esto lleva más de un año sin actualizar( ya que la ultima fecha fue el 4 de febrero del año 2019), no pongo excusas, solo no tenía inspiración y sentirme obligada a escribir solo provoca que no me sienta satisfecha con lo que escribo, solo disfruten de este corto capitulo.
desde aqui ya comienza la venganza de Harry. es mas como un relleno :')
Capítulo 22: ¿Heredero de Slytherin?.
Era extraño ver a Luna, su amiga como una vidente, sabía que algunas cosas cambiarían pero no pensó que de esa manera. Sin embargo, no le disgustaba aún tenía dudas de como ella logro ese don, pero quizás en el cambio uno de sus parientes obtuvo el don y llego a ella, nunca lo sabría correctamente, pero eso no quitaba que hasta cierto punto pudiera estar nuevamente con ella como su amiga, aquella que lo apoyo y ayudo en todo lo posible, aun cuando nadie podía entender su visión del mundo, aunque sonaban extraños, esas criaturas existían, pero lamentablemente el ojo humano o mágico normal jamás lo vería, algunos podían porque lo creían, sonrió un poco viendo a la rubia que estaba a su lado sentada descansando de sus clases de la tarde, eran solo ellos dos.
-Oh vamos Harry.-dijo la rubia soñadora.-Tu pequeña compañera será vista en el club de duelo.-comunico, estaban en la sala común de las serpientes, que estaban distanciados de ellos para darles privacidad.
El viajero la miro, antes de dirigir su vista a su familiar que estaba posara en su cuello, si fuera así, entonces ya pronto se daría los eventos que más había esperado, no tenía ni pena por lo que le estaría pasando a Ginevra por la falta de memoria y poder mágico, rio un poco por ello, miro nueva a su amiga, ella sabría qué sucedería más adelante.
-¿Cuándo pasara lo de Weasley?.-pregunto curioso, quería tener todo listo, solo quería asegurarse.
Luna cerro sus ojos pensativa.-Tu sabes la respuesta, será en dos días y unos días después está el duelo.
Asintió complacido, pensó en Draco, él sería elegido por parte de Severus, pero no sabía bien por parte de Gilderoy, esperaba que él no, hablaría un poco con su profesor de pociones para la aquello, debía estar preparado por las cosas que sucederían más adelante.
-Gracias Luna.-se levantó de su lugar dejando a la chica sola, acaricio las escamas de su serpiente mágica, debía ir a la cámara de los secretos, miro a sus alrededores, en una de las esquinas de la sala estaba sus demonios estudiando, se acercó a ellos, estos al notar a alguien cerca levantaron la mirada.
-Mi Rey.-hablaron unísono con respeto, deteniendo lo que hacían para poner atención a su señor.
Les sonrió un poco.-Mis demonios.-se detuvo.-Me iré a ver a alguien.-comunico.-Quiero que si pregunten por mí, digan que estoy en mi cuarto durmiendo, traten de que nadie entre.-ordeno.
-Como ordenes.-asintieron por la misión, levantándose para cumplirla.
Salió de la sala común, miro por los lados del lugar, antes de tirar del collar y sentir la capa de invisibilidad, se la puso para ir a su ya conocido lugar, se fijó que nada pasara, con mucha cautela reviso todo el lugar, sabía que ningún cuadro le diría algo al director, así que más seguro que estaba completamente solo susurró la contraseña, camino sin reparo por el conocido lugar, hasta llegar a la cueva de su basilisco.
-'Tadeo'.-llamo mirando el lugar, poco después apareció el basilisco.
-'Mi señor'.-siseo con respeto.-'¿Que sucede?'.
-'Ya debes empezar con algo para mí'.-pidió acariciando sus escamas.-'En unos días habrá un duelo, así que antes que eso suceda debo asustar a la gente, debo comenzar a dar más credibilidad hacia mi persona, por eso te pido que petrifiques a la gata de Filch, después de que la chica poseída haya escrito algo en la pared ¿Entiendes?'.
El basilisco asintió comprensivo.-'Si mi señor'.-aceptaba las caricias que le hacia el joven.
Sonrió encantado.-'Siento pedirte esto Tadeo, pero necesito desacreditar a Dumbledore de mi castillo. No quiero dañar a niños inocentes en esto, por eso necesito un poco de tu veneno para contrarrestar la parálisis'.-dijo sacando de su túnica un pequeño frasco.
La criatura bajo un poco mostrando sus colmillos, dejo que cayeran algunas gotas de su veneno, después se retiró.
-'Gracias Tadeo'.-sonrió antes de retirarse, había perdido mucho tiempo, no quería que nadie sospechara de él, de camino de regreso, miro las pinturas, algunas le saludaban y otros le sonreían, al igual que algunos de los fantasmas que pasaban por el pasillo, no había muchos alumnos en los pasillos, así que su ruta no fue tan larga, hasta que llego a su sala común, miro a su alrededor.
Camino yendo a la habitación de Draco, necesitaba hablar con él y Snape. Para que el plan funcionara, también pensó que consecuencias pasarían, rió mentalmente por ello, ya quisiera que de a poco todo encajara. Debía tener todo en la lista, guardo su capa que se transformó en el collar, al ponérselo, saludo a los demonios de los gemelos que le guiñaban al ver cumplido su misión, las demás serpientes hacían una sutil reverencia con su cabeza al verlo pasar pero no lo detenían de su objetivo, sabía que su amigo estaba en su habitación, gracias a la magia de la escuela.
Suspiro antes de tocar la puerta, sin demoras se mostró al rubio que le miro curioso pero preocupado por su señor.
-¿Que sucede Harry?.-pregunto dudoso.
-Necesito hablarte de algo importante.-declino a decir todo directamente, conversaron sobre lo que vendría más adelante, le pidió ayuda de que informara de esto a Lucius. Después en la mañana siguiente hablo con Severus aunque este ya supiera lo que sucedería era mejor conversar de ello y planear bien las cosas, no queriendo dejar nada suelto, no cuando lo que sucedería traería muchas cosas y cambios en el mundo mágico.
Los días pasaban, disgustado por las clases de defensa contra las artes oscuras, aunque le causaba risa por la adoración de algunos Gryffindors por el profesor de cuarta, suspiro, por otro lado, las demás casas no estaban con mucho agrado por el profesor narcisista, Ravenclaw se quejaban por la información, Hufflepuff eran tímidos pero algunos se quejaban por su exageración y que hablara de él mismo, bueno y Slytherin no le creían nada por ello su semanal tiempo de estudio, con los alumnos de últimos años daban clases ya que ellos tenían la mejor experiencia sobre la materia, Harry no tenía problemas con eso, el mismo sabía mucho de ello, así que a veces ayudaba con esos cursos.
Recordaba ese año con cierta amargura, ya que fue una época donde todos dudaban de él por ser un hablante de parsel, todos creían que había sido su culpa lo de la criatura, todos lo tacharon de oscuro, de igual manera no había empezado bien ese año escolar, sus tíos lo golpearon fuertemente, después el mismo profesor Lockhart cuando fue a buscar sus libros para el nuevo año escolar lo acoso y pensó que era su fans, le obligo a sacarse fotos con él en la tienda, cosa que ahora le disgustaba, si no fuera poco recordó que no pudo entrar al tren ese año ¡maldito de Dobby! Oh y sobre todo en el partido de Quidditch se había lastimado muy fuerte, en su momento amo como odio ese deporte en todos los años que paso en ese castillo, siempre terminaba con algún mal golpe en su cuerpo, casi podía decir que lo habían traumado, pero le encantaba volar.
Pero volviendo el tema, había sido su culpa desde un inicio y él muy idiota no estaba pensando, Harry recordaba cada suceso de todos sus años en Hogwarts, aunque muchos tan malos como buenos, lo habían marcado, porque antes pensaba que no era nada que de verdad era un fenómeno, pero aquí, en este castillo él era alguien, él era un mago, miro a su alrededor, suspiro cansado, viendo la cabellera rojiza de su antiguo mejor amigo Ron, esas aventuras jamás serían repetidas, esa confianza que le había depositado al pelirrojo todo, todo aquello había sido en vano, solo era una marioneta que servía para darle fama y dinero, era ingenuo, lo criaron así. Lo volvieron inútil.
No olvidaba su viaje en el auto del señor Weasley, se sentía tan apenado por dañar ese auto, miro como el Gryffindor se juntaba con la Ravenclaw, Hermione, su querida Hermione, solo lo había querido por riquezas y estatus, una nacida de muggles no lograba muchas cosas por ello, era inferior al mundo mágico, por eso se unió a él, uso su ignorancia para controlarlo, hacerlo sentir mal, él no tenía voz ni voto con esos dos, tenía que solo seguirlos, porque ellos sabían más que él, él solo ejecutaba lo que le decían, jugaron con su inocencia, todo por culpa de Dumbledore, quería venganza, quería que sufrieran lo que el mismo había sufrido, los haría pagar. Jugaron con sus ganas de saber quién era y quien eran sus padres. Usaron su falta de amor, de amistad, de entendimiento, lo redujeron en nada para su propio beneficio, por ello se vengaría, y demostraría quien era y lo que tuvo que hacer, las cosas habían sido diferentes si la cabra vieja hubiera sido bien su trabajo o simplemente alguien con los dedos de enfrente.
Si no mal recordaba el club de duelo era un fracaso, de igual manera, aunque él la retomo como profesor tiempo después, aun así debía seguir con su plan, Luna sabía de antemano que lo ayudaría, sonrió malicioso, necesitaba a gente de Hufflepuff, Ravenclaw y Gryffindor, aunque en este último ya tenía a Oliver y a Lee a su disposición, como en la casa de ravenclaw estaba Luna y en los Puff estaba Neville, aunque en este tenía sus dudas, también necesitaba aligerar los conflictos de las casas, los fundadores odiaban ese toxico ambiente escolar, pero las cosas se deben desarrollar de a poco, primero tener la completa confianza de las tres casas, y sobre todo, de que ya nadie pensara que estar en Slytherin es malo.
-Los cambios son difíciles de lograr, pero el camino que uno debe de tomar nunca es fácil.-se murmuraba a sí mismo, miro los pasillos nuevamente, hoy estaba muy reflexivo, sabía que estaba solo y debía ir a clases de Defensa contra las artes oscuras, pero ese profesor de cuarta le enfurecía.-Ugh odio esa clase.-lamentablemente debía ir para no romper su perfecta asistencia, así que pidiéndole al castillo que el hombre sufriera antes de que llegara a la clase, eso le daría tiempo para no ir atrasado, no quería ni escuchar que estupidez diría ese hombre solo para "llamar su atención", era absurdo, todo el salón sabía que lo ignoraba y no lo escuchaba en clases.
Fue el día siguiente cuando todo comenzó a darse con su plan, siendo una noche de Halloween, el día había extraño para todos, Harry, sabiendo lo que paso, prefirió quedarse a la vista pública, para dejar en duda a los alumnos de Hogwarts, mientras tanto sus amigos le miraban nerviosos, quiso reír pero siguió sonriendo, estaban saliendo de la cena de ese día, para irse a dormir, ya que pronto seria el duelo, el evento que ansiaba para que llegara, porque allí podría ser un poco más suelto al respecto a su familiar, Flora amaba estar en él, eso no lo discutía, al igual que Hades y Stella, siempre que podía pasaba tiempo con los tres animales, mas con sus familiares y en Hades para reparar el sufrimiento que tuvo que pasar su primer familiar y amigo, volviendo al tema, su serpiente siempre se ponía malhumorada, por el hecho que le enfurecía no poder salir y estar cómoda en su cuello a veces o poder solo estar allí, pero no, ella debía estar oculta entre las ropas de su amo, Harry con mimos lograba que ella se pusiera contenta y dejaba el tema caer, así que cuando iban todos las dos casa hacia la misma dirección, escucharon un grito, muchos como esperaba el rey de las serpientes irían, así que fue sabiendo lo que les esperaba, allí estaba Hermione y Ron cerca de la gata del celador a su parecer o desde su perspectiva muerta ya que no se movía, pero lo estremecedor del suceso era la frase en la pared que había sido escrita con sangre, muchos esperaban que no fuera de la gata.
-¡ !.-grito Filch al mirar el espectáculo.-¡¿Qué te hicieron?!
Nadie se movió, algunos fueron a buscar a los profesores, algunos escucharon como Argus les echa la culpa al gryffindor y a la Ravenclaw, Harry aprovechando eso, se acercó al hombre lastimado por lo sucedido, y le acaricio la espalda, haciendo que este le mirada.
-Ella estará bien Señor Filch, parece paralizada, así que ella no ha sufrido, encontraremos a los culpables de esto.-habla suavemente pero a la vez serio, su rostro reflejaba rabia.-Solo...la estaba en el peor momento, ya vera se volverá a estar rondando los pasillos y a asustar a los alumnos.-le sonrió tranquilizando lo, sin dejar de darle consuelo al pobre hombre.
Argus sollozaba pero asintió, le sonrió al joven.-Gracias señor Potter.-agradeció de corazón.-Usted es muy amable….-murmuro por lo bajo.
Este asintió, se alejó y tomo con sumo cuidado a la gata, la reviso siento observado por todos los jóvenes de allí, cuando vio que no había ningún daño físico, se la acerco al celador, depositándola con delicadeza como si fuera una flor más delicada del mundo en los brazos del dueño del gato, que la recibió con gusto.
-Se ve bien, algo produjo esa parálisis pero si encontramos que lo hizo, una poción o un hechizo se podrá quitar y volverá a tener movimiento, ella está bien Señor Filch.
El hombre acurrucaba el cuerpo de su compañera, acariciando su pelaje, preocupado pero sobretodo agradecido por el joven, el chico siempre le saludaba cuando le miraba por el pasillo o trataba de acariciar a su bella gata, era un buen niño, solo algo serio. En esos momentos apareciendo los profesores viendo el espectáculo, Dumbledore miro el mensaje en la pared y dirigió su vista en Potter pero este parecía conversar con Severus y Poppy. Los demás profesores comenzaron a alejar a los alumnos, pero nadie pudo olvidar el mensaje lleno de sangre.
La Cámara de los Secretos ha sido abierta, enemigos del heredero temed.
Muchos hicieron sus teorías al respecto y sobre todo tenían temor por el mensaje claro que se dejó, Harry había escuchado a Tadeo pasear por el lugar cuando había pasado, sonrió un poco ocultando su diversión, sus serpientes murmuraban por lo sucedido, muchos de ellos miraban al rey, aunque algunos de ellos habían dejado esa magia envolvente, sentían temor al notar el poder que tenía ese joven en tan poco tiempo, las personas más cercanas al chico sonrían orgullosos de su rey, faltaba poco para llegar al día tan deseado, porque desde allí las cosas comenzarían a cambiar.
Ahora estaban allí viendo con casi emoción al ver el gran comedor en un salón de duelo, luego de lo sucedido con la gata de Argus y el mensaje claro, todos comenzaron a hablar del tema, muchos de ellos miraban de forma disimulada o no tanto al joven Potter, pero en su mayoría no creían que fuera el chico, pero todos empezaban a asustarse, Harry estaba en el lugar donde se daría el espectáculo siendo rodeado por sus amigos y la nueva adquisición en el grupo que estaba en Ravenclaw, se había incluido muy bien al ambiente, todos se amontonaban algunos murmuraban por todo aquello, después de todo hace años no había un club de duelo, allí en el centro de la plataforma estaba el profesor Lockhart con esa sonrisa estúpida en su cara y traje pomposo, Harry rodeo los ojos con fastidio, ¿cómo ese hombre podría ser profesor? No mucho mejor ¿cómo alguien podía creerle a ese hombre que era más falso? Cosas que jamás podrá entender el mundo mágico. Escucho el ronroneo de su Hades que estaba en su cabeza, sonrió dejándose relajar.
Él sólo esperaba que no lo eligieran para pelear, porque tendría que hacer argumentos de lo que pasaría, además no quería ser parte del show, solo faltaba su profesor de pociones, solo fueron unos minutos pero allí apareció su profesor y jefe de casa, hablaran de lo habitual, en realidad no estaba tomando atención, jamás se concentraba cuando estaba presente ese hombre que les hacía clases de Artes Oscuras. Cuando Lockhart llamo a Ron Weasley sonrió divertido, Severus sin dudarlo llamo a Draco, algunos pensaron que llamarían a Potter siendo este el alumnos más dotado de toda la escuela, eso lo sabían muy bien todo Hogwarts, pero nadie dijo nada, desde el ring todos escuchaban como sus profesores trataban de enseñarles el cómo se daba un duelo, hasta que llego la parte más importante, el cómo los alumnos empezaban a tirarse hechizos, Ron trataba de humillar al Slytherin, cosa que no podía lograr, tenido en cuenta como Draco lo esquivaba, en su momento de furia tira un hechizo que Harry ya estaba esperando, de cualquiera de los dos en verdad, pero sabía que la desesperación caería rápidamente el pelirrojo.
-¡Serpensortia!.-con eso apareció una serpiente, no cualquiera, allí apareció una de color naranja, todo quedó en silencio.
Harry había sentido la falta de peso de su compañera, la vio sorprendida y asustada por el traslado, pero sabiendo que podría a ver sucedido eso, ella se acervo a un chico de primer año de Gryffindor, el joven estaba paralizado, ya que no estaba lejos, supo que era el momento de los cambios, se acercó y dejando su mano en el hombro del chico para tranquilizarlo al verlo temblar y miro a su amiga.
-'Flora tranquila, estoy aquí'.-siseo, haciendo que la serpiente dejara de moverse, relajándose a ver a su amo.-'Ven, sube a mis hombros, cuidado con Hades'.-le ordeno.
Todos jadearon, al ver esa serpiente subirse al momento que el azabache se acercó y alzando su brazo para ayudarla, esta subió hasta sus hombros envolviéndose en él, aprovechando que el gato estaba colgado en la cabellera de su amo, se acurrucó y lamia la mejilla de Harry.
-¡Señor Potter!.-grito Dumbledore acercándose con algunos profesores entre ellos Minerva, los alumnos murmuraban, las serpientes miraban preocupados a su rey, estaban tensos quienes seguían al joven, estaban a la defensiva, todo para lograr salvar de la situación a su señor.-Debo matar a esa fea criatura, así que entréguemela señor Potter, así no lastimara a nadie.-hablo de forma preocupada y una falsa sonrisa de abuelo.
El joven fruncir el ceño.-No lo haré.-miro a su director, sabiendo que todos lo oían.-Ella es mi compañera.
-¡Imposible!.-grito el viejo furioso.-Eso es una amenaza para la escuela y además yo no lo apruebo.-sonrió victorioso.
-Lo siento, pero no, ella es mi familiar, no la dejare, además por lo que leí del libro de las reglas de Hogwarts, el director siempre sabe que entra y que sale de su castillo ¿no? Usted sabe perfectamente que traía una serpiente y lo ignoro como ha ignorado a las demás mascotas de muchos alumnos que han ingresado y ni están en la lista, cuando la ignoró permitió de forma no verbal que ella podía ingresar al castillo.-informó serio.-Además ella solo se asustó por el trasladó inoportuno del hechizo, pero es inofensiva.-dirigió la mirada del chico gryffindor.-Ella quiere pedirte perdón por asustarte, esta avergonzada de su actual.-dicho eso, Flora se alzó un poco y bajo su cabeza, parecía una reverencia.
Ron sin dudarlo grito.-¡Es un parsel! ¡Es el heredero de Slytherin! ¡Es el próximo señor oscuro!
Los murmullos comenzaron a ser más altos que antes, algunos dudaban de ellos pero otros no, porque el chico era agradable pero el temor, porque nadie sabía que el joven hablara parsel, comenzando a desconfiar, ya que eran educados para odiar aquello que muchos han sufrido. Del señor oscuro y sus enemigos, al notar la tensión, los profesores comenzaron a dispersar al alumnado, diciendo que la clase de duelo había terminado por ese día.
Harry ya sabía que se le avecinaba ahora, con un suspiro fue rodeado por sus amigos y todos fueron a su sala común, ya que habían suspendido las clases de ese día por tal acontecimientos, solo esperaba que todo saliera bien y sobre todo empezaría si plan para desmentir al director, pero Ron le estaba dejando la tarea muy difícil, estaba odiando a ese pelirrojo.
Estaba en la sala común, con sus compañeros que le miraban desde el sofá, nadie hablaba, Snape estaba en otros asuntos, como la reunión de emergencia con todos los profesores, para hablar del tema en cuestión, sabía que sus subordinados harían callar la boca del director respecto a Flora, de eso no estaba en lo mínimamente preocupado, pero sí de las mentes de esos jóvenes, que pensaran que otro seños oscuro, le divertía, era algo así, pero en su caso el rey del mundo mágico, muerte había parecido a los minutos en que entro a la sala común, este se ganó detrás de él, nadie le miraban, pero sentían la presión de esa ser poderoso, Stella voló y se ganó en el respaldo del sofá, Harry sin dudarlo comenzó a redactar una carta para Tom, necesitaba sus servicios, con sus subordinados no marcados, dejo que su búho se fuera. Necesitaba tener el mundo mágico de Bretaña a su favor, era un niño huérfano que no tenía conocimientos de la magia, podría ya redactar un buen discurso para provocar la pena, ya sabiendo que necesitaba, miro a sus compañeros.
-Draco, Lucius debe tener contacto con Rita ¿No?.-el rubio asintió, comenzando a entender por dónde iba los asuntos.-¿Puedes hacerlo?
-¡En seguida mi rey!.-hizo una reverencia y se fue a su cuarto, para escribirle a su padre.
Harry sabía que en ese momento muchos de los alumnos de sangre pura estarían informando de esto a sus padres, tendría que pedir una salida con su jefe de casa con Rita de forma secreta, no quería que el viejo choto supiera su plan, por ahora solo esperaría que sus piezas comenzaran a moverse.
Los elfos domésticos le trajeron bocadillos a su rey, al saber lo que sucedida, el azabache sonrió agradeciendo el gesto, con todo ya informado solo le quedaba esperar, comió un poco acariciando a su gran Hades que ronroneaba en sus piernas, Flora solo siseaba, aunque era el único que sabía que su serpiente se estaba riendo de todo esto. Se divertiría completamente de Dumbledore y sus bajas estrategias, ya faltaría poco para quitarse al estúpido de Gilderoy.
Gracias por leer y sobre todo por el apoyo que le dan a esta historia, pronto voy a empezar a actualizar teniendo ya por fin muchas ganas de escribir.
