Capitulo XXI

NaruHina/SasuHina.

Temas fuertes/Infidelidad.

Uso de OoC/ História corta/Capitulos cortos.

Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.

Escógete a ti

La mujer en la que te estás convirtiendo te costará personas, relaciones, espacios y cosas materiales; eligela por encima de todo.

- Ron Israel


—Naruto, estoy aquí— dijo kakashi mientras observaba como su antiguo alumno se encontraba tumbado en el sofá.

Naruto quien se sentía agobiado por la inmensa carga de trabajo se levantó.

—Kakashi-sensei que alegría me da verlo, pero venga tome asiento y dígame qué sucede con mi bella Hinata, tuve un mal día así que lo único que deseo es escuchar buenas noticias— se detuvo para observarlo —Me dirá que es lo que sucedió—

—Hinata, no accedió a nada no habrá boda con el kazekage— agregó admirando como su querido alumno sonreía.

—Lo sabía Hinata me quiere todavía, lo sé muy bien— lanzó sus puños al aire en señal de victoria —Y Sasuke, como se portó con mi mujer acaso la trato mal, la lastimó por favor kakashi deseo que me hable con la verdad—

—No sucedió nada en especial— y aunque su fidelidad debía estar con el no podía romper la promesa que le había hecho a la peliazul.

—Ya veo, por ahora eso sería todo debería descansar apropiadamente— lo despidió sintiéndose afortunado por creerse todavía dueño del corazón de Hinata.

—Naruto— lo llamo, de espaldas —Deberias de estar preparado, Hinata llegará hoy— y aunque aquel rubio sonrió, su intención era otra pues sabía muy bien lo que le diría Hinata.

—Se lo agradezco— se levantó para comenzar a ordenar su oficina.

Era el momento lo sabía muy bien, era momento de enfrentarse a su pasado, pero aunque se estaba llenando de seguridad llevaba toda la mañana perdida mirando solo de lejos aquel enorme edificio admirando a la gente entrar y salir del mismo modo, que le hacían creer que aquello no sería tan dificil.

—Séptimo, aquí está el informe— murmuró entregándole a un ser invisible aquel pergamino —No, no me interesa nada más es hora de irme— nuevamente volvía hablar a la nada, suspiro profundamente en un intento por tranquilizar su ya notable nerviosismo.

Pues Sasuke se había atrevido a besarla apasionadamente justo en la entrada de la aldea, dejando a más de uno impresionado por aquel suceso y para agregarle más drama al asunto la había dejado a su suerte, alegando que debía ser ella quien le informará a Naruto sobre su nueva relación dejándole en claro que ya no existía una posibilidad de volver a estar juntos.

" Te eh demostrado de mil maneras que mis intenciones son sinceras, ahora sera tú turno" eso había dicho antes de desaparecer dejándola a su suerte.

Y aunque lo había llamado Cobarde, entendía el por qué lo hacía pues durante todo el camino de regreso Hinata se había mostrado indiferente, negando ingerir cualquier alimento, Intentando evitar a toda costa hablar sobre Naruto, solo se había limitado a hablar lo necesario.

—Veo que necesitas una mano— dijo Temari mientras se ponia a un costado.

—Temari-san— se sorprendio al verla tan decaída —¿Te encuentras bien?— cuestiono mientras ambas caminaban.

—Dentro de lo posible, tuve una fuerte discusión con Shikamaru— apretó fuertemente aquel bento que sostenia— Le pedí que saliéramos de vacaciones, hace un año que no viajamos a Suna y sabes que me dijo— se dirigió a mirarla de manera agresiva.

—No tengo idea— sonrió discretamente.

—Me dijo que era imposible que debía encargarse de algunos asuntos importantes por qué últimamente el vago del séptimo, suele beber demasiado que incluso a faltado a sus reuniones con esa bola de amargos ancianos— soltó completamente molesta.

—Que tal estuvo Suna— sonrió divertida, dándole un codazo.

—Estuvo caluroso— se limito a decir, rogando al cielo que aquella no se hubiera enterado de aquel golpe que le había dado a su hermano.

—Me alegro, bueno Hinata debo irme— se despidió dejándola sorprendida de ser capaz de entrar a la torre, sin intentar escapar como una cobarde.

Se acercó a la puerta pará tocar y de una buena vez acabar con todo aquello, pero kakashi la abrió regalandole una sonrisa sincera, después se acercó a su oído.

—No le dije nada, puedes estar tranquila— le tocó el hombro.

—Se lo agradezco Kakashi-san—

—Hinata-chan ¡Estás aquí!— sonrió ingenuo, mientras depositaba la basura en su lugar.

—Septimo, la misión a Sido un completo éxito —le extendió un pergamino —Eso sería todo me retiro —se despidió, pero Naruto la llamo, haciéndola detener.

—Esta noche, Está noche por favor permíteme llevarte a cenar junto a los niños si es que así lo deseás —declaro con un toque de ruego —Se que estás molesta, se que te lastime pero por favor Hime dame una oportunidad— se acercó para tocarla.

—No... No,será posible tengo planes para esta noche— titubeó un poco intentando evitar la caricia del rubio.

—¿Que es más importante?— y aunque ya no tuviera el derecho de indagar en la vida de su ex esposa necesitaba saberlo —Que cenar junto a tu familia, Hinata-chan debiste pasar por mucho permíteme recomenpensarte—

—Mis asuntos personales no son asunto suyo, Séptimo así que le ruego que no intente interferir— corto de Tajo aquella proposición.

—Hazlo por los niños— lo dijo en un intento de doblegar ese duro carácter que había adquirido.

—Puedes ir a cenar con ellos, no es necesaria mi presencia ellos entienden muy bien lo sucedido—

—Hime, quizás en el pasado me equivoqué pero ahora te lo suplico, dame una oportunidad—su voz tenía un leve toque de súplica que para Hinata paso desapercibida.

—Es hora de dejarme ir Naruto, de aceptar lo que fuimos y agradecer por lo somos— le tomo las manos.

—¡No puedo, maldita sea no puedo! —elevo su voz mientras rechazaba su tacto —Tu frente, tus labios,tus manos, tu aroma, tu sonrisa, tu ternura, tu eres todo para mi— la tomo del brazo —Tú me enseñaste a querer, a vivir con el corazón acelerado, a dormir con el corazón vuelto loco a besarte sin tocar tu boca, a tocarte con mis suspiros, a acariciarte con mi amor, me tocaste sin ponerme un dedo encima, me hiciste el amor sin caricias solo con tu voz, esa voz que tanto amo y que sé que me dolerá muchísimo no volver a escuchar— sus lágrimas comenzaron a salir—¿Cómo pretendes que te olvide?—

—Naruto, escúchame por favor— rogó intentando poder controlarse y evitar gritarle que en su corazón ya no había espacio para el.

—Yo no quiero escuchar un estúpido discurso— intento besarla, pero Hinata lo impidió.

—No te equivoques, mi lugar no ya no es a tu lado, se feliz Naruto que yo lo soy—

—¿Se puede saber con quién?— cuestióno apretando fuertemente la cabellera de la peliazul —¿Por qué te cortaste mi cabello?—

—No es de tu incumbencia yo a ti no te debo explicaciones, además en toda la aldea se rumorea que te casarás con Sakura-chan que pretendes Séptimo jugar con las dos o es acaso que piensas armar tu propio arsenal, que cuando te aburras de una buscarás a otra— le dijo mientras se quitaba sus manos de encima.

—Respondeme ¿Con quién?¿Con Gaara?¿Con Sasuke?— y aquella amabilidad que había desmotrado se había esfumado.

—Sasuke, es por Sasuke— termino confesando sintiéndose cansada de aquella conversación —Ambos lo estamos Intentando—

—Eres una—se detuvo buscando la palabra perfecta— Una maldita mujerzuela—

—Sasuke-kun y yo somos personas separadas, tenemos el mismo derecho que ustedes—

Un golpe la dejo en el suelo, pudo notar de un inmediato la rabia instalarse en los ojos de Naruto. Sabía que debía salir de inmediato pero no lo hizo pues le había prometido a Sasuke que le dejaría en claro su relación y sus nulo interés por regresar con el.

—¿Cómo pudiste?— se puso a su nivel para sujetarla de su blusa —Eres una maldita perra— le escupió en el rostro.

—Ya no soy tu esposa, no te debo nada— sollozo sorprendida por la actitud tan agresiva que había adquirido.

Y aunque sabía que debía

defenderse, no lo hizo en su lugar solo se limito a sonreír nerviosa sintiéndose asustada, siendo la primera vez que recibía una bofetada por parte de Naruto.

—¡Mierda Hinata, como pudiste!— volvió a repetir está vez tocándole la misma mejilla que le había golpeado —Estuve esperando por ti, incluso tuve miedo de que te casarás con Gaara y me dejaras— la miró con decepción— Y así me pagas—

—Entiendelo, yo no te debo nada— grito desesperada.

—Entonces tendré que hacerte entender a quien le perteneces— dicho ésto la volvió a tumbar en el suelo, golpeando su cabeza en el proceso.

—Naruto— suplicó en un intento por detenerlo, intento golpearlo pero debido al fuerte golpe su visión se volvió borrosa.

—Eres mía, entiendelo de una maldita vez— dijo mientas la basaba de forma hambrienta, como si aquella fuera agua para saciar su sed.

Se separo levemente de ella, despues observo sus labios que lucían levemente hinchados por la intensidad de sus besos, y aunque podía observar la notable confusión en sus hermosas perlas, no se detuvo.

Estaba enfermo de celos y no había nada que pudiera detenerlo.

Por su parte Hinata podía sentir sus labios arder mientras recibía los besos de aquel que se proclamaba su dueño, en su delicado cuello, sentía asco se sentía asqueada por el actuar de aquel que alguna vez juro jamás lastiamrla, pero en cuanto intentaba detenerlo este la sometía, incluso intento gritar pero este la callo con sus labios.

Naruto al verla indefensa la recostó con delicadeza sobre el sofá para luego incorporarse y despojarse de su particular capa que en ese momento le estorbaba.

Hinata desvió la mirada, estaba llena de vergüenza ante el suceso, pues podía recordar con pesar la promesa de pertenecer al lado de Sasuke.

—Te amo, solo dilo una vez, por favor Hinata-chan, dime qué me amas— se tumbó en su pecho semi desnudo —Necesito escucharlo.

— No me arrepiento de haberte conocido, a tu lado aprendí muchas cosas —lo miró directamente a los ojos y en un intento por hacerlo recapacitar— Conociste mi lado más tierno, el más fiel, el más sincero, me será difícil tratar de olvidarte, tu nombre y tu recuerdo están grabados en cada uno de los lugares y las manías que solía tener, pero aun así, prefiero conservar el mejor recuerdo de ti y librarte de mí, Puedes estar tranquilo, sabiendo que el primer TE AMO sincero... te lo dije a ti—

Sus lágrimas brotaron —Naruto, no hagas que te odie más, no te conviertas en un monstruo—

Dicho esto pudo ver cómo Naruto se levantaba, después de pedirle perdón entre lágrimas salió del lugar dejándola recostada en aquel sillón.

—Hinata-chan— alarmado kakashi se acercó a ella.

Hinata quien todavía se encontraba mareada por aquel golpe, intento levantarse pero volvió a caer.

—Que Demonios fue lo que sucedió— desvío su mirada al ver sus senos expuestos —Ese maldito, como se atrevió a tanto—

—Se detuvo, todo está bien ahora creo que a entendido— le dijo mientras cubría su desnudes.

—Perdoname— se puso de rodillas mientras que sus lágrimas salían desconsoladamente— Perdóname, por haber Sido un estúpido cobarde y dejarte en sus brazos—

—Kakashi, de que perdón está hablando—

—Siempre te amado, te eh amado desde el momento que descubrí tu fortaleza, debí ser yo quien te protegiera quién te salvará de las garras de Toneri— se confesó, mientas sentía el suave tacto de aquella fémina.

—Perdoname tu, por nunca haberme dado cuenta de tus sentimientos, por nunca mirarte— habló suavemente —Kakashi, discúlpame—


—Sasuke-kun— se alegro al verlo entrar.

—Vengo por Sarada— se limito a decir mientras se dirigía al segundo piso.

—Pero, por favor perdóname— lo siguió sin perder ninguno de sus movimientos —Sarada no está— se adelanto a decir.

—Lo está, lo acabo de confirmar— siguió su camino hasta llegar a su destino.

—Sasuke, por favor detente necesitamos hablar— rogó impidiéndole el paso.

—Habla rápido no tengo tu tiempo—

—Te amo— se lanzó a su cuello, intentando besarlo.

—Te lo agradezco, pero no suelo recoger las migajas de los demás— se burlo mientras miraba el suelo —Ya, puedo seguir— señaló el pasillo —Por cierto felicidades por tu boda—

—¡Idiota!— escupió totalmente molesta, ahora que plan de regresar con Sasuke había fracasado necesitaba aferrarse a Naruto.

— Papá— lo llamo entre sollozos, pues aquella delicada niña había escuchado todo.

—Lamento todo mi cacahuate— sonrió discretamente.

—No soy una legumbre— respondió al recordar la primera vez que la había llamado de esa manera.

—lamento ser un mal padre y haberte dejado sola tanto tiempo, pero que te parece si salimos juntos en una cita, está noche tengo algo muy importante que decirte— le extendió su mano.

—Si se trata de una mujer me pondré muy celosa— sonrió discretamente disfrutando del sutil sonrojó de su padre.

—¡Papá!— se sorprendió al no escuchar la negativa de su progenitor.

—Todo a su tiempo, ahora que te parece si comemos una hamburguesa— y aunque no fuera algo de su gusto este día solo se dedicaría a consentir a su pequeña.


Nota del autor.Espero que con esto no terminen odiando al tarado de Naruto.—comenta aquí tu parte favorita.Nos leemos luego Sayonara ️