Epilogo
Revisaba mi biblia, anoche había dejado de ser padre al tomar a Sakura como mi mujer no dejaría el habito de leer y meditar. Sentí un golpe en la nuca, me gire y vi a Temari me había lanzado una cascara de Naranja.
—Buenos dias Temari, es bueno verla tan animada desde temparno
—Lo mismo digo… —su sonrisa era medio burlona— yo pensé que estaría desvelado jajaja
—No se a que se refiera —me gire y mire mi biblia para ocultar mi sonrojo por tan evidente situación—
—Venga Sasori… porque ya te puedo llamar por tu nombre, no?
—Llameme como usted se sienta mas cómoda.
—Bueno ya que estamos más en confianza, que tal estuvo a noche?
—Que? —la mire perplejo—
—Ay no te hagas el santo, Sakura me fue a dejar a Sarada anoche no creo que para tejer a solas…
—… — suspire— son nuestras intimidades —ella sonrió— y para que este enterada era nuestro deber…
—Mi deber mis nalgas! Jajaja apoco si te creíste eso del olor a demonio en el cuerpo de Sakura?
—Que? Tu... tú lo sabias?
—Obvio… jajaja yo estructure semejante idiotez
—Pero… él que me lo dijo fue Kakashi y tú no puedes verlo!
—Jajaja… po-por jajajaja… —se retorcía de la risa la malvada— y quien si puede verlo demás de ti?
—-Sakura —abrí los ojos como platos—
—Exacto… adivina a quien se le ocurrió la idea? —me miro con obviedad— a ella… ella te conoce mejor que nadie y sabia que tu no darías el paso a menos que se te diera un empujoncito… y vaya que empujon jajaja creerte la historia de que se le quitaría el olor a demonio solo si cogían jajajaja ella fue la que le dijo a Kakashi que nos ayudara…
—Ese maldito! Los tres me vieron la cara!
—Jajajaja… ay ya… apoco no valió la pena? —miro hacia la casa— debiste haber estado tremendo… aquella ni se ha levantado… eres toda una maquina jajaja
—Temari por favor!
—Jajajajaja…
—Jajajja… que voy hacer con ustedes… me hacen como quieren
.
.
.
Saarada cumplió su décimo tercer cumpleaños, era una niña inteligente, fuerte, sana, audaz y tenaz, pero sobre todo aguerrida a la cual no nos había costado educar pero siempre tratamos de ser los mejores padres que pudimos ser.
—Papa, mira lo que me dio mi mama! —me mostró el relicario que le habia dado Sakura— adentro esta tu foto y la de mama
—Es muy bonito
—Tu que me vas a regalar papa?
—Yo te voy a dar esto —le extendí una cajita— era de mi mama —abrió la cajita y era un rosario
—Es muy bonito… lo voy a poner en mi caja de oraciones papi
—No, espera… este rosario no solo es para orar, se convierte en collar, mira —le safe el broche y se lo coloque— tu abuela siempre lo usaba
—Ah! Es muy bonito papi! gracias!
—Se te ve hermoso.
Era nuestra responsabilidad con el mundo formar a ua mujer de bien, pero ante todo con ella y con Sasuke, él habia dado su vida por ellas por la razón que haya tenido y debíamos cumplir con nuestra parte.
Sarda supo que su padre fue un demonio llamado Sasuke cuando cumplió 15 años, le dijimos que su madre habia sido un ángel y que yo habia sido un sacerdote, que su tía Temari era unt ipo de agente de seguridad y guía espiritual… fue un caos la noche que se lo dijimos pero con el tiempo lo asimilo de la mejor forma, al ser hija de un ángel y un demonio podía ver a sus semejantes y sobrellevar eso se torno complciado, noches sin dormir, preguntas sin responder sobre todo por su lado demonio pero creo que Sakura y yo hicimos lo mejor que pudimos con un poco de ayuda.
Cuando Kakashi llego a darle su misión nuestra hija supo que era un arcángel y no le tomo por sorpresa la situación tanto Sakura como yo la habíamos preparado para ese momento.
Nuestra hija un dia partio de casa para comenzar su mision, todas las noches tanto Sakura como yo grabamos por su bienestar y por el bien de la humanidad, esperábamos con fe las buenas noticias y las buenas nuevas… seria un camino complicado pero no imposible y con Sakura a mi lado estaba seguro que lidiaríamos con eso y con mas.
Sakura
De nuevo volvíamos a ser solo él y yo… era como si el destino hubiera estado escrito y nos hubiera hecho ver al comienzo de todo como terminaría toda esta situación.
Sasori y yo cumpliríamos 20 años de casados y 32 años juntos… desde que asumí el deber de ser su guardián Sasori se convirtió en mi otra mitad, tuvimos altas y bajas y yo desvié mi camino pero aprendi y vi que era necesario pero sobre todo era mi destino y jamas me arrepentiré de las desiciones que tome porque por ello teníamos a Sarada nuestra hija y nuestra adoración por quienes daríamos nuestra vida para protegerla como lo hicimos en el pasado.
Sasori era un buen esposo y aunque a veces yo me sentia mal por todo lo que sucedió en el pasado, el siempre se encargaba de hacerme sentir bien y dejarme en claro que el me amaba y me queria tal y como era y en la mujer que me habia convertido.
—La mujer que eres hoy, es la mujer que en el pasado lucho y amo a esta mujer… creo que si nada de esto nos hubiera pasado, yo aun seria un sacerdote y tu un ángel… yo no habría admitido mis sentimientos por ti
—Y creo que yo tampoco…
—Lo ves… el pasado ocurrió por algo y aunque mil tempestades ocurrieran, aunque el cielo se cayera, aunque el mar se secara… nuestro destino era estar juntos tarde que temprano…
—Gracias Sasori —me acerque a él y bese sus labios, el sonrio sobre ellos y correspondió—
—No se que hice pero de nada jajaja
—Por todo…
FIN
