Disclaimer: los personajes no me pertenecen y tal.


21.

La despedida fue un poco rara, todo había que decirlo. Sentía que debía no hacer un drama de todo esto, jamás lo había hecho al despedirme de mis amigos en los 6 años anteriores -quitando el invierno que pasamos juntos durante la búsqueda de los horrocrux-. Pero también se me hacía imposible no pensar en acompañarle fuera de los terrenos del castillos donde podría desaparecerse hasta su casa.

Normalmente debería irse hasta Londres en el Expreso para luego volver de nuevo a Escocia, era absurdo, pero era una regla impuesta por el Ministerio.

-Pues qué tonto, a mí los viajes en Navidad siempre se me hacían eternos - le comentó mientras bajában la colina hacia las puertas principales de los terrenos, sí, al final no se había podido resistir -, menos mal que pudiste hacer el examen de Aparición el año pasado.

-Una suerte ser de octubre, y que a los de séptimo nos dejen hacer más o menos lo que nos da la gana.

-¿Podríais dejar de restregarnos que sois las mayores y que nosotros sí que tenemos que aguantar las 6 horas de viaje hasta King Cross? - refunfuñó Filius.

Todos sabíamos la verdad, lo que al chico le molestaba no era la duración del trayecto, sino que su mejor amiga no fuese con él y con Poppy en el Expreso.

-Venga Fillius, no seas quejica, ¿no te basta conmigo?

-¿Qué? ¡No! No es eso, solo quería... espera, sólo te estás metiendo conmigo ¿verdad?

Todas menos él empezaron a reírse, ya que el muchacho había pensado que el puchero que había puesto la hufflepuff había sido de verdad, y aunque le hubiese gustado seguir molesto, le fue imposible unirse a sus risas.

Cuando llegaron a Hogsmeade todos se abrazaron antes de que los dos menores subiesen al tren.

-Os echaré de menos chicos, espero vuestras lechuzas el veinticinco, eh - les advirtió Hermione con una sonrisa a través de la ventana, a lo que ambos asintieron justo antes de que el pitido provocado por el vapor indicase que el tren iba a comenzar a moverse.

-¡Feliz navidad! -le gritaron a las dos chicas que permanecían en tierra antes de que su compartimento estuviese demasiado lejos.

Poco después el Expreso ya era solo un pequeño punto que desaparecía entre las colinas que rodeaban el pueblo. El silencio y la ligera bruma que empezaba a formarse las envolvió, la oscuridad era escasamente iluminada por los faroles que alumbraban el andén, y lo único que se escuchaba era el lejano rumor de la música que sonaba en las Tres Escobas, y sus respiraciones. Ambas miraron el cielo nocturno durante varios minutos, despejado pero helado.

-¿A mí también me vas a echar de menos?

La voz de Minerva en contraste sonaba atronadora, y, junto con su tono calmado, sus palabras hicieron que todo el cuerpo de la chica dorada fuese presa de un temblor parecido al que te produciría un altavoz en un concierto. Le miró, pero la escocesa no había despegado su serena mirada del firmamento. Hermione, muy despacio asintió junto con un pequeño "hum", como no queriendo hacer algo que reventase la burbuja de tranquilidad e intimidad que se había formando. Siguió retratando las facciones de su amiga durante el largo silencio que seguía presente, sus pómulos, el inicio de su cuello rodeado por una bufanda del color de los abetos, el vaho que salía de sus labios con cada respiración y se condensaba en el frío aire, no, ninguna se atrevía a romper ese silencio, haciendo que el momento durase para siempre. Entonces Minerva se giró, sonrió de una forma cálida que hizo que la sangre de la chica se le subiese a las orejas, y le abrazó.

-Nos vemos en unas semanas, feliz navidad Jean.

Y apartándose lentamente, dejando que su mejilla rozase la de Hermione y dejando que su suave perfume quedase en su nariz, se separó, y desapareció.

-Feliz navidad - le dijo a la noche, casi sin aliento.

oOoOo

Se había quedado un buen rato sentada en los bancos del andén, no queriendo volver a la realidad de la soledad que le esperaba en el castillo. Quería volver y repetir ese momento unas cien veces por minuto, hasta que la humedad comenzó a traspasar las varias capas de lana que recubrían su cuerpo. Aparte, si tardaba más le cerrarían las puertas, y no le apetecía demasiado tener que entrar a hurtadillas. Caminaba por los nevados terrenos del colegio como ida, y por primera vez se atrevió a preguntarse ¿qué había sido aquello?, ¿qué significaba?, y habría seguido en su vorágine de preguntas y confusión de no ser porque una luz demasiado cálida para pertenecer a la luna llena llamó su atención. Provenía del interior del Bosque Prohibido y parecía... ¡Oh Merlín poderoso! ¡Fuego! Salió corriendo hacia la cabaña establecida en la linde de los árboles y comenzó a aporrear la puerta.

-¡Hagrid! ¡Hagrid sal!

Escuchó al semigigante dentro de la vivienda y a Howler acercar se a la puerta, y cuando la abrió no le dejó formular palabra alguna.

-¡Se quema el bosque!

Entendiendo la urgencia Hagrid salió a comprobar las palabras de la chica y, efectivamente, viendo el pánico en sus ojos Hermione supo que estaba en lo cierto.

-¡Corre! Mándale un patronus a Dumbledore - el hombre salió corriendo, siendo perseguido por su fiel cánido.

Hermione seguía asombrada de la influencia que tenía el mago, siendo que ni siquiera era el director del colegio aún. Pero no dejó que estos pensamientos le distrajeran, y en pocos segundos una figura azulada con forma de nutria ya se dirigía hacia el castillo para avisar a Dumbledore de lo que estaba ocurriendo. Mientras ella no perdió el tiempo y siguió a la enorme figura que se perdía entre los árboles, debía ayudar, Hagrid no tenía magia. A medida que se acercaban al foco tanto la luz como el calor iban aumentando, hacía ya varios metros que la nieve cubría apenas las zonas por donde pasaban, y no tardaron demasiado en llegar al fuego. Las llamas lamían los troncos de los árboles y prendían la hojarasca que se había quedado en el suelo tras el otoño, se extendía con demasiada rapidez y empezaba a temer porque si esperaban demasiado ya sería muy tarde.

-¡Jean! ¡Vuelve aquí, te vas a matar!

-¡Tengo que hacer algo, Dumbledore no va a llegar a tiempo! - dije mientras me internaba más en el incendio.

-¡Jean!

El crepitar de las llamas y el sonido de los árboles rompiéndose por el intenso calor acabó por ensordecer a la chica y opacar la voz del hombre. Sacó su varita, y aunque estaba completamente asustada, no era nada que no pudiese manejar, así que respiró hondo.

-¡Aqua Eructo!

Sujetó de forma firme su varita, evitando que saliese disparada por culpa de la presión con la que salía el agua de esta. Enfocó el torrente hacia todas direcciones, extinguiendo las llamas y empapando todo tanto que evitaba que el fuego volviese a emerger. Ya había lidiado con una gran parte del incendio cuando advirtió que más personas se le unían, y gracias a esto consiguieron remitirlo en pocos minutos, quedando una gran dehesa negra cubierta por las cenizas. Cuando al fin pudieron respirar escuchó al Director Dippet hablar.

-¿Qué diablos ha ocurrido aquí? ¿Y por qué hay una alumna?

Hermione se encogió al escuchar que hacían referencia a ella, mierda, ¿por qué a pesar de no estar con los metepatas de sus amigos seguía metiéndose en todos los fregados?

-La señorita Granger fue la que me alertó sobre el incendio, señor - le dijo Hagrid con su grave voz.

-Y la que me avisó a mí con un patronus, uno perfecto es más.

Esta vez fue el profesor el que intervino, mirando con verdadera curiosidad a la castaña, como si fuese un acertijo que resolver. Esto hizo que Hermione sintiese un escalofrío, la analítica mirada del futuro director siempre le había causado la misma sensación, por eso muchas veces se alegraba de que el centro de atención fuese Harry.

-Aparte, parece que ella sola habría podido lidiar con todo ese fuego.

-Fuego que no sabemos qué fue lo que lo causó, ¿o sí?

Esta vez parecía que la cabeza de Hogwarts se dirigía a ella.

-No, yo volvía para cenar cuando lo vi y avisé al guardabosques.

Asintió y volvió a mirar a los otros dos hombres.

-Hagrid, comprueba que todas las criaturas estén bien y a ver si descubres algo sobre el origen, profesor Dumbledore, por favor, acompaña a la joven a las cocinas para que coma algo, la cena terminó hace rato.

-Por supuesto, buenas noches director.

El hombre se desapareció, ventajas de ser el director, y dejó a los tres solos en el lugar del desastre.

-Vamos, señorita Granger - le dijo Dumbledore mientras se alejaba de allí.

Se despidió tanto de Hagrid como de Howler, que le lamió la cara, llevándose un poco de la ceniza que manchaba todo el cuerpo de la chica, y siguió al hombre hasta salir del bosque.

-Dígame - dijo rompiendo el silencio con el que caminaba -, ¿dónde ha aprendido a lanzar un hechizo tan poderoso?

Ella se encogió de hombros, de nada serviría decir que el haber vivido una guerra le daban a una una ventaja extra en cuanto a lanzar hechizos potentes, y mucho menos le iba a decir que su varita tenía de núcleo el ala de un hada, lo cual hacía que las cosas explotasen. Él pareció respetar su silencio, pero tenía la sensación de que no se iba a quedar a gusto solo con eso, como le había dicho anteriormente él mismo, le gustaba tener todas las respuestas.

-Si no le importa - dijo ella al alcanzar las puertas del castillo -, preferiría limpiarme antes de comer, no se preocupe, conozco el camino a las cocinas.

De nuevo, apreció el brillo de sorpresa en los ojos del educador, para todo lo inexpresivo que era, a Hermione le resultaba realmente fácil interpretar sus emociones en sus inteligentes ojos.

-Está bien, descanse y disfrute de las vacaciones, se lo ha ganado - y sin más se alejó por el pasillo.

Ella se dirigió hacia la torre, pero pensó que se merecía un baño en condiciones, así que agradeció inmensamente que su mejor amiga fuese prefecta y tuviese la contraseña del baño que usaban ellos, una verdadera maravilla.

El agua caliente lleno de burbujas se llevó toda la suciedad y la tensión que aún conservaban los músculos de la chica tras el repentino momento de acción que había vivido. Tras más de medio año sin verse en una situación tan tensa, su cuerpo recordaba cómo era, y no parecía gustarle. Pensaba que después de siete años se merecía un descanso, pero las desgracias parecían perseguirle. Cerró los ojos y dejó que el agua le llegase hasta justo debajo de la nariz, y aunque intentaba despejar su mente, dejarla en blanco, para ella parecía una misión imposible. Recordaba que Ron siempre le decía que ni siquiera cuando se besaban era capaz de dejar de pensar, que sentía sus pensamientos revolotear entre ellos. Menudo idiota, aunque bueno, no es que su amigo y exnovio hubiese sido alguna vez un derroche de sensibilidad, fue una de las razones por las que no duraron ni dos meses.

La cosa es que el incendio volvía una y otra vez a su cabeza castaña. ¿Cómo había podido pasar? Jamás había visto arder el bosque, parecía que era lo único que había permanecido intacto durante todos los años que había estado en Hogwarts. Tras darle demasiadas vueltas, decidió que con la información que tenía no descubriría nada, así que volvería al día siguiente. Salió de la gran bañera, la cual se vació por sí sola, y tras secarse se cambió a las prendas de ropa limpias que habían aparecido allí mágicamente y decidió que necesitaba algo de comer. Mientras bajaba las escaleras anotó mentalmente agradecérselo a los elfos domésticos, y averiguar cuál era su situación por aquella época.


Bueno, y de nuevo vuelvo a publicar en sábado en vez de en viernes. Lo siento, parece que mis viernes son más ajetreados de lo que pensaba xD

Bueno, a partir de este capítulo y por unos cuantos, la historia no rondará tanto en su relación con Minerva, sino más en lo que varios antes había empezado con el tema de las hadas. Necesitaba dejar respirar un poco el drama romántico xD

Espero que os haya gustado, y ahora pues los reviews.

Lady Ibuprofeno: Es que, pensar en Minerva de joven me sabe a una mezcla entre Harry y Hermione, si hubiese sido Hermione probablemente le habría hablado sin problemas mientras seguía leyendo la página, pero Minerva... No sé cómo explicarlo, no puedo pensarla de otra manera xD Y sí, el pasado de Minerva es un poco triste en general, ya se irá viendo a lo largo de la historia.

Bueno, es todo por hoy, hasta la semana que viene, sea cuando sea jajaj

Bisu!~

Yomi.