Nota: La letra cursiva indica pensamientos.
Gracias por leerme.
TOMA 16
Confusión, rencor, desesperación, pero sobre todo la ira era el sentimiento que imperaba dentro del coche. Cada segundo avanzado era como si una soga invisible pero molesta rodeara su cuello y fuera apretando poco a poco hasta asfixiarlo.
-¡Con un demonio! Te estoy preguntando que carajos fue lo que pasó. ¡Tú, tú debiste prever esto! – gritaba histérico apuntándole con dedo inquisitorio.
-Kuroo kun ¡tranquilízate! No puedo siquiera concentrarme. Crees que no soy consciente de esto. Mi maldito celular no ha dejado de sonar tanto como el tuyo.
-¿De dónde demonios salió todo esto…? ¿quién fue? – gritó golpeando el asiento – en cuanto lo sepa, ¡te juro que lo destruiré!
-¡Silencio!, debo recibir esta llamada. Habla Takuya… vamos en camino Presidente. Sí, yo le diré – el manager agarró aire, frotó el puente de su nariz y miró por el retrovisor – Apaga tu celular, a partir de este momento cualquier declaración ya sea en redes o frente a cámaras deberá pasar por la aprobación del Presidente.
Ante tal petición, el sonido de un fuerte y profundo resoplido fue la respuesta. De a poco el ambiente tenso pasó a letárgico. Ambos hombres repasaban aún incrédulos los acontecimientos que momentos antes se habían suscitado. Había sido un ataque en despoblado, granizo en cascada y ellos sin un solo paraguas para resguardarse; El objetivo: Madarame Kuroo.
UNA HORA ANTES
-¡Buenas noches tengan todos ustedes! Hoy en "Noche con las estrellas" tenemos un invitado de lujo, quien actualmente se encuentra en un nuevo drama del cual nos platicará en breve. Recibamos con un gran aplauso a ¡Madarame san! – anunció la conductora.
Como siempre la elegancia en cada movimiento le acompañaba, la sonrisa confiada, la mirada astuta y su impecable vestimenta robaba miradas al pasar. Con marcha moderada llegó hasta donde la mujer le esperaba, tomó asiento y saludó hacia la cámara.
-Madarame san, un gusto tenerlo con nosotros.
-El gusto es mío, tenía ya… ¿qué sería, un año y medio que no me invitaban? – preguntó sonriente.
-¡Oh! Vamos, no lo diga así que nos hace ver como los malos. Es solo que su agenda no se lo permitía – justificó la mujer.
-Claro, tiene toda la razón. Lo bueno es que ya estoy aquí – sonrió.
-Así es Madarame san. Ahora, me gustaría antes de comenzar a hablar de su nuevo drama, hacerle un par de preguntitas un tanto privadas – expresó con voz pícara.
-Cómo les encantan estas estupideces… - pensó fastidiado - Adelante, soy todo oídos – respondió gustoso.
La mujer repasó rápidamente sus tarjetas y comenzó a dar lectura a estas.
-Madarame san, sabemos que durante la grabación de su película se hizo cercano a Saijo san, al cual mandamos un enorme saludo y deseamos verlo pronto en la televisión – pronunció la conductora mirando a la cámara, para después enfocarse en el entrevistado – Usted, ¿ha tenido contacto con él en todo este tiempo?, ¿sabe cuándo volveremos a verle actuar?, ¿cómo ocurrió el asalto? – soltó impaciente.
-Bueno, esas son muchas preguntas, pero con gusto las contestaré – soltó a la par que se acomodaba mejor en su asiento y pasaba sus dedos por su cabello. – Sí, he tenido contacto con Takato san, de hecho, somos muy buenos amigos y solo diré que está muy bien. Recuperándose, es muy valiente y fuerte. Le dio guerra al asaltante, y sé que puedo parecer disco rayado, pero eso solo hace que le admire más – dijo colocando ambas manos en su pecho.
Tanto el público como la presentadora estaban encantados con la respuesta, desde que el rodaje de la película había finalizado todos esperaban huesos que mordisquear sobre la vida privada de ambos, especialmente si el romance había sobrepasado la pantalla. No había comidilla más grande que dos de los hombres más deseados envueltos en tórrido romance. Eso aunado al repentino ataque hacia uno de ellos no hacía más que dejarles picados y hambrientos.
- Nos alegra mucho escucharle decir eso – respondía emocionada la conductora. Ella quería detalles y hurgaría por ellos. - ¿podría contarnos sobre el asalto a Saijo san? – insistió.
-Lo siento, pero creo que eso le corresponde a él y seguramente se molestaría mucho conmigo si lo hiciera – dijo un poco más serio. - De hecho, me dijo que muy pronto daría una entrevista, así que espérenlo – dijo mirando alegre hacia la cámara, y agregó – te estaré viendo y apoyando, Takato san.
Al sujeto le encantaba manipular, jugar y desechar; sin embargo, Takato se había convertido en su juguete favorito y lo usaría hasta que quedara inservible. El verle nuevamente solo había alimentado sus deseos insanos. Recreaba en su mente la noche que lo tuvo, acto que le provocaba excitación y frustración "serás mío, solo mío". Se repetía a sí mismo.
-Es una pena que no pueda decirnos más, pero entendemos su posición. Estaremos atentos entonces a esa entrevista que dará. Tenemos muchas preguntas que hacerle – comentó animada la mujer.
Mientras tanto en el camerino Takuya mordía ansioso su pulgar.
-Cierra ya la boca Kuroo kun… deja de meterte en problemas. Lo primero que le dije fue que dejara ese tema por la paz, pero le encanta hacer a todos bailar sobre la palma de su mano. Con un demonio, ¿acaso ya olvidó lo del detective? Esto te puede explotar en el maldito rostro– pensaba extenuado el manager.
De vuelta en el set, la conductora continuó con preguntas acerca del nuevo drama en el cual él era el protagonista. El tiempo corrió, las risas esporádicas, así como exclamaciones de sorpresa se dejaban escuchar entre el público de tanto en tanto hasta que la conductora hizo una intervención para dar por finalizada la entrevista.
-Madarame san, fue un verdadero gusto que estuviera en nuestro programa. Ya para finalizar que le parece si vemos un video que se ha hecho viral en "Tik tok", donde imitan uno de sus diálogos de aquel drama que coprotagonizó con Yarumiya Hikari san llamado: "volver, volver".
-Mmgh más mierda… - pensó e inmediatamente respondió como siempre acompañado de su falsa sonrisa - Me encantaría verlo, ya han pasado dos años desde que grabé ese drama.
-¡Excelente! Público que nos acompaña, ¿desean verlo también? – preguntó animando a los espectadores. A lo cual recibió una respuesta afirmativa seguida de gritos encendidos – muy bien, producción… póngalo por favor.
Apenas pronunció esas palabras, la pantalla del foro comenzó a transmitir la imagen de una mujer vestida con una bata blanca de hospital, el cabello largo y negro le llegaba hasta la cintura. El rostro, que parecía alguna vez sido hermoso, ahora lucía demacrado y sin vida, sus delgadas muñecas portaban vendas con vestigios de sangre en estas. Ella miraba fijamente hacia la cámara. Entonces la voz de un hombre diciendo que podía hablar rasgó el silencio, siendo la fémina quien ahora proseguía.
-Hola hijo, hace mucho que no hablamos. Espero estés llevando una vida tranquila y feliz – expresó ante la cámara intentando formar una sonrisa. - Yo no tengo paz, siempre lo veo en mis sueños… a mi precioso niño y… – la mujer cierra los ojos con fuerza, aprieta los dientes y haciendo un gran esfuerzo continúa. - Todos los días ruego para que, lo que le hiciste a tu hermano… no se lo hagas a nadie más… - la voz de la mujer se quiebra y solloza. – No dejes de ir a terapia. Yo te perdono… mi Kuroo, te amo, te amo mi pequeño Adam, yo solo…
Mientras tanto, los presentes no tienen idea de cómo reaccionar, no saben si es parte del show o algo real, porque en definitiva no era por lo que estaban esperando.
De pronto la transmisión se ve interrumpida abruptamente, el público está en silencio absoluto mirando hacia la pantalla ahora en negro, la conductora no sabe cómo continuar y voltea a todos lados esperando indicaciones. El manager, mientras tanto, jadea intentando recuperar aire en la cabina de transmisión debido el esfuerzo que hizo para llegar hasta ahí y detener el video, todo ante los ojos sorprendidos de los encargados. Mientras tanto el actor permanece con la mandíbula apretada, las manos echas puño y la mirada ardiendo en furia. Solo había una palabra para describir lo que acababa de pasar "desastre".
DE VUELTA AL PRESENTE
Pasaban de las diez de la noche, todos tomaban un pequeño descanso. El aroma del café se paseaba por el lugar al igual que el de las rosquillas y demás chucherías que servían como estimulantes para mantenerse activos y despiertos tras las maratónicas horas de grabación.
Aprovechando el momento, el cotilleo se encontraba a tope, voces por aquí y por allá no dejaban de escucharse con un solo tema en el aire.
-¿Qué tanto platica todo el mundo? – preguntó Azumaya a la maquillista.
-¡Oh!, ¿No te has enterado Azumaya kun? – preguntó sorprendida la chica, para después corregirse a sí misma – oh, claro que no has escuchado, te la has pasado grabando… bueno te contaré – dijo al tiempo que retocaba un poco el rostro del ángel. - Es solo algo que ocurrió hace unas horas en el programa "Noche con las estrellas". Al parecer el invitado fue el actor Madarame san y ya para terminar se transmitió un video de una mujer hablándole; dicen que todo fue muy extraño y un tanto tenebroso. Lo quitaron abruptamente y no se han dado declaraciones al respecto.
-Que momento tan incómodo debió pasar – comentó el actor tranquilo, dejándose hacer.
-Sí, ahora la parte del video que pasaron está dando vueltas por todos los medios. Ya sabes cómo es esto – dijo subiendo sus hombros de manera despreocupada - ¡Listo! Has quedado muy guapo – sonrió orgullosa de su trabajo.
Junta agradeció el cumplido y miró hacia un lado al percatarse que alguien le observaba con intensidad, siendo no otro más que Ayagi. Tomó su celular en cuanto este comenzó a vibrar y leyó el mensaje: "¿Tienes algo que ver con lo que acaba de ocurrir?". A lo cual el ojiverde se limitó a guardar su móvil, no sin antes darle una mirada inexpresiva al remitente e ignorándole por completo.
-¡Maldita sea!, odio cuando se comporta como si fuera Dios encarnado, ¿qué se cree? este pedazo de… – Ayagi profería en su mente toda clase de insultos hacia el ángel. Le conocía lo suficiente para saber que ese hombre podía ser un verdadero demonio si se le provocaba, por lo que no tenía duda de que este ya estaba gestando algo en contra del mal nacido de Kuroo.
Nuevamente el teléfono vibraba, pero ahora el mensaje era justo el que había estado esperando. Esto apenas estaba comenzando.
Arata observaba la televisión mientras Yoshi preparaba la cena. El chico cada día se sentía más cómodo en casa, lo cual le parecía favorable para que este poco a poco fuera recuperando, no su vida, pues esta había sido horrible, pero sí recuperando sus propios sueños y expectativas al encontrarse en un entorno saludable.
Para matar el tiempo hasta que todo estuviera sobre la mesa (a petición del menor), el mayor tomó el control de la televisión y comenzó a saltar canales buscando algo interesante que ver, uno tras otro tan aburrido como el anterior, fue entonces que un rostro familiar apareció en la pantalla. Le observó y chistó con desprecio ante la sarta de estupideces que escuchaba; sin embargo, no cambió de transmisión. -Como todo psicópata, inconscientemente buscas ser reconocido por tus crímenes, ¿no es verdad… maldito Madarame?- pensó el detective.
Su nivel de frustración había aumentado tras las malas noticias recibidas y el solo hecho de contemplar a ese desgraciado como si nada, se sentía como un gancho en el estómago que revolvía con violencia su interior. Pero nada podía hacer al respecto, al menos no por ahora.
En sus lamentaciones se hundía cuando el video salió al aire, de inmediato pudo reconocer quién era la mujer en este "¡oh, mierda…!" soltó en voz alta. Hace cinco días atrás Tsukishima y Numano se habían confesado ante él sobre cómo robaron el expediente de investigación de su computadora, así como la información extra obtenida, la cual presentaba a la persona que ahora era expuesta en pantalla a nivel nacional; sin embargo, las últimas palabras antes de ser sacada del aire se quedaron en su mente: "…lo que le hiciste a tu hermano…"
Un escalofrío le recorrió la columna vertebral, sin duda había más que escarbar en el pasado del actor, un pasado realmente turbio y lleno de mentiras.
-¿Qué diantres había sido eso?, ¿quién más sabe tanto sobre él?, ¿de dónde sacaron esa información?, ¿quién es la persona tras el sabotaje? - eran las preguntas que rondaban por su mente a toda velocidad, entre otras más. Seguro estaba que ninguno de los tres (es decir Tsukishima, Numano y él) habían filtrado información… entonces, ¿quién?
-Shirakawa san… Shirakawa san – llamó Yoshi tocando su hombro.
-Niwa kun… ¿Qué ocurre? – giró sorprendido. Ni cuenta se había dado de que ya se encontraba en la mesa cenando.
-Su celular ha estado sonando y no ha probado bocado – dijo con el rostro preocupado.
-Lo siento, tú sigue comiendo vuelvo enseguida – comentó parándose de inmediato.
-¿No le habrá gustado lo que preparé? – pensó el chico metiendo un poco de estofado en su boca – no sabe mal… ¿será el olor?
Una vez lejos de la mesa contestó.
-Jefe, habla Tsukishima… le llamo porque acabo de ver el programa de…
-Lo sé… yo también lo he visto – le interrumpió el detective – no sé qué está pasando, pero si esto nos sirve de alguna manera, debemos aprovecharlo, ya que los resultados obtenidos por el equipo forense solo pudo comprobar que Saijo san efectivamente estuvo en ese auto, así como Niwa kun, pero en cuanto a Madarame san no hay nada. Supo cubrir muy bien todas sus huellas. Volvemos al punto de partida – suspiró con frustración.
-Jefe, daremos lo mejor de nosotros. No se desanime, lo conseguiremos… veamos cómo se desarrolla todo esto.
-Gracias, Tsukishima kun…
El hombre colgó apenas se despidió del otro. Con cansancio sobó el puente de su nariz mientras que en su mente repasaba los hechos. Ya cuántas veces había escuchado "daremos lo mejor", muchas, sin duda, y aunque sonara como un mantra en extremo positivo, este valía una mierda en la realidad que estaban afrontando. Las palabras no eran suficientes, hechos, ¡hechos! Era lo que necesitaban y lo que menos obtenían.
Dio su postrer suspiro y giro sobre su eje para dirigirse hacia donde el chico le esperaba; tan tranquilo, tan vulnerable, tan lindo. Pronto sacudió su cabeza para desechar ese último pensamiento, sintiendo que era una falta de respeto para con él. Lo ayudaría tanto como estuviera en sus manos hacerlo. Sin perder más el tiempo avanzó hasta tomar asiento en su silla, miró a Yoshi y un "gracias" escapó de su boca para al instante llenar esta con el tan esperado guiso. "¿Qué puedo hacer ahora?", repasaba en su mente con cada cucharada, sintiéndose al mismo tiempo como todo un perdedor, ¿cómo podría cumplir las promesas que había hecho?, ¿con qué cara le diría a su joven acompañante que había fallado?
Si alguien se encontraba realmente desanimado, ese era Arata. Pero pronto encontraría la fuerza para volver a la carga y todo gracias a aquél de quien menos lo esperaba.
Pasaba de la una de la mañana, el sonido de teclas marcándose retumbó en el silencio, las pequeñas luces del pasillo apenas iluminaban lo suficiente para evitar cualquier accidente. Con paso sigiloso Junta llegó a la habitación que compartía con el actor desde hace no más de dos años. Con cuidado abrió la puerta y contempló desde el marco de esta a su bello durmiente con su pequeña y fina boca entreabierta, el cabello un tanto revuelto esparcido por la almohada, su tierno pecho subiendo y bajando con parsimoniosa frecuencia; las sábanas negras que tanto le gustaban al mayor, se encontraban desprolijas cubriendo las áreas donde el yeso no estaba presente y el brazo libre sosteniendo con fuerza la almohada del contrario fue la guirnalda que coronó su cabeza. Lo amaba, lo amaba demasiado y una y otra vez el impulso de mantenerlo en esa habitación aislado de todo aquello que pudiera alejarlo de él o dañarlo, golpeaba con violencia sus pensamientos; "Todo lo hago por ti", se decía internamente.
Dentro del baño abrió la regadera. Comenzó a desvestirse, las prendas caían al suelo, una vez desnudo se posicionó bajo el chorro dejando que el agua caliente corriera por su cuerpo, el vapor emanado le relajaba. Era su recompensa tras el día tan atareado que había tenido y todo a causa de las minivacaciones que había tomado.
Pasó la esponja por todo su cuerpo, el olor del jabón le fascinaba pues era el aroma que su amante desprendía. Cerró los ojos y una corriente eléctrica atravesó su cuerpo cuando su mano derecha rozó su miembro. No recordaba cuándo había sido la última vez que se había masturbado, pero con el simple hecho de recordar a Takato fue suficiente para despertar al inquilino permanente que habitaba entre sus piernas. Con delicadeza tomó sus testículos y los fue masajeando "así es como te gusta, ¿verdad?", la voz del mayor resonó en su cabeza, provocando que su falo bombeara más sangre. Suaves y cortos jadeos comenzaban a salir de su garganta, pronto uno más grave se dejó oír cuando sostuvo con su mano la base de su ya muy excitado pene, rodeándolo "¿quieres que lo meta en mi boca... chunta?", nuevamente la voz del pelinegro le hablaba. Con calma bombeó toda su longitud, se sentía caliente e hinchado, la punta comenzaba a expulsar líquido pre-seminal, mezclándose con el agua que seguía corriendo. Lentamente recargó su espalda en la pared, el azulejo fresco le hizo dar un pequeño salto pero el bochorno de su cuerpo era mayor; por lo que la incomodidad duró solo unos segundos. Los movimientos de su mano no se detenían, cada vez se hacían más rápidos, imaginaba la lengua caliente y húmeda del actor recorriéndole, chupando, saboreando, succionando cada parte expuesta.
Más gemidos ahora el doble de fuertes resonaban con eco en todo el baño. "¡Chunta… Ya métemelo, lo necesito!": -¡AH!... Takato separa tus nalgas – dijo el ojiverde, metido de lleno en su fantasía: "¿así?", preguntaba el hombre en su mente, dejando al descubierto una hermosa y rosada entrada completamente dilata que escurría de placer. -Aghh, esa es una vista maravillosa amor – Expresó Junta mordiendo su labio inferior. Su rostro completamente sonrojado y la mirada llena de lujuria daban testimonio del increíble momento que estaba viviendo.
"Más fuerte, más profundo. Ahí, justo… ¡aaah, aaah!": - te lo daré todo mi tesoro – gruñía al masturbarse con fuerza, imaginaba cada una de las estocadas, la siguiente más profunda que la anterior. Unos segundos más y el climax llegó de manera escandalosa. El semen espeso y blanco salió a chorro, espasmos de placer sacudieron su cuerpo. En su mente la imagen del ojiazul rendido a cuatro en el suelo y con su entrada abierta chorreando su semilla, era lo único que podía y quería ver, una visión por demás erótica y estimulante. Había sido la mejor paja en bastante tiempo.
Una vez recuperado el aliento, terminó de asearse, secó su cuerpo, sacó unos calzoncillos, se los colocó y corrió hasta la cama. Levantó las sábanas y con cuidado quitó la almohada que el mayor abrazaba. Se posicionó en su lugar y tiernamente pasó su brazo por encima del otro, no sin antes dejar un beso en los labios de este. – ¿Qué me dirías si supieras lo que acabo de hacer en el baño? – pensó el ángel lujurioso al tiempo que acariciaba con su mano el rostro del actor.
– A descansar, que mañana será un hermoso día.
Después de pasar horas hablando con el Presidente de su agencia, Madarame llegó a casa agotado tras la intensa conversación, colocó su huella y abrió la puerta, aventó las llaves en el sillón y caminó hasta su cuarto arrastrando los pies. Encendió las luces y lo que vio le dejó estupefacto.
Pegadas por todas las paredes, regadas en la cama y el piso, se encontraban las fotos que él mismo había tomado de varias mujeres y hombres que le habían acompañado en sus noches de necesidad. La mayoría de estas revelaban posiciones sexuales; sin embargo, mezcladas entre todo ese lío, otras impresiones se dejaban ver. Las dantescas parecían haber sido sacadas de alguna película gore, tales como: "Grotesque" o "Guinea pig". Cortes profundos, miembros desprendidos, viseras expuestas, cráneos hechos puré, rostros irreconocibles y ojos sin vida que harían a cualquiera con un ápice de consciencia humana estremecer, eran la cereza del pastel.
Un escalofrío le recorrió toda su espina dorsal, no por las imágenes, ya que estas le excitaban, sino porque alguien había entrado a su casa y montado la escena, pero sobre todo… -¡Puta madre! – gritó jalando sus cabellos. De inmediato corrió hacia la habitación que se encontraba al final del pasillo, abrió el armario dejando al descubierto su caja fuerte y armero. En este guardaba a lo que él llamaba "sus recuerdos", que no eran más que objetos de sus victimas y herramientas utilizadas para su diversión. Revisó cada milímetro del contenedor, todo estaba en orden, incluso las fotografías. – Las de mi alcoba son duplicados… pero ¿quién? – pensó mientras una intensa punzada le atravesaba la cabeza. Debía deshacerse de todo lo más pronto posible. Y estaba a punto de hacerlo; pero de inmediato el vestigio de instinto de supervivencia se fue al carajo cuando sus ojos enfocaron la pequeña bolsa ziploc, aquella que contenía un poco de cabello y sangre del ojiazul mezclado con su semen. No podía dejarlo, no quería, eran sus preciados tesoros, lo que le daba vida, por lo que se había esforzado tanto; así que permanecerían en su sitio. Ya idearía otra cosa para mantenerlos a salvo.
La bajada de adrenalina comenzaba a pesarle; por lo tanto, decidió dejar de lado, por el momento, el inesperado suceso. Se dejó caer en su cama de espaldas, frotó sus ojos con fuerza y al abrirlos lo que observó hizo que el alma saliera de su cuerpo. Enormes letras de color negro manchaban de extremo a extremo su techo, llenándolo por completo. La leyenda que se leía: "¿NO CREES QUE TU HORA ESTÁ CERCA, ADAM?". Una risa nerviosa seguida de espasmos y carcajadas sonoras fluyeron como torrente durante los siguientes segundos. El dolor en su estómago fue la señal para detenerse, apretó los dientes con fuerza al igual que sus puños y en un susurro soltó "me estas jodiendo". En un instante la energía le había abandonado, sumiéndole en un sueño profundo, mas no placentero.
Junta despertó al sentir algo duro y frio sobre su pierna, miró hacia abajo percatándose de que la longitud enyesada del pelinegro le estaba aplastando. Con cuidado le movió, dedicó varios besos sobre todo su rostro y se giró para tomar su móvil, el cual, dada la hora no tardaría en sonar con la alarma de cada día. Al desbloquearlo un sinfín de mensajes de cierto castaño aparecieron en las notificaciones. Sonrió de lado al leer el último que este había enviado y repitió las palabras de anoche.
-Sí, hoy será un hermoso día – expresó poniéndose de pie y tomando su bata – hora de preparar el desayuno, ¿qué estará bien hacer? – se preguntaba al tiempo que salía de la habitación, no sin darle otra mirada al dueño de su corazón.
-Con un demonio, ¡¿por qué sigues ignorándome?! – gritó Ayagi al percatarse de que sus mensajes no habían sido vistos – Hijo de pu... agh.
Siguió mirando el televisor y su celular. El despertar de esta mañana había sido explosiva, entretenida y al mismo tiempo escalofriante.
Las noticias sobre el medio del espectáculo estaban que ardían, las redes sociales compartiendo la nota haciéndola viral y el hashtag "#Madaramefraude, #Madaramebasura", entre otros, se habían vuelto tendencia. El tema de hoy: "MADARAME SAN ENVUELTO EN ESCÁNDALO SEXUAL"
Títulos tales como: "El depredador nocturno", "Sexo servidoras son sus favoritas", "No distingue sexo", "Nos venden a un inmoral", "¿Qué más esconde la estrella, ahora estrellada?", circulaban por todo el internet. Sabido era que revistas y medios oficiales debían informar sobre cualquier nota al menos con un día de antelación al afectado; sin embargo, las redes sociales no podían controlarse y cualquier chisme se esparcía cual pólvora dejando destrucción a su paso. Comentarios de todo tipo podían ser leídos en distintas plataformas. La mayoría expresando decepción hacia el actor, así como tirando mierda a diestra y siniestra.
Jamás pensé que Madarame san fuera esa clase de persona #Madaramemedecepcionas
Tan santo que se veía y resultó todo un pu*#
No puedo creerlo, seguro es falso, hay que darle el beneficio de la duda
¡Imperdonable! Es un maldito falso mentiroso
k pdo con el video?, no hay k olvidar eso, ahora pnso k podría ser real
De esta ya ni el viento lo levanta
¡DIOS! CENSUREN ESO
Soy yo o pareciera que tanto las chicas como los chicos no lo disfrutan
Re: No eres tú, yo tmb siento eso, unos incluso salen llorando… es desagradable
Re: Deberían investigarlo, alguien sano no hace eso
¡AZOTAME MADARAME!
En la vida vuelvo a ver alguno de sus trabajos
Y así es como se hecha a perder una carrera
El programa preferido de los japoneses madrugadores estaba por comenzar, en cuanto escuchó el nombre del invitado especial Ayagi tomó el control y subió el volumen.
-Hola querido público, soy Marín y hoy me encuentro con la famosísima Sensei Sawamura sama – aplausos se escuchaban con cada paso que la escritora daba hasta su lugar. - Un placer tenerla esta mañana con nosotros – comentó la famosa presentadora matutina.
-El placer es mío – dijo la escritora haciendo una reverencia.
-Sawamura sama, el día de hoy hemos despertado con una noticia muy escandalosa sobre uno de los protagonistas de la película basada en su bestseller. ¿Considera que dicha situación podría provocar una mala publicidad hacia la misma?; además mensajes tales como, aquí citaré: "no veré nada en lo que él participe". Fin de la cita. Toman fuerza en redes.
-No – dijo contundentemente – La película no es de una sola persona, hay mucha gente capaz, trabajadora y talentosa detrás de la magia que podemos apreciar en el cine. No considero inteligente ni justo que por las acciones de una persona paguen todos. Saijo san es un actor de primera, su actuación es estremecedora al punto de erizarte la piel, al igual que Takahashi sama, Tanaka sama, Hamashita kun, Reino kun y la lista sigue. ¿Qué mejor publicidad que el verdadero talento en acción? al menos a mí no me gustaría perderme algo como eso.
-Fuertes declaraciones las suyas Sensei. Entonces ¿considera que las acciones del actor fueron malas?, ¿seguirá Madarame san siendo considerado para las futuras presentaciones y entrevistas con respecto a la película? – inquirió Marín.
-¿Quién soy yo para juzgar? – dijo elevando sus hombros – simplemente, las cosas tarde o temprano caen por su propio peso, ¿no cree? – comentó sonriente y mirando hacia la cámara. - En cuanto a lo segundo, eso debería ser tratado con el productor, no me corresponde a mí decidir eso. Por último me gustaría mandar un mensaje, ¿puedo?
-¡Claro que sí Sensei! – exclamó con curiosidad y excitación la conductora.
Erika miró hacia la cámara, su rostro relajado y tierno esbozaba una sonrisa amable.
-Queridos actores, no podría estar más satisfecha de su trabajo. Me siento honrada de que hubieran aceptado y Saijo san… Ansío verlo en pantalla, usted es por mucho de las personas más profesionales, comprometidas y entregadas que he conocido. Su futuro es prometedor y desde ¡ya! le pido que por favor acepte protagonizar en un futuro la nueva obra en la que trabajo.
No hubo palabras para Madarame, no hubo poses ni falsedad, solo los sinceros sentimientos de la mujer.
La presentadora dio un chillido al igual que todo el público tras las palabras recién escuchadas, puesto que estaba dando una primicia.
Debido al tiempo se vio en la necesidad de mandar a comerciales y así dar por cerrado el tema que había dado inicio a la conversación.
Ayagi no podía despegar la vista de la televisión, Sawamura acababa de sacar del barco a Madarame de una manera elegante y sutil parar dejarlo morir en el océano del olvido. Ello, más lo que había leído le había hecho darse cuenta, con miedo, acerca de la fragilidad de su profesión y cómo de la noche a la mañana, literalmente hablando, la Diosa de la Fortuna podía cambiar de lugar tan terroríficamente fácil. Una vez perdido al público no te queda nada; pero de algo estaba seguro, no sentía pena alguna. El sujeto se merecía eso y más.
Dio un último sorbo a su batido de proteínas, pronto debía ir al trabajo, por lo cual decidió enviar un último mensaje a su compañero de pantalla, tecleó con rapidez y guardó el móvil. Las palabras dichas:
"Espero jamás ser tu enemigo, ángel de la destrucción".
-Algo huele delicioso – exclamó por detrás una voz adormilada.
-¡Buenos días amor!
De inmediato hermosas alitas fueron desplegadas y un brillo celestial cubrió al castaño quien corrió para tomar en brazos a su compañero de vida.
-¡Me estás asfixiando, ángel impetuoso! – soltó el mayor dando golpecitos en la espalda del otro con la muleta.
-Perdón, perdón – dijo metiendo sus alas – es solo que luces tan hermoso recién levantado, con tus cabellos revueltos, rastros de babita en tu boca y la almohada marcada en tu cara. No me puedo resistir – comentó al tiempo que restregaba su rostro en el del otro.
-¡¿Qué demo…?! ¡Deja de decir tonterías! Ángel calumniador, ¡yo no babeo! – instintivamente limpió su boca y rezongó con el rostro ardiendo de vergüenza - Jamás se te quitará lo raro… - murmuró.
-Ya, ya, tienes razón tú no babeas, escurres miel – dijo con una sonrisa boba en el rostro.
De inmediato ambos se miraron, los recuerdos de sus primeros encuentros golpearon sus mentes con violencia. Un Chunta enfermo muriendo de tos y un Takato cubierto de pies a cabeza con la viscosa sustancia no era lo más apropiado para traer a colación a tempranas horas de la mañana.
-Takato, puedo….
-¡NO! – gritó el actor interrumpiendo cualquier cosa que el otro fuera a decir, pues si le daba un pedazo de queso al ratón, después pediría un vaso con leche. – ¡Necesito alimento, moriré de hambre! – dramatizó haciendo uso de sus habilidades actorales.
-¡NOO! Takato no puede morir primero que yo, come, come – chilló colocando frente a él un plato exageradamente lleno de arroz.
-¿Cómo piensas que comeré todo eso? – señaló con una vena saltando de su sien.
-Bueno, el doctor mencionó que debías alimentarte muy bien… - dijo tomando el bol entre sus manos, alejándolo del actor. - Además leí que el arroz puede ayudar a crear mejor musculatura – soltó socarronamente sin dejar de mirar al pelinegro.
El comentario le caló en el orgullo, si algo odiaba de sí mismo era la falta de músculos; por lo tanto, no permitiría que ese Dios con un cuarto de sangre Española en su cuerpo le humillara. Pronto conseguiría la figura que tanto deseaba.
-¡Dame eso!, ya verás cómo no dejo ni un solo grano – exclamó excitado metiendo grandes porciones a su boca.
-¡Sí! Takato se pondrá muy fuerte – dijo tomando lugar del otro lado de la mesa, contemplando con gusto los cachetes llenos de comida.
Estaban por terminar de comer cuando el celular del ángel sonó, el nombre en el identificador le hizo pegar rápidamente un salto de la silla.
-Mi tesoro debo contestar esta llama, es Taniguchi san.
Con una seña de mano el mayor le dio a entender que podía ir tras meterse otro pedazo de pescado y arroz a la boca. Acto que le causó gracia al ojiverde.
Una vez retirado lo suficiente respondió.
-Sawamura Sensei, me alegra escucharla – exclamó el alto con voz tranquila.
-El gusto es mío Azumaya kun – respondió la mujer.
-Puedo suponer por su llamada que su entrevista fue exitosa - aseguró el actor.
-Lo fue, solo quería decírtelo personalmente y… agradecerte nuevamente por haberme contado la versión real de todo. Hiciste lo correcto.
-No tiene nada que agradecer, por el contrario, gracias a usted por escucharme. Debía saberlo. Esto también le afectaba.
-Aún no puedo creer que Madarame san intentara propasarse con Saijo san y al no conseguirlo dejarlo golpeado en la calle. Siento tanto coraje. Jamás imaginé que algo así pudiera pasar, que el fuera esa clase de persona; de haberlo sabido nunca, créeme, nunca le habría llamado para actuar al lado de Saijo san, yo le debo una disculpa.
-Claro que no Sawamura Sensei, ya habíamos hablado sobre esto. Usted no es responsable de nada y no tiene por qué pedir perdón, Takato se sentiría mal si supiera que usted está enterada, siendo que la causa de su silencio se debe a que no quería verle afectada por el escándalo – comentó el ángel amablemente.
-Gracias Azumaya kun, tus palabras me reconfortan y no te preocupes. No diré nada – pronunció con sinceridad. - Debo colgar, pero nuevamente te doy mi palabra de que haré cuanto esté en mis manos para hundir a ese bastardo, yo también cuidaré de Saijo san. Oh antes de despedirme, dile que pronto le llegará una copia de mi nueva novela, le dejaré un mensaje en ella.
-Gracias Sensei, yo se lo diré, usted es la mejor y gracias por su apoyo. Jamás olvidaré su bondad.
-Basta que me harás sonrojar. Les deseo lo mejor a ambos. Tú también la has pasado mal; pero ya no te preocupes mira que el karma se está haciendo cargo de castigar a ese cretino. Deberías ver las noticias, en Internet un usuario colgó todo un álbum con fotografías reveladoras de él y desde la madrugada ha sido la comidilla de los medios.
-Vaya, eso si que es sorpresivo, no tenía ni idea. Vaya que existe la justicia divina – comentó el ojiverde.
-A falta de la terrenal, la del cielo es más satisfactoria. Bueno me presionan para colgar. Cuídense mucho y espero en un futuro no muy lejano puedan decirle al mundo que están juntos. Me encantan ambos, son una pareja de ensueño. Adiós Azumaya kun.
- Hasta luego Sensei. ¡Éxito!
El castaño colgó de inmediato, los engranajes giraban tal cual los había calibrado y seguirían así hasta que él lo considerara suficiente; pero eso estaba lejos de ocurrir. Con zancadas amplias volvió al comedor donde un muy lleno actor sobaba su estómago intentando digerir lo ingerido.
-Esa pancita se ve adorable, ojalá hubiera un Takato bebé dentro – dijo abrazando por detrás al actor.
-Das miedo, mucho miedo… ¡aléjate ángel desequilibrado!
Una risa de pura felicidad escapó desde el fondo de su pecho. Su día no podía ir más perfecto y este solo recién había comenzado.
-Kuroo kun… soy yo Takuya. No salgas de casa, los reporteros están como abejas afuera esperando picarte. El presidente ha citado a una conferencia de prensa y pidió que la vieras. Iniciará a las diez en punto. Eso es todo, ahora colgaré. Adiós.
El actor veía hacia la pared, todos sus compromisos habían sido cancelados debido al tornado que se había formado a su alrededor. Lo único que le quedaba era esperar la estúpida conferencia. Las fotos que circulaban por la red eran algunas de las que tenía en su habitación. Intentaba hacer memoria de si alguna vez las había descuidado o si alguien que había entrado a su casa en el pasado las abría encontrado y hecho copia de estas, pero no podía dar pie con bola. Nada de esto habría pasado si su maldito ego no se hubiera apoderado de él al grado de exponer su rostro en estas; pero, jamás imaginó que algún día saldrían a la luz. Entonces volvió a mirar el techo, solo personas en Estados Unidos conocían su verdadero nombre; por lo tanto, quien le estaba acosando y arruinando la carrera ¿era alguien de aquel país?, pero ¿por qué hasta ahora?, ¿por qué usar a su madre?, no podía saberlo con certeza y la maldita posición en la que se encontraba le imposibilitaba actuar.
-Paciencia, paciencia, eres bueno esperando… aguanta y más pronto de lo que piensas matarás a esa mosca que revolotea sobre tu cabeza – se decía a sí mismo con la mirada cargada de podredumbre.
-Takuya san, ¿está todo listo? – preguntó el Presidente Hibiya con tono severo. Su humor estaba de los mil demonios, su estrella máxima pendía de un hilo y con ello la reputación y capital de la agencia.
-Sí, Presidente. Solo esperamos se llegue la hora, para lo cual faltan cinco minutos.
El hombre de apariencia recia y pulcra acomodaba su traje, algunas canas asomaban curiosas de entre sus cabellos y finas perlas de sudor recorrían por su frente.
-Muy bien, hagámoslo – indicó caminando con fuerza hacia la sala de conferencias.
El murmullo dentro de esta era crispante, pero apenas colocó un pie dentro, el silencio sepulcral se impuso sobre la algarabía. Siendo las diez en punto el moderador comenzó a hablar.
-Buen día tengan todos ustedes. Agradecemos su presencia y el tiempo que se han tomado para estar hoy aquí. A continuación, el CEO de CMJ (Celebrity Management Japan) Hibiya sama tomará la palabra. Tras su declaración se dará espacio para la sección de preguntas libres. Gracias.
-Desde el día anterior el Excelente y talentoso actor Madarame Kuroo san ha sido el blanco de lo que podría calificar como una vulgar y lamentable cacería de brujas. Todo esto a raíz de un ataque emitido en un programa conocido por todos y sobre el cual pensamos presentar cargos por perjuicio, ya que estos era los responsables de revisar el material a emitir, el cual ha desencadenado una serie de ataques y que tras analizar su contenido se llegó a la conclusión de que este es completamente falso; así mismo declaramos que Madarame no ha participado en prácticas inmorales, dando así cumplimiento a las normas que establece su contrato. Actualmente cualquiera hoy en día puede manipular fotografías y hacerlas pasar por una verdad absoluta y justo eso es lo que está ocurriendo en estos momentos; por lo tanto agradeceríamos que dejaran de difamar y manchar la imagen de nuestro querido Kuroo kun, quien con esfuerzo y constancia ha logrado posicionarse como una de las estrellas más queridas del medio y en el top tres de "Los Hombres más deseados".
Takuya solo miraba desde un costado cómo el Presidente abordaba la situación; sin embargo, él mismo sentía que colapsaría en cualquier momento, el color se le había ido del rostro. Sabía perfectamente que tanto el video como las fotografías eran reales, él mismo en alguna ocasión había llegado en el momento preciso en que estas eran tomadas y así como lo había visto, así huyó del lugar haciéndose de la vista gorda. Años de solapar a ese chico que cayó en sus manos estaban a punto de provocarle un infarto. Lo que hacía Hibiya era como intentar parchar cientos de ponchaduras de un neumático con una sola goma. Fatigante, estresante e improductivo. Para él, esto ya estaba terminado. Lo mejor habría sido huir y dejar a Japón en el olvido. Pero ya era tarde para eso.
En cuanto el CEO terminó de hablar las preguntas se dispararon, mismas que fueron toreadas con maestría por el hombre. Diez minutos después todo había terminado. Ahora el público sería quien decidiera el futuro de la estrella.
Mientras tanto, tras bambalinas, Takuya lamentaba los años de permisividad ante las conductas por demás cuestionables del actor.
-Me iré al infierno…
-Jefe, dígame que vio la conferencia y está al tanto de las fotos, salieron después del escándalo del video – exclamó Numano ansioso.
-Sí, estoy enterado y justo ahora reviso las fotografías – comentó abriendo el correo que le había llegado desde una cuenta falsa, cada una de estas presentaba la fecha de captura. De pronto paró en seco al ver que en tres aparecía mal trecho el chico que ahora compartía casa con él. - ¡Con una mierda! – profirió en voz alta.
-¿Jefe?, ¿jefe qué ocurre? – preguntó impaciente el joven. Rara vez había escuchado maldecir a Arata, por lo cual no tenía duda de que la cosa era seria.
-Numano, escucha con atención quiero que te dirijas con Tsukishima al departamento de crímenes cibernéticos, debemos retirar esas imágenes de internet ahora. Todos serán tratados como posibles víctimas y no se les debe exponer de esta manera, además entre estas se encuentran fotos de un menor de edad.
-¡Entendido! Lo haré enseguida.
-Cuento con ustedes – colgó, inhaló y exhaló con fuerza. Tenía que llamar a Yoshi y saber cómo se encontraba. Esperando en el acto que este no tuviera idea de todo lo que estaba pasando; pero sus intenciones se vieron interrumpidas por el toquido de su puerta.
-Jefe Shirakawa, hay una persona que desea hablar personalmente con usted – pronunció la detective Hiromi.
-Hiromi chan, ¿de qué se trata?
-Bueno… verá...
Una mujer de mediana edad entra sin anunciarse, aventando en el acto a la detective e interrumpiendo el diálogo que esta tenía con Arata.
-Siento mucho el presentarme de esta manera, pero esta es mi niña – dijo señalando la hoja impresa con la imagen de una joven de no más de veinte años siendo ahorcada en alguna especie de juego sexual. La voz de la mujer sonaba desesperada.
-Detective Hiromi, puede retirarse. Atenderé a la señora – dijo indicándole a la pobre mujer dónde sentarse – podrías traerle un té, ¿por favor?
-Claro, vuelvo en seguida.
-Señora, soy el Detective Shirakawa Arata. ¿Está segura que esta persona es su hija?
La mujer asintió con la cabeza, mientras con un pañuelo secaba las lágrimas que salían a mares. – Ella vino a Tokyo a estudiar hace tres años. A las pocas semanas dejé de saber de ella, me preocupé y vine a buscarla – sollozó la mujer – y… hace una semana aproximadamente encontraron sus restos a orillas del Rio Tama – hipó con fuerza la madre.
Arata sabía perfectamente hacia dónde se dirigía la conversación y pese a ser una triste noticia era una pequeña luz al final del túnel oscuro e interminable en el que había entrado hace tiempo.
-Shirakawa san, el hombre que está lastimando a mi niña es ese actor. Al principio dudé, pero mire - dijo sacando una fotografía donde aparecía la chica sonriente al lado de la estatua de Hachiko – es mi niña, mi hermosa niña… ese maldito la mató, ¡ÉL LA MATÓ!, ella era muy inocente, buena, brillante y ahora la llevaré a casa muerta. Me dijeron que abrirían una investigación en aquella prefectura, porque fue allí donde encontraron sus restos, pero Shirakawa san, tiene que ayudarme. No han hecho nada y ahora encuentro esto – dijo estrujando la hoja. - Mi alma y la de ella no podrán estar en paz si el asesino no paga por su crimen.
Arata observaba a la mujer en silencio, era evidente el sufrimiento que arrastraba, a lo cual solo pudo responder con un "La ayudaré". De inmediato pensó que si la investigación para atrapar al maldito no se podía por el lado de Saijo, entonces dejaría eso de lado y comenzaría a prestar atención a Yoshi y esta nueva víctima. Así podría abrir una investigación oficial, dando como resultado el apoyo de toda la policía y no solo el de tres personas, al mismo tiempo la imagen del actor ojiazul se mantendría intacta e independientemente de su silencio podrían poner tras las rejas a Madarame.
-Ahora sí, tus días están contados. Maldito bastardo.
Muero, mi trasero se ha borrado, veo luces, mis ojos arden y mi espalda duele; pero pude terminar el capítulo en un día… ¡yeii!
¡Gracias infinitas por leerme y dejar sus comentario Kakren y Anónimo-chan!
Es muy satisfactorio escribir una historia, pero esta sensación se intensifica cuando te das cuenta que hay más personas que la disfrutan y reconocen tu esfuerzo. Nuevamente, ¡Gracias!
Pido perdón de rodillas por tardar tanto en actualizar, pero qué puedo hacer... tengo una vida muy demandante T^T
Por si se les olvidó y como dato adicional dejo el fragmento que aparece en la TOMA 12 dónde se hace mención de una chica encontrada muerta, quien resulta ser hija de la mujer que ahora recibe Arata.
Arisu cambiaba los canales de la televisión, no parecía haber nada interesante por lo que las noticias eran la mejor opción. La voz del periodista resonó en la habitación.
"Un descubrimiento accidental pone en la mira al Rio Tama, tras encontrarse los restos de una mujer, los cuales se hallaban enterrados a la orilla de este, fue un grupo de chicos scout los que…"
