El segundo grupo a cargo de encontrar la siguiente lengua se había dirigido al lado contrario en busca de un posible sitio donde podría estar, de tal modo estaban yendo por la parte derecha del pasillo principal si es que se encontraba algo.
- Debemos encontrar una bolsa… a pesar de los detalles que dio Shinozaki, no hay un punto exacto para ello… - Pensó Morishige.
- ¿Piensa en algo Shige-nii? – preguntó Mayu.
- No mucho, entiendo que nos manden a buscar una bolsa, pero sin muchas pistas, no es que sea algo posible de encontrar.
- En ese caso sería como buscar una aguja en un pajar. – Expresó Fukuroi. – Es una buena posibilidad de escapar si lo que se dijo es cierto, pero sigue habiendo algunas contrarias al respecto, esa muñeca que llevaba, dijo que podía localizarlas pero nosotros no tenemos una forma de poder encontrarla.
- Por ahora debemos buscar, si encontramos algo fuera de lo común es que quizás estamos cerca. – Respondió Kurosaki, de tal modo el grupo siguió su camino, gracias a los cambios efectuados, un nuevo camino se abrió hacia ellos por lo que fueron por este, accedía más allá de lo anteriormente explorado y quizás eso era un buen augurio.
- Kaichou, encontrar la forma de salir aquí es bueno y todo, pero seguimos sin encontrar a Urabe-chan. – Expresó Mitsuki al de lentes.
- Eso lo sé… espero que en el camino podamos encontrarla en algún lado, debemos salir al menos la mayoría de este lugar.
Al seguir avanzando, el pasillo llevó a unas escaleras por las cuales podían ascender, parece que lograrían acceder a un nuevo lugar del segundo piso y quizás habría algo ahí, ya entonces cuando Yui decidió ir primero para salvaguardar la seguridad de los jóvenes, su pie se hundió.
- ¡Aaah!
- ¿Pasó algo Yui-sensei? – Preguntó Mayu con temor.
- No es nada Suzumoto-san, mi pie solo se hundió… debió quebrarse alguna tabla podrida, estoy bien.
- Hay algo ahí… -Se puso a pensar Morishige, en ese momento decidió sujetar esa tabla y arrancarla. – Necesito ayuda, vean otras tablas que puedan arrancarse.
Sin decir más, el grupo empezó a arrancar tablas viejas, aunque por debajo no había nada, el peliazul seguía pensando en que algo habría debajo de estas si su conjetura no estaba nada mal.
- Encontré algo. – Señaló Ohkawa, ya en ese momento dentro se veía una bola con una mancha rojiza y un nombre etiquetado "Yuki Kanno" – Debe ser esta, aunque lo que está dentro…
- Es mejor no ver. – Señaló Morishige, tomando la bolsa. – No es momento de ver lo que hay dentro y seguro nadie quiere hacerlo, ya que encontramos la bolsa, es mejor volver con los demás y…
En ese momento se escucharon pasos, de momento el grupo se quedó callado para escuchar, por el sonido estos eran fuertes lo cual alertó a los demás.
- No puede ser… - pensó Tohko y es que los pasos eran fácilmente reconocibles, justamente en ese momento apareció el asesino, el hijo del director de esa escuela que mató a los niños, llevando su mazo pero no solo eso.
- Urabe-chan. – Estaba arrastrando el cuerpo de la compañera que habían estado buscando todo ese tiempo, de largo cabello verdoso, su rostro mostraba muchas heridas y sangre, incluso se veía que perdió dientes.
- … Yamamoto-san… Kirisaki-san… kaichou… ayuda… - Apenas podía hablar la chica, en eso el asesino la soltó, dejándola caer al suelo, se veía como tenía la pierna totalmente destrozada, con su hueso saliendo de esta.
- Q-Que hiciste… - Exclamó Kurosaki por debajo, solo ver a su compañera en ese estado era suficiente para dejarlos inmóviles.
- Por favor… ayuda… - la chica de apellido Urabe empezó a arrastrarse hacia ellos, pensando que finalmente había encontrado la forma de escapar y volver pero no fue así… el asesino levantó su mazo con todo lo alto que podía y lo dejó caer sobre ella…
*SPLAT*
Aplastó la cabeza de Urabe, destrozándola, el grupo solo pudo ver con terror como pedazos de sangre, cerebro y demás salían volando mientras un gran torrente de sangre salía de donde antes estaba la cabeza de la chica, se quedaron totalmente pálidos.
- ¡Kyaaaaaaah! – las chicas empezaron a gritar, Yui tenía que hacer algo para sacarlos de ese apuro, ella era la profesora así que su deber mantenerlos a todos a salvo pero en una situación así estaba bloqueada, ella igual tenía miedo.
- Tsk. – Morishige se mostró un poco más calmado pero igual estaba al filo del asunto, prácticamente el asesino bloqueaba la única salida que tenían y ascender las escaleras no era una opción.
- ¡Toma! – En un acto de valentía, Ohkawa lanzó uno de los tablones que arrancaron al asesino, aunque le dio, no le hizo nada. - ¡Como te atreves a matar a Urabe-san, monstruo!
- ¡Cálmate Ohkawa, no es momento de buscar pelea! – Buscó calmarlo Fukuroi pero el chico no se detenía, agarró otro pedazo de madera y fue directo al asesino, buscando golpearlo pero fue fácilmente detenido, entonces le lanzó un golpe al rostro que lo hizo sangrar, rompiéndole la nariz.
- ¡uuuaargh!
- ¡Ohkawa!
- ¡Kaichou, aprovechen esta oportunidad para huir, lo mantendré entretenido! – Declaró él.
- ¡Pero tú!
- No te preocupes… mi mejor amigo ya está muerto, la verdad es que… no tengo nada por lo cual vivir, ustedes aún tienen algo, así que váyanse, antes de que cambie de opinión, - Sujetó al asesino de la pierna para evitar que se mueva, el presidente de lentes chasqueó la lengua.
- Vamos. – Ordenó.
- pero kaichou, Ohkawa-kun. – Tohko quiso argumentar pero Fukuroi apretó el puño con fuerza.
- Es la decisión de Ohkawa, no desperdiciemos la oportunidad que nos está dando, vamos antes de que venga por nosotros. – Fue difícil para sus compañeros el abandonarlo pero era su única oportunidad que les estaba consiguiendo.
- Lo siento Ohkawa-kun… - Se disculpó Mitsuki, el chico sonrió una última vez al verlos irse todos.
- Esto es lo que quiero… ahora puedo irme sin arrepentirme de nada…
Al alejarse el resto, solo pudieron escuchar el ruido de un fuerte martillazo que acabó con todo, Ohkawa debía estar muerto en ese momento, ya no había vuelta atrás, se fueron con todo para alejarse lo mejor posible de ahí.
Una vez terminado el asunto en la piscina, Ramón y su grupo salieron de esa zona luego de lo ocurrido, Ayumi pudo salir a salvo luego de casi morir ahogada y ahora estaba fuera.
- ¿Creen que el resto pudo conseguir la otra bolsa? – preguntó Nana.
- Solo esperemos que puedan haberlo logrado. – Ya en ese momento vieron al otro grupo llegar. – Aquí están.
- Lo hemos conseguido. – Anunció Morishige. – Aunque bueno… perdimos a otro…
- Ya entiendo… - Expresó Ramón por debajo. – No debió ser fácil pero hay que continuar con esto, entonces hay que buscar a los demás fantasmas ¿no? – Ayumi asintió.
- Solo esperemos que no estén demasiado lejos.
Todo el grupo se movilizó nuevamente a la búsqueda de las dos fantasmas restantes, algo que pudieron encontrar una vez regresaron al ala principal.
- Ahí están… - Señaló Ayumi. – Denme las bolsas y haremos esto. – Ya ahora con las dos bolas en su mano, se acercó a las dos niñas fantasmas que, al verlos, estaban dispuestas a atacarlos. – Alto, tenemos algo que buscan.
La niña la cual tenía un solo ojo observó su bolsa se quedó inmóvil, se acercó a esta para observar el contenido, ahí estaba su lengua, la otra la cual tenía prácticamente parte de su cabeza parte a la mitad, también la agarró, en ese momento las dos metieron sus lenguas en sus bocas y empezaron a brillar, de repente todo empezó a temblar, desconcertando a todos.
- ¿Ahora qué? – Preguntó Yoshiki y es que de repente todo se volvió negro para ellos, como si hubieran perdido la consciencia y lo siguiente que sucedió…
Ramón abrió los ojos y lo siguiente que supo fue que se encontraba en una sala conocida, el salón de la academia Kisaragi, habían vuelto, aunque él sabía lo que sucedía realmente, poco a poco los demás fueron despertando en ese momento y al ver que habían vuelto, hubo una sensación de alivio.
- Parece que lo logramos Shinozaki. – Señaló Yoshiki el cual estaba feliz de haber vuelto y los demás que igual llegaron se sentían felices, pero entonces Ramón lo señaló.
- No exactamente. – Fue por la ventana y vio que todo seguía oscuro, no habían vuelto realmente.
- ¿No se ha terminado? – Preguntó Mayu.
- Puedo responderles eso. – En ese momento apareció una de las chicas fantasma, todos rápidamente se pusieron a la defensiva. – No hay necesidad de que me teman, gracias a que recuperaron mi lengua, puedo tener algo de consciencia, pero es solo por un corto tiempo.
- Esto… eres Yuki Kanno ¿no? – Preguntó Ayumi, la pequeña sin ojo asintió.
- Así es, los tres niños usamos nuestro poder para traerlos aquí, podemos sacarlos fuera de esa escuela maldita, aunque solo podemos estar cuerdos por un tiempo limitado, es una forma de agradecerles el devolvernos nuestras lenguas.
- Entonces, podemos salir ¿no? – Preguntó Fukuroi, la niña asintió.
- Podemos regresarlos, pero una vez lo hagan, no pueden volver, no quisieran eso.
- Y ¿Qué hay de los que dejamos atrás? Satoshi, Nakashima y Shinohara. – Preguntó Yoshiki.
- Onii-chan…. – Yuka bajó la mirada.
- No podrán salir, esta la única oportunidad que tienen para hacerlo. – Hubo un momento para pensar, claro que Ramón ya lo tenía claro.
- Voy a volver. – Declaró el mexicano, sorprendiendo al resto.
- ¿Estás seguro de ello? – Preguntó el rubio, este asintió.
- No podemos dejarlos solos ¿cierto? Dije que los salvaría a todos así que eso haré.
- … Entonces no me dejas otra opción, no te dejaré solo. – Expresó Yoshiki.
- No es justo, si se quedan, debo hacerlo igual. – Afirmó Ayumi.
- Quiero ayudar a mis amigos. – Expresó Mayu.
- Si Mayu se queda, yo igual. – Morishige fue el siguiente.
- Como su profesora… no puedo dejarlos solos, yo igual. – También Yui.
- Iré por onii-chan. – Yuka fue la siguiente.
- Ramón… no podemos irnos sin ti, así que igual. – De ese modo Sayori, Natsuki y Yuri igual.
- Ustedes. – Se dirigió a los demás. – Deberían tomar esta oportunidad y salir, lo que haremos solo nos concierne a nosotros.
- Supongo que es cierto. – Expresó Fukuroi ajustándose los lentes. – No queremos pasar más peligro.
- ¿Estarás bien Mayu-chan? – Preguntó Nana.
- Lo estaré Nana-chan, ahora estás con tus amigas, no tienes por qué seguir sufriendo. – Respondió la castaña de la coleta.
- Entonces lo tomaremos, nosotros saldremos. – Anunció Fukuroi, Yuki asintió.
- Entonces los sacaré de una vez, espero puedan vivir durante mucho tiempo, al menos más que nosotros. – La pequeña abrió la puerta del salón. – Cuando salgan, deberán volver a los sitios desde donde realizaron los rituales.
- Entonces nos despedimos aquí. – Expresó Fukuroi. – Fue un gusto conocerte Gonzales y gracias por toda la ayuda que nos diste, a nombre de todos e igual los que murieron… no podríamos haber hecho nada sin ti.
- El gusto es mío. – Aceptó un apretón de manos. – Si algún día volvemos a coincidir, visítanos en Kisaragi.
- Eso podríamos hacer. – Ya entonces él y el resto de sus compañeros cruzaron la puerta.
- Mayu-chan, juntémonos algún día, seguro podremos seguir siendo amigas. – Comentó Nana.
- Eso haré Nana-chan, saldré de aquí e iremos a todo tipo de lugares.
- Claro, vamos Chihaya-chan, Nari-chan.
- Me alegra irme de aquí… mucha suerte. – Y esas chicas cruzaron, ya solo quedaron los que decidieron quedarse ahí.
- Ya que se quedaron, quizás es momento de que lleguen a saber la verdad de todo.
- ¿La verdad? – Preguntó Yoshiki, Yuki asintió.
- En realidad, lo que han visto a través de todo, los periódicos y demás no cuentan la verdadera historia… yo puedo mostrarles, a uno de ustedes puedo implantarle mis recuerdos de ese día y lo que ocurrió como si lo estuvieran viviendo.
- … Yo lo haré. – Declaró Ayumi. – Quiero saber la verdad… de ese modo, podríamos terminar con esto quizás.
- ¿Estás segura Shinozaki-san? – Preguntó Yui, la peliazul asintió.
- Realmente deseo terminar con todo esto, así que muéstramelo Yuki-chan. – Ayumi estaba decidida, la pequeña fantasma asintió.
- Bien… puede ser un poco aterrador pero te pido que resistas, lo que estás por vivir será el momento de mi muerte… por ahora recuéstate, debes estar relajada para que lo veas. – Ayumi asintió y se recostó en el suelo, usando el regazo de Yui como almohada, en ese momento cerró los ojos y dejó que Yuki posara su mano sobre su cabeza para empezar la visión. – A partir de ahora deberá estar viendo lo que yo viví.
- Entonces… - Ramón decidió hablar con ella. – Solamente por este corto tiempo tenemos la oportunidad de actuar por nuestra cuenta, pero… una vez regresemos a esa escuela volveremos a ser como antes, los perseguiremos y trataremos de matarlos… ahora que las dimensiones han vuelto a ser una, la escuela hará todo lo posible por eliminarlos.
- Así que será más complicado en esta ocasión… - pensó Morishige.
- Y mi onii-chan ¿se encuentra bien? – Preguntó Yuka.
- No tengo idea realmente, pero si no ha ocurrido nada más… es que los que quedan restantes actualmente en la escuela deben seguir bien.
- Está bien, no es que Satoshi sea de los que mueran fácilmente. – Declaró Yoshiki. – Debemos prepararnos para volver en cualquier momento.
Mientras esperaban a que Ayumi viera todo lo que Yuki debía mostrarle, iban a regresar a esa escuela, tuvieron la oportunidad para finalmente salir pero no dejarían abandonados al resto de sus amigos que siguen ahí, si iban a salir, serían todos y Ramón se aseguraría de ello, ya estaba a poco de que finalmente todo terminara, solo debía resistir un poco más al respecto, encontrar a Monika y finalmente escapar.
El Redentor 777: Si que hubo suerte de que lograran salvarlas a tiempo, igual como da casi dos minutos antes de que se ahogue en el juego, igual jugué con algo así en ese momento.
PhantomPain666: Bueno, la verdad es que las chicas terminan apareciendo de manera espontánea, no es que hayan estado ahí, sino con Sayori hubiera muerto por falta de aire en el muro también.
Pues hubo unas cuantas muertes más pero ya la mayoría escapó, solo se quedaron los originales y Ramón con sus chicas, esta es la parte final de este arco, es momento de terminar todo y ver si pueden acabar con la maldición de la escuela, igual esperan unas cuantas revelaciones más para los próximos caps, ya lo estarán viendo, nos vemos entonces. Saludos.
