentaron mal, Kokabiel —hablo Issei bajando el brazo mientras miraba al caído—. Toda tú experiencia te hace una amenaza. Pero de nada vale si tú habilidad se ha deteriorado.
— ¿Qué dices?
—Fíjate en esto. —y creó una esfera de poder rojo en su mano, no era más grande que un puñado de granos de arroz. Apunto la mano contra el caído.
El poder tan diminuto fue disparado contra Kokabiel, pero al hacerlo lo hizo como un rayo de enorme poder y gran tamaño. Por poco pudo esquivarlo y dejarlo que se estrellara contra la barrera y dispersarse en todas direcciones como un chorro de agua contra un muro.
Kokabiel miro a Issei con una sonrisa.
—Te fallo.
—Lo crees.
Issei bajo su mano señalando a Kokabiel. Este volteo atrás.
[Fire Rain](Lluvia de fuego)
El ataque se había dispersado contra la barrera. Pero no había desaparecido y ahora caía en forma de esferas de poder encendido en fuego en todas direcciones. O eso pareció en un principio antes de que todas cayeran en dirección a Kokabiel como si fueran balas de fuego.
Kokabiel se vio sorprendido. Pero no se detuvo y creo dos espadas de luz en sus manos. Uso las espadas para cortar y desviar las esferas que le caían más cerca y se movía para evitar todas las demás. Tenía que tener cuidado porque las esferas que caían al suelo lo atravesaban limpiamente. No podía distraerse.
Pero había un problema que él conocía… Issei. Tenía que fijarse y tener ojos en la espalda para que este no lo sorprendiera.
Las esferas de fuego se detuvieron y comenzaron a juntarse en una sola esfera de poder de gran tamaño, llego a medir el doble que Kokabiel.
— ¡Deja de jugar! —gruño Kokabiel.
Era cierto que Issei se lo estaba tomando a la ligera. Pero ¿Qué pasaría si fuera enserio?
—Te lo dije Kokabiel. Tú poder es inmenso y se ha mantenido intacto en todo este tiempo. Tú experiencia en batalla también es abrumadora… pero la última vez que luchaste con alguien de tú talla fue hace demasiado tiempo. Me hermana y su grupo no podrían vencerte ahora, por eso les parece que eres un monstruo. Pero para mí, que he luchado constantemente contra seres poderosos y me he mantenido en constante ejercicio y perfección de mis habilidades. Tú no eres más que una mosca a la que se le acaba el año. Es lo mismo que un viejo auto al que no se le haga mantenimiento ni uso… este oxidado anciano.
— ¡Miserable, arrogante! ¡No te creas la gran cosa!
Muchos temblaban ante su poder… pero Issei estaba tranquilo como en una pelea amateur.
Kokabiel sonrió con verdadero placer. Como si su victoria ya estuviera asegurada.
—JAJAJAJA, creíste que me vencerías. No dudo que pudo ser así. Tienes razón, estoy oxidado. Pero eso no hará que me venzas en un minuto. Y eso es el tiempo que te queda, mientras yo permanezca en pie durante otro minuto esta ciudad será destruida por el hechizo que yo y Balper pusimos. ¡JAJAJAJAJAJA, estas acabado!
Sin embargo Issei no se mostro perturbado. Miro Kokabiel de soslayo.
—Un minuto, 45 segundos a partir de ahora. Eso es una lástima. Quería hacerte sufrir un poco más.
Issei blandió su espada, tenía la similitud de una katana. Pero la blandía dejándose muy expuesto. Kokabiel rio.
—Creí que Penemue te había enseñado a usar la espada. Pero veo que aun te falta mucho que aprender.
Kokabiel creó dos espadas de luz y se lanzo contra Issei. La postura del pelirrojo tenía demasiadas aperturas, pero anteriormente había usado su velocidad a favor para generarle todas esas heridas.
No era un novato. Kokabiel lo sabía, pero entonces ¿Por qué usaba esa postura imperfecta? Sacudió el pensamiento, tenía que aprovechar de atacar ahora que tenía oportunidad.
Issei cerró los ojos sintiendo su espada. Kokabiel se había acercado en un segundo y lo ataco sin dudar. Issei seria partido en tres pedazos.
Pareció ir en cámara lenta. Kiba podía verlo, pero nadie más.
El encuentro fue como un abrir y cerrar de ojos. Issei tenía las piernas flexionadas y la espada extendida a un lado. Kokabiel estaba con una espada extendida a un lado y la otra al frente.
Kiba miraba incrédulo sin caber en su asombro.
— ¿Que fue…?
¡FRUUUSSSH!
El brazo derecho de Kokabiel cayó al suelo en tres trozos sin contar el dedo, varios cortes profundos salieron en su cuerpo y piernas. Todos generaron geiseres de sangre debido a lo profundo de los cortes antes de caer junto con el Cadre. Había sido picado en 22 partes dejando la más grande desde su torso, la cabeza y los peñones de sus brazos. Aun estaba vivo. Pero no duraría demasiado mientras un charco de sangre enorme se generaba en debajo.
— "Esquivo el primer corte como si lo hubiera ensayado varias veces, fue demasiado rápido en cortar el brazo que lo había atacado a la vez que evitaba el segundo ataque y trazaba los cortes en el otro brazo y tomaba posición para seguir en el cuerpo, piernas y torso… Ni siquiera yo pude verlo todo a su tiempo ni ahora. Pero para hacer todo eso con los ojos cerrados…" —pensó Kiba analizando todo pero sin entender cómo pudo hacerlo.
Issei se acerco al caído que agonizaba en el suelo. Parecía que se ahogaba en su propia sangre. Cuando Issei estuvo a su vista quiso asesinarlo con su mirada.
—Hm…
—No te esfuerces—le atajo Issei cuando Kokabiel intentaba decir algo—. Ya no te queda más que unos segundos de vida. Debería dejarte morir, pero… —un aire siniestro cruzo los ojos de Issei, y solo Kokabiel pudo verlo—. Yo mismo quiero asesinarte.
Puso su mano en el pecho del caído y lo miro a los ojos sin lastima ni pizca de compasión o misericordia.
—Más tarde te daré la bienvenida al infierno.
Kokabiel desapareció como si la tierra se lo hubiera tragado sin dejar rastro alguno de él o de su existencia. Issei se levanto dándose la vuelta. Su espada desapareció en su mano.
—Kokabiel… esta…
—Muerto…
Rias no cavia en su impresión. Pero eso ya no le importo. Ahora solo quería abrazarlo, y lo hizo siendo correspondida en su abrazo.
Issei caminaba junto a Rias en dirección al grupo de demonios. Todos, con la excepción de Akeno, miraban al pelirrojo con curiosidad. La pelirroja se coloco delante de él.
—Issei… ellos son los miembros de mi nobleza—presento la pelirrojo dejando que todos lo vieran aun con duda.
Issei les sonrió. Si supieran que él ya los conocía.
—Un placer. Soy Issei Gremory, hermano de Rias Gremory. Espero nos llevemos bien.
Y se notaba a leguas que eran hermanos, las similitudes eran más que obvias empezando por el cabello rojo un poco largo. Pero l impresión y la revelación de este hecho dejo a la mayoría atónitos. Pero la atención de Issei no espero a que superaran la primera impresión y fe directo con otras dos personas.
Raynare estaba de pie y parecía un poco avergonzada. Detrás de ella estaba la peli-azul, Kalawarner. Issei se acerco a ellas.
—Issei… yo… —parecía que Raynare no encontraba frase con la cual excusarse ante la mirada de su "novio" —. Me gustaría… digo, entiendo si me odias… ¡!
¡!
La impresión apareció en todos, y fue seguida de cerca por la incomodidad. Raynare estaba perpleja y tenía los ojos abiertos, se sonrojo visiblemente sin esperar nunca ese acto. Issei la había sujetado por las mejillas para atraerla así él y besarla. Parecía que no le importaba hacerlo enfrente de todos, no sentía ninguna vergüenza.
Kalawarner miraba esto con la boca abierta al igual que Rias. Akeno soltó un "ara, ara" mientras sostenía su mejilla sonrojada. Kiba desvió la vista con u sentimiento de incomodada y Rias ciertamente estaba echando humo por las orejas.
— ¡I-Issei! ¿Qué significa esto? —hablo Rias con irritación.
El pelirrojo saco su lengua de la boca de la morena antes de ver a su sonrojada hermana con descaro.
— ¿Quieres uno tú también? —le pregunto con una sonrisa coqueta y descarada.
Rias se convirtió en un tomate.
— ¡Idiota!
Issei rio de buena gana. Volvió a ver a Raynare a los ojos. Aun no la había soltado.
—Sabes… no tienes que pedirme disculpas. Fue estúpido lo que hiciste, y mucho. Pero sería un idiota si te guardara rencor después de que me avisaras de todo. Al final nadie salió muy mal.
Raynare le sonrió con cierto pesar. ¿Por qué tenía que ser tan amable? No podía negar que le había encantado el beso inesperado que le dio… y quería otro.
Issei sonrió como si le adivinara el pensamiento. Pero la barreara caía y la vibración en su bolcillo indicaba que tenía un mensaje. Soltó a Raynare y saco su teléfono. E mensaje era de Vali.
[Vali: Sal de allí]
El mensaje tenía varios minutos de retraso, la barrera había impedido su llegada hasta ahora que la quitaban. Pero el aviso de su hermano no le sirvió cuando vio a todos los demonios que los rodearon. Eran cientos y todos lo miraban a él a no encontrar a Kokabiel.
— ¡Demonio de sangre pura renegado, Issei Gremory! ¡Está bajo arresto en nombre del Maou-sama por el homicidio de un anciano miembro del consejo!
Issei no evito sonreír en ese momento. Le parecía divertido que ahora llegara los refuerzos del inframundo. Una nueva barrera se mostro, esta impedía el uso de los círculos de trasporte o cualquier otro medio de escape mágico. Estos eran la elite del ejército demoniaco.
Y el que estaba liderándolos a todos no era más que el Maou Asmodeus, quien se encontraba despierto y alerta.
Fabium Asmodeus era uno de los actuales Maou y el responsable de la formación y adiestramiento del ejército, a pesar de eso pecaba de perezoso ya que la mayor parte del tiempo se la pasaba durmiendo. Salvo cuando tenía que hacer su trabajo, entonces se tomaba serio con gran esfuerzo.
Constituía en un hombre alto de calva cabeza, piel pálida y hombros anchos. Tenía buena complexión y ojos perezosos. Vestía una túnica con hombreras color morado claro salvo por las hombreras que eran más oscuras. Su poder también era uno de los más grandes del inframundo y su intelecto para el combate y la estrategia eran excepcionales. Aun así, era conocido como el Maou más débil de los cuatro. Poco le importaba eso.
La aparición del Maou hiso gracia en Issei. Acababa de enfrentar a un Cadre que incluso era mencionado en la biblia y ahora se le presentaba un Maou con la elite del inframundo. Suerte de no haber gastado demasiada energía en su enfrentamiento con Kokabiel.
—Es grato verlo despierto Maou Asmodeus—saludo Issei con formalidad.
Todos los demonios lo tenían como blanco. Tenía que meditar sus movimientos y acciones puesto que un acto comenzaría una batalla que prefería evitar. Pero que, sin embargo, estaría dispuesto a llevar.
—Hermano de Sirzechs. Vine personalmente por que se me notifico de un Cadre que amenazaba a dos herederas así como el futuro de las tres facciones. No obstante también tengo intenciones de llevármelo a usted conmigo… ya sea por l fuerza.
Issei bufo. Le gustaría verlo intentarlo.
—Nunca fue muy amable. Disculpe, nunca fue muy comunicador aun siendo un Maou. Sí, habéis venido por Kokabiel, pero lamentablemente abrían llegado tarde. Por fortuna, yo intervine y gracias a eso Kokabiel ahora está muerto. Creo que me deben un favor…
La tensión era palpable en ese lugar. Sona recién se unía a la escena junto a su nobleza.
— ¿Alguien puede corroborar esto? —pregunto mirando a los jóvenes.
Rias fue delante de todos sin acercarse a su hermano prudentemente.
—Yo y mi nobleza somos testigos. Vimos como Kokabiel fue abatido y eliminado por las manos de Issei.
El Maou la miro gravemente.
—Ten en cuenta que es tú hermano de quien se está hablando. Tú testimonio o el de tus sirvientes no es muy creíble.
Rias pareció irritada pero sería Issei quien hablara.
—Osas deshonrar el nombre del clan Gremory acusándolo de falso testimonio. Eso es poco prudente de su parte como Maou.
La voz de Issei era fría y no menos afectada que la de Rias.
—En ese caso yo también soy testigo de lo que ellos dicen.
La que intervino en esta ocasión fue Xenovia. Y antes de que el Maou preguntara ella se le adelanto.
—Mi nombre es Xenovia Quarta. Y no tengo nada que ver aquí. Pero estoy motivada a acreditar las palabras de todos.
—Usted pertenece a la iglesia por lo que no tiene voz aquí. No obstante la señorita Sitri también hace de testigo y con ello se prueban estos argumentos. No obstante, este hecho puede acarrear con una nueva guerra y él que un demonio haya eliminado a uno de los líderes de Grigori es muy grave. Y usted aun es un criminal buscado por los demonios en el inframundo. El haber intervenido en este suceso no lo hace menos culpable de sus crímenes. Por lo que le vuelvo a preguntar: ¿Ira con nosotros por las buenas a por las malas?
Issei volvió a sonreír. La tensión volvía a crecer en el ambiente. Examino su situación… estaba solo y rodeado de cientos de demonios de una clase aparte. Más que eso, tenía al Maou Asmodeus de frente.
—"¿Sientes lo mismo que yo, Ddraig?" —pregunto Issei a su inquilino interno.
[Sí. Pero es poco prudente… aunque no deja de ser muy emocionante] —asintió el dragón. — [Pero tienes que ser más inteligente y no dejarte llevar por las emociones. Recuerda que tú hermana esta aquí]
—"Ya lo sé."
El aura de Issei comenzó brotar de su cuerpo, en una cantidad mínima en comparación de los momentos en los que peleo contra Kokabiel.
—Issei Gremory, como hermano menor de Sirzechs he optado por llevarlo con vida. Pero viendo que no colabora, no me queda de otra que romperle algunos huesos.
El aura del Maou también se desato abrumando la de Issei por completo. Era inmensa y fácilmente comparable con la de Kokabiel. El suelo comenzó a agrietarse por la presión que hasta entonces había estado sometido. Saji sentía miedo, miedo de contemplar el poder de un Maou. Y todos los de la nobleza de Sona también sentían un poder así por primera vez.
La de anteojos hablo dirigiéndose a Issei. Ella no sabía lo que había pasado con Kokabiel pero había mentido al decir que había sido testigo. Por ende, no conocía nada sobre el alcance del pelirrojo.
— ¡Issei! Por amor a tú hermana no hagas una estupidez.
Pero la estupidez —según Issei— era no aprovechar la oportunidad de enfrentarse a un Maou.
—No tengo intensión de cometer ninguna —hablo sin mirarla, sus ojos solo estaban para desafiar la autoridad de Fabium.
Issei se trono los dedos por encima de los guantes. Su desafío pareció ser aceptado cuando el Maou se quito la túnica y la arrojo a un lado. Ya no llevaba la túnica pero su ropa seguía siendo la de un noble, algo ajustado con su recio cuerpo.
—Entonces será por las malas—concluyo el Maou creando una decena de círculos mágicos alrededor de Issei.
(Inserten Be survivor de ZZ – es una de las canciones que más se adaptan a peleas como esta)
Todos los círculos brillaron disparando diversos ataques contra el pelirrojo. Ningún de los demonios lo había visto ni fueron capases de reaccionar.
¡BOOONNNGGG!
El humo se levanto y los círculos desaparecieron. Issei salió corriendo desde un costado de la nube de humo. Era ágil como un lince y no manifestaba más daño que los rasguños que ya antes tenía.
Otros tres círculos fueron creados en la mano del Maou que apunto contra Issei. Un rayo de poder demoniaco fue disparado contra él, pero Issei cambio su trayectoria en un milisegundo y sin bajar la velocidad. El ataque impacto en el suelo explotando e Issei ahora iba en contra del Maou.
— ¡Ataquen!
A la orden de un oficial los demás soldados comenzaron una repentina descarga de ataques dirigidos contra Issei. Todos los jóvenes tuvieron que ponerse a cubierto alejados de los ataques. La mayoría se encontraban débiles y no podían hacer mucho más que solo ver.
En la mano derecha de Issei apareció la espada. Mientras corría contra el Maou tuvo que saltar girando el cuerpo evitando que diferentes ataques le dieran. Él veía eso como si de cámara lenta se tratase, giraba su cuerpo en el aire evitando todos los ataques, arrojo su espada.
Fabium apenas movió la cabeza para evitar ser cortado por la espada. Issei retomo el suelo apoyado en un ángulo bajo con las piernas extendidas a los lados muy separadas, su mano estaba apoyada en el suelo. Tomo el impulso con su mano y el extra que le dieron sus piernas y salió arrojado contra el Maou como un proyectil.
Estuvo cerca de alcanzarlo cuando fue detenido y sujetado por diversas cuerdas de energía demoniaca. Fue sujetado del torso y de los abrazos por desenas de cuerdas. Muchos demonios lo sostenían desde las cuerdas. Estaba inmóvil.
—Te atrapamos.
Issei chasqueo la lengua forcejeando. Pero los demonios que lo sujetaban no le daban ninguna tregua. Sonrió y Fabium se extraño.
(Desde este punto cambien a "Nadie me va a dominar" en versión ingles o español según sus gustos)
Los ojos de Issei se encendieron y su poder emanado destruyo las cuerdas que lo sujetaban en su totalidad. Fabium ahora estaba a su alcance.
—"El poder de la destrucción del clan Bael. ¿Cómo es que ahora lo posee?" —Pensó Fabium recordando que en registros aparecía que Issei no había heredado ese poder—. "Al parecer lo mantuvo oculto."
Se puso en guardia con un círculo mágico en su brazo que le funcionaria de escudo. Pero al primer golpe que el puño de Issei le dio, ese círculo se destrozo aturdiendo al Maou. Issei separo su pierna izquierda del suelo y giro sobre la otra alzando la primera mientras giraba.
Fabium estaba sorprendido. Pero sus reflejos le hicieron ver el siguiente golpe, una patada con el talón hacia su cabeza. Puso ambas manos para detenerla. Y la presión del golpe fue sentida en Maou. La sangre salió y bajo por su mejilla.
Con los dientes apretados Fabium sujeto la pierna de Issei antes de arrojarlo al aire en donde sería el blanco perfecto de los demás demonios.
Issei extendió sus miembros junto con sus diez alas de demonio. Este último hecho flagelo a todos. Las diez alas eran la señal de un demonio de clase suprema. Uno tan fuerte como un Maou.
Generalmente las alas las concedían los líderes de las facciones. Pero Issei era un renegado lo que indicaba que esas alas las habían ganado todas incrementando su poder.
Elevado en el aire con los brazos cruzados Issei miraba hacia abajo con superioridad, casi con complacencia. Los demonios a su alrededor poseían un máximo de cuatro pares dándoles un total de ocho. Y eso, solo en los más fuertes y de mayor rango.
—"Pero tener diez alas de solo poder… eso solo significa que su poder va más allá al de un demonio común de doce alas… tal vez más allá del mío" —pensó con pesar—. "Sirzechs… ¿en que tipo de demonio se ha convertido tu hermano?"
Fabium ahora podía reconocer la amenaza latente en Issei. Ya no podía contenerse. Alzo el vuelo hasta quedar a la altura del pelirrojo y lo miro con seriedad. Ambos representaban todas sus alas siendo Fabium poseedor de doce de ellas. Pero mientras el Maou lo miraba con seriedad, Issei parecía estarse divirtiendo con todo aquello.
— ¿Cómo te hiciste tan fuerte siendo tan joven? Apuesto a que aun no has madurado como un demonio adulto y aun así…
—Volvemos a las palabras—comento Issei—. Mi fuerza depende de mí mismo.
—Eso me queda claro. Pero qué hiciste para volverte tan fuerte.
—Me esforcé—contesto sencillamente—. Digamos que soy un prodigio. Pero supongo que ahora me tomaras enserio.
¿Prodigio? No, todo tenía que ir más allá de eso. Pero se espanto cuando la idea cruzo por su cabeza.
—Acaso… tú eres un…—la amplia sonrisa en Issei pareció darle la respuesta. Inquieto se volteo a ver a Rias—. Pero eso quiere decir que ella…
—Sí… solo que aun no se ha dado cuenta ni tampoco ha despertado como tal.
Fabium volteo verlo con marcada molestia.
—Gremory… vaya clan de demonios. Ningún otro clan ha engendrado a tantos. Pero ¿sabes algo? Me abstengo de creer tus palabras.
—Como quieras. Pero si estás dispuesto a seguir peleando. Ten en cuenta que yo gane esta pelea.
—Aun no ganas.
— ¿Lo crees? —Y sonrió divertido— El único que a sangrado eres tú.
—Eso carece de relevancia si la pelea continua.
—Tú lo dijiste; si continua. —Y rio con marcada satisfacción mientras extendía las muñecas al frente—. Yo, Issei Gremory, demonio fugitivo del inframundo bajo el crimen de asesinato de un noble. Hoy ante todos ustedes como testigos, me entrego como prisionero sin más oposición, a la espera de mi juicio.
—¡!
— ¿Qué?
— ¿Qué?
— ¿Qué dijo?
Fabium pareció consternado así como impactado.
— ¿Por qué haces esto?
Pregunto Rias viendo a su hermano esposado con unas esposas mágicas de robusta apariencia. Además de ello estaba sujeto también de los pies.
Esas eran esposas especiales. Llevarlas puestas significaba drenar toda la energía y poder del cuerpo, pero iban más allá de eso, limitaba también los movimientos y ralentizaba los sentidos. Por ello quienes las usaban siempre se sentían adormecidos. Claro que esta función era retirada en el juicio para que el prisionero estuviera del todo consciente de lo que pasaba.
Issei las llevaba puestas mientras estaba dentro de una prisión circular de dos metros en donde solo podía estar de pie. No podía apoyarse ni tocar las paredes debido a que estas estaban hechas de luz concentrada. El solo tocarlas le quemaría hasta el hueso.
Luego de haberse entregado le colocaron estas esposas. Eso había sido hace ya una semana y ahora estaba en la capital del inframundo en una prisión de máxima seguridad en donde llevaban a los prisioneros antes de sentenciarlos.
A Rias la habían dejado visitarlo a penas en ese momento y su tiempo era extralimitado.
Las ropas de Issei eran las mismas que las de hace una semana. El baño en ese lugar duraba 30 segundos y solo le disparaban agua a presión desde arriba durante unos momentos que desactivaban los barrotes de luz.
Él no se quejaba, había pasado cosas peores estando con Rizevim. Por lo menos ahora solo faltarían unas horas a que le dictaran sentencia. Si las cosas iban como él había planeado…
—La verdad es que no lo sé—contesto Issei encogiéndose de hombros.
Rias suspiro.
—Eres muy descuidado ¿Lo sabes? —Issei rio y a ella pareció molestarle—. ¿Cómo puedes reír en un momento como este? Sabes que el juicio no está a tú favor y si te condenan te confinaran al infierno congelado, cocitus. O aun peor. Podrían condenarte a pena de muerte.
—No me asusta nada de eso—comento con valor.
—Pero a mi si—revelo Rias conmoviéndolo con su mirada—. ¿Sabes cómo me sentí al verte de nuevo? Viva. Por mucho tiempo no me había sentido tan feliz. Pero ahora que puedo perderte… yo… ¿qué voy a hacer si te condenan? ¿Por qué no escapaste cuando podías hacerlo?
—Porque quería estar contigo—contesto, esta vez sin sonreír, ella lo miro perpleja—. Cuando me abrazaste estaba muy contento…JA, mucho más de lo que nunca creí estarlo. La verdad es…que te quiero mucho Rias…
Rias se ruborizo. Aunque aun estaba molesta.
—Yo también te quiero. Pero eres un idiota. Tenias que haber huido.
—Supongo que lo soy. Pero ya me canse de huir.
El guardia llamo dándole aviso de salida. Rias no quería irse, deseaba quedarse más tiempo allí, más tiempo con su hermano. Pero no podía.
Sin dejar de mirarse el uno al otro mientras ella se alejaba. Issei estaba tranquilo, y eso le inspiraba tranquilidad a ella también.
De nuevo solo aquel lugar. Faltaría una hora para que lo subieran a juicio. Ahora solo faltaría esperar. Sirzechs ya lo había visitado. Por lo que la siguiente persona que entro era un hombre de cabello rojo y largo con una barba de candado rodeando su boca. Estaba vestido con un traje blanco.
Hace mucho —tal vez demasiado— tiempo que no se veían el uno al otro. Pero una sonrisa afloro a los labios de Issei al ver de nuevo a quien siempre había sido su más duro juez.
—Padre… Ha sido un tiempo.
Salón del consejo – Días antes
Los cuatro Maou se encontraban reunidos en sus respectivos tronos dentro del salón. Los ancianos representantes de los pilares demoniacos estaban allí también.
—Entonces, Maou Asmodeus-sama, ¿Cuál es su reporte que hizo que llamara a todo el consejo? —hablo el archiduque, Agares.
El Maou mencionado, impresionantemente despierto, dio inicio al tema a tratar.
—La razón por la que todos están aquí hoy. Es para decidir el destino de Issei Gremory…
—Ya sabemos que lo ha capturado. Su destino es se revelara cuando se le dicte sentencia —hablo el anciano de Agares interrumpiendo al Maou.
—Ese sería el caso —asintió Fabium—. Pero yo no lo he capturado. Él mismo se ha entregado.
—Error que podría costarle la vida.
—Lord Agares. Le agradecería si dejara de interrumpirme—dijo Fabium alto de la interrupción.
—Sí, su alteza.
Incluso siendo demonios de los más ancianos. Los miembros del consejo tienen rangos inferiores al de los Maou. Por consiguiente que aun tengan que guardar respeto y obedecer a sus órdenes. Cosa que a varios les molestaba.
—Continuando con mí informe. Hay testigos que afirman que el Cadre Kokabiel fue eliminado por Issei. Esto me lleva lo corrobore yo mismo al enfrentarlo.
— ¿Issei peleo contigo? —pregunto Sirzechs alzando una ceja.
—Sí. Nos está demás decir que en nuestro enfrentamiento revelo un total de diez alas.
Las murmuraciones entre los ancianos no se hicieron esperar. El lord de Sitri se levanto de su asiento tomando la palabra.
— ¡Pero eso es ridículo! Solo los Maou pueden otorgar las más alas a un demonio. Ninguna otra facción puede hacer eso a menos que el demonio el particular se haya vuelto tan poderoso que las alas brotaran por si solas de su espalda.
—En efecto. Me temo que eso fue lo que paso en este caso —asintió Fabium desatando una nueva murmuración entre los ancianos. Fabium continuo—, no sé cómo. Pero Issei ha alcanzado un nivel igual o incluso superior al de un líder de facción. Además, sospecho que al igual que Sirzechs o Ajuka, él también es un súper demonio.
El alboroto en la sala estallo siendo prontamente apaciguado por el Maou de cabello rojo. Sirzechs. Fabium continúo:
—Además de eso —de un círculo mágico saco una espada, era la espada de Issei que ahora flotaba siendo sostenida por dos círculos mágicos—. En posesión de Issei se encontrar esta espada. No es normal. Pero tampoco sé que la hace especial. Confió en que Ajuka pueda descifrarlo.
Y la espada froto hasta estar con frente al Maou de cabello verde. Este la tomo mirándola un momento antes de guardarla.
—La revisare más tarde en mi laboratorio. También creo conveniente hacerle unos exámenes a Issei.
Sirzechs se monstro de acuerdo ante eso.
— ¿Algo más que debamos saber? —pregunto el Maou Sirzechs.
—Eso sería todo.
Y con ello Fabium regreso a su trono. Sirzechs tomo la palabra.
—Me interesa saber que piensa el consejo de este tema.
Comenzaron las murmuraciones entre los ancianos. Estaban debatiendo en qué hacer con él actual prisionero. Al final de varios minutos, el archiduque se levanto para declarar:
—El consejo se encuentra dividido. Pero dos conclusiones son obvias; La primera, es evidente que Issei Gremory es una amenaza con su poder actual. Si dejamos que madure como un demonio podría convertirse en un grave problema si llegara a estar en nuestra contra. En otro caso, si estuviera en nuestro bando, sería un exponente muy valioso. Pensando en esto el consejo ha coincidido en dos opciones: hay que asesinarlo ahora que está en nuestras manos. O de lo contrario, hay que volverlo nuestro aliado.
Los Maou pensaron las opciones cada quien por separado y en silencio.
—Quien está a favor de ejecutar a Issei Gremory—dijo el archiduque luego de un ato de meditación. La decisión final pertenecía a los Maou.
Nuevamente padre e hijo se miraron a las caras después de tantos años. Zeoticus Gremory sonrió genuinamente, parecía estar conmovido.
—Issei… no sabes… en serio, no sabes cuan arrepentido estoy de toda la presión que siempre puse sobre ti. Verdaderamente lo lamento, pero, hasta el día de hoy que supe que estabas vivo. Nunca… nunca me sentí tan aliviado… pero al saber que ahora tú podrías morir… aun cuando ya no estabas, aun entonces sentía que estabas vivo. Pero ahora que estas aquí… tú puedes… Quiero pedirte perdón por todo.
Issei miraba a aquel hombre impresionado tanto como conmovido. Su padre que siempre se había mostrado reacio y dura con él. Ahora estaba inquieto y muy preocupado, un arrepentimiento genuino marcaba su rostro. Miro a Issei, su hijo, con verdadero afecto de padre.
—Siempre fui buen padre… siempre fui cariñoso con todos mis hijos… pero contigo, siempre fue distinto. Tal vez porque en ti siempre me veía a mi mismo cuando era joven. Tan inexperto y con siempre decepcionante. Pero siempre dispuesto a ayudar. No te culpo por ayudar a esa nekomata, en mi juventud yo hubiera hecho lo mismo… pero me desmorono al saber que existe la posibilidad de enterrar a un hijo. Quiero que sepas que te amo. Te amo tanto como a tus hermanos.
Por vez primera. Issei veía como lagrimas salían de los ojos de su padre.
—Yo… nunca te he guardado rencor, ni a ti ni a mi madre. Son mis padres y aunque estén lejos yo los quiero —hablo Issei con genuina verdad—. Yo mismo entiendo que no puedan ayudarme. Lo prefiero así. Y te doy las gracias por ser mi padre, no sería la mitad de lo que soy ahora sin ti.
Ambos se miraron, los ojos lagrimosos de Zeoticus estaban impresionados por las palabras de su hijo. Con un soplido sonrió de igual forma que Issei.
—Eso me alegra más de lo que puedo expresar.
—Por cierto. ¿Cómo esta mama? —pregunto Issei causando que Zeoticus riera con pesar.
—Tú madre me ha despreciado desde tú partida. Aun me quiere, pero su orgullo se rehúsa a perdonarme.
Issei rio de buena gana, un poco burlón claro está.
—Viejo, ¿entonces te toco dormir en el sofá? —la sorna de Issei le daba gracia a su padre aun cuando este parecía búrlense de él.
—Lamentablemente, ese sofá se ha vuelto un amigo muy cercano —ninguno pudo evitar reírse—. Ya conoces a tú madre, es más estricta que yo en todo.
—Y que lo digas. Yo mismo fui víctima de su cólera en más de una ocasión. Pero por nada en el mundo cambiaria mi familia.
Nuevamente la nostalgia los invadía ambos. El guardia dio aviso de que Issei pronto subiría a que le dictaran una sentencia. Pues le llamaban juicio por formalidad, par nadie era secreto que esto era una sentencia.
—Ya tengo que retirarme—un aire triste invadió el rostro de Zeoticus.
—No te preocupes, padre. Yo estaré bien. Te lo prometo.
—No hagas promesas que no puedas cumplir—y salió dejándolo solo.
—Nunca lo hago—dijo Issei más para sí mismo.
[¿Como estas tan seguro de salir de esta?] —le pregunto Ddraig.
—"Los demonios no me mataran. Y en caso de que lo hagan, ya ordene a Akame de que intervenga en mi ejecución."
[Esa chica es muy devota a ti. Deberías recompensar su fidelidad. Pero ¿en qué momento le avisaste de esto?]
Issei sonrió, había previsto todas las posibilidades y planeado algo en todos los casos. Comunicarse con su caballero había sido la parte más difícil. Pero lo había hecho.
— "¿Recuerdas mí encuentro en el Heimhell?"
[Como olvidarlo. Fenrir casi te arranca la mano]
—"Bueno, Fenrir tiene mucho que ver en mis planes. El collar que le puse lo convierte en mi familiar, su sumisión ante mi fue prueba de ello."
[¿Eso que tiene que ver con esto?]
—"Elemental. Mientras Fenrir tenga ese collar puesto puede viajar a mi posición en unos segundos dependiendo del lugar en el que este. Lo sincronice con la espada, y vi como era traída al inframundo."
[Ya entiendo. Usas esa espada como catalizador, en donde se encentre la espada Fenrir puede ser transportado. Pero como harás para avisarle]
—"De eso se encargan los medios. Me aprovecho de que las sentencias y las ejecuciones sean públicas. Gracias a esto cuento con que Akame solo tenga que ver las noticias."
[En el mundo humano no llegan las noticias del inframundo. ¿Ella como las verá?]
—"Ya te dije que mi espada es un catalizador que puede invocar a Fenrir. Pero además de ello también funciona de otra forma, en lugar de trasportar materia, también trasporta mensajes en forma de pensamientos. Antes use esta función para llevarlo al mundo humano y avisarlo de todo."
[¿En qué momento lo hiciste?]
—"Cuando aun tenía mi espada. En el segundo en que la nube de humo me cubrió después del ataque de Fabium. Luego pude arrojar la espada fuera del campo de la barrera para que Fenrir fuese trasportado a Kuoh. Ahora que Fenrir sabe todo esto, ya habrá encontrado a Akame y se hablan trasportado al inframundo por medio de la espada."
[Nunca dejas de impresionarme ¿Cuándo pensaste en este plan?] —comento Ddraig asombrado.
—"En el momento que vi llegar a los demonios. Supo que no me dejarían escapar y tuve que pensar en un plan B."
[¿Plan B?]
—"Eres un poco retrasado. No importa, luego de saber de lo que soy capaz los demonios me pueden hacer dos cosas. La primera es que me Absorten de mis crímenes con la condición de volver al bando de los demonios, garantice esta opción cuando me enfrente a Asmodeus, después de todo, los demonios son seres avariciosos que les gustaría tener un fuerte aliado como yo de su lado. La segunda opción es que me consideren una amenaza extrema a su bando, en ese caso me ejecutaran. Para lo que ya tengo el plan B."
Ddraig guardo silencio largo rato.
[Eres la persona más increíble que he visto, es aterrador pensar que seas tan inteligente con tú fuerza] —expreso Ddraig de forma orgullosa al reconocer en Issei a su portador más prometedor.
—"Ahora solo tengo que esperar mi sentencia."
Solo tuvo que esperar unos pocos minutos para cuando el círculo de luz en el que se encontraba comenzara a subir. Al terminar su ascenso se encontró aun con las manos esposadas a la espalda y los pies en esa jaula de luz.
Miro a su alrededor. Era una sentencia pública tal como lo había esperado de antemano. Sus padres y sus hermanos estaban presentes, miembros y herederos de otros clanes también estaban presentes en ese lugar. Todo el consejo se encontraba reunido también. Varias cámaras lo enfocaron al salir, lo enfocaban a él.
—"Como lo esperaba. Este juicio será transmitido en todo el inframundo."
En el trono que estaba justo frente a él, había tomado asiento su juez. Un anciano conocido por todos, un hombre tan viejo que vivió en los tiempos en que el Lucifer original aun vivía. Su cabellera y sus ojos eran de color azul y rojo siendo dividido en el medio de su cabellera.
Issei estaba serio ante este juez que sin dudas tendría más que una razón para guardarle rencor.
—El juez que dictara este juicio es el honorable líder de una de las casas demoniacas que no aparecen en los 72 pilares—comenzó a anunciar uno de los demonios—. Con ustedes, el honorable Mephistopheles.
Todos se sentaron ante la señal del demonio Mephistopheles. Este no apartaba la mirada del pelirrojo ni este de él. Parecía que cada uno se conocía aunque nunca se hubieran visto en persona, ni entablado algún tipo de comunicación.
Mephistopheles al fin aparto la mirada para ver los documentos que se encontraban en la mesa. Eran de la sentencia que en ese momento tendría que dar. Arrugo el seño, no le gustaba mucho lo que decía.
—Issei Gremory, hijo de la casa Gremory y antiguo heredero de la misma. Se te sentenciando por dos crímenes…
—"Dos crímenes. ¿Qué quiere decir con ello? Issei solo es responsable de un crimen."
Y al igual que el pensamiento de Sona, todos los otros relacionados también estaban repasando este pensamiento.
—Primer crimen: a una edad de 13 años fuiste el autor de un asesinato a un demonio de rango mayor. Un líder de un clan del cual no había heredero lo que implica la destrucción de todo el clan. ¿Cómo te declaras ante esta acusación?
Las miradas se posaron en Issei, este no parecía ser afectado.
—Culpable—mintió.
Los Gremory sabían que esto era mentira. Kuroka es había revelado la verdad años atrás antes de que se fuera. Pero ninguno decía nada, no podían.
Mephistopheles continúo.
—También estas siendo juzgado por un crimen menos conocido. El haber atentado contra mi casa al robar unos objetos que se encontraban bajo mi posesión y, en tú hurto, haber destruido por completo una de mis propiedades. ¿Cómo te declaras?
—Culpable.
Las murmuraciones empezaron pero el juez los mando a callar con una ola mirada. Zeoticus quería intervenir, pero esto era una sentencia lo que indicaba que cualquier intervención seria juzgada como un crimen. Ellos desconocían este crimen. Venelana miro a Sirzechs, este le asintió. El Maou era el único que conocía este pecado.
—De tú primer pecado se te ha perdonado todo y con ello se te permite volver y retomar tú antigua posición con la condición de que estarás bajo vigilancia constante en el territorio de Rias Gremory y Sona Sitri. Y luego de un análisis completo del Maou Belcebú.
Fue como si le quitaran la guillotina del cuello. Un sentimiento de alivio invadió a su familia. Mephistopheles continúo.
—De tú segundo pecado: se te absortara del crimen siempre y cuando devuelvas a mi posesión los objetos que habéis robado. En caso de haberlos perdido, el afectado en cuestión (yo), te castigara de acuerdo a lo que vea justo. ¿Tienes mis pertenencias en tú poder?
—No.
El hombre afilo su mirada analizando con ella al joven.
—Te declaro mentiroso pues en ti persigo un leve rastro de uno de esos objetos.
—Lo que digo verdad—se defendió Issei—. Ambos objetos estuvieron en mi posesión durante un tiempo relativo y corto. Perdí la espada hace mucho, casi de inmediato de haberla tomado. Pero el otro objeto aun lo tengo. O mejor dicho, el otro objeto ahora forma parte de mí.
—Explícate.
—No hay mucho que explicar. El segundo objeto ahora forma parte de mí, se convirtió en mi corazón. Usted mismo puede saberlo.
Mephistopheles arrugo el seño. En verdad podía hacerlo.
—En caso de que sea removido perderá su función y tanto yo como mí corazón moriremos. No estoy en condición de hacerle entrega de él.
—En ese caso sabes el responsable tendrá que sentenciar tú castigo. Por consiguiente declaro que tú castigo será la muerte…
Sirzechs se levanto de su asiento dispuesto a hablar. Pero sería Issei quien se le adelantaría.
—Ese sería el caso. Pero matar una vida que ya ha sido perdonada es estúpido además de que usted será acusado de asesinato. El robo de objetos no se paga con la muerte.
—Ya tenía en cuenta este hecho. Sin embargo, no se considera un crimen si la muerta es mediante un duelo.
Issei sonrió.
—Supongo que usted será el juez de este duelo—el anciano asintió—. Entonces ¿Cuáles serán los términos de este duelo?
—Primero, no podrás hacer uso del poder de la destrucción que posees. Segundo, enfrentaras a dos oponente que yo escogeré personalmente. Tercero, pelearas bajo las cadenas que ahora posees.
— ¡Eso es una infamia! ¡Pelear bajo esos términos es igual a ser ejecutado! —exclamo lord Gremory.
Pero ninguno le prestó atención estaban centrados en un duelo de miradas. Issei pareció confiado.
—Acepto los términos siempre y cuando me den mi espada para pelear.
—Que así sea—accedió Mephistopheles. Luego sonrió maliciosamente—. Tus oponentes serán; el ex rey dragón, meteor blazer, Tannin. Y el Maou al que has desafiado y ofendido, Fabium Amadeus.
Ambos nombrados estaban presentes y se pusieron de pie.
— ¿Algún inconveniente?
—Ninguno—dijo el Maou.
—Ninguno—hablo el pequeño Dragón.
—Entonces, dentro de una hora se efectuara el evento en el coliseo de los ratings games. Nos vemos entonces.
Fin capitulo
Espero no haberme tardado demasiado en la actualización. Siendo sincero este capítulo me gusto desde el principio al final. En un comienzo no esperaba que fuera así, pero admito que me gusto el resultado.
Un total de 9.100 palabras. Así que lamento si se me fue algún error de ortografía.
Bueno, no tengo demasiado tiempo. Por lo que ahora me despido hasta la próxima.
