Kages Muertos

Es como ver a su hermano.

O por lo menos tan parecido, con los mismos cinceles revueltos con el de un desconocido... Hashirama se detiene un momento a considerar, ignorando el drama que hay y como la latente hostilidad se enciende con las promesas de muerte entre ambos bandos que se han dividido en ese claro afueras de la aldea que ayudó a fundar... escanea a este extraño intensamente porque su instinto no le miente.

No puede soltar la divagación que lo lleva a lados menos urgentes de todo este problema.

Ese de ahí no es su hermano, pero se parece, se siente y casi huele a él.

Además cree que no es urgente la cuarta guerra.

No es un sensor pero puede sentir la batalla a donde Tobi y el niño cuarto se han adelantado no ha escalado a nada peligroso, que Madara está contenido y aunque le carcome la curiosidad de ver que prodigio ha lanzado esta generación que pudiera igualarlo... se detiene a curiosear.

Fue siempre su debilidad, distraerse por su propia curiosidad y simpleza.

Ciertamente se puede tomar un respiro ahora que su camino ha sido bloqueado ¿Quién es él para rechazar esto?

El Senju da un paso valiente delante del grupo con la mano extendida casualmente-¿Eres algún tipo de descendiente de Tobi?- cuestiona sinceramente deteniendo el tiempo y que todos lo miraran como si fuera una aparición, algo tonto considerando que ha estado con los niños que lo convocaron desde el principio... supone que es justo que lo olviden, cuando quiere suele ser uno con la naturaleza (que sean arboles de su creación ayudan a esconderlo) -oh no es por interrumpir ni nada... es solo que te pareces mucho... ciertamente no conozco los gusto de mi hermano, siempre fue tan serio y esas cosas... pero tienes algo de él- explica naturalmente.

-Por favor, sensei- Saru gime con vergüenza.

Hashirama le lanza un gesto alegre -No me digas que no lo pensaste, mi hermano nunca fue activo de esa manera... como su hermano mayor morí preocupándome de que quedara solo ¡Y aquí viene alguien parecido! Ciertamente aliviana mi corazón- explica como si hablara con un niño aun cuando el anciano muerto le da esas miradas impacientes.

-Más muertos, eso no es extravagante- interrumpe el extraño con una sonrisa sin interés en contestar, un gesto que no encaja en los rasgos tan parecidos a Tobirama, con su espadas asomándose en cada hombro el parece mirarlo con ojos carmesí en profundo desdén (como Tobi a las personas aburridas) -Entonces el hermano de este asesino mintió-

-Itachi no miente- gruñe el chico Uchiha dando un paso delante pero es detenido por la mano pálida del invocador.

-Este los invoco- admite el estudiante de Saru con la barbilla en alto -pero no para involucrarse ni tomar bandos en una guerra- añade casualmente pero eso no tranquiliza en nada al que obstaculiza su camino.

-Bueno, eso es bastante extravagante... entonces... será interesante intentar matar a uno de esos- dice el hombre musculoso con su mano casualmente en su espada en la espalda -primero empezare con el criminal y descenderemos desde ahí ¡esto es extravagante!- repite con efusividad y asesinato en sus carmesí ojos.

Era tan Tobirama solo que sin sonrisas ni brillos.

Hashirama está deprimido que su pregunta justa sea ignorada, con los hombros encorvados hace un puchero lastimero -entonces ¿eres pariente de Tobi?- vuelve a repetir con voz afligida interrumpiendo de nuevo las hostilidades entre los grupos con facilidad -Porque sería interesante saberlo, sabes, siempre pensé que murió solo... no es la vida que quería para el- intenta.

-No tuvo a nadie, Hashirama-sensei- Saru interrumpe encogiéndose bajo los ojos brillosos de una amenaza de llanto del legendario shinobi.

-Pero eso es aun tan triste- espeta Hashirama con un burbujeo en su pecho de arrepentimiento y culpa, siempre antepuso la aldea antes de asegurarse que su hermanito encontrara la felicidad -Entonces porque... porque este chico se parece tanto a Tobi ¡hasta me fulmina igual!- añade mirando entre su viejo estudiante y los extraños.

Una risa divertida, el segundo extranjero cuyos ojos peculiares en varias tonalidades con el dos tallado en sus pupilas mira al shodaime detrás de su abanico como si fuera divertido -Mah, muerto-san... -

-Hashirama está bien- corrige con una sonrisa el moreno Hokage.

-Bien, bien... me agradas Hashirama-kun... Soy Doma, un placer- añade el rubio con su abanico apuntándole, intercambiando alegrías en medio de un campo hostil -Pero aquí mi colega, ciertamente no quiere responder...- se inclina siendo copiado por el resucitado ante la exasperación del resto (Y vergüenza de Saru) -Es algo personal- le susurra conspirador.

-Oh entiendo- susurra en respuesta Hashirama recompuesto de su ataque depresivo, dándole otra mirada de juicio al peliblanco que le arquea la ceja tan Tobi... vuelve a compartir una mirada con el extraño rubio, soltando ambos una carcajada que llena a todos de impaciencia... excepto la exaltación de Saru y la apatía del peliblanco... nunca espero conocer tales personajes peculiares -Entonces ¿de dónde vienes?- empieza con ánimos de investigar.

Un suspiro de los niños, pero ciertamente no están llamando la atención a ellos... aun ese chico Orochimaru se cruza de brazos con una sonrisa congelada y entrometida... Saru esta impuesto a sus peculiaridades que se queda callado y si nadie está atacando, es una invitación para platicar que no rechazara el resucitado con ánimos de saber que aldea engendra tales tipos de persona además que ninguno ha reaccionado a su nombre como se esperaba de cualquiera.

Es como si no conocieran quien fue el shodaime de Konoha.

Doma agita su abanico con una sonrisa mostrando colmillos, es muy amable en querer dialogar, sus curiosos ojos expresan tanto... pero con toda la experiencia de Hashirama puede identificar que toda emoción es falsa, este chico no siente nada -Del país del hierro, por supuesto-

-Oh eso explica tanto- golpeando su puño en su palma abierta en realización, el Senju tararea asombrado porque ese país nunca fue tocado por ninguno en su época... al parecer sus fronteras se han abierto y le emociona así como entristece que este muerto para verlo... y ¿Cómo llego su clan tan lejos? Porque aun con la respuesta esquiva que le dieron, aun piensa que ese niño es algo de Tobi -No tienen el aspecto de samurái-

-Oh, los hay pero nosotros somos peculiares- Doma le vuelve a contestar agitando su abanico en su rostro.

-Chico ¿no te presentaras?- gira expectante el shodaime.

Un bufido del peliblanco pero se encoge de hombros -Uzui Tengen-

-Uzui-chan- canturrea Hashirama con una sonrisa descarada aunque no reconoce la raíz del nombre, es triste saber que no heredo el nombre de su clan (porque está seguro hay sangre de su familia en este) -Bueno, entonces ¿podrían dejarnos pasar? Quiero llegar al punto de batalla lo antes posible ¡Dicen que hay alguien como yo ahí!- sonríe brillante balanceándose a sus pies expectante.

-Si quieren pueden pasar, pero tienen que dejar al asesino- el peliblanco dice abiertamente señalando donde el chico Uchiha se tensa siendo cubierto por los otros dos niños y el estudiante de Saru.

-Me temo que ese será un problema, veras, todos aquí somos asesinos- Orochimaru desliza cada palabra interponiéndose abiertamente en el camino con una sonrisa de mierda en su pálido rostro (oh Hashirama piensa que el chico es tan divertido).

Esos ojos carmesí brillaron totalmente entretenidos a cada uno de los obstáculos que ahora se plantan delante del Uchiha... su sonrisa se volvió sanguinaria al sacar sus espadas bastante contento de ver tal lealtad, Doma con un suspiro se puso de pie sacando otro abanico de sus ropas.

Hashirama tararea, no actúa como un obstáculo visible al descendiente de Madara y solo mira entre ambos grupos con avidez curiosa... los arboles soplan... el cielo es hermoso y despejado... solo desearía poder sentir para relajarse un poco sin importar las amenazas volando en el aire.

-Nunca pensé que un país con tanto honor viniera a buscar a alguien entre nuestra gente sobre todo en un tiempo tan delicado como la guerra- Saru coloca sus manos detrás de la espalda en una postura de abuelo en medio de un regaño... la diplomacia es un punto que seguro debió de haber aprendido en el camino, este no es el niño que entreno y el shodaime no evita extrañar el haberse perdido tanto.

-Tu chico hizo un verdadero crimen en nuestras tierras, Muerto-san- Uzui comienza sin quitar su sonrisa y ojos carmín donde todos cubrían al Uchiha -Le di tiempo para escapar, para que resolviera lo que sea estuviera haciendo... pero no lo estoy soltando... su cabeza debe ir a mi shogun- explica casualmente.

Saru frunce el ceño con incertidumbre, para el sandaime nunca tuvo más que información general del país tan cerrado como el del hierro y le parece tan extraño... tan irreal... suspira largamente -entonces es una pena- añade resignado dando un paso delante de su estudiante.

Aplaudiendo Doma arrulla -Uno pensaría que entre los shinobi no hay lealtad- canturrea agitando su abanico en una ventisca inocente pero helada, ojos de colores brillan con una enorme sonrisa a juego para cada uno de los presentes-encantador, sea verdad, ahora hemos visto tanto de ustedes-

-Entonces no nos queda de otra ¿no?- Uzui sonríe feroz, un rasgo que solo crece mientras ojos carmín brillan con intensidad.

-Que tristeza- Hashirama interrumpe con un largo suspiro anhelante -supongo que no se puede evitar ¿no?- ofrece resignación, simplemente no le gusta los conflictos pero eso no significa que se apartara del camino -No puedo permitir que lastimen a este Uchiha, después de todo mi aldea tiene una deuda con su clan- ofrece al colocarse delante de todo el grupo de niños a sus ojos, mirando directamente a los extranjeros con un gesto profesional -Entonces, aprovechemos esto para probar el acero del país del hierro ¿no?- canturrea más alegre colocando sus manos en signos de su ataque característico.

Tobirama le perdonara llegar tarde, siempre lo hace.

XXXXX

Tobirama se detuvo entre saltos de su técnica simplemente para mirar detrás con sumo interés, cualquiera no vería nada más que delgados bosques... pero puede sentir que su hermano está luchando... y según sus sentidos su enemigo es ciertamente fuerte (familiar)... puede ser un problema para Saru o el resto... pero Hashirama, Hashirama es un monstruo que aun con todo su potencial limitado a causa del edo tensei seguía siendo un obstáculo difícil de superar cuando quisiera.

Estos no tienen oportunidad, piensa con poca apatía a los tontos que se le cruzaron en el camino.

Pero ahora lo permitirá, se encoge de hombros mentalmente nada dispuesto a regresarse y mira al horizonte con ojos intensos... ahora tiene algo para presenciar... una anomalía que poder investigar y que sería el Nidaime si permitiera el perderse de tan interesante objetivo.

XXXXX

Al aterrizar en un parpadeo.

Minato en completa alerta mira alrededor desde su posición de aterrizaje, está en un relieve de roca con el aroma de la arena y el fuego abordándolo bajo el viento... hace calor, detecta con un parpadeo y este no es natural al estar cargado de energía, al enderezarse después de estar seguro de no ser abordado por cualquier enemigo lo suficientemente agudo para haberlo notado... inclina su cabeza con curiosidad.

De hecho todo el lugar está solo.

Habiendo apagado su chakra mucho antes de su aterrizaje, sabe nadie será consciente de su presencia... puede escuchar el ruido de muchos shinobi, pero ahora está interesado en saborear el aire... puede no sentir, pero el calor es una cosa que acaricia su chakra y lo hace consciente de esto... mira al horizonte, donde hay arena y pilares de roca... todo viene de ahí, no es que dudara del Nidaime pero al parecer es cierta la observación que solo hay una pelea actualmente activa en esta supuesta cuarta guerra ninja.

Niega para sí mismo, Minato suelta un suspiro inexistente, se acerca con cuidado al borde de esta roca y mira debajo con verdadera curiosidad... tiene que dar una buena toma ante la diversidad que lo recibe... oh, ahí están los centinelas solo que pegados a la pared no en la cima donde esta... supone que todos confían en todos, lo hace sonreír orgulloso y de tristeza de no presenciarlo en vida.

Debajo no hay guerra.

Hay tantos shinobis discutiendo entre ellos, siempre señalando donde sabe hay una batalla pero ninguno apuntándose sus armas... todos bajo un mismo símbolo a pesar de ser tan distintos... no sabe qué tipo de sentimiento explota en su pecho muerto, pero es cálido y cómodo... le ofrece tranquilidad, se pregunta internamente si tendrá la oportunidad de ver a su hijo.

-Bastante extraño- la voz del Nidaime llega a sus oídos, colocándose a su lado y mirando lo mismo con ese rostro de piedra además de una postura intimidante igualmente sutil, en modo sigilo que nadie es capaz de percatarse de su llegada.

Es bastante aterrador, el veterano ciertamente puede no ser notado.

-Ciertamente no esperaba ver esto-

-¿Dudabas de mí?-

Levanta las manos pacificadora con una sonrisa nerviosa, Minato retrocede solo un minúsculo paso -por supuesto que no, simplemente no es la guerra que luche- añade rápidamente.

Esos ojos muertos lo miran, pero parecen aceptar su respuesta -tampoco es como recuerdo- añade con un suspiro inexistente el antiguo hokage, vigilante de lo que sus ojos pueden ver como si estuviera analizando que es lo que han hecho de diferente estas generaciones para permitir esta irregularidad.

El segundo parece simplemente quedarse ahí quieto, recibiendo cada vibra del aire y mirando ahora el horizonte con ojo clínico... en sus ojos carmín brilla la locura científica, las ganas de picar cada variable y sin nada que decirle al cuarto, desaparece en un parpadeo.

Minato niega divertido, por supuesto sabe que el Nidaime ante todo es un visionario... un científico... no solo va a presenciar un similar al shodaime, sino investigara como afecta al entorno y cuáles son los daños que realizara... sinceramente, está igual de interesado... así que con otra simple mirada a la diversidad de shinobis fuera de la batalla, desaparece rumbo al caos verdadero.

XXXXX

Este proyecto se torna interesante.

Al aterrizar limpiamente a unos buenos metros del campo de batalla, se detiene a revisar el cambio en la arena... de simples virutas naturales a vidrios quebrados pequeños y finos... saboreando el chakra extendiéndose en todo el área, como un manto que es difícil de distinguir su nacimiento... tan curioso, a estas alturas no puede saber quién lo fabrica con facilidad cuando en ese sótano era fácil de distinguir ¿algo ha cambiado? Supone que es esa la respuesta.

También ahora sabe que aunque se sentía igual... NO es como su hermano.

Su hermano es bosque, húmedo y cálido tan bullicioso como un guardián, amigable y peligroso... este es distinto si se arriesga a comparar tal vez sea como el sol presente en los cielos, que da vida... nunca muerte... que da su manto alrededor y del que nunca podrás desacerté... siempre presente, difícil de perder... protector.

Tobirama está emocionado, ha llamado este fenómeno es su cabeza de tantas formas que no puede elegir uno... así que solo se para en toda su altura tomando algunas muestras entre sus dedos muertos de las diferentes arenas o vidrio, mirando alrededor y siguiendo con su camino a pie para estar más expuesto a esta presencia.

Tal vez no pueda rastrear el objetivo de este manto de chakra, pero Madara... este hombre es un faro que lo guía sin perderse al centro del caos... El Nidaime se detiene a justa distancia para solo ver el brillo del Katon y unas líneas rojas de fuego que someten el ataque uchiha... inclina su cabeza, analiza e ignora la presencia del niño cuarto y ese otro anciano que parece observarlos con horror poco disimulado.

El campo de batalla es caótico... hay árboles torcidos, cortados tan limpiamente como quemados... se acerca solo para analizar estos, aprieta los labios... es el mokuton de su hermano, si entrecierra sus ojos... casi tiene la esperanza que el contrincante del Uchiha sea el responsable, pero al ver que no lo es (que Madara de alguna manera ha usurpado tal don, que puede ver la aberración en su pecho y odia a quien haya hecho esto en completo silencio hosco)... su corazón cae, sería lógico que fuera un descendiente de su hermano, al parecer está equivocado.

El hombre que lucha contra Madara es su objetivo de sus agudos ojos con la esperanza de rastrear algo de su clan... alta estatura, tono de piel pálido con una marca visible en el lado izquierdo superior de su rostro con una complexión con ligeros músculos visibles a través de algunos agujeros quemados en su vestimenta algo maltratada... una melena de cabello atada en un peinado alto que llega casi a la altura de su espalda con picos rebeldes en puntas color rojo con una raíz oscura rojiza... aretes de hanafuda se agitan con cada corte de su espada negra... sus ojos no muestran nada más que intensidad que causa un poco de escalofríos en el muerto Nidaime.

No hay emociones como el rostro feroz de Madara.

No hay nada más que una voluntad que amenaza con aplastar todo y absorberlo a la nada.

No descarta la posibilidad de estar viendo quizás un heredero del Senju.

Ahora solo se sienta en ese árbol quemado, sin importar lo cerca que esta solo para mirar como un científico mira un experimento.

La furia de este chico es tan distinta a la furia de su hermano... Hashirama arrasa, quema y hace de ríos de sangre a su paso... pero este, este es silencioso, presente, constante que no adivinas donde acabara... Tobirama calcula que si tuviera más voluntad... si lo quisiera... o tal vez si el edo tensei no estuviera juntando cada pieza del enemigo... ese extraño ya hubiera obtenido la victoria.

El chico cuarto aterriza a su lado, mirando de un lado a otro para tomar asiento con un aire de incomodidad, como si no creyera que estuvieran casualmente solo mirando una intensa batalla a la que se ha reducido la cuarta guerra -Al parecer el chico es el daimyo del país del hierro, el hashira solar... Tsugikuni Yorichi- dice finalmente.

Tobirama aprecia el dato, pero aunque esta asombrado de que sea el país del hierro quien haya producido tal guerrero... le hace fruncir el ceño en consideración... teorías... se aferra a la idea de ver un Senju, porque es la única sangre que ha producido a alguien como Hashirama y le daría honor al nombre si puede arrastrar a Madara de esa manera -Ese nombre no me suena- suspira -no descarto que sea la línea familiar femenina que haya emigrado a ese país- murmura para sí mismo.

Minato lo mira como una aparición -¿usted cree que están relacionados?-

-Tal vez... aunque el Senju igualmente están relacionados con el Uzumaki... quizás este último tenga más fuerza en su sangre por la coloración de su cabello- Tobirama comienza a rastrear su árbol genealógico, deseando más información de esta familia Tsugikuni.

-El niño no acepta ser un Senju, aunque ahora que lo mencionas... tal vez más un Uzumaki- la voz interrumpe groseramente, el anciano aterriza delante de ellos con cuidado mirándolos con cierto respeto guardado.

Tobirama mira al viejo con intensidad.

-Soy el Sandaime Tsuchikage, Onoki-

Inclina su cabeza, el nombre le parece algo familiar pero lo abandona a favor de seguir mirando la batalla y analizando la interesante información ofrecida - Uzushio seguro debe estar rabiando de haber perdido tal prominente línea si es el caso que no es Senju- reclama en voz de consideración, sin abandonar la idea que el Tsugikuni es quizás algo más de ellos.

-Uzu fue arrasada durante la tercera guerra, Nidaime-sama- Minato agrega con una voz débil.

Se detiene, lastima crece en su pecho muerto, pero lo abandona -veo- es lo único que dice con un suspiro -Parece que esto lleva mucho- cambia el tema para volver al objetivo de su investigación actual deseando tener algo donde tomar notas.

Onoki, siendo el único vivo está sudando a mares por el calor sofocante pero aguanta como un digno Kage-Demasiado, la resistencia del Daimyo-sama es bastante amplia pero antes de este, su hija tomo su lugar durante la lucha contra Madara- ofrece indulgente.

Tobirama mira el gesto del viejo, puede leer algún objetivo subterráneo... como shinobi no descarta la idea que estén etiquetando a cualquier pariente de este espécimen como algo peligroso, para el futuro pero no dice nada... no le corresponde y es parte de la naturaleza shinobi actuar de esta manera.

-¿Su hija?- el niño cuarto cuestiona con interés.

Tobirama también está interesado en la mención de esta supuesta hija.

-Sí, una cosa pequeña pero muy fuerte... mantuvo a Madara en línea durante tanto tiempo, tiene una asombrosa resistencia y fuerza... si Daimyo-sama no hubiera intercedido, tal vez estuvieran luchando ahora- Onoki responde con un tono inquieto.

-Así que de verdad es una línea fuerte- Tobirama estaba muy, muy interesado -No descarto la posibilidad de que sean un pariente o del Uzumaki, Hermano- dice al aparente aire, pero es justo cuando Hashirama aterriza detrás del árbol que han tomado como base de su investigación.

-Oh, ciertamente parece un tanto de los dos ¿Líneas combinadas?- el shodaime dice conversacional al instalarse al lado del grupo, con dos cuerpos debajo de cada brazo y si no fuera por el edo tensei... tal vez estaría un poco maltratado con quemaduras de hielo.

-Probablemente, aunque ahora son Tsugikuni- Tobirama continua sin ganas de cuestionar el aspecto de su hermano, bastante interesado en la batalla que se ha tomado un descanso... Madara se regenera ahora con más lentitud.

-Es triste, estaría orgulloso que tuvieran nuestro nombre- El shodaime suspira inclinando su cabeza -me gustan sus aretes- dice de la nada, siempre halagando cosas sin sentido.

Hay más aterrizando, supone que el resto de los niños... el viejo tiene el aliento atrapado al verlos... tal vez criminales actuales, pero no le importa interceder... los Senju tienen una plática de hermanos actualmente como para interrumpirlo.

-Parecen no acepta estar relacionados con nosotros, en el caso asumo que el Uzumaki también- Tobirama murmura con decepción.

-Aún más triste- Hashirama suspira con verdadera depresión.

-HASHIRAMA- la voz de Madara rompe, mirando por primera vez en su dirección y reconociéndolos con esa sonrisa voraz característica... el daimyo parpadea, pero a pesar de silenciosa furia no está siendo violento de manera irracional, un rasgo notable a los ojos del Nidaime.

-HOLA MADARA- Su hermano regresa el gesto con verdadera alegría, como viejos amigos que no se estuvieron apuntando durante todo ese fiasco con el kyubi.

Tobirama gira los ojos.

XXXXX

Sarutobi vigila alrededor.

Se ha quedado a mirar el campamento de shinobis diversos solo un poco.

Reconoce a varios de sus filas, también a algunos niños, todos tensos pero relativamente relajados... hay ciertas personas que sobresalen... no usando el mismo uniforme ni el símbolo del resto de la comitiva... asume que son del país del hierro solo por las espadas en su cintura.

-Están siendo descuidados si permiten a un viejo mirar- dice al aparente aire.

Pero un aterrizaje duro, Tsunade con una bata de hospital le regresa el gesto en desconfianza -Nadie podría detectarlo aunque quisieras, sensei- dice con burla porque era la verdad, todos jóvenes e inexpertos... y otros enemigos poco acostumbrados.

-Descuida, no vengo a atacar... no soy una marioneta para esta guerra... fue Orochimaru quien me invoco- el Sandaime explica deseando poder fumar.

-¿Qué?- la rubia dice con una voz estridente.

-Sí, él está ahora actualmente en aquel lugar- señala delante donde está todo el centro de esta guerra, ahora silenciosa, tranquila, quizás este pronto a acabarse todo -También trajo a los otros-

Hatake Kakashi aterriza del otro lado, recibiendo una mirada del Senju de aliados o por lo menos un alto al fuego al Sandaime resucitado -¿Qué otros?- su voz es clara, pero hay algo de emociones pasando en su profundidad, tal vez paso algo personal que ahora trata de ocultar... como siempre, como aquellas veces que intento ayudarle después de la muerte del cuarto.

-A Minato y mis maestros- Sarutobi agrega con una sonrisa avejentada.

La quinta y el sexto Hokage se congelan en su lugar, cada uno un apego emocional a la idea de los resucitados Kages.

-Le voy a romper los huesos- jura Tsunade en voz alta con ferocidad, tronándose los dedos para dar un poderoso salto rumbo a su dirección.

Kakashi solo palidece en silencio.

-¿Qué sucede?- pregunta Sarutobi.

Pero el Hatake niega para sí mismo, su único ojo expresa tanto pero se lo guarda para ir igualmente siguiendo a su antecesor del sombrero.

Sarutobi solo se queda, mira de nuevo el campamento y respira.

-La guerra ha finalizado... todas las unidades despliéguense dentro de la fortaleza... dejar la seguridad de Uchiha Madara a los Kages... repito... dejar el único campo de batalla a los Kages, el resto de las líneas desplegarse en el interior de la fortaleza- un cuervo de todas las cosas comienza a decir en voz alta desde los cielos.

El muerto Hokage no evita asombrarse cuando no solo es obedecido, sino que todos ingresan a una puerta colgada en la nada... el mundo era tan extraño ahora.

XXXXX

Zetsu Negro trajo la estatua.

Trajo la estatua para arrebatar los bijuu restantes.

Ha logrado matar a algunas de estas molestias... como ese niño, el gemelo más fuerte... ese otro de los hilos... uno con extraños tambores... uno que vive en una vasija... pero a pesar de estas muertes, simplemente no puede acercarse a sus objetivos aun con la estatua arrasando media isla.

Entonces llega no solo el Raikage, sino ese hermano de ese monstruo (ese pariente, quizás no sea un Senju... ni Uzumaki pero todos olvidan que el sabio tuvo otro hermano con otros linajes no reconocidos aparte del Hyuga del que el Zetsu perdió la pista desde que no eran de su interés (no eran Indra ni Asura)).

Seis ojos lo miraron.

Seis ojos con el numero uno grabado en ellos.

Zetsu rio... rio y rio enloquecido usando el cuerpo del gemelo más fuerte, viendo como rompe la compostura de ese monstruo de seis ojos... viendo el llanto silencioso de ese sobreviviente... la furia fría del resto de los que observan... la estatua se acerca, su madre esta tan cerca... no, no puede retirarse, no puede marcharse a estas alturas.

Aun cuando sería lógico haberse ido a las sombras, esperar el próximo Asura e Indra... no... No quiere esperar.

XXXXX

Fin del capítulo.

Notas:

Zetsu Negro tomo el cuerpo de Yuchiro, quien se había suicidado para evitar ser utilizado contra el resto... obviamente no funciono del todo... con este ha matado a Rui (luna inferior 5), Kyoga (luna inferior 6) y la luna superior cinco, Gyokko (la vasija) que estaba muy escondida.

Kokushibo no está muy feliz al respecto.

Ubuyashiki ha ordenado con apoyo de los responsables de cada pueblo en el centro de reunion, ahora que los Kages están ocupados, retirar las fuerzas shinobi innecesarias... mantiene un ojo en Madara, pero ahora, le preocupa mucho el lado de los bijuu asi que con ayuda de Shikaku, tendrá que planear como unificar los dos campos de batalla en uno... ademas de mover a los jinchuriki dentro de la fortaleza y lejos de la criatura que se hace llamar Zetsu... probablemente usen a Tamayo con apoyo de Yushiro para tal plan.

Madara recibió a Hashirama, ambos como viejos amigo/rivales... Yorichi los mira con curiosidad en silencio, aunque un poco enojado por los comentarios de su enemigo... no le quita la razón de no dejarse consumir por tales emociones, sin advertencias de Ubuyashiki-sama y viendo al Tsuchikage sama con esos resucitados, asume que no son enemigos... aunque no deja de notar que el niño Uchiha está con ellos... además de ver a Uzui y Doma debajo del brazo del que saludo como Hashirama, pero están vivos por lo que no le preocupa mucho.

Neah20 fuera... llegamos a la recta final de esta historia.

Un capitulo vuelto a hacer en mi horario laboral