Disclaimer: Boku no hero es propiedad de Kōhei Horikoshi, él man que está más bueno que el pan y de su respectiva casa animadora. Este fic es sin fines de lucro.


Advertencias: Yaoi, Omegaverse, La pareja principal es crack alv, Sufrimiento, Amor lento y Mini-spoilers del manga


Glosario de organizaciones ficticias que aparecerán en el capítulo:

SV: Seguridad y Vigilancia.

EPS: Escuadras Policiales Secretas.

FEJ: Fuerzas Especiales de Japón.


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-¡Midoriya! ¡Estás haciendo quedar mal al departamento de héroes!

Con cansancio, Izuku se reincorporo de su caída. Desde que había comenzado las clases extras del alfa, sentía que estaba cerca de cruzar el rio Sanzu (1)

Hasta Shinso pensó que las sesiones eran mucho más pesadas de lo habitual.

-U-Un descanso –solicitó el pecoso, temiendo por su seguridad.

-Escogiste voluntariamente este entrenamiento –refutó el azabache severamente-. No esperes compasión de mi parte.

El peliverde apretó sus labios, intentando no pronunciar un pero, porque él mismo sabía que esa simple palabra solo sería una mera excusa.

-¡Aizawa-sensei!

Tanto los dos alfas como el omega voltearon en dirección de la entrada del gimnasio.

-Estoy ocupado –dijo el azabache secamente, sin muchas ganas de convivir de más con más adolescentes de los que ya estaba acostumbrado.

-Realmente queremos saber si podría permitirnos hablar con Midoriya.

-No.

-¿Eh? ¿Por qué?

-Está muy ocupado entrenando con Shinso.

Monoma y kendo enmudecieron al ver lo desgastados que estaban Shinso y Midoriya.

-Déjelos descansar un momento o lo acusaremos con el PTA (2) –amenazó Monoma con su clásica sonrisa maniática de siempre. Shota se limitó a bufar, indicando con la mirada su aprobación.

-Voy por una bebida, ¿Quieres algo?

El omega negó débilmente mientras le ofrecía una sonrisa amistosa a Shinso. Una vez que el pelipurpura desapareció de la vista, Kendo se animó a hablar.

-Midoriya… ¿Podrías…?

-¿Dónde está Tsunori-san? –preguntó sabiendo que tenía una conversación pendiente con la rubia.

-En el salón –indicó Monoma con seriedad, algo poco característico en él. Izuku asintió, dirigiéndose inmediatamente a las aulas.

En el recorrido, no pudo evitar recordar la plática que había tenido con Dazai días anteriores. Ambos ignoraban si el caso de Tsunori tendría el mismo éxito que su caso o se tendría que arreglar de alguna otra manera.

Midoriya quiso pensar que todo funcionaria como lo habían provisto..

Al llegar al lugar donde se encontraba la chica, Izuku no pudo evitar ablandar su mirada. Definitivamente quería ayudarla, así como lo ayudaron a él, pero era bien sabido que cada caso en la corte era demasiado distinto y con sus propias complicaciones.

-Me gusta mucho Japón, tener paisajes muy bonitos –habló la omega de la clase B al sentir la presencia del peliverde-. Mi país también es lindo, pero admitir que la política ahí es peor.

Izuku apretó sus puños sin abandonar su posición y sin tener el valor de enfrentar la plática, porque supo solo con ver la mirada rota de Pony que las cosas en Estados Unidos no eran mejores que en Japón.

Y es que imaginarse viviendo en un país donde se permitía los compromisos desde temprana edad, un sistema que obligaba a los niños omegas a comprometerse con alfas que triplicaban su edad, le quitaba el aliento, le asqueaba.

-¿Sabes de la popularidad de los preservativos en mi país?

Izuku asintió, pero reconociendo desconocer muchos detalles.

-Muchos alfas en mi país no les interesa concebir hasta haber realizado sus sueños. Un preservativo les ayuda a escoger a otra persona si ya no le agrada su pareja. Un preservativo les ayuda a no quedarse con el omega que violó. Un condón les impide crear el instinto de enlazarse con una sola persona.

-Tsunori-san… -murmulló. Entendiendo que un preservativo evitaba que un alfa anudara y por lo tanto, perdiera el interés en marcar. Ni siquiera el aroma del alfa se quedaba impregnado en el cuerpo del omega después del acto, a menos que se presentaran mordiscos y chupetones.

-Pero sabes… al menos el condón tener un par de ventajas –mencionó la chica con una sonrisa apacible en su rostro, observando como el chico tomaba asiento frente a su pupitre-. Un alfa no solo no poder embarazarte, sino que también, al no dejar marca, no ser propiedad de nadie.

La chica bajo la cabeza, intentando no recordar la herida que le hizo abandonar su país. Izuku asintió antes de tomar la mano de su compañera, comprendiendo su dolor.

-Mis padres pensaron que estar mejor aquí en Japón, pero la única diferencia que existe entre aquí y allá, es el tiempo, el pequeño plazo de libertad que tiene un omega. Un contrarreloj que lo único que hace es consumirnos.

El pecoso se quedó quieto, sabiendo de antemano su obligación para apoyar a su compañera.

-No sé si funcionara –aclaró el Izuku, sintiendo el temblor en las pequeñas manos-. Pero te aseguro que tendrás mi apoyo y el de Aizawa-sensei.

Izuku quiso morder su lengua, porque técnicamente no contaba con el apoyo del alfa.

-¿Aizawa-sensei?

-Veras… yo… -tragó saliva-. Estoy casado con Aizawa-sensei… y el plan es que tu hagas lo mismo con un alfa que esté dispuesto a ayudarte.

La omega agrandó sus ojos, sorprendiéndose de que el rival de Vlad estuviera con el omega del grupo A.

-¿Así de fácil?

Izuku asintió con seriedad, mostrando su mirada decidida.

Pony cerró sus ojos, tratando de pensar en su mejor opción.

-¡Entonces yo casarme con Vad-sensei!

Izuku parpadeo atónito ante la idea de Pony, pero era tan lógica la idea que hablaría esa misma moche con Aizawa para que el platicara con Vlad.

-¡Buena idea!


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Aizawa bajó el saco de arena tras concluir que tal vez, el entrenamiento se había prolongado más de lo que organizó en su itinerario. No quería admitirlo, pero sus alumnos comenzaban a sacarlo de quicio. Por un lado, el desempeño del pecoso había dejado mucho que desear, mientras que Shinso-para colmo-, queriendo o no, comenzaba a distraerse por la presencia del omega.

Y de un momento se encontraba viéndose orillado a alargar las horas para ilustrar un poco más la teoría y la práctica.

-¡Aizawa-sensei!

Shota dirigió su mirada a la entrada del gimnasio tras la entrada eufórica del menor, el omega mostrando una enorme sonrisa que ya sabía interpretar: el niño quería algo. O al menos quería hablar de la plática que tuvo con la alumna de Vlad.

Resopló al notar que Shinso también había regresado.

-Desconocía que también eras popular con la clase B –mencionó Shinso desinteresadamente, ofreciendo una bebida a Midoriya.

-No es eso –dijo con gracia, aceptando con gratitud el gesto de Hitoshi-. Solo conversé con Tsunori-san sobre algo que teníamos pendiente.

Sin decir nada más, esperaron hasta que el azabache terminara de guardar las herramientas del entrenamiento.

-¿Terminamos?-preguntó Midoriya, sorprendido.

Aizawa le dedico una mirada fastidiada antes de proseguir con su labor. Un "ya que" que hizo que el pecoso sintiera escalofríos.

-Midoriya.

-¿Si?

-¿Puedo acompañarte a tu casa? Ya sabes, no quisiera que alguien te moleste –dijo Shinso mientras se rascaba la mejilla.

Shota enarcó su ceja al ver como el peliverde le asentía con una sonrisa a su pupilo.

¿Acaso el niño quería que Shinso se enterara de todo?

-Es muy amable de tu parte, pero le prometí a Tsunori-san que la ayudaría con un proyecto.

-No me importa. Te esperare

-Oh…

Shota rodó los ojos al comprobar que al omega se la habían terminado las coartadas.

-¡N-No quiero molestarte! ¡Seguro que tienes muchas tareas!

-No es ninguna molestia.

-Shinso –llamó el azabache-. Estas a punto de ingresar al departamento de héroes (3), te recomiendo que no descuides tus propias prioridades.

-¡Agradezco mucho tu preocupación! ¡Eres un buen amigo! –dijo Izuku mientras sostenía con ímpetu las manos del más alto.

-Yo estaré aquí otro par de horas, así que si Midoriya finaliza sus asuntos con Tsunori antes de que me retire, yo mismo lo llevare a su hogar si tanto te preocupa.

Shinso de nuevo sintió que de algo se estaba perdiendo.


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-Supongo que me dirás algo relacionado con Tsunori –comentó Aizawa mientras abría la puerta de su departamento, ingresando seguido del pecoso.

-¡Tenemos un plan!

-¿Tenemos? ¿Plan? –preguntó queriendo sonar sarcástico.

-¿Podría decirle a Vlad-sensei que se case con Tsunori-san?

Shota se irguió antes de mirar incrédulo al mocoso que tenía brillitos en la mirada mientras atendía a los gatos.

-¿Es broma? –al volver a ver los ojos entusiasmados de Izuku, comprobó que no era una broma.

Hubo un largo silencio donde Shota se sintió incómodo y en cierta medida intimidado y expectante. No estaba del todo seguro si el menor estaba siendo lógico.

-No.

La sonrisa de Izuku desapareció, siendo intercambiada por una mueca incrédula.

-¡¿Por qué?!

-En primer lugar, la SV (4) está al pendiente de muchos de los movimientos que hace cualquier persona y no soportan que uno de los suyos los traicione y reniegue sus ideales. Odian que un alfa le dé un trato digno a un omega. Y si supieran lo nuestro… Es más fácil ser lógicos y no arriesgarse. Créeme, si esos tipos tienen un mínimo de desconfianza hacia alguien, no dudes que actuaran de la peor manera.

Claro que Izuku lo sabía, y conocía muy bien la ideología dentro de los cuerpos del gobierno. Se habían dedicado a recordárselo desde su educación inicial.

Recordándole que la SV, la EPS, el FEJ y otros grupos se encargaban de proteger el orden de la sociedad, eliminando a los impuros traidores que intentaban crear desestabilidad por sus acciones que iban en contra de la naturaleza. Muchos alfas los llamaban los verdaderos héroes.

Y es que la misma SV tenía sus algunas reglas que compartía con otras agrupaciones, una de ellas incluso recordándoles que ni ellos mismos estaban exentos de ser señalados y culpados:

"Todo aquel que dude de la existencia de una emergencia será considerado hereje, cómplice" (5).

A pesar de todo, creía fervientemente que se podía evadir a los cuerpos del gobierno.

-¿No crees que sería muy sospechoso que los dos únicos omegas de la UA hayan contraído matrimonio casi al mismo tiempo y que casualmente impediría que ustedes tuvieran una marca e hijos?

-Tsunori-san pensó en eso. Se podría decir en la corte que Vlad-sensei se vio tentado al ver nuestra relación -Izuku hizo un par de comillas con sus manos-. Vlad- sensei podría exponer que también deseó a un omega con un título importante.

- Dazai te ha explicado millones de veces la importancia del incremento de natalidad aquí en Japón. Obviamente si sus carreras como héroes profesionales son un éxito, se les podría dar una prorroga y un permiso especial para atrasar por años su maternidad, pero te aseguro que nadie en el Afaya estará contento. No les va a gustar que dos omegas se les escapen de las manos.

-Pero… -

-Contempla el escenario, Midoriya –espetó el azabache seriamente, antes de que el menor abriera su boca-. Vlad y yo no tenemos una buena relación con la elite. De hecho, muchos de los héroes no lo tienen. Si llegaran a sospechar que nos casamos solo con la intención de ayudar a un par de omegas para que no sean marcados, el gobierno se encargaría de enviar a la EPS para investigar y presionarte para abandonar la escuela. Podrían asumir que estamos conspirando en contra de ellos. Maldición, si se descubre que lo que tú y yo tenemos es una simple farsa, podrían obligarme a marcarte a la fuerza y lo mismo le pasaría a tu compañera ¿lo entiendes?

-También lo pensé –dijo Izuku, siguiendo los pasos del alfa que se dirigía a su escritorio-. Y es verdad lo que dice, pero Tsunori tiene una oportunidad con el plan que pensé junto con Dazai-san.

Shota se permitió fruncir el ceño antes de mirar al chico.

-¿Es en serio?

-Dazai-san me platico acerca de unas reuniones, fiestas privadas donde se puede mostrar declaración de intenciones ¿Las conoce…?

-Las conozco… –aseguró Shota, sabiendo que en esos lugares -conocidas coloquialmente como fiestas de caridad-, los alfas más acaudalados e importantes se reunían para presumir a sus trofeos, entablar diplomacia con otros alfas de otros países y para platicar con los héroes de todo el país sin importar su rango para así poder promocionarlos a largo plazo.

-Si vamos ahí, probablemente tendremos la oportunidad de despistarlos. Podremos engañarlos…

Shota cerró sus ojos. Ahora entendía a donde se dirigía la plática.

-Quieres que nos presentemos ahí y aparentemos que tenemos planes para tener crías ¿verdad?

Izuku asintió, apenado por las peticiones que egoístamente le pedía al alfa.

Aizawa resopló con cansancio.

Sabía que muchos miembros del Afaya adoraban esas reuniones. Les encantaba ver como los héroes que se unían a sus causas, apoyaban sus políticas y se imponían ante sus parejas. Les llenaba de alegría observar la posesividad que un alfa tenía sobre su omega.

-Esa gente es pretenciosa. Le encanta asegurar que las futuras generaciones serán perfectas e inmaculadas –dijo Shota, con calma-. Tendríamos que demostrarnos afecto frente a ellos.

-E-Esta bien. No es algo tan grave –respondió el omega, teniendo en mente que ese afecto se resumiría solo en sonrisas y palabras bonitas.

Aizawa comenzó a frotar su frente con irritación.

-Nosotros tendríamos que demostrar que en verdad somos una pareja. Para que no surjan suposiciones que indiquen que te estoy ayudando, tendría que demostrar que tú eres mi propiedad.

- E-Eso… Lo entiendo… -murmuró, comprendiendo que quizás sus suposiciones estaban muy lejos de la realidad.

-Estas siendo ingenuo, niño –confrontó el mayor duramente-. Si quieres, puedo hablar con Dazai para buscar otra solución. En esto que propones, el que más correría peligro serias tú. Esas personas querrán ver como aseguro mi posición como alfa ultrajándote.

-Quiero hacerlo…

Ahora era Shota el que estaba confundido. El omega había comprendido demasiado rápido, pero aun así quería continuar. Shota quiso romper algo por la terquedad del pecoso.

-Tal vez tu propuesta funcione y la treta nunca se descubra. Tal vez las conjeturas que se intenten lanzar hacia nosotros se borren al ver que en verdad te tengo bajo mi control, pero tú serás el más afectado.

El tono autoritario con el que hablaba Shota, hizo que temblara en su lugar.

Si se despejan las dudas contra nosotros, entonces también lo harán con Tsunori-san, pensó.

-Lo comprendo y estoy dispuesto a lo que sea para evitar Tsunori-san sea marcada –dijo Izuku, tratando de esconder sus temores. Así al menos el gobierno no tendría motivos para sospechar de nada. No si demostraban que ellos dos iban en serio.

-En ese lugar sufrirás humillaciones…

-S-Si me toca, pero no me marca, entonces está bien. Si soy yo en vez de Tsunori-san, estará bien.

-¡Demonios! ¡¿Te estas escuchando?! ¡¿Es que no lo entiendes?!–preguntó incrédulo, intentando apelar la lógica del omega-. Si te ordenara que me beses, tendrías que hacerlo. Si te ordenara quedarte quieto para poder tocarte inapropiadamente tendrás que hacerlo sin chistar.

-¡Lo sé! ¡No me importa! ¡Solo quiero ayudarla! ¡No quiero dejarla sola! ¡Estoy dispuesto a todo con tal de que tenga un futuro como héroe profesional!–soltó el menor, desesperado-. ¡Si tengo que hacerlo para que no descubran la mentira, entonces está bien! ¡Todo estará bien mientras ella no sufra!

-¿Y qué me dices de la nueva ley de marca? Tsunory al igual que tú tiene dieciséis años, pero ella no estaría protegida legalmente como tú lo estas-dijo Aizawa, sintiendo que en cualquier momento perdería estribos-. Y si logra evadir esa ley, probablemente también deberá presentarse a esos asquerosos lugares en algún momento ¿Es que no te das cuenta que lo único que has tenido es suerte? ¡No todos tendrán la suerte que tú tienes!

-¡Ya se! ¡Pero quiero intentarlo!

Intentarlo para apartar ese sentimiento de inutilidad que lo carcomía de a poco, lentamente. Intentarlo para no sentirse miserable. Intentarlo para que no obligaran a Tsunori a algo que no quería.

-¡Te he dicho que no podrás proteger a otros si no te planteas protegerte a ti mismo!

-¡No podre ser un héroe si dejo que lastimen a mi compañera!

Aizawa tiró del brazo de Izuku, acercándolo peligrosamente a su rostro.

No sabía si lo había lastimado, pero quería hacer que recapacitara de una buena vez.

-¿Y qué hay de mí? ¿Y si yo no quiero tocarte?

Izuku enmudeció, tragando saliva.

-Odio los sacrificios…

-Pero usted ha hecho lo mismo…

-Odio la impulsividad –mintió. En realidad, le aterraba.

-Lo siento...

-Estoy comenzando a sospechar que quieres que te toque… -las palabras de Shota fueron directas y claras. Palabras que no tenían un ápice de burla.

-No lo sé… -en verdad no lo sabía.

Shota intensificó su agarre.

Izuku enfrentó la mirada furiosa del mayor. Tragó sus culpas, sus miedos. Y Shota comprendió que Izuku estaba dispuesto a hacer un sacrificio que algún día los conduciría al desastre.

Ambos entrecerraron sus ojos, sintiendo sus respiraciones acercarse. Dejándose llevar por sus instintos que les ordenaban que llegaran más allá de sus barreras que comenzaban a imponerse cada que se veían, pero que a la vez fingían desconocer.

Y es que estaban a cinco centímetros de cometer un error que seguramente lo pagarían caro.

Hasta que Izuku sintió un fuerte ardor en su rostro, producto de las pequeñas garras de los gatos que se incrustaron con la intención de matar. Un ataque que hizo que se separara bruscamente del mayor.

Aizawa bufó al contemplar como el niño comenzaba a retorcerse por el dolor de las heridas.

-Como sea…

-¿Q-Que?

-Hablare con Vlad, pero no prometo nada.

Izuku asintió a pesar de que los gatos no mostraban interés de sacar sus garras de su rostro. Pero para Izuku estaba bien. Prefería el ataque de sus mascotas antes de confrontar lo que había pasado.

Shota se sentía de la misma manera.

Ambos estuvieron a punto de cometer una tontería. Necesitaban un respiro.


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Izuku toco su cuello con suavidad, masajeando lentamente las áreas donde el alfa había dejado su marca que, aunque fue momentánea, seguía doliendo enormemente. No quería mencionarlo al azabache, pero esos últimos días comenzaba a tener dificultades para conciliar el sueño y a regañadientes se obligaba a comer a pesar de que su apetito había desaparecido por completo. Por supuesto, intentaba negar que lo que le pasó y los malestares que comenzaba a manifestar no tenían ninguna relación. En verdad quería creerlo.

Sus compañeros, de hecho, trataban de animarlo a pesar de que desconocían los problemas que claramente se manifestaban en su rostro, a pesar de que intentaba con todas sus fuerzas ocultar sus recaídas emocionales.

Para colmo, también recordaba con viveza el roce que había tenido con Aizawa. Tampoco estaba seguro de seguir llamándolo un roce. Y es que desde ese día, no habían tocado ese tema y preferían mantenerlo al margen.

La convivencia entre ellos comenzaba a tornarse extraña e incómoda. Pero lo peor de todo es que no sabían cómo arreglarlo o manejarlo. Nunca antes se habían gritado, ni alzado la voz, así que esperaba no volver a repetirlo.

Sostuvo su frente, intentando no dejar que los malos recuerdos regresaran justo cuando estaba haciendo la tarea, concluyendo que lo mejor sería despejarse un rato en el parque que estaba enfrente de los departamentos.

Al salir, miró de reojo las tres bolitas blancas que dormían plácidamente en el escritorio de su profesor, prefiriendo guardar esa imagen para no pensar en otra cosa.

-¡Midoriya-san!

Izuku giró en dirección de la voz que venía de las escaleras, encontrándose con la mirada risueña del ayudante de Dazai.

-¿Atsushi-san?-dijo sintiéndose apenado pues apenas y recordaba el nombre.

-Dazai-san me encargó que te entregara algo –comentó tras sacar un sobre de su mochila-. Me dijo que no te enojaras con él, pero si lo haces, nadie en la agencia impedirá que lo golpees.

Izuku sonrió ante la actitud del muchacho. Sin duda, el albino era alguien responsable, trabajador, amable y de fiar. Y le alegraba que aunque el muchacho tenía una marca, se le veía feliz. Algo que no se podía ver todos los días.

-¡Gracias por traer el sobre! –respondió Izuku, inclinándose respetuosamente por el esfuerzo del chico-. ¿Pero qué es?

Al levantar la mirada, supo que el omega estaba igual de confundido que él.

-¡Oh! Pensé que al menos tenías una idea de lo que era… -dijo Atsushi sinceramente.

El pecoso miró el sobre con curiosidad, abriendo sus ojos al recordar la conversación que había tenido con Dazai días antes, así que no sabía que esperar exactamente.

-¿Qué será?

Atsushi negó con su cabeza, aunque igual de intrigado que el pecoso. A pesar de que llevaba dos años en la agencia, aun no sabía que pensar del castaño.

-¿Quieres pasar al departamento por un té?

-Gracias por la invitación, pero le prometí a mi esposo gruñón que llegaría a la agencia antes de que cayera la noche –dijo amablemente-. Espero contar con la invitación para otro día.

-¡Por supuesto!– exclamó Izuku con entusiasmo, mirando de reojo la hermosa sortija que estaba colocada en el dedo anular del omega.

Atsushi devolvió la sonrisa ante la amabilidad del pecoso.

-¡Entonces nos vemos!

-¡Si! ¡Nos vemos después!

Izuku agito su mano a manera de despedida. Habría acompañado a Atsushi hasta la estación, pero sabía perfectamente que el único que correría peligro seria solo él, un omega sin marca.

De regreso al departamento, retrocedió un par de pasos al notar la furia de los felinos, sabiendo que probablemente estaban enfadados por la falta de comida en sus platos.

No le quedaba más que inclinarse ante los amos del hogar y suplicar misericordia.

-Solo quieren a Aizawa-sensei, ¿no es cierto? –dijo como si esperara que le respondieran. Los tres gatos le dedicaron una mirada de odio antes de comer sus croquetas.

En cuntlillas, Izuku contemplo a los gatitos comiendo agresivamente. Tenía la teoría de que lo odiaban porque aún no se dignaba a ponerles nombres, y es que ni Kouta ni Eri le habían sugerido ninguno a pesar de que tenía entendido que los niños les encantaba ponerlos.

De hecho, recordaba a los amigos de Kacchan adoptar a cachorritos que se encontraban en los callejones, poniéndoles nombres tan extravagantes como "Máquina de matar" "Furia al volante" "Como tú" "Fresita" o algo por el estilo.

Cerró sus ojos momentáneamente, dejando soltar una pequeña carcajada al memorizar a esos perritos que aun vivían en su antiguo vecindario y que, a pesar de su vejez, todavía le eran leales a sus dueños.

Los alfas en verdad apreciaban a los canes, pero por alguna razón, su profesor prefería a los gatos y los gatos le devolvían el afecto.

Izuku ladeó la cabeza antes de dirigir su mirada al sobre café que había dejado en la mesita de la sala, suspirando para luego levantarse y mirarla fijamente antes de tomarla, volviendo a soltar un resoplido antes de abrirla con cuidado.

Enorme fue su sorpresa al encontrar numerosas fotos de su profesor en diferentes etapas de su vida, causando que su rostro se tiñera de rojo.

-Esto es… -mumuró con pena, sabiendo que estaba cometiendo un error por hojearlas. Esa era privacidad de Aizawa y se sentía demasiado mal por fisgonearlas sin consentimiento (6).

-Ya llegue…

Ni siquiera había escuchado la manija abrirse.

-B-Bienvenido-dijo el omega con nerviosismo, escondiendo rápidamente las fotos antes de que el alfa se percatara del contenido que poseía, imaginando un escenario donde Aizawa realmente mataba a sangre fría a Dazai por meterse en su privacidad y de paso a él por todo lo que estaba ocurriendo entre ellos.

Aizawa cerró sus ojos con indiferencia. Estaba demasiado cansado como para saber todos los desastres que el adolescente provocaba. Ya tendría otra oportunidad de regañarlo si es que había cometido alguna tontería.

Por suerte para el pecoso, Aizawa pasó de largo, dejando que el sobre y su contenido fueran guardados apropiadamente.


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Mientras Shota terminaba de afeitarse, Izuku se asomó imperceptible, esperando que el azabache saliera del baño para pedirle ayuda a envolver el regalo.

Ese día era la boda de Mic y Midnight, y como los padrinos que eran –a petición de la pareja- tenían que lucir lo mejor presentables para la ceremonia. Además, Aizawa se encontraba más fastidiado de lo usual por haber ayudado a comprar tanto los anillos como el vestido de Mic.

No habían sido buenas semanas para el alfa.

-¿A qué hora dijo el Uber que llegaría? (7) –preguntó Shota mientras recogía su cabello en una coleta alta.

Al girar hacia su profesor, Izuku sintió que sus mejillas enrojecieron.

-Dijo que llegaría en quince minutos…-contestó antes de que el alfa le dirigiera la mirada, sacudiendo su cabeza para dejar a un lado sus instintos omegas que le susurraban que el mayor era muy guapo. Y es que todavía no se podía quitar de la cabeza las fotos que le había entregado Dazai.

Queriendo o no, el castaño le había dado otra perspectiva de su esposo. Y aunque todavía no terminaba de ver todas, le ayudaba a conocer al azabache desde otro enfoque.

¿O tal vez eran solo excusas para satisfacer su instinto omega?

No lo sabía, y esperaba no averiguarlo.

A ese punto de su vida, agradecía que la mayoría de las feromonas solo se manifestaban por emociones fuertes, porque de lo contrario, Aizawa sospecharía cosas que prefería que no sospechara. Jamás.

-¿Terminaste con el regalo?

Izuku negó desde el asiento del sofá. Shota resopló al ver que los gatos se acercaban para consumir sus alimentos.

-Necesito ayuda.

Luego de resoplar más profundamente, preparándose para la odisea emocional que se aproximaba, se acercó e inclino para ayudar a envolver la elegante salsera de plata que les compro a sus mejores amigos.

Una salsera que, para sorpresa de Izuku, Shota la mando a gravar.

"En caso de divorcio, devolver a Shota Aizawa", decía.

-Estoy muy feliz por Midnight-san y Mic-san –dijo izuku tratando de lucir tranquilo.

-Yo también –respondió Aizawa con paciencia, aunque sabiendo que jamás se lo confesaría al rubio y a la morena.

-Debe ser muy lindo unir tu vida con la persona especial.

-Te aseguro que también la encontraras una vez que nos separemos.

El omega alzó su mirada, encontrándose con las pupilas que lo observaban inquisitivamente.

Shota recargo su mejilla en su palma de su mano, mirando la sonrosada expresión del pecoso.

Y es que ambos recordaron su farsa. Recordaron su falsa relación, recriminándose mentalmente por haber protagonizado escenas que muy fácilmente se podrían malinterpretar. Y aunque ambos estaban conscientes de una posible atracción, también sabían que lo que actuaban eran sus instintos, no ellos.

Solo era la voz alfa y la voz omega que trataban a salir a flote. Solo eso.

-Está bien. No pensaba intervenir en el romance que sostienes con All Might de todos modos-soltó Aizawa para disminuir la tensión.

Izuku sintió los colores subirse a su cabeza.

El celular de ambos sonó, indicando que el transporte había llegado.


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-¡Bienvenidos!

-¡Bienvenidos!

-¡Mic, te ves muy bien con ese vestido! ¡Resalta tu figura!

-¡Ella me obligo!

-¿Acaso no viste las fotos de un bebé coronando? Lo siento querido, esto es lo mínimo que puedes hacer para que yo no te odie tanto en el día del parto.

Midnight lucía un elegante esmoquin que ocultaba creciente vientre, mientras que Mic usaba un bonito vestido de novia corte sirena que le entallaba demasiado bien.

Entre las risas de los invitados, las decoraciones extravagantes que poco tenían que ver con una boda, Mic y Midnight iban recibiendo gustosos las felicitaciones de su unión, alegres de que todos sus amigos cercanos hayan podido asistir.

-Midnight-sensei, ¡Se ve hermosa!

-Gracias querido –dijo la mujer con una enorme sonrisa en el rostro-. ¡Ah, me hubiera gustado invitar a tus compañeros, pero así como lo fue tu boda, Hisashi y yo también mantendremos en secreto la nuestra por algunos meses! ¡Es excitante!

-¡L-Lo entiendo!

-Wuaaaa, pensé que moriría por la planificación. Es muy estresante - Nemuri susurro en el oído de Izuku-. ¿También tuviste que pasar por lo mismo?

-No… el abogado que manejo nuestro caso se hizo cargo de todos los preparativos –respondió Izuku, abochornado por la cercanía de la alfa-. Tampoco fue algo llamativo que digamos…

-¡La de ustedes fue muy linda! ¡Para mi gusto muy minimalista, pero linda! –Midnight se dedicó a darle palmaditas a Izuku al percatarse de que tal vez había tocado un tema demasiado triste-. ¡Es una locura! ¡En especial por el plazo tan corto que nos dan para organizar! –exclamó-. ¡Qué bueno que ni Eraser ni tú sufrieron esta pesadilla! ¡Mejor vamos a bailar! ¡Vamos!

-Oye, oye, oye, ¿Por qué no invitas a bailar a tu esposo? –preguntó Mic al ver que su mujer sacaba a la pista a un confundido pecoso.

-No seas idiota, Hizashi.

-Pero no te desquites conmigo, hombre –dijo con tristeza-. Yo solo lo decía porque Nemuri no se contiene con el pobre muchacho…

Aizawa mantenía una mirada pensativa en su rostro, resoplando por el aburrimiento a pesar de que la recepción recién había empezado. Lo mejor que podía hacer era mantenerse ajeno a la celebración y concentrarse en los aperitivos, que según él, eran lo único bueno de la fiesta.

Por la intriga generada por el mismo aburrimiento, se preguntó qué tipo de conversación tendría Nemuri, la mujer más precoz que conocía y Midoriya, el alumno más tímido que tenía.

Y tampoco es como es que quisiera acercarse para averiguarlo.

Los minutos pasaron y la banda de Rock-Pop-Alternativo informo que tomarían un pequeño descanso.

-¡Aizawa-sensei!

-Te he dicho que fuera de la escuela me quietes el honorifico. Y si te incomoda tanto, solo llámame Eraser–murmuró Aizawa, quien sostenía una copa de champan cerca de sus labios.

-Aizawa-san…-volvió a llamar, esta vez cohibido.

-¿Qué?

-¡Kouta y Eri acaban de llegar! –exclamó Izuku con júbilo, dejando de lado su timidez.

Shota ladeó su cabeza, extrañado de que los niños no estuvieran pegados a Izuku.

Al girar, vieron las figuras de Vlad y Tsunori entrar calmadamente, a pesar de que eran el nuevo centro de atención para celos de los festejados.

-¡Midoriya-kun! –saludó Pony mientras se acercaba al omega, siendo seguida del albino.

Izuku se inclinó a manera de saludo. Al levantar su vista, se encontró con los ojos inquisitivos de Vlad mirándolo duramente.

-¿Me permites hablar con Midoriya? –preguntó el profesor de la clase B directamente a Aizawa.

-Es la decisión del niño, no mía - aclaró Shota, dedicándoles una mirada comprensiva, sabiendo muy bien lo que Vlad quería decirle al chico.

-¿Tienes un momento?

Izuku asintió, intimidado. Al alejarse de su profesor y de Tsunori, dedujo que era hora de cargar sus responsabilidades y enfrentarlas como era debido.

-Gracias por pensar en tu compañera y no abandonarla. Pudiste hacerlo, pero no lo hiciste –soltó Vlad sin dejar de darle la espalda al omega, sabiendo que cualquier otro pudo haber ocultado la información para no correr peligro-. Por eso te respeto.

El pecoso apretó sus labios sin saber que responder, porque no sentía que se mereciera el agradecimiento del albino. Se sentía miserable, enfermo. Y es que una vez que había enfriado su cabeza, se dio cuenta de que no solo le pidió demasiado a Aizawa, sino que también al mismo Vlad.

Técnicamente, les había pedido descaradamente cometer traición contra el gobierno. Les había pedido que sacrificaran su seguridad a cambio de nada.

Vlad arrugó el entrecejo al ver la culpabilidad en el rostro del omega.

- Tsunori y tú han pasado por mucho –dijo el alfa, sin ningún tono de molestia.

-¡Le aseguro que me encargare de que el Afaya jamás los moleste!

-Tsunori y yo sabremos arreglárnosla, así que no te sobre esfuerces, ni tampoco permitas que Eraser lo haga –dijo sabiendo que ahora más que nunca, las cosas serían más difíciles para los cuatro.

Y es que ya tenían conocimiento de que probablemente comenzarían a estar bajo vigilancia en poco tiempo.

Vlad soltó un gruñido antes de suspirar con pesadez.

-Lamento quitarte tu tiempo, ve a divertirte…

-Con permiso… -antes de girar para irse, Vlad llamo una última vez.

-No te tomes a mal mis palabras –espetó el alfa, haciendo una breve pausa antes de proseguir-. El ejemplo que ha dado All Might es increíble, pero desgraciadamente no es realista. Es crudo.

Izuku se inmutó, quedándose estático. Recordando de golpe cuando su héroe le confesó que no había logrado salvar a todos los que hubiera deseado salvar.

"No puedo salvar a los que no puedo alcanzar. Mayor razón para levantarse y sonreír"

-Los límites existen –Vlad bajó la mirada con frustración-. No podrás ayudar a todos los omegas. Es imposible.

-Lo intentaré- Izuku apretó sus labios-. Lo conseguiré.

Por eso se estaba esforzando en sus entrenamientos. Para no llorar ni desplomarse, ni dejarse vencer. Para cambiar algo.

Salvar a todos. Lo conseguiría, costara lo que costara.

Vlad sonrió de lado ante la clara resolución del omega.


.

Pony parpadeo al ver a dos niños abrasarse efusivamente, reconociéndolos como la niña rescatada de meses atrás y el sobrino de Mandalay.

Los niños no paraban de dar brinquitos de júbilo, felices por haberse encontrado de nuevo y en tan poco tiempo de su separación.

-Parece que son muy cercanos –soltó Tsunori para sí misma, ya que el azabache se había retirado momentáneamente del lugar para atender una llamada.

-¡Eri-chan! ¡Kouta-kun!

Tsunori ahora dirigió su mirada al omega que recibía con brazos abiertos a los niños, abrazándolos de forma cálida. Escena hizo que se sintiera asqueada.

Odiaba a los niños. No los soportaba.

En especial, odiaba ver a un omega sometido a sus crías, consecuencia de lo endeble de los instintos.

Y eso es lo que estaba viendo en Izuku: Debilidad por unos cachorros que ni siquiera eran suyos. Y ella no quería verse así, siendo consumida por sus instintos maternales. De solo pensarlo, quería vomitar.

-¿Dónde está Eraser? ¡Quiero preguntarle si le gustó mi regalo!

Izuku busco con su mirada la figura del mayor, pero no pudo encontrarlo.

-Estaba conmigo, pero salió a hablar por teléfono –dijo Pony, adivinando los pensamientos del pecoso-. Creo que era urgente.

-Bueno, mejor comienzo a ponerlos al día –dijo Kouta con orgullo-. Y también hablemos de los gatos…

El rostro de Eri se ilumino más de lo que ya estaba.

-¿Podemos estar contigo? –preguntó la pequeña beta con la tranquilidad que la caracterizaba.

Izuku giró su rostro para tener la aprobación de Nedzu y Mandalay. Un acto del que se arrepintió tras ver a los adultos tener una irresponsable competencia de cerveza casi frente a los niños.


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-¡Aizawa-san! ¡No esperaba una llamada suya!

-¿Cuándo planeabas decirme que tengo que someter a mi propio alumno en las fiestas de caridad?

-Oh… ¿Estoy en problemas?

Shota se contuvo en decirle que si lo tuviera enfrente, probablemente le partiría la boca.

- Las leyes contra los omegas se están agravando por cada día que pasa - dijo Dazai tranquilamente-. Ya no había muchas opciones, Aizawa-san.

-Créelo o no, no entra en mis planes humillar a uno de mis estudiantes –dijo calmadamente-. Al menos no fuera de la escuela.

Los dos hombres guardaron silencio antes de retomar la difícil plática, solo la música escuchándose de fondo.

-La SV puso sus nombres en la lista de espera –soltó Dazai fríamente-. Ya has de imaginar las razones…

-Déjame adivinar… –Shota endureció sus facciones-. Apartando momentáneamente los problemas que hemos causado, creo que el catalizador más importante fue la muerte de Jalmack.

-¡Correcto! –soltó el castaño con efusión.

-Por eso no impediste que Midoriya le tendiera una mano a su compañera –Aizawa arrugó su nariz, molesto por su ingenuidad.

-Ustedes ya tienen la desconfianza de la SV, así que daba igual que agregaran algo más a su lista de tonterías –completó-. Pero si demuestras que tienes la firme intención de marcar a Midoriya una vez que acabe sus estudios, te garantizo que los perjurios contra ustedes desaparecerán y serán borrados automáticamente de la lista de sospecha, y por lo tanto, el matrimonio entre Vlad y Tsunori tendría la confianza de los círculos con los que ustedes se involucraran en las fiestas de caridad.

Aizawa se limitó a mirar con odio su propio teléfono –más bien al sujeto al otro lado de la línea, su celular no tenía la culpa-. Y es que lo que estaba sugiriendo el abogado era sumamente inconcebible y aterrador.

Pero claro, como el hombre no había tenido momentos incomodos con un adolescente de dieciséis años, podía hablar tranquilamente y a expensas de los demás.

-Se… Reconozco que está en juego su ética y moral profesional y que Midoriya-san está más que dispuesto a ser lastimado por el bien de la chica. Les estoy pidiendo demasiado y me apena no poder brindar otra solución –con dificultad, Shota pudo reconocer un ápice de sinceridad en las palabras de Dazai-. ¿Pero sabe de lo que estoy completamente seguro? Estoy seguro de que usted jamás lastimaría a Midoriya. Y por eso sé que se las arreglaran en la fiesta.

-¿Con esas palabras manipulaste a Midoriya?

-Ya sé que no me estima, pero sé que no le negara otro favor a Midoriya-san.

-Lo pensare.

-¡Le doy mi palabra que no será tan complicado besar al encantador jovencito que tiene como esposo…!

Shota bufó tras colgar la llamada, cansado. Metiendo sus manos en sus bolsillos por el clima.

Necesitaba un cigarrillo.


.

-No, no, no. Me gusta más el nombre de Longanisa que Dita o Saturno. Longanisa tiene más clase.

-¿Estás loco? Papo, Cacho y Trea son buenos nombres.

-¡No! Tienen que llamarse Eros, Lulo y Cleiton.

-Tienen que llamarse Nix, Lysandre y Gwyndolin. Quien no respete mi decisión, le parto la cara.

Izuku palmó su frente con pena al observar la absurda discusión que estaban teniendo sus profesores y otros héroes profesionales que habían sido invitados a la boda.

Discusión que se originó tras preguntarle a Eri y a Kouta nombres de gatos y que estaría encantado si le ofrecían sugerencias.

Y es que, justo cuando Eri comenzó a hablar, Mic se había acercado a dar su opinión, seguido de Mt. Lady, Lunch Rush, Cementoss y Ectoplasm que se unían para comenzar a debatir de forma pacifico-agresiva.

Debate que no pudo prosperar del todo debido a la ebriedad de sus integrantes.

-Tienes que llamarlos Night, Pelusa y Mimi –exclamó Nedzu desde su asiento.

Izuku quiso retroceder cuando Trece lo tomo de los hombros para zarandearlo.

-¡Dark Souls! ¡Dark Souls!

El omega entró en pánico cuando Trece comenzó a llorar en su hombro, además de que el resto de gente no paraba de gritarle nombres para sus mascotas.

Panky

Dakaria

Emi

Casimu

Susi

Ellie

Emma

Gemma

Aiku

Sushi

Aelin

Haru

Poroto

Cocoa

Kotaro

-¿Qué demonios? –intervino Shota al acercarse al epicentro del drama, viendo con burla la estafa que estaba realizando Kouta a su tía y al resto de las Pussycats aprovechando que no estaban en sus cinco sentidos por culpa del alcohol.

-Ni siquiera son las nueve de la noche –murmuró el azabache mientras miraba la hora en su celular.

-A-Ayuda… -solicitó Izuku porque Trece no dejaba de abrasarlo. Sabiendo que en cualquier minuto comenzarían los golpes de verdad.

-¡Aizawa-san! –exclamó Eri al verlo acercarse lentamente.

Pony no logro evitar fruncir el ceño al presenciar como su profesor, un alfa, palmaba con cariño la cabeza de la niña. Y es que bien sabía que un alfa no era muy apegado a los niños, ni siquiera con sus propias crías.

A pesar de ello, estaba presenciando en primera fila como un alfa le dedicaba a una joven beta una dulce sonrisa. Una expresión que jamás creyó ver en su vida.

Una expresión que le hizo sonrojar.

Porque esa hermosa sonrisa no se comparaba con la sonrisa que Vlad y sus compañeros le regalaban.

La sonrisa de Aizawa era mucho mejor porque debajo de ella no escondía condescendencia ni lastima. Parecía real.

-¡Ahí está Eraser!

-¡Oblíguenlo a beber! ¡Hagan que también pase vergüenzas!

-¡No! ¡Antes tengo que saber si le gusto mi regalo!


.

Lo primero que hizo Izuku al llegar al departamento, fue agradecerle al amable conductor de Uber por haberle ayudado a cargar a Shota, ya que aunque su profesor estaba consiente, juró que el mayor no se encontraba en su mejor condición como para caminar solo.

El día no fue como lo esperaron, pero considerando el alboroto que hubo en la boda, tenían suerte de que salieron sin un ojo morado o maquillados. Lo único que lamentó, fue no haber podido despedirse de Midnight ni de los niños.

Después de soltar un suspiro, miró con detenimiento la figura cansada que se sostenía de sus hombros.

Y es que algo que le sorprendió fue que el azabache aceptara las bebidas que se le ofrecían, casi sin quejas.

-Demonios, me duele mi cabeza –murmuró Shota, sosteniendo su frente con frustración.

-¿Se encuentra mejor?

-¿Te parece que estoy mejor?

Izuku miró hacia arriba, pensando en su respuesta, y es que, en comparación a Mic o Kamui Woods, Aizawa lucía muy bien. Exceptuado su evidente falta de coordinación, ni siquiera parecía que hubiera tomado una sola gota de bebidas de dudosa procedencia.

-Déjeme ayudarlo a llegar a su cuarto…

-Sí, sí. Como quieras.

Sin más opción, Izuku deslizó la puerta de la habitación del azabache.

-Quiero darte las gracias –dijo Aizawa, temiendo perder el equilibrio una vez que el omega dejó de sujetarlo.

Izuku parpadeo, extrañado.

-No es necesario –dijo con calma.

-También quiero disculparme contigo.

-¿Disculparse?

-Estoy ebrio ahora mismo y probablemente no diría esto si no estuviera borracho, pero… A nombre de Nerumi, Hisashi y yo nos disculpamos por no invitar a All Might.

-¿Qué?

-Nemuri y Hizashi no quisieron invitarlo porque temieron que yo lo incomodara con mis crueles comentarios y mis miradas de severas–confesó con desinterés-. Técnicamente fue mi culpa que no asistiera.

El pecoso soltó una sonrisilla que apenas pudo contener.

-¿Y se siente culpable por esto?

-Un poco –dijo Shota, frotando sus ojos por el dolor de cabeza-. Cuando este sobrio, no recordare nada de lo que te dije, así que ni se te ocurra mencionar lo que acabas de escuchar. Si lo haces, me encargare de hacerte pagar caro.

-Entonces si esta borracho -pensó Izuku ya sin muchas dudas (8).

-¿Realmente odia a All Might?

-No lo odio, solo me molesta su actitud, su carácter, su forma de ser, su desempeño como docente, sus trajes con colores chirriantes, su risa, su impulsividad ilógica…

Izuku inflo sus mejillas en un intento de no soltar una carcajada. Realmente su profesor se estaba sincerando demasiado.

-¿Pero sabes que odio más?–dijo Shota seriamente, sosteniendo la mirada del omega.

El pecoso se enderezo tras mentalizarse que ahora si su profesor comenzaría a quejarse de él.

-Odio los curitas de Midoriya.

Sep, definitivamente el hombre estaba completamente borracho, sin idea de lo que pasaba a su alrededor.

-Ta vez pienses que odio toda la colección que trajo a mi departamento. Es decir, si la odio, pero no tanto como a los curitas - dijo mientras picaba con las puntas de sus dedos la frente del chico-. Cuando el mocoso se encuentre en la escuela, me asegurare de quemar todo. No le digas al niño problema o me acusara con el PTA –finalizó, cayendo estrepitosamente en el futon.

Izuku asintió sin borrar la pequeña sonrisa de su rostro, tomando nota para esconder sus cosas.


.

-¡Todoroki-kun!

Al girar, Shouto agrandó sus ojos al ver que se trataba de Midoriya, admitiendo que no esperaba encontrarlo justo en la salida de la escuela.

-¿Vamos juntos a la estación?

El heterocromatico detuvo su paso ante la simple pregunta, sorprendiéndose de su propio tiempo de reacción. Bastante lamentable, por cierto. Lo que hacía el amor.

-¡S-Si no te incomoda!

Todoroki negó suavemente, invitando a proseguir la caminata.

-La tarea que nos dejó Aizawa-sensei parece complicada –mencionó Izuku-. También tenemos que estudiar para los finales. Todoroki-kun, ayúdame con mi ingles después ¿De acuerdo?

-Escuche que estas tomando clases suplementarias con Aizawa-sensei.

Izuku asintió con una sonrisa en su rostro.

-¿Son difíciles? –preguntó luego de un par de minutos en silencio.

-Un poco… Pero decidí que me iba a esforzar más que nadie y que aprovecharía mi estancia en la escuela al máximo –dijo con entusiasmo.

El alfa sonrió de lado ante la ferviente y hermosa sonrisa del omega. Esa sonrisa que esperaba que algún día se las dedicara solo a él y a nadie más.

Si tan solo…

-Escuche que lloverá más tarde –dijo Izuku luego de mirar el cielo-. Sera mejor darnos prisa y llegar a la estación antes de que las nubes nos alcancen.

-Midoriya…

-¿Si? ¿Qué sucede Todoroki-kun?

-Quiero invitarte un café.

-¿Ahora? N-No es necesario que hoy me ayudes con inglés.

-No es eso –dijo tranquilamente, aunque decidido a enfrentar sus sentimientos. No estaba totalmente seguro de lo que iba a hacer, pero necesitaba ese paso que lo posicionaría delante de Bakugou.

Y donde tal vez, Midoriya correspondería sus sentimientos.

Izuku se sujetó el mentón con una mano, haciendo cálculos en su cabeza. Concluyendo que sería muy grosero de su parte negarle compañía al que consideraba un buen amigo.

-¿Quieres…?

-Por supuesto, Todoroki-kun –confirmó. Después de todo, habían salido temprano y el siguiente día era festivo. No había mucho problema.

-Solo espero que tu esposo no tenga inconveniente en que llegues tarde… -soltó el heterocromatico para sorpresa del omega.

-É-El y yo solo tenemos una relación meramente profesional, Todoroki-kun –comentó Izuku, entrecerrando sus ojos al recordar que Shota le había dicho -en sus primeros días viviendo juntos-, que poco le importaba si su trasero adolescente estaba en el departamento o no.

-¿A qué se dedica? ¿En que trabaja?

La pregunta tomó desprevenido a Izuku.

-Él se dedica a ayudar a las personas –dijo mientras rascaba su mejilla, mentalizándose de que debía cuidar sus palabras.

-¿Es All Might?

-¡¿Qué?! No, no, no.

Todoroki supuso que entonces el tipo quizás no era un héroe, ya que "ayudar a las personas" podría abarcar otras cosas, como bombero, policía, trabajador social… profesor.

-Bueno… ¡Trabaja de día y de noche!

-Debe de ser una persona muy ocupada…

Izuku agitó su mano en señal de negativa, memorizando la amenaza del azabache con respecto a los días de descanso.

-Si te atreves a despertarme por una tontería, juro que te hare correr quinientas vueltas más que el resto de tu clase ¿entendido?

Izuku dio un intento de sonrisa, porque su profesor también le había dicho que comprara sushi para dos días porque no estaba dispuesto a cocinar en un día festivo.

-Cambiando de tema… ¿quieres estudiar algo mientras tomamos el café? –preguntó con pena, reconociendo que no se consideraba buena compañía por no saber muchos temas más allá de los héroes.

-En realidad, quiero descansar un poco de los estudios por hoy –mencionó Shouto con paciencia, esperando que el omega no lo juzgara.

Preocupado, Izuku supuso que tal vez lo que su amigo necesitaba compañía ajeno a su entorno familiar. Hasta él mismo reconocía que el semestre comenzaba a ser pesado, así que comprendía que Todoroki buscara relajarse.

Antes de llegar al centro comercial y recorrer los amplios pasillos, Midoriya detenía sus pasos ante los locales de figuras coleccionables de los héroes. Disculpándose continuamente por parar en cada vitrina con alguna figura coleccionable.

Aunque para su sorpresa, Todoroki no se le veía exasperado e impaciente y que al contrario de lo creería, se le veía relajado. Eso le reconfortaba un poco.

Le gustaba ver a sus amigos felices. También agradecía que aguantaran su fanatismo extremo.

Aunque cansado por el recorrido, Todoroki sonrió de lado al reconocer que ese paseo improvisado había sido una buena idea.

Tanto Midoriya como Todoroki tomaron asiento en una de las mesas que se encontraban repartidas en el centro comercial, cerca de los restaurantes y cafés que ofrecían una variedad de alimentos. Algunos más caros que otros, aunque para la vista de Izuku, todo se veía delicioso.

Lástima que su cartera no cargaba más de 300 yenes.

-¿Quieres de un sabor en específico? –Todoroki señalo los pastelillos de la vitrina, esperando que el omega escogiera lo que quisiera.

-¡N-No es necesario! ¡U-Un café! ¡Solo un café está bien!

No podía permitirse gastar tanto dinero en un simple pastel. Tal vez derrochaba sus ahorros en estampitas coleccionables de cualquier héroe underground, pero en comida, jamás.

-Lo que pidas va por mi cuenta.

Izuku dirigió sus pupilas a los postres, comprobando de nuevo que todo estaba demasiado caro, y no quería aprovecharse de la generosidad de Todoroki.

-¡Solo un café está bien! –exclamó agitando sus brazos nerviosamente.

-Aceptaste mi invitación. Lo mínimo que puedo hacer es comprarte un aperitivo.

Izuku rascó su nuca, incómodo. No estaba acostumbrado a que le invitaran algo.

Bueno, a veces, Aizawa llegaba a comprarle cosas de uso básico, pero el mayor le había asegurado con una sinceridad aterradora que no tenía intenciones de regalarle nada y que se las ingeniaría para cobrarle en un futuro.

- Es buena forma para aclarar la austeridad en el departamento, un dato que Shota le había confesado hace poco.

Sep, con Aizawa no tenía nada gratis. Ni siquiera el papel de baño.

Después de divagar y haciendo retrospectiva en su caótica vida, no pudo evitar mirar –otra vez- los precios con horror.

¡Los precios…!

El pastel más caro que había consumido no pasaba de los 450 yenes. Tartas más grandes que le compraba su mamá en sus cumpleaños costaban mucho menos que esos diminutos biscochos.

Y es que ver los precios del café y de todo lo demás hizo que su cabeza diera un corto circuito.

¿2000 yenes por unas cuantas galletas?

-Si tanto te incomoda, la próxima vez tu invitas –dijo en un intento de tranquilizar al omega-. No tiene que ser en este mismo sitio.

-E-Esta bien…

Izuku no quería ser avaro, así que se prometió que de ahora en adelante, ahorraría para devolver el gentil gesto del alfa que estaba haciendo por él.

-¿Entonces cual vas a querer?

-Un hojaldre, por favor –pidió Izuku al comprobar que había algo por debajo de los mil yenes.

Shouto soltó un suspiro áspero antes de entrar al local, saliendo algunos minutos después con una charola en mano que no contenía precisamente el pedido del pecoso.

-Es un regalo –dijo Todoroki al sentir la culpabilidad del omega cuando colocó el tronco de chocolate frente a él.

-¡Acepta 250 yenes por favor! –exclamó Izuku, sacando su cartera con rapidez-. S-Solo necesito 50 yenes para llegar a casa. Lo demás te lo pagare mañana…

-Es un regalo –volvió a repetir luego de volver a tomar asiento-. Si gustas una bebida puedes decirme y la ordenare por ti.

Incapaz de rechazar el gesto, Izuku aceptó y dio las gracias.

- La próxima vez invitare yo.

Todoroki sonrió de vuelta, esperando a que su acompañante probara el primer bocado.

-¿Sabe bien?

-¡Esta delicioso! –exclamó Izuku, comprendiendo el porqué del precio.

-Mi hermana suele comprar aquí –dijo sin mucho interés-. Supongo que ya estoy familiarizado con el sabor de este local.

-Debe de ser muy divertido tener hermanos –comentó Izuku con melancolía. El rostro borroso de un omega que conoció en su niñez vino a su memoria.

-Eres hijo único, ¿No es cierto?

-Si –dijo tras cerrar sus ojos, suspirando-. Me hubiese gustado tener hermanos.

Todoroki asintió, escuchando atentamente las palabras de su compañero hasta que un trueno se dejo escuchar con fuerza.

-Si nos apuramos, tal vez alcancemos el tren de las seis –dijo Izuku antes de terminar su esponjoso postre, seguido de Todoroki. Ambos tomando sus cosas listos para retirarse.

Otro trueno volvió a caer cerca del centro comercial, provocando que todas las luces dentro del edificio se apagaran, sumergiéndolo en una total oscuridad.

La oscuridad es uno de los mayores enemigos de un omega.

Izuku recordó las palabras que solía decirle su vecino luego de preguntar el porqué los omegas temían caminar solos a altas horas de la noche.

Izuku percibió el acercamiento de un par de alfas, alertándolo. Asustándolo.

Hasta que sintió la mano de Todoroki tomar la suya, alejándolo lejos del lugar. Llegando en cuestión de segundos a la salida.

Por suerte, a pesar de que se encontraba nublado y la lluvia comenzaba a caer, la luz de día todavía estaba presente.

-¿Todoroki-kun?

Shouto miró el rostro confundido del omega, para luego dirigir su mirada a las manos que aun se mantenían unidas.

-Lo siento – se disculpo mientras soltaba la mano del pecoso.

-No hay problema –dijo al ver que el alfa desviaba la mirada. Izuku, entonces, supuso la razón por la que Todoroki lo alejo del lugar, fue porque había percibido sus feromonas temerosas y cobardes.

Aun así, no iba a negar que el heterocromatico tenía un comportamiento extraño. Quizás estaba en un problema, así que se encargaría de darle a entender a Todoroki que si quería hablar de algo, siempre podía contar con él.

-Démonos prisa o la lluvia se pondrá peor –dijo luego de un par de minutos en silencio.

-Espera…

Una vez más, Todoroki sujeto la mano de Izuku, esperando confrontarlo.

Pero las palabras no salían de su boca. Confesarse era más difícil de lo que creyó.

-¿Qué sucede Todoroki-kun?

Izuku, lejos de sentirse incomodo, mostro preocupación en su rostro.

Shouto bajó la vista, su lado alfa completamente apaciguado, reconociendo que había sido bastante ingenuo al pensar que podía declarar sus sentimientos en un centro comercial.

En el momento de alzar su rostro, sonrió levemente, intentando disfrazar sus inseguridades y conflictos internos.

Temía al rechazo. Temía que Izuku admitiera que amaba a alguien más. Temía que ese alguien fuera Bakugou.

Definitivamente era un asco en el amor.

Si lo voy a hacer, será apropiadamente, pero no ahora, pensó.

-Disculpa, he tenido muchas cosas en mente –dijo luego de apartarse del contacto que tenia con el pecoso-.Vámonos.

Izuku ablandó su mirada, asintiendo sin dejar de lado su preocupación luego de empezar a correr a hacia la calle.

Olvidando momentáneamente lo que tenía que decir cuando la lluvia empezó a convertirse en tormenta.

-Ahora que lo pienso, pudimos comprar una sombrilla en el centro comercial –dijo Todoroki, buscando con la mirada un lugar donde resguardarse hasta que pasara el aguacero, sintiendo pena al ver que Izuku se escudaba del agua con su mochila.

Los truenos comenzaron a hacerse más potentes, obligándolos a que corrieran más rápido, alcanzando a resguardarse en un estrecho callejón techado con un par de lámparas que iluminaba el lugar tenuemente.

-¿Quieres que te acompañe hasta tu casa? –soltó Todoroki, sintiéndose apenado por las molestias que le hizo pasar al omega.

-¡No es necesario! –dijo Izuku nerviosamente, dejando de lado su mochila para que se secara un poco.

Todoroki volvió a mirar hacia al frente, esperando pacientemente a que las gotas dejaran de caer.

-Todoroki-kun… -llamó, frotando su hombro por el frio-. Si alguna vez te sientes desesperado, por favor, házmelo saber –con seguridad, Izuku regalo su mejor sonrisa. Enfatizando mejor que como lo había hecho con Iida meses atrás, cuando el asesino de héroes atacó a su hermano.

Si Todoroki tenía un problema, estaba dispuesto a escucharlo y ofrecerle su ayuda.

Shouto se permitió ladear sus ojos, percibiendo el vapor que comenzaba a desprender del omega. Algo un poco obvio debido a la humedad que pescaron.

Ver al omega empapado y con las mejillas sonrojadas, provocó que su instinto alfa saliera a flote.

Izuku mantenía esa gran y hermosa sonrisa en su rostro. El uniforme pegándose cada vez más en su piel. Las gotas de lluvia recorriendo todas las fibras de su ser.

El cuerpo más bajo desprendiendo un aroma embriagante y delicioso. Un olor jodidamente dulce y asfixiante que nublaba sus sentidos.

El callejón oscureciéndose de a poco.

Izuku abrió sus ojos al percibir que las feromonas de Todoroki comenzaban a manifestarse.

-Memorízalo, I-chan… - Izuku recordó las palabras de su antiguo vecino. Un amable y gentil omega que siempre le regalaba dulces casi todos los días-. Huye de ahí si te sientes amenazado. Huye de la oscuridad. No importa que piensen que eres paranoico. Corre y no mires atrás.

Izuku quedó paralizado cuando notó que Todoroki se había puesto frente a él.

Huye…

Recordó la última vez que vio a su vecino. Recordó cuando un alfa llego gritando a los departamentos, reclamando lo que era suyo. Amenazando a todos si no le entregaban a su omega.

-¿Qué soy yo para ti?

-Somos amigos, ¿verdad?

Esta vez Izuku regaló una sonrisa temblorosa. Todoroki se acerco levemente, recargando su brazo a un costado del omega.

-No lo logre. No pude huir. No voy a poder escapar - Izuku se había escondido detrás de su madre cuando su vecino se arrodillo para estar a su altura, sonriéndole amargamente. Extendiendo su brazo para regalarle un último dulce.

-Dime, Midoriya… ¿Puedo ser algo más?

No. No. No. Era imposible. Tal vez solo estaba confundiendo las cosas. Tal vez solo estaba malinterpretando las palabras. Tal vez era solo su imaginación.

-¿Qué es Bakugou para ti? –estrecho sus ojos, sin dejar de lado su actitud depredadora

-¿K-Kacchan? Kachan es…

Intento alejarse, pero el brazo de Todoroki le impidió escapar.

Recordó extender su mano, intentando alcanzar a su vecino para rescatarlo y protegerlo.

Pero ¿Qué podía hacer un niño de siete años contra un alfa que se llevaba a rastras a un omega?

Shouto se inclino lo suficiente para alcanzar los sonrosados labios que lo llamaban suavemente.

Con la mente en blanco, Izuku agrando sus ojos, sin saber cómo reaccionar.

Su amigo, su compañero, lo estaba besando. Todoroki le estaba robando su primer beso sin que lo haya impedido.

Diez segundos donde ni siquiera pudo parpadear por el acto tan sorpresivo e irreal.

Todoroki se separo momentáneamente, sin importarle la conmoción del omega, para luego, intentar unir de nuevo sus labios con los del omega, sin embargo y para su sorpresa, Izuku retrocedió para impedirlo.

Acción que fue en vano, ya que esta vez, el heterocromatico estrelló con rudeza sus labios contra los contrarios.

Todoroki retrocedió una vez más para tomar aire y para contemplar los suaves, sonrosados y carnosos labios que besó.

Esta vez queriendo conseguir uno más profundo.

Porque quería más.

Más. Más. Más.

Era lo único que resonaba en su mente.

Quería conseguir todo de Izuku, pero para su molestia, el omega desvió su rostro, desconcertado.

Solo las respiraciones entrecortadas escuchándose en el lugar.

Los ojos de Shouto se oscurecieron.

Al volver a hacer un movimiento para apartarse del alfa, sintió un tirón que lo obligo a permanecer bajo el heterocromatico.

Izuku quedo petrificado al ser empujado violentamente contra la pared y volver a sentir los húmedos labios de Todoroki.

Huye…

Con furia por sentir resistencia del más bajo, Todoroki sujetó ambas muñecas del pecoso con una mano para apretarlas contra su pecho, mientras que con su otro brazo se encargaba de envolver la cintura del más bajo.

La diferencia de fuerzas era abismal. Ni siquiera podía sentir los empujones de Izuku porque estaba totalmente sumergido e hipnotizado por las ondas de placer.

Cada que Izuku separaba sus labios de los de Shouto, el alfa los volvía a unir con más fuerza.

-Te quiero –susurró una vez que confrontó la mirada confundida y aterrada del omega-. Te deseo.

Si lo marcaba, Izuku entendería que su vida estaba atada a él. Que solo debía amarlo a él. De solo pensar en estar dentro de Izuku hizo que lo sujetara más fuerte para nunca dejarlo ir.

Porque lo quería.

No. No solo lo quería. Lo amaba.

Y estaba dispuesto a todo para demostrarle a Bakugou y a cualquier otro que Izuku era su propiedad. Su omega.

Dándole la razón a su alfa interior que le decía que si en verdad amaba al omega, lo follara en ese mismo instante.

-"Quiero tener a Midoriya solo para mi…"- Shouto se lo dijo a su alfa interior a sí mismo-. Quiero que permanezca a mi lado. No me importa que me desprecie o me odie.

-A-Aléjate… -espetó Izuku entrecortadamente cuando Shouto libero sus labios. Sollozando a la par sentía la respiración del alfa cerca de su oído. Chillando más fuerte al palpar la lengua húmeda del heterocromatico recorrer su cuello.

Asustándose al sentir algo duro frotándose contra su pelvis.

-B-Basta –susurro Izuku al sentir sus piernas desfallecer. Su hombro derecho punzando-. D-Déjame.

Ignorando las suplicas, sujetó con más fuerza las mañecas de Izuku. Apretando el agarre por la cintura para evitar que se alejara.

Izuku gimió con miedo, su omega interior tiritando con terror. No quería activar el One for All y utilizarlo para lastimar a su amigo.

Si, su amigo, porque a pesar de lo que le estaba haciendo, Todoroki aún era su amigo. Aunque odiaba el toque. Aunque todo lo que le estaba pasando le recordara al alfa que había intentado violarlo.

Izuku reunió sus fuerzas que le quedaban al sentir como Todoroki comenzaba a acariciar sus glúteos. Ya poco le importaba medir sus fuerzas con tal de apartar al más alto de encima.

El alfa gruño e Izuku lo perforo con la mirada.

-Midoriya…

-Aléjate.

-No. No lo voy a hacer –aseguró Shouto con una voz grave y retadora.

El omega interior de Izuku tembló: Todoroki había usado la voz de alfa contra él.

Shouto se volvió a acercar, decidido a tomar como suyo al omega.

Izuku alzo su rostro, iracundo.

Una bofetada resonó en el lugar.

.

.

.


Notas finales:

1: El Rio Sanzu –dentro de la creencia religiosa japonesa- es el camino hacia el más allá y que como tal, los muertos deben de cruzarlo. (Es como el Mictlan ahre xd) (Nocierto, creo que es más parecido al Aqueronte de la mitología griega xdxd)

2: PTA/PTO: De sus siglas en inglés "Parent-Teacher Association/Organization. Es una asociación /organización de padres y maestros o una asociación de padres, maestros y estudiantes. Horiko ha hecho referencia a esta organización en algunas ocasiones dentro del universo de BNHA.

4: Tanto la SV, FEJ, como la EPS (y otras agrupaciones que van a ir apareciendo) están inspiradas en organizaciones del régimen nazi. Probablemente hayan escuchado sobre la "Escuadra de Protección", más conocida como "SS" y sus respectivas divisiones como lo fueron la Gestapo (Policía Secreta del Estado) entre otras.

5: Es uno de los puntos que se señala en el Malleus Maleficarum (Martillo de las brujas) Un tratado que dio inicio a la persecución de las brujas.

6: En los otros mangas de BNHA, se puede ver a Aizawa en algunas etapas de su vida XD

7: Puse que hay transporte Uber en Japón a lo wey. Para mi sorpresa, me entere de que si lo utilizan, pero muy poquito. Pinchi suerte la mia jajajaj

8: En los CD Dramas de Mic, Midnight, Aizawa y All Might, se da a entender que aunque no se le note la borrachera a Aizawa, en realidad si le afecta y si se pone hasta el qlo.

Ya tocaba un capitulo tranquis osiosiosi

Banda, cuando estaba subiendo este capítulo, estaba comiendo mi pan, pero se me callo y mis mascotas se abalanzaron a comérselo. Ustedes tienen capitulo pero yo me quede sin pan. A esto le llamo un intercambio equivalente :´v

Ahora si, este es el capítulo más largo hasta la fecha (y sinceramente, espero que sea el ultimo de este tamaño). Casi me muero escribiéndolo, pero de algo me tengo que morir xdxd

Reviews:

Noposmip: Que bonito comentario. Yo tambien me puse muy feliz cuando vi tu review c: Ufff, pasa el nombre del manga y lo leo 3 En serio, muchas, muchas gracias por tu apoyo y agradezco el nombre para michi que sujeriste 3

Getse: Aqui esta la conti con mucho amor 3

Son arte y son lo más bello del mundo. I love them so much 3

Recuerden cuidarse mucho y tomen mucha awita uwu

Muchas, muchas, muchas gracias por su bonito apoyo. Ustedes y sus comentarios son arte uwu.

A propósito, les voy a dar una pista muy muy importante:

El Deku no es parte del legado de los Jojo´s :´0 Tampoco es hijo de Jonathan ni de Dio, pero se de una fuente confiable que Orumaito tuvo una aventura con Dio xdxd ¿Espera, khe?

Gracias por leer ~(*-*~)