15º Buscando a Mary

Darcy llegó a las cocinas en busca de su esposa, tal como le había indicado Mary, pero al llegar allí ella no estaba. Preguntó a la cocinera y las dos chicas que estaban ayudándola, pero ninguna de ellas la había visto, aunque si le indicaron que a esas horas solía estar con la señora Reynolds, supervisando las tareas de la casa, que era probable que estuviera en el piso superior.

Pensando que quizá Mary lo había entendido mal, no le dio mucha importancia y se encaminó a buscarla, encontrándola haciendo lo que la cocinera le había indicado. Lizzy, al verlo allí caminando hacia ella, se extrañó, así que le indicó unas instrucciones al ama de llaves y se reunió con él.

-¿Qué haces aquí?- Preguntó sonriente- ¿Vienes a hacerme una visita? Creí que estabas muy ocupado esta mañana.

-Lo estoy, te lo aseguro, pero si requieres mi presencia lo dejo todo por venir a ti.

-¿Si requiero tu presencia?- Preguntó divertida, pensando que él buscaba tomarle el pelo- Aunque no te he reclamado para nada, siempre agradezco estar contigo, así que no pongas excusas para venir a verme.

-¿Excusas?- Darcy se molestó un poco por el comentario- Elizabeth, no estoy bromeando, tengo unas cartas bastante importantes que atender, las he dejado porque Mary me ha dicho que me reclamabas de manera urgente, así que te pido que dejes los juegos y me digas que es lo que querías.

-Will, no sé de que estás hablando- Le dijo poniéndose seria al ver el tono en el que le estaba hablando- Yo no he mandado a nadie a buscarte, ni siquiera he visto a Mary en toda la mañana.

-Deja de tomarme el pelo, ¿qué necesitas?

-Will, te lo estoy diciendo totalmente en serio- Le aseguró, tomando sus manos con fuerza- Yo no te he hecho llamar.

-¿Y entonces porque ha venido Mary a buscarme de tu parte?- Preguntó enfadado.

-¡No lo sé, pero te aseguro que yo no la he mandado!- Respondió enfadada también- ¡No te enfades conmigo!- Se giró molesta con intención de dejarlo allí, pero él la abrazó por la espalda, deteniéndola en el acto.

-Lo lamento, no tenía que haberte hablado así- Apoyó su frente sobre el cabello de Lizzy- Voy retrasado en la correspondencia por culpa de las semanas de recuperación y eso me pone nervioso, lo siento- Besó sus cabellos para después girarla hacia él- ¿Me perdonas?

-Siempre- Le sonrió con cariño. Después volvió a ponerse seria- ¿Por qué motivo Mary te habrá dicho que te buscaba?

-No lo sé, vayamos a preguntarle.

Cogidos del brazo, ambos descendieron hacia el despacho, esperando averiguar que había pasado. Al llegar, la puerta estaba medio abierta, y eso desconcertó a Darcy, que recordaba haber visto a Mary cerrar después de salir de allí. Con cautela, abrió la puerta completamente, para después adentrarse con Elizabeth junto a él.

-¿Pero qué...?- Preguntó desconcertado al ver su mesa llena de todo lo que había en los cajones. Rápidamente fue hasta allí y revisó todo lo que había.

-¿Te falta algo?

-No lo sé- Revisó cada una de las cosas, suspirando aliviado al ver que la cajita aterciopelada seguía allí. Siguió mirando y se dio cuenta de que si le faltaba algo- Tenía en el primer cajón el dinero para pagarles a los jornaleros su salario esta mañana y no está.

-¿Quién ha podido cogerlo?

-No quiero que suene mal y te pido que no te enfades, pero es muy probable que haya sido Mary- El rostro de Lizzy se ensombreció- ¿Qué otro motivo podía tener sino para mentirme?

-No puede ser, Mary sería incapaz de hacer algo así.

-Hasta ahora también hubiera creído que jamás me mentiría- Añadió, haciendo que Lizzy comprendiera que realmente era posible que su hermana hubiera sido capaz de hacer algo así.

-¿Por qué? ¿Qué motivo podría tener?

-No lo sé, vamos a buscarla- Dijo preocupado.

Primero fueron a la biblioteca, donde había dicho que iba a estar, pero no la hallaron , así que fueron a la sala de música, esperando que Georgiana supiera donde podía estar, y se asustaron al encontrarla llorando sentada en la banqueta del piano.

Les contó la conversación que habían mantenido hacía un rato, dejándolos más alarmados que antes, entonces se dirigieron rápidos hacia la habitación de Mary, cada vez más preocupados. Al entrar la vieron vacía, y apunto estuvieron de salir para mandar a los sirvientes a buscarla, cuando Lizzy vio algo encima de la cama. Sin esperar un instante, fue hasta allí y vio una nota allí, la tomó y la leyó de inmediato, cayendo de rodillas al suelo al descubrir su contenido, soltando un gran grito desgarrador.

-¡Elizabeth!- Corrió hasta ella y se agachó con ella, abrazándola- ¿Qué ocurre?

-¡Se ha marchado! ¡Se ha escapado!- Le tendió la mano con la nota mientras lloraba de manera desgarradora.

"Querida Lizzy, sé que no es justo que haga esto, que tú has hecho por mí más que nadie, y quisiera que fuera de otra manera, pero no es posible. He conocido a un hombre maravilloso que me ama y me entiende, me ha pedido que me marche con él y he accedido, no puedo vivir sin él. Por favor, perdóname, y pídele perdón al señor Darcy de mi parte, pues sé que le debo mucho a él también, pero es precisamente por él por lo que hago esto.

Wickham me ha contado que Georgiana le rompió el corazón pero hizo creer a Darcy que había sido al revés, sabiendo cuan protector es con sus seres queridos, comprendo que odie a mi amado, aunque sea injustamente, y por eso no voy a presentarme con él en Pemberley haciendo que él pase un mal rato, y tú también.

No te preocupes por mí, estaré bien, cuídate mucho. Gracias por ser la mejor hermana que podía tener.

Tu hermana que te quiere, Mary."

Tras leer aquellas líneas, Darcy se puso rígido, tomó a Elizabeth en volandas y la llevó a la cama de Mary, donde la tumbó de inmediato, después le hizo una señal a Georgiana, que había observado la escena desde la entrada de la habitación, para que se acercara y permaneciera a su lado.

-¿Qué ocurre hermano? ¿Se ha escapado realmente?

-¡Ha sido ese desgraciado de George Wickham!- Al decir su nombre, Georgiana palideció- ¡Ese malnacido! ¡De nuevo ha intentado dañarnos recurriendo a sus encantos!- Se puso en pie maldiciendo a ese bastardo.

-Ahora lo entiendo- Dijo Georgiana- Por eso Mary me ha tratado tan mal hace un rato, Wickham la ha manipulado y le ha hecho creer las peores cosas sobre mí.

-¿Por qué ha hecho esto?- Preguntó Lizzy incorporándose y mirándolos- ¿Qué puede querer de Mary?

-Lo primero que habrá querido conseguir es dinero, y lo ha logrado, pues estoy completamente seguro que el dinero que me falta en el escritorio lo ha cogido Mary- Lizzy asintió apenada, sabiendo que ya no había lugar a dudas- Después de eso, querrá divertirse un rato y una vez se aburra de ella, la abandonará, dejándola sola y con una pésima reputación- Su esposa soltó un gran aullido, incapaz de controlar su dolor- Perdóname, tenía que haber sido más sutil al decirlo, pero estoy nervioso.

-¡Voy a ir a buscarla!- Dijo de pronto, poniéndose en pie y caminando hacia el pasillo- ¡La traeré de vuelta!

-¡Elizabeth, detente!- Le suplicó su marido, intentando pararla, sujetándola con fuerza, aunque le estaba costando horrores- ¡Intenta calmarte un poco!

-¿Cómo voy a calmarme? ¡Mi hermana está a merced de ese sin vergüenza! - Continuó intentando salir, pero su esposo no se lo permitió, se colocó delante de ella y la envolvió con sus brazos- ¡Por favor, déjame ir a por ella!

-¡Yo iré en su busca!- Le aseguró, esperando que eso la calmara- ¡Yo traeré a Mary de vuelta!- Al escucharlo, Lizzy dejó de forcejear, sujetándose a su chaqueta con fuerza mientras lloraba- Te la devolveré, te lo prometo, ¿de acuerdo?- Ella asintió sin apartarse de él y sin poder dejar de llorar- Ahora cálmate, ponerte así no te hace bien- La apartó levemente y la miró a los ojos- Todo saldrá bien.

-¿Me lo prometes?

-Te lo prometo- Le besó levemente los labios- Ahora te vas a calmar y vas a ir con Georgiana a tu salón privado, te vas a recostar en el diván y vas a tomar algo para templar tus nervios, yo me encargo de todo lo demás- Miró a su hermana- Cuida de ella, por favor.

-Por supuesto.

Entre Georgiana y él ayudaron a Lizzy a bajar al salón, Darcy salió raudo de allí para organizar la búsqueda, y mientras la señora Reynolds ayudaba a su patrona a ponerse cómoda en el diván, Georgiana recordó una cosa, así que salió presurosa en busca de su hermano.

-¡Fitzwilliam, espera!- Lo llamó cuando estaba organizando a algunos de sus sirvientes.

-¿Sucede algo? ¿Elizabeth está bien?

-Si, no es por ella por lo que te busco- Dijo llegando hasta él- Cuando Wickham intentó que yo me escapara con él, nombró tres sitios a los que podíamos ir para refugiarnos, puede que mintiera o que haya cambiado de localizaciones, pero creo que no perdemos nada por mirar en ellos.

-No podemos descartar nada, ¿qué lugares son?

-La posada de Derby, una casa de huéspedes del siguiente pueblo, y una casa abandonada que hay a las afueras de ese mismo pueblo- Le explicó.

-Bien, serán los primeros lugares en los que miremos- Le aseguró- Ahora vuelve con Elizabeth- Ella asintió- He mandado a un muchacho en busca de Jane, espero que no tarde mucho en llegar.

-Esperemos que Jane consiga sosegar a Lizzy, nunca la había visto tan alterada.

-Yo tampoco, y eso me preocupa- Suspiró abatido- Ve con ella y cuídala por mí.

Georgiana volvió junto a su cuñada mientras Darcy terminaba de organizar la partida de búsqueda. Minutos después, el grupo salí de Pemberley en dirección al pueblo de Derby, esperando encontrar pronto alguna pista de donde podía encontrarse.

Cuando llevaban un buen rato de marcha, escucharon en el camino un caballo que iba veloz en su misma dirección, Darcy vio acercarse a su amigo y cuñado Bingley con el rostro sombrío, haciendo que se sintiera un poco mejor por tenerlo a su lado.

Mientras continuaban la marcha, Darcy le puso al tanto de todo, ambos sentían una rabia inmensa, no solo por el horrible hecho de que Wickham hubiera engañado a otra joven cita, era porque esa jovencita era Mary, una muchacha tan dulce y tierna, una dama sencilla y educada que nunca había hecho daño a nadie.

Siguiendo las indicaciones que le había dado Georgiana a su hermano, los dos caballeros, acompañados de los hombres que habían salido con Darcy desde Pemberley. Primero visitaron la posada de Derby, pero no había rastro de ellos, después fueron a la casa de huéspedes del pueblo siguiente, pero la dueña no había oído hablar de Wickham, eso les hizo pensar que quizá aquellos lugares se los había dicho a Georgiana con anterioridad para confundirla.

Con pocas esperanzas de tener más suerte en la última ubicación, se dirigieron a las afueras del pueblo, buscando una casa abandonada. Se sorprendieron al vislumbrar una pequeña choza medio en ruinas al final, era la última casa del pueblo. Con sigilo, los dos caballeros se adentraron en la casa, dejando al resto en la entrada por si alguien aparecía.

Al entrar, comprobaron que aquella choza era realmente pequeña, tan solo tenía una estancia, con una mugrosa cama, sobre ella había un pequeño atillo, Darcy lo tomó entre sus manos, comprobando que su dueña no era otra que su cuñada.

-Han estado aquí, esto es de Mary- Le aseguró a su amigo.

-La chimenea ha estado encendida no hace mucho- Añadió el pelirrojo- Las cenizas aun echan un poco de humo.

-¿Crees que nos habrán visto llegar y han salido corriendo?

-Es posible, de lo contrario, no creo que Mary se hubiera dejado aquí lo poco que se ha llevado- Le afirmó- Si nos damos prisa quizá los alcancemos.

-Si, tienes ra...- Darcy quedó en silencio de repente, mirando la ventana que daba a la parte trasera de la casa. Se acercó rápidamente a cristal, y casi le faltó la respiración, había una joven fuera, bajo la lluvia que había empezado a caer minutos antes- ¿Mary?- Sin esperar un segundo, salió de la casa y se dirigió hacia allí, corriendo y llamándola- ¡Mary!

-¡Mary!- La llamó también Bingley, siguiendo a su amigo hacia ella, preocupado porque ella estuviera allí, aovillada en el suelo, sin inmutarse al escucharlos.

-¡Mary!- Volvió a llamarla Darcy al llegar junto a ella, tomándola entre sus brazos- ¿Estás bien?- Notó como tiritaba de frío- ¡Estás helada!

-¿Señor Darcy?- Levantó el rostro hacia él, mostrando un labio inflamado y partido y una brecha en la ceja derecha- ¡Señor Darcy!- Se abrazó con fuerza a su cuello, llorando sin cesar.

-Mary, ¿donde está Wickham?- Preguntó Bingley, no queriendo que ese malhechor se escapara- ¿Está por aquí?- Ella negó, acurrucándose entre los brazos de su cuñado- ¿A dónde ha ido?

-Salió corriendo hace pocos minutos, cuando escuchó voces acercándose- Dijo en un susurro- No sé a donde ha ido.

-¡Lo cogeremos!- Exclamó con convicción, marchando en su busca junto al resto de hombres que los acompañaban.

-Vayamos a la casa a guarecernos de la lluvia- Le indicó llevándola en volandas. Una vez dentro, la dejó sentada sobre la cama y encendió el fuego, esperando que la joven entrara en calor. Una vez la vio dejar de tiritar, se sentó a su lado y, tomándole las manos con cariño, se puso serio- ¿Qué ha sucedido Mary?

-Yo... Creí que él me amaba... Confié en él... ¡Soy una estúpida!- Apretó sus manos con fuerza debido a la frustración- Él había sido muy atento y cariñoso conmigo, siempre había tenido palabras bonitas hacia mí, pero cuando llegamos a esta casa y le di el dinero que había cogido todo cambió- Bajó la mirada avergonzada- En cuanto cogió el dinero empezó a ser grosero, me insultó porque decía que eso era poco dinero, que con eso no hacíamos nada- Empezó a llorar- Entonces me cogió e intentó que... Que...

-¿Llegó a propasarse contigo?

-No, aunque si lo intentó- Señaló algunos trozos rasgados de su vestido- Conseguí que me soltara, aunque me llevé un buen golpe de su parte- En esa ocasión se señalo las heridas del rostro- Entonces escuchó voces y salió corriendo de la casa, yo corrí tras él porque no entendía que había pasado, y me gritó que tan solo había sido un juego para él, y ya no recuerdo nada más hasta que han llegado- Mary sintió tanta desesperación que no pudo evitar romper a llorar, arrodillándose ante su cuñado- ¡Lo lamento tanto! ¡Soy una desagradecida! ¡Una ilusa! ¡Les he hecho daño a usted y a Lizzy! ¡Y todo por un ese hombre despreciable!

-Mary, cálmate- Le pidió, ayudándola a ponerse en pie y volviendo a sentarla en la cama- Nada de eso tiene importancia ahora, lo único que importa es que estés bien- Le aseguró mientras la abrazaba- No eres la primera a la que Wickham engaña para conseguir dinero, hace dos años lo intentó con Georgiana.

-¿Georgiana?

-Así es, ella estuvo apunto de hacer lo mismo que tú- Le aseguró- Cuando volvamos estoy seguro de que ella te ayudará a superar esto.

-No creo que quiera hacerlo después de como la he tratado.

-Te aseguro que ella no te guarda ningún rencor- Le sonrió con cariño- Nadie de la familia te lo guarda.

-¿Nadie? ¿Ni si quiera Lizzy o usted?

-Yo no puedo guardarte ningún rencor Mary, Wickham es un experto embaucando a la gente- Le aseguró, haciendo que ella se relajara un poco- Y tu hermana está desesperada por verte, de hecho, me ha costado mucho que se quede en casa y no saliera ella en tu busca.

-¿Lo dice en serio?

-Y tan en serio- Rio levemente, haciendo que ella sonriera- Creía que me tiraría por al suelo de la fuerza que estaba haciendo- Dejó de reír pero no perdió ese tono de cariño mientras hablaba- Ni tan siquiera pensó en la posibilidad de dejarte marchar sin mar y dejarte a tu suerte, todo le daba igual con tal de recuperarte.

-¿A pesar de su estado? ¿Incluso a riesgo de que pudieran volver las molestias?

-Solo le importaba encontrarte- Le aseguró- En otro momento me habría enfadado con ella por no pensar en ella, pero la entiendo muy bien- Abrazó a su cuñada con fuerza, transmitiéndole protección y cariño- ¡No vuelvas a darnos un susto así, te lo suplico!- Mary se horrorizó cuando lo escuchó sollozar- ¿Qué habría sido de nosotros si te hubiéramos perdido?

-No llore, por favor, no por mí, no después de como me he comportado- Lloró ella también- Le prometo que jamás volveré a hacer algo parecido, y les compensaré, a usted y a Lizzy el mal rato que les he hecho pasar.

-No hay nada que compensar pequeña, tan solo queremos que vuelvas a casa, ¿de acuerdo?- Ella asintió.

-Señor Darcy, puede que le parezca inapropiado pero, ¿podría quedarse así como está un poco más de tiempo?- Preguntó con timidez, necesitando sentir el calor de aquellos brazos que, al igual que hacía su padre cuando era pequeña, le daban seguridad y cariño.

-Claro que si, el tiempo que necesites.

De esa manera permanecieron durante un buen rato, hasta que al alba regresaron Bingley junto a los hombres, arrastrando a Wickham tras ellos. Darcy llevó en brazos a Mary hasta su caballo, donde se acomodó tras ella para evitar que callera al suelo, Bingley subió al suyo, llevando al prisionero atado caminando al lado.

Cuando arribaron a Pemberley, Wickham fue llevado a la despensa, vigilado por uno de los sirvientes, atado y amordazado mientras llegaba el magistrado del condado. Mientras Bingley y Darcy se dirigieron al salón privado de Lizzy, donde habían permanecido toda la noche a la espera de nuevas noticias.

Al abrir la puerta, los dos caballeros se adentraron serios, haciendo que Jane y Georgiana se temieran lo peor. Lizzy no podía verlos, permanecía recostada en el diván con los ojos cerrados y el rostro enrojecido de tanto llorar.

Al verlas tan tensas, los dos caballeros se miraron y sonrieron, apartándose a un lado para que vieran a la jovencita que tanto los había preocupado.

-¡Mary!- Gritó Georgiana mientras corría a abrazarla, haciendo que Lizzy abriera los ojos de golpe y se incorporara, y que Jane se pusiera en pie de inmediato- ¡Como me alegro de que estés aquí!

-¿De verdad te alegras? ¿Después de lo que te dije?

-Entiendo porque lo hiciste- Le aseguró- Yo estuve en tu misma situación, así que no te preocupes por mí, yo estoy bien- Besó su mejilla- Somos amigas, casi hermanas, y te quiero por encima de todo.

-Gracias Georgiana- La abrazó también, emocionada por las palabras de la joven.

Tras aquel abrazo fraternal, Georgiana se hizo a un lado, colocándose junto a su hermano, entonces Mary dio unos pasos hacia donde estaban sus hermanas, pero Jane la miraba muy seria, y el temor la hizo frenar en su camino.

-Mary, estoy muy apenada por lo que ha sucedido- Le dijo con tristeza- Jamás pensé que serías capaz de hacer algo así- Mary bajó la mirada avergonzada- ¡No vuelvas a hacer algo así!- Y entonces corrió hasta ella y la abrazó de su hermana con fuerza, llorando sin control- Te quiero, ¿me oyes?- Mary asintió devolviéndole el abrazo- Me alegro mucho de que estés de vuelta.

Al abrazar a Jane, sobre su hombro, Mary vislumbró a su hermana Lizzy, sentada en el diván, con los ojos rojos de tanto llorar, con el rostro demacrado, mirándola fijamente, incapaz de moverse de donde estaba. Al verla tan vulnerable sintió un nudo en el estómago.

Con temor de lo que su hermana pudiera decirle, soltó a Jane y caminó hasta ella. Cuando llegó frente a su hermana, esta se puso en pie, y las dos quedaron en silencio, mirándose a los ojos durante unos segundos, y de pronto, las dos se lanzaron a los brazos de la otra, abrazándose con fuerza y llorando con desesperación.

-¿Estás bien?

-Si, estoy bien- Le aseguró Mary- ¿Y tú? ¿Estás muy enfadada conmigo?

-No estoy enfadada, no contigo al menos- Le asegura sin soltarla- Estoy enfadada conmigo, si hubiera estado más pendiente de ti habría notado que algo sucedía- Se culpó de inmediato- Perdóname tú a mí.

-No tengo nada que perdonarte, la única culpable soy yo por ingenua y confiada- Se aferró más a ella- Perdóname por preocuparte así, no volveré a hacer nada parecido, te lo prometo.

-Lo sé.

-Lo sabemos- Añadió Jane, abrazándolas a ambas.

Las tres hermanas permanecieron ahí, sonriendo, mostrándose calor, cariño y unidad, deleitando con tan bella imagen a los hermanos Darcy y a Bingley, que las observaban en silencio desde la entrada, totalmente emocionados y cautivados.

A unas pocas habitaciones de allí, encerrado en la despensa, Wickham esperaba tranquilo, a pesar de todo, pues tenía un as bajo la manga para dañar la felicidad de Darcy. Gracias a todo lo que Mary le había contado, sabía cual era el secreto que ocultaba Darcy a su esposa, y que él pensaba revelarle en cuanto tuviera oportunidad. Ya era hora de que la señora Darcy supiera la verdad sobre Collins.

Buenos días,

¿Qué os parece Elizabeth al principio? ¿Y Darcy? ¿Pensais que tendría que ser más duro con Mary? ¿Qué hay de Mary? ¿Y de Wickham?

Nos leemos pronto